sábado, 12 de febrero de 2005

De regreso:

Ya estoy de regreso. Con muchas palabras por decir, mucho por contar. Hace unos días le pedí a mi amiga Firmet que enlazara este modesto blog desde el suyo. Más que nada para que mis errores de interpretación, mis obsesiones y desatinos tuvieran más ojos que los de Wanda, y no es que no me conforme, al contrario su visita justifica mis manos al teclado, mi intención de explorador, pero hasta para el anciano olvidado del asilo supone motivo de alegría, o puede suponer, las visitas al vecino. Sobre todo si estas le preguntan al pasar ¿cómo está? y sonríen. Si alguien que visita a Firmet para leer sus avances literarios, y por error se equivoca de puerta, si llega hasta el umbral mismo de mis palabras en este sitio, entonces yo lo recibiré como amigo mío.

Y le devuelvo a Firmet el enlace desde aquí, recomendando mil visitas, todos los días, y lo hago desde estas líneas porque estoy sujeto, al menos por ahora a estos diseños endiablados, cerrados a cal y canto, prefabricados para escribir y ver.


Abrazos a mis niñas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

...Bueno, pues no me he equivocado de puerta sino que vengo porque a ésta de Anado la conozco.
Al final uno da su estilo particular a estos diseños con algún que otro detalle de contenido o gestos, porque nada hay de malo en aprovechar esta herramienta tan valiosa para comunicarse de los weblogs. Me alegro de encontrate, Anado!
TE SALUDO: LeeTamargo.-