jueves, 3 de mayo de 2007

Roturas

Ha pasado a la final de la UEFA el Sevilla en vez de Osasuna, y es para una mayoría entre la que me cuento una mala noticia. Como fue buena que cayera el Chelsea de Mourinho, pero así son las cosas, dos días buenos seguidos, son raros.

De que cayera el Chelsea nos alegramos porque no tragamos a Mourinho que es un entrenador que empezó siendo nada más un traductor (lo que es poca cosa en el mundo del fútbol y de importancia fuera de él). Nos puede su arrogancia que es además calculada, como su apariencia de vagabundo borrachín que encontrara entre los cubos de basura unos cuántos trajes de Armani.

Nos gustó porque puede ser que el fútbol, como el amor, no se compre con dinero. Con dinero se compra otra cosa, Abramovich a estas horas debe saberlo de sobra.


Sin embargo hoy llega el Sevilla y pasa, y se nos fastidia el día, con los bueno que estaba siendo, ya decían que hasta el rabo todo es toro. Y puede que aunque tarde el día se tuerza.

Por supuesto no fastidia por el bueno de Juande, que era un entrenador de esos que nunca llegaba al final de sus contratos, lo echaban antes. Era de esos de quita y pon, para emergencias si las hubiera o para crearlas sin falta que hacían, oiga. No era de los llorones como Lotina, aunque tenía desde antes de empezar el partido la cara del perdedor, como si anticipara en la expresión de su rostro el descalabro inminente. Quizá era un sexto sentido, una especie de premonición, pues tarde o temprano el equipo desmoronaba.

Juande en realidad tiene todas nuestras simpatías, y quizá más ahora que le vienen bien dadas y aspira a saltar el charquito por ver si le dan para entrenar al Chelsea (ya sin Mourinho). Es un entrenador ambicioso y por lo visto de los más fácil de acertar desde las gradas, vamos que como una diana que pudiera perder el conocimiento (el mucho o poco que tenga).

Si fastidia lo del Sevilla que cacarea, es por Del Nido, que es un abogado con pinta de mafioso, bastante bocazas y mete patas. A mí me da el pálpito de que este va a estar en el ajo de lo de la operación Malaya. No sé si subalterno, como la Pantoja, o como principalísima Roca. Pero lleva pinta de no ser del todo ajeno.


Espera en la final el Espanyol. Veremos que ocurre. Yo brindo porque si alguien se lesiona durante el partido, no nos digan aquello de que sospechan que sea una rotura fibrilar, sino un mucho más humorístico:

-Me temo que sea una rotura piernil. Lo que será admitido como cierto por toda la concurrencia, sin excepciones.

Y si no se quieren dar datos tan concretos de anatomía, un acertadísimo:

-Para mí que va a ser una rotura humana (para que especificar más). Ni una objeción al respecto.


Lo que ocurre es que los locutores del fútbol actual no tienen sentido del humor, con la falta que hace. Sus roturas fibrilares nos aburren por extendidas. Nadie ingenia, tiene todos el mismo humor que tendrá Del Nido si un día le toca cantar que se le enamora el alma tras los barrotes de Alcalá Meco, entonces el juez o la jueza, que van siendo mayoría, le dirá socarrón o firmemente socarrona que mejor empiece con esa otra que decía:

"Hoy quiero confesar..."

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