martes, 10 de marzo de 2009

Futbolistas

Compañera de viaje.

Caprichos de colores - Chambao



Yo siempre he querido ser futbolista. Por las perras.

Bueno, en verdad no he querido ser futbolista nunca. Yo quería ser escritor. Escritor de algo más que un párrafo destemplado cada día. Y eso más en los tiempos en que escribía a diario, que ahora casi me contentaría con ser escritor a diario en vez de a artículo por semana.

Pero ser escritor cuesta. Se tiene que tener mucho que decir, y además hay que saberlo decir bien. Y yo soy mucho más exigente como lector que como escritor, pues escribiendo casi todo lo doy por bueno, por eso este vivo y digo tiene esta forma y quedó tal que así.

Sin embargo soy plenamente consciente del valor literario de las cosas que leo. Tengo un sexto sentido, que no es otro que saber si me gusta, si me conmueve, si se podría decir mejor, aunque yo no sepa cómo.

Yo quise ser escritor, no futbolista.

Pero me hubiera gustado tener la vida soñada del futbolista, que dedica el tiempo a todas estas cosas sin importancia, tan importantes como para arruinar la tarde a más de uno, gozar de la euforia desatada de meter un gol o jugar a lo Iniesta, como los ángeles, pese a esa pinta de tener juntas todas las hepatitis, a punto de un desplome.

Son nuestros héroes, capaces de crear las líneas de belleza, sutiles e imaginarias que no logramos encontrarle a un lienzo. Por mucho Goya que lo pintara.


Sin embargo los futbolistas que son los gladiadores que entretienen a las masas despreocupadas de los problemas de la vida, con tantos como son, con lo poco que importan cuando dan fútbol de tu equipo en la tele, o aún mejor si puedes irte al campo, donde sentirte parte de una comunidad aún mayor que la que se convoca a estas horas desde las iglesias, todos bajo las mismas bufandas y bajo los mismos berridos, como parte integrante del equipo. Porque el mayor temor del hombre en el mundo es saberse solo. Y allí rodeado de tus contemporáneos, guiado del mismo frenesí eres uno con ellos. Padeciendo y disfrutando solidariamente.

Existiendo el fútbol se acabaron los problemas. Se olvidan porque lo que importa es el resultado de la tarde, y lo que venga se llevará más bien que mal. Con tres partidos gratis en fin de semana por la tele la crisis es menos. Al fin mientras dura el partido la cabeza no se acuerda de cuestiones menores.

Así las cosas no debiera llevarse las manos nadie a la cabeza al saber que esos sueldos rondan los 6 millones de euros, o aún más. Que además dan para mucho, pues los futbolistas, que hasta son menos mortales que nosotros, por lo sanos, no pagan casi en ningún sitio. Su presencia honra locales de alterne en la madrugada, discotecas cubateras o restaurantes.

No es raro por tanto que luego haya tantos futbolistas cortados por el patrón de Guti, que siempre ha sido muy fashion con los pelos cortados de diseño según tendencia, antes Redondista y luego Beckhaniana. Un muchacho que sale del autocar en el que los han acercado al estadio con la música puesta, o simulando que habla por el móvil delante de la prensa, para que lo intercepten los reporteros en busca de sus agudas palabras de cirujano que analiza el partido como un maestro del fútbol y de la lingüistica. O aún que le entretengan los aficionados, esos paletos que sin tener más que para una sopa se gastan el desempleo en un abono de temporada.

Mejor pasar por delante como alguien con prisas, demasiado importante para parecer accesible, como alguien no dispuesto a detenerse en cosas sin importancia. El mismo individuo del perfil de Guti, que es de los que parece que podría caminar sobre las aguas.

Quizá por eso mi emoción sea tan grande. Un agitación interior cuando reconocí a mi Athletic ganando al Sevilla de rutilantes estrellas mundiales con nuestra gente del barrio. Con los chavales navarros, riojanos, cantábros o vascos que uno podría cruzarse por la calle y ser objeto de un saludo como si nada.

Qué emoción verlos mezclados con el gentío invadiendo el césped. Parecía una manifestación pacífica de amor. Abrazados por la gente de la calle como héroes auténticos, y en sus caras ningún pavor a tratar de cerca con sus seguidores, sino la felicidad inmensa de haber hecho algo grande. De estar allí en medio sin creerlo del todo.


Así pues, renovada mi estima por mi Athletic y para celebrar que mi colesterol se ha metido en cintura, que ya no lo tengo porque ha guardado su guarismo entre los límites de la normalidad he decidido hacer unas comprillas en la web oficial del Athletic. 80 eurillos en ropilla que sirvan para recordar que con éxitos deportivos no habrá crisis demasiado graves.

Un capricho en la vida que la vida es un capricho. Ya lo dice Josep Mascaró, no te distraigas en tonterías, que las hay...

Cumplí además 34 años un tres de marzo, idéntico día al del alborozo de mi melliza.

Estás en la vida para ser feliz.

domingo, 1 de marzo de 2009

Rubianes

Hay corazones y corazones.

Corazones - Miguel Bosé y Ana Torroja



Vaya putada, con perdón.

Yo de Rubianes no sé nada. Nada de nada. Pero ha muerto. Por lo que parece era un actor de larga trayectoria, pionero en monólogos, comediante y de justa fama. Pero hoy que anuncian la muerte dedican el tiempo breve que le dan en los noticieros a destacar el día en que por la radio salió vociferante, con cajas destempladas, acerca de la unidad de España. Declaraciones polémicas en este país verbenero que olvida los mil desmanes de sus políticos, los choriceos, todos los chanchullos, el estado real de la Justicia, las mentiras pre-elecciones y las promesas incumplidas. Pero que es muy capaz de traer a colación el mal día de alguien, justo cuando recién muerto habría que echar un vistazo a su trayectoria, a lo que le dio la fama.

Yo que no entiendo de nacionalismos buenos o malos, estoy seguro de que de haberlo sabido, si alguien le hubiera contado que a su muerte se iban a acordar de eso tan solo, se habría arrepentido al instante, y no porque unos cuantos se llevaran las manos a la cabeza para censurar su libertad de expresión, sino para que sus palabras no fueran el lastre que dejará en el recuerdo.

En esta vida hemos de caminar con pies de plomo.

Están deseando que nuestras palabras se vuelvan en nuestra contra. No importa cuantos años se viva si no están dispuestos a perdonar.

San Mario

Naúfragos en la catedral.

Lágrimas de plástico azul - Joaquín Sabina



Es más o menos notorio que mis viernes noche son como mis sábados por la noche, todos ellos tiempo sin planes. Di que son cosas de la edad, o es cosa de insociabilidad. Soy yo o son los otros.

El caso es que ayer estuve viendo el partido del Real Madrid hasta que haciendo zapping al descanso me encontré en la Noria, que debe pagar muy bien, a lo Muñoz, con Mario Conde desgranando su espiritualidad de inteligente incomprendido. Y como lo otro tenía poco interés y al sábado uno debe sacarle horas para no acordarse de él los lunes decidí llamar al sueño escuchando sus disquisiciones sobre tiempos peores y mejores. Que de todo ha tenido el hombre.

¡Qué gozada dormirse a ratos con la tele puesta!


La verdad es que el tipo sigue dando el pego, con su abogacía del Estado y su primero de la promo en Deusto. Claro que luego le vino el mangoneo y el agujero en las cuentas del Banesto. Sin embargo escuchándolo más bien parecía San Mario o monseñor Conde caído en desgracia.

Lástima que no tire de la manta, porque es seguro que sabe cosas que sonrojarían a más de uno. Que pena que por lo general la sinceridad le venga al hombre a la hora de la muerte.

Entonces casi no queda tiempo.

sábado, 28 de febrero de 2009

Políticos y fútbol

Promete dejarnos a oscuras.

Óleo de una mujer con sombrero - Silvio Rodríguez



Puedo gastar unos minutos en hablar de la actualidad política, acerca de esos cochinos, habitantes del Partido Popular que para defender a sus ovejas negras del escrutinio público, prefieren hacer sangre de Garzón, y de todo el poder judicial, si es necesario. Más que nada porque la separación de poderes y toda esa mandanga que nos contaron es pura ilusión, nada que tenga que ver con la realidad.

Cierto que al ciudadano común le dan ganas de echar la pota en todos los rincones por vivir en el mismo país que estos políticos. Quizá aún estemos a tiempo de emigrar del país, a un país sin políticos, que fueron siempre embaucadores, trepas y vividores del cuento.

Yo reconozco sentir auténtica nausea. Probablemente más que la media, porque en el fondo sigo siendo un idealista, al que las dosis de realidad en forma de apaños, choriceo y desvergüenza colma a diario todos los vasos. Y todos los días nazco y muero de sobredosis.

Ya reivindiqué para mí también un día de furia como el de Mel Gibson al descubrir que la hamburguesa de la bandeja en poco se parece a la que anuncian en los carteles.

En esos instantes furiosos vale más pensar en las personas que son importantes, en imaginarlas con uno...

Lo más curioso es que puede ser que yo sea rara avis, pues esta gentuza, de todo color y condición, sigue llenando los estadios donde reciben aplausos a cambio de nada. Y hablo de políticos obviamente, no de futbolistas.

Política, política, política ¿cómo se puede ser tan mediano? ¿tan falto de talento?

Pero la política lo abarca todo, todo lo contamina, es el prestige que pringa por debajo de las uñas.

Leemos esta semana a Guardiola decir que el gol que se comió Victor Valdés no lo pararían ni tres porteros. La misma cosa apunta Henry, que dice saber que Cataluña no es España, porque se fija en todo aunque llevara dos años sin saber en qué portería había que meterla.

La verdad es otra. Victor Valdés hizo una cantada más, y no es la primera. Hizo como que salía a por el balón cuando es el balón el que va para dentro. Y se quedó mirando hacia el cielo, esa hermosa parábola del futbolista que solamente sabe chutar.

Se abre el debate catalán. ¿Es suficientemente bueno ese Valdés para el Barça?

Es un macarra, bravucón y chulo playa. ¿O no contaron lo de que le metió a uno en un cine porque alguien le censuró a su novia que se pusiera a fumar dentro de la sala? Y luego el macarra quería largarse como si nada, y fueron el resto de espectadores los que lo tuvieron que retener hasta que llegó la policía.

En fin, nada de nada.


Está bien que entre compañeros se echen capotes, que maquillen esta realidad que varía según los ojos del que mira, sobre todo porque somos tantos, y tan distintos, que a alguno encontrarán a quien convenzan, alguien que diga que tienen razón, que era imparable.

Sin embargo Guardiola o Henry se convierten al politiqueo, que significa dar versión de todo bajo la luz de sus propios intereses. Y eso es grave cuando para hacer un juicio de valor no se necesita saber de logaritmos neperianos, sino simplemente abrir los ojos. Pues es tarea de los políticos disfrazar la realidad de desaceleraciones en vez de crudas crisis, o decir que hay un frente abierto contra un partido político cuando el frente es solo contra unos pocos mangantes, que tenían que ser expulsados al primer indicio, pues en política se debía habitar solamente siendo transparente, cristalino como una vajilla nueva.

Así que estos expertos del fútbol, que piensan que porque ellos cobran de esta realidad tan importante que es el fútbol saben más se ven con derecho a cuestionar lo que cualquier profano ve nitidamente con solo abrir los ojos.

Pero habrá quien les crea a ellos por encima de todas las cosas. Quien crea a los políticos solamente porque ellos son su juicio.

No queda espíritu crítico más que para los medianos, que nos sabemos medianos y no vamos por la vida en plan estrella. El problema es nuestro. Estamos dispuestos a cuestionarlo todo.

Todo menos el amor.

miércoles, 18 de febrero de 2009

En precario

Eres todo mi ilusión.

Soy - Gipsy Kings



Vengo poco, para qué vamos a engañarnos.

La culpa no es tanto mía como de que no he encontrado sitio apropiado para discurrir unos párrafos en la nueva casa. Muy grande, muy cómoda, mucho termostato, mucha vitrocerámica y mucho congelador, pero ni un rincón donde me apetezca ponerme a escribir.

Y es que yo cuando quiero soy como uno de esos políticos, bueno, quizá no tan malo, pero si estoy dispuesto a veces a echarle la culpa al empedrado. Y la culpa ya no es mía, sino de esta casa que ahoga en confort las ganas de escribir dos párrafos del Vivo y digo. Que sí, que soy de tirar balones fuera, como hacen tantos sin que importe a nadie.

Vivimos tiempos convulsos en la economía, en la política y hasta en el fenómeno metereológico. Quizá no queda ya ninguna cosa que sea del todo fiable. ¿El amor de una madre?

Probablemente tampoco.


Conste que sé que la política de este país daría para escribir un vodevil de tan alta calidad como tienen sus actores, es decir, una comedia para llorar de pena. Y conste que yo sería el primero en ver que por arrimar el ascua a su sardina los políticos ya no son capaces ni siquiera de parecer mínimamente honestos.

¿Pero señor Rajoy, quién tiene una causa abierta contra el Partido Popular?

¿No será acaso contra algunos dirigentes o simpatizantes del PP?

Así que, para frenar la animadversión del depredador sin causa justa, que si no hay pruebas se las inventa, deciden recusar a Baltasar Garzón porque se va de caza con el peor ministro de Justicia que nunca se viera, al que le crecen los enanos en los tribunales, ¡pero esta vez son los jueces! Nada más porque el hombre no sabe ni por donde le pega el aire. ¡Pero no recuséis al juez por ir de caza! Que pieza abatida es pieza cobrada.

Pero si tanto se desconfía entonces...

¿Dónde está la separación de poderes que nos contaron?

¿O es que sólo existe cuando conviene?

La vida es una tómbola, tom, tom, tómbola. De luz y de color.

¡Qué pena de presente! ¡Qué futuro tan poco halagüeño!


Cambiando de tema. El zumo de melocotón de Don Simon es una pasada.

sábado, 7 de febrero de 2009

El complot

Al final de la oscuridad.

No creo en el jamás - Juanes



No quiero hablar de complot porque me parece una palabra muy gruesa. Ni de conspiración internauta porque lo de conspiración me sigue sonando a asesinato de JFK, con lo que ha llovido.

Usaré mejor la palabra fraude. Aunque es solo una sospecha que el Quijote que soy pondrá en oídos de alguna asociación de consumidores que muera por coger a Iberia en un renuncio, con la manía que le tenemos todos, ahora que deja tirada a la gente en las terminales cada dos por tres.

¡Denme una explicación razonable o mateme!


La razón que doy es una bastante constatada. Vaya por delante que tenía planificado un viaje a Madrid en las próximas fechas. A ser posible con salida el viernes noche y vuelta hacia Santander el domingo por la tarde. Esa es la teoría, el querer de uno que quiere cosas más bien poco ambiciosas. O eso creía yo...

Y es que he ido a reservar varios vuelos que a la hora de hacer efectiva la reserva cambiaban de precio. Es decir, voy pulsando el botón de continuar repetidas veces y de repente un mensaje: Se ha producido un error.

¿Han suprimido el vuelo de las 16:20 por el frío perpetuo de todos los domingos?

No es eso. ¿Cuál entonces?

Que 98 euros y pico por vuelo Santander-Madrid es poca cosa para lo que se puede sacar si exprimen un poco más. Así que al hacer de nuevo la búsqueda aquel precio, los 49 euros de la vuelta, ha desaparecido, y ahora no hay precio "web" y el más barato a esa hora son 243 euros.

¡El presente dura tan poco! Lo que era ya no es. Vivimos fugazmente y no hay nada más fugaz que los precios vía Internet de Iberia.


Entonces uno se dice que cambiará de horario si es que la combinación con los autobuses lo permite. Siendo así, vuelve a hacer la búsqueda y encuentra vuelo con despegue a las 18:00. Procede a la compra por 49 euros, ¡es lo que marca sin que haya tenido que regatear en nada! le voy dando a SIGUIENTE repetidas veces hasta que se produce un error.

¿Te suena?


El viaje a cambiado de precio, ahora la vuelta ya no vale 49 euros, sino que ha subido, por el euro supongo, a 125. ¿Pero si hace un momento el buscador de Iberia daba ese precio?

Ya, pero eso era antes. Ahora ha cambiado porque en alguna parte alguien se dedica a comprar los últimos billetes a buen precio solamente por pisarmelos. Probablemente ni siquiera vaya a viajar...

Así que como a uno le da igual un fin de semana que otro hace una comprobación para el finde siguiente. Vuelta de nuevo el domingo a las 18 horas. Precio: 49 euros.

Procedo a la compra, voy dando a CONTINUAR hasta que ¡no me lo puedo creer!

SE HA PRODUCIDO UN ERROR

el vuelo se ha volatilizado a ese precio. Me han comprado también el vuelo de la semana que viene a la misma hora del que me acaban de quitar, todos los que me interesan desaparecen por arte de magia.

¿Es coincidencia? O es algo más.

¿Se trata de una conspiración interplanetaria o es que Iberia cambia los precios?

Alguien dirá que no se trata más que de mala suerte. Que es que se compran muchos billetes para Iberia, por eso sus acciones no llegan a los dos euros.

Se compran muchos, pero ¿es normal que varíen los precios que yo quiero en un plazo de 5 minutos?

Di que sí, que cinco minutos pueden ser una eternidad.

A mi esto me da que pensar. Creo que el presente dura menos que un suspiro. Y que mejor para ellos cuanto más caro. No sé si encontraré a alguien con ganas de investigarlo.


Solución: voy hasta allí en tren.

Tengo el billete comprado ya para el finde del 20 al 22.

Me han enviado un sms con el localizador al móvil.

En principio no debiera cambiar.

sábado, 31 de enero de 2009

La fruta

Cuando deshojo el triste racimo de la nada.

Nube negra - Joaquín Sabina



No sería de justicia si no reconociera que la última jugada del Xuac en la bolsa ha tenido unos efectos demoledores para su fama, bien merecida, de cenizo sin igual. Que era fijarse en un valor de la bolsa y el valor en cuestión se desmoronaba como uno de esos hijos de puta que antes de quitarse de en medio se lleva a toda la familia por delante. ¡No viste que era lo único bueno que hiciste en la vida!

Y no diré que si te mira el Xuac no sea lo mismo que si te mira un tuerto, que sella tu suerte para siempre, como salir a la calle con la nube negra encima, pero quizá ahora en el 2009 el destino esté cambiando, porque el Xuac, con una audacia desconocida ha logró comprar acciones del Santander a 5,40 para venderlas una semana después a 6,44. Total quinientos y pico euros en beneficios que espero tomen forma en regalos para su amigo Anado, o en su defecto en la compra de una PS3 que nos cruce por Liberty City en una de esas tardes en que despierto violento de la siesta.

Ya conté que me ha salido colesterol. No es algo para estar orgulloso. Es verdad, que las venucas se me han vuelto autopistas donde parar por peaje. Por eso en la compra de esta mañana en el supermercado me he comprado sobretodo verduras de esas que van congeladas, ahora puedo, ahora tengo congelador.

Eso unido a una mayor frecuencia en las visitas a la piscina tendría que bastar. Aunque reconozco que estaba también dentro del plan la compra de fruta ¡que llevo 3 años sin tomar una sola pieza! Y la hubiera comprado, peras y manzanas para trocearlas con un cuchillo, pues creo que no tengo nada en contra de la fruta en si misma, sino en contra de morderla con estos dientes. Y también hubiera comprado fresas, si es temporada, y plátanos. Y hasta melón, que me encanta en los zumos de la zumería donde voy en Valencia.

Pero he tenido mala suerte. He vuelto del supermercado sin cruzarme con el rincón o pasillo donde tienen la fruta. Y mira que he ido de aquí a allá con el carrito de asa larga... es más profundo y más cómodo.

Por cierto. Tienen que comprar más. Tuve que esperar en las cajas hasta que alguien dejó libre uno.

Cosas de la crisis.

sábado, 24 de enero de 2009

La pregunta

Veo más, veo que no me oyó.

Oleo de una mujer con sombrero - Silvio Rodríguez



Digo yo que la cochambre de programa que es "Tengo una pregunta para usted" nos viene de Estados Unidos, que fueron los primeros en poner público robótico tras los oradores en las campañas electorales para que el paisaje aplaudiera los arrebatos de Bush y compañía. Así que no sería raro que fuera allí también donde inuguraron la televisión del siglo XXI que consiste en poner a gente corriente en plan tercer grado con el presidente, so pena en caso de resultar incómodos de pasar una revisión exhaustiva de Hacienda o de la CIA en Guántanamo, según lo que joda más. Primero un decorado de cartón piedra que cobra vida en los momentos más oportunos, y con más frecuencia en "prime time" y ahora esa rueda de preguntas chorra a las que el presidente ni el candidato podría contestar nunca de forma satisfactoria. Porque por supuesto que hablarán de crisis, pero ¿qué quieren que Zapatero les diga? Si no sabe ni por donde le pega el viento. En realidad estas cosas solamente sirven para dos cosas, para comprobar que el presidente no tiene ni puta idea de cuánto vale un café, porque no paga ninguno y porque vive en el país de Oz; y para saber que el día que la pensionista cobra 300 Mariano se mete 8000 entre pecho y espalda, aunque en el momento de la pregunta no se acuerda. Claro, le da pudor decir que gana tanto más que ella haciendo más o menos lo mismo.

Ahora nos cuentan que Zapatero tiene mucha telegenia ¿? y a mi me entra la risa, pero aún es mejor cuando dicen que está preparando su nuevo encuentro con la gente corriente con asesores que le preparan lo que estiman que le pueda ser preguntado. De patio de colegio. ¿Te imaginas?

Siempre me ha llamado la atención en estas cosas, y en la preparación de los debates electorales, la cantidad de parásitos en forma de asesores que a la vista del regimiento que son y de lo preparados que están tenía que dar unos resultados formidables de manera que Zapatero pareciera Brad Pitt y Rajoy, George Clooney. Pero luego, salen a la palestra y el uno saluda como si fuera el muñeco Chuky, al que habitaba una especie de maligno y el otro aparece sudoroso y con la americana abierta como si viniera de retozarse por la pradera, por no hablar de su ojo bizqueando en busca del reloj. ¿Para eso tanta preparación y tantos asesores? ¡Si son dos flanes! El día que no los tengan habrá asesinatos en directo.

Pero lo más curioso de todo es que leo que Zapatero está meditando la forma de dirigirse al público porque claro, ahora no lo rodean diputados de una gran cultura ¿cómo? sino gente corriente. Y tiene que hacerse entender. De verdad que esto se insinúa en lo que leo. Que debe adaptar su discurso a la gente corriente. Deben creer que matamos gallinas retorciéndoles el cuello. Así que el hombre va a bajar unos cuantos peldaños en su excelente oratoria de mal profesor de colegio para no resultar indescifrable a la plebe, que somos lentos cuando no rematadamente tontos.

Curiosísimo cuando en el Parlamento viven, cuando van, la mayor concentración de ineptos que dio nunca una democracia a su clase política. Sin talento alguno, son monos con una sola habilidad, pulsar el botón en el momento apropiado, y aún así está a la orden del día que se equivocan.

Que vuelva la tele a mostrarnos la calidad de nuestros políticos. La calidad de Zapatero que se salió del atril de la Zeta gigante y se le vino la crisis encima. ¿Pero para qué sales? Y lo mejor es que para cada teatrillo de estos, de calidad paupérrima Televisión Española confecciona desde cero un estudio con sus mesas y decorados nuevos, con forma de Congreso en esta ocasión, es decir, a los ciudadanos se les va a dar periódicos en la puerta para que no sigan el programa y muchos de ellos decidirán que no entran directamente. Se irán a sus despachos o a casa a esperar el aguinaldo.


La mayor ruina de una sociedad es su política. Esa es la verdad. Espionajes, chanchullos por doquier...

Yo también tengo una pregunta para usted señor presidente:

Que son muy malos lo sabe todo el mundo, pero ¿por qué me dan tanto asco?

Lástima que yo no vaya. Ni siquiera los voy a ver...

martes, 20 de enero de 2009

En el escaparate

Me dices que el amor igual que llega pasa.

Me llamas - Jose Luis Perales



Estoy subiendo relatos antiguos a Annlea. De comienzos del 2006. Hace ahora tres años que fueron escritos. ¿Por qué los subes? Porque con ellos Annlea se convierte en nuestra memoria, recordatorio de lo escrito si es que queremos recordar que era lo que discurríamos entonces. Que era y cómo lo plasmábamos en papel.

Seguro que no imaginamos que un día el país más poderoso del planeta tendría un presidente negro. Negro y sobradamente preparado, al menos en apariencia, dos novedades para romper la tradición.

Entonces habríamos dicho que eso era parte de una ciencia ficción inverosimil. ¿Qué iba a ser lo próximo? ¿Coches que no contaminen?

Obama hoy aparecía descojonado, con perdón. Yo creo que le vino la risa floja de ver a su esposa dos pasos atrás cuando los americanos le brindaban la oportunidad de jurar el puesto, todos tan serios, con ese presidente de la corte suprema, supremamente solemente, con el cuello de cisne.

Así que a Obama le vino la complicidad de joven, cuando los ojos de la esposa le contagiaban risa con su chisporroteo invisible para todos menos para él. Y su cara risueña, en medio de aquel todo le dio la risa. O quizá es que repetir aquellas palabras, como un loro que acierta, no era para tomarlo tan en serio.

Al fin, se esta en el escaparate, él y nosotros, todo el tiempo, pero se está con un fondo de cachondeo. Colgando de la comisura de los labios, en los ojos rasgados.

Como tiene que ser.

domingo, 18 de enero de 2009

Las rebajas

En la posada del fracaso.

Quién me ha robado el mes de abril - Joaquín Sabina



Yo venía con la intención de hablar de las rebajas, donde me muevo como pez en el agua, como sabe muy bien el amigo Xuac.

Sin embargo el mismo Xuac, que es mozo despierto y casadero, dicho todo de paso, me enarbola ante los ojos el capote de la política y sus criaturas, los políticos, a sabiendas de que eso es demasiado reclamo para que me vaya a quedar de brazos cruzados. ¿Lo hice alguna vez?


Le tengo dicho al Xuac que debe abrirse un blog donde pueda afilar el lapicero con la zurda para escribir con la diestra, pero se me hace el remolón porque sabe que tiene carta blanca y buffé libre en este Vivo y digo olvidado del destino y de los internautas. Se contenta con poner aquí sus opiniones, que van desde el feliz día en que logró hacerle un caño a alguien que resultó ser una portería, hasta sus arrebatos de Lacoste y campo de golf donde puede azuzar a Zapatero y hasta a Obama rodeado de sus semejantes, que apuran los últimos hoyos vencidos al deseo de tomar una copa de brandy frente a la chimenea del local social.

El problema de este país querido mío, no es que las rebajas hayan sido menos rebajas que nunca, aunque nos diga lo contrario cada año El Corte Inglés, en las que llevo además gastada una fortuna que no atiende a crisis, sino que las rebajas han llegado a todas partes.

Así es cierto que tenemos un presidente del gobierno para el que los mayores avances del país han sido tener más ministras que ministros para que así figure en los libros de nuestra historia que es la intrahistoria del mundo, de donde nos quería sacar a la fuerza, como un conquistador del siglo XX Jose María Aznar en las noches en que sus sueños volaban más altos abrazado a la almohada y al confiado oído de Ana Botella, que se cree todo lo que dice porque el amor tiene estas cosas, que si hay embrujo, para ella con más razón que para los votantes. Zapatero tiene a gala y quiere ser recordado por haber puesto a una ministra de defensa que se vistió como un ministro para el último desfile, y que se puso de baja maternal antes incluso de intentar parar las guerras, que debe ser lo que hacen los ministros de defensa más eficaces. Poco importa la preparación previa o lo que uno debe saber o conocer. Lo importante es ser el primero en algo. Aunque no el primero en reconocer las crisis.

Reconforta pensar que tal vez no lo sean, la vida es sueño. Ocurre que en los sueños la realidad ficticia parece la realidad tal cual, pero uno está soñando. Soñemos con esa palabra bonita que nos cuenta que no hay crisis sino desaceleraciones. Con lo bonito que es desacelerar, tomarse el tiempo precioso para ver las cosas con más detalle. Con la desaceleración llega la calma, la potencia sin control, no sirve de nada.


Siempre me ha llamado la atención que esta gente no lo viera venir. Los pro-hombres de esta sociedad nuestra. Porque que no lo vea yo no debiera escandalizar a nadie, que mi ignorancia sobre casi todo está probada y bien probada, y no pretendo para mí más que tener muchos abrazos y de bien cerca. Sin embargo estos nuestros mejores candidatos se han visto sorprendidos por la burbuja que explota y que a todos salpica.

Xuac quiere que hable de la ministra de fomento. Déjala pidiendo perdón, no es peor que todos los que la rodean. Yo preferiría hablar de Bermejo, ministro de Justicia, al que es factible que lo terminen echando a la hoguera literalmente, entre todos los jueces y funcionarios, saltándose a la torera el Estado de Derecho y las leyes del Parlamento.

Y además no seré yo quien lo censure. Estamos en sus manos de una forma u otra. Vivimos bajo el paraguas de la amenaza de hacer menos aún de lo que se hace.


Después de todo, quizá sea cierto que en rebajas nos están vendiendo los saldos de hace 4 años. Nos los han traido otra vez por ver si los pescamos o nos pescan. Y lo de la temporada pasada, o gran parte de ella yace en un rincón de almacén para ser presentado en marzo como producto de nueva temporada. Puede ser, por tanto, que no haya rebajas más que una sola cosa.

En la política. El que no es un ladrón de guantes de seda lo parece, y el que ni lo es ni lo parece es un incompetente absoluto.

Eso sí, de sueldo millonario.

domingo, 11 de enero de 2009

Soooool

No imagino escribiendo estas cosas sin ti.

Corazones - Miguel Bosé y Ana Torroja



Desde mi posición, sentado en la alfombra, con los pies bajo una mesilla baja, se ve el Cuera nevado entero y sin embargo hoy un sol espléndido.

Acabo de poner una lavadora. Ya empiezo a entenderme con ella,

No sé si hablar de lo de Barajas, lo de la metamorfosis de las 45000 almas bondadosas que con el pasar de las horas tirados por los rincones han terminado convirtiéndose en ogros unas veces iracundos y otras solamente tristes y desesperados.

Conste que si me pasara a mí haría igual. Y me gustaría pensar que yo pasaría más tiempo de rabiosa ira frente a Iberia, sus huelgas de pilotos, sus controladores aéreos que caen todos juntos en baja médica, como buenos compañeros, con los mismos virus y las mismas ganas de que las cosas se hagan justo como quieren, las mismas de que se atiendan todas sus demandas.

Pero me temo que yo sería de esos que tras una explosión cercana a la violencia, de ánimo alborotado terminaría deprimido en un rincón, por saber que no podremos cambiar del mundo siquiera lo que nos queda más cercano, ¿cómo cambiar entonces la mafia que pone la huelga en los días precisos en que se va a volar más?

Luego se junta que hace frío, mucho frío. Que me van a contar si soy el rey del frío, y amanezco en mi cama con terror a salir de ella, porque si salgo soy yo el que sufre la metamorfosis, me convierto en el fulano del anuncio de gas, con escarcha hasta en las pestañas.

Así que esos pobres, abandonados de la compañía aérea y de todo consuelo tienen en contra hasta el tiempo, con esas nevadas en pleno paseo de la Castellana, y esas pistas de aterrizaje cubiertas de niebla, aunque en las pelis nos digan que prácticamente no hay que mirar la pista porque los ordenadores se encargan de medir la distancia exacta hasta el suelo. No es verdad, si hace mucho frío las pistas se cierran y el caos se apodera de todo.


Quiero mencionar al príncipe Enrique, que ha tenido que pedir disculpas porque insultó a un compañero del ejército en aquellos años en que pululaba como miembro del ejército británico, cuadrándose firmes ante sus superiores ¿?. Vete a saber si aún sigue de uniformado, lo ignoro. Porque quizá para llegar a ser comandante en jefe quieren que se curta ascendiendo en el escalafón desde los puestos más bajos, desde limpiador de letrinas, por ejemplo. Porque digo yo que a este no lo envían a combatir a primera línea, para que luego no tenga pesadillas de balas matando enemigos que antes pidieron clemencia, o peor aún con la posibilidad de que una bala tan real como él, o más, le termine atravesando el noble corazón en su bombeo constante de sangre azul.

¿Soy el único al que todo esto le parece un camelo total?


Por otro lado, y bajando a la tierra, nada más contar que he creado un personaje casi idéntico a mí, para que se reúna en el Home de Playtation con otra gente como él. Como yo. El muchacho se me parece, y por tanto le he puesto una nariz de interesantes proporciones, llevando al máximo de lo que da el editor, que no es mucho. Y le he puesto una pequeña papaduca porque tengo la sospecha de que voy a ser un anciano de papada bajo el mentón, como era Camilo José Cela, justo cuando empiece a perder este cuerpo escultural a lo Beckham que dios me dio y que se ha mantenido razonablemente sano sin que tuviera casi que practicar deporte apenas. Aunque mi aparente buena salud es solo de puertas hacia fuera y en el muñeco virtual, pues la verdad sea dicha, este tiempo puñetero, con sus noche-viejas y sus calendarios pasa factura en forma de parecer cada vez más el hombre en vez del chico. Aún me lo dicen, en la calle, dile a este chico. Pero cada vez menos. Por si fueran pocos los desperfectos en la fachada que dan los años, sin aportar apenas nada más, hay que añadir que según los estudios científicos de mi sangre, llevados a cabo con la última tecnología higiénica de Ibermutuamur, concluyen que no soy de sangre azul, y que hay una mínima razón para que, a tenor del resultado, deba preocuparme una pizca:

Tengo colesterol. De los dos tipos, el regular y el malo.

¡Con lo joven que soy! ¡Con lo Beckhaniano! Que ayer me compré de rebajas la americana blanca con que fue presentado aquí para el Madrid. Y me sienta mejor que a él...

Claro que yo no pongo cremas en la cara ni en ningún lado. Y creo que la mayor parte de la gente de mi edad ya se ha puesto manos a la obra para hacer más multimillonario al de Max Factor, que creo que es en la cercanía un tipo de lo más machista, aunque sean ellas primordialmente las que le llenan el bolsillo. No le vaya a ocurrir lo que al alemán multimillonario, que se lanzó a las vías del tren como si fuera un indigente que no pudiera pagarse la propia eutanasia con medicamentos que te garanticen hasta el contenido del sueño en que te cogerá la partida, en un estado hipnótico-placentero. Claro que ve tú a saber de lo intrincado de la mente humana, que igual este señor escogía soñar con una via de tren con 6 grados bajo cero llenándolo todo de mutilación y horror. Bastante crisis hemos tenido ya. A ver cuándo lo arreglan.

Pero esos resultados, los de mi test médico, son incontestables. Échale la culpa a mi dieta. Y es que los congelados simulan ser nuestros amigos, pero nos llevan a la ruina interior. Tanto que estoy pensando en comprar los Danacol esos, que dicen en el anuncio de la publicidad engañosa que reducen el colesterol porque sus nutrientes acompañan al colesterol por las venas como si se lanzaran por un tobogán acuático.

En todo lo demás estoy como un roble.

Vale, es verdad que no veo del todo bien.

Pero eso ya lo sabíamos.

martes, 6 de enero de 2009

Antihéroes

Mentira lo que dice, mentira lo que da, mentira lo que hace, mentira lo que va.

Mentira - Manu Chao



Me he estado nutriendo de noticias que es algo así como echarle gasoil al bólido rojo que tengo por cabeza. ¿Por qué va tan lento si es un Ferrari? Porque yo soy despacito y buena letra, además nadie me negará que es más prudente avanzar a 30 km/h que a 240. Y el paisaje se ve mejor.

En realidad he leído sobre muchas cosas, podría dar mi opinión sobre lo de Israel en Gaza, pero no quiero ponerme serio, ¡si ni siquiera lo hacen los telediarios! Así que voy a pasar de puntillas por encima de los muertos. Ni siquiera voy a detenerme en la muerte del hijo de Travolta, al que creí muerto en la primera noticia que tuve del incidente, y es que los noticiarios de Antena 3 son un caos total, se pasan todo el tiempo anticipando noticias que luego van a abordar casi con la misma brevedad del avance, así que uno tiene la impresión de estar dando saltos de charco a charco. No es raro que con ese modo de hacer las cosas yo creyera en primera instancia que el muerto había sido el propio Travolta, y ya estaba yo diciendo aquello de que la vida no es nada, y sorprendido de que no abrieran las noticias con ello, ¡si ahora cabe cualquier cosa!

Nunca fue tan sencillo salir en la tele.

Que se lo digan a Urdaci, aunque ahora éste se sale de la tele. Creo que ha encontrado un filón económico en los brazos del Pocero, que es un personaje tan ingenioso y sorprendente que pretende lograr un fin haciendo justo lo contrario a lo que la sensatez demandaría. Escoge de director general de comunicación a Urdaci, que es probablemente uno de las personas con menos credibilidad del pais entero. El primero un asesino que fuera pillado con las manos en la masa y que luego negara ante el juez afirmando que no era él, sino su hermano gemelo invisible. Después de este viene Urdaci, que era como un Pinocho al que en vez de crecer la nariz le crecían los huevos, allí sentado.

Es decir, ingeniería publicitaria, para limpiar su nombre ¿dónde se vio que al otro le llamen el Pocero bueno? ¿es que acaso soy yo malo? Pues escoge para resolverlo a un tipo que es desde siempre un mentiroso compulsivo, con lo calado que lo tenemos ya. Que otra cosa sería contratarlo para que limpie su nombre como El Equipo A en Bolivia, por ejemplo. Donde Urdaci podría pasar más o menos desapercibido. Pero no en este país a ratos de verbena y a ratos somnoliento, pero con pocas cosas claras pero por eso mismo irrenunciables, nadie se fiaría de Urdaci ni para pedirle la hora.

Al menos con ello salimos todos ganando, porque nos evitamos el riesgo de verle la montura de las gafas y ese rostro redondo de repelente Vicente al hacer zapping improvisadamente en el televisor de casa.

Más que nada por la vida que está llena de "flash-backs", y a mí volver al pasado cuando es oscuro me da escalofríos. Y no hay termostato que me acondicione ni manta que me tape los ojos para no volver por los caminos trillados del temor al embuste.

Urdaci serás siempre uno de mis talones de Aquiles, estás en mi baraja de los más buscados, como tenían a Sadam y a todos los gerifaltes que escondían las armas de destrucción masiva.

Pocero, pocero, harás muy bien tus edificios o lo que sea que haces. Pero escogiendo personal donde pones el ojo pones la cruz.

Aunque lo importante no es lo que se dijo, sino lo que se dice. Yo hoy no sé que opina sobre nada el muy malo de Urdaci, porque ya digo que procuro evitar sofocadamente cruzarmelo si es que doy con la Noria en una de mis noches más tristes. Pero si sé que Aznarín mantiene a capa y espada lo que ya no mantiene ni el vicepresidente saliente de Estados Unidos. Que Bush es un fenomeno por la libertad y que el mundo es más mundo gracias a él.

Hay que ver como se nos enamoró Aznar del orangután. Con ese amor sincero, de cepillo de bigote de iglesia siempre cercano. Hasta de donde no lo ve nadie, desde su fundación invisible a la derecha de la derecha de los vinos y los coloquios.

Se merecen el uno al otro. Aznar y Bush, Bush y Aznar. Yo los pienso en forma de trinidad con un tercero más pequeño a modo de "mini yo" que es Urdaci. Juntas las tres caras amorosamente cerca mirando hacia arriba mientras pulso el botón que se los llevará por el desagüe.

Todo dicho con mil perdones, por supuesto.

Escribiendo

Pido al cielo que sepa comprender.

Un violinista en tu tejado - Melendi



Yo iba a venir igual. Bastante me pesa tener abandonaíto el blog tanto tiempo. Escribiendo tan poco... ¿no te acordabas de que los escritores escriben?

Y aunque Bosco hablé de nosotros como meros escribidores, que suena a escritor de tercera, pero él lo dice sin asomo peyorativo, que su caso es más de exceso de modestia. Pero si él lo fuera... ¿dónde quedaríamos nosotros? Así pues hagamos síntesis de lo sencillo, escritor es aquel que escribe, y maldita sea es cierto que puedo renunciar a muchas cosas, pero a esta no. Salga como salga.

¿No te diste cuenta de que Internet está lleno de escritores?


Yo venía para escribir incluso sin nada que contar. Son muchas las veces en que he llegado para decir apenas. Hoy con más razón que otras veces, porque nunca en mucho tiempo se me pasaron los meses escribiendo menos. Pero ¿es acaso culpa mía que con el cambio de casa no sepa bien dónde ponerme a escribir? Arriba de la escalera de caracol tengo una habitación que fue en su día dos trasteros, y que enseguida concluí que había de servirme de sala de Internet. Pues además la señal inhalámbrica que tiende al cielo, como las personas buenas, se capta ahí arriba en su intensidad óptima. Pero arriba el único radiador que hay parece desconectado y no responde a la ruedecilla del termostato, así que según vas subiendo la escalerilla vas sintiendo porqué esto es el norte, intuyes el frío de la calle y la misma sensación que debieron sentir los dedos de Oyarzabal antes de caerse a cachos, congelados.

Así que he perdido mi sitio de escribir. Antes porque no tenía Internet y uno no puede filosofar sobre la vida y la muerte, el hacia donde vamos, ni de donde venimos ni porque se dio así y no de otra forma en un café de pueblo, pues los nanos se asoman al portátil no sé si para leer a si para ver las fotos que parpadean a un lado. Y qué diablos, escribir exige una mínima concentración, no digo que siempre exenta de prisa, pero si al menos que uno sienta que tiene unos minutos para eso porque es esto de escribir precisamente lo que quiere aquí y ahora.

De forma que en la cafetería hacerse batería como para poner una respuesta a los correos y actualizar Annlea ya es bastante.

Luego vinieron las vacaciones, que me tuvieron enfermo y conectado a ratos breves. Suficientes para reparar en que el dinero de mi trebol de tres décimos no estaba premiado ¡ni lo iba a estar!

Pero no encontré tiempo para escribir, porque tenía que recuperar la salud ¡que es de veras lo más importante!

Y luego este quebranto mental. Alli tenía conexión gratis porque un vecino la presta sin pedir nada a cambio, y sin embargo yo me pienso si dar la mía gratis porque he tenido que recorrer el pueblo muchas veces, largo trecho, porque aquí la protegen todos como si fuera su tesoro.

¿No veis que nos están ganando la partida las operadoras? Que ahora dan los módem wi-fi con la protección activada para evitar precisamente que Internet sea libre y gratis en los pueblos y ciudades. Con lo bonito que sería que rompiéramos las fronteras de la conexión doméstica para que la ciudad entera estuviera abierta a un portátil encendido en cualquier parque. Que se pudiera escoger entre decenas de conexiones disponibles y liberadas de contraseñas.

Pero al fin seguimos mirando el centro de nuestro ombligo, y yo siento que diera por hecho que tendría conexión en casa tras tantos meses sin pisarla, simplemente porque intuía que aquel vecino, que ni siquiera sé quien es, seguiría prestando gratis su conexión

¡si cuentan que esas conexiones adicionales no se notan!

Pero lo más paradójico viene de que aún pensando así ni siquiera yo tengo claro liberar mi conexión a quien quiera sintonizarla. Por los muchos pateos que me he dado, por tantas puertas cerradas en mis narices.

Me mezco en la duda de la mano cerrada. No sé si abrir o si quedarme encerrado.

domingo, 4 de enero de 2009

La cena

Volé tan deprisa que hasta mi propia sombra de vista me perdió.

Tan joven y tan viejo - Joaquín Sabina



Ayer tuvimos una cena de antiguos amigos de facultad. Hacía años que no veía a la mayoría de la gente. Hay unas fotos que acreditan el reencuentro.

Cuando veo fotos de antiguos amigos, así recobrados, recuerdo la película aquella de "Los intocables de Elliott Ness" en la que los protagonistas se retratan con una vieja cámara para ir desapareciendo en su guerra contra la mafia, poco después.

Y no es que piense que tras las fotos habremos de desaparecer, al menos no inmediatamente, pero si me da que pensar acerca del paso del tiempo, y hasta en el mérito pocas veces destacado de haber sabido llegar hasta el momento justo que mira la cámara.

Además en nuestro caso fue como volver de un pasado reciente, aunque haga más de 10 años. Simplemente porque aquel grupo de gente parece conchabado con el tiempo para que no haya mella, y así parecemos todos recién sacados del recuerdo tal y como éramos. Sin haber cambiado en nada.

Maldita sea, tan poderoso que parece el tiempo, tan en sus manos estamos y sin embargo no pudo con nosotros. Diez años no son nada.

Yo lo sé porque las vi ayer, y siguen estando igual, exactamente igual que entonces. Y de mí sé que no cambié porque en una boda reciente me crucé con una antigua amiga y me dijo que estaba igual que hace 15 años. Que no había cambiado, que era exactamente el mismo. Igualico, igualico, igualico.

Yo sonreí. Mis amigos rara vez me mienten. Me pareció además que decía la verdad.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Feliz, feliz, feliz

Tu futuro se forma a base de decisiones.

Ahí estás tú - Chambao



Esto es un encargo para luego, para ahora que es luego desde el momento en que escribo. Mis nocheviejas nunca son gran cosa porque estoy entre esa minoría equivocada o no de los que creen que es una noche como cualquier otra, tan única en la vida como todas las demás noches.

Sin embargo, que no sean gran cosa no significa que vaya a estar a las 23:59 escribiendo este mensaje. ¡Digo yo que algo mejor tendré que hacer!

Así que vamos a probar si funciona esto de encargar un post para más tarde. Lo mismo que si encargáramos un pollo para las 2 en punto, con una diferencia, esto va a quedar escrito y el pollo estaría por dorar.

Yo escribo para el futuro. ;)


Sin embargo es cierto que suelo publicar inmediatamente, ya se sabe que sin revisión de ITV ni remordimiento que sobrevenga. Más que nada porque soy muy capaz de mantener una cosa y la contraria, pero que sea 31 de diciembre tiene una particularidad de relevancia, y es que en estas fechas todos nos acordamos de la gente que nos quiere, que casualmente suele ser aquella gente que queremos, y nos nace decirles lo importantes que son o lo importantes que se nos han hecho.

Deseamos fervientemente que el año nuevo sea algo bonito por vivir. Y lo deseamos para todos ellos porque nuestra felicidad está en juego. Nada me haría más feliz que fueras feliz.

Eso es lo que yo deseo.

Que tengamos todos un año bonito de principio a fin.

¡Feliz 2009!

jueves, 25 de diciembre de 2008

Feliz Navidad...

... y felices fiestas. Que no había dicho nada.

Qué cabeza. Aunque estoy enfermo.

Venciendo virus

Como si hubiera donde hacerse fuerte.

Como un dolor de muelas - Joaquín Sabina



A nadie más que a mí se le ocurriría coger vacaciones para ponerse enfermo. Tres años, oiga, tres años sin faltar un sólo día al trabajo, incluso con atropello dominguero de por medio, coche contra Anado, Anado por los suelos.

Pero vuelvo a Valencia y casi recién llegado ya estoy sintiendo frío. ¡Qué poco apropiada esa chaqueta de punto para ver una competición de mis sobrinos en una piscina climatizada! Pero es que mostrar la camisa interior habría sido peor.

¡Qué en esta casa lo tenemos todo abierto! ¡Vaya ventolera, vaya frío!

Y no eran imaginaciones mías.

Así que con este, en que he amanecido en la frontera de la fiebre, viniendo de los 39 grados de ayer, y los 38,5 de la mañana, y de los 38 y pico del día anterior, me digo que la lotería no me ha hecho millonario más que en gripe. Premio a pedradas, dos días en cama son suficiente. ¿O cuántos van a ser?

Y yo que soy de naturaleza rocosa y guerrero como el que más temo que necesitaba más ayuda que la que la Couldina era capaz de prestarme, pese a su entusiasmo efervescente. Y ayer le metí mano con un Nolotil acompañado de un Termalgin, que parece una alianza formidable a unir a débiles defensas construidas de congelados y pizzas. Además nos lo dijo la médico de arriba.

Así que así, acompañado por la química espero vencer más pronto que tarde. Vuelvo a sentir calor y me doy cuenta de que mi frente está perlada de sudor.

Pero mañana a las 6:40 de la mañana me voy a Barcelona.

Igual llego hecho una momia. Y me tienen que llevar a ver el Gaudí en la carretilla en que llevaban a Hanibal Lecter para que no mordiera a nadie. Pero hay dos verdades absolutas. Las vacaciones no son para enfermar, ni qué diablos, tampoco están ahí para recuperarse.


Atiende, bastante tiempo se ha perdido ya.

jueves, 18 de diciembre de 2008

De gira

Déjate llevar.

Ahí estás tú - Chambao





Hoy recibo por fin el módem router, el último día antes de salir de vacaciones. Así que se va a quedar aquí esperando mi regreso.

Voy a Valencia, y de ahí a Barcelona. Pero estos días voy a tener conexión y me voy a intentar poner al día. Llevo mucho retraso en mi cansina tarea de desbarrar. La de calamidades que han ocurrido en este tiempo sin que pudiera siquiera mencionarlas.

Por no hablar de la gira de mi foto por las tierras británicas, ahí va la muestra cuando ya estaban pensando en poner a otro a dar la cara, que ya se sabe, a quien la pone se la terminan partiendo.

Me he hecho más popular que Hamilton, y eso que yo de inglés voy justito. Pero nadie se despega mejor de la pared.

He descubierto un yacimento de oro que me va a dar para contar mil tonterías. Claro que mejor centrarnos en lo importante, mañana mis pies van a caminar solos.

Ceno en Valencia con Sestea y el sábado como con mis padres y hermanos en el Perelló.

Mi pasado es largo como el mar desde un acantilado.

Desde mañana repito.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Descolgado

Sigo sin Internet. La razón hay que buscarla en las teleoperadoras, que son todas de colgar de una soga. Son como las sectas, entrar es realmente fácil, ahora, salir...

Y no es que tenga gran experiencia en sectas, que apenas escuché atentamente una charla de Nueva Acropólis por ver cuán locos están, y quizá también una charla de los de Herbalife, que van con la chapita en el pecho como Elliott Ness frente a sus intocables (que eran insobornables, sí, pero tan tocables que palmaron el la peli casi todos). Claro que Herbalife lleva ahora en la chapa la camiseta de Beckham, y con Beckham por delante todo parece más atractivo, después de todo si el mozo se olvidó de jugar al fútbol no importa mientras mantenga ese carisma y ese cuerpo de gimnasta que se mantiene con algo más que infusiones de herbolario.

Pero yo no quiero hablar de Beckham, icono de nuestro tiempo, quiero hablar de que sigo sin Internet salvo los días que me escapo a un café en el extremo opuesto de donde vivo. Y sigo sin conexión porque para darte de alta todo son números gratuitos y comerciales sonrientes, pero para darte de baja aparecen los 902 y las esperas, que no sé hasta que punto son legales. Puesto que digo yo que para dar de baja a un paisano bastará con pulsar un solo botón. Pero para hacerlo se tiran 15 días con el número retenido, no sé si porque esperan que te venga el arrepentimiento y decidas que marchar no merece la pena.

Así que estoy a una semana de coger vacaciones por quince días. Y me temo que no voy a tener conexión antes de irme, porque Orange me dará de baja cuando le salga de sus reales, y luego Timofónica me dará de alta usando otra semana o dos para enviarme el módem que lo eche todo a funcionar.

Todo resulta cansino. Es de darse de cabezazos contra la pared, pero no lo hago. Recorro el pueblo de cabo a rabo bajo la lluvia diaria por comprobar mis cosas pendientes.

Paciencia de Anado se llama, paciencia y fe.

martes, 2 de diciembre de 2008

De mudanzas y sin Internet

Sigo de mudanzas y sin Internet.

Parezco yo hace tres años, y soy casi igual. Solamente se me está empezando a poner el pelo rubio. ¿Por qué es rubio no? :)

Espero disponer de conexión cuanto antes. Mientras tanto me escaparé a este café cuando pueda, que tiene Wifi aunque no le de fácilmente, que me ha llevado más de 20 minutos dar con la clave correcta. Y no es que tirara a acertar, sino que es tan larga y tan difícil que hasta la camarera no estaba segura de nada. Cuando parecía que ya no conectaría, conectó.

Sobraba lo que aquí viene faltando, letras.