O chubasquero por lo que pinta el cielo. Salgo a las 12:30 de la mañana hacia Almería, para ver a Sestea y llevar a cabo allí además, diversas gestiones. Calculo que estaré fuera alrededor de una semana, de viernes a viernes. Por lo tanto y a no ser que un ordenador de la Biblioteca de Adra, que visitaremos seguro quede libre, estaré esa semana de brazos caídos en lo que respecta a escribir aquí, y paseando brazos en jarra por las calles del pueblo muchos días, para que Sestea tenga donde asirse.
Abrazos.
viernes, 4 de febrero de 2005
jueves, 3 de febrero de 2005
Esperad un poquito más
A lo largo de la semana nos hemos enterado de que la Audiencia de Madrid ha decidido conceder una prórroga en su libertad a Rafael Vera. La cuestión es que tendría que haber ingresado ya para cumplir los siete años de la sentencia firme por los fondos reservados sustraídos, pero es más listo Cobo del Rosal, flamante abogado de Vera y ha convencido a la audiencia de que para eso de encerrar en prisión, es mejor esperar un poquito.
Imagino que el teléfono de Cobo del Rosal debe echar humo, no debe tener un segundo de paz, desde luego si yo fuera un malhechor pondría mi fortuna, legal o sustraída para conseguir un abogado con su poder de convicción o con su mano en la justicia. Claro, que algo ayuda que el reo sea Vera.
Ya no importa que fuera condenado anteriormente y que fuera indultado como hacen en Valencia con los mejores "ninots" de las Fallas. Esto del indulto no lo entenderé nunca, estamos muy orgullosos de los tres poderes diferenciados, legislativo, ejecutivo y judicial; pero mantenemos una figura que no es sino una forma de enmendar la plana al sistema judicial. Decirle que no importan las pruebas que fundamentaron una sentencia firme, que el ejecutivo considera que se equivocó, o al menos que su sentencia no se debe aplicar.
Vera tiene ya pedido otro indulto, también tiene a Cobo del Rosal por lo que no hay que descartar nada. Nos dicen que la ley es igual para todos, que todos somos iguales ante la ley, pero él pisa más la calle que yo, que soy de bajar poco.
A Vera le aplazaron la entrada en la cárcel para después de Navidad para que la pudiera pasar divinamente, ahora le aplazan la entrada hasta Marzo para que arregle sus papeles de la jubilación, robó más de 600 millones de las antiguas pesetas (141 millones como mínimo para sí) pero quiere dejar zanjado el asunto de la pensión por su tranquilidad.
Algo está cambiando sin duda, no es que ahora los condenados puedan escoger cuando entrar en la cárcel, siempre pudieron hacerlo, es que ahora se les hace caso.
Si el tema no fuera tan serio a mí me recordaría al chiste aquel del sentenciado a muerte, al que le preguntan por su última voluntad y dice, aprender chino.
Imagino que el teléfono de Cobo del Rosal debe echar humo, no debe tener un segundo de paz, desde luego si yo fuera un malhechor pondría mi fortuna, legal o sustraída para conseguir un abogado con su poder de convicción o con su mano en la justicia. Claro, que algo ayuda que el reo sea Vera.
Ya no importa que fuera condenado anteriormente y que fuera indultado como hacen en Valencia con los mejores "ninots" de las Fallas. Esto del indulto no lo entenderé nunca, estamos muy orgullosos de los tres poderes diferenciados, legislativo, ejecutivo y judicial; pero mantenemos una figura que no es sino una forma de enmendar la plana al sistema judicial. Decirle que no importan las pruebas que fundamentaron una sentencia firme, que el ejecutivo considera que se equivocó, o al menos que su sentencia no se debe aplicar.
Vera tiene ya pedido otro indulto, también tiene a Cobo del Rosal por lo que no hay que descartar nada. Nos dicen que la ley es igual para todos, que todos somos iguales ante la ley, pero él pisa más la calle que yo, que soy de bajar poco.
A Vera le aplazaron la entrada en la cárcel para después de Navidad para que la pudiera pasar divinamente, ahora le aplazan la entrada hasta Marzo para que arregle sus papeles de la jubilación, robó más de 600 millones de las antiguas pesetas (141 millones como mínimo para sí) pero quiere dejar zanjado el asunto de la pensión por su tranquilidad.
Algo está cambiando sin duda, no es que ahora los condenados puedan escoger cuando entrar en la cárcel, siempre pudieron hacerlo, es que ahora se les hace caso.
Si el tema no fuera tan serio a mí me recordaría al chiste aquel del sentenciado a muerte, al que le preguntan por su última voluntad y dice, aprender chino.
miércoles, 2 de febrero de 2005
Se buscan vascos:
Ayer compareció Juan José Ibarretxe en el Congreso de los diputados. Dijo muchas cosas, algunos le darán la razón en todo, otros en algo y por fin otros muchos en nada.
Yo no voy a entrar a valorarlo en profundidad, no me corresponde a mí precisamente hacer política, aunque la haga a veces, lo dejo para los que viven de la política y que muchas veces no tienen otra labor que pulsar un botón en las votaciones y llegan tarde, lo que no es de criticar precisamente si se sabe que alguno de ellos ni siquiera va o iba, prefiere el generoso sueldo para descansar sin horarios.
Pero sí apuntaré algo que dijo ayer el lehendakari, el daño inmenso que ha hecho ETA a la sociedad vasca y a los vascos en general.
Hoy desayuno con un informativo de mi comunidad y escucho decir que la policía ha reforzado las estaciones de autobuses y trenes en la búsqueda de los terroristas que atentaron hace unos días en Denia. Buscan vascos sin antecedentes penales.
Me buscan a mí que estoy en ese amplio espectro porque por vasco soy más sospechoso de asesinato y atentado. Eso le debemos a ETA, aunque también una tiranía sorda que no atiende a razones, que no escucha porque hacen más ruido los disparos.
Yo no voy a entrar a valorarlo en profundidad, no me corresponde a mí precisamente hacer política, aunque la haga a veces, lo dejo para los que viven de la política y que muchas veces no tienen otra labor que pulsar un botón en las votaciones y llegan tarde, lo que no es de criticar precisamente si se sabe que alguno de ellos ni siquiera va o iba, prefiere el generoso sueldo para descansar sin horarios.
Pero sí apuntaré algo que dijo ayer el lehendakari, el daño inmenso que ha hecho ETA a la sociedad vasca y a los vascos en general.
Hoy desayuno con un informativo de mi comunidad y escucho decir que la policía ha reforzado las estaciones de autobuses y trenes en la búsqueda de los terroristas que atentaron hace unos días en Denia. Buscan vascos sin antecedentes penales.
Me buscan a mí que estoy en ese amplio espectro porque por vasco soy más sospechoso de asesinato y atentado. Eso le debemos a ETA, aunque también una tiranía sorda que no atiende a razones, que no escucha porque hacen más ruido los disparos.
lunes, 31 de enero de 2005
Las elecciones:
Ayer se celebraron en Irak unas elecciones de acuerdo al calendario de Bush. Hoy sabemos que murieron al menos 36 personas en diversos atentados suicidas, que hubo más de 100 heridos. Que ayer fue derribado un avión Hércules del ejército británico, que nueve de sus pasajeros también murieron, y que los muertos podrían ser hasta 15 a tenor de la gravedad de los heridos.
De Irak ya no nos sorprende nada. La muerte de personas allí es para la mayoría de nosotros algo de lo más normal. No nos alarma que algunos que hasta ayer estaban vivos hoy no estén para sus quehaceres cotidianos. Nuestro mundo, el de cada uno, no se compone de 5000 millones de personas, se compone a lo más de 100, y de esas de un puñado que juzgamos, con razón intocables. Lo que afecte a esa pequeña porción sí nos afecta directamente. Les deseamos todo bien porque nuestro mundo es contar con ellos. Nuestro mundo lo componen ellos.
Para todo los demás nuestra solidaridad se reduce a un cierto desánimo que como no debe ser de otro modo es capaz de remontar con nuestros pequeños éxitos cotidianos. Nos hemos cubierto de una película protectora que nos aisla de lo que ocurre. Nuestra conciencia de la actualidad es en gran parte mirar en una bola de cristal como las de las brujas de los cuentos. Demasiado distante, como quien mira una mentira, dispuesto a levantarse de la mesa para hacer cualquier otra cosa.
La elección es lo que le queda al hombre en su libertad. Elegir entre opciones lo que más interesa. Yo probablemente vuelva al autobús que une Valencia y Almería. Regrese al pueblo donde habita Sestea y prosiga mi búsqueda entre los días. Me encanta pedir un mosto y que me sirvan una tapa distinta cada vez. A elección del camarero o de la cocina, demostración humilde de que aunque el mundo camina sobre raíles a su destino, aún hay sorpresas. Y de que algunos que somos demasiado conservadores en cuanto a recibir sorpresas, no pido más que las justas, las disfrutamos, eso sí, mientras no nos alteren nuestro mundo que no es más que un puñado de personas.
De Irak ya no nos sorprende nada. La muerte de personas allí es para la mayoría de nosotros algo de lo más normal. No nos alarma que algunos que hasta ayer estaban vivos hoy no estén para sus quehaceres cotidianos. Nuestro mundo, el de cada uno, no se compone de 5000 millones de personas, se compone a lo más de 100, y de esas de un puñado que juzgamos, con razón intocables. Lo que afecte a esa pequeña porción sí nos afecta directamente. Les deseamos todo bien porque nuestro mundo es contar con ellos. Nuestro mundo lo componen ellos.
Para todo los demás nuestra solidaridad se reduce a un cierto desánimo que como no debe ser de otro modo es capaz de remontar con nuestros pequeños éxitos cotidianos. Nos hemos cubierto de una película protectora que nos aisla de lo que ocurre. Nuestra conciencia de la actualidad es en gran parte mirar en una bola de cristal como las de las brujas de los cuentos. Demasiado distante, como quien mira una mentira, dispuesto a levantarse de la mesa para hacer cualquier otra cosa.
La elección es lo que le queda al hombre en su libertad. Elegir entre opciones lo que más interesa. Yo probablemente vuelva al autobús que une Valencia y Almería. Regrese al pueblo donde habita Sestea y prosiga mi búsqueda entre los días. Me encanta pedir un mosto y que me sirvan una tapa distinta cada vez. A elección del camarero o de la cocina, demostración humilde de que aunque el mundo camina sobre raíles a su destino, aún hay sorpresas. Y de que algunos que somos demasiado conservadores en cuanto a recibir sorpresas, no pido más que las justas, las disfrutamos, eso sí, mientras no nos alteren nuestro mundo que no es más que un puñado de personas.
jueves, 27 de enero de 2005
60 años desde la liberación:
Hoy se cumplen 60 años desde que las tropas rusas liberaron el mayor de los campos de exterminio nazis, Auschwitz. En él alrededor de millón y medio de judíos, gitanos, homosexuales, disminuidos físicos o psíquicos fueron gaseados en el interior de, lo que fueron, dos granjas. A ellas eran conducidos por presos intérpretes siguiendo las indicaciones de las paredes, "a los baños", o "a desinfección". Les daban precisas instrucciones de donde debían dejar la ropa, bien doblada para poderla recoger después. Juntaban alrededor de 2000, entrando en el recinto por separado hombres y mujeres y niños, les acompañaban hasta dentro para que estuvieran tranquilos y en el último momento se escabullían para cerrar hermeticamente la puerta.
El asesinato de todos ellos llevaba entre 3 y 15 minutos, aunque como al principio no tenían mirilla algunas veces abrían las puertas y quedaba algo de vida.
Hoy alguien se pregunta porqué no se intervino antes para detener las matanzas. Dicen que un bombardeo sobre las vías del tren que unía Birkenau y Auschwitz hubiera bastado. Era cortar la fuente que nutría al campo de nuevas víctimas.
El asesinato de todos ellos llevaba entre 3 y 15 minutos, aunque como al principio no tenían mirilla algunas veces abrían las puertas y quedaba algo de vida.
Hoy alguien se pregunta porqué no se intervino antes para detener las matanzas. Dicen que un bombardeo sobre las vías del tren que unía Birkenau y Auschwitz hubiera bastado. Era cortar la fuente que nutría al campo de nuevas víctimas.
domingo, 23 de enero de 2005
Planeta Mundo:
Planeta Mundo. He empezado a escribir un diario digital, modestísimo a la altura de una hormiga como yo. Escribiré allí al albur de la actualidad. Aunque sea más cómodo no hacerlo, no por el trabajo de escribir, sino por la comodidad de ignorar tanta noticia dramática. Ciertamente hay pocas razones para la esperanza, aunque precisamente por eso nos tendremos que aferrar a ellas como a un clavo ardiendo. Planeta Mundo no pretende ser algo exclusivo, al contrario, para exclusividades me quedo este rincón, donde mis desatinos no tengan apenas contestación. Si quieres participar conmigo en retratar el mundo que tenemos no dudes en mandar noticias. Las palabras las escoges tú.
viernes, 21 de enero de 2005
Baila maldito:
Baila Bush en su fiesta de reelección. Baila para sus acólitos y para todos los estadounidenses en verdad, pues los americanos tienen reacciones curiosas, la mitad del país no podía ni verlo pero una vez elegido lo apoyan y toleran en cualquier baile. Hace bien poco se fracturó la sociedad como no había ocurrido antes, aún unos pocos salen a la calle portando ataudes de cartón que representan a los abanderados que llegan a pares desde Irak, con los pies por delante.
Bush sonríe y habla de libertad mientras se desarrolla su guerra a muchas millas de distancia. Dice que el mundo es más seguro ahora, que Afganistán e Irak son sus países liberados, y yo que me creo ya pocas cosas digo que Sestea viene mañana y que pasaremos juntos tanto tiempo como podamos. ¿A quién vas a creer?
Bush sonríe y habla de libertad mientras se desarrolla su guerra a muchas millas de distancia. Dice que el mundo es más seguro ahora, que Afganistán e Irak son sus países liberados, y yo que me creo ya pocas cosas digo que Sestea viene mañana y que pasaremos juntos tanto tiempo como podamos. ¿A quién vas a creer?
jueves, 20 de enero de 2005
Continuación de lo escrito:
Ahora es mucho más fácil. Cuando yo empecé a escribir en Internet no teníamos estas facilidades de la actualidad, entonces te ingeniabas una web en html y subías cada modificación anhelando nuevas visitas.
Así surgió la web Vivo y digo: siglo XXI, y allí quedaron mis neuras para recibir visitas inesperadas. Justo es pues, que en este el primer mensaje de mi nuevo diario, anhelante como está de las mismas neuras, refiera la dirección de la primera versión para que ambos estén unidos y enlazados, para que desde aquí se pueda en un salto regresar al pasado. Cuando como hoy parece que me estrello y remonto.
Si tienes un minuto y quieres comprobar la mala cara que le pongo al mundo, ni más ni menos que la que tengo, no dejes de visitarlo.
Así surgió la web Vivo y digo: siglo XXI, y allí quedaron mis neuras para recibir visitas inesperadas. Justo es pues, que en este el primer mensaje de mi nuevo diario, anhelante como está de las mismas neuras, refiera la dirección de la primera versión para que ambos estén unidos y enlazados, para que desde aquí se pueda en un salto regresar al pasado. Cuando como hoy parece que me estrello y remonto.
Si tienes un minuto y quieres comprobar la mala cara que le pongo al mundo, ni más ni menos que la que tengo, no dejes de visitarlo.
martes, 30 de marzo de 2004
La muñeca se descubre
Hace años yo quise ser unas manos. Más concretamente quise ser unas
manos en un solo momento determinado en el tiempo, y por Belenos
también en un lugar muy específico que aún hoy sigo pensando, que
tiene que parecerse mucho a lo que debió ser el paraíso que
perdimos. Hace años miraba la portada del disco de esa Janet,
hermanísima de Michael, que se había hecho mayor, y para demostrar
lo mayor que era, lo mayores que se habían hecho sus atributos de
chica convertida en mujer, levantaba los brazos como mi bellísima
Elena Anaya, así puestos en jarra sobre la cabeza como en el momento
inmediato a ser esposada por las fuerzas del orden. Y detrás de
ellas, como al rescate de sus voluptuosidades, arrancando a los
ávidos ojos la belleza que se intuye, unas manos ladronas, unas
manos como el mapa de Estados Unidos, dispuestas a contener esa
hermosura a borbotones, esa juventud de mujer que no tiene ropa que
la cubra, pero si manos.
Crecí con esa idea intubada en la cabeza, como una cuenta pendiente
que pensé que quedaría irresoluble como quedan las cosas de los
sueños, deseando ser aquellas manos, garras suaves que sostienen con
todo el consentimiento del mundo una paraíso para la vista y el
tacto cuando es afortunado.
Pero de algún modo, el destino del mundo cambió recientemente, y no
hablo de guerras ilegales, ni hablo de armas que no existieron, no
pienso en un gobierno de espaldas a los ciudadanos hasta que los
ciudadanos hartos hacer valer que existen, existimos como Janet,
para meter en cintura a quien sea aunque sea una vez cada cuatro
años. No hablo de este mundo al borde del colapso, hablo del destino
como un sendero al que se llega por fuerza, como las nubes grises
hastiadas del sol arreciarán tormentas, el camino forzoso al que
condujeron los astros para que el cantante aquel, que no es nadie en
realidad, naciera y viviera para un solo acto con sentido, que los
mortales viéramos la juventud de Janet en su mayor apogeo. Porque
esa tarde, los espectadores de la Super Bowl fueron visionarios de
la hermosura cuando no hay manos que la contengan, cuando no hay
corpiños que puedan sostener el pecho que parece que se desparrama,
pero gravita.
Gravita en el aire como los astros, desde una mujer más importante
que todos los partidos del mundo, que se muestra mujer por encima de
todas las cosas, que demanda desde la insurrección de sus pechos
floridos un cambio radical en la forma de comportarse. Que pide paso
por encima de todas las audiencias. Que muestra en su desnudez tan
bella la simplicidad de un mundo empeñado en hacer las cosas
difíciles, en ponerlas difíciles.
Que luego los americanos la repudiaran e hicieran patente la censura
latente en la que viven, solamente hace que retratarlos.
No nos importa, algunos de nosotros entre la opción de escoger entre
unos y otros, sean quienes sean, nos quedamos al abrigo y cuanto más
cerca del pecho de Janet, esa muñeca ya mujer, por fin y contra
pronóstico, descubierta.
manos en un solo momento determinado en el tiempo, y por Belenos
también en un lugar muy específico que aún hoy sigo pensando, que
tiene que parecerse mucho a lo que debió ser el paraíso que
perdimos. Hace años miraba la portada del disco de esa Janet,
hermanísima de Michael, que se había hecho mayor, y para demostrar
lo mayor que era, lo mayores que se habían hecho sus atributos de
chica convertida en mujer, levantaba los brazos como mi bellísima
Elena Anaya, así puestos en jarra sobre la cabeza como en el momento
inmediato a ser esposada por las fuerzas del orden. Y detrás de
ellas, como al rescate de sus voluptuosidades, arrancando a los
ávidos ojos la belleza que se intuye, unas manos ladronas, unas
manos como el mapa de Estados Unidos, dispuestas a contener esa
hermosura a borbotones, esa juventud de mujer que no tiene ropa que
la cubra, pero si manos.
Crecí con esa idea intubada en la cabeza, como una cuenta pendiente
que pensé que quedaría irresoluble como quedan las cosas de los
sueños, deseando ser aquellas manos, garras suaves que sostienen con
todo el consentimiento del mundo una paraíso para la vista y el
tacto cuando es afortunado.
Pero de algún modo, el destino del mundo cambió recientemente, y no
hablo de guerras ilegales, ni hablo de armas que no existieron, no
pienso en un gobierno de espaldas a los ciudadanos hasta que los
ciudadanos hartos hacer valer que existen, existimos como Janet,
para meter en cintura a quien sea aunque sea una vez cada cuatro
años. No hablo de este mundo al borde del colapso, hablo del destino
como un sendero al que se llega por fuerza, como las nubes grises
hastiadas del sol arreciarán tormentas, el camino forzoso al que
condujeron los astros para que el cantante aquel, que no es nadie en
realidad, naciera y viviera para un solo acto con sentido, que los
mortales viéramos la juventud de Janet en su mayor apogeo. Porque
esa tarde, los espectadores de la Super Bowl fueron visionarios de
la hermosura cuando no hay manos que la contengan, cuando no hay
corpiños que puedan sostener el pecho que parece que se desparrama,
pero gravita.
Gravita en el aire como los astros, desde una mujer más importante
que todos los partidos del mundo, que se muestra mujer por encima de
todas las cosas, que demanda desde la insurrección de sus pechos
floridos un cambio radical en la forma de comportarse. Que pide paso
por encima de todas las audiencias. Que muestra en su desnudez tan
bella la simplicidad de un mundo empeñado en hacer las cosas
difíciles, en ponerlas difíciles.
Que luego los americanos la repudiaran e hicieran patente la censura
latente en la que viven, solamente hace que retratarlos.
No nos importa, algunos de nosotros entre la opción de escoger entre
unos y otros, sean quienes sean, nos quedamos al abrigo y cuanto más
cerca del pecho de Janet, esa muñeca ya mujer, por fin y contra
pronóstico, descubierta.
lunes, 9 de febrero de 2004
09/02/04 17:49
Era viernes y le decía a un amigo de clase con mucho bombo y platillo, y con una sonrisa que me desbarataba la cara "Bajose el poeta por la escalera diciendo; se me llena la boca de viernes" y se me llenaba en verdad, porque esa semana como esta semana están marcadas en mi calendario por la fecha de un encuentro, este viernes como aquel viernes regresará a mi lado María José y los días que anteceden el encuentro son más dulces y me mantienen en un estado de euforia contenida, basada en la única expectativa que no admite fallo ni tara.
Y es contentarse como no imaginé precisamente porque nunca pensé que fuera a estar tantos días seguidos sin verla, acostumbrados como estábamos los dos a vernos cada día, ahora deseo el paso de los días hasta completar los quince que me separaban de ella como haría un niño al que le sobra tiempo, o un inconsciente que no repara en que los días vividos se van para no volver.
Escucho horrorizado hasta que punto se han llegado a recortar las libertades en "el país de la libertad", indignados por el pecho casi descubierto en su americana Super-Bowl de una mujer que haría bien en mostrarse entera y me asombro de que estos americanos tan ultraconservadores no se indignen ni ofendan al saber que su gobierno, además de innumerables desatinos, de una gravedad que como dijo el portavoz del Vaticano, "clama venganza ante Dios" prefieren permanecer impasibles cuando en el limbo de Guantánamo se tortura sistemáticamente, se secuestra sin pruebas y se conculcan los derechos humanos en virtud de las sospechas no demostradas. A Janet se le vio el adorno del pecho y desde entonces se acabó el directo en las televisiones americanas, las mismas que omitían por decreto las imagenes más turbulentas de una guerra en pos de las armas de destrucción masiva, solamente porque no conviene que el americano medio vea la extremidad arrasada de la niña en el mercado, o a tantos inocentes que quedaron enterrados bajo el nombre de "daños colaterales", ahora en su cruzada por la moralidad, de la que anda sobrado sin duda su presidente (aunque no repetirá), han decidido que todo evento que merezca una cámara se habrá de dar con un cierto retardo, para evitar actitudes poco apropiadas, ya vengan éstas dadas mediante gestos o palabras no convenientes.
Pero tienen una estatua de la libertad, grandilocuentes nombres para operaciones militares y un edificio en proyecto que no contenta a los familiares de las víctimas del 11S (ellos también son víctimas) que hará también referencia a la palabra PAZ.
Vivo y digo mi mundo y me he convertido, sin quererlo yo, que de niño escogía USA por escuchar el himno americano en aquel juego de olimpiadas "Winter Games" con el fondo verde de la pantalla, en un perfecto antiamericano. Desengañado y sin una gota ya, como muchos otros, de aquel sentimiento estremecido que se evaporó algún tiempo después de un 11 de septiembre que cambió el mundo, y de qué forma.
Y es contentarse como no imaginé precisamente porque nunca pensé que fuera a estar tantos días seguidos sin verla, acostumbrados como estábamos los dos a vernos cada día, ahora deseo el paso de los días hasta completar los quince que me separaban de ella como haría un niño al que le sobra tiempo, o un inconsciente que no repara en que los días vividos se van para no volver.
Escucho horrorizado hasta que punto se han llegado a recortar las libertades en "el país de la libertad", indignados por el pecho casi descubierto en su americana Super-Bowl de una mujer que haría bien en mostrarse entera y me asombro de que estos americanos tan ultraconservadores no se indignen ni ofendan al saber que su gobierno, además de innumerables desatinos, de una gravedad que como dijo el portavoz del Vaticano, "clama venganza ante Dios" prefieren permanecer impasibles cuando en el limbo de Guantánamo se tortura sistemáticamente, se secuestra sin pruebas y se conculcan los derechos humanos en virtud de las sospechas no demostradas. A Janet se le vio el adorno del pecho y desde entonces se acabó el directo en las televisiones americanas, las mismas que omitían por decreto las imagenes más turbulentas de una guerra en pos de las armas de destrucción masiva, solamente porque no conviene que el americano medio vea la extremidad arrasada de la niña en el mercado, o a tantos inocentes que quedaron enterrados bajo el nombre de "daños colaterales", ahora en su cruzada por la moralidad, de la que anda sobrado sin duda su presidente (aunque no repetirá), han decidido que todo evento que merezca una cámara se habrá de dar con un cierto retardo, para evitar actitudes poco apropiadas, ya vengan éstas dadas mediante gestos o palabras no convenientes.
Pero tienen una estatua de la libertad, grandilocuentes nombres para operaciones militares y un edificio en proyecto que no contenta a los familiares de las víctimas del 11S (ellos también son víctimas) que hará también referencia a la palabra PAZ.
Vivo y digo mi mundo y me he convertido, sin quererlo yo, que de niño escogía USA por escuchar el himno americano en aquel juego de olimpiadas "Winter Games" con el fondo verde de la pantalla, en un perfecto antiamericano. Desengañado y sin una gota ya, como muchos otros, de aquel sentimiento estremecido que se evaporó algún tiempo después de un 11 de septiembre que cambió el mundo, y de qué forma.
lunes, 5 de enero de 2004
05/01/04 17:49
No quisiera que se pasará un año entero en el reloj del calendario sin volver por mi antigua página. Sin escribir unas letras más. Me cuesta volver a escribir, no estas líneas insustanciales, sino retomar la pantalla blanca con afán de escribir una historia que esté, y no es pedir demasiado, a la altura de mis historias antiguas. Me cuesta retomar esta hoja mía, inabarcable, con tendencia al infinito pues de alguna manera este formato que escogí de escribir como un diario de arriba a abajo, así sin pensar demasiado, sin corregir, sin nada que transmitir a veces como hoy, este formato de vínculos que suben y bajan, este millar de letras que ralentizan tanto la carga de la página, que hasta escribir cuesta pues a veces el cursor desaparece, no sé si procesando aún los desatinos que precedieron a los que me ocuparán. Y por eso dejo de contar las cosas de mi siglo, del siglo XXI, no porque alguien callé el rumor de mi teclado, sino porque tuve que ocupar mi tiempo en otras cosas y me encontré muy a menudo cansado para pelear contra el mundo desde este rincón. Clamaría contra tantas cosas porque me encontré en desacuerdo con tantas que me faltaría espacio para escribir y al lector, a ti, paciencia para leer. Sobre todo porque como lector tienes derecho a opinar también y poder gritar como yo que hay cosas que te enferman, que mis propias letras te enferman, que como yo no estás de acuerdo, porque tu criterio vale tanto como el mío, aunque tú no tengas este espacio, para exponerte. Quizá por ello deba convertir este Vivo y digo en un foro, para que mis neuras encuentren respuestas y los psiquiatras justamente el término correcto que me afecta, la profunda insatisfacción del que vive el mundo sin poder cambiarlo.
Aún sigo experimentando la inigualable sensación de libertad...
Aún sigo experimentando la inigualable sensación de libertad...
sábado, 15 de febrero de 2003
15/02/03 11:54
Vuelvo pues como dice Wanda, cada vez digo menos aunque viva lo mismo (mucho o poco) que he vivido siempre. Todos desde mi propio prisma desde luego. Procurando meter la pata lo justo, equivocándome constantemente y comprobando día a día que no soy tan bueno como me gustaría ser.
Esta tarde emigraré como en un país extranjero (gobernado por extranjeros que no entienden, que no atienden a los deseos de la gente como yo, nacionales de la paz) al centro de Valencia que para nosotros es el centro, esta tarde, del mundo entero, de toda la España, pues aunque yo me cambiaría por la puerta del Sol y por estar codo con codo con Sabina, estaré donde me toca, según mis principios que son lo que soy cuando solo me quedan las palabras.
Porque no comprendo que oscuro pacto, sellado con un beso entre líderes, jurado por encima de las gentes inocentes condenadas por el vil petroleo que inunda todos los nortes y todos los mares, que mancha la maravillosa playa de la Concha con galletas de plastelina, que se unen, adhieren, ensucian todas juntas, los pocos días de sol de una playa rodeada de monte verde.
Que los gobernantes de EE.UU son todos una medianía absoluta, que George Bush es un verdugo que no sabe ni puede ganar unas elecciones limpiamente todos lo conocíamos, que le gusta andar como amo de cortijo, con los tejanos del tejano, con el sombrero que habría envidiado el mismo John Wayne, que se atraganta con galletas, que se le humedecen los ojos justamente cuando las cámaras más se arriman, pero no sabíamos de su ambición sin límites, porque no encuentren los inspectores bomba alguna de destrucción masiva, no al menos en Irak, que no habría que buscar mucho en el país de la policia mundial para toparse con ellas debajo de alguna almohada, o desempolvadas y dispuestas para seguir garantizando la paz a bomba limpia.
Corea del Norte le hace un corte de mangas al tejano, al vaquerito que trabuca palabras en sus discursos, a la eminencia que está más cerca de ser el malo que el feo o el bueno. Al intelectual sin don, que pone a un Powell para decir que la ONU es totalmente inútil simplemente porque no responde a la utilidad que le quiere dar Estados Unidos.
Poder de convicción ha de tener para haber engatusado de tal manera al Sr Aznar, que gobierna con los votos de la mayoría absoluta de los españolitos, aunque no con mi voto, y que se había convertido en un buen presidente a fuerza de sufrir jaleos de menor grado, muy distantes de los disturbios diarios de un PSOE de antaño (en el que aún perduran lamentablemente muchas cabezas) que merecía banquillo de los acusados, literalmente, y condenas de cárcel por actuar, digamos, en dimensiones distintas a la ley (a la ley actual, que no a la del lejano oeste americano).
Bush le ha debido prometer unos cuantos satélites orientados a las batzokis del PNV para ver si lo puede ilegalizar también. O quizá un amor eterno que sobreviva a la muerte, precisamente para que Aznar se acaudille en la Moncloa, personalista frente a la sucesión que desde su posición quiere capar, porque las elecciones se acercan, y no por contra los españoles, según diversas encuestas, conforman el país con un mayor rechazo a los designios americanos, ávidos como están de controlar tanto petroleo, aunque no hayan encontrado todavía nada que justifique un millón de muertos.
Aznar se ha colocado en una posición tremendamente impopular, y se ha quedado solo. La guerra, puede ser cierto, es imparable, pero no tenemos porque secundarla.
Abrazos.
Esta tarde emigraré como en un país extranjero (gobernado por extranjeros que no entienden, que no atienden a los deseos de la gente como yo, nacionales de la paz) al centro de Valencia que para nosotros es el centro, esta tarde, del mundo entero, de toda la España, pues aunque yo me cambiaría por la puerta del Sol y por estar codo con codo con Sabina, estaré donde me toca, según mis principios que son lo que soy cuando solo me quedan las palabras.
Porque no comprendo que oscuro pacto, sellado con un beso entre líderes, jurado por encima de las gentes inocentes condenadas por el vil petroleo que inunda todos los nortes y todos los mares, que mancha la maravillosa playa de la Concha con galletas de plastelina, que se unen, adhieren, ensucian todas juntas, los pocos días de sol de una playa rodeada de monte verde.
Que los gobernantes de EE.UU son todos una medianía absoluta, que George Bush es un verdugo que no sabe ni puede ganar unas elecciones limpiamente todos lo conocíamos, que le gusta andar como amo de cortijo, con los tejanos del tejano, con el sombrero que habría envidiado el mismo John Wayne, que se atraganta con galletas, que se le humedecen los ojos justamente cuando las cámaras más se arriman, pero no sabíamos de su ambición sin límites, porque no encuentren los inspectores bomba alguna de destrucción masiva, no al menos en Irak, que no habría que buscar mucho en el país de la policia mundial para toparse con ellas debajo de alguna almohada, o desempolvadas y dispuestas para seguir garantizando la paz a bomba limpia.
Corea del Norte le hace un corte de mangas al tejano, al vaquerito que trabuca palabras en sus discursos, a la eminencia que está más cerca de ser el malo que el feo o el bueno. Al intelectual sin don, que pone a un Powell para decir que la ONU es totalmente inútil simplemente porque no responde a la utilidad que le quiere dar Estados Unidos.
Poder de convicción ha de tener para haber engatusado de tal manera al Sr Aznar, que gobierna con los votos de la mayoría absoluta de los españolitos, aunque no con mi voto, y que se había convertido en un buen presidente a fuerza de sufrir jaleos de menor grado, muy distantes de los disturbios diarios de un PSOE de antaño (en el que aún perduran lamentablemente muchas cabezas) que merecía banquillo de los acusados, literalmente, y condenas de cárcel por actuar, digamos, en dimensiones distintas a la ley (a la ley actual, que no a la del lejano oeste americano).
Bush le ha debido prometer unos cuantos satélites orientados a las batzokis del PNV para ver si lo puede ilegalizar también. O quizá un amor eterno que sobreviva a la muerte, precisamente para que Aznar se acaudille en la Moncloa, personalista frente a la sucesión que desde su posición quiere capar, porque las elecciones se acercan, y no por contra los españoles, según diversas encuestas, conforman el país con un mayor rechazo a los designios americanos, ávidos como están de controlar tanto petroleo, aunque no hayan encontrado todavía nada que justifique un millón de muertos.
Aznar se ha colocado en una posición tremendamente impopular, y se ha quedado solo. La guerra, puede ser cierto, es imparable, pero no tenemos porque secundarla.
Abrazos.
viernes, 10 de enero de 2003
10/01/03 12:04
Leo sobrecogido la noticia de la mujerzuela de 57 años de vida gratis, sin pagar el alquiler porque vivir así resulta más barato. Lo es desde luego, y muy tranquilo sin demandas pendientes de juicio ni puños que aporreen la puerta, ni voces que escalen desde el rellano por la escalera.
A la mujer que no paga el alquiler la fue a ver un agente judicial con una orden de deshaucio, y aquella al verse acongojada por la idea de dormir al raso, sin romanticismos, no tiene otra cosa que hacer, no hace otra cosa, qué ocurrencia; que volar su casa entera. Todo el edificio tiembla y desaparece el piso como por arte de la magia de un mago violento.
Tristemente en el estallido la señora se desintegró y no cumplirá un mes más sin pago ni un año más de tartas sin velas suficientes, pero fue decisión suya. No puede decir lo mismo Attilio, que paseaba por la calle y se le vino el mundo encima, todo el piso precipitado desde un segundo justo para darle como una diana. Como un millón de macetas. Para matar al que no sabe ni merece, ni pinta más que por pasear un rato. Pero yo, al leer la noticia me quedo en la figura del agente judicial, no porque le tuviera especial consideración a éste en particular, sino porque mi novia que es decir parte de mí es agente de un pueblo perdido en el mapa de los viajes en autobus no por menos de 5 horas. Y sé que ella no hará embargos, ni hará deshaucios, solamente paseará su bondad inmensa en un desvencijado 205 mientras ahorra un futuro halagüeño. Pido que siga viendo la firma de maleantes de tres al cuarto, de borrachos que se pasaron con el vino y los pillaron.
Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)
A la mujer que no paga el alquiler la fue a ver un agente judicial con una orden de deshaucio, y aquella al verse acongojada por la idea de dormir al raso, sin romanticismos, no tiene otra cosa que hacer, no hace otra cosa, qué ocurrencia; que volar su casa entera. Todo el edificio tiembla y desaparece el piso como por arte de la magia de un mago violento.
Tristemente en el estallido la señora se desintegró y no cumplirá un mes más sin pago ni un año más de tartas sin velas suficientes, pero fue decisión suya. No puede decir lo mismo Attilio, que paseaba por la calle y se le vino el mundo encima, todo el piso precipitado desde un segundo justo para darle como una diana. Como un millón de macetas. Para matar al que no sabe ni merece, ni pinta más que por pasear un rato. Pero yo, al leer la noticia me quedo en la figura del agente judicial, no porque le tuviera especial consideración a éste en particular, sino porque mi novia que es decir parte de mí es agente de un pueblo perdido en el mapa de los viajes en autobus no por menos de 5 horas. Y sé que ella no hará embargos, ni hará deshaucios, solamente paseará su bondad inmensa en un desvencijado 205 mientras ahorra un futuro halagüeño. Pido que siga viendo la firma de maleantes de tres al cuarto, de borrachos que se pasaron con el vino y los pillaron.
Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)
miércoles, 25 de diciembre de 2002
25/12/02 13:46
Chicos, desde el 27 de diciembre al 1 de enero marcho a Soldeu el Tarter (a arrojarme con gran desprecio del peligro por las cuestas de mayor pendiente) Os deseo a todos unas felices fiestas y que empeceis el año nuevo con muy buen pie :D
Abrazos.
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Abrazos.
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25/12/02 11:15
Algunos de vosotros ya sabeis de mi afición a despotricar (a gastar palabras), en contra del mundo entero y especialmente de mis obsesiones (que tengo como cualquiera), sabeis que las recogía mal que bien en mi web personal, sita en:
http://www.iespana.es/Anado/index.htm
pues bien, a la vista de lo que me ofrece esta herramienta, y de que últimamente me vencía la pereza al querer editar aquella página inacabable, lo mismo afirmo que durante una temporada me dedicaré a sacar los pies del tiesto desde aquí, para qué más lejos; y si vinieran a cogerme los municipales por lo que quedó allí escrito, jurad como haría yo, que ambos Anado no son la misma persona, pues empezaré en este rincón como se empiezan a usar unos zapatos nuevos, con mucho cuidado.
Abrazos.
Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)
http://www.iespana.es/Anado/index.htm
pues bien, a la vista de lo que me ofrece esta herramienta, y de que últimamente me vencía la pereza al querer editar aquella página inacabable, lo mismo afirmo que durante una temporada me dedicaré a sacar los pies del tiesto desde aquí, para qué más lejos; y si vinieran a cogerme los municipales por lo que quedó allí escrito, jurad como haría yo, que ambos Anado no son la misma persona, pues empezaré en este rincón como se empiezan a usar unos zapatos nuevos, con mucho cuidado.
Abrazos.
Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)
lunes, 4 de noviembre de 2002
04/11/02 14:22
CARTA A UN ETARRA
Enemigo mío y de todos:
Hoy te escribo sentidas líneas, desde la incomprensión más profunda. Desde el dolor de haber visto correr tanta sangre. Harto de tanto dolor que nada resuelve, cansado de tantas bombas y tanta muerte . Hoy me dirijo a ti como vasco y como persona, para recordarte que no hay tiranía mayor de la que el quiere imponer su voluntad a los otros. Que la de aquel que se impone por la fuerza. Tú que empuñas el arma, y tienes el poder de decidir sobre la vida o la muerte de los otros, debieras preguntarte a dónde te dirigen. Tienes el alma llena de pólvora, cumples ordenes de sujetos a los que llamar enfermos sería dar excusas, y no te rebelas. Tú que eres dueño de tu propio destino, y que desearías una vida mejor que la que vives. Te hablan al oído patriotas, a los que les gusta el verde de los montes de Euskalherria, pero verde hay en Asturias y en Galicia... Hay verde en todo un mundo sin fronteras.
Ese que se arrima a tu lado y festeja tu carnicería no es un amigo tuyo. Teme que algún día, se tenga que enfrentar a ti. Porque puede ocurrir que no en todo penséis igual. Y entonces, el problema serás tú o él. Y en el desacuerdo entre balas ¿qué futuro os espera?
La verdad es que considero vuestras motivaciones lícitas, no entiendo que se criminalice a quien opina de tal o cual forma. Podríais defender vuestras ideas democráticamente, con el respaldo incuestionable de los votos. La política es una inmensidad.
Pero mientras no calléis las armas, mientras no reconozcáis razones en el otro, mientras no entendáis de tolerancia; yo quisiera no veros, no oíros, no saber nada de vosotros. Que os borrárais, no apareciérais, que os llevárais vuestra cara de asesino que se refugia de los espejos, al silencio, al mutismo.
Me engañasteis, aprovechasteis mi buena fe para mentir la realidad de aquella, mal llamada tregua, pues no era un avance hacia la paz, sino un coger carrera para ser más poderosos, esto es ser capaces de matar más. Llenar de más esquelas los periódicos y de más cenizas los mares, de ataúdes las iglesias, de dolor incurable a familias rotas.
Creí en vosotros, en vuestra tregua. Y matáis personas, ayer y hoy, que son de un partido u otro con o sin verdadera convicción, pues antes que políticos o policías son personas, que ante todo quieren seguir viviendo. Supongo que como vosotros.
No os comprendo, es imposible que pueda hacerlo, pues no resolvéis nada, los muertos pasan y se unen a los anteriores. Y vuestras vidas son un sin sentido, al dictado del que se resguarda y que es cobarde para matar pero os lo bisbisea En sus palmadas de animo os desprecia. Yo también.
Enemigo mío y de todos:
Hoy te escribo sentidas líneas, desde la incomprensión más profunda. Desde el dolor de haber visto correr tanta sangre. Harto de tanto dolor que nada resuelve, cansado de tantas bombas y tanta muerte . Hoy me dirijo a ti como vasco y como persona, para recordarte que no hay tiranía mayor de la que el quiere imponer su voluntad a los otros. Que la de aquel que se impone por la fuerza. Tú que empuñas el arma, y tienes el poder de decidir sobre la vida o la muerte de los otros, debieras preguntarte a dónde te dirigen. Tienes el alma llena de pólvora, cumples ordenes de sujetos a los que llamar enfermos sería dar excusas, y no te rebelas. Tú que eres dueño de tu propio destino, y que desearías una vida mejor que la que vives. Te hablan al oído patriotas, a los que les gusta el verde de los montes de Euskalherria, pero verde hay en Asturias y en Galicia... Hay verde en todo un mundo sin fronteras.
Ese que se arrima a tu lado y festeja tu carnicería no es un amigo tuyo. Teme que algún día, se tenga que enfrentar a ti. Porque puede ocurrir que no en todo penséis igual. Y entonces, el problema serás tú o él. Y en el desacuerdo entre balas ¿qué futuro os espera?
La verdad es que considero vuestras motivaciones lícitas, no entiendo que se criminalice a quien opina de tal o cual forma. Podríais defender vuestras ideas democráticamente, con el respaldo incuestionable de los votos. La política es una inmensidad.
Pero mientras no calléis las armas, mientras no reconozcáis razones en el otro, mientras no entendáis de tolerancia; yo quisiera no veros, no oíros, no saber nada de vosotros. Que os borrárais, no apareciérais, que os llevárais vuestra cara de asesino que se refugia de los espejos, al silencio, al mutismo.
Me engañasteis, aprovechasteis mi buena fe para mentir la realidad de aquella, mal llamada tregua, pues no era un avance hacia la paz, sino un coger carrera para ser más poderosos, esto es ser capaces de matar más. Llenar de más esquelas los periódicos y de más cenizas los mares, de ataúdes las iglesias, de dolor incurable a familias rotas.
Creí en vosotros, en vuestra tregua. Y matáis personas, ayer y hoy, que son de un partido u otro con o sin verdadera convicción, pues antes que políticos o policías son personas, que ante todo quieren seguir viviendo. Supongo que como vosotros.
No os comprendo, es imposible que pueda hacerlo, pues no resolvéis nada, los muertos pasan y se unen a los anteriores. Y vuestras vidas son un sin sentido, al dictado del que se resguarda y que es cobarde para matar pero os lo bisbisea En sus palmadas de animo os desprecia. Yo también.
martes, 22 de octubre de 2002
22/10/02 23:16
Vengo aprisa y corriendo por pura vergüenza de lo abandonada que está la página (mi propia página personal e intransferible) de mis neuras. Y es que me cuesta horrores escribir últimamente, y más aun contar estas cosas mías que en realidad no le interesan a nadie y que vienen a demostrarme además, en las lecturas espaciadas en que regreso, que estoy como estaba la gallina de mi niñez, gallina Turulata (creo que se llamaba así), Anado turulato.
Y vengo con la prisa de contar que ya no tengo gafas ni lentillas (en puridad si, las gafas están en la mesilla de noche de mi padre, y mis lentillas en un rincón inútil de el armarito del baño, el que tiene reservado en parte mi neceser particular (e intransferible).
Me he operado la vista y he cambiado las dioptrías por la claridad de una visión sin defectos.
Por otro lado, te doy noticia lector, (que es lo mismo que darme una noticia a mi mismo que me releo de mucho en mucho, o más certeramente a ti Wanda, que eres de las pocas personas con tanta paciencia como para pasear por estos lares, tolerando mis excesos) que estoy estudiando como de niño, para convertirme en programador informático, más explicitamente:
Técnico superior en desarrollo de aplicaciones informáticas.
Veremos como sale.
Me voy, me voy a la cama. A descansar los ojos y planear un regreso.
Y vengo con la prisa de contar que ya no tengo gafas ni lentillas (en puridad si, las gafas están en la mesilla de noche de mi padre, y mis lentillas en un rincón inútil de el armarito del baño, el que tiene reservado en parte mi neceser particular (e intransferible).
Me he operado la vista y he cambiado las dioptrías por la claridad de una visión sin defectos.
Por otro lado, te doy noticia lector, (que es lo mismo que darme una noticia a mi mismo que me releo de mucho en mucho, o más certeramente a ti Wanda, que eres de las pocas personas con tanta paciencia como para pasear por estos lares, tolerando mis excesos) que estoy estudiando como de niño, para convertirme en programador informático, más explicitamente:
Técnico superior en desarrollo de aplicaciones informáticas.
Veremos como sale.
Me voy, me voy a la cama. A descansar los ojos y planear un regreso.
martes, 17 de septiembre de 2002
17/09/02 14:35
No conozco demasiado del trabajo del un inspector de trabajo, ahora los deben escoger entre los menos trabajadores del mundo, o quizá yo tuve muy mala suerte con el que me tocó conocer, tuvimos que esperar en nuestro primer encuentro más de una hora porque había salido a tomar un café (y eso que no acababa de salir cuando llegamos), y hoy he llamado 8 veces al Prop preguntando por este personaje en cuestión (que por lo demás se comportó de forma extremadamente cortés), y no he llegado a poder hablar con él, simplemente porque su teléfono es de los que suena sin que nadie lo atienda, no porque no lo cojan, sino porque el encargado de atenderlo, él, no está, nunca está.
Por otro lado, creo que la ilegalización de Batasuna es un error. Creo que no resuelve nada y les va a hacer la vida más díficil a los pobres concejales del PP y Psoe en Euskadi. Creo que es un paso atrás, un error del que son responsables las altas esferas de la política del país, que van en coches blindados y fuertes medidas de seguridad. ¿Se hubiera alcanzado la paz en Irlanda si hubieran ilegalizado el Sin Feinn?
Se presenta un futuro complicado con tendencia a complicarse más.
Por otro lado, creo que la ilegalización de Batasuna es un error. Creo que no resuelve nada y les va a hacer la vida más díficil a los pobres concejales del PP y Psoe en Euskadi. Creo que es un paso atrás, un error del que son responsables las altas esferas de la política del país, que van en coches blindados y fuertes medidas de seguridad. ¿Se hubiera alcanzado la paz en Irlanda si hubieran ilegalizado el Sin Feinn?
Se presenta un futuro complicado con tendencia a complicarse más.
lunes, 2 de septiembre de 2002
2/09/02 13:32
Vuelvo por donde están las palabras. Y vuelvo como forastero que no escribe, que se pasea, que espera, que permanece de pie, entre estanterías de pijamas que se venden solos, y calzones a mejor precio si te llevas tres. Paso el verano peleado con las palabras, con las ideas, como un escritor que ya no escribe, y no porque se enfadara con las palabras, son inocentes, sino porque el tiempo puede ser perdido de distintas formas, y hallé otras, más caras y entretenidas. Copando de flechas un territorio hóstil, con una amazona griega en Diablo II.
Sin embargo, ¿qué tienen los bigotes que parecen todos autoritarios? Cuando veo a esos sujetos, jefes y subjefes de un minúsculo departamento, de camisas o jerseis, de ropa interior, cuando veo como le hablan a los que son sus subordinados, con esa chulería, con esa falta de respeto a veces, con esos malos modos, me dan ganas de convertirme en el señor Isidoro, jefe supremo, casi Dios entre las ofertas, y bajar los humos, los bigotes, a más de uno. Y de pie, en el trance de acumular ventas, fabulo con ese manda más que les corrija, que les trate con la misma dureza que ellos reservan a los eventuales, para oirles llamar de usted, mientras se dejan caer el cinto para lo que haya de venir.
No he conocido lugar con más jefes por metro cuadrado, y aunque la casi totalidad no hacen nada, permanecer empanados en la mitad de un pasillo, aun se permiten perdonarte la vida cada vez que les ruegas una firma en un nulo, cuando es ese y no otro, firmar a cada rato un papel, todo su trabajo.
Y no es que a mi me trataran mal especialmente, no, apenas oigo una mala respuesta procuro por mi salud mental poner un tramo de por medio, y busco otro jefe distinto a la siguiente ocasión. Que por mucho que fabule, jerarquias las hay hasta en el ejército, que aunque no tan marcadas, donde manda patrón no manda marinero, y cada uno es libre de creerse dios de un palmo de terreno, así sean dos estanterías.
Después de todo, en la vida hay diversas clases, y los más favorecidos se ocupan sin duda de mantener las distancias, o aún más de acrecentarlas aunque sea verbalmente, o por ademanes.
Lástima tantas horas, ¿verdad? ¿Has vivido en la amargura?
Aunque para sinvergüenzas los últimos inquilinos del piso de la hermana de mi Sestea. Una tipa que lo mismo se desayuna coca que heroína. Llevó mi Sestea todo el mes de Agosto peleando porque le pagarán el alquiler, y ayer mismo tuvimos que llamar a la policia para que hicieran un parte. No nos había abierto en toda la tarde pese a que habían quedado en salir del piso. Y tras insinuarnos que igual se quedaba así, como un parásito en el perro. Llegaron gorra en ristre dos agentes, y nos miraban conprensivamente, y como diciendo ¿Cómo le habéis alquilado el piso a alguien así? La misma mirada que yo dirigía a Majo.
Hoy la cuestión ha acabado, la tipa ha salido del piso sin hacer frente por supuesto a la deuda. Nadie se la pide en realidad. María José ha podido recuperar el piso, que no es poco, y deberá a partir de ahora estar más atenta a los detalles de una mala cara al tratar lo económico del alquiler, para que no haya sorpresas. Porque si tiene que pagar el crédito de ese piso, mejor hacerlo con ayuda.
Sin embargo, ¿qué tienen los bigotes que parecen todos autoritarios? Cuando veo a esos sujetos, jefes y subjefes de un minúsculo departamento, de camisas o jerseis, de ropa interior, cuando veo como le hablan a los que son sus subordinados, con esa chulería, con esa falta de respeto a veces, con esos malos modos, me dan ganas de convertirme en el señor Isidoro, jefe supremo, casi Dios entre las ofertas, y bajar los humos, los bigotes, a más de uno. Y de pie, en el trance de acumular ventas, fabulo con ese manda más que les corrija, que les trate con la misma dureza que ellos reservan a los eventuales, para oirles llamar de usted, mientras se dejan caer el cinto para lo que haya de venir.
No he conocido lugar con más jefes por metro cuadrado, y aunque la casi totalidad no hacen nada, permanecer empanados en la mitad de un pasillo, aun se permiten perdonarte la vida cada vez que les ruegas una firma en un nulo, cuando es ese y no otro, firmar a cada rato un papel, todo su trabajo.
Y no es que a mi me trataran mal especialmente, no, apenas oigo una mala respuesta procuro por mi salud mental poner un tramo de por medio, y busco otro jefe distinto a la siguiente ocasión. Que por mucho que fabule, jerarquias las hay hasta en el ejército, que aunque no tan marcadas, donde manda patrón no manda marinero, y cada uno es libre de creerse dios de un palmo de terreno, así sean dos estanterías.
Después de todo, en la vida hay diversas clases, y los más favorecidos se ocupan sin duda de mantener las distancias, o aún más de acrecentarlas aunque sea verbalmente, o por ademanes.
Lástima tantas horas, ¿verdad? ¿Has vivido en la amargura?
Aunque para sinvergüenzas los últimos inquilinos del piso de la hermana de mi Sestea. Una tipa que lo mismo se desayuna coca que heroína. Llevó mi Sestea todo el mes de Agosto peleando porque le pagarán el alquiler, y ayer mismo tuvimos que llamar a la policia para que hicieran un parte. No nos había abierto en toda la tarde pese a que habían quedado en salir del piso. Y tras insinuarnos que igual se quedaba así, como un parásito en el perro. Llegaron gorra en ristre dos agentes, y nos miraban conprensivamente, y como diciendo ¿Cómo le habéis alquilado el piso a alguien así? La misma mirada que yo dirigía a Majo.
Hoy la cuestión ha acabado, la tipa ha salido del piso sin hacer frente por supuesto a la deuda. Nadie se la pide en realidad. María José ha podido recuperar el piso, que no es poco, y deberá a partir de ahora estar más atenta a los detalles de una mala cara al tratar lo económico del alquiler, para que no haya sorpresas. Porque si tiene que pagar el crédito de ese piso, mejor hacerlo con ayuda.
sábado, 10 de agosto de 2002
10/08/02 2:00
Son las 2 de la mañana. Vengo de acompañar a María José a su casa, estoy cruzando la avenida Blasco Ibañez, de regreso a casa, y desde una moto que había parado para cederme el paso (yo tenía el semáforo verde y él rojo), alguien que no lleva casco, me he fijado al mirar hacia la dirección en que se avecinan los coches, alguien desde esa moto de un único ocupante, sin casco, alguien digo, me dice: ¡gafudo!
Yo llevo las gafas puestas, me he cruzado con otro peatón, él de frente, el de la moto ha parado, pero cruzamos ambos, el peatón de enfrente y yo, nuestro verde parpadea. La moto arranca, y desde ella, el tipo me dice: ¡gafudo!
Ya ha arrancado, en realidad el gafudo no me lo dice desde el principio del "ceda el paso" sino cuando ya ha puesto la moto en movimiento, cuando ya me ha sobrepasado. Lo ha gritado, pero no histérico, sino como una voz serena y clara. Yo ni me he girado. Le he entendido perfectamente a la primera, pero ni siquiera he girado la cara hacia él (ya a mi derecha). Así que el sujeto repite con el mismo tono y la misma claridad, otra vez de nuevo: ¡gafudo! pero desde más lejos, todo esto, no debemos olvidarlo, ocurre en movimiento. Yo avanzando transversalmente la avenida y él recorriéndola como rail de tren.
Su moto es una mierda. Una de esas motos con pretensiones. Esas que se compra alguien sin dinero ni esperanzas, pero no queriendo que digan que tiene o tuvo una scooter, y se la compra más grande aunque de escasa potencia y bajo precio. De las que hacen ruido. No lleva casco.
Si soy sincero, me hubiera gustado tener una pistola, creo que le habría descerrajado dos tiros, me lo habría cargado, porque en realidad ¿quién podría echar de menos a ese hijoputa? La cosa no es baladí, yo con una pistola y la certeza de no ser atrapado podría ser muy peligroso. Más aún, creo que esta noche me habría comportado como un justiciero, matando en justicia a quien clama ese fin, dando muerte o castigo sumo a quien lo merece. La ocasión y la noche.
¿Qué hubiera ocurrido si yo me giro y le grito (con razón) ¡Hijo de puta!? Probablemente hubiera parado, apartado su mierda moto, y nos habríamos dado de tortas. Con lo que saco varias cosas en claro, mi reciente rapada no impone lo más mínimo, no ya temor, sino la más elemental resistencia a crear conflictos conmigo. Supongo que aún conservo cara de buena persona. Sin embargo, el incidente me produce profunda tristeza, tristeza de vivir en un mundo y en una ciudad donde estas cosas pueden suceder, y es que si miras al suelo a esas horas sólo se ven cucarachas. Desde luego, si sé que de haber sido yo guardia civil o policía al tipo le hubiera dicho
¡hijo de puta! y habría terminado la noche tan agitada como aquel se agitaría en el cuartelillo y yo en en tercer sueño de mi cama.
La cosa es que me dirá, que me diría éste, en Septiembre cuando me haya operado la vista y ya no queden de mis gafas sino las fotos de su ausencia (me las quito), entonces quizá me llamara guapo, o quizá no pueda articular para entonces palabra, por al embolia grave que hoy, viernes convertido en sábado por intercesión de las horas, ya 10 de agosto, le he deseado, solamente por no tener pistola.
Yo llevo las gafas puestas, me he cruzado con otro peatón, él de frente, el de la moto ha parado, pero cruzamos ambos, el peatón de enfrente y yo, nuestro verde parpadea. La moto arranca, y desde ella, el tipo me dice: ¡gafudo!
Ya ha arrancado, en realidad el gafudo no me lo dice desde el principio del "ceda el paso" sino cuando ya ha puesto la moto en movimiento, cuando ya me ha sobrepasado. Lo ha gritado, pero no histérico, sino como una voz serena y clara. Yo ni me he girado. Le he entendido perfectamente a la primera, pero ni siquiera he girado la cara hacia él (ya a mi derecha). Así que el sujeto repite con el mismo tono y la misma claridad, otra vez de nuevo: ¡gafudo! pero desde más lejos, todo esto, no debemos olvidarlo, ocurre en movimiento. Yo avanzando transversalmente la avenida y él recorriéndola como rail de tren.
Su moto es una mierda. Una de esas motos con pretensiones. Esas que se compra alguien sin dinero ni esperanzas, pero no queriendo que digan que tiene o tuvo una scooter, y se la compra más grande aunque de escasa potencia y bajo precio. De las que hacen ruido. No lleva casco.
Si soy sincero, me hubiera gustado tener una pistola, creo que le habría descerrajado dos tiros, me lo habría cargado, porque en realidad ¿quién podría echar de menos a ese hijoputa? La cosa no es baladí, yo con una pistola y la certeza de no ser atrapado podría ser muy peligroso. Más aún, creo que esta noche me habría comportado como un justiciero, matando en justicia a quien clama ese fin, dando muerte o castigo sumo a quien lo merece. La ocasión y la noche.
¿Qué hubiera ocurrido si yo me giro y le grito (con razón) ¡Hijo de puta!? Probablemente hubiera parado, apartado su mierda moto, y nos habríamos dado de tortas. Con lo que saco varias cosas en claro, mi reciente rapada no impone lo más mínimo, no ya temor, sino la más elemental resistencia a crear conflictos conmigo. Supongo que aún conservo cara de buena persona. Sin embargo, el incidente me produce profunda tristeza, tristeza de vivir en un mundo y en una ciudad donde estas cosas pueden suceder, y es que si miras al suelo a esas horas sólo se ven cucarachas. Desde luego, si sé que de haber sido yo guardia civil o policía al tipo le hubiera dicho
¡hijo de puta! y habría terminado la noche tan agitada como aquel se agitaría en el cuartelillo y yo en en tercer sueño de mi cama.
La cosa es que me dirá, que me diría éste, en Septiembre cuando me haya operado la vista y ya no queden de mis gafas sino las fotos de su ausencia (me las quito), entonces quizá me llamara guapo, o quizá no pueda articular para entonces palabra, por al embolia grave que hoy, viernes convertido en sábado por intercesión de las horas, ya 10 de agosto, le he deseado, solamente por no tener pistola.
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