jueves, 18 de noviembre de 2021
Respecto a las capacidades del nuevo móvil cuente lo que cuente me quedaré corto. Estoy encantado con él, ha salido listísimo, se entiende de maravilla con el Google Home, congeniaron nada más conocerse. Otro tema más inquietante es qué pasa con el móvil de Sestea, adquirido el mismo día y que seguimos esperando. Hay una posibilidad aunque pequeña que la hayan estafado, a través de mí.
Fácilmente os estaréis preguntando que empuja a alguien que se acaba de leer un tocho impresionante, que es un diario, más o menos como esto que escribo, pero salpicado de palabras cultas y enrevesadas, a pasar después, todavía no recuperado del disgusto, a leer una novelita del detective Poirot en el más famoso crimen por resolver. Pues qué va a ser, el tren.
Si yo pudiera, no sé si estoy a tiempo, también me cogería un tren que recorriera Europa de punta a punta durante unos días. Visitaría el coche restaurante para tomar café, antes de que dejen de recolectarlo o venderlo, puse una noticia al respecto el otro día, que por supuesto no leí, yo soy nada más de leer y provocar titulares. Me recogería en mi camarote o compartimento, austero aunque confortable, y vería pasar kilómetros de bosques, un sin fin de estaciones y las mismas toneladas de nieve que relata el libro, con mi bufanda al cuello cuando me diera por estirar las piernas en este o aquel andén perdido.
Reconozco que el ambiente de un tren, de los antiguos mejor, es lo que más me va ahora.
Es justo donde me gustaría estar en estos días desapacibles que anticipan el invierno. Tapando los pies con una manta.
miércoles, 17 de noviembre de 2021
He acabado Los vencejos llamando a su autor Fill de puta, pido perdón, ya se que es poco propio de mí, inapropiado para cualquiera, pero es que uno se pone a esto de leer para pasar un buen rato, no para ahogar sollozos, cuestionar la vida, la tuya también, y sentir que hay poco más gratificante en el camino que el amor o mansedumbre de tu mascota. Yo quiero que los muertos me duelan tanto como el que encontraré en mi siguiente libro, Asesinato en el Orient Express. Los que desaparecen en la segunda página, no mucho más allá. No puedo sentirme afortunado de tener conmigo a los míos si me duelen tanto los que no tienen más vida que en el papel. Desde luego tengo empatía para regalar, sensibilidad a flor de piel, lástima que no sirva para gran cosa. Si de algo estoy seguro es de no haber nacido para sufrir.
martes, 16 de noviembre de 2021
Ya sé que para los que toca es tonto jugar. Pero claro te ponen un cartel como este delante, el mismo día que has mirado la cuenta corriente, que tiene esa tiritona de frío del pobre, que te dices, lo que se mueren por conseguir que te digas, "y si esta vez pasa".
Así que saqué mi antiguo móvil, el Oneplus del que he hablado por aquí, para que me hiciera un último servicio, en lo que podría ser, precisamente, el archiconocido "suceso desencadenante". Comprar un boleto de lotería, no allí en aquella tienda, sino online, en la app, pues yo soy de los que si me va faltando en todas partes, más aún en el bolsillo.
Sabremos está semana si cambia la suerte. Si me hago después de esperar tanto asquerosamente millonario.
Yo por si acaso ya tengo móvil nuevo, de rico, anticipando visitas de la mocita del confeti, muchas si viene a razón de un euro cada vez. Esta vez no me intentaron timar, si bien la primera vez fue, es cierto, con mi consentimiento. Llevé a cabo una labor de investigación considerable, con lupa y rastreo por internet. La tienda se ha demostrado digna de toda confianza.Ahora pongo foto del nuevo fichaje, y corto el rollo.
viernes, 12 de noviembre de 2021
He buscado, esta vez con más tiempo, el décimo de la fecha de nacimiento de mi amor, Pablo Román Espeso Segovia, como dice él a la menor oportunidad. Estaba seguro de encontrarlo este año, pero nada de nada. Fijate tú con tanto como queda hasta el sorteo de Navidad. Yo creo que ha corrido la voz de que fui agraciado de nuevo por la lotería la semana pasada y los números que significan algo para mí se han convertido en tendencia en la Internet. Sospecho ahora de la mocita de las loterías, puede que no sea tan discreta como aparenta, puede que haya desvelado mis números a cambio de la enésima subida de sueldo. Por lo que se ve hay un mundo de gente queriendo copiar mi suerte.
Por lo demás me he lanzado a tumba abierta ya a comprar un nuevo móvil, que no es el que yo creía que me iba a acabar comprando, he tirado por uno algo más barato pero con prestaciones top, que es lo que quería, por encima de que se llame de una forma u otra.
Eso sí, sigo sin recibir el reembolso de la disputa de AliExpress y ya estoy enviándoles dinero nuevo. Por lo que se ve en lo único que son rápidos y eficientes estos chinos, además de haciendo móviles, es en desparramar virus por el mundo. Pagar les cuesta más.
lunes, 8 de noviembre de 2021
La vida es injusta. Luego explico esto.
He estado paseando con Ona por la playa. Nos hemos ido hasta Palmeres donde estuvimos a punto de comprar un apartamento para Mandarino y Limonero, aunque aquel tenía una derrama considerable pendiente y una batalla campal todavía soterrada a punto de estallar entre los vecinos, con lo que salimos huyendo y por tanto salvamos de un gran quebradero de cabeza, aunque ciertamente luego nos llegaron otros.
Me he llevado una pelota y Ona ha estado nadando felizmente. De camino he hecho una de mis buenas acciones del día, o de la semana. He vuelto a salvar una vida, que siempre es algo digno de mención. Esta vez ha sido un pez, que no un pescado. Todavía se movía en la orilla cuando lo he cogido para lanzarlo de nuevo dentro del mar. Luego me he dicho que por hacerlo tan rápido no he podido coger prueba gráfica de mi buena acción. Claro que me he quedado más tranquilo al pensar que esas cosas se tienen que hacer así en caliente, que si uno se entretiene en sacar el móvil y enfocar es muy posible que el pececillo de sus últimas bocanadas y muera ahogado. Justo como le pasó a este otro de la foto. Al que no llegue a socorrer a tiempo. No se movía cuando lo hallé. No hubo un salvador para él. La vida es injusta, y cruel a veces.
domingo, 7 de noviembre de 2021
Me encontraba sentado en un banco del parque, en mi tórrido romance con mi Kindle, y llegaba por el sendero caminando una vecina muy charraora que tiene una perrita como nosotros. Cómo habla tanto siempre tiene algo que decir y hoy me ha estado contando de su nieto, que haber si le da un bisnieto de una vez. A mi pregunta de que edad tiene su nieto me ha dicho que ya está casado y me ha relatado a grandes rasgos su vida. Lo curioso es que ella no es tan mayor.
Me ha dejado dicho que el nieto trabajó en Inglaterra y en un sitio que a mí no me sonaba de nada ni ella ubicaba tampoco, más allá de Sudamérica me ha dicho. El caso es que quería retener el sitio pero en el rato de volver a casa lo he olvidado. Según la oía yo pensaba si no se lo estaría inventando.
Luego me ha dicho que ya están aquí. Que gana menos ahora, a lo que yo he opuesto algo que solo podría decir el día de hoy: el dinero no lo es todo o no es lo más importante.
Y es que la lotería y el confeti matinal dan una euforia tal que cualquiera se pone a decir tonterías. Que el dinero no lo es todo.
viernes, 5 de noviembre de 2021
Algo que debía saber todo el mundo es que más vale no meterse conmigo. Vale más no enfadarme, como muy bien sabe ahora los de Tassimo y sus cafeteras nuevas pero estropeadas de Bosch. Yo soy como los buenos abogados, aún sin licenciatura rara vez pierdo.
Que se lo digan a los de AliExpress a los que también abrumé con mi jerga indescifrable, con pantallazos y gestos grandilocuentes. Se han rendido a la evidencia, tengo razón y tengo razón y tengo razón.
La tienda estafadora ha tenido un nulo éxito conmigo. Claro que dirán que les cogí ojeriza desde el principio. Que no confíe en ellos ni en su servicio postal fantasma. Es verdad, nada más comprar ya estaba arrepentido.
jueves, 4 de noviembre de 2021
Si hubiera querido comprar una cafetera para la semana que viene estaría a estas horas procediendo al pago, estando a jueves muy probablemente, sí, ya la recibiría la semana que viene.
Pero si la he comprado el 5 de octubre lo normal es que ya la tenga en mis manos, es decir, que tenga ya un café humeante quemándome las manos. A no ser que Bosch Home sea el fabricante, entonces hay, para mi al menos, un 100% de posibilidades de que me envíen una máquina defectuosa, nueva pero estropeada, para que no pueda hacer café ni nada, salvo llamar al servicio técnico para preguntar qué pasa con mi cafetera. Es una estrategia de marketing genial, pues se vuelve así el café Tassimo algo inalcanzable, deseado pero inalcanzable e inmerecido, pues una cafetera es fácil de conseguir, otra cosa es que funcione y eso es algo que solo merecen algunos compradores, los más afortunados, entre los que no me encuentro.
Yo merezco por lo que se ve una cafetera sí, ya que compré el pack que la contiene al comprar el café, pero otra cosa es que pueda hacer uso de ella, ese es otro cantar. En la tesitura de enviarme las cápsulas de café vacías o la máquina rota yo soy de los de la máquina rota.
Y las cápsulas ya miras si te van en la Nespresso. Hay que comprender, yo a estas alturas de mi vida ya lo comprendo todo, estoy en una suerte de clarividencia que consigue que nada se me escape, hay que comprender decía que algo hay que hacer con las máquinas nuevas pero estropeadas, tendrán que ser para alguien, O se las van a quedar en la fábrica acumulando polvo?
Han debido saber de mí suerte en las loterías y se dicen que me envían la rota para compensar mis mañanas de mail, mocita y confeti, que suerte ya tuve bastante en la vida. Pues no me importa, mi suerte no depende de poder o no tomar un café. Hay más cosas.
miércoles, 3 de noviembre de 2021
Yo no lo vi pero me lo han contado. Pablo salió corriendo el otro día de un campito de fútbol hacia la carretera al oír la voz de su madre que llegaba desde la acera de enfrente. El susto, me dicen, fue de órdago y Sestea quedó paralizada ante la inminencia de la llegada de un coche.
Durante los primeros años con Ona me asombraba que hubiera podido querer tengo a una perrita, nunca lo hubiera pensado, ni sabido, antes de tenerla. Fue un descubrimiento de amor y de gratitud por su tiempo conmigo.
Después llegó Pablo, y entonces descubrí lo que era, es el amor con mayúsculas o más sencillamente el amor de verdad. Alguna vez yo ya había oído que no se sabe lo que es amar hasta tener un hijo, y nunca le presté atención porque rara vez la presto a casi nada. Ahora, día a día, sé que es cierto. Me ha dado a descubrir en mi un ser con una infinita capacidad de amar. Aunque no sé si está bien que yo lo diga.
Por otro lado hay en este amor algo terrible y es que uno ya nunca podrá volver a ser quien era antes de conocerlo y sentirlo. Más aún, si a Pablo le hubiera pasado algo, le pasara cualquier cosa, no sé cuánto más estaríamos su madre y yo en el mundo.
sábado, 30 de octubre de 2021
Lo sacaron tres años antes de cumplir la condena. Quién es el responsable? Va a pagar por ello? O ya lo hizo por él el pobre niño de 9 años.
A esta clase de chusma le ponen en Estados Unidos la inyección letal y nadie se acuerda más de ellos. No sé que parte de el que la hace la paga no entendemos. Y pagar es pagar, en justa proporción.
viernes, 29 de octubre de 2021
"El caso es que durante años abrigué el convencimiento de que a papá le había sucedido una desgracia brutal al morir tan pronto, a una edad, cincuenta años, en que a mucha gente aún le queda una considerable provisión de futuro. Ahora que por decisión propia tengo los días contados, he cambiado de parecer. Para la clase de vida que hemos llevado las personas como papá o como yo, cincuenta años me parecen suficientes. Lo que la vida no le haya dado a uno para entonces es muy improbable que se lo dé de los cincuenta en adelante."
Los vencejos - Fernando Aramburu
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