martes, 30 de marzo de 2004

La muñeca se descubre

Hace años yo quise ser unas manos. Más concretamente quise ser unas
manos en un solo momento determinado en el tiempo, y por Belenos
también en un lugar muy específico que aún hoy sigo pensando, que
tiene que parecerse mucho a lo que debió ser el paraíso que
perdimos. Hace años miraba la portada del disco de esa Janet,
hermanísima de Michael, que se había hecho mayor, y para demostrar
lo mayor que era, lo mayores que se habían hecho sus atributos de
chica convertida en mujer, levantaba los brazos como mi bellísima
Elena Anaya, así puestos en jarra sobre la cabeza como en el momento
inmediato a ser esposada por las fuerzas del orden. Y detrás de
ellas, como al rescate de sus voluptuosidades, arrancando a los
ávidos ojos la belleza que se intuye, unas manos ladronas, unas
manos como el mapa de Estados Unidos, dispuestas a contener esa
hermosura a borbotones, esa juventud de mujer que no tiene ropa que
la cubra, pero si manos.

Crecí con esa idea intubada en la cabeza, como una cuenta pendiente
que pensé que quedaría irresoluble como quedan las cosas de los
sueños, deseando ser aquellas manos, garras suaves que sostienen con
todo el consentimiento del mundo una paraíso para la vista y el
tacto cuando es afortunado.

Pero de algún modo, el destino del mundo cambió recientemente, y no
hablo de guerras ilegales, ni hablo de armas que no existieron, no
pienso en un gobierno de espaldas a los ciudadanos hasta que los
ciudadanos hartos hacer valer que existen, existimos como Janet,
para meter en cintura a quien sea aunque sea una vez cada cuatro
años. No hablo de este mundo al borde del colapso, hablo del destino
como un sendero al que se llega por fuerza, como las nubes grises
hastiadas del sol arreciarán tormentas, el camino forzoso al que
condujeron los astros para que el cantante aquel, que no es nadie en
realidad, naciera y viviera para un solo acto con sentido, que los
mortales viéramos la juventud de Janet en su mayor apogeo. Porque
esa tarde, los espectadores de la Super Bowl fueron visionarios de
la hermosura cuando no hay manos que la contengan, cuando no hay
corpiños que puedan sostener el pecho que parece que se desparrama,
pero gravita.
Gravita en el aire como los astros, desde una mujer más importante
que todos los partidos del mundo, que se muestra mujer por encima de
todas las cosas, que demanda desde la insurrección de sus pechos
floridos un cambio radical en la forma de comportarse. Que pide paso
por encima de todas las audiencias. Que muestra en su desnudez tan
bella la simplicidad de un mundo empeñado en hacer las cosas
difíciles, en ponerlas difíciles.

Que luego los americanos la repudiaran e hicieran patente la censura
latente en la que viven, solamente hace que retratarlos.

No nos importa, algunos de nosotros entre la opción de escoger entre
unos y otros, sean quienes sean, nos quedamos al abrigo y cuanto más
cerca del pecho de Janet, esa muñeca ya mujer, por fin y contra
pronóstico, descubierta.

lunes, 9 de febrero de 2004

09/02/04 17:49

Era viernes y le decía a un amigo de clase con mucho bombo y platillo, y con una sonrisa que me desbarataba la cara "Bajose el poeta por la escalera diciendo; se me llena la boca de viernes" y se me llenaba en verdad, porque esa semana como esta semana están marcadas en mi calendario por la fecha de un encuentro, este viernes como aquel viernes regresará a mi lado María José y los días que anteceden el encuentro son más dulces y me mantienen en un estado de euforia contenida, basada en la única expectativa que no admite fallo ni tara.
Y es contentarse como no imaginé precisamente porque nunca pensé que fuera a estar tantos días seguidos sin verla, acostumbrados como estábamos los dos a vernos cada día, ahora deseo el paso de los días hasta completar los quince que me separaban de ella como haría un niño al que le sobra tiempo, o un inconsciente que no repara en que los días vividos se van para no volver.

Escucho horrorizado hasta que punto se han llegado a recortar las libertades en "el país de la libertad", indignados por el pecho casi descubierto en su americana Super-Bowl de una mujer que haría bien en mostrarse entera y me asombro de que estos americanos tan ultraconservadores no se indignen ni ofendan al saber que su gobierno, además de innumerables desatinos, de una gravedad que como dijo el portavoz del Vaticano, "clama venganza ante Dios" prefieren permanecer impasibles cuando en el limbo de Guantánamo se tortura sistemáticamente, se secuestra sin pruebas y se conculcan los derechos humanos en virtud de las sospechas no demostradas. A Janet se le vio el adorno del pecho y desde entonces se acabó el directo en las televisiones americanas, las mismas que omitían por decreto las imagenes más turbulentas de una guerra en pos de las armas de destrucción masiva, solamente porque no conviene que el americano medio vea la extremidad arrasada de la niña en el mercado, o a tantos inocentes que quedaron enterrados bajo el nombre de "daños colaterales", ahora en su cruzada por la moralidad, de la que anda sobrado sin duda su presidente (aunque no repetirá), han decidido que todo evento que merezca una cámara se habrá de dar con un cierto retardo, para evitar actitudes poco apropiadas, ya vengan éstas dadas mediante gestos o palabras no convenientes.
Pero tienen una estatua de la libertad, grandilocuentes nombres para operaciones militares y un edificio en proyecto que no contenta a los familiares de las víctimas del 11S (ellos también son víctimas) que hará también referencia a la palabra PAZ.
Vivo y digo mi mundo y me he convertido, sin quererlo yo, que de niño escogía USA por escuchar el himno americano en aquel juego de olimpiadas "Winter Games" con el fondo verde de la pantalla, en un perfecto antiamericano. Desengañado y sin una gota ya, como muchos otros, de aquel sentimiento estremecido que se evaporó algún tiempo después de un 11 de septiembre que cambió el mundo, y de qué forma.

lunes, 5 de enero de 2004

05/01/04 17:49

No quisiera que se pasará un año entero en el reloj del calendario sin volver por mi antigua página. Sin escribir unas letras más. Me cuesta volver a escribir, no estas líneas insustanciales, sino retomar la pantalla blanca con afán de escribir una historia que esté, y no es pedir demasiado, a la altura de mis historias antiguas. Me cuesta retomar esta hoja mía, inabarcable, con tendencia al infinito pues de alguna manera este formato que escogí de escribir como un diario de arriba a abajo, así sin pensar demasiado, sin corregir, sin nada que transmitir a veces como hoy, este formato de vínculos que suben y bajan, este millar de letras que ralentizan tanto la carga de la página, que hasta escribir cuesta pues a veces el cursor desaparece, no sé si procesando aún los desatinos que precedieron a los que me ocuparán. Y por eso dejo de contar las cosas de mi siglo, del siglo XXI, no porque alguien callé el rumor de mi teclado, sino porque tuve que ocupar mi tiempo en otras cosas y me encontré muy a menudo cansado para pelear contra el mundo desde este rincón. Clamaría contra tantas cosas porque me encontré en desacuerdo con tantas que me faltaría espacio para escribir y al lector, a ti, paciencia para leer. Sobre todo porque como lector tienes derecho a opinar también y poder gritar como yo que hay cosas que te enferman, que mis propias letras te enferman, que como yo no estás de acuerdo, porque tu criterio vale tanto como el mío, aunque tú no tengas este espacio, para exponerte. Quizá por ello deba convertir este Vivo y digo en un foro, para que mis neuras encuentren respuestas y los psiquiatras justamente el término correcto que me afecta, la profunda insatisfacción del que vive el mundo sin poder cambiarlo.
Aún sigo experimentando la inigualable sensación de libertad...

sábado, 15 de febrero de 2003

15/02/03 11:54

Vuelvo pues como dice Wanda, cada vez digo menos aunque viva lo mismo (mucho o poco) que he vivido siempre. Todos desde mi propio prisma desde luego. Procurando meter la pata lo justo, equivocándome constantemente y comprobando día a día que no soy tan bueno como me gustaría ser.
Esta tarde emigraré como en un país extranjero (gobernado por extranjeros que no entienden, que no atienden a los deseos de la gente como yo, nacionales de la paz) al centro de Valencia que para nosotros es el centro, esta tarde, del mundo entero, de toda la España, pues aunque yo me cambiaría por la puerta del Sol y por estar codo con codo con Sabina, estaré donde me toca, según mis principios que son lo que soy cuando solo me quedan las palabras.
Porque no comprendo que oscuro pacto, sellado con un beso entre líderes, jurado por encima de las gentes inocentes condenadas por el vil petroleo que inunda todos los nortes y todos los mares, que mancha la maravillosa playa de la Concha con galletas de plastelina, que se unen, adhieren, ensucian todas juntas, los pocos días de sol de una playa rodeada de monte verde.
Que los gobernantes de EE.UU son todos una medianía absoluta, que George Bush es un verdugo que no sabe ni puede ganar unas elecciones limpiamente todos lo conocíamos, que le gusta andar como amo de cortijo, con los tejanos del tejano, con el sombrero que habría envidiado el mismo John Wayne, que se atraganta con galletas, que se le humedecen los ojos justamente cuando las cámaras más se arriman, pero no sabíamos de su ambición sin límites, porque no encuentren los inspectores bomba alguna de destrucción masiva, no al menos en Irak, que no habría que buscar mucho en el país de la policia mundial para toparse con ellas debajo de alguna almohada, o desempolvadas y dispuestas para seguir garantizando la paz a bomba limpia.
Corea del Norte le hace un corte de mangas al tejano, al vaquerito que trabuca palabras en sus discursos, a la eminencia que está más cerca de ser el malo que el feo o el bueno. Al intelectual sin don, que pone a un Powell para decir que la ONU es totalmente inútil simplemente porque no responde a la utilidad que le quiere dar Estados Unidos.
Poder de convicción ha de tener para haber engatusado de tal manera al Sr Aznar, que gobierna con los votos de la mayoría absoluta de los españolitos, aunque no con mi voto, y que se había convertido en un buen presidente a fuerza de sufrir jaleos de menor grado, muy distantes de los disturbios diarios de un PSOE de antaño (en el que aún perduran lamentablemente muchas cabezas) que merecía banquillo de los acusados, literalmente, y condenas de cárcel por actuar, digamos, en dimensiones distintas a la ley (a la ley actual, que no a la del lejano oeste americano).
Bush le ha debido prometer unos cuantos satélites orientados a las batzokis del PNV para ver si lo puede ilegalizar también. O quizá un amor eterno que sobreviva a la muerte, precisamente para que Aznar se acaudille en la Moncloa, personalista frente a la sucesión que desde su posición quiere capar, porque las elecciones se acercan, y no por contra los españoles, según diversas encuestas, conforman el país con un mayor rechazo a los designios americanos, ávidos como están de controlar tanto petroleo, aunque no hayan encontrado todavía nada que justifique un millón de muertos.
Aznar se ha colocado en una posición tremendamente impopular, y se ha quedado solo. La guerra, puede ser cierto, es imparable, pero no tenemos porque secundarla.

Abrazos.

viernes, 10 de enero de 2003

10/01/03 12:04

Leo sobrecogido la noticia de la mujerzuela de 57 años de vida gratis, sin pagar el alquiler porque vivir así resulta más barato. Lo es desde luego, y muy tranquilo sin demandas pendientes de juicio ni puños que aporreen la puerta, ni voces que escalen desde el rellano por la escalera.
A la mujer que no paga el alquiler la fue a ver un agente judicial con una orden de deshaucio, y aquella al verse acongojada por la idea de dormir al raso, sin romanticismos, no tiene otra cosa que hacer, no hace otra cosa, qué ocurrencia; que volar su casa entera. Todo el edificio tiembla y desaparece el piso como por arte de la magia de un mago violento.
Tristemente en el estallido la señora se desintegró y no cumplirá un mes más sin pago ni un año más de tartas sin velas suficientes, pero fue decisión suya. No puede decir lo mismo Attilio, que paseaba por la calle y se le vino el mundo encima, todo el piso precipitado desde un segundo justo para darle como una diana. Como un millón de macetas. Para matar al que no sabe ni merece, ni pinta más que por pasear un rato. Pero yo, al leer la noticia me quedo en la figura del agente judicial, no porque le tuviera especial consideración a éste en particular, sino porque mi novia que es decir parte de mí es agente de un pueblo perdido en el mapa de los viajes en autobus no por menos de 5 horas. Y sé que ella no hará embargos, ni hará deshaucios, solamente paseará su bondad inmensa en un desvencijado 205 mientras ahorra un futuro halagüeño. Pido que siga viendo la firma de maleantes de tres al cuarto, de borrachos que se pasaron con el vino y los pillaron.


Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)

miércoles, 25 de diciembre de 2002

25/12/02 13:46

Chicos, desde el 27 de diciembre al 1 de enero marcho a Soldeu el Tarter (a arrojarme con gran desprecio del peligro por las cuestas de mayor pendiente) Os deseo a todos unas felices fiestas y que empeceis el año nuevo con muy buen pie :D
Abrazos.


Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)

25/12/02 11:15

Algunos de vosotros ya sabeis de mi afición a despotricar (a gastar palabras), en contra del mundo entero y especialmente de mis obsesiones (que tengo como cualquiera), sabeis que las recogía mal que bien en mi web personal, sita en:
http://www.iespana.es/Anado/index.htm
pues bien, a la vista de lo que me ofrece esta herramienta, y de que últimamente me vencía la pereza al querer editar aquella página inacabable, lo mismo afirmo que durante una temporada me dedicaré a sacar los pies del tiesto desde aquí, para qué más lejos; y si vinieran a cogerme los municipales por lo que quedó allí escrito, jurad como haría yo, que ambos Anado no son la misma persona, pues empezaré en este rincón como se empiezan a usar unos zapatos nuevos, con mucho cuidado.
Abrazos.


Extraidas de la web blanca Annlea (http://usuarios.lycos.es/annlea/modules.php?name=Journal&file=search&bywhat=aid&exact=1&forwhat=Anado)

lunes, 4 de noviembre de 2002

04/11/02 14:22

CARTA A UN ETARRA

Enemigo mío y de todos:

Hoy te escribo sentidas líneas, desde la incomprensión más profunda. Desde el dolor de haber visto correr tanta sangre. Harto de tanto dolor que nada resuelve, cansado de tantas bombas y tanta muerte . Hoy me dirijo a ti como vasco y como persona, para recordarte que no hay tiranía mayor de la que el quiere imponer su voluntad a los otros. Que la de aquel que se impone por la fuerza. Tú que empuñas el arma, y tienes el poder de decidir sobre la vida o la muerte de los otros, debieras preguntarte a dónde te dirigen. Tienes el alma llena de pólvora, cumples ordenes de sujetos a los que llamar enfermos sería dar excusas, y no te rebelas. Tú que eres dueño de tu propio destino, y que desearías una vida mejor que la que vives. Te hablan al oído patriotas, a los que les gusta el verde de los montes de Euskalherria, pero verde hay en Asturias y en Galicia... Hay verde en todo un mundo sin fronteras.

Ese que se arrima a tu lado y festeja tu carnicería no es un amigo tuyo. Teme que algún día, se tenga que enfrentar a ti. Porque puede ocurrir que no en todo penséis igual. Y entonces, el problema serás tú o él. Y en el desacuerdo entre balas ¿qué futuro os espera?

La verdad es que considero vuestras motivaciones lícitas, no entiendo que se criminalice a quien opina de tal o cual forma. Podríais defender vuestras ideas democráticamente, con el respaldo incuestionable de los votos. La política es una inmensidad.

Pero mientras no calléis las armas, mientras no reconozcáis razones en el otro, mientras no entendáis de tolerancia; yo quisiera no veros, no oíros, no saber nada de vosotros. Que os borrárais, no apareciérais, que os llevárais vuestra cara de asesino que se refugia de los espejos, al silencio, al mutismo.

Me engañasteis, aprovechasteis mi buena fe para mentir la realidad de aquella, mal llamada tregua, pues no era un avance hacia la paz, sino un coger carrera para ser más poderosos, esto es ser capaces de matar más. Llenar de más esquelas los periódicos y de más cenizas los mares, de ataúdes las iglesias, de dolor incurable a familias rotas.

Creí en vosotros, en vuestra tregua. Y matáis personas, ayer y hoy, que son de un partido u otro con o sin verdadera convicción, pues antes que políticos o policías son personas, que ante todo quieren seguir viviendo. Supongo que como vosotros.

No os comprendo, es imposible que pueda hacerlo, pues no resolvéis nada, los muertos pasan y se unen a los anteriores. Y vuestras vidas son un sin sentido, al dictado del que se resguarda y que es cobarde para matar pero os lo bisbisea En sus palmadas de animo os desprecia. Yo también.

martes, 22 de octubre de 2002

22/10/02 23:16

Vengo aprisa y corriendo por pura vergüenza de lo abandonada que está la página (mi propia página personal e intransferible) de mis neuras. Y es que me cuesta horrores escribir últimamente, y más aun contar estas cosas mías que en realidad no le interesan a nadie y que vienen a demostrarme además, en las lecturas espaciadas en que regreso, que estoy como estaba la gallina de mi niñez, gallina Turulata (creo que se llamaba así), Anado turulato.
Y vengo con la prisa de contar que ya no tengo gafas ni lentillas (en puridad si, las gafas están en la mesilla de noche de mi padre, y mis lentillas en un rincón inútil de el armarito del baño, el que tiene reservado en parte mi neceser particular (e intransferible).
Me he operado la vista y he cambiado las dioptrías por la claridad de una visión sin defectos.
Por otro lado, te doy noticia lector, (que es lo mismo que darme una noticia a mi mismo que me releo de mucho en mucho, o más certeramente a ti Wanda, que eres de las pocas personas con tanta paciencia como para pasear por estos lares, tolerando mis excesos) que estoy estudiando como de niño, para convertirme en programador informático, más explicitamente:
Técnico superior en desarrollo de aplicaciones informáticas.
Veremos como sale.
Me voy, me voy a la cama. A descansar los ojos y planear un regreso.

martes, 17 de septiembre de 2002

17/09/02 14:35

No conozco demasiado del trabajo del un inspector de trabajo, ahora los deben escoger entre los menos trabajadores del mundo, o quizá yo tuve muy mala suerte con el que me tocó conocer, tuvimos que esperar en nuestro primer encuentro más de una hora porque había salido a tomar un café (y eso que no acababa de salir cuando llegamos), y hoy he llamado 8 veces al Prop preguntando por este personaje en cuestión (que por lo demás se comportó de forma extremadamente cortés), y no he llegado a poder hablar con él, simplemente porque su teléfono es de los que suena sin que nadie lo atienda, no porque no lo cojan, sino porque el encargado de atenderlo, él, no está, nunca está.
Por otro lado, creo que la ilegalización de Batasuna es un error. Creo que no resuelve nada y les va a hacer la vida más díficil a los pobres concejales del PP y Psoe en Euskadi. Creo que es un paso atrás, un error del que son responsables las altas esferas de la política del país, que van en coches blindados y fuertes medidas de seguridad. ¿Se hubiera alcanzado la paz en Irlanda si hubieran ilegalizado el Sin Feinn?
Se presenta un futuro complicado con tendencia a complicarse más.

lunes, 2 de septiembre de 2002

2/09/02 13:32

Vuelvo por donde están las palabras. Y vuelvo como forastero que no escribe, que se pasea, que espera, que permanece de pie, entre estanterías de pijamas que se venden solos, y calzones a mejor precio si te llevas tres. Paso el verano peleado con las palabras, con las ideas, como un escritor que ya no escribe, y no porque se enfadara con las palabras, son inocentes, sino porque el tiempo puede ser perdido de distintas formas, y hallé otras, más caras y entretenidas. Copando de flechas un territorio hóstil, con una amazona griega en Diablo II.
Sin embargo, ¿qué tienen los bigotes que parecen todos autoritarios? Cuando veo a esos sujetos, jefes y subjefes de un minúsculo departamento, de camisas o jerseis, de ropa interior, cuando veo como le hablan a los que son sus subordinados, con esa chulería, con esa falta de respeto a veces, con esos malos modos, me dan ganas de convertirme en el señor Isidoro, jefe supremo, casi Dios entre las ofertas, y bajar los humos, los bigotes, a más de uno. Y de pie, en el trance de acumular ventas, fabulo con ese manda más que les corrija, que les trate con la misma dureza que ellos reservan a los eventuales, para oirles llamar de usted, mientras se dejan caer el cinto para lo que haya de venir.
No he conocido lugar con más jefes por metro cuadrado, y aunque la casi totalidad no hacen nada, permanecer empanados en la mitad de un pasillo, aun se permiten perdonarte la vida cada vez que les ruegas una firma en un nulo, cuando es ese y no otro, firmar a cada rato un papel, todo su trabajo.
Y no es que a mi me trataran mal especialmente, no, apenas oigo una mala respuesta procuro por mi salud mental poner un tramo de por medio, y busco otro jefe distinto a la siguiente ocasión. Que por mucho que fabule, jerarquias las hay hasta en el ejército, que aunque no tan marcadas, donde manda patrón no manda marinero, y cada uno es libre de creerse dios de un palmo de terreno, así sean dos estanterías.
Después de todo, en la vida hay diversas clases, y los más favorecidos se ocupan sin duda de mantener las distancias, o aún más de acrecentarlas aunque sea verbalmente, o por ademanes.
Lástima tantas horas, ¿verdad? ¿Has vivido en la amargura?
Aunque para sinvergüenzas los últimos inquilinos del piso de la hermana de mi Sestea. Una tipa que lo mismo se desayuna coca que heroína. Llevó mi Sestea todo el mes de Agosto peleando porque le pagarán el alquiler, y ayer mismo tuvimos que llamar a la policia para que hicieran un parte. No nos había abierto en toda la tarde pese a que habían quedado en salir del piso. Y tras insinuarnos que igual se quedaba así, como un parásito en el perro. Llegaron gorra en ristre dos agentes, y nos miraban conprensivamente, y como diciendo ¿Cómo le habéis alquilado el piso a alguien así? La misma mirada que yo dirigía a Majo.
Hoy la cuestión ha acabado, la tipa ha salido del piso sin hacer frente por supuesto a la deuda. Nadie se la pide en realidad. María José ha podido recuperar el piso, que no es poco, y deberá a partir de ahora estar más atenta a los detalles de una mala cara al tratar lo económico del alquiler, para que no haya sorpresas. Porque si tiene que pagar el crédito de ese piso, mejor hacerlo con ayuda.

sábado, 10 de agosto de 2002

10/08/02 2:00

Son las 2 de la mañana. Vengo de acompañar a María José a su casa, estoy cruzando la avenida Blasco Ibañez, de regreso a casa, y desde una moto que había parado para cederme el paso (yo tenía el semáforo verde y él rojo), alguien que no lleva casco, me he fijado al mirar hacia la dirección en que se avecinan los coches, alguien desde esa moto de un único ocupante, sin casco, alguien digo, me dice: ¡gafudo!
Yo llevo las gafas puestas, me he cruzado con otro peatón, él de frente, el de la moto ha parado, pero cruzamos ambos, el peatón de enfrente y yo, nuestro verde parpadea. La moto arranca, y desde ella, el tipo me dice: ¡gafudo!
Ya ha arrancado, en realidad el gafudo no me lo dice desde el principio del "ceda el paso" sino cuando ya ha puesto la moto en movimiento, cuando ya me ha sobrepasado. Lo ha gritado, pero no histérico, sino como una voz serena y clara. Yo ni me he girado. Le he entendido perfectamente a la primera, pero ni siquiera he girado la cara hacia él (ya a mi derecha). Así que el sujeto repite con el mismo tono y la misma claridad, otra vez de nuevo: ¡gafudo! pero desde más lejos, todo esto, no debemos olvidarlo, ocurre en movimiento. Yo avanzando transversalmente la avenida y él recorriéndola como rail de tren.
Su moto es una mierda. Una de esas motos con pretensiones. Esas que se compra alguien sin dinero ni esperanzas, pero no queriendo que digan que tiene o tuvo una scooter, y se la compra más grande aunque de escasa potencia y bajo precio. De las que hacen ruido. No lleva casco.
Si soy sincero, me hubiera gustado tener una pistola, creo que le habría descerrajado dos tiros, me lo habría cargado, porque en realidad ¿quién podría echar de menos a ese hijoputa? La cosa no es baladí, yo con una pistola y la certeza de no ser atrapado podría ser muy peligroso. Más aún, creo que esta noche me habría comportado como un justiciero, matando en justicia a quien clama ese fin, dando muerte o castigo sumo a quien lo merece. La ocasión y la noche.
¿Qué hubiera ocurrido si yo me giro y le grito (con razón) ¡Hijo de puta!? Probablemente hubiera parado, apartado su mierda moto, y nos habríamos dado de tortas. Con lo que saco varias cosas en claro, mi reciente rapada no impone lo más mínimo, no ya temor, sino la más elemental resistencia a crear conflictos conmigo. Supongo que aún conservo cara de buena persona. Sin embargo, el incidente me produce profunda tristeza, tristeza de vivir en un mundo y en una ciudad donde estas cosas pueden suceder, y es que si miras al suelo a esas horas sólo se ven cucarachas. Desde luego, si sé que de haber sido yo guardia civil o policía al tipo le hubiera dicho
¡hijo de puta! y habría terminado la noche tan agitada como aquel se agitaría en el cuartelillo y yo en en tercer sueño de mi cama.
La cosa es que me dirá, que me diría éste, en Septiembre cuando me haya operado la vista y ya no queden de mis gafas sino las fotos de su ausencia (me las quito), entonces quizá me llamara guapo, o quizá no pueda articular para entonces palabra, por al embolia grave que hoy, viernes convertido en sábado por intercesión de las horas, ya 10 de agosto, le he deseado, solamente por no tener pistola.

martes, 30 de julio de 2002

30/07/02 12:29

Me pongo a escribir de nuevo, pero solamente un poco. Vuelvo por mi web, por este sitio donde logré encerrar mis desvaríos sin terminar en presidio ni encerrado dentro de una camisa de fuerza. Me siento bien desde estas lineas, me dan la libertad de decir lo que me da la gana, y de tanta libertad que tengo, puedo escribir en gris o en rojo.

Sigo trabajando en el Corte Inglés, vendiendo pijamas a compradores deseosos de llevarse la última prenda meritoria en rebajas.

Pero no me arrimo después de tanto tiempo para hablar de mi, sino de este mundo nuestro, vergonzante y vergonzoso, en la que se puede estar cerca de matar a alguien por ocupar una isla ruinosa que es una roca a doscientos metros de una playa marroqui. Y aún me quieren convencer de que está bien hecho lo que mi cabeza llama peligroso, lo que mi sensatez advierte como un indicio de que estamos cada vez más locos.

Yo hubiera querido ser Mario Conde. Brillante estudiante, inteligentísimo, si viéndolo me parece incluso que ha debido ligar siempre más que yo, el orgullo de sus padres, de sus hermanos, de sus amigos. Yo querría haber conocido a Mario en la facultad, nos habríamos hecho muy amigos, el listo y el tonto, quizá de haberme conocido habría sido peor estudiante, o yo mejor, pero a buen seguro él habría sido más honesto, y no visitaría tan a menudo y con intención de quedarse una carcel con nombre de puerta y Meco de apellido. Y sin embargo, de alguna manera casi se le sigue envidiando, el ricachón que quiso serlo más arruinando un banco. El que se estrella como político pero que es capaz de lograr 24.000 votos de gente que ahora vota a Gil, o lo votaría si pudiera, porque se trata de reventar el sistema desde el propio sistema, o cuanto menos votar exóticamente, huyendo de un bigote autoritario y de un gesto repetitivo, manita arriba y abajo con recuerdos andaluces.

El CGPJ a absuelto a los jueces que liberaron al super narco que cogida la calle decidió que mejor pies en polvorosa, para que os quiero. La cosa no me extraña, se guardan las espaldas unos a otros, para que la basura de debajo de la alfombra no asome por ningún lado.

Ante ayer leí horrorizado que uno de los testigos que declararon en el caso Lasa y Zabala había sido nombrado por el juez Gómez de Liaño, testigo protegido, esto debiera ser, con protección de la guardia civil, virginal y renacida tras el de Laos. Pero de alguna manera el gobierno es su atareado día a día encontró las trabas del que no hace suficiente, y al día siguiente de declarar esta persona no tenía protección ninguna así que les fue fácil encontrarlo, apalizarlo y violarlo.

El caso, es que luego su declaración no se tuvo en cuenta para la causa.

Este es el mundo que vivimos, tanta mierda que mejor no enterarse, no vayamos a enfermar y nos levantemos cada mañana con el suelo lleno de vómitos.

lunes, 17 de junio de 2002

17/06/02 17:30

ESPAÑA ROZA EL ABISMO

¿Qué tendrá la selección irlandesa, que nada más que les vemos se nos mete el miedo en el cuerpo?

Ellos los irlandeses, son muy festivos y pacíficos, que no se parecen en nada a los ingleses que en el fútbol prefieren romper una mesa en la cabeza del rival que discutir pacíficamente. Pero algo deben tener los irlandeses para que al Camacho más sudón se le pongan por corbata y ordene a su desubicado equipo (su empecinamiento en el error es más que evidente) que se echen atrás, como si en vez de tener enfrente a un equipo casi de aficionados tuviéramos a una selección de figuras mundiales.

Porque no es por ofender, pero estos de Irlanda son una banda, los Connolly, los Harte, y toda esa gente, que juega en el Wimbledon, en el Aston Villa, equipos que no se destapan por su potencial en el concierto europeo. Nosotros tenemos la estructura del campeón de Europa, acompañados por lo mejorcito de la liga española,

¡¡a ver si se nos mete en la cabeza que los extranjeros no son por fuerza los buenos!!

Yo por lo pronto prefiero a Tristán, y me quedo con Valerón.

Sin embargo, a Camacho los chicos de Irlanda, los mismos que le entregan el balón al lateral izquierdo para que lo rife, le tienen a Camacho asustado.

Ayer nos salvamos pese al desastre táctico de nuestro mister ¿no es mejor entrenador? Nos salvamos gracias a Iker Casillas, y ya hay quien dice que está entre los tres mejores arqueros del mundo, no se fijan en sus cantadas (¡al menos 1 por partido!), no se dan cuenta de que por arriba los centros son casi goles, que no atrapa una, se obcecan porque ayer paró los penaltis de un equipo de aficionados a los que Camacho elevó a rango de super clase.

Tenemos mucho de que preocuparnos, aunque supongo que no lo pasaremos tan mal con Italia o Corea, no deberíamos tener entonces empanadas tan grandes ni tanto pánico. Para cobrar los jugadores (y entrenador) suelen tener las cosas más claras.



Por cierto, igual me opero y pierdo de vista estas dioptrías mías que me siguen desde hace años.

jueves, 13 de junio de 2002

13/06/02 17:26

Ayer vi la conocidísima película: Harry Potter y la piedra filosofal, que han visto incontables niños y mayores en los cines, deuvedés (¿?), y vídeos de todo el mundo. Y al finalizar la película caí en la auténtica moraleja, lo que se oculta, lo que no parece pero es, ¿quién es Harry Potter? Yo tengo la respuesta, es alguien que es conocido por los demás por méritos de sus comienzos (cuando era niño y empezaba a ser justo aquello en lo que se ha convertido), es aquel que hace que los demás den continuas muestras de admiración y respeto. Hasta los profesores lo tratan con veneración, porque saben que Harry es más grande que ellos, más importante, más poderoso. Llamado al éxito desde niño.

Lo vi claro hacia el final, cuando el niño nos ofrece su perfil, la cara bondadosa, los ojitos tras las gafas y una medio sonrisa, el flequillo sobre la frente, Harry Potter es en realidad Bill Gates, una metáfora del creador de Microsoft en la sociedad actual.

Y si no me creeis, solamente mirad la película :P

miércoles, 5 de junio de 2002

5/06/02 19:01

Ya está claro, la provechosa entrevista que tuve ayer con el seleccionador de personal del mundialmente conocido EL CORTE INGLÉS ha tenido a bien contratarme por los próximos dos meses. Y he tenido que decir que no a lo de atender móviles, atento. Lo siento por mis compis, por Augusto y por la Tevar con "v", lo siento por todos ellos, porque en los cafés cotidianos hablábamos de lo que más me gusta, las primitivas que no nos tocan, los iguales que obtienen un único resultado.

Y es curioso y tremendo, la señora que vende los boletos de la ONCE (que no juego), es inválida, funciona desde una silla de ruedas eléctrica, y lleva el bolso cogido a la silla por una cadena hecha de argollas de hierro. Apoya el bolso en sus piernas inútiles. Seguro que algún cabrón era capaz de robarle el bolso si no lo fijaba de alguna manera a ella. Los hay de todas clases, cabrones digo, el mundo que vivimos.

Hoy estoy contento, me han llamado desde el FNAC para entrevistarme, y yo ya sé que allí, aunque todo te indique que ha ido bien, puede no ser así, puede ocurrir incluso que no te llamen ni siquiera para decirte que prefirieron a otro (que quizá sintió lo mismo que tu pero con más fuerza). Así que he podido decirles que no, sin cerrarme puertas por supuesto, porque aunque es posible que termine haciéndome analista de sistemas informáticos, nunca hay que cerrar los conductos del pan nuestro de cada día.

lunes, 3 de junio de 2002

3/06/02 17:27

El miércoles que viene estaré al otro lado del teléfono de Telefónica Movistar, el gigante de las telecomunicaciones necesita operadores de saldo, con la dignidad tan acusada que te puedas cagar en sus madres y no puedan colgarte con cajas destempladas. Le puedes maldecir y él (yo) se ha de despedir con un cortés:

- Me parece a mí que su consulta no está relacionada con el servicio. (La perspicacia nos la toleran).

Y eso es en realidad lo que peor llevo, porque uno puede tolerar las bromas telefónicas con apariencia de verdad, esto es, que te tengan de un lado a otro para que al final te cuelguen o se despidan con un ¡viva España! o con un "en realidad no me interesa, solo hacía tiempo hasta que vengan a recogerme". Pero convertirme en el felpudo de los sin agallas, que me digan el mal del que he de morir (en muchos años), eso no por favor.

El caso es que vuelvo por El Corte Inglés para Julio, y no sé en qué acabará todo esto. Si los de Atento permitirán mi marcha sin que los otros hagan pago de mi cláusula de rescisión (imaginaos a Raúl el del anillo besuqueado cambiando por las bravas de equipo, sin consultar siquiera a Valdano que le dio todo lo que es).

Hace un tiempo me reía con mi amigo Javi Coto, ¡qué mal está la cosa! Muy mal, sí muy mal. Y sin embargo, incluso para atender a quien toca al teléfono hay que pasar entrevista y formaciones, de 12 días sin pago,

nuestro pago es el saber, ...

y aún con esto, viene una criba y te puedes quedar fuera, como Carolina que en los teléfonos de Retevisión decía Carmina cuando lo de decir su nombre, así rápido, y que no ha pasado donde yo porque era reivindicativa y metía la pata cuando había que quedarse mejor calladitos.

Ahora bien, ninguno nos peleamos por estar en la piel del otro.

miércoles, 10 de abril de 2002

10/04/02 16:38

He visitado la web del servicio valenciano de empleo que tiene una gran cantidad de empleos, todos ellos de gran futuro. Empleos de esos mejores que ser agraciado con el gordo de la primitiva estos sábados de bote. Porque ese dinero si llega sin ton ni son, no sé, no es justo. Lo gastaríamos sin sentir, como si fueran papeles de un juego. Mejor hacerse limpiador de coches como anuncia el servicio de empleo de la comunidad valenciana, en donde te pagan en función de cuánto le des a la esponja, más concretamente:

Sueldo: aprox, 120- 130 limpias x 12 pagas, mas horas si se hacen.

trabajando eso sí, 40 horas semanales. ¿Habéis visto que sueldo más curiosote? Trabajas 40 horas y te pagan 120 limpias, el resto de las que hagas es para la empresa. Digo yo que mejor comprarse la esponja e irse a los semáforos, y cuando el conductor no lo advierta: ZAS, le metes la esponja. A euro el fregado seguro que se saca más.

El PP nos da esos empleos tan bonitos, tan lúdicos, quizá le puedas dar con el agua de la manguera a una extranjera de esas explosiva y que no tiene pudor ni nada, en la camiseta, y quizá así se te alegre la vista entre tanto tubo de escape y por tener las manos tan frías. Menudo limpia que podrías tener la bici trabajando en algo así. Seguro que la empresa te permitiría que te la limpiaras sin tener que pagar, eso sí, una vez al mes, no más. Y digo bici, porque no creo que te puedas comprar un coche con ese dinerito. Quizá una moto, aunque para eso, qué digo, la robas y en paz.

Total, a los maleantes se les trata, sino como a reyes, al menos sí, exactamente sí, como a ti.

martes, 26 de marzo de 2002

26/03/02 11:11

¡Vaya bochorno lo de Miss España!

Yo rara vez me arrimo por la tele sino es por el fútbol, opio del pueblo llano que necesita alegrías gratis, y tristezas pero de las de poca calidad, las que contrarían algo pero enseguida se pasan. Porque esa es la gran cualidad del fútbol, su mayor encanto, todo el mal de una derrota es relativo, no hay más que pensar en el próximo encuentro, eso cura de espantos, incluso si al Athletic le mete el Celta 1 a 6 en casa. De hecho, si nos detenemos un poco, nos daremos cuenta de que la vida en eso, debiera, querría poder, copiar al fútbol, para que hasta lo más funesto que nos pase sea tan fácil de superar como una derrota en casa que se pasa en cuanto pensamos en el partido que viene, en la vida, lo bonito que nos queda. Mucho por vivir.

¡Vaya bochorno lo de la Dávalos! Se consigue la corona de guapa de Alicante previo pago en cuenta de 4.5 millones de pesetas. He seguido con gran interés esta noticia pues este fraude, de algún modo me recordaba al de el gran Roldán en sus peripecias por países desconocidos, porque a ver cuantos conocían que había un país que se llamaba Laos. Bueno, mi profesor por aquel entonces de Derecho Internacional Público, Yago, fue expulsado de allí. A saber que fechorías tramaba, si eso lo llega a saber Roldán, seguro que se va a la conchinchina, donde no nos tengan ojeriza a los españoles.

¡Qué vergüenza lo de las mises!

¡Qué podredumbre en cinemascope!

domingo, 24 de marzo de 2002

24/03/02 0:54

De verdad pienso que si hubiera alguien pagado por escribir disparates a diario, 8 horas al día para contar barbaridades, estoy seguro de que no se le ocurrirían tantas como traen los periódicos.

Hace un tiempo, en 1999, cuando yo no había empezado a escribir esta especie de paranoico diario de actualidades variables, se cayó al mar un avión de una compañía aerea egipcia. Según las últimas investigaciones del efebeí, (de esos que salen en las películas con esos chalecos tan chulos que tienen en la espalda en letras grandes y amarillas FBI ) se trató de un suicidio del copiloto, y yo como los españoles tendemos a hacer chiste de casi cualquier cosa, me he dicho:

"Dadles a los pilotos de Iberia todo lo que pidan, en cada una de sus huelgas aprovechando las fiestas en las que más se les necesita, que vaya humorada, es llegar una fiesta y oye, piden un aumento de sueldo, pero mejor así, que pidan y que se les conceda, no vayan a lanzarse al océano o aún peor, busquen alguna torre alta para ejercer de flecha contra diana."

Yo no tengo nada en contra de que el egipcio aquel quisiera acabar con su vida, lo que me jode (hablando mal y pronto), es que quieran al hacerlo llevarse con ellos a un montón de inocentes que quisieran seguir con sus vidas, incluso si éstas fueran miserables.

Pero en este caso, la cuestión es peliaguda, al menos desde el prisma de la religión que me enseñaron. Parece ser que el tipo dijo algo como esto antes de quitar el piloto automático y lanzar hacia abajo el avión:

- He tomado la decisión. Pongo mi fe en tus manos.

Y alguien que entregara su vida con tanta devoción no debiera ser condenado al fuego de un infierno si existe, o al ostracismo de una habitación distinta a la de su dios. Da su vida por su fe, por la creencia ciega en su dios. No sé si en la esperanza de que algo les salve, o en el sacrificio de la propia vida como un ofrecimiento máximo a dios. En la religión que me enseñaron la fe salva.

Lo que ocurre, es que tan grande muestra de devoción no ha de tener recompensa; sería intolerable que se diera si el hijo de puta (mal y pronto), asesina a 217 pasajeros y al resto de la tripulación.