miércoles, 24 de febrero de 2010

Los elementos

Hemos probado el sabor agridulce de la vida.

Dejándonos la piel - Rocío Jurado y Lolita



Mira que yo hubiera jurado que no había muchas cosas capaces de sorprenderme. Pero es mentira, me sorprendo a diario, y a veces por partida doble. Quizá porque suele ser más sorprendente encontrar determinadas actitudes o determinados hechos en aquellos que precisamente se debían poner a salvo de aquellos.

No voy a descubrir ahora la fugacidad del tiempo, y lo rápido que pasa todo. Lo raudo que algo se vuelve pasado, y por tanto, muchas veces falto ya de importancia. Es por ello también que es bueno venir por aquí para dejar recuerdos diseminados, lo que hoy sale en la prensa y está condenado a perderse. Casos de los que nada más dar un trazo que será lo que quede cuando yo mismo regrese más adelante.

Como el del cura que sisando de aquí y allá a varias hermandades de cuentas distraídas se vino a gastar 17000 euros en líneas eróticas. ¿Pero cómo puede alguien gastarse tanto en hablar por teléfono? ¡Sí ofrezco eso por ponerme a Obama al otro lado van y me lo pasan!

Para mí que somos nosotros de pensar mal. Y quizá el muchacho haya hecho amistad con alguien y le haya llevado unos cuantos meses de conversación intentar devolverla a la charla coloquial e intrascendente que usamos algunos. Y cuando ya va a dejar de llamar, puesto que la tiene convencida de que no ha de ser bueno decir obscenidades a desconocidos van a pescarle enarbolando facturas y saldos sospechosos de presuntas irregularidades. ¡Pues no lo hacen igual nuestros políticos! Sin labor misionera en esos casos...

Además el dinero no se fue solamente en un puñado de llamadas calientes, que también visitó unas pocas páginas web porno, que tienen un torno de esos del metro o los campos de fútbol y están rodeadas de un muro alto para que no se vea nada, pero ceden paso con la visa, con lo que nuestro buen samaritano de si mismo tenía camino expedito para verlo todo, que en su caso era un todo global y escrupuloso.

¡17.000 euros en total, oiga! Y además pensando que no se darían cuenta. ¡Ay bendito!

Pero aún debía ir corto de lujuria, o bien con la libido exaltada porque hacía horas extra, estas en la compañía que se preciara como prostituto. No diremos de lujo porque eso sería como llamar semental de carreras a un percherón de feria, pero audaz como pocos se anunciaba en Internet como bien dotado (15 cm ¿de verdad era necesario?), aunque mejor reproduzco textualmente recién extraído de la prensa online:

"Héctor (al menos se cambió el nombre), hombre hetero español (ahí está con la bandera por montera), al servicio de tu felicidad (sin olvidar el oficio, sí señor)". "Para mujeres y parejas, bien dotado (15 cm),..., estoy abierto a todo excepto al sado, no os arrepentiréis, os haré gozar de felicidad como nunca".

Conviene fijarse como se ofrece a las parejas para dar lecciones de cómo mantener viva la llama de la convivencia poniendo un poco de sal y de pimienta. Abierto a todo comenta, allá cada uno con su imaginación, menos al sado, eso sí que no, el sado es de depravados, de mal cristianos, leo entre líneas.

Y todo esto lo acompañaba de una foto en calzones en la que aparecía metiendo barriga de una forma bastante escandalosa. Obviamente no voy a reproducir tal esperpento aquí porque uno empieza a tener ya un prestigio a la hora de escoger las pocas fotos que alguna vez acompañaron los textos, y si bien no soy el National Geographic, tampoco lo pretendo.

Pero se le ve bastante poco sugerente pese a la pose, con los brazos fofotes y la barbita rasurada con la cabeza alzada, como para parecer más alto. Los ojos fijos en la cámara, valiente.



Sin embargo no fue esta falta de discreción lo que lo delató, sino la gente que es sagaz por lo general y ya empezaba a atar cabos y a murmurar por las esquinas. Y decían que le costaba guardar el celibato, por mucho que fuera vestido de negro y alzacuellos todos los días y a todas horas.

De todos modos el arzobispo ha puesto se ha puesto manos a la obra y ya lo ha expedientado, paralizado o cualquier cosa que corresponda para relevarle de sus funciones. No está dispuesto a perdonar las irregularidades económicas como si fueran cualquier cosa. Aunque el paisano casi salva la honra cuando en su última homilía reconocía que quizá sisara algún dinero y que con la ayuda de las respectivas cofradías iba a ver cómo poder arreglar las cosillas.


Pero ya digo que no es el único caso con miga hoy mismo. Pues aunque le duela al bueno del Xuac, que es buen amigo mío desde hace ya algunos años, al líder de Nuevas Generaciones del PP, vocal de Seguridad Vial por más señas lo han pescado conduciendo bastante ebrio tras estrellar su coche contra el de otro que estaba parado en un semáforo.

El tipo lo ha reconocido, dice que es un error humano. Yo digo que claro que lo es, que no es un error robótico, ni tuvo culpa el coche del amigo que le prestó y se habrá cagado en su madre varias veces. La culpa es de él, que da el doble de lo permitido.

Alguno dirá. ¡Pero es que entra tan bien el vinito a la hora de comer! ¡Y con tan poco sube tanto!
¡Son tan intempestivos los semáforos! ¡Y algunos conductores de pena frenan tan repentino! Es más, seguro que el de delante era del PSOE y lo hizo a traición para que el muchacho chocara y así arruinarle el día y una pizca del prestigio labrado como palmero mayor entre los cachorros del partido.

Puede ser, pero yo desconfío.

Desconfío por político, desconfío porque los de los atestados estaban en medio del pastel intentando poner orden a las 7 de la mañana. ¿Dónde ibas a esas horas, majo? ¿O acaso volvías?

Vaya vida más buena la de esta gente.

Cuántos actos promocionales, que no lo dejan a uno ni llegar sobrio a casa.


Joder, mi vida. Vaya aburrimiento.

La próxima de político. Que a los políticos los tapan. Y lo que no se tapa se olvida, que la gente tiene poca memoria y se la suele traer floja casi todo.

Solamente se me ocurre uno bueno. No es uno, es Bibiana Aído y las razones nada tienen que ver con la política...

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