lunes, 31 de enero de 2022
Pablo tiene muchos amigos ahora en el cole. No es raro que le digan Hola Pablo! Al llegar y Adiós Pablito cuando lo recogemos. Un día hasta un nene bastante mayor se alegró al verlo y lo llamó por su nombre. La verdad es que cuando lo veo desfilar con sus compis de clase no puedo dejar de pensar que el mundo sería mejor si fuera cosa de ellos. Y que la vida sería maravillosa si no tuvieran que crecer.
Ahora le gusta ayudarme a menudo. La mesa de café donde comemos en el apartamento la limpia ya en exclusiva. Pidiendo agua el la servilleta para una limpieza mejor. Y si me ve atareado con la escoba insiste en tenerme el recogedor quieto para echarme una mano.
Dice que sus papás le quieren porque siempre nos ayuda. Es verdad, nos ayuda, pero lo queremos por eso y por más cosas.
He echado un vistazo a la sección Recuerdos y hoy traía jugosas novedades. 5 nada menos. No las voy a compartir todas, aunque podría, pero este suceso, tantos recuerdos al tiempo, nos habla de muy prolífico que soy en la tarea de decir tonterías, y en decir verdades como si fueran tonterías.
Aquí va un ejemplo. Muy al caso porque el otro día que dije que yo era un poco Djokovic cité este vídeo sin saber muy bien por donde andaba. Hoy vino él a buscarme. Y yo lo cuelgo aquí como demostración impepinable de que digo siempre la verdad. Que joven, y que Djokovic.
Alguno ya me ha dicho que si Nadal tiene ya 21 que qué hago yo sin ninguno. A lo que yo he contestado: Sabrás tú cuántos llevo yo, bastante cabreado. Pero lo cierto, entre tú y yo, es que Mengano acierta. No llevo ni uno tan solo. Eso me ha dado que pensar obviamente, no al punto de decirme Qué estás haciendo con tu vida! Que es un pensamiento lamentable y a evitar pues exigiría hacer borrón y cuenta nueva, empezar de cero, y no estoy por la labor. Me ha dado por pensar exclusivamente en el tema tenis. Tan de actualidad hoy mismo. En por qué no tengo más títulos a estas alturas.
Mi razonamiento, razonable como yo, a mi escasez de títulos de Grand Slam atraviesa el camino del hecho irrefutable de que soy muy mayor ahora. No me veo intentando vencer a Nadal en ese campo con la ventaja que me lleva, difícil batir esos 21 si a los 46 años no obtuve ninguno. Tendría que ponerme ya y no dejar de apuntarme a cualesquiera los próximos años (a la sazón son 4 cada año) , con las incomodidades de viajar tanto y tan lejos, aunque a mí favor cuente con tres vacunas, 2 Pfizer y una Moderna, que juntas hacen la marmita mágica de Astérix y Obélix. Y me permiten pasar por todas las puertas.
Pensaba que puedo haber hecho tarde para inscribir mi nombre de Anado con letras de oro en la historia del tenis, aunque los habrá que digan, sin que les falte razón, que Rafa venció al ruso al que le llevaba 10 años, lo que en buena lógica podría llevarnos, a nosotros también, a concluir que yo, con 10 años más que Nadal podría vencerle. En este punto de la vida la experiencia es un grado y cuenta. Puede que no tenga las mismas horas que Rafa navegando en un yate, pero para todo lo demás vamos parejos, y en experiencia de vida le llevo una ventaja considerable. Yo ya sabía o creía saber lo que eran las reglas del tenis cuando él apenas caminaba en pañales.
Luego pienso que yo no habría sabido mostrarme con la humildad de Nadal durante toda su trayectoria, a más de uno le habría dicho lo de Juan Carlos, Por qué no te callas? Así que convengo que para ser intachable y hacer de Nadal nadie mejor que el propio Nadal.
Para qué remover la historia del tenis, con lo bien que está quedando. No estoy de acuerdo con los especialistas que dicen que esto de llegar a 21 no se lo veremos hacer a otro. De hecho Rafa, Roger o Nole no tienen más precisamente por el hecho de haber coincidido unos con otros, pero a poco que uno predomine, el propio Medvedev, sobre los de su generación podrá batir este récord. Ya que no lo voy a hacer yo.
domingo, 30 de enero de 2022
"Efectivamente, Jobs murió la tarde siguiente, hacia las tres, de la enfermedad que había empezado a afectarle ocho años antes. Pero aquel día, bajo el típico cielo azul deslumbrante de Cupertino y con un barullo aturdidor en el interior del auditorio, siguió adelante el espectáculo. El guion estaba escrito, los acomodados en sus localidades y las demostraciones de productos listas."
Apple, el legado de Steve Jobs - Adam Lashinsky
Este libro y la actuación de Apple en general me ha llevado a pensar lo que seguro es un disparate, o puede que no. Tim Cook presentó el iphone 4s y al día siguiente se murió Steve Jobs, que no quiso ser inoportuno para morir arruinando el día de la presentación, en un último servicio por el éxito de la Manzana, o no le dejaron serlo, la agenda no contempla muertes para hoy, aunque Apple ya hubiera advertido a la policía que la parca le rondaba allá por Palo Alto. Que era su partida un hecho esperable, de un momento a otro. Llamaron y dijeron aquello de aquí huele a muerto,
pero hoy no,
mañana.
Tirando de épica y demostrando que mi persecución de hacerme rico a través de las loterías es una quimera Rafael Nadal ha ganado el Abierto de Australia. Una quimera digo porque yo lo vi perdedor, que hasta me parecía el cojo mantecas con raqueta en vez de muleta por mucho que el locutor dijera que estaba más fresco que el espigado ruso, y bien hubiera puesto mi dinero a rendir si no fuera porque era atentar contra los dictados del corazón y porque me conozco y como tengo bien acreditado yo soy de acertar poco, y es fácil que ocurra justo lo contrario a la oportunidad por la que yo me decante. Como me hubiera pasado con Djokovic hace unos meses hoy hubiera vuelto a perder los dineros, todo por pensar con la cabeza y no con el corazón, como el "Win Predictor" que en un punto del partido le daba a Rafa nada más un 4% de posibilidades. Osea prácticamente nada. De eso sirve la intuición tantas veces, para equivocarse nada más.
Felicidades Rafa Nadal . Desafías mi intuición, las razones y hasta la lógica con tu fe inquebrantable. Un ejemplo para todos.
Estoy viendo a Nadal en el móvil en la terraza soleada. El problema, más allá a que tiene toda la pinta de ir a perder el partido, que me daría unos buenos cientos de euros si me atreviera a apostar en su contra, es que empiezo viendo el tenis en la pantalla para terminar, por el reflejo del sol, encontrando mis propios gestos de contrariedad asomándose como si estuviera ante un espejo. Veo lo que llaman arrugas de expresión y esa serie de caras que son de espanto, por el juego de Rafa, y termino por ignorar el partido para concentrarme en mi mismo, en lo que ha dejado en mi el paso del tiempo. Descubriendo lo poco que queda del joven que fui.
La culpa de todo esto es de la contrariedad, de que quiera que gane Nadal como quiero que ganen los buenos en medio de un mundo que es muy injusto. Y pienso que podría haberme vendido y ganar de cualquier modo si hubiera apostado contra él. Habría perdido el corazón a cambio de ganar para la cartera.
viernes, 28 de enero de 2022
"Existe un halo de misterio alrededor de Apple que intriga a la gente, así que quieren probarlo. Quieren formar parte de algo guay, pero luego llegan allí y se quedan como diciendo: “Vaya, ésta no es la empresa molona que esperaba encontrarme”». De hecho, en Apple tienen esta popular expresión: «Todos los que están en Apple quieren salir y todos los que están fuera de Apple quieren entrar»."
Apple, el legado de Steve Jobs - Adam Lashinsky
miércoles, 26 de enero de 2022
Conocidos por todos mis problemas del PC, he decidido meterme a fondo con ellos y gracias a CleanMyPc podría estar cerca de atajarlos. No voy yo a ser menos que Bill Gates, eso está claro.
Lo último que sé del portátil es que se ha quedado desfragmentando el disco duro que es como dar la vuelta a un calcetín.
Si como parece salgo airoso también de este trance retiro lo del martillo y lo del aporrearlo sin piedad. Compro un coche y viajo, con los millones.
martes, 25 de enero de 2022
Mi ordenador portátil es un Lenovo Ideapad 110. La mayor mierda del mercado. Se le consume la batería sin dejarme hacer nada. Se queda literalmente colapsado cuando solo le pedí abrir el navegador. Mucha faena pa él.
Y que nadie piense que es una antigualla, que tendrá dos o tres años nada más. Funcionaba un millón de veces mejor mi antiguo Asus, precursor de las tablet el día en que separó pantalla de teclado.
Juro que si un día viene la del confeti con que sí, con que está vez viene con todo de verdad, lo primero que hago es pedir un martillo por Amazon y me dedico a aporrear está mierda hasta que no quede nada. Ni una tecla en su sitio.
Ahí lo tienes. No es una foto. Es que se queda parado el hijoputa.
Ayer volvió a nuestras vidas, No lo vais a creer! Los Buyines (Super Wings), versión 2.0, es decir una versión hiper mejorada que recibe un rayo cósmico desde la cacharrería que dejamos desperdigada por el espacio para que Jett y compañía (ahora por lo que se ve siempre lo acompaña alguien) se carguen de energía extra que los convierte físicamente en un prototipo lleno de flaps, motores por doquier y añadidos sin función específica pero que los hace más robustos y por tanto más guays.
Qué cómo llegó de nuevo a nuestras vidas? Pues navegando por YouTube en busca de Leo el camión, que siempre está construyendo cosas con la mente, apareció por ahí flotando, como basura espacial, una viñeta de los avioncitos panzones. Y Pablo, que tiene un radar para estas cosas lo localizo al instante y fue como el reencuentro de dos viejos amigos (conviene recordar que desapareció de nuestras vidas cuando Netflix decidió que ya había hecho bastante daño a la infancia de todo el mundo).
Así que no pudiéndome negar me vi dando al PLAY para tragar sin agua un par de capítulos enteros, que es una sobredosis si uno no viniera entrenado por las muchas horas de antaño.
No quiero dejar de mencionar la novedad de haber podido comprobar que a Jimbo le han repuesto al mando del cotarro que ahora es una especie de nave nodriza a la que se refieren como portaviones mundial o algo así. Sí recuerdan (escribí sobre ello) fue degradado, sin comerlo ni beberlo, en cuanto a los guionistas se les ocurrió invitar a su sobrina, una muñequita manga de cintura de avispa que debía cubrir nada más las vacaciones del orondo jefazo de viaje por todo el mundo. La sorpresa a su regreso debió ser mayúscula, pues Jimbo quedó relegado a agitar banderas en la pista, bien lejos del centro de mando y el brasero. Pues bien, esto que era una injusticia de abrir archivo de firmas en Change.org lo han subsanado en los nuevos capítulos. Jimbo vuelve a vocear al mando y han añadido al equipo un efebo que se dice ingeniero jefe (aunque no hay ninguno más) que hace mil peripecias para fabricar cada ocurrencia de los chavales. Yo auguro una relación romántica con Sky corrido el tiempo, pues el roce hace el cariño y ellos están codo con codo todo el tiempo y sin nadie más (a estos efectos Jimbo no cuenta).
En fin, de los Buyines siempre habrá algo que decir.
Ahora me temo que Pablo se acuerde a la tarde y reconozca que ayer encontramos un yacimiento de nuevos capítulos, aderezados por la publi de YouTube (que en este caso se agradece) y lo de ayer no sea un accidente nada más sino que hayan llegado de su mano para quedarse, para hacer vida con nosotros.
Yo tengo al Kindle sí, y un amor infinito por Pablo.
lunes, 24 de enero de 2022
Quieren interrumpir su relación matrimonial pero puntualizando que el paseo de la mano calle arriba, calle abajo con la otra ya forma parte del tiempo de relación interrumpida. Es decir, hay un salto temporal, un flashback. Interrumpen ahora pero aquello es de ahora, no de antes. Interrumpen, sin romper del todo. Sin terceras personas. Un poco por la distancia, por el presidio, por perder el ducado, por culpa de la casa del Rey, del propio Rey, al que no reconocen, y por el Palacio de Pedralbes que merecían más que nadie.
Interrumpen pero gestionando en familia, como debe ser. Con amor.
Llevo unos días en el Perelló y no sé si la mocita del confeti habrá ido a la otra casa, para decirme lo de los millones en confeti que corresponden al gordo, y se ha quedado con el timbre en la mano, tocando sin nadie que abra. Ha mirado por la ventana y ha visto las luces que enciende Google por voluntad propia, y se ha dicho, tanto buscarlo y al final éste no quiere el premio. Otro para quedar desierto.
domingo, 23 de enero de 2022
Como dije yo no tengo mayor problema en mezclar vacunas. Sí no lo tenía para tomar un Ron Cola o un Wodka Limón en mis noches de juventud, mal puedo ponerme ahora exquisito si me las quieren mezclar. Al final se trata de que se pronuncien los expertos, ellos sabrán. Aunque ciertamente como soy tan de leer ahora, encontré algún artículo apuntando que la mezcla de vacunas es todavía mejor, que las hace más despiertas o algo, lo que para el virus es indefectiblemente peor. También puede ser, no voy a obviarlo, que sea información interesada, ahora que por escasez de la que nos pusieron originalmente nos la tienen que cambiar. Que sea nada más para callarnos la boca, pero entonces allá ellos con su conciencia.
Yo hice lo que me dijeron. Acudí dónde debía y me dejé hacer.
Me queda la leve inquietud, ahora que tengo fuerzas especiales de dos países, cada cual con su banderita al brazo, que unos por otros el virus quede sin barrer.
Que lo vean pasar los de Moderna, barras y estrellas, y se digan -déjalos que se ocupen los otros, que ya saben dónde está todo y llegaron antes.
Y que luego los de la Pfizer digan que para qué vinieron entonces estos cabrones y también les de por dejar de hacer (no hacer nada es hacer algo no?) y que entre unos y otros nadie reconozca la enzima T o la que sea, ni haya nadie que combata y aquello se multiplique por millares mientras éstos y aquellos se miran de soslayo odiándose. No sería la primera vez que ocurre.
Peores cosas se han visto en la guerra.
sábado, 22 de enero de 2022
No dije nada, pero desde ayer sabemos que Banco Sabadell ha mordido el polvo y va a tener que hacer lo que no quería: #pagatusfacturas #PAGATUSDEUDAS
Lo condena el juez con costas que en este caso no incrementa la suma un euro porque como ya dije nos presentamos narigudos (yo) y gafones (ambos) pero sin un abogado ni un procurador que nos dijera por donde pisar. Buen desconcierto al principio en la sala, pues contaban las partes y por algún sitio les estaban faltando. No están acostumbrados a que los paisanos acudan así a pelo, sin representación y nada más que con la verdad de la mano. Así que con dudas pero al abrigo de un viraje de última hora empezamos la vista absolviendo, como el malo de La lista de Schindler, llevándonos la mano al flequillo, a Solvia que no significa que no fueran tan culpable como el que más (BSabadell), y eso ha dado lugar a que seamos nosotros los que tengamos que pagar su abogado, su procurador y lo que quieran sacar de la chistera de la justicia injusta (limitado al 30% del principal), que es de lo que venimos hablando. Podría dar razones para sostener esto, lo juro. Pero no me apetece.
De todos modos no son para nada malas noticias. Podría extenderme más, de aquí saldría una buena parrafada a poco que tuviera ganas, pero no las tengo. Quizá otro día. Anoche el insomnio llamó a mi puerta a las 2:30, y es más pronto que de ordinario.
En definitiva 600 más o menos limpios por toda esta aventura, poca cosa para tanto desvelo. No sé si al final merece la pena. Supongo que sí, por un recuerdo, el revolcón al del Rolex y al tipo de las promesas por teléfono. Tuvo trazas de "Algunos hombres buenos" nuestro interrogatorio final. Nuestro "ordenó usted el código rojo?" fue "por boca de quién hablaba, a quien se refería cuando dijo que se harían cargo de todas las deudas, presentes y hasta futuras?" A lo que el fulano, al que ya le molestaban los botones de la camisa contestó con un vacilante AL BANCO SABADELL lapidario. Que fue en verdad poner los clavos a la caja cuando ya estaba lista (lista ya de antes). Solamente tuve que añadir un No hay más preguntas y todo el conjunto cogió ese algo irrepetible y decididamente cinematográfico.
Aún siendo así lo mejor: dejar todo este embrollo atrás. Gracias por la pasta, señor Sabadell, mira que le cuesta pagar. Aunque le toque. Que le toca. Tiene 20 días. Y a seguir viviendo.
viernes, 21 de enero de 2022
A estas horas de jugó ya la Primitiva? Nunca sé bien a qué hora es, ni si a estas horas ya soy millonario y la mocita del confeti está haciendo acopio de mucho para desparramarlo, que es la forma, tan suya, de celebrarlo. Puede que de saber cuando se juega, ahora se juega, fuera el proverbial hecho diferencial que me hace millonario, que hace que sean mis números los números afortunados, que me hacen afortunado aún sin saberlo. Los protagonistas de la noche, los que le caen de la boca a la azafata de las loterías, que no debe confundirse con la mocita del confeti y que me harán protagonista de Ricos y famosos por el resto de mis noches. Los que me sacarán de esta pobreza rutinaria hacia un mundo de luz y de color, para darme caprichos, que ya me doy, y viajes que acontezcan si es verdad que toca.
Hoy además hay una salvedad importante, un refuerzo en la intención, un redoble en el propósito, esta tarde añadí a los números acostumbrados, que me tienen tieso desde hace años, unos nuevos, no tan nuevos por cuanto los jugué sin suerte hace unos meses. Pero no están casi gastados. Están casi sin estrenar. Y que no fueran buenos entonces no puede sino ser un buen augurio, pues alguna vez ha de ser su día, y sino de ellos, de mis números de siempre.
Hoy, llegado al Perelló, he dejado para mañana lo de regar a Mandarino y Limonero. Puede que si me toca, si en la madrugada viene la del confeti a decirme que mis números, unos u otros, fueron los que dijo la otra, la de las decenas y las centenas, puede entonces que olvide mañana regar a los dos arbolitos.
Así que si les preguntan te dirán que ellos prefieren que no me toque. Que todo lo que quieren es agua, que los riegue.
"¿Sanarás, hija? Te veo en esa cama, conectada a media docena de tubos y sondas, incapaz siquiera de respirar sin ayuda. Apenas te reconozco, tu cuerpo ha cambiado y tu cerebro está en sombra. ¿Qué pasa por tu mente? Háblame de tu soledad y tu miedo, de las visiones distorsionadas, del dolor de tus huesos que pesan como piedras, de esas siluetas amenazantes que se inclinan sobre tu cama, voces, murmullos, luces, nada debe tener sentido para ti; sé que oyes porque te sobresaltas con el sonido de un instrumento metálico, pero no sé si entiendes. ¿Quieres vivir, Paula? Pasaste la vida tratando de reunirte con Dios. ¿Quieres morir? Tal vez ya comenzaste a morir. ¿Qué sentido tienen tus días ahora? Has regresado al lugar de la inocencia total, has vuelto a las aguas de mi vientre, como el pez que eras antes de nacer. Cuento los días y ya son demasiados. Despierta, hija, por favor despierta…"
Paula - Isabel Allende
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