Todo proceso arroja un resultado. Aunque tardíamente, también la laboriosa investigación de la audiencia de las audiencias, la audiencia nacional. Ahora sabemos que salvo ventajoso trato para Vera (lo que no es descartable), se pasará los próximos siete añitos a la sombra. Parece que se quedó en sus bolsillos de hombre de hielo, nada, más de un centenar de millones del dinero que pagan los españolitos en sus impuestos. Mi padre entre ellos. Como tonto, si era él precisamente el que los repartía entre los altos cargos ¿cómo hacerlos sin sustraer un poco para los azares de la vida? ¡Y qué Diablos, para pagar esa residencia lujosa, ese capricho de hombre cabal! Por supuesto, nuestro hombre, después de quedar demostrado fehacientemente que no es tonto, no iba a incurrir en un error de (delincuente) primerizo. No se puso el fortunón a su nombre. Lo puso a nombre de su suegro, el Señor Esquiva, que como buen hombre de paja, ha esquivado la cárcel. ¡Qué culpa tenía él de que Vera fuera tan rematadamente listo!
Por el contrario, la cúpula, el amigo Barrionuevo, el amigo Corcuera, éste último más conocido por "el regalos" han sido absueltos. Y es que nuestra sabia audiencia, entiende que ellos no sabían el "teje maneje" de los otros. Vamos, que a ellos como al buen señor X esos trapicheos los cogían siempre de espaldas. Pero lo mejor del caso, esto es de la sentencia sentenciosa, es que el tribunal entiende que la virtud de regalar joyas, a diestro y siniestro, en todas direcciones, del bondadoso Corcuera, a cargo de los fondos del estado, no ha de tener una responsabilidad penal. Es como ellos le llaman un "error de prohibición", es decir, se equivocó de partida presupuestaria al hacer los regalos. Y yo digo que claro, debió dirigirse a la partida de "joyas y otras gemas", pero está tan claro... -Las sacas de dinero estaban tan juntas unas de otras, que fui a meter mano y me equivoqué. Yo quería arramblar con la partida de "premios para el equipo" y metí la mano en la de "fondos reservados"- que le corten la cabeza a quien las juntó tanto. Ahora uno ya no puede ni robar sin equivocarse (secuestrar si que puede).
En fin, que damos carpetazo a la historia más reciente de España. La historia que no se estudiará en los libros (la omitirán porque Felipe va a ser eterno, y porque al PP se le amontona también podredumbre bajo la alfombra). Menudo gobierno teníamos, estaba de mierda hasta el cuello. Tenía un pie metido en cada charco, le llegaba el lodazal hasta la campanilla, y algunos ahí siguen, al pie del cañón. Son irreductibles. Como vicia el poder y como corrompe. A ver si mi amigo Borja llega pronto a la presidencia. Me haré ministro. Regalaré por doquier, caminando por la calle, seré "el joyero regalos". Anda que no.
Bueno cambiando de tema, para los que no viven mi cotiadianidad, que sepan que el otro día una mujer mató a sus dos hijos, por dar un escarmiento a su marido que se quería separar (no me extraña), y porque se le vino la inspiración reveladora al ver lo que echan por el Canal +. Que es, como en el resto de las cadenas, pura basura. No es broma, parece ser que dos días antes ponían una película que arrojaba en la ficción idéntica trama. Aunque allí supongo que la protagonista salía mejor parada. Hay casualidades que ponen los pelos de punta.
jueves, 24 de enero de 2002
viernes, 18 de enero de 2002
18/01/02 12:33
Parece que va a ingresar en el Tribunal Supremo una mujer. Yo la verdad es que llenaría el alto tribunal de mujeres. Están más dotadas de sensatez. Además, es que lo que hay es tan malo,... Son todos malísimos. Yo les daba la cartilla. Solamente saben meter la pata. Cuando no es una cosa es otra. Nada funciona tan mal en este país.
Ayer estuve pensando en Cela, y en la cantidad de homenajes que se le tributaron durante todo el día y que él, por muerto, se perdió. Si yo hubiera escrito "La familia de Pascual Duarte" y me hubieran dado el Nóbel, entonces diría que me he muerto cuando fuera inevitable, dos horas antes de hacerlo realmente, adelantando acontecimientos. Ver el telediario lleno de buenas palabras hacia mí. Y si no las hubiere, poder llamar furibundo para quejarme, que a uno no le dejan por bueno ni después de difunto.
Eso para los que han cosechado fama, y los hay que hicieron más mella en la sociedad que el bueno de Cela. Porque los no famosos, los que habitamos en la intrahistoria que decía el otro. Mejor que avisen de nuestra muerte cuando suceda. Que yo quiero mucho a los míos. Son cercanos, y no quiero estando en el jodido trance de morir, además cargar con la tristeza visible de los que me creen muerto sin estarlo. Decirles así con la manita, desde el otro lado. Desde la orilla que según cuentan, es donde habitan los que se fueron. Estamos separados por un río o por un mar. No muy lejos un extremo del otro. Los que sobrevivieron estando clínicamente muertos dicen que vieron a sus seres queridos saludar. Yo que soy miope, probablemente saludaría a los míos confundiéndolos a unos con los otros. Pero no puede existir mayor paraíso que estar cerca de los que quieres ya sin ningún temor.
Pasamos un pasadizo oscuro hacia la luz.
Ayer estuve pensando en Cela, y en la cantidad de homenajes que se le tributaron durante todo el día y que él, por muerto, se perdió. Si yo hubiera escrito "La familia de Pascual Duarte" y me hubieran dado el Nóbel, entonces diría que me he muerto cuando fuera inevitable, dos horas antes de hacerlo realmente, adelantando acontecimientos. Ver el telediario lleno de buenas palabras hacia mí. Y si no las hubiere, poder llamar furibundo para quejarme, que a uno no le dejan por bueno ni después de difunto.
Eso para los que han cosechado fama, y los hay que hicieron más mella en la sociedad que el bueno de Cela. Porque los no famosos, los que habitamos en la intrahistoria que decía el otro. Mejor que avisen de nuestra muerte cuando suceda. Que yo quiero mucho a los míos. Son cercanos, y no quiero estando en el jodido trance de morir, además cargar con la tristeza visible de los que me creen muerto sin estarlo. Decirles así con la manita, desde el otro lado. Desde la orilla que según cuentan, es donde habitan los que se fueron. Estamos separados por un río o por un mar. No muy lejos un extremo del otro. Los que sobrevivieron estando clínicamente muertos dicen que vieron a sus seres queridos saludar. Yo que soy miope, probablemente saludaría a los míos confundiéndolos a unos con los otros. Pero no puede existir mayor paraíso que estar cerca de los que quieres ya sin ningún temor.
Pasamos un pasadizo oscuro hacia la luz.
jueves, 17 de enero de 2002
17/01/02 13:12
Ha muerto Camilo José Cela. Esta mañana. Y ayer un actor de esos de comedia, con cara de tener muy buenos amigos. De ser muy buena persona. Se llamaba Alfonso del Real. Uno termina pensando que se nos mueren los buenos.
Penélope Cruz está liadita con Tom Cruise que tiene mucho poder en Hollywood y vive una vida de película. Dentro de unas semanas estrenarán aquí en España "Vanilla Sky" que es una copia idéntica, por lo que he leído, de la genial "Abre los ojos" de Aménabar. Probablemente estos americanos hagan una película peor. Han escogido de mala a Cameron Díaz, que es lo mismo que ponerle rabo a un ángel del cielo. No le va ese papel, creo. Ahora, la página web: www.vanillasky.com no tiene pérdida. Amén de la sintonía de Looper. Muy buena sí señor.
Tiene suerte Tom Cruise, y no porque se lleve a una Pe que está estupenda, sino porque por alguna razón, esta chica no me parece nada sofisticada. No es la típica persona rica y guapa. No sé porqué tengo esa impresión, no la cimiento en nada. ¿Los presentimientos en qué se basan?,¿Y qué hay de verdad en la impresión de cada cosa?
Probablemente Pe pueda agarrar de los tobillos a un Tom Cruise mucho más frívolo. Me obligan a viajar a las nubes ¿Más americano?
La gente rica por norma tiene apego a lo asible. Precisamente por su posesión. Y uno no puede dejar de sentirse como un dios si recibe el mismo trato.
Penélope Cruz está liadita con Tom Cruise que tiene mucho poder en Hollywood y vive una vida de película. Dentro de unas semanas estrenarán aquí en España "Vanilla Sky" que es una copia idéntica, por lo que he leído, de la genial "Abre los ojos" de Aménabar. Probablemente estos americanos hagan una película peor. Han escogido de mala a Cameron Díaz, que es lo mismo que ponerle rabo a un ángel del cielo. No le va ese papel, creo. Ahora, la página web: www.vanillasky.com no tiene pérdida. Amén de la sintonía de Looper. Muy buena sí señor.
Tiene suerte Tom Cruise, y no porque se lleve a una Pe que está estupenda, sino porque por alguna razón, esta chica no me parece nada sofisticada. No es la típica persona rica y guapa. No sé porqué tengo esa impresión, no la cimiento en nada. ¿Los presentimientos en qué se basan?,¿Y qué hay de verdad en la impresión de cada cosa?
Probablemente Pe pueda agarrar de los tobillos a un Tom Cruise mucho más frívolo. Me obligan a viajar a las nubes ¿Más americano?
La gente rica por norma tiene apego a lo asible. Precisamente por su posesión. Y uno no puede dejar de sentirse como un dios si recibe el mismo trato.
miércoles, 16 de enero de 2002
16/01/02 12:49
Mira que es malo el tal Paco Gonzalez. De verdad, me pongo a oir el Carrusel deportivo, el larguero, y me armo de paciencia (que no es mi fuerte). Lo escucho desde una posición pretendidamente objetiva. Como si no lo hubiera oído nunca antes (ninguna de sus chorradas). Y ¿sabéis lo que consigo? Que sus chorradas nuevas me pillen de improviso. Y al momento me recuerden todas las tonterías que le he oído decir a un micrófono, y que le salieron gratis. ¿Qué digo gratis? ¡Si le hicieron jefe del carrusel deportivo! Menudo jefe... Por eso le dan cancha a tarados como Rincón y a toda esa gente. Yo creo que muchas veces hablan sin pensar. Puede ser que el micro atonte las neuronas, pero si se cogen tablas en un teatro, como se permite abominaciones del tipo:
(Reflejo la idea, la transcripción literal es imposible, de haberla retenido tal cual, a buen seguro estaría incubando a estas horas algún tipo de degeneración cerebral):
- Es que jugando los miércoles es lógico que estén cansadísimos. Mucho más que los del baloncesto.
Tremendo inútil. En la NBA están jugando tres partidos semanales atravesando el país y a una intensidad mucho mayor. Dos partidos a la semana no es la panacea ¿no crees? Pero él se queda tan fresco.
- Lo de Rivaldo a Lacruz no es una agresión. No se cayó al suelo. Sin embargo mira al del Sevilla, quedó tendido.
¡Hay que tener el encefalograma plano! Si te dan un puñetazo, pero no te caes no hay agresión. La cosa es caerse.
Esa es la cosa. Éste Paco González es un genio.
A pues el tal Alcalá... Menudo sustituto se buscó De la Morena. Lo verdaderamente asombroso es que el archiconocido "Estudio general de medios" no haya arrojado un apabullante descenso de audiencia los fines de semana, que es precisamente cuando éste toma de su mano el programa.
La discusión que tuvo con Gaspart (presidente del Barça) a posta de que el no era de ningún equipo sino de la SER era de finiquito y cambio de nombre.
Hay que ser pedante. "Yo no soy de ningún equipo, me debo a la SER".
Por cierto chavalón, hay más música que la de Take That. Puedes cambiarla. Aunque la verdad es que si no te cambian a ti haciéndolo como lo haces, ¿por qué vas a cambiar tú la sintonía final?
Dejando el fútbol de lado. Aquí en España los jueces liberan narcos, de esos buenos, no los camellitos, los que traen barcos repletos y se forran. Vamos de esos a los que les pescan uno de cada cinco barcos. Los jefes de los tinglados. Pero nuestra Audiencia Nacional, que quiere ser prota, más que Eva Sannun desde luego, libera a los narcos bajo una fianza simbólica. Cinco millones que para ellos es calderilla. Lo que llevan en el bolsillo en ese momento. Y éstos, que son narcos pero no tontos, se van del país. A Brasil, o a Colombia a preparar un nuevo cargamento. Tienen la fortuna del dinero, y la fortuna de cuatro jueces que se saben el código penal al dedillo, pero que han perdido la cordura. ¡Cuánta justicia! Nos están enseñando su verdadero valor.
Hablo y hablo, ¿sé o no desbaratar?
(Reflejo la idea, la transcripción literal es imposible, de haberla retenido tal cual, a buen seguro estaría incubando a estas horas algún tipo de degeneración cerebral):
- Es que jugando los miércoles es lógico que estén cansadísimos. Mucho más que los del baloncesto.
Tremendo inútil. En la NBA están jugando tres partidos semanales atravesando el país y a una intensidad mucho mayor. Dos partidos a la semana no es la panacea ¿no crees? Pero él se queda tan fresco.
- Lo de Rivaldo a Lacruz no es una agresión. No se cayó al suelo. Sin embargo mira al del Sevilla, quedó tendido.
¡Hay que tener el encefalograma plano! Si te dan un puñetazo, pero no te caes no hay agresión. La cosa es caerse.
Esa es la cosa. Éste Paco González es un genio.
A pues el tal Alcalá... Menudo sustituto se buscó De la Morena. Lo verdaderamente asombroso es que el archiconocido "Estudio general de medios" no haya arrojado un apabullante descenso de audiencia los fines de semana, que es precisamente cuando éste toma de su mano el programa.
La discusión que tuvo con Gaspart (presidente del Barça) a posta de que el no era de ningún equipo sino de la SER era de finiquito y cambio de nombre.
Hay que ser pedante. "Yo no soy de ningún equipo, me debo a la SER".
Por cierto chavalón, hay más música que la de Take That. Puedes cambiarla. Aunque la verdad es que si no te cambian a ti haciéndolo como lo haces, ¿por qué vas a cambiar tú la sintonía final?
Dejando el fútbol de lado. Aquí en España los jueces liberan narcos, de esos buenos, no los camellitos, los que traen barcos repletos y se forran. Vamos de esos a los que les pescan uno de cada cinco barcos. Los jefes de los tinglados. Pero nuestra Audiencia Nacional, que quiere ser prota, más que Eva Sannun desde luego, libera a los narcos bajo una fianza simbólica. Cinco millones que para ellos es calderilla. Lo que llevan en el bolsillo en ese momento. Y éstos, que son narcos pero no tontos, se van del país. A Brasil, o a Colombia a preparar un nuevo cargamento. Tienen la fortuna del dinero, y la fortuna de cuatro jueces que se saben el código penal al dedillo, pero que han perdido la cordura. ¡Cuánta justicia! Nos están enseñando su verdadero valor.
Hablo y hablo, ¿sé o no desbaratar?
martes, 8 de enero de 2002
8/01/02 11:51
Tengo un pequeño conflicto moral. Mi padre dice, y yo hago mucho caso a mi padre, casi lo idolatro, que el no entiende correcta una relación en la que solo hay formal respeto de una de las partes. Me explico, si yo a mi jefe inmediato, que se cree el dios apuesto entre ropas de rebajas, le hablo de pulcrísimo usted, ¿no sería lógico que el me dispensara idéntico tratamiento? ¿Acaso le debo mayor respeto yo a él? Por mayor vejez, por galones, por canas o por su mayor apostura. Mi padre dice que siempre que habló a subordinados suyos, corrijo porque el mismo se corrige, empleados del banco y lo hizo tuteando, siempre esperó que aquellos hicieran lo mismo. Mi padre está hecho de otra pasta. Sin saberlo es mejor. A mí, sin embargo, Fulano me habla de tu y sin favor, y yo le antepongo un señor a su apellido.
En el Corte Inglés algunos jefecillos te miran por encima del hombro, a nosotros porque apuesto que a las chavalitas las miran de rodilla para abajo (allá donde radica el descubierto). Otro amigo de las distancias siderales, de los escalafones sin límite, de los estamentos diferenciados, Mengano, dijo a viva voz:
- De aquí no se marcha nadie hasta las 22:15.
Y los becerros en el redil, ordenando y desordenando para volver a ordenar.
- "Oiga lo que quiera pero sin voces. Arriba duermen".
En el Corte Inglés algunos jefecillos te miran por encima del hombro, a nosotros porque apuesto que a las chavalitas las miran de rodilla para abajo (allá donde radica el descubierto). Otro amigo de las distancias siderales, de los escalafones sin límite, de los estamentos diferenciados, Mengano, dijo a viva voz:
- De aquí no se marcha nadie hasta las 22:15.
Y los becerros en el redil, ordenando y desordenando para volver a ordenar.
- "Oiga lo que quiera pero sin voces. Arriba duermen".
lunes, 7 de enero de 2002
7/01/02 11:06
Dentro de un rato marcho para la tercera planta del edificio de Pintor Sorolla del Corte Inglés. El gigante que por un mes me contrató.
Hace apenas tres días me llamó mi hermana Raquel al móvil, para decirme que no fuera al Corte al día siguiente. Que el tío de un amigo mío le había prestado dinero a un individuo de rasgos musulmanes (¿afganos?) en el aparcamiento del ese centro, y que este a parte de darle las gracias, le hizo una recomendación:
- No vengas mañana al Corte Inglés.
¿Por qué? Quien sabe. Quizá porque había de colocar una bomba que se vengara en los ávidos de rebajas, como si de tropas estadounidenses se tratara. El caso es que yo tuve que ir por fuerza, a por mi chapita de identificación. En la que pone mi nombre y mi apellido. No pude evitar un cierto nerviosismo, mirando a todos lados temiendo ver a alguien moreno embutido en una gabardina demasiado abultada. Ojos nerviosos que hallan otros ojos nerviosos. O unos cordones demasiado largos para zapatos tan gastados. Pero tuve que ir, porque hoy entraré por la puerta de empleados. El Corte Inglés me ha dado la posibilidad de ser un nombre y un apellido en un universo de prendas de vestir.
Quizá el musulmán al que no le llegan los céntimos de euro para pagar un estacionamiento haya decidido esperar a esta semana. La afluencia de público será sin duda mayor. Puestos a la aniquilición propia, mejor cuanto más tarde me dice la sensatez, y si se trata de hacer daño, cuánto más mejor. Quizá se me quiere llevar la chapita por delante.
El mundo ha perdido el norte.
Hace apenas tres días me llamó mi hermana Raquel al móvil, para decirme que no fuera al Corte al día siguiente. Que el tío de un amigo mío le había prestado dinero a un individuo de rasgos musulmanes (¿afganos?) en el aparcamiento del ese centro, y que este a parte de darle las gracias, le hizo una recomendación:
- No vengas mañana al Corte Inglés.
¿Por qué? Quien sabe. Quizá porque había de colocar una bomba que se vengara en los ávidos de rebajas, como si de tropas estadounidenses se tratara. El caso es que yo tuve que ir por fuerza, a por mi chapita de identificación. En la que pone mi nombre y mi apellido. No pude evitar un cierto nerviosismo, mirando a todos lados temiendo ver a alguien moreno embutido en una gabardina demasiado abultada. Ojos nerviosos que hallan otros ojos nerviosos. O unos cordones demasiado largos para zapatos tan gastados. Pero tuve que ir, porque hoy entraré por la puerta de empleados. El Corte Inglés me ha dado la posibilidad de ser un nombre y un apellido en un universo de prendas de vestir.
Quizá el musulmán al que no le llegan los céntimos de euro para pagar un estacionamiento haya decidido esperar a esta semana. La afluencia de público será sin duda mayor. Puestos a la aniquilición propia, mejor cuanto más tarde me dice la sensatez, y si se trata de hacer daño, cuánto más mejor. Quizá se me quiere llevar la chapita por delante.
El mundo ha perdido el norte.
miércoles, 2 de enero de 2002
2/01/02 16:52
Ayer volví de la nieve. Me he ido unos días a esquiar a Andorra. Me he lanzado por las cuestas de Pal con gran desprecio del riesgo, jeje, los telesillas están casi dominados.
Pronto subiré a este sitio algunas fotitos, nada más que por provocar envidias si se pudiera. ¡Ay lo he pasado en grande!
Quiero volver encarecidamente, a ver si para Fallas...
Pronto subiré a este sitio algunas fotitos, nada más que por provocar envidias si se pudiera. ¡Ay lo he pasado en grande!
Quiero volver encarecidamente, a ver si para Fallas...
viernes, 21 de diciembre de 2001
21/12/01 10:20
Andaba el otro día pensando en escribir sobre algo. Algo que se me metió en la cabeza y ahora no logro recordar. Ahora que tengo el teclado bajo los dedos, no me acuerdo.
Bueno, vuelvo a trabajar, que estoy echando tripa de tanta buena comida y tan poco disgusto. Será en el antiguo Mark & Spencer (hoy remozado Corte Inglés), en la sección de confección, para medirles la pernera, de cuclillas, a tipos con mucho más dinero que yo (jeje), y menos envidia de cosas materiales (ambiciona cosas de mayor calidad el que tiene que el que no).
Va a ser un lío, a mi que no me cuadran las cuentas casi nunca, el cambio de euros a pesetas, no me extrañaría que en el canje me aparecieran entra las manos billetes nuevos y relucientes de Monopoly.
El caso es que me pasearé hecho un traje, yo que siempre pensé que llevar traje antes de los cuarenta era ir disfrazado. Pero no me falta voluntad de hacer las cosas bien, y haré cuanto esté en mi mano para que se vendan mil trajes más caros que el mío (que es discreto aunque a mi medida). Uno quiere la estabilidad de un sueldo, y no negaré que me hace ilusión esa nueva labor. Podré darme los mismos caprichos que me doy ahora, pero mi cuenta volverá a ser un peaje de dos sentidos, que si bien a veces anda de rebajas, a final de mes tiene buenas noticias.
Bueno, vuelvo a trabajar, que estoy echando tripa de tanta buena comida y tan poco disgusto. Será en el antiguo Mark & Spencer (hoy remozado Corte Inglés), en la sección de confección, para medirles la pernera, de cuclillas, a tipos con mucho más dinero que yo (jeje), y menos envidia de cosas materiales (ambiciona cosas de mayor calidad el que tiene que el que no).
Va a ser un lío, a mi que no me cuadran las cuentas casi nunca, el cambio de euros a pesetas, no me extrañaría que en el canje me aparecieran entra las manos billetes nuevos y relucientes de Monopoly.
El caso es que me pasearé hecho un traje, yo que siempre pensé que llevar traje antes de los cuarenta era ir disfrazado. Pero no me falta voluntad de hacer las cosas bien, y haré cuanto esté en mi mano para que se vendan mil trajes más caros que el mío (que es discreto aunque a mi medida). Uno quiere la estabilidad de un sueldo, y no negaré que me hace ilusión esa nueva labor. Podré darme los mismos caprichos que me doy ahora, pero mi cuenta volverá a ser un peaje de dos sentidos, que si bien a veces anda de rebajas, a final de mes tiene buenas noticias.
sábado, 8 de diciembre de 2001
8/12/01 13:47
Yo quería tener un Macintosh, uno de esos ordenadores Apple tan pijos, que tienen los que tienen, de una cosa y otra, de todo. Yo lo quería para parecerme más a ellos, y porqué no admitirlo, después de trabajar con ellos tanto tiempo, encandilado como estaba de su diseño y sistema, también porque pensaba que era lo mejor. ¿Y uno se merece lo mejor no?
Pero uno no puede siempre acceder a lo mejor, se queda en el camino, termina por pensar que no debe, puede, demandarlo, lo mejor queda para otros, y casi siempre lo que uno tiene, por el hecho de tenerlo y por la constante evolución de uno mismo y de las cosas, se ha devaluado al poco tiempo. Hemos de renunciar a mucho, vivimos en la renuncia, pero la renuncia que decidimos es libertad, la renuncia impuesta es morir un poco, es golpearse contra el techo. Es reconocer que la libertad de uno, lo que uno quiere sin lograrlo, es el cuento de niños, con altibajos en el nudo, pero sin final feliz.
No obstante uno se conforma, no puede hacer más. Yo quería un Mac y no lo tengo, pero que quede claro, pude comprármelo, y si no lo hice fue porque no quise. Porque en la balanza que conforma las decisiones más acertadas, decidí que no.
Pero uno no puede siempre acceder a lo mejor, se queda en el camino, termina por pensar que no debe, puede, demandarlo, lo mejor queda para otros, y casi siempre lo que uno tiene, por el hecho de tenerlo y por la constante evolución de uno mismo y de las cosas, se ha devaluado al poco tiempo. Hemos de renunciar a mucho, vivimos en la renuncia, pero la renuncia que decidimos es libertad, la renuncia impuesta es morir un poco, es golpearse contra el techo. Es reconocer que la libertad de uno, lo que uno quiere sin lograrlo, es el cuento de niños, con altibajos en el nudo, pero sin final feliz.
No obstante uno se conforma, no puede hacer más. Yo quería un Mac y no lo tengo, pero que quede claro, pude comprármelo, y si no lo hice fue porque no quise. Porque en la balanza que conforma las decisiones más acertadas, decidí que no.
viernes, 7 de diciembre de 2001
7/12/01 10:22
En veinte días poco más o menos, este sitio y los desvaríos que he descargado en él, cumplirán 1 año. 1 año que ha dado para mucho o poco según se mire. Desde luego si algo está claro, es que esto, Internet se me ha hecho imprescindible. Me ha dotado de una sensación de libertad que antes no tenía, y como se sabe, la sensación de libertad es lo más cercano que podemos estar de la libertad verdadera.
Se nos acaba el año, afianzados ya con los dos pies en el nuevo milenio, repleto de guerras y de desconfianzas, la paranoia tiene el control de nuestras vidas, no por otra cosa, que porque a ella no escapa nadie. A mi me pirran los polvorones y los mantecados, espero comerme muchos estas fiestas, y espero que en mi próximo viaje a la nieve de los Pirineos ¡Ya queda menos! sepa recordar como rodar sin lastimarme.
Una recomendación:
"You're The First, The Last, My Everything" de Barry White.
Yo la regalo en Morpheus. :))
Se nos acaba el año, afianzados ya con los dos pies en el nuevo milenio, repleto de guerras y de desconfianzas, la paranoia tiene el control de nuestras vidas, no por otra cosa, que porque a ella no escapa nadie. A mi me pirran los polvorones y los mantecados, espero comerme muchos estas fiestas, y espero que en mi próximo viaje a la nieve de los Pirineos ¡Ya queda menos! sepa recordar como rodar sin lastimarme.
Una recomendación:
"You're The First, The Last, My Everything" de Barry White.
Yo la regalo en Morpheus. :))
martes, 4 de diciembre de 2001
4/12/01 10:35
Ayer mi novia fue a sacar dinerito del banco, y el cajero, un despiste, le dio las veinte mil pesetas (nunca saca tanto ;)) sin registrárselas en la cartilla, de forma que eran 20.000 pesetas digamos que gratuitas. 20.000 que no se descontarían de su cuenta, 20.000 en mano y en caliente, tangibles que no merman, que aparecen de la nada, y que tendrán que salir de otra cuenta que no es la suya. Sin embargo, a la novia, a la mía, la hemos educado en la decencia, en "el no coger lo que no nos corresponde" y le faltó tiempo para volver el camino andado, asomar la cabecita de nuevo a la ventanilla para deshacer el despiste, eso sí, a costa de ser un poquito más pobre, y más buena.
miércoles, 14 de noviembre de 2001
14/11/01 16:02
Hace casi cuatro meses que no digo, aunque sigo vivo, por supuesto. Sin embargo, en este plazo, ... ¡cómo han cambiado las cosas!
Las mías, el mundo en general. Cómo ha cambiado el mundo. Qué miedo da pensar en el futuro. Cuando las cosas no podían ponerse peor, se ponen, vaya si se ponen.
Yo he dejado el polo rojo por dejarme crecer la barba. Hasta que me llegue el momento de cortarla de nuevo. He sido animado por un excelente escritor, José Luis Sampedro por el sendero éste de la literatura que si bien no me ha de dar de comer, me ha hecho crecer como persona.
Ha vuelto el frío, este año hiela más. En Afganistán no sólo derriban las balas figuras de piedra, ahora se masacran talibanes que por lo demás son trogloditas viviendo una cultura de la edad media. Les están bombardeando los americanos con sus misiles última generación. El un lucha desigual, el futuro del armamento contra el mosquetón de hace siglos. Luego lanzan bocadillos, bocadillos que caen sobre cadáveres y escombros. La alianza del norte tomó ayer Kabul, (¡existe alguien que no haya oído hablar de Kabul y hace 3 meses no sabíamos si existía!) los aliados han tomado la ciudad y han ajusticiado a los talibanes heridos, he visto una imágenes en el diario, espantan, lo fusilan tumbado en el suelo, cerca, cerca de una Nikon como la de mi amigo Fermín. Éstos no son mejores que los que estaban. Se nos agotan las palabras.
Si has venido dímelo, firma mi librito de visitas, que después de todo, si lees tanto como digo, diatribas pasajeras, quisiera ponerte un nombre.
Las mías, el mundo en general. Cómo ha cambiado el mundo. Qué miedo da pensar en el futuro. Cuando las cosas no podían ponerse peor, se ponen, vaya si se ponen.
Yo he dejado el polo rojo por dejarme crecer la barba. Hasta que me llegue el momento de cortarla de nuevo. He sido animado por un excelente escritor, José Luis Sampedro por el sendero éste de la literatura que si bien no me ha de dar de comer, me ha hecho crecer como persona.
Ha vuelto el frío, este año hiela más. En Afganistán no sólo derriban las balas figuras de piedra, ahora se masacran talibanes que por lo demás son trogloditas viviendo una cultura de la edad media. Les están bombardeando los americanos con sus misiles última generación. El un lucha desigual, el futuro del armamento contra el mosquetón de hace siglos. Luego lanzan bocadillos, bocadillos que caen sobre cadáveres y escombros. La alianza del norte tomó ayer Kabul, (¡existe alguien que no haya oído hablar de Kabul y hace 3 meses no sabíamos si existía!) los aliados han tomado la ciudad y han ajusticiado a los talibanes heridos, he visto una imágenes en el diario, espantan, lo fusilan tumbado en el suelo, cerca, cerca de una Nikon como la de mi amigo Fermín. Éstos no son mejores que los que estaban. Se nos agotan las palabras.
Si has venido dímelo, firma mi librito de visitas, que después de todo, si lees tanto como digo, diatribas pasajeras, quisiera ponerte un nombre.
jueves, 19 de julio de 2001
miércoles, 11 de julio de 2001
11/07/01 18:54
ETA ha vuelto a matar. Dando a la realidad dosis de irrealidad, dando a la irrealidad de la vida, dosis de realidad. Todo se vuelve relativo cuando la muerte. La muerte es la sombra que se esconde tras el telón, la vida es una ficción de cara a los focos, es el aplauso y es el reproche de un escenario repleto de público que te mira, reconcentrado en ti mismo, y desenvuelto en los otros. La muerte se agazapa, pero no se esconde, mira tu actuación y ríe muchas veces, porque la seriedad es ella, todo lo demás entretenimiento, un pasatiempo vital, entretanto hay escena, y eres protagonista.
Luis Ortiz tiene nombre de muerto cuando debía seguir vivo. Una bomba asesina, que no tiene otra función que destruir, lo cogió de lleno evacuando a los vecinos de la bomba. En la calle todo estaba en orden menos un Peugeot 205, robado y cargado de explosivo asesino. Ese coche no tenía que estar ahí, sino en el apacible garaje o solitaria calle de un ciudadano de Madrid.
Me gusta plagar este espacio de mis letras, que son letra fácil, espontánea al momento de la redacción, sin revisiones posteriores, sin variar una coma. Es un rincón mío, paradójicamente abierto al mundo universal de Internet. Para que me puedan encontrar ojos despistados, que sin buscarme, me hallaron. Y a ellos me dirijo, para gritar lo que dijo Gandhi, "no hay caminos para la paz, la paz es el camino". Si partiéramos de premisas tan sencillas, nos rodarían mejor las cosas.
Luis Ortiz tiene nombre de muerto cuando debía seguir vivo. Una bomba asesina, que no tiene otra función que destruir, lo cogió de lleno evacuando a los vecinos de la bomba. En la calle todo estaba en orden menos un Peugeot 205, robado y cargado de explosivo asesino. Ese coche no tenía que estar ahí, sino en el apacible garaje o solitaria calle de un ciudadano de Madrid.
Me gusta plagar este espacio de mis letras, que son letra fácil, espontánea al momento de la redacción, sin revisiones posteriores, sin variar una coma. Es un rincón mío, paradójicamente abierto al mundo universal de Internet. Para que me puedan encontrar ojos despistados, que sin buscarme, me hallaron. Y a ellos me dirijo, para gritar lo que dijo Gandhi, "no hay caminos para la paz, la paz es el camino". Si partiéramos de premisas tan sencillas, nos rodarían mejor las cosas.
miércoles, 27 de junio de 2001
27/06/01 19:09
Ayer fue el día del debate sobre el estado de la nación. Hay que ver lo blandito que es el tal Rodriguez Zapatero. Pero es que no le conviene hacer demasiado ruido tras el apaño de Vera y Barrionuevo. Con arreglos así, tan ventajosos, es imposible hacer oposición. Parece en todo momento, que le deben favores al gobierno. Y es verdad, se los deben, pues el gobierno, en el mismo trámite de contentar a la supuesta oposición, perdió dignidad, y reconoce que quizá la justicia se equivoca, o que algunos no merecen la justicia de la mayoría.
Mientras tanto, naufragan cientos de pateras por arribar a España. Hay que ver que mérito más bueno tengo de haber nacido aquí y no unos kilómetros entrado en Africa. A mi no me pueden echar. Y es que los españoles somos así, hacemos méritos incluso sin quererlo. Somos europeos sin pretenderlo. Cuánta pobreza en el mundo y no damos gracias, gracias gracias. Miramos a Rivaldo morados de envidia porque gana tanto dinero que no lo podrá gastar todo.
Hay que contentarse, sin perder unas mínimas aspiraciones.
Mientras tanto, naufragan cientos de pateras por arribar a España. Hay que ver que mérito más bueno tengo de haber nacido aquí y no unos kilómetros entrado en Africa. A mi no me pueden echar. Y es que los españoles somos así, hacemos méritos incluso sin quererlo. Somos europeos sin pretenderlo. Cuánta pobreza en el mundo y no damos gracias, gracias gracias. Miramos a Rivaldo morados de envidia porque gana tanto dinero que no lo podrá gastar todo.
Hay que contentarse, sin perder unas mínimas aspiraciones.
domingo, 24 de junio de 2001
24/06/01 18:22
Mañana empiezo mis vacaciones, y me siento como si fuera rico. Como si me hubiera tocado al primitiva o poco menos. Y es que de repente me veo inundado de tiempo, tanto que casi me da por pensar que no sabré que hacer con él. Pero no lo pienso. Parece una bolsa llena, y como está por venir, eterna. Soy rico de minutos para lo que quiera.
Soy muy afortunado, no tiene nada que ver con lo anterior, ni siquiera con todo lo que llevo escrito en esta hoja interminable. Es una percepción de agradecer. Soy afortunado por otras mil razones. No las detallaré pese a conocer algunas.
Ana Torroja tiene su carrera cantante en solitario, y tiene en la voz algo que conmueve. No es la fama.
Para famas la mía, esta noche leerán aquí, en primicia para toda España, que está muy ocupada con Gran Hermano, en M80 Radio, un relato mío, que por más señas no es nada del otro mundo, y que confeccioné hará cerca de dos años, cuando era, a mi parecer, peor escribiente. Así que España, no se pierde nada, aunque a mi me parezca que ver la funesta telenovela con visillos de realidad es casi peor que escuchar mi historia no demasiado inspirada.
Cada uno es dueño de su tiempo, y yo hoy puedo decir, eúforico, que estoy con la impresión de que me sobrara.
Soy muy afortunado, no tiene nada que ver con lo anterior, ni siquiera con todo lo que llevo escrito en esta hoja interminable. Es una percepción de agradecer. Soy afortunado por otras mil razones. No las detallaré pese a conocer algunas.
Ana Torroja tiene su carrera cantante en solitario, y tiene en la voz algo que conmueve. No es la fama.
Para famas la mía, esta noche leerán aquí, en primicia para toda España, que está muy ocupada con Gran Hermano, en M80 Radio, un relato mío, que por más señas no es nada del otro mundo, y que confeccioné hará cerca de dos años, cuando era, a mi parecer, peor escribiente. Así que España, no se pierde nada, aunque a mi me parezca que ver la funesta telenovela con visillos de realidad es casi peor que escuchar mi historia no demasiado inspirada.
Cada uno es dueño de su tiempo, y yo hoy puedo decir, eúforico, que estoy con la impresión de que me sobrara.
sábado, 23 de junio de 2001
23/06/01 17:54
Llevo algún tiempo sin venir por aquí. Sin despotricar contra el mundo, o al menos enfilar el mundo desde mi propio prisma. El caso es que recién levantado me vienen ideas, todas funestas. Ideas que debieran tener conveniente traslado a este espacio, pero que se me olvidan, de manera que esa, mi venganza personal, la imposibilidad de callarme y de que me callen, se ve postergada por el olvido y el quehacer cotidiano. Que por otro lado, obliga a un olvido tránsitorio al principio, luego inevitable, para estar centrado en las tareas del ayer y el hoy. Por eso, por el día a día, he perdido algunas amistades, que ya no son más que números extraños en mi teléfono móvil.
Qué atroz es la realidad. Nos desayunamos con catástrofes, pero no nos importan demasiado. Nos hemos acostumbrado. Lo más nos escandaliza. Pero luego, en el trato de lo continuo, la vida se nos vuelve remanso.
Recuerdo una mañana lejana; se encendió la radio en su función de despertador, con la noticia de que un chico gallego había sido secuestrado paseando por la calle, e introducido a golpes en el maletero de un coche. Parece ser que le iban a prender fuego dentro del vehículo. Por suerte el chico pudo llamar con su teléfono, y la policia que no solamente multa por multar, acudió. A esos energúmenos los detuvieron, (imagino que ya deben andar por ahí, proyectando nuevas estrategias), pero la historia, real como la vida misma, me aterró en la duermevela de la cama, que ese día no quería despertar. Agarré fuerte las sábanas, y me hubiera cambiado de planeta...
Qué atroz es la realidad. Nos desayunamos con catástrofes, pero no nos importan demasiado. Nos hemos acostumbrado. Lo más nos escandaliza. Pero luego, en el trato de lo continuo, la vida se nos vuelve remanso.
Recuerdo una mañana lejana; se encendió la radio en su función de despertador, con la noticia de que un chico gallego había sido secuestrado paseando por la calle, e introducido a golpes en el maletero de un coche. Parece ser que le iban a prender fuego dentro del vehículo. Por suerte el chico pudo llamar con su teléfono, y la policia que no solamente multa por multar, acudió. A esos energúmenos los detuvieron, (imagino que ya deben andar por ahí, proyectando nuevas estrategias), pero la historia, real como la vida misma, me aterró en la duermevela de la cama, que ese día no quería despertar. Agarré fuerte las sábanas, y me hubiera cambiado de planeta...
lunes, 4 de junio de 2001
4/06/01 21:34
Hay cosas casi imposibles. No digo que hay cosas imposibles, eso lo sabe todo el mundo. Es tan obvio, que poner ejemplos, me haría pasar por estúpido. Y la verdad es que no me importaría pasar por estúpido a veces si eso me ahorra problemas. La mayoría de los estúpidos sorprenden. Y todos sin excepción son más sorprendentes que los geniecillos, ¡qué listo me salió el niño! Clavado a mí. Pues de la persona inteligente se aguarda una rápida solución los enigmas, y la solución por esperada, deja de ser sorprendente. Sin embargo, ay del tonto que defrauda muchas veces, que esquiva esperanzas distintas al fracaso, pues más tarde o más temprano, te dejará con un palmo de narices. Ya sea por una rara habilidad, desconocida, o por el encanto de la estupidez, que tiende a parecer menos peligrosa y más digna de confianza, de manera que...
¡vaya sorpresa!
el estúpido me tomó el pelo como a un enano, o mejor dicho, como a un estúpido. Y yo que pensé que el estúpido era él. (De hecho él también lo era)
No hay quien no tenga una dosis de estupidez. Nadie que se aferre a una idea, sin discusión. Nadie en este mundo de locos, es ajeno a la estupidez, ahora bien, es cierto que mejor ser estúpido en pequeño grado. No ser un gran estúpido (afamado estúpido tiene sus ventajas), mejor ser un estúpido mediano, pero auto consciente de la propia estupidez. Conocedor profundo de miserias propias.
Hay cosas casi imposibles. Por ejemplo, que yo mejore mi caligrafía, tengo una letra terrible. Una amiga la llamaba letruja. "Menuda letruja". La arrastro por el papel cada vez que tengo que escribir. Hay cosas casi imposibles...
Por ejemplo, cumplir todos los sueños. Así se cumpla alguno. Uno no más...
¡vaya sorpresa!
el estúpido me tomó el pelo como a un enano, o mejor dicho, como a un estúpido. Y yo que pensé que el estúpido era él. (De hecho él también lo era)
No hay quien no tenga una dosis de estupidez. Nadie que se aferre a una idea, sin discusión. Nadie en este mundo de locos, es ajeno a la estupidez, ahora bien, es cierto que mejor ser estúpido en pequeño grado. No ser un gran estúpido (afamado estúpido tiene sus ventajas), mejor ser un estúpido mediano, pero auto consciente de la propia estupidez. Conocedor profundo de miserias propias.
Hay cosas casi imposibles. Por ejemplo, que yo mejore mi caligrafía, tengo una letra terrible. Una amiga la llamaba letruja. "Menuda letruja". La arrastro por el papel cada vez que tengo que escribir. Hay cosas casi imposibles...
Por ejemplo, cumplir todos los sueños. Así se cumpla alguno. Uno no más...
jueves, 31 de mayo de 2001
31/05/01 22:29
Yo debo ser bastante gelipuertas. Porque no me entra en la cabeza, de ninguna de las maneras que dos secuestradores salgan de la cárcel a las nueve horas cuando entraron para cumplir tres años.
Debo ser gelipuertas perdido, que no entiendo que mierda de justicia es esa que no ha terminado de pagar al secuestrado la indemnización que se fijó como compensación (por ser secuestrado en condiciones infrahumanas), no entiendo que dos cabrones que por su trabajo debían perseguir que no se dieran secuestros, secuestraran con el dinero de los españoles y pagaran con ese dinero a mercenarios que han recibido penas severas de cárcel. El último ayer mismo, un camionero de los GAL que ha sido condenado a 67 años. Mientras sus jefes, a los jefes de todo el tinglado, no les crecía la barba entre la entrada y la salida. Los mandados tope de años, y los jefecillos marchantes de montura de metal, unas horitas que no dan para mediar un libro. Y aún uno de ellos, se indignaba por sentirse humillado.
Un diputado del PSOE, un artista vamos, decía que llegó la tranquilidad, pues con esto, el tema queda definitivamente zanjado. Un poco de revuelo sí, pero en dos días se olvida. A quien no se le va a olvidar es a Segundo Marey, secuestrado por error, y que apura la vida en algún hospital, muy deteriorado por la vejez y las secuelas de un secuestro que se remonta a 1983. Debe andar si me muero, no me muero. Yo que él, le prendía fuego a la Audiencia torticera.
Pero al populacho, a la gente de este país sí se le olvida, tiene razón. A la gente le importa un cuerno, que la justicia sea una bazofia inmunda, y que cuando se castiga con dulzura al culpable, por su importancia, se le atenúe aún más la pena con arreglos políticos entre los partidos más votados del país. A la gente le importa un huevo que Don Aznar acuerde con el señor X, unas cuantas, muchas, ayudas redentoras, le importa un huevo que la política dé verdadero asco.
¿Cuál es la valoración de los líderes de este país?
¡Qué ganas de votar me entran!
Tenemos fútbol, y yo tan gelipuertas que igual me busco un lío escribiendo estas cosas. Que se lo digan al chaval de los veinte pavos en la cabina telefónica, que pasó 15 días a la sombra, nada más que por cogerlos.
Me muero por secuestrar a alguien.
Debo ser gelipuertas perdido, que no entiendo que mierda de justicia es esa que no ha terminado de pagar al secuestrado la indemnización que se fijó como compensación (por ser secuestrado en condiciones infrahumanas), no entiendo que dos cabrones que por su trabajo debían perseguir que no se dieran secuestros, secuestraran con el dinero de los españoles y pagaran con ese dinero a mercenarios que han recibido penas severas de cárcel. El último ayer mismo, un camionero de los GAL que ha sido condenado a 67 años. Mientras sus jefes, a los jefes de todo el tinglado, no les crecía la barba entre la entrada y la salida. Los mandados tope de años, y los jefecillos marchantes de montura de metal, unas horitas que no dan para mediar un libro. Y aún uno de ellos, se indignaba por sentirse humillado.
Un diputado del PSOE, un artista vamos, decía que llegó la tranquilidad, pues con esto, el tema queda definitivamente zanjado. Un poco de revuelo sí, pero en dos días se olvida. A quien no se le va a olvidar es a Segundo Marey, secuestrado por error, y que apura la vida en algún hospital, muy deteriorado por la vejez y las secuelas de un secuestro que se remonta a 1983. Debe andar si me muero, no me muero. Yo que él, le prendía fuego a la Audiencia torticera.
Pero al populacho, a la gente de este país sí se le olvida, tiene razón. A la gente le importa un cuerno, que la justicia sea una bazofia inmunda, y que cuando se castiga con dulzura al culpable, por su importancia, se le atenúe aún más la pena con arreglos políticos entre los partidos más votados del país. A la gente le importa un huevo que Don Aznar acuerde con el señor X, unas cuantas, muchas, ayudas redentoras, le importa un huevo que la política dé verdadero asco.
¿Cuál es la valoración de los líderes de este país?
¡Qué ganas de votar me entran!
Tenemos fútbol, y yo tan gelipuertas que igual me busco un lío escribiendo estas cosas. Que se lo digan al chaval de los veinte pavos en la cabina telefónica, que pasó 15 días a la sombra, nada más que por cogerlos.
Me muero por secuestrar a alguien.
miércoles, 30 de mayo de 2001
30/05/01 21:42
Vengo en el autobús, y vengo mirando un Jaguar a nuestra altura, a la del autobús. Viajar en autobús cuesta 130 pesetas, si compras un bono de 10 viajes, cada uno sale por 74 pesetas. Todavía recuerdo cuando el billete ordinario costaba 60 pesetas. De eso hace ya algunos años.
Venía mirando el Jaguar y pensaba que yo tendré uno igual quizá nunca, o quizá más tarde, y me da que voy sintiendo envidia del éxito, que no de conducir un Jaguar, puesto que de algún modo extraño, entre el espacio que separa la ventana del autocar que me lleva, del flamante automóvil, se diluye la gran diferencia entre nosotros. Me siento muy por encima de caprichos tan evidentes. Oigo música en mi discman, y de alguna manera, bajo los acordes de Enya, absuelvo al conductor, y me elevo más aún por encima suyo. Como si en vez de viajar en un autocar municipal, lo hiciera en un helicóptero o en una nube. Y quién atraviesa el mundo en una nube, como va a cambiarla por un coche, aunque sea un Jaguar.
Pero al fin, el éxito se mide por el tesoro de la tierra, por tanto dinero como seas capaz de acumular. Aunque ya lo anticipo y no te descubro el Olimpo, te pongas como te pongas, el dinero se queda aquí. No irá contigo más allá del polo ártico como mucho, y en sueños...
¿quién no necesita dormir?
Tampoco te acompaña. Aunque eso sí, podrá hacer que tus pesadillas se den en una situación inmejorable. En un mullido y sudoroso colchón de primera calidad. Que sigue siendo mejor que tener pesadillas en un banco del parque, bajo un montón de cartones, o cobijado en un cajero automático, tan cerca del dinero, cabeza contra la pared y desarrapado.
Los muy ricos tendrían que tener pesadillas a menudo, y los muy pobres, tener felices sueños todas las noches, para compensar los unos, la desigualdad de los otros. De manera que unos y otros, vivieran una felicidad relativa a partes iguales. Aunque ya se sabe que no todos los ricos son felices, ni todos los muy pobres son desgraciados. Pero tiene más delito la infelicidad del rico que la del pobre.
Yo desde luego, entre unos y otros, prefiero el dinero en el banco, y somníferos al acostarme. Pero está difícil.
Venía mirando el Jaguar y pensaba que yo tendré uno igual quizá nunca, o quizá más tarde, y me da que voy sintiendo envidia del éxito, que no de conducir un Jaguar, puesto que de algún modo extraño, entre el espacio que separa la ventana del autocar que me lleva, del flamante automóvil, se diluye la gran diferencia entre nosotros. Me siento muy por encima de caprichos tan evidentes. Oigo música en mi discman, y de alguna manera, bajo los acordes de Enya, absuelvo al conductor, y me elevo más aún por encima suyo. Como si en vez de viajar en un autocar municipal, lo hiciera en un helicóptero o en una nube. Y quién atraviesa el mundo en una nube, como va a cambiarla por un coche, aunque sea un Jaguar.
Pero al fin, el éxito se mide por el tesoro de la tierra, por tanto dinero como seas capaz de acumular. Aunque ya lo anticipo y no te descubro el Olimpo, te pongas como te pongas, el dinero se queda aquí. No irá contigo más allá del polo ártico como mucho, y en sueños...
¿quién no necesita dormir?
Tampoco te acompaña. Aunque eso sí, podrá hacer que tus pesadillas se den en una situación inmejorable. En un mullido y sudoroso colchón de primera calidad. Que sigue siendo mejor que tener pesadillas en un banco del parque, bajo un montón de cartones, o cobijado en un cajero automático, tan cerca del dinero, cabeza contra la pared y desarrapado.
Los muy ricos tendrían que tener pesadillas a menudo, y los muy pobres, tener felices sueños todas las noches, para compensar los unos, la desigualdad de los otros. De manera que unos y otros, vivieran una felicidad relativa a partes iguales. Aunque ya se sabe que no todos los ricos son felices, ni todos los muy pobres son desgraciados. Pero tiene más delito la infelicidad del rico que la del pobre.
Yo desde luego, entre unos y otros, prefiero el dinero en el banco, y somníferos al acostarme. Pero está difícil.
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