miércoles, 21 de mayo de 2008

El pollo y la luz

Cómplice España, tormento redentor.

Máter España - Joaquín Sabina




Pues nos estamos quedando solos. Que han eliminado al pollo que se iba a sentar dos mesas más allá que nuestro Chikilicuatre. Un tipo que iba disfrazado de pollo y que cantaba algo así como "Irlanda 12 puntos". ¡Qué listo el tío!

Así que la corriente frikista, que está conquistando el mundo ha sufrido una baja de consideración. Tanto que al leer que un fulano se va a presentar a cantar armado con un Stradivarius auténtico me ha entrado miedo por nuestro Rodolfo Chiquilicuatre. Con lo simpático que es, con esa forma de reírse de si mismo, de la competición y hasta de este país con excesiva tendencia a tomarse en serio. Aunque luego de tanta risa.

Que a España la salvan los paisanos que saben tomárselo todo medio en broma medio a cachondeo, dispuestos a reírse hasta de la sombra de la vida que es la muerte pasito a paso más cerca. Y me da a mí que como se pongan tan serios los demás concursantes, con esas coreografías tan estudiadas, es capaz de negarse a salir, o se deja la guitarruca entre bastidores de pura vergüenza, que hasta la llama no sé como. Como hacía El Cid con Babieca o Don Quijote con Rocinante. Claro que Rodolfo tiene mucho de Don Quijote, y los chiquistas nos hemos tragado su historia entera, esta locura maravillosa que fue tan capaz de meter el palabro Robocop entre las letrujas de una canción que es un hit en toda boda que se precie. Ya sé que no la firmaría Joaquín Sabina, pero ni falta que hace. Que no todo va a ser poesía callejera y magnífica.

Lástima que yo igual me lo pierdo. Marcho este finde a Madrid para pasearme por sus calles amplísimas como el prota de Abre los ojos, corriendo arriba y abajo pero no para escapar, sino eufórico de alegría. Lo grabaría si tuviera un vídeo, pero no lo tengo. Tengo la PlayStation 3 y el GTA 4, que es bastante.

Hoy le aboné a mi casera la factura de la luz que concierne de Febrero a primeros de Abril. ¡126,92 euros! Lo mismo que si tuviera una discoteca.

Pero ocurre que más de una vez me ha pasado irme a dormir dejando olvidada la calefacción puesta. Cerrarme en el cuarto totalmente a oscuras y dormir allí como si estuviera casi al raso ¡maldita sea que frío y con todas las mantucas!

A la mañana siguiente abrir la puerta del cuarto y recibir tremenda bofetada de aire caliente. ¡Qué hierve la casa entera comunicada por los pasillos y las puertas a excepción del cuarto donde pasé la noche!

Y claro, tener esta cabeza engorda la factura a la fuerza.

Algún fallo tenía que tener. :P

Al menos hoy me corté el pelo.

martes, 20 de mayo de 2008

Metamorfosis

Yo vengo del hoyo.

El hoyo - Manu Chao



He estado viendo en un canal local una feria de ganado por la fiesta de San Isidro en Cantabria . Y lo he seguido con gran interés porque me he vuelto muy rural. ¡Qué hasta me apetecería tener unas vaquitas y pasar los días haciendo quesos!

Así me pasa que ahora entro en los grandes supermercados, en la red de los Mercadona, que están ya ramificados hacia todas partes, como Paco Martínez Soria de visita a la capital. Que me falta echar miguitas de pan para no perderme.

Será que la gente de los pueblos me parece más franca, como que va más de cara. O tal vez es que en las ciudades la gente anda muy ocupada asida del reloj y las prisas por llegar para volver.

Nadie conoce a nadie. Se vive rodeado de fantasmas.

Hoy comentaba con un paisano acerca de Luis Aragonés, el sabio de Hortaleza que ha montado en cólera porque Casillas y Ramos no han acudido a la jornada de convivencia de los seleccionados para la Eurocopa.

Yo nunca vi un camelo mayor que este del seleccionador y la selección de notables. Recuerdo, por cierto el primer grupo de noticias que fundé, precursor del que luego vendría en "Aunque nadie nos lea", se llamaba "El foro notable" si no recuerdo mal. Entonces yo creo que escuchaba más a los otros, más que ahora que vengo y escribo para escucharme a mi mismo dentro de unos años.

Decía que no hay engañifa tal como todo esto del seleccionador y la selección española, ilusionante de nuevo en victorias que hagan justicia a nuestro fútbol sin igual. Resulta que Raúl, del que llevo escrito largamente en este espacio y muy poco a favor, ha hecho la mejor temporada de las últimas cinco, pero ahora Aragonés no lo convoca entre los 23 artistas del balón que deben defender nuestro honor patrio en los verdes campos de Austria y Suiza. Lo hacía cuando el muchacho era una sombra del que ha sido esta temporada, pero no lo hace ahora y simula naturalidad tras su decisión, como si nadie tuviera derecho a preguntarse acerca del por qué no. Sin tener la valentía de explicar las razones del destierro actual cuando en otra época era un fijo a pesar de ser un lastre. Será que hemos de fiarnos de su sabiduría tantas veces acreditada. Pues si no inventó el fútbol fue porque alguien nació antes que sino de qué. Probablemente ahora se llamaría Aragonesgol o Pecheralpie, o tal y tal.

Lo cierto es que si Aragonés tuviera un poco de dignidad habría dimitido tras el asunto aquel de llamar negro de mierda a Henry, y si no tuvo la dignidad suficiente tuvo que llegar quien está por encima para ponerlo de patitas en la calle. Después de todo en el fútbol no hay lugar para dramas, siempre habrá alguien que quiera confiar en ti de nuevo. Porque a rey muerto, rey puesto y la ilusión es la zanahoria ante el hocico del burro, que va siempre en pos de ella sin llegarla a alcanzar nunca.

Pero uno puede perdonar el fracaso. ¿Quién no fracasa? ¿Quién de todos no ha fracasado aún? ¿Quién está convencido de no fracasar de ahora en adelante?

El fracaso es común y está tan extendido que no hay un día en que no se fracase en algo. Aunque sea apenas en una minucia. ¡Es tan difícil alcanzar alguna perfección en algo! ¡Si la perfección no existe siquiera como idea! Depende de las personas y cada una con la que hables dirá algo distinto.

La vida es un camino que rara vez se da en plano, más bien es una sucesión de montes y simas, de manera que uno puede tener la completa seguridad de que a la bonanza actual le habrá de llegar su fin de algún modo, como a la tristeza le habrá de llegar la alegría por un fenómeno que hará mirar distinto lo que nos rodea.

Perdonemos el fracaso porque el hombre que fracasa está vivo. ¿Pero dejaremos incólume al que nos avergüenza sin razón ante todos? ¿Perdonaremos al que traiciona la confianza concedida no estando a la altura ni siquiera en mínimos de educación personal?

Si no quieres dar la conferencia de prensa no acudes ante los micros y se acabó. Te pagan muy bien por poco más que por eso, pero tú eres muy libre de lanzar órdagos frente a quien sea. Al fin tú mejor que nadie sabrás que te estás jugando exactamente, si es que hay algo en juego.

Aragonés convoca a 5 muchachos que nunca han vestido la prestigiosa elástica nacional, y uno se pregunta para qué sirvieron los amistosos previos si no dieron lugar a que fueran llamados. Entonces reparas en el detalle, Luis dedicó uno de los amistosos a homenajear a Albelda en su desencuentro con Koeman. Para recordarle que nunca caminará solo, que Aragonés es amigo de sus amigos, porque sabe más por viejo que por diablo, que hoy por ti, mañana por mí.

Así que Albelda tomó la manija del centro del campo, aunque ese muchacho no sea capaz de dar un pase en condiciones a tres metros de distancia, y Aragonés lo tuvo jugando no porque quiera hacer probaturas tácticas para preparar torneo alguno, sino simplemente para hacer caja y dar minutos a un muchacho que por aquel entonces prácticamente ni siquiera se entrenaba. Ambos sabían que no iría a la Eurocopa, pero daba igual. ¿Quién piensa en ello?

He ahí la clave de todo. La raíz del camelo de los amistosos que no sirven para preparar nada en absoluto porque no tienen ninguna razón de ser. Como no tienen ninguna razón los entrenos de la selección nacional ni las convivencias. Aragonés no tiene nada que enseñarles. ¿O acaso le explicará a Casillas como debe blocar un balón? ¿O le dirá a Marchena como dar una patada? ¿O a Villa como marcar? ¿O a Torres como celebrarlo?

Tal vez se aproxime cansinamente al balón para pegarle directamente a la barrera, que es una silueta en madera como una sucesión de cocineros de los que anuncian el menú diario fuera de los bares y luego le explique a Xavi que hay que lanzarla así justamente, pero por encima, o por debajo claro, porque puede que la barrera de carne y hueso salte al unísono, cosa que no hará nunca una barrera inanimada. Y Xavi tome nota de como lanzar por si acaso entra en partido oficial. No vayan a estas alturas a cogerle por la pechera, o se le aproximen casi hasta el beso, mezclando alientos de chicle y de caverna prehistórica.

Puede que algo esté cambiando. Esta vez sí, la prensa deportiva me ha abierto los ojos. No he podido mantenerme al margen de tan sugerentes titulares. He empezado a calentar motores pensando en nuestros éxitos futuros. Lo noto a flor de piel, la ilusión me traspasa los poros.

¡Ah no! Dejé la calefacción puesta.

lunes, 19 de mayo de 2008

Elena

Qué deseo del alma nacerá sin ti.

Como llenar mi tiempo - José Luis Perales




Creo que estoy enamorado de Elena Anaya.
Igual no es enamoramiento. No la he tratado gran cosa.
Yo creo que es una parte enamoramiento, y otra tan solo de quererla mucho.

¡Con ella en pantalla hasta a la tele la quiero más!
Que hasta los botones se me vuelven bellos.
¡Pero es tan fugaz el amor y tan grande el tiempo sin verla!

El embrujo dura unos segundos.

Enseguida desaparece, y la tele se me vuelve de un oscuro mortecino con todas las noticias sin ella.

Y la vida entonces parece tan vacía...

Archivador infinito

No encontrarás un hombre que te ponga a salvo.

Déjate convencer - Ismael Serrano



Cualquiera que viera "Informe Semanal" el fin de semana se habrá hecho a la idea del despropósito de nuestra administración de justicia. Con miles de expedientes llenos de papelajos cerrados por gomas elásticas y archivados a presión en atestadas estanterías. Con todos los bordes doblados y con la apariencia de estar olvidados allí. Quizá porque no sirven siquiera para consultar nada. Están en el cementerio de los casos perdidos. Faltan manos que los cojan, y ojos que se interesen por lo que esconden. Están allí para ver pasar los años, en estado vegetativo, sin ganar ni perder nada. Divisando la actividad o la inactividad del personal, a los otros expedientes, cercanos, casi perdidos en mitad de las mesas.

¿Por qué lanzar un canto rodado al estanque si las ondas han de desaparecer?
¿Para qué subir el monte con la certeza de no poder llegar a la cima?

Visto de lejos en el tiempo ¿qué diferencia acción de inacción?


Así estamos con miles de sentencias esperando para ser ejecutadas, y aquella magistrada afirmando que lo que ocurrió con Mari Luz, la niña asesinada por alguien que debía estar preso por delitos anteriores, puede volver a ocurrir, aún más, lo previsible es que ocurra, de nuevo porque vivimos rozando el desastre, otra vez porque la administración de justicia era un dinosaurio antes de volverse un fósil. Ahora permanece ensimismada, con 400.000 casos pendientes de ejecución. Con todos los pasos previos perfeccionados y sin embargo durmiendo el sueño del que permanece en coma.

Aparece el reportaje el ministro de justicia Bermejo. Sonríe como sonríen los políticos y dice que gran parte de lo pendiente son multas que no han terminado su ejecución porque son de pago aplazado. Después se queda la mar de conforme. Y sonríe con una tristeza velada, como quien no logró descifrar el autodefinido y sin tener siquiera la solución en las últimas páginas, terminó dándose por vencido. Derrotado ante el destino y la ignorancia que es un océano inmenso. De derrota en derrota. Después de todo él no tiene la culpa, cuando él llegó aquello ya estaba más o menos así. Quizá fue a peor, pero tal vez fuera imperceptiblemente. Probablemente lo honesto sería reconocer que la justicia apenas funciona, que vivimos tiempos de catástrofe judicial, que el desastre no tiene parangón, que apenas se tiene soporte informático, que los juzgados funcionan como reinos de taifas, que puedes interrogar a alguien y que sobre ese alguien, con nombre y apellidos pese una orden de busca y captura sin que tu llegues a enterarte nunca. Porque la maraña judicial es una gran red de redes, como Internet, donde se cocinan mil conflictos únicos y aislados.

Pero Bermejo disfraza la calamidad con el traje de la normalidad, aparentando que está todo bajo control. En realidad él hace como hace la justicia, se queda quieto hasta que el trago pase. Después de todo lo difícil no es llegar sino permanecer, y los focos de la atención nunca son fijos, pronto se cansan de uno, o de ese algo, y las novedades llevan al olvido lo que hoy es noticia, y nuevos despropósitos llegarán para dar que hablar y decir. Y las hojas del calendario lo habrán devorado como lo devoran todo, como devoran todas las vidas, como devoran ésta. Nuevas páginas se escribirán cuando ya no quede ni el recuerdo.

Para entonces seguiremos con mil cosas pendientes, en el alero de lo posible que con el tiempo se volvió imposible. Y las estanterías seguirán llenas, y la justicia moverá su pelaje de perezoso subiendo a un árbol a cámara lenta. Y el sol brillará y las palomas volverán al parque buscando miguitas de pan de alguno.

Aunque hoy se haga tan urgente una re-estructuración de la Justicia. Un empezar desde cero quizá contratando gentes que graben los asuntos infinitos. Unificando bases de datos personales en que logren hacer constar lo que hoy se echa en falta. Creando alguna certeza en medio de la parálisis y el desconcierto.


Muere un magistrado del Tribunal Constitucional y se rompe la baraja. Se cambian las mayorías, falta un magistrado de los conservadores, que quedan por tanto en minoría. Propuesto en su día por el Partido Popular la muerte resulta una baja en sus filas, y de mayor peso que si hubiera muerto uno de sus políticos de mayor fama. Pues al final los jueces de los altos tribunales están para hacer política desde sus sillones ilustrísimos con la particularidad de que la llevan a cabo con la discreción que se les supone a los políticos y de la que carecen.

Al final no hay mayor embuste que el de los tres poderes diferenciados del Estado. Es obvio que el ejecutivo y judicial son prácticamente el mismo. Desde el mismo momento en que es el Congreso con sus mayorías los que deciden qué jueces ocuparán el cargo. Pues en la práctica estos jueces deben quedar en deuda, o quizá poseen el carné del partido, y se encargan de devolver con favores la propuesta que los encumbra.

La lógica invita a pensar que un magistrado podrá desmarcarse de determinadas doctrinas partidarias con mayor libertad de que la atesoran los políticos de partido que no tienen más labor que pulsar el botón correcto en las votaciones de las cámaras. Por eso es bueno que el ejecutivo disponga de una buena ración de indultos. Por si la justicia se equivoca reiterada y terca.

Vivimos una justicia contaminada en sus esferas más altas, globalmente paralizada.

El fracaso es casi absoluto.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Salvados?

Alguien murió; fui yo.

Vanilla Sky

miércoles, 14 de mayo de 2008

Otro mundo

Soñé otro mundo.

Otro mundo - Manu Chao



Apenas leo titulares hoy. Leo que ETA vuelve a matar y parece que nunca saldremos del túnel. Los muertos son reales, de carne y hueso, vidas que se acaban. Y si la mayor parte de las vidas son puro sin sentido por la aparición de la muerte,

¿qué quedará de nosotros? ¿será algo realmente importante o nada de nada?

La muerte se vuelve sin razón si es que alguien mata. ¿Cuál será nuestra esperanza?

Tal vez nos contentemos con no ser los siguientes. Estamos viviendo a oscuras.


Leo que Hillary Clinton humillada y enfadada en los tiempos del caso Lewinsky mantenía la compostura asegurando que eso no podía socavar la presidencia del Estados Unidos. Ya era una potencial presidenta de la nación aunque entonces no pudiera imaginar la posibilidad siquiera.

Es posible que su vida personal fuera un infierno, con la mirada del hombre llena de mentira, con la mirada de ella vacía ya de amor. Tras tantos años hombro a hombro.

La realidad es terca.

Hay días que parece que ganamos, pero estamos perdiendo.

martes, 13 de mayo de 2008

Tómbola

La vida es una tómbola y arriba y arriba.

La vida tómbola - Manu Chao



La vida es una tómbola. De esto no hay duda. Unas veces un poco más arriba y otras abajo del todo. Aunque siempre se puede bajar más. Ya lo dicen los agoreros de Mafre, que quieren meter el miedo en el cuerpo con sus anuncios, si algo puede salir mal, saldrá mal. Pero no es un buen mensaje, porque si contratas con ellos y te puede tocar el comercial que no se entera de nada, te tocará, o el que no le gusta su trabajo, o el que es incompetente redomado y tú con el coche descapotable paralizado entre la lluvia torrencial mientras el te aclara que la grúa más próxima circula en este instante a doscientos kilómetros y que ha pinchado, o que tu seguro cubre mogollón de cosas con una excepción. Eso mismo que te ha pasado, qué tino tienes mi niño, ni hecho adrede.

Sin embargo la vida es una tómbola. Y como tal debe ser afrontada. Como las tómbolas de feria con todos esos premios colgados y tan visibles que uno se dice que se han de ganar bien fácil.

- Yo quiero el jamón así sea del pleistoceno... ¿o es cartón piedra?
- Pues yo la muñeca chochona o el piolin de tamaño natural.
- ¡Pero si Piolín era un pajarete bien pequeño!
- Pues el Super Piolín extra grande, que no veo el día en que se abran las costuras y se me llene la casa de minúsculas bolitas blancas como de corcho.

Pero luego sacan tropecientos números para jugar, y te los dan gratis del montón malo cuando cruzas por delante y te dices que la vida es una tómbola de emociones, que se trata nada más de jugar. Lo de menos es si funcionará o no aquella radio sin marca, probablemente sea como los libros de pega que muestran algunos en sus bibliotecas, como el bigote de Pajares o su pistola.

Estamos para jugar por jugar.


Si al final el número no importa, su idoneidad se basa en el resultado. En la vida las experiencias nos valen por como acaban. Después de todo el pasado por pasado no importa, no mueve molino, es el pan para hoy y el hambre para mañana, cuando del pan no queda ni el recuerdo serviría el recuerdo de tan poco que porque no olvidarlo.

Que se lo digan a Roca, que dormía con un oso polar disecado guardándole el cuarto y ahora mira la noche a través del patio por los barrotes del ventanuco. Aunque no sé bien si ya está libre, que todo puede ser.

Son malas rachas nada más. Mira al poli de Coslada. Tenían una red de extorsión sobre las prostitutas y sobre los clubs de alterne. Que los cobros se hacían en machacantes o en especie, según las ganas de pagar o cobrar.

Nada menos que treinta policias metidos en el embrollo, creo que es un tercio de todos los policias de Coslada, el bloque se hacían llamar. Seguro que tenían hasta carné de socio. Hoy están "apatrullando" las calles como Torrente y al siguiente dando explicaciones de un dinero de más en la cuenta y de un polvo de menos en casa. Con perdón.

Ahora arriba, ahora abajo.

Menos mal que la justicia mete mano.

Y cuando la justicia entra va arrastrando la toga, no es cosa de risa.

domingo, 11 de mayo de 2008

Primer día

Te hubiera dado más de lo que me robas.

Vamonos p´al sur - Joaquín Sabina



Mi alter ego Niko Bellic ha llegado a Liberty City.

Es sin duda un héroe en potencia, solamente tiene una pega de la que es del todo inocente, al otro lado del mando estoy yo.

Su primer día en la gran ciudad, la tierra de las oportunidades ha sido un fiasco. Al menos para cualquiera que se asomara como espectador a sus desventuras.

Al poco de llegar atravesó el parabrisas de un coche con la cabeza, a la que le siguió en buena lógica el resto del cuerpo. Millones de pequeños cristales en suspensión y su vuelo 5 metros por delante del parachoques del coche. Estaba volando y pensaba para mis adentros que aquella escena sería una baza casi fundamental de ser usada con buen juicio por la Dirección General de Tráfico.

Si bebes no conduzcas, ya sabes; si conduces ponte el cinturón.

Incluso yendo más allá, ricemos el rizo, mira por él y por ti,

póntelo, pónselo.


Aunque mi Niko Bellic no bebe, pero conduce. Yo lo quiero llevar por el buen camino, después de todo soy un hombre civilizado, pero la historia del juego se escribe a golpe de delito y muerte. Aún así lo educo en las cosas pequeñas, y si tengo que darle una dirección al GPS me aparto a un lado para no entorpecer el tráfico. Y hago que las miserias de Niko Bellic buscando la felicidad sean menos. Para que el idealista que es no se pierda del todo en la selva de la gran ciudad.

Lo malo de ser pobre es que uno no tiene prácticamente nada. Por eso mi protagonista tiene que irse agenciando coches por el quirúrgico método de dar codazos a las ventanillas de los vehículos aparcados para proceder después a hacerles un puente que concede su uso y disfrute al menos hasta que de tanto humo como salga del motor no se vea nada. Será entonces cuando habrá que mirar a derecha y a izquierda para que, sin moros en la costa, conseguir un nuevo vehículo de tantas ruedas como el azar disponga. Se trata de vivir a salto de mata.

Claro que Niko es muy capaz de conseguir vehículos bajando literalmente a sus dueños, que más de una bofetada se ha llevado cuando encontró algún propietario poco dado a salir corriendo despavorido. Y las que le daban las sentía como propias, y me dolían más a mí que a él.

Y ahí reside el problema, en que en mis manos Niko Bellic es un pobre destinado al fracaso. Por esta falta de habilidad congénita, que persiguiendo un coche en una de las primeras misiones arrojé nuestro vehículo, con primo incluido a las profundas aguas del puerto. Y los dos murieron preguntándose como llegó el volante a las manos de alguien tan poco preparado. Pero no fue culpa de Niko, ni siquiera mía, fue la miopía y la noche, que como a Romario, me confunde.

Así que voy a seguir en el juego por ver si logro alguna destreza. Nadie nace aprendido.

Lo malo será saber diferenciar juego de realidad. Hace un día precioso, con un sol espléndido. Bajé a la calle a tomar el café en el Latino y al volver miraba hacia los coches con ganas de quebrar cristales. Los escogía casi.

Pero me contuve, yo no hago puentes ni de fin de semana.

sábado, 10 de mayo de 2008

El capricho

La vida no es un bloc cuadriculado.

Jugar por jugar - Joaquín Sabina



Me he liado la manta a la cabeza y me he comprado la PS3 y el Gta4.

Estoy a punto de llegar a Liberty City.

Ya os iré contando.

jueves, 8 de mayo de 2008

Derrotas

Tantas promesas nunca cumplidas.

Bandera de manos - Juanes



El fútbol es algo así como la vida, pero en en el fútbol las cosas ocurren a cámara rápida. Se dan aceleradamente. Parece un boceto experimental de la vida en que todo se mide con sus propios parámetros. Como si fuera la vida que se da dentro de un souvenir de aquellos que muestran una casita dentro de media esfera de agua transparente que uno gira para ver como nieva ante tus ojos. Somos jueces del mundo del fútbol que es un cuento lleno de finales y principios. Con una diferencia fundamental sobre la vida y que hace del fútbol algo propio de los sueños, la ausencia de la muerte. Por eso ver fútbol y leer de fútbol es amable, porque es como presenciar dibujos animados, los daños del personaje que cae por un precipicio nunca son del todo reales. Sabemos que de una forma u otra terminarán rehaciéndose. Al batacazo le sigue limpiarse un poco la pechera y seguir tan ufano. Por eso, cuando se da que un futbolista perdiera la vida, entonces se rompe el embrujo, se parte el espejo en que miramos la vida a través del fútbol y el tabú se hace presente, la ilusión se resquebraja. La juventud y la muerte pueden llegar a mezclarse, el drama se desata y la muerte aparece ya por todas partes si no respeta ni siquiera al futbolista. Mito de la supervivencia por sano y rico.

En el fútbol el tiempo transcurre rápidamente. Así un futbolista de 32 o 33 años es un anciano tras el balón, ¡pero si está en la mejor edad del hombre!

El tiempo en el fútbol se mide de otro modo. Por eso todo es efímero. Los futbolistas como Figo o Raúl nos parecen veteranísimos cuando no tenemos la impresión de que están arrastrándose por los campos de fútbol. Los miramos y les descubrimos la veteranía en las arrugas, en el rostro maduro, y es por ellos y por nosotros que empezamos a estar hartos de mirarlos.

Vivimos los declives como un cambio de ciclo y demandamos con urgencia nuevas razones para la esperanza con ilusiones nuevas. Condenadas a la temporalidad de antemano, como lo es todo en verdad. Como lo es el amor, que es eterno mientras dura.

Laporta dice hoy que el ciclo de Rijkaard se ha acabado. Aunque hace unas semanas gritaba a viva voz que no estaban tan mal como algunos querían hacer creer. Los hipócritas que no son del Barça. Pues se equivocaba Laporta, estaban peor de lo que parecía. Pero Laporta lo creía a pies puntillas, como cree que si el Barça se presentara a las elecciones autonómicas él saldría president de la Generalitat. Porque Laporta es más que nada político, por eso arengaba como un fantoche desde el atril, aunque abajo les importara un comino lo que él tuviera que decir. En realidad la gente estaba algo descolocada ante aquella voces, preguntándose si aquel hombre, tan capaz de quitarse los pantalones en un aeropuerto para pasar por el arco de metales, pensaba que el micro no funcionaba.

Al final la gente solamente quiere ganar. Sentirse en el equipo ganador aunque en verdad de aquello no les toque nada. Es la fantasía del fútbol, hacer las proezas propias para sentirse parte integrante del éxito.

Sin embargo cuando uno ve ayer a Rijkaard con los ojos húmedos sentado en el banquillo del Barcelona, sintiendo la derrota en el alma, entonces piensa que tendría que seguir siendo el entrenador por derecho. Porque la tristeza en el fútbol dura mientras dura perder. Pero al acabar se hace borrón y cuenta nueva. Las victorias están a punto de llegar.

Del mismo modo que cuando uno lee a Valdano parezca alguien tan infinitamente sensato que casa poco con el mundo del fútbol y sus desmanes cotidianos.

Claro que puede ser que ya no quede nadie cuerdo. En ninguna parte.

Dice que al principio fue el balón.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La excusa

Cada día es un día.

Mundorevés - Manu Chao



Esto empieza a ser demencial.

Me estoy odiando intensamente.

De nuevo hoy asomo el hocico a la ventana y como veo el día gris me digo que ir a la piscina puede esperar a días mejores.

Pero hoy venir aquí no será la excusa.

Estoy de camino.

martes, 6 de mayo de 2008

El futuro

La muerte es un regreso que tendrá que esperar.

Mundoréves - Manu Chao



Hoy ha sido un día largo. Acabo de llegar a casa y he cogido la bolsa para ir a la piscina, pero al bajar se ha puesto a llover. Aquí estamos acostumbrados a que el tiempo nos sorprenda, así que sin ser habitual, ocurrió otras veces juntar la lluvia al sol, que se den ambos fenómenos al mismo tiempo.

Así que he subido por ver si cogía el paraguas aunque ya casi decidido a dejar la piscina para mañana. De hecho he dejado la bolsa junto a la puerta y ahí sigue, como si fuera un perro que estuviera esperando que alguien lo bajara a la calle.

Ahora me tocará sacar el champú y el gel. Que no tengo otros que esos.


Así que llego aquí con este rato que no contaba, de nuevo por ver si escribo sobre algo, y ese algo sale a mi encuentro en forma de milagro, no meteorológico sino del que atañe al tiempo que conforma todas las vidas y que es implacable. Al entrar en el panel del blog descubro que al menos de forma ficticia voy a tener el control del tiempo. No para detenerlo y hacer mientras tanto a mi antojo, pero sí para planificar un futuro de entradas periódicas esté donde esté. Tal vez como una forma de sobrevivir a la muerte incluso.

Si uno quiere escribir una entrada podrá poner a partir de ahora una fecha y una hora del futuro, y así ese artículo será publicado entonces, aunque para ese momento uno forme parte ya del Consejo de Ministros y los quehaceres del ministerio no le dejen tiempo para nada. Será casi magia, lograríamos estar en dos sitios al mismo tiempo, el don de la ubicuidad le llamarán, escribe blogs al tiempo que saca al país del rincón donde ha estado toda la historia. O por que no, quien puede saberlo, que para entonces se haya cruzado con uno la de la guadaña para decir que se acabaron las noticias de mí, y yo le haga lo de Schuster al respetable de Pamplona, un corte de mangas que hay quien le llama butifarra, y siga escribiendo después de muerto, simplemente porque le dije al Blogger que publicara mis artículos cuando a mí me de la gana.

A ver si a estas alturas van a poder más los caprichos del paso del tiempo inexorable antes que los propios. ¡A ver si la muerte va a poder más que yo!

Así que estoy meditando si escribir en los ratos libres tantos párrafos como pueda. Y darles fechas al azar para el futuro. Por ejemplo dentro de treinta años, y así cuando casi nadie lo espere va y ¡zas! aparezco contando cosas. Claro que tendrán que ser cosas mías, casi de dentro mismo de mi ser, porque con que cara voy a ponerme a hablar de "Cachuli" si dentro de tantos años no lograremos acordarnos de ninguna de sus malversaciones. La actualidad, las noticias de hoy serán tan pasado que pareceré el abuelo cebolleta contando cosas de antes de la guerra (de antes de una de ellas). Así que tendré que dedicarme a hablar del tiempo, que supongo que aún lucirá el sol, puede que con más fuerza a través de los agujeros de la capa de ozono o de estas cosas que nos preocupan a todos los hombres y mujeres de cualquier época. De donde venimos y sobretodo, hacia donde vamos.

Y mis textos parecerán recién horneados, y mi cabeza tan lúcida como lo está hoy, aunque tal vez para entonces no sepa ni como atarme los zapatos.


Puedo ser aún más audaz y puedo poner discursos para dentro de doscientos años, a una era de gente que no sale de las casas para nada. Absorbidos por una evolución de Internet que a través de nuevos artilugios nos permita satisfacer cualquier necesidad, de la índole que sea. Deglutiendo los unos y los ceros del lenguaje de la computadora frente a la pantalla con el temor real de enfermar de salir a la calle. Aunque la calle sea otra manifestación de los mismos unos y ceros.

Y yo frente a todos resucitado.


Pero pensándolo bien quien quiere escribir para que los post vean la luz dentro de doscientos años. Después de todo yo puedo sobrevivir a la muerte de ese modo, pero mi media docena de lectores no. Ellos no podrán regresar el mismo día para ver que cuento. Y si ellos no me pueden me dirás para qué tomarme la molestia.

Ya ocurrió con "Aunque nadie nos lea", lo importante son esos pocos. Algunos repiten como Bosco, otros llegaron con nombres nuevos.

lunes, 5 de mayo de 2008

Albanta

Allí, donde tú dices.

Albanta - Silvio Rodríguez



Un puñado de navegantes de la Internet están apesadumbrados. Tormenta se va de viaje a un sitio donde no hay conexión, un sitio remoto como aquel en el que se secuestran pesqueros por piratas descamisados y sedientos de dólares, pero en Galicia en vez de África.

¿Qué sitio es ese en que no llega la banda ancha? ¿Como pueden llegar a vernos desde la China y no desde el prado verde del vecino? ¿Cómo podrá seguir contando si no hay rutas invisibles a la Red?

Cada blog es un castillo de fuegos artificiales. Estalla en el cielo pero permanece. Se queda flotando para siempre.


En verdad si uno lo piensa un poco se da cuenta de que este blog, su blog, el blog de cada uno tiene gran importancia. Es por ello que yo invito a escribir impresiones, que es todo lo que la vida nos va dejando.

Profundizando un poco yo mismo descubro que este blog es mi patria. Y no me cuadro muy firmes, ni anhelo que sea más de lo que es, aunque sea tan poco. No mataría por él, obviamente no estoy dispuesto al todo por la patria de los muy patriotas o muy fanáticos, que no se es lo uno sin lo otro.

Pero no deja de ser cierto que no siento más patria que esta hoja inacabable e inacabada. Quizá por mi desconfianza congénita en los políticos, quizá porque Internet no entiende de fronteras ni de guerras. En la globalidad soy una minúscula parte que reivindica su existencia.

Mi vida es un pequeño puñado de personas que conocen como soy.

Este blog procura la mejor versión de mí (aunque pueda ser mejor).

domingo, 4 de mayo de 2008

Don Quijote

Siempre supe que es mejor,
cuando hay que hablar de dos,

empezar por uno mismo.


Inevitable - Shakira



O Don Julio Anguita.


Ayer estuve llamando al sueño subido a la noria marujil en un sábado noche aburrídisimo. Me dio para comprobar como en la familia Pajares está todo en venta, se trata nada más de llegar a un acuerdo. Tanta confidencia a cambio de tanto. Este mensaje mío, sentido en el centro del pecho, para mi padre, estés donde estés, a través de las cámaras y de las ondas que a todos alcanzan. Para qué ceñirnos a dos si algunos más pueden formar parte.

Estamos haciendo historia de la televisión en cada minuto.


Con una conclusión final, Andrés Pajares está como una chota. Y su manicomio es toda la tierra bajo el sol. Con un temor fundado, los espejos de los retrovisores le persiguen por la calle. Y le persiguen las personas que están en todas partes. Y le persigue la comisura de los labios que sonríe cuando quiere posar serio, y le persiguen dos ojos que miran como si estuviera loco. Y uno no sabe si es que en realidad actúa para volver a brillar o es que se le ha incendiado el cerebro de paranoia. ¡Qué lástima tener un patrimonio de 17 millones para disfrutarlo tan mal!

¡Cuán importante es la salud! ¡Cómo nos acordaremos de ella cuando nos falte!


Después de llenar nuestro tiempo con las espontáneas intervenciones de Jimmy Gimenez Aranu y Mila Ximenez que son los políticos del periodismo nos llegó la hora de escuchar a un político de verdad. Que podrá gustar más o menos, después de todo cuando uno lo escucha piensa que estamos ante alguien que viene de muy atrás, y que quizá no llegue nunca a adaptarse a los tiempos que corren. Pude que sea un caballero de la edad media que se acabara de quitar la cota de malla, quizá se trata simplemente de Don Quijote hecho carne.

Y Don Quijote era un personaje noble y recto, con una fe inquebrantable en la justicia. En una justicia incorruptible y universal que tenía que prevalecer sobre cualquier otra cosa. Como Julio Anguita, que es de aquellos que piensa que con determinadas cosas no se trafica.

Ayer era curioso verlo sentado frente a Alfredo Urdaci, que pasa por ser el presentador del telediario más manipulador de la historia de España. Porque yo ayer mantenía que no hay nada malo en que uno se engañe a si mismo si la vida se vuelve de ese modo más soportable, como diré lo contrario en otra ocasión, porque no soy de abrazar casi ninguna verdad. Al fin, soy como Pajares sin los medios alrededor todo el día, sin sus hijos y sin su patrimonio. Después de todo dotarse de razones no se trata más que de pequeños trucos de trilero hacia uno mismo. Y la verdad íntima depende de los ojos del que la mira. Exactamente como la percepción que uno tiene de si mismo. Pero cuando esos embustes se dan en la televisión en un programa que está destinado a servir como emisor de verdades, entonces la manipulación se propaga. Se convierte en el púlpito de las mentiras. De forma que este sujeto, el que pedía disculpas deletreando C-C-O-O y que hacía campaña a través de su dirección de Telediarios se nos convierte en un elemento contaminante, pero sigue ahí en la televisión. Porque no hay memoria, porque vivimos en la tierra de las oportunidades.

Ocurre como si a Botín le ofrecieran trabajar en un banco. Probablemente lo está haciendo ya. O como si le dieran otro furgón del dinero al Dioni para que lo llevara a buen recaudo. Mi fe en las personas es inmensa, no tengo nada en contra de que se le otorgue el cuidado de las medicinas a un yonqui. Aunque desconfío si el yonqui viene de ser un ladrón. Me fío de su nunca más. Pero sobra gente que se dice cada día "eso nunca". Sin delinquir una primera vez.

En definitiva si el guardián de la verdad aséptica actúa como intoxicante será que no sirve. Que su desempeño tendrá que ser otro. Y su opinión, la suya en particular no me interesa para nada.



Reconozco que a mí se me seduce muy fácilmente el verbo florido de los que se expresan ya no correctamente, sino con maestría. Así se me hace raro leer a Jorge Valdano sobre esa mentira que es el fútbol. ¡Si nos podría hablar de cualquier otra cosa! Y maldita sea, le creeríamos a ciegas como se cree en el amor. Donde la verdad, sea la que sea, no importa. Importa estar juntos. Sus artículos son como ramos de flores. ¡Y es tan raro leer en la prensa a alguien que sepa decir lo que quiere decir! Yo hubiera votado a Vargas Llosa para lo que hubiera querido ser, solamente porque los errores, que ha de cometer por persona, los habría trasladado con elocuencia y hasta con belleza. Y al abrigo de uno de sus párrafos habría hecho noche sin que me importara el mañana.

Así es Julio Anguita, un profesor culto, demasiado por encima del entorno. Por eso Urdaci no se atreve a importunarlo con alguna de sus necedades, porque se sabe inferior, porque el maestro en un ademán podría desnudarlo, y cuando hay tanto que esconder conviene pasar inadvertido entretanto llegue alguien menos dado a lo que tendrían que ser todos los políticos, aunque no lo sea más que él. Ningún peso pluma lanzaría un puño contra un peso pesado. Se trata nada más de pura supervivencia.

Anguita despachó ayer tranquilamente acerca de que toda la gente debe saber de qué vive, con su pensión de profesor jubilado, y que la gente debe saber lo que tiene como político. Y escucharlo era como ver el fondo de un lago cristalino. ¿Se parece en algo a la impresión que da por ejemplo Eduardo Zaplana? ¿Se parece en algo a la impresión que da cualquier otro político?

No.

Ocurre que los políticos les suponemos la inteligencia. Hasta a Acebes se le supone. Pero raras veces llegamos a constatarla. ¿Alguien se pregunta acerca de la labor diaria de los cientos de diputados del Congreso y del Senado? ¿Se justifican del algún modo los 5000 euros mensuales? ¿Hacen algo más que apretar el botón que quiere el partido en cada una de las votaciones?

Quizá sí, pero no lo sabemos a ciencia cierta. Fallan los medios para conocer su labor cotidiana.


Tiene que llegar alguien con las ideas claras como regresando de un exilio, que no pretende convencerte. Don Quijote no te convencería de lanzarte contra los molinos de viento, pero al que escuchas con respeto porque sabes que siempre se mantendrá sujeto a unos principios que son irreductibles. ¿Qué más da que no comulgues con toda su doctrina? ¡No ves acaso que es un hombre bueno! ¡Quizá el último en medio de las hienas! Yo quiero esos principios en la gente que gobierna. Necesito tener alguna seguridad.

Que algunas cosas no se vendan.

viernes, 2 de mayo de 2008

Las decepciones

Dime por qué estás buscando una lágrima en la arena.

Soldadito marinero - Fito y los fitipaldis



Leía hoy a Tormenta hablar de las personas que se engañan a si mismas. Y resulta que es toda una estrategia de supervivencia. Moldear la realidad percibida para atraerla hacia nuestros intereses.

Comenta Tormenta sin que le falte razón que se usa por ejemplo para curar un amor imposible o uno fracasado. Y mantiene que no cree que el auto-engaño de uno consigo mismo siente bien. Que uno termina tropezando con la verdad de frente, tarde o temprano.

¿No es la vida una distracción en pos de la muerte? ¿No ha de llegar de cualquier modo?


Sin embargo yo soy partidario de maquillar esa verdad, tantas veces abiertamente hostil, como hacía la buena de Sarita Montiel para que no se le vieran las arrugas de hacerse mayor. Le ponía un velo a la cámara y aparecía radiante, con los tonos pastel de su maquillaje y de una verdad "inauténtica" palabro que leí nuevo, recién acuñado por Gómez Bermúdez, para explicar la catastrofe real y sangrante del 11M. ¿Qué hay de malo en parecer eternamente joven? ¿Qué hay de malo en mantener una ilusión falsa como falso es tanto de lo que nos rodea?

Sara Montiel se mueve jovial ante una cámara que mágicamente la ha convertido en protagonista de un cuento en el que todo aparece difuminado. Como Ana Obregon recurre al Photoshop para que sus posados de hoy sean tan finos y voluptuosos como los de hace 20 años.

Después de todo la realidad no existe sino como algo subjetivo. Filtrada por nuestros sentidos y escala de valores. Afrontarla con el mejor talante ha de ser un deber casi. Y ahí va la clave de todo, hacer ese todo relativo.

Engañarse a si mismo para olvidar un amor, convencerse de razones que no existen es uno de los medios más eficaces de afrontar una realidad a disgusto. Sobre todo si es para retratar una realidad que es pasado nada más. ¡Pesa tan poco el pasado! Que se lo digan a Juanele que afronta sus días atragantándose de barbitúricos para ver si se quita de en medio. O a tantos otros a los que la realidad cuando viene amarga los ha convertido en fantasmas de lo que una vez fueron.

Tengo la teoría de que estamos en la vida para mantenernos en ella del mejor modo posible. Y esto obviamente no nos da patente de corso para hacer lo que nos venga en gana sin respetar a nadie, pero si nos permite adaptarnos a ella para que nos sea todo lo dulce posible.

Nuestra misión es la felicidad.


Me he decepcionado muchas veces en la vida. Muchas veces por culpa mía, por estas limitaciones tan mías que no sabría ya vivir sin ellas. Otras veces me decepcionaron los otros. Me decepcionan en realidad casi a diario. Los que están cerca y lejos. Los que están un minuto cerca y otro lejos, los que leo en los periódicos, los que deciden por nosotros.

Pero he llegado a esperar tan poco de algunas personas que si aparecen me es grata sorpresa, y si desaparecen lo entiendo natural, es solamente transcurso normal de tanta gente condenada a desaparecer, a quedar en el camino.

Un día escribí que la soledad tiene es una habitación con cuatro rincones. Que los conozco todos. Alguien dirá que habitación es esa que tiene solamente cuatro y no ocho. ¿Dónde están los rincones del techado?

La soledad mal tolerada abate a estados de naufragio. Es por eso que los superiores no son visibles. Porque uno no levanta la mirada del piso. Pueden estar pero no los ves.

Así que si sintetizamos la vida para ver lo que queda. Si nos quedamos con el núcleo mismo, la delgada raíz entonces recordaremos a Tim Robbins en "Cadena Perpetua" diciendo aquello de que todo se reduce a una simple elección:

"Empeñarse en vivir o empeñarse en morir".

No subestimemos la capacidad inconsciente o no del cerebro.

Podría salvarnos la vida.

jueves, 1 de mayo de 2008

La sospecha

Ella le pidió que la llevará al fin del mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar,

se miraron un segundo, como dos desconocidos.


Ruido - Joaquín Sabina



Empecé a leer "El tercer gemelo" de Ken Follet. Y se me ha despertado una sospecha.

O bien alguien le escribió "Los pilares de la tierra" o alguien le ha escrito esto otro, contra su voluntad supongo.

El caso es que llevo leídas 82 páginas, concediendo en cada línea una nueva oportunidad y he llegado a una conclusión definitiva, no leo un párrafo más. Quería volver a la lectura para darme de bruces con esto. Necesito libros de verdad. Necesito librerías o bibliotecas. Y necesito tino para acertar la próxima vez.

Admito sugerencias.


Hasta Ana Rosa Quintana lo escribiría mejor en el libro descartado por los editores el día que prefirieron plagiar como en una especie de collage artístico que solamente tenía de Ana Rosa la sonrisa de la portada. Las descripciones de patio de colegio me cansan por insistentes. No necesito que me digan cien veces lo formidable que es un personaje aunque no se le encuentre nada extraordinario.

Quizá existan dos Ken Follet y este es el del autor malo. O quizá es que en "Los pilares de la tierra" se obró el milagro.

En ningún párrafo maravillaba, pero al menos enganchaba tanto que no podía haber nada mejor que leer.

Lo echo de menos.

miércoles, 30 de abril de 2008

De cocinica

Cantar pa ti es mi quita pena.

El Kitapena - Manu Chao



Mira que hoy he vuelto tarde. Que nos hemos entretenido en la oficina. Mira que además he tenido que dar vueltas por el supermercado, con lo pequeño que es y no daba con la nata para cocinar, que no debemos de confundir con la nata para montar. Son dos productos parecidos pero este último suena mucho más festivo a la par que evocador. Aunque yo monto más bien poca cosa, casi casi ni siquiera cocino. Y eso que tengo a mi disposición una cocina más bien rudimentaria las 24 horas del día. Cuando entro por la puerta la veo como diciendo "soy toda tuya". Pero casi no la miro, me la sé de memoria.

Me dice mi madre que me tengo que comprar un libro para dedicarme a copiar recetas, no sabe que lo mío es la improvisación, ¿de qué otro modo haremos avanzar la alta cocina? Le digo que si metiéramos a Arguiñano en mi cocina los programas le duraban dos minutos, lo que tardara el hombre en recoger las hortalizas que se trajo de su huerta para salir por la puerta. Y es que claro, quien va a comparar esas cocinas monumentales donde rueda este hombre con mi pequeño espacio de azulejos color verde quirófano, que no hay más sitio para posar una cebolla que la propia sartén donde va a freír.

Por eso he hecho del microondas uno de mis mejores amigos, cocina él mucho más que yo. Menos hoy.

Hoy tenía el día yo con ganas de cocinar, como otros tienen el día con ganas de reñir. Y he cocinado unos espaghetti que me han quedado extraordinario.

Lo primero ha sido cocer los espaguetti en abundante agua salada, como de mar mediterráneo. Luego he frito champiñones laminados a lo que añadí más tarde unas cintas de bacon.

Cuando ambas cosas estuvieron en su punto, le añadí a la mezcla la nata junto con un pedazo de queso Cabrales que compré ayer junto a una tabla de otros quesos asturianos. Y aún más, para rizar el rizo un pedazo de queso azul, en este caso francés.

Obviamente estos quesos son quesos fuertes, conviene por tanto no abusar de ellos. Al final se trata de que presten su sabor a la salsa nada más.

"Desmigué" el queso al fuego en la nata y lo añadí todo a los espaguetti que tenía esperando a parte.

Luego vino lo más fácil.

Comerlos.

El guiso me quedó de rechupete. Pero tengo al microondas enfadado.

martes, 29 de abril de 2008

Pajarera

Yo también dije esas mentiras.

La ciudad parece un mundo - Ismael Serrano



No tengo mucha gana de hablar del fulano que tuvo secuestrada a la hija durante 24 años, a la que hizo 6 hijos para descubrirnos una nueva relación de parentesco insólita a la par que repugnante. Aquellos eran sus hijos-nietos. Y se subía a la parte pública de la casa a los bebés más ruidosos, así de sencillo, a los menos revoltosos los dejaba metidos en el zulo para que meditaran clandestinamente por los rincones, con el ruido de fondo de la tele y los anuncios. Pero no quiero hablar de eso.

En ese pelo revuelto, con esa cresta de gallo expulsado a escobazos alguien debió hallar el signo de un desequilibrio. En esa mirada loca de Dalí sin un ápice de genialidad.

Pero no lo supieron ver. Creyeron sin hacer preguntas todas y cada una de sus coartadas, de sus razones.


Pero hoy quiero hablar de otro loco. Quiero hablar de nuestro ínclito actor Andrés Pajares, que tiene la cabeza hecha una jaula de pájaros pero que en su zafio peregrinar por la locura resulta hasta entrañable, ahora que se le está olvidando hablar y solamente retiene groserías y palabras mal sonantes. Seguí con atención hace unas fechas su convocatoria a un programa de los de marujeo al por mayor. Lo que dice tan poco de mis noches de viernes o sábado que ahora mismo estoy sintiendo vergüenza, pero al final es culpa mía solamente a medias. Yo no logré hacer con ese viernes o ese sábado nada provechoso, pero no me inventé la programación de entonces. Simplemente fui testigo. Y al fin, ver a Andrés Pajares en aquellas circunstancias era muy parecido a buscarle la salida a un juego de laberinto en una revista de crucigramas. Escucharle era como asistir a una conferencia técnica de la NASA, se nos derrama el contenido a borbotones porque el cerebro nos va demasiado despacio para entender, sólo que en este caso no es nuestro cerebro con retardo, sino el suyo. Las ideas no usan frases para expresarse. Son un archipiélago de saltos. Un puñado de petardos estallando aislados. Chocolate, caramelo y galleta. Andrés Pajares piensa como habla Radomir Antic. Ni uno ni otro saben lo que dicen. Pero en el mundo del fútbol no hay verdades universales ni disparate que agote el crédito.

En la vida suele haber menos oportunidades.
Cada una perdida es una puerta que se cierra.

Sin embargo, el bueno de Andrés Pajares acudía previo pago, para asegurar que su vida familiar es un caos y yo sospecho que se ha enrolado en el ejército de la provocacion y el taco grueso porque debió callarlos todos por educar a sus hijos conforme a las buenas costumbres, y claro, le han salido tan rematadamente mal que ahora quiere educar a los vuestros mostrando que no hace falta hilar una frase con coherencia para aparecen en la caja tonta.

Transcurrió el programa entero sin que los periodistas pudieran entrevistarlo. Muy audaz por su parte, pues se llevo crudo el montante sin tener que atenderlos siquiera. Simplemente se dedicó a repetir sin gracia que le gustaba follar ¿te gusta a ti? preguntaba. Y los periodistas no sabían que decir porque aquello escapaba a las 4 preguntas preparadas en casa. Así que sonreían tontamente cuando se veían en el centro de la cámara.

Al menos aquella aparición sirvió para dos cosas. Constatar que la noche que destrozó la habitación del hotel de Madrid donde vive no estaba drogado, que hubiera sido la mejor de las noticias, y que está desarrollando una forma de mirar bastante extraña e inquietante. Hasta la comisura de la boca se le está viniendo arriba como la de Jack Nicholson de Joker. En definitiva a Andrés Pajares se le está revolviendo tanto la pajarera que se le nota hasta callado. Y habla con la lengua enredada como si de hinchada no le cupiera en la boca.

Si eso no lo hacen las drogas o el alcohol entonces su problema tiene difícil solución. Tiene el cerebro parcialmente fosilizado. Al menos la parte que no usa para pestañear, caminar o como él dice, follar.

No soy psiquiatra, pero se nos ha quedado fijo al norte. Y si algo le sobresalta entonces se vuelve de aspavientos y barbaridades, como huyendo por un bosque terrorífico.

Hoy ha llevado su episodio un poco más allá. Se ha puesto una peluca y un bigote y se ha ido con una pistola de pega a asaltar un bufete de abogados. Le han terminado reduciendo, aunque antes le ha dado tiempo a rociar a unos cuantos con su spray anti-violador.

Pobre hombre. Vaya fácil que es perder la cabeza. Los demás no debemos confiarnos.

Estamos al borde de la delgada línea roja.

lunes, 28 de abril de 2008

Vanilla Sky

¿En quien podía confiar?

Vanilla Sky

Integrándolos

Seremos tu cordón umbilical.

La 69.G - Joaquín Sabina.



Hoy he hecho dos cosas de gran importancia. Uno, he puesto la lavadora. Llevaba todo el fin de semana con ganas de ponerla pero no me atrevía. La pereza de cargar toda esa ropa hasta introducirla en un "bujero" tan pequeño como tiene el chisme me tenía paralizado. Y dos, he ido a la piscina a nadar. La natación me deja nuevo, hasta me veo más joven.

Tengo que reconocer que en un primer momento al hacer la primera de las tareas me di por conforme y me dije que habiendo cumplido con una no había porque tentar a la suerte llevando a cabo la otra. Alguien dirá que bastante tendrá que ver una y otra, que no son incompatibles, ya lo sé; pero si no nos dejamos nada para luego ¿qué haremos mañana?

Como viene siendo habitual vengo vivo para decir, y bebo en las candentes noticias de nuestros diarios digitales. Así he conocido que Rajoy no da una puntada sin hilo, y como se ha hecho tan amigo de Camps le ha exportado la idea del contrato de integración, que es una cosa muy buena, a tenor de la insistencia en implantarlo, y del que ya vamos conociendo cualidades tan valiosas que uno se pregunta como subsistió hasta ahora.

Habrá un antes y un después del contrato de marras. Vamos a recibir más inmigrantes solamente por el placer de firmarlo.

Cuando uno ve a alguien mayor, bastante entrado en años vaya, vestido con traje y corbata tiende a pensar que está ante alguien serio, claro que la prueba del algodón viene después, cuando el fulano abre la boca.

Por eso ver sentado a la mesa al conseller de Inmigración y Ciudadanía de la Generalitat Valenciana Rafael Blasco puede imponer un poco, pero si luego se le oye hablar de implantar el contrato de integración de Rajoy, que pronto implantará también a su niña en algún barrio de Valencia o Murcia, ahora que Madrid se le hace hostil, entonces cualquiera piensa que ser conseller de tantas cosas como ser conseller de la nada, o ser conseller de las nubes y de las estrellas, o de los átomos, o de las lentejas.

Nos aclara Don Rafael que los inmigrantes deberán asumir "nuestro modelo de convivencia y nuestra escala de valores" pero como quiera que aquello es hablar del sexo de los ángeles, nos tercia una aclaración para que se le vea instruido en la materia, no por contra habrá sido el propio Rajoy el que le habrá brindado provechosas clases particulares. "Que los inmigrantes se comprometan a respetar los derechos humanos y el sistema democrático".

Mira tú por donde Blasco da en el clavo. ¿En qué salvaje oeste hemos sobrevivido hasta hoy que necesitamos que los inmigrantes respeten los derechos humanos a partir de ahora?

Yo me echo a temblar pensando en cuanto pueden tardar en aprobar lo del contrato vinculante del binomio Rajoy-Blasco. Espero que cuando lo aprueben lo hagan con efecto retroactivo para que los que ya están tengan a bien respetar los derechos humanos también, y no solo los que lleguen a la Comunitat a partir de ahora. Bien pensado en un acierto, a partir de ahora todos aquellos foráneos que tuvieran la intención de ir a la Comunidad Valenciana para vulnerar cualquiera de los derechos humanos se lo pensarán dos veces. Esto es ingeniería política del más alto nivel.

Temor me entra por el resto de comunidades. Por esta patria verde asturiana, con lo bonita que es y lo desamparada que queda sin contratos de integración a los que acogernos. Quizá podamos hacer una fotocopia del de allí y puedan firmar los de aquí también los mismos deberes que allí se recojan tan sagazmente.

Porque tú imagina que en las próximas elecciones los inmigrantes quisieran vulnerar nuestro sistema democrático. Por ejemplo haciendo piquetes ante los colegios electorales para que no podamos entrar a votar. Sin embargo si les damos a firmar el contrato, entonces no pueden hacerlo. Ni nos van a echar por los suelos las urnas con los votos, ni nos van a hackear el recuento electoral para que nos salga de presi Sarkozy, Chávez o Aznar.

De manera que ya sabemos lo que es el contrato de integración. No era algo que tuviéramos muy claro porque a Rajoy dos debates de dos horas no le alcanzaron para entrar en pormenores. Y como el otro no estaba por la labor de preguntar...

Sin embargo, ahora nos damos cuenta, estos políticos se las saben todas. Tantas horas de arduo trabajo les da para conseguir hallazgos de dejar boquiabierta a la ciudadanía de este país mediano.

No son personas, son genios.

Siempre tienen un as en la manga. Un conejo en la chistera.

Yo no podría quererlos más. Creo que estoy enamorado.