miércoles, 29 de agosto de 2007

Digo, digo, digo

No falta quien dice que siempre se nos van los buenos. Se refieren, los que lo dicen, a los buenos de bondad más que otra cosa, aunque lo cierto de veras es que la bondad o la ausencia de aquella solamente la conocen los más allegados.

Se ha ido Emma Penella, actriz de tercera edad para papeles en que la actriz tiene que parecer una persona mayor. Porque andarán diciendo por ahí que los productores de Hollywood, que producen casi cualquier cosa, y así les quedan a la postre, bien podrían, sin mucho esfuerzo los expertos, echar los años encima de Catherine Zeta Jones a base de retoque informático y efectos especiales. Pero se la seguiría intuyendo debajo, como disfrazada. Si queremos que un personaje aparente ser mayor deberemos contar en el reparto con alguien que tenga los 60 o 70 cumpliditos. A mí me parece que Emma Penella logró lo que otros y es un mérito, aunque menor en la interpretación, siempre hizo de ella misma. O al menos sus personajes se parecían mucho, como si fueran el mismo con el discurrir de los años.

Se fue Antonio Puerta, que llevaba las trazas de ser un buen futbolista. Con 22 años tan sólo, con lo lejos que quedan. Quizá de alguna manera se llevara tan bien las escasas posibilidades de cambiar el rumo de esa selección nacional huérfana de éxitos. Un chaval joven y rico, viviendo un sueño que se quiebra en el mejor momento.

Muere Francisco Umbral, el más trascendente de los tres aunque su obra no diera para abrir la primera plana grande de los periódicos por la competencia de las otras muertes. Al menos de los que hojee. Era Umbral un ser pagado de si mismo, dicen los que lo conocían, pero escribía como los dioses, dicen también. Ambos tienen razón, y lo uno se dio como consecuencia de lo otro, probablemente.

Esta es de las tres, la que he sentido más, porque Emma se hizo habitual de las noches, como una vecina dicharachera y va a dejar un hueco difícil de llenar, Antonio nos mostró al morir la sinrazón de estar vivos por no saber por cuanto tiempo y le dio al aficionado al fútbol un gol de bandera que dejaba fuera a los alemanes, pero Umbral me maravilló con algún párrafo imposible de mejorar. Y estoy deseando coger su libro "Mortal y rosa".

Él quería hablar de su libro en aquel programa que causó tanto revuelo, pero los libros están hechos para leer.

lunes, 27 de agosto de 2007

De mí

Vuelvo tras agotar las visitas programadas. Con algún kilo de más de comer tan bien y tan fuera, y sin recordar apenas como llegar hasta aquí.

Hoy me han dejado y sin embargo no me he quedado solo.

La bella y el soldado

Mis sueños son una broma cruel; se burlan de mí.

Vanilla Sky




A él le llaman sargento Ziegel, supongo que porque lo es aún después de la guerra (de que acabara para él). Ese recorte es del día en que se casa, del día de su boda, con el uniforme de gala y las medallas.

Le estalló un coche bomba en Irak el día en que estuvo en el sitio equivocado a la hora equivocada. Eso debió pensar ella el día en que se lo regresaron arrasado, literalmente. En la foto se la ve algo confusa como no sabiendo como posar para dar bien. Quizá atenta a algunas indicaciones que le diera el fotógrafo para que el álbum quede lo mejor posible. Las fotos son recuerdos para toda la vida, un momento indiscutible e imborrable. Posa el peinado más favorecedor, y con la cara de niña que no comprende bien o que se vio superada por acontecimientos demasiado chocantes como para haber tomado conciencia. Es muy probable que hubiera despedido un día a su novio ansiando volverlo a ver, pensando de corazón que era un héroe e instalada en la certeza de esperar su regreso para desposarse y compartir una vida juntos. Muy probablemente habría anticipado, siquiera mentalmente, esa boda un millón de veces. Se la habría imaginado, y es fácil que lo viera a él con aquellas ropas elegantes, quizá incluso con algunas medallas menos. Sin embargo a la vuelta de la guerra no volvió aquel chico que ella despidió emocionada, volvió este otro que tenía los mismos recuerdos que ella de ese tiempo, el que fuera, que habían vivido juntos. Tenía el mismo nombre y el mismo apellido. No cuesta imaginar que el sargento Ziegel se salvó de milagro, y que quizá ella sea la persona que deba darnos la lección magistral de lo que es el amor.

Porque quizá la vida sea tan solo una, y quizá ella decidiera de verdad que la había de vivir con él, por ser el mismo que la enamoró aunque no lo pareciera. Después de todo otros cambian con el transcurrir del tiempo por dentro y en la forma de tratarlas como para terminar la vida en una guerra constante. Y ese cambio de ámbito doméstico es tan perceptible para ellas como el que desfiguró públicamente al sargento Ziegel para siempre.



También puede ser que esa foto sea un accidente en el que se convertirá un día esa ceremonia. Que ella decida que lo perdido valía tanto como el todo. Que era joven y que tiene la vida entera por delante como para dedicarla en aquella compañía. Vivimos un mundo gobernado por la imagen.

Entonces el amor habría muerto en una cuneta de Bagdad.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Los abrazos

De todos sus conocidos ella era la única que lo creía: esta vez era verdad que se iba. Pero también era la única que tenía al menos un motivo cierto para esperar que volviera.

El general en su laberinto - Gabriel García Márquez.


Es cosa mía, sin duda. De como soy, y de donde vengo.

Tuve a mi familia aquí, pasaron casi una semana entera, y no diré que me alegré terriblemente de verlos porque esos calificativos se los adjudico generalmente a las cosas malas. Pero fue una alegría volverlos a encontrar, tras tanto tiempo. Desde Marzo, para qué hacer cuentas.

Cuánta verdad es que la vida da muchas vueltas. Hablaba el otro día con una clienta que ha enviudado hace poco y me contaba lo inesperado de la muerte. Supongo que uno dice que sí, que estaremos juntos toda la vida, pero la verdad es que no sabe cuánto será eso. Podría ser muy poco.

Sin embargo durante esta semana de reencuentro, unido a los 13 que llegaron vine a darme cuenta de que apenas recibo abrazos. Y no hay nada en mi semblante que permita intuir que quizá los necesito. Creo que todos ellos, incluidos mis padres son un poco como yo, que soy de tocar poco, tan distinto al carácter de aquella canaria que conocí un día, que iba por la vida de abrazo en abrazo, como entre lianas sin tocar el suelo, y poniendo besos desde cerquita.

Pero yo sigo persiguiendo a mi madre como antaño, para agarrarle por detrás lo que sustituyó la delgadez de otro tiempo, para palmearle el culete y para abrazarme como Cruise en Minority Report. Me he hecho físicamente mayor que ella, pero un día me tuvo dentro, aunque no por mucho que nací con 7 meses mal contados y con el peso de una pluma.

Soñaba el otro día y reparé no sé bien, en la amanecida, en el hecho de que recibiera cariño con cuentagotas, sin necesitar más, y me vi de repente, no sé porque, como una figura de sal inmóvil.

Me había convertido en una estatua.

domingo, 12 de agosto de 2007

Remendando

A veces no basta con cumplir lo que se pide. Capello lo sabe.

Sin embargo hay que acordarse de lo lejos que parecía en la temporada 2005/06 que el Real Madrid ganara algún título, siquiera la Copa del Rey. Y ocurrió igual durante casi toda la temporada pasada, un poco porque el equipo no jugaba ni castaña, un poco porque los títulos se ganan consiguiendo puntos de 3 en 3 y no perdiendo tantos por el camino.

Pero el Barcelona ya no era el Barcelona que había sido. Los jugadores hacían la guerra por su cuenta, con los egos hinchados algunos, de excesiva parranda otros tantos. Y tanta relajación trajo consigo dar vida a un muerto. Un muerto que hacía un fútbol feo pero efectivo. Con algunos de sus jugadores, que habían estado casi siempre de vuelta de todo, exprimiéndose al máximo en su ocaso. Y con David Beckham que se había comportado como un profesional dispuesto a sudar la camiseta siempre renacido al fútbol de su derecha mágica, que pone la bola tan certero como debía entrarle a las chicas antes de Victoria, y quizá después. Llenando de músculo el centro del campo para ver si a Guti se le encendía la chispa el breve instante que da un gol servido en profundidad. Con ese celebrado con alborozo y a ser posible todos juntos debía bastar.

Ese era el manual de Capello cuando lo trajeron. Sabían cómo eran sus equipos, un cerrojo oxidado y dependiente de un delantero rematador, disciplinado y oportunista. No engañaba a nadie, su fútbol era tan aparente como su rostro.

Pero Calderón quería otra cosa. Quería fútbol en mayúsculas, quería el fútbol que era capaz de describir con su verbo florido y fácil (para él) Jorge Valdano. Pero ese fútbol depende del estado de ánimo, y depende de la confianza, y por fin también depende de los futbolistas.

Por eso no es fácil que Bernard Schuster consiga ramos de flores de los pañuelos del socio y abonado. Porque existe un equipo a imagen y semejanza de Capello, y eso es más de lo que fue el Real Madrid en el último lustro.

Capello contará por tanto sus millones de euros de un contrato extinguido pero pagado hasta el último céntimo en su Italia querida, echando de menos tal vez el jamón de bellota de Madrid que es una ciudad con venas palpitantes bajo la superficie. Y tendrá seguramente el placer de ver el despeño de Bernard Schuster que será el mismo de Calderón, y el mismo de Mijatovic que prefirió agarrar el sillón en que se sienta antes que defender a capa y espada un proyecto que era una apuesta personal y que salió todo lo bien que podía haber salido.

Si Mijatovic hubiera unido su destino al de Capello habría callado algunas bocas, y habría dado una lección a tantos que van por la vida haciendo las cosas regular.

Gracias que en el fútbol solamente cuenta la ilusión. Y la ilusión es solo cosa del futuro.

sábado, 11 de agosto de 2007

La familia

No vengo más que para escribir unas líneas que no alcanzan casi para nada. Para advertir que desde el lunes pasado tengo a mi familia conmigo. Alojados en Parres distante apenas dos kilómetros de mi casa. Han venido con los nanos y entre todos suman 13 personas, lo que supone toda una odisea a la hora de comer.

Tienen al lado de casa un caballo al que los críos llamaron Rayo por escoger un nombre aunque luego descubrieron que su nombre real era Nevado, por las motas blancas sobre el lomo. Y mudaron al nombre nuevo sin problema. El pequeño dice que el caballo ya lo conoce.

Se quedan juntos hasta el domingo. Mañana vamos a Santander y cenamos en Casa Poli, en las Puertas de Vidiago. Es un sitio en el que no admiten reserva pero nos van a reservar.


Antes que a ellos tuve aquí a Fer y Teresa, amigos de Valencia. Y después de ellos llegará conmigo Sestea para enseñarme que en realidad no pasa el tiempo. Parece que sí, pero es un efecto óptico, como la imagen del espejo. Todo permanece.

martes, 7 de agosto de 2007

Si tú no vuelves

Dime amor, amor, amor, estoy aquí ¿no ves?
Si no vuelves no habrá vida,

no sé lo que haré.

No sé lo que haré.


Si tú no vuelves - Miguel Bosé (y Shakira)

sábado, 4 de agosto de 2007

El agua

¿He contado que llevo tres días duchándome con agua fría?

Pero no es agua del mar Cantábrico, que es de todos conocido lo bastante fresca que es, a juzgar por la temperatura estoy casi convencido de que me brota directamente de algún manantial en la cima de los Picos de Europa. Justo por encima de ese puñado de valerosos que se resguardan de avalanchas de nieve. Sospecho que se encuentra justo en el estadio anterior a formar una fina película de hielo, claro que como cae con meridiana fuerza por el teléfono del grifo no llega a congelarse, aunque hiele lo mismo.

Por supuesto ponerse debajo es tarea de valientes o de seres inanimados que no sientan. Yo dejo que me congele las falanges hasta los tobillos antes de asomar la cabeza y el resto del cuerpo. Lo cierto es que te terminas acostumbrando, a costa eso sí de perder gran parte de la sensibilidad innata de la piel, claro que luego la recuperas, obviamente ya fuera del agua.

Ahora bien, es casi seguro que estas duchas polares han de resultar beneficiosas para el organismo, ¿y cómo dejan la piel? Entre tierna y abotargada, casi, casi como la de un bebé.

Vamos que se sale de la ducha hecho un chaval y con unas ganas de repetir que por no sudar voy a hacerme llevar a todos lados en un carrito en que quepa, me vale de supermercado.

No me digas que se estropeó esta vez. Sólo sé que esto funcionaba por el milagro de la electricidad y dejó de hacerlo. Por lo que se ve el calentador estaba anclado en el agujero que hay en el techo de uno de los armarios empotrados. Así como suena, allí estaba cuando llegué. Pero no parece que tenga ninguna luz advirtiendo que funciona o que no lo hace. Es un gran barril de metal muerto.

Menos mal que tengo el portátil; y la playa.

En la playa

Me he quitado un pelo que sobresalía de la patilla derecha y resultó ser una cana.

Portátil

El lunes pasado me compré un portátil. Un ASUS con procesador Intel Centrino Core 2 Duo Plataforma Santa Rosa a 1.80 Ghz, con 2G de memoria, 160 G de disco duro, tarjeta gráfica de hasta 896 Mb Nvidia Geforce 8400. Tiene cámara de 1,3Mpx y Bluetooth. Viene con el sistema operativo Windows Vista.

Lo estoy echando a andar.

domingo, 29 de julio de 2007

La pareja perfecta

"Le dijo que el amor era un sentimiento contra natura, que condenaba a dos desconocidos a una dependencia mezquina e insalubre, tanto más efímera cuanto más intensa."

Del amor y otros demonios - Gabriel García Márquez


Leí ayer una noticia de hace tiempo. Llegué a ella a través de una más reciente. En estos días un periodista o dos han estado chantajeando a Tom Cruise con unas fotos privadas. Y de esa a una entrevista de los tiempos en que Tom y Penélope eran pareja había nada más un enlace.

En ella Tom hablaba cómo no, de boda. ¿Quién no hablaría de boda si la otra parte es Penélope Cruz? Era poco tiempo después del rodaje de aquella película que los reunió y que era una versión de "Abre los ojos" de Amenabar. La película se llama "Vanilla Sky" y junta realidad y sueño, cubriendo el sueño un cielo de color vainilla.

Pero la vida raramente copia al cine. Tiene otro guión y muchas veces no responde a lo que uno espera. A mí la ruptura me sorprendió tanto como leer que Tom Cruise "no descartaba" la boda. La descartó ella supongo, y él fue el primer sorprendido, quizá porque Rey Midas que convierte lo que toca en oro encontró a alguien que convierte en amor o desamor lo que toca según su capricho. Una mujer de las de vivir la vida tan intensamente que los días no parecen tiempo bastante.

Sin embargo, aquellos que vieron esta película estarán de acuerdo conmigo, ellos dos aparecían como una pareja simplemente perfecta. Tan lejos de Kate Winslet y Leonardo Di Caprio por ejemplo, que tenían la misma química en "Titanic" que mezclar en la boca natillas con gazpacho. Pero Tom y Penélope eran y se comportaban ya en pantalla como una pareja de hecho, como si en el largo trayecto de la vida se hubieran encontrado al fin y no necesitarán hablarse para decírselo todo. Por eso no tenía que sorprender a nadie que terminaran siendo la pareja que anticipaban en la fábula del cine.

Yo personalmente no me he encontrado un caso igual. Ocurre generalmente que las parejas parecen fruto del azar, y que si prosperan es más por la aceptación del otro que porque sean el uno para el otro del forma indiscutible. Es por ello que quizá todo aquello del destino sea un camelo, y sea mucho más notorio el azar que nos da conocer unas personas en vez de otras, y que las posibilidades, sean cuales sean se darán solo con esas y no con otras. Lo que significa que probablemente entre las desconocidas existe alguien que, podría ocurrir, nos vaya como anillo al dedo. Nos haga parecer parte de una pareja perfecta. Correspondencia uno a uno como horma de zapato. Francamente no encontré nunca una pareja que me lo pareciera hasta ese extremo, hasta que conocí a Tom Cruise abandonando a Nicole Kidman por Penélope.

Pero aquella correspondencia debió ser nada más aparente. Por lo bien que daban ellos juntos ante cualquiera. Como si estuvieran unidos por un lazo invisible que se intuye incluso cuando mira cada uno hacia otro lado. Pero luego, cuando se avanza en el detalle, cuando nos acercamos a la Cienciología y a tantas otras cosas que son fronteras que diferencian encontramos que la pareja es perfecta solamente como un par de muñecos, incapaces de sobrevivir si no es juntos en la misma estantería. Como Ken y Barbie. Como dos dibujos recortados a los que vestir para hacer pulular por una casa de muñecas.

Tom Cruise se casó después con Katie Holmes que es un remiendo regular para mi gusto. Con ella tuvo a Suri una niña con mucho por heredar. Sin embargo sospecho que él hubiera preferido tener a una niña morena que se llamara Penélope Cruise Cruz. Pero en la vida el cielo vainilla dura lo que dura un atardecer.

Quizá entonces habrían formado la familia perfecta. (Aparentemente.)

Excusa

Dibuja una sonrisa y te regalo una rosa.

Perdona - Tiziano Ferro.

jueves, 26 de julio de 2007

El payaso

Vaya showman que se ha perdido. Hay que ver que difícil es acertar en la vida. Uno cree que ha de ser algo por los pasos dados y de repente un día se da cuenta de que la vida por otros derroteros habría ido mejor.

Hablo como no podía ser de otra manera, creo que nunca más podré hablar de otra cosa, de nuestro conciudadano Jaime, el solitario atracador de bancos que pudo ser un showman de los de marcar época. Lo malo es que ni él ni nosotros lo sabíamos. Tuvo que tener enfrente las cámaras para que nos diéramos cuenta. Lástima lo vivido ¿verdad?

Si no fuera por los asesinatos y por los robos hay que reconocer que su salida de la comparecencia frente al juez, por cierto 6 horas en las que según parece no abrió la boca, que uno se pregunta que hicieron tanto tiempo ahí dentro. No me digas que estos jueces portugueses son tan locuaces como para hablar ellos tanto tiempo, los nuestros en su mayoría son un poco como el tal Ferri, al que no le gustan las lesbianas ni los divorcios. Son más bien de pocas palabras y de montar cirios contra los dibujantes del humor, así se caiga a pedazos el país por la corrupción que ellos enarbolan las leyes que aprueban los otros entre pataleos, cada vez más lejos del ciudadano medio que cruza la calle. El que piensa que esto es lo que hay y no podemos aspirar a nada mejor.

Decía que El solitario estuvo la mar de cómico con ese "Hola a todos, soy el solitario" y para rematar lo de "Salud españoles". Vamos que de ahí a presentar "El precio justo" nada de nada.

Pero sus ocurrencias de hombre talentoso no acaban ahí, leo que esta noche ha decidido protestar porque le han enviado a una prisión de alta seguridad, y eso le ha roto los planes fijo, que seguro que ya tenía medio mirado cómo salir de aquella de Coimbra, quizá disfrazado de camilla o de lámpara. La verdad es que no creo que sea para preocuparse, de hecho probablemente le irá bien ponerse a dieta, que estaban las costuras del chaleco antibalas tensas a reventar. Aunque conociéndolo un poco, es de no perderse la foto que se hizo junto al metro para la ficha policial, con el pulgar hacia arriba y el rostro sino de Fofito sí de Jaimito o Arbito (o Fofote) superstar, digo que conociéndole un poco no sería raro imaginar que se refirió a los policías de la nueva prisión con un "Tate, que de protesta dejo de comer. Que me pongo en huelga de hambre". Y ellos: ¿Ahora? Él: "No, después de cenar".

Y es que este hombre tiene estas cosas. Es un showman. Lo malo es que a mí me va dando en la nariz, y me sobra nariz que éste termina escribiendo un libro, o consiguiendo un negro, así les llaman, que se lo escriba.

Y será a no tardar mucho, sobre todo si prospera todo esto de la euro-orden y toda esa mandanga administrativa. He leído que quieren pedir algo así como un traspaso de jurisdicción para que lo juzguemos pronto aquí, sin esperar demasiado. Eso en la práctica es que los tres o cuatro delitos que ha cometido en Portugal serán juzgados por nuestros jueces, además claro está de los asesinatos, atracos y lesiones que causó. Sin embargo, yo que soy ciudadano de a pie como cualquiera, quisiera ser consultado, al menos para esto, ya que con el euro no lo hicieron, y aquello fue meterse literalmente en mi bolsillo. Porque yo que hoy estoy bullero, tengo la misma sensación con nuestra justicia que Joaquín en la selección de Aragonés, que es un cachondeo y un despelote.

Así que propongo un referéndum acerca de si traerlo o esperar a que cumpla la pena que le impongan en Portugal. Allí parece que estas cosas se las toman en serio, y por tener un puñado de matrículas falsas, ir armado ilegalmente e intentar atracar un banco (esto último no se dio, será más bien intentar cruzar un paso peatones con 6 tíos encima, frente al banco) le pueden caer la friolera de 28 añazos. Y es que estos portugueses saben meter mano al maleante, para que otros como él se piensen cruzar la frontera con el espíritu delictivo.

Yo particularmente prefiero que se quede allí que ya habrá tiempo para que nos lo traigamos, le pongamos 25 años para ver en cuanto queda si hay rebajas. Antes de que el fulano publique un libro que se llame "Soy el solitario" o un menos acertado "Salud españoles" al que le falta un "va por ustedes" torero. Siendo de un modo u otro me veo haciendo cola para comprarlo.

La mente enferma vende más que la sana.

martes, 24 de julio de 2007

Macedonia

Llego con ganas de contar un puñado de cosas, y las unas no tienen nada que ver con las otras.

Por fin se le ha visto la cara a "el solitario", y no es de extrañar que el hombre haya hecho gran parte de su vida tras una peluca y una barba de pega. De algún modo tenía que intentar disimular su mala cara. Y es que siendo tan feo no es raro que su paranoia le hiciera creer que no hay mayor belleza que la que proporciona el dinero, cambia los ojos de quien nos mira. Vivía con su madre y sus dos hijos, que supongo que ignoraban que su padre era un asesino feo. Aunque sabrían de sobra que tenía malas pulgas y que quizá por ello, y por la suma de todo, aquellas bellezas exuberantes que alguna vez lo acompañaron lo hacían única y exclusivamente por dinero.

Leo que lo han detenido entre 6 policías de los de gimnasio diario, que lo esperaban junto a la sucursal para saltarle encima desde el coche en cuanto lo vieron aparecer vestido de fantoche. Y el hombre a pesar de que le ve más bien rollizo, como una croqueta de antes de anteayer, parece que hizo ademán de echarse la mano a la sobaquera requetesudada para desenfundar una de sus pistolas. Pero no debía ser Lucky Luke precisamente, o los policías no eran mancos desde luego, gente preparada en derribar muros y antes de que pudiera sentir la rigidez del antibalas en las manos coronadas por un trozo de celo para cada yema, ya debía estar rodando por el suelo casi inmovilizado de pies y manos, con la lengua babosa maldiciendo el trece supersticioso que pone fin a su larga carrera criminal.

Cuentan que por lo acaecido en Portugal podrían caerle en nuestro país vecino alrededor de 28 años, y yo me maravillo de que tan poco de para tanto. Y es que debe estar muy mal visto allí que acuda como turista lo peor de nuestro país, con el agravante además de no ir para nada bueno. Vamos que este hombre no ha tenido que cometer graves delitos para llevar consigo una larga condena. Le ha bastado ir vestido de adefesio con malas intenciones.

Y yo me digo que no tenemos que precipitarnos en pedir la extradición, ya habrá tiempo. Paraliza la euro-orden, dejemos que conozca en profundidad las paredes de las prisiones de nuestros vecinos, que sepa de su grosor y de sus horarios de recreo. Que nos lo devuelvan siendo un experto de las prisiones portuguesas, será entonces cuando podremos juzgarlo y ofrecerle alojamiento en estas nuestras, para que ofrezca conferencias a los internos más aburridos.

Hoy tiene 51 años, quizá con suerte llegue nos lo regresen a los 79. Entonces le podremos meter mano con 25 años más. Para que se haga centenario y estudioso del error de creer que podría estar siempre a salvo.

Este tío la verdad es que me saca de quicio. Cada vez que lo imagino invadido por la sensación de impunidad y prepotencia al disparar a un cajero simplemente porque le parece que en el cajón no hay bastante me pongo malo. Solamente se llevaba la caja, lo que hubiera en el cajón al alcance de la mano. En ese instante, cuando no le queda en la oficina ni un minuto para salir huyendo está aún dispuesto a dar un escarmiento. Por si acaso regresa alguna otra vez, o por si no regresa, deja cicatriz además de un recuerdo imborrable. Dos cajeros recibieron sendos disparos en las piernas.

Esa revancha porque puede hacerlo me está enfermando. Se me han quitado las ganas de contar nada más. No habrá macedonia.

lunes, 23 de julio de 2007

Ahora sí, solitario

Me congratulo de que el atracador que era tan asesino como atracador y al que la policía llamaba "El solitario" haya sido apresado. Andaba el hombre a punto de atracar la caja Agrícola de Portugal que a mí me suena parecido a la Caja Rural de aquí de España. Llevaba un chaleco antibalas bajo la ropa y tres armas en un maletín, llevaba perilla para disimularse y supongo que como siempre peluca.

Tenía 51 años de libertad plena.

Dicen que se llama Jaime Giménez Arbe y deben estar muy seguros de que es él, porque ya han dado el nombre completo. Los vecinos cuentan que era algo conflictivo y que había llegado a proferir contra alguno amenazas de muerte. Que es menos grave que a uno lo terminen matando. Yo entre las amenazas y las balas prefiero las amenazas, después de todo las amenazas hieren pero no matan.

La policía le llamaba el solitario porque actuaba solo. Había atracado alrededor de 36 bancos o cajas, había obtenido unos 600 mil euros y había matado a dos guardias civiles porque lo vieron sin peluca y hubieran podido reconocerlo, así como a un policía Municipal de la Vall d´Uxó en Castellón. En su último atraco disparó a la pierna de uno de los cajeros porque le pareció que no había suficiente dinero en caja.

Pero no era un solitario en realidad. Supongo que aquel dinero lo gastaba con alguien. La soledad la va a conocer ahora de sobra. Cuando medite con los años cuánto mereció la pena. Si mucho o poco. Puede que atracando a otros internos con una funda de almohada sobre la cabeza, o puede que con la funda entre los dientes mientras alguien más joven y vigoroso se imagina en el Caribe y rodeado de mulatas sin peluca.

A un bien nacido no le habría salido a cuenta ni siquiera en la certeza de no ser nunca capturado. Por suerte a este lo han cogido. Hay gente absolutamente ajena al remordimiento.

Podemos abrir puertas y ventanas, amanece un día precioso, fresco temprano hasta que sale el sol. Deja la incertidumbre de si aguantará. Si vendrán las nubes para estropearlo, pero creo que no, mañana va a ser uno un día tan bonito que lo sentirás en el ambiente como un perfume. Abre el balcón y sal a la noche que está llegando. ¿Lo notas ya?

Con Jaime entre rejas, hay al menos un hijo puta menos.

domingo, 22 de julio de 2007

Vino

El nano del anuncio, pequeño y con la voz de pito tiene gracia porque termina las preguntas a su madre con un ¿verdad?

¿Tú tomas mucha fruta?

Las personas nos pasamos la vida entera preguntándonos por lo que hay de verdad en las cosas, ocurre sin embargo que cuando somos niños aún lo hacemos en voz alta, seguros de que la respuesta será verdad por la confianza que tenemos en las personas a las que preguntamos. Si tú lo dices será entonces y siempre.

Luego dejamos de preguntar, en parte porque terminamos constatando por la experiencia que la verdad es casi siempre algo relativo, que depende de muchos factores, de todo tipo. Y también porque nos hacemos más desconfiados con los años. Porque puede ocurrir que ellos no quieran que yo conozca la verdad. O terminamos pensando que preguntar demuestra a las claras cuanto no sabemos. Y es mejor pasar por alguien reservado que por alguien ignorante.


Ayer estuve viendo el Tour de Francia. Vinokourov arrasó en la contrarreloj como hacía en otros tiempos Miguel Indurain. El mismo corredor que cayó contra el suelo y le llenaron las rodillas de puntos y de grapas cerrando la carne, el mismo que bajaba las escaleras casi de espaldas para sobrellevar el dolor. El mismo que acabó una de las etapas descolgado, tan herido como el primer día y llorando sobre la bicicleta.

Ayer rodó a 48 km por hora y aventajó a todos sus rivales. Dice que tiene una motivación inmensa, que atacará en las tres jornadas pirenaicas. Yo no sé si es verdad, pero dicen que ya está asustando a sus rivales. A mí me parece el Ave Fénix, renacido de sus cenizas porque no se rindió; hubiera sido lo más fácil.

sábado, 21 de julio de 2007

La caricatura

Me desayuno hoy la cara del juez del Olmo y es una cara de tener un humor pésimo. Ha retirado el hombre la revista satírica "El Jueves" de los kioskos y ha secuestrado la publicación invadiendo la redacción de policía. Por supuesto al erigirse en protector de la corona a cualquier precio le ha salido mal, la viñeta es ya compartida no sólo por la mayoría de la prensa nacional sino que también se ha hecho eco, a estas horas, la de otros países, que probablemente no da crédito al siglo XXI de esta Europa al sur de los Pirineos. Será que no estamos tan lejos de aquellos musulmanes exaltados que estaban dispuestos a todo por castigar las viñetas ofensivas. A aquellos yo los disculpaba diciendo que son así, y no los podemos cambiar. Nada más aceptarlos como son. A estos otros la toga les queda como un traje de novia.

La viñeta muestra a alguien que podría ser Felipe y a alguien que podría ser Letizia en una escena de cama, para mí gusto excesivamente explícita, en los titulares:

"¡Se nota que vienen las elecciones, ZP!
2500€ por niño"


mientras él dice sonriente: "¿Te das cuenta? Si te quedas preñada... Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida".

Y ese mensaje en mi opinión tiene mucha gracia, y es raro que alguien no se sonría al leerlo.
Sin embargo es el límite justo que quieren poner los jueces a la libertad de expresión. Ahora quieren cerrar la edición digital de la revista. Desde allí cuentan que llevan muchos años haciendo el mismo humor con la corona, el presidente o los ministros. Volviendo de arcilla lo que parecía intocable. Considero que uno de los mayores ejemplos de salud democrática es la capacidad de poderse reír de todo, incluso de la gran cantidad de tropelías que amenizan nuestra vida cotidiana y que llevan a cabo sin rubor todos estos políticos de patio de colegio. Más aún, admiro de veras a todo aquel que sea capaz de reírse de si mismo, demuestra que no hay porque tomárselo todo tan en serio. Ni siquiera cómo somos o hemos sido.

Leo que la casa real venía observando con preocupación el tratamiento que recibían en ese medio. Supongo que tendrían que estar a salvo de todo por lo de la sangre azul. Afortunadamente nada que no se les pase yendo de regata o a esquiar por el invierno. Hoy cierran una revista porque mostró un dibujo tan difamante que Del Olmo no podía dejar sin castigo. Habría pasado sin pena ni gloria como tantos otros sin que él decidiese actuar de oficio. Hay quien habla de una vuelta a otros tiempos, yo no he conocido más que los actuales, por suerte, sin embargo ese dibujo figura en la edición de papel de "El País", yo lo tengo ahí mismo. ¿Qué harán ahora, cerrar "El País", "El Mundo" y todos los demás? Oigo pasos fuera. ¿Vendrán a quitarme el periódico?

viernes, 20 de julio de 2007

El blogger

Rara vez sé qué voy a escribir cuando cargo la web del blogger. Suelo improvisar como tantas veces ante la hoja en blanco, porque aunque este fondo sea negro yo escribo sobre blanco y con buena caligrafía. De hecho he llegado a olvidar casi como escribir a mano, tan hecho estoy al teclado del ordenador. Mi letra de molde es tan buena como la de cualquiera.

Nosotros no lo veremos porque somos viejitos y no viviremos tanto, pero pronostico que en el futuro los humanos tendrán muchos más dedos y mucho más cortos para llegar con cada uno de ellos a cada una de las teclas y sin mucho recorrido. Y que decir de los pies, si casi no sirven para nada, con todos esos dedos chiquitajos que son inútiles del todo. Con lo bien que iban para pillar lianas de árbol en árbol. Por no hablar del rabo de los monos que se enroscaba para que pudieran quedan como Tom Cruise en Mision Imposible, con todo el cuerpo paralelo al suelo. Nosotros de eso nada, nuestros pies son un intermedio de la evolución que devorará los dedos. Los más pequeños prácticamente los hemos perdido ya y da pena verlos, tan incapaces. Que movimiento más torpe que tienen, si apenas pueden agarrar nada. Yo creo que sólo sirven para contener las uñas, que tampoco sirven para nada, pero al menos crecen bastante rápido. Y respecto al rabo, es obvio que el que tuvimos lo perdimos, y lo más parecido que tenemos resulta tan escaso para otros menesteres que los obvios que ya veremos si no termina desapareciendo también. Aunque en este caso me alegro de no vivir para verlo. Claro que ellas hubieran preferido que se pareciera más a aquel otro de los monos. Pero esto es lo que hay.

En cualquier caso yo soy de los que creo que la evolución las trató mejor a ellas. No hay más que verlas. Son, objetivamente hablando, en su mayoría de mordisco, y nosotros, nos pongamos como nos pongamos de decir "paso" en una partida de póker.

Y lo peor no es que lo digan, es que lo hacen.

jueves, 19 de julio de 2007

Dioptrías

Un día me explicaba la doctora que la operación no cura los ojos. Simplemente corrige el enfoque de la luz para que tú logres enfocar correctamente. Y yo la enfocaba todo lo correcto que podía a través de los gruesos cristales de mis gafas culo botella mientras maldecía interiormente que seamos capaces de llegar a la luna, al menos eso nos cuentan, y no seamos capaces de corregir los ojos, aunque sea tan solo uno para ir guiñando el ojo por la calle. Yo era un míope convencido, uno de los que no se andan con chiquitas a la hora de tener los ojos defectuosos. Contaba media dioptría arriba, media abajo alrededor de media docena por ojo, lo que es ir servido de veras. En realidad no sé cuál es la medida que hace la unidad. Supongo que cuando uno ve bastante mal tiene una que es el baremo que mi vista multiplicó hasta no ver apenas. Recuerdo, aunque mi memoria no sea mi fuerte, que metido hasta el cuello en la piscina, a una cierta distancia, miraba a los amigos como si fueran un grupo indivisible, como si aquella masa fuera una única cosa. Por supuesto yo no podía saber dónde estaba el que me hablaba, aunque sabía quien era porque mis oídos asociados con la parte de mi cerebro que asocia voces y personas, que me funcionó siempre divinamente, me lo mostraba con la apariencia que le daban mis gafas cuando yo miraba a través de ellas.

Nunca creí del todo que el día en que le di a mi padre mis gafas de ver no volvería a necesitarlas. Sin embargo allí se las dí, a punto de entrar a que me perforarán la mirada de míope y me corrigieran los enfoques. Pero lo cierto es que pasaron los años que son ese pasado breve que olvidaremos y pude hacer vida normal sin ellas. No tropezaba más que cuando las llevaba puestas, no las requería en las mesilla de noche cada mañana. No las necesité para meterme en la ducha con ellas.

Recuerdo los primeros días, paseando por la playa del Perelló, descubriendo que las olas de mar están hechas de millones de mini olas, que cada ola no es una superficie uniforme. Entonces me di cuenta y era algo totalmente nuevo. De hecho durante un tiempo tuve una vista mejor de lo normal, era una especie de super-héroe vistoso. Tan bueno era mi enfoque que yo podía ver mejor que el común de los mortales. Y hacía alarde de ello. Después de todo podía presumir de pocas cosas y mi vista llegaba justo un paso más allá que la de todos los demás, que supongo que en su fuero interno deseaban pasar por la camilla de la cirugía ocular con idénticos resultados, incluso si no necesitaron lentes nunca.

Pero la doctora fue clara. La operación no corrige los ojos, corrige el enfoque. El motivo que provocó la degeneración ocular permanece intacto. Vamos que el láser ni lo roza. Supongo que para repararlo habría que cambiar el ojo entero, y eso no creo que sea algo que pueda hacer la medicina todavía, aunque sean capaces de ponerle una careta de piel humana a alguien sin cara. Me dijo que existía la posibilidad de que con el tiempo reprodujera en parte el problema. Que quizá no tenga ya dioptrías para regalar, pero que con paciencia atesoraré algunas y me las quedaré para cuidarlas como si fueran mis hijitas. Y así ha venido ocurriendo me temo. Tengo unos ojos algo degenerados por lo poco que ven. Sospecho que apenas podrían ver llegar a estas alturas las olas más grandes, como para preocuparme de las minúsculas. He descubierto que vuelvo a la miopía que es terreno conocido porque veo los rostros regular a cierta distancia, veo la pantalla regular y se me pone un dolor encima de las cejas que seguro tiene que ver con forzar a los ojos para que vean más allá de lo que pueden, los pobres.

Así que en este punto me toca cavilar si compraré unas gafitas de diseño y cristales de presentador de telediario, o unas lentillas para salir de noche. O quizá intente convencer a mis ojos de que no sean pesados, que no insistan en equivocarse. Por cada miopía una operación. Humeando los ojos de recibir tanto láser, pero con el enfoque correcto, con la luz incidiendo en el punto exacto del fondo de mi ojo. Allí en la pantalla del cine donde se asoma la mente y dibuja las formas precisas. A un lustro por operación, van a ser muchas operaciones...

miércoles, 18 de julio de 2007

Día sin día

El de hoy ha sido un día embustero. Porque dice la lógica del reloj que hemos tenido que tener por fuerza un buen número de horas de luz, es así siempre, asociados con el giro terrestre que da la excusa para convertir el tiempo en un montón de fragmentos, un ajedrez de blancos y negros perfectamente ordenados, pero la verdad, lo cierto es que hoy ha sido un día sin día. Unas cuántas horas sin luz.

Dice el calendario que hoy no tiene nada de extraordinario, no está resaltado por nada, y sin embargo hoy ha sido un día nocturno, un no día. Puede ser que no haya habido día nada más en Asturias, que se ha empeñado en convertir los inviernos en veranos y los veranos en días grises, en días sin luz, en no días. O tal vez ocurre que el fenómeno es mucho más local, y este Cuera que ha puesto a tender las nubes más oscuras, y secan sin escurrir un rayo de luz. Vivo en un pueblo bello y tan pequeño que es una miniatura. Una de esas que caben en el medio óvalo de vidrio que giran los críos para ver caer la nieve flotando vertical. O es el minúsculo escenario de guiñol donde me muevo. Ocurre no obstante que el mago hoy se dejó su capa olvidada sobre nuestro decorado, y ni saltando podremos despejar el cielo.

Yo estoy ansiando el sol. Protesto al cielo casi a diario porque ha convertido Julio en otra cosa. Y recuerdo el despegue desde un aeropuerto sumido en las tinieblas, las nubes de panza hinchada, grises y densas como inmensas piezas de algodón con corazón de tila para encontrar con el ascender de los metros un sol radiante a través de las ventanas. Un sol encendido, más allá de las nubes que enganchadas a la copa de los árboles deciden que un día parezca una noche. No ha habido un día 18 de julio de 2007. Ha sido nada más una noche larga.