martes, 8 de febrero de 2022

"En las rocas hay una mujer mirando las puestas de sol, todas las tardes. Tiene un pañuelo de colores atado en la cabeza; las manos juntas, sobre una rodilla; soles prenatales han de haber dorado su piel; por los ojos, el pelo negro, el busto, parece una de esas bohemias o españolas de los cuadros más detestables."

La invención de Morel - Adolfo Bioy Casares


No siempre que traigo alguna literatura aquí es para caer rendido a sus pies. A veces traigo lo que será literatura, que supongo que lo es, aunque a mí me parezca un montón de mierda. Lo de arriba por ejemplo y lo que sigue a continuación en ese mismo libro, que parece entero un despropósito, tan malo que solo me consuela el hecho de que vaya a ser corto y se convierta en una muesca donde alojar ese uno menos para leer. Y eso que éste en concreto parece que lo tenía entusiasmado a Borges, que será que es otro que no tiene ni idea. Ya habrá tiempo para que nos vayamos conociendo, y para que te ponga en el sitio justo que mereces.

Alguno dirá que dónde voy yo, que cual es mi bagaje, cual mi autoridad. Ninguna, y sin embargo igual te traigo un fragmento que me quita la respiración de Umbral como otro del mismo autor que juzgo malo de solemnidad. Y además mi criterio no entiende de vacas sagradas, que lo mismo te estoy contando de García Márquez, de alguno de sus cuentos de joven, que se me parecen mierda pura.

Es que no los entiendes, dirá alguno. Es verdad. No puede penalizar estas obras el suceso incontrovertible de que no las estés entendiendo. No es defecto de ellas sino tuyo. 

Completamente cierto. Pero mierda pura.
Que le paguen los 5 años, que cuando lo contrataron ya sabían lo que había.

Ni Sestea ni yo queremos que Pablo desarrolle la tocha que tengo en mi cara. Yo sé que es herencia de mi papá, aunque hubiera preferido un Ferrari, Pablo de mayor también preferiría un deportivo, el que sea, a tener mi nariz. 

Ahora voy de guapo porque la pandemia me tapa la cara (la nariz principalmente) pero de cuando en cuando, en casa sobretodo sale de nuevo a la luz, como el jorobado de Notredame la tenía, mi cara tiene su propia joroba, mi nariz.

La mía no es nariz de tomarse a broma. Era lo que le faltaba a estas gafas de tienda de disfraces. Yo no digo nada, porque solo quiero cosas buenas para Pablo, y lo quiero mucho mejor que yo, que sea mejor que yo en todo, pero también es verdad que mi nariz no fue siempre como hoy, en algún momento comenzó a crecer.

lunes, 7 de febrero de 2022

"Abrí la ventana y me asomé a la calle. El olor que subía de los cubos de basura refrescó y renovó el aire de la habitación, imponiéndose sobre el cargado ambiente que noté al abrir la puerta."

La luz prodigiosa - Fernando Marías
Este diario es también una gramola de canciones que me gustan. Ésta es de sobra conocida, un gran éxito, aunque en versión larga, a cargo de Colin Vearncombe (Black) que murió a los 53 años en un accidente de coche cerca del aeropuerto al que se dirigía para volar a un concierto en Edimburgo.

Es tan buena que si San Pedro nos preguntara ceñudo el propósito de nuestra vida a él lo dejaría pasar con un toquecito en el hombro.

Los días que no tengo nada que contar me traigo un recuerdo y tengo el trabajo hecho.

sábado, 5 de febrero de 2022

A ver, yo no soy quien para salir en defensa de Don José Luis, no estaba ni estoy a nómina, y a los que estaban por lo que se ve tampoco les pagaba, pero es lógico y hasta natural que actuara de prestamista, O Moncho o Macario no tenían caprichos? Desde luego quien no tenía pinta de prestar es el tal Rockefeller. Ese era de to pa él.

Ayer jugué al Euromillón. Por un lado porque me enteré de que el premio eran 130 millones para anoche, y por otro para empatar a Sestea que ayer hizo una apuesta con los 100€ que le dieron del sorteo de Navidad.

Me dijo que si le toca me dará un millón (tan solo) así que le dije que si me toca le daré un millón (solamente).

A estas horas y conociendo las costumbres de la mocita del confeti se me hace raro que no me haya visitado si salí ganador. Así que probablemente no lo sea. Todas mis esperanzas pues quedan pendientes de ese millón (tan solo) que Sestea quiera darme. Ella a estas alturas puede ser optimista todavía porque la sección del confeti no se moviliza para premiar a los que juegan en papel, han de darse cuenta por ellos mismos. Así que puede que sí soy yo quien le reviso el boleto, sea yo quien le lleve la alegría del gordo como hubiera hecho la del confeti para mí. Y puede que del jolgorio, la sorpresa y lo inesperado de la situación, por los servicios prestados como improvisado portador de tan buenas noticias, reciba un aguinaldo a parte pongamos que de 200.00 (tan solo) que en el fondo tampoco está mal.

viernes, 4 de febrero de 2022

Te habías dado cuenta?

Hoy no tengo recuerdos que compartir. Qué hiciste cada 4 de febrero de los últimos 15 años en Facebook que no tuviste nada para contar? No lo puedo saber, supongo que estuve muy ocupado (todos y cada uno de mis 4 de febrero).

Por eso hay que contar cosas. Para que se guarden y perduren. Hoy por ejemplo, 4 de febrero no tengo nada que contar. Son las 6:30 de la mañana. Algo podrás contar con todo el día por delante. Pues no sé, no olvides que es 4 de febrero.

Cuenta algunas verdades. Esas cosas que, a estas alturas de la vida sabes sin discusión. Lo de que sabías por ejemplo que el diputado del PP se iba a equivocar. Pues muy sencillo, solamente me bastó con verle la cara. Me dije, este es de los de ponerse enfermo, equivocar la tecla y luego ir corriendo a ver si está a tiempo de arreglarlo. Aunque aventuro algo más, tiene cara de ir, de haber ido, obligado. Que él se contentaba con protestar al teléfono.

Tengo ya mucho sabido es verdad. Son ya unos cuántos años. Las canas que peino son de verdad. No que me haya vuelto coqueto. Y sin embargo todavía arrastro preguntas sin respuesta. De esas que creo llevaré hasta la tumba porque nadie me dio una respuesta satisfactoria. Por poner un ejemplo, los bastoncillos de los oídos, Son recomendables? Se venden en todas partes, pero todavía no sé si es contraproducente andar con ellos en el oído.

jueves, 3 de febrero de 2022

A ver, tenía o no tenía pinta de irse a equivocar? 

Primero se equivoca al votar telemáticamente, porque está enfermo y estaría feo llevar el brasero hasta el Congreso, así que mejor desde casa,
-Espera que enciendo el MacBook.

Tan acostumbrado a votar que no a cualquier cosa del gobierno se le fue la mano. -Pero esta vez no era que no (como siempre)? No, no, está vez es que sí. El botón verde. El que dice Sí. O era que no?

Pues él que SÍ, a lo que sea. -Que me he equivocado, ni me he dado cuenta, será la costumbre.

Así que avisa al partido y se presenta en el Congreso presencialmente a ver si así lo puede enmendar. El sí no era si si no un no. Aquí vengo a corregirlo y para que quede claro.

-Pero tú no estabas enfermo?

-Pues sí, pero no.

Y el PP diciendo que la app no funciona. El lo hizo bien, todo bien, pero es cosa de la informática, que es caprichosa. Ha fallado lo de Internet.

Aunque tenga esa cara.

Jajaja. 🤣
Una más para la lista de sugerencias. Un día las recojo todas y hago una playlist de Spotify.

Roy murió de un infarto a los 52 años. Vivió épocas de altibajos en lo musical, alternando éxitos y períodos de ostracismo. Perdió dos hijos en un incendio en su casa. Lo que es con diferencia lo peor que te puede pasar.

Ay, Asturies en el ❤️ te llevo.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Me ocurre que yo soy de oír machaconamente las canciones que me gustan. Y como alguna he compartido por aquí ya no sé si la que traiga ya vino o llega por primera vez. Tendría que apuntarlas para no repetirme, pero nunca lo hago. Puede que un día lo haga, será lo mejor para todos, por ahora me arriesgo.

"Ayer íbamos solos con Ernesto en un ascensor del hospital, cuando subió una mujer indescriptible, uno de esos seres sin ningún rasgo sobresaliente, sin edad ni aspecto definidos, una sombra. A los pocos segundos me di cuenta que mi yerno había perdido el color, respiraba a bocanadas con los ojos cerrados, apoyado en la pared para no caerse. Di un paso en su dirección para ayudarlo y en ese instante el ascensor se detuvo y la mujer salió. Nosotros debíamos hacerlo también, pero Ernesto me retuvo por el brazo; se cerró la puerta y nos quedamos dentro. Entonces percibí el olor de tu perfume, Paula, tan claro y sorprendente como un grito, y comprendí la reacción de tu marido. Apreté un botón para detenernos y nos quedamos entre dos pisos aspirando los últimos rastros de ese olor tuyo que conocemos tan bien, mientras a él le caía un río de lágrimas por la cara."

Paula - Isabel Allende
No he contado, que ayer la muerte se dio a 100 metros.

Llevaba a Pablo al colegio en coche cuando vi las luces y el trajín de la policía y ambulancia. Y en el suelo sobre 4 o 5 escalones anchos y lisos una sábana cubriendo un cuerpo. Parecía que hubiera resbalado pues lo que hubiera debajo parecía tener cierta rigidez. A mi me parecía como que hubiera simplemente resbalado por esos escalones sin altura y hubiera caído sin caer del todo, sin salir de la zona de escalones.

Alguien lloraba cerca en la misma posición que yo estoy ahora, sentado en el suelo, yo estoy sobre el césped, en mi paseo con Ona, con las piernas recogidas.

No pude ver mucho. Solo que bajo la sábana una rodilla fina era delgada. Y el pantalón era beige, de parecido color a uno que tengo yo de pana.

Luego he sabido que el muerto que vi era mujer, quizá me la crucé alguna vez en el parque en el que estoy ahora y que por vivir tan próximos compartimos. No puedo saberlo. Supe que no le había dado un síncope sino que se había arrojado por la ventana, o el balcón. De un edificio de 4 o 5 alturas, que no debía asegurar la muerte, sino alguna posibilidad de quedar todavía en peores condiciones que las que anteceden al salto. Pero aún con esas de allí saltó, o desde allí la empujaron, que cualquier cosa puede haber sucedido y tendrán que investigar. Aquel tipo que lloraba bien podría ser su marido lamentando que ayer la vida cambió para siempre, bien pudiera ocurrir que llorara después de ser él quien la llevara allí a empujones.

Ayer estuve triste todo el día. Por eso y por otras razones. Pero me acordé de la fina rodilla y de la imposibilidad de una marcha atrás hasta las noche. Este día uno anodino y común no era ni una cosa ni otra. Era un día señalado y único en el calendario. Me pregunté por qué el pantalón beige para saltar, fíjate que tontería. Si salió del armario o era simplemente en que estaba en uso del día anterior. Si visitó el baño antes del salto y vio en su cara del espejo la cara de una suicida.

Si aunque se mató temprano, antes de las 9 de la mañana ya sabía que lo iba a hacer al despertar.
Pues aunque parezca mentira mi vida siguió sin hacerme con un iPad, ni iPhone ni nada que se le parezca. El único dispositivo Apple que tuve fue un iPod y que todavía debe seguir perdido pero entero en algún cajón. Mi vida fue paralela a la de Jobs hasta que bajó del barco, con el pensamiento supongo que tanto dinero no le había servido de nada, para vivir bien quizá, pero no para seguir viviendo.

Yo ahora que me hice mayor, o voy camino de serlo algún día me doy cuenta que no quiero ni necesito un iPad. Por muy bonito que se vea y por mucho que quieran pedir por él.

Me basta con el sucesor del Oneplus al que cubrió la noche eterna cuando ya había un sucesor designado, me basta con mi Kindle que por dios no se me pierda.

martes, 1 de febrero de 2022

"Dice que ya estás muerta, que quieres irte, pero no puedes hacerlo porque yo te retengo, te peso como un ancla en los pies. 
—No se afane tanto por ella, Isabel. ¿No ve que en realidad está luchando contra ella? Paula ya no está aquí, mírele los ojos, son como agua negra. Si no conoce a su madre es que ya se fue, acéptelo de una vez."

Paula - Isabel Allende
💓