lunes, 7 de febrero de 2011

Otro país, otro planeta

I 'll be a man.

James Blunt


Me vale cualquiera.

Lo tengo dicho, me cambiaba de país mañana. Veo los programas de "Españoles por el mundo" y todos los países me parecen mejor que este. Uno dirá que todos tienen sus problemas, que si en todos cuecen habas. ¿Pero se imaginan un país que no madrugue con Zapatero en el telediario? Acaso es posible un telediario sin Rajoy, sin González Pons, sin la Sinde, por dios sin Pepiño Blanco. ¿Será posible tal cosa? ¿Es ese el cielo al que se refería la Iglesia antes de que viniera a confundirnos Ratzinger?

¿Te imaginas no tener que pagar hasta por el azúcar a la SGAE? ¿Te imaginas no tener que conocer tantas majaderías todos los días? ¿Te imaginas una tregua en la insensatez?

Demasiado bueno para ser cierto. Sin embargo, en el resto de países, más allá de las fronteras del gracioso reino, de esta gentuza nadie sabe nada, no los conocen

(lo que se están perdiendo),

mira tú por donde son afortunados sin saberlo. Y es verdad que ellos mantienen en conserva a sus propios parásitos de la política, pero habrán de ser mejor que estos nuestros, salvo quizá Mubarak, Ben Ali, Sadam Hussein y Berlusconi.

El caso de Berlusconi es curioso. No vale la décima parte de Angela Merkel ¿quién lo vale? Vale menos incluso que Zapatero, lo que es valer realmente poco. Por cierto ¿alguien los vio juntos el otro día? Cada vez que hablaba la canciller alemana lo hacía con naturalidad, como una señora hecha y derecha. Yo no podía entenderla porque no sé alemán, pero su lenguaje corporal decía que no es tan distinta a cualquier mujer que está contando algo en serio. A continuación se pronunció nuestra joya, y sacó a relucir en todo su esplendor, cómo no, toda la amalgama de gestos y posturas, para que tantos ensayos si no los exponemos en las grandes ocasiones. Que si las manos extendidas, que si índice junto a pulgar arriba y abajo... Que se noten los 77 asesores y subiendo. Que se noten los expertos en imagen. Nos han moldeado a Zapatero como si fuera de arcilla hasta convertirlo en nuestro propio Kennedy de andar por casa. Hasta en detalles tan nimios deslumbra cómo somos, de pandereta y descalabro. Pero hete aquí que los hay peor que nosotros ¡no puede ser!

Pues sí, no se me ocurre nadie más tarado que los italianos. Ahí están, soportando estoicamente a Berlusconi, embebidos en Telecinco o en la cadena que este asalta-cunas rige con mano de hierro. Algo les debe dar que atonta el cerebro. Si es que yo por no estar cerca de espécimen como éste, me hacía del Inter así mi padre se apellide Maldini. Que Silvio Berlusconi flotando en medio de la corrupción siga de presidente es un misterio irresoluble. ¡Si ni siquiera ya nadie se atreve a tirarle figuras de alabastro! Para un gesto digno y el autor estaba de encerrar.

Aunque también nosotros tenemos nuestros propios Berlusconis, claro que el nuestro no se pone botox ni se opera para parecer el hijo que no sé si tuvo. Ni falta que le hace, tenemos a Camps que sigue siendo el hombre del traje gris, gris en la vida diaria, de gris transparente, es como si no estuviera, como si nunca hubiera venido, como si no existiera y nadie le fuera a echar de menos. Por eso no se detiene en mejoras del físico

¿a quién le importarían?

de hecho podría salir desnudo a la calle, es el hombre invisible. Sin embargo ahí sigue, de presidente de la Generalitat, y a juzgar por la razón (razón de raciocinio) de la gente, y lo que es peor, por las alternativas, seguirá muchos años.

Pues nadie se toma en serio que este hombre se venda por unos trajes. Si en verdad no son los trajes, es un detalle a considerar nada más. Este es tan zoquete que da la carrera política (que es vivir de lujo sin pegar ni golpe) a cambio de salir por la puerta sin hacer siquiera ademán de pagar. Otros se venden por un montón de millones, mira a Mubarak como se agarra a la poltrona, y se lleva con él 52.000 millones de euros, ahí es nada. Pero Camps es gris, y como hombre de pocas luces se vende por unos trajes. Como si los necesitara. Pero da igual, pues como decía José Mota no pasando nada...

Yo que soy un gran médico de mi mismo quisiera recetarme algo para que los noticiarios no me dieran tanto asco. Por un lado quiero estar informado, por otro me aterra ver y oír las noticias diarias. He pensado en grabarme alguna serie, estilo Friends y ponerla mientras como, o con el café del desayuno antes de ir a trabajar.

No habrá más remedio. Eso o irme a otro planeta. Alguno donde no quepa esta gente.

4 comentarios:

Sonia dijo...

Bueno yo también cuando he visto esos programas he sacado conclusiones al respecto:
1. en casi todos esos sitios se vive en casas más grandes a precios más ventajosos
2.todos hacen contrabando de jamón serrano y queso manchego de forma habitual
3. todos sin execpeción acaban por hacerle tortilla de patatas al cámara, debe haber quedado hastiado de ellas.

4. todos, todos dicen que esperán algún día regresar

La moraleja del programa es clara: como en España en ningún sitio se vive igual..y si por si acaso te quedan ganas de emigrar te colocan luego el programa a la inversa el de los afincados aquí.

En fin, pese a todo el buen clima, la buena gastronomía y la gente hace que sea un buen país para vivir. (lo hago a ver si me fichan los del programa ;)

Anado dijo...

Yo tengo ganas de marchar todos los días. Esa es la verdad. Pero a ratos soy bastante feliz. ¿Es posible tal cosa?

Un beso.

Jaime dijo...

Tal vez sería más interesante mandar a esta gente a otro planeta y quedarnos nosotros en nuestro país, porque, ciértamente, aquí se vive bien.
Recuerdo que un día quisimos cambiar el mundo en cuatro horas de sentada en una parada de bus, y me temo que no lo conseguimos. A lo mejor debimos empezar por querer cambiar este país, pero no el país en sí, sino quienes lo dirigen, una especie de otro planeta. Quizás por eso deberían irse ellos a su planeta y dejarnos en paz a nosotros. Otro gallo cantaría...

Anado dijo...

Podíamos lanzarlos bien lejos con una catapulta. Ni siquiera deberíamos hacerlos caer en otro planeta ¿desde allí que mal nos hicieron?

Mejor los dejamos flotando en el infinito. Como meteoritos corruptos.

Gracias por la visita.

Abrazos.