domingo, 3 de abril de 2011

De nuevo Anado

Sigue vivo.

Plaza Garibaldi - Ismael Serrano



Justo cuando estaba a punto de perder el nombre lo he recuperado. Porque un cualquiera pensará que esto de Anado le cae a uno del cielo, que es una lotería, que me cayó Anado como pudo caerme Properio (que también fue mío hace algún tiempo). Pues ese cualquiera se equivoca, para ser Anado hay que merecerlo, y dicho eso admitiré, de igual modo, que yo había empezado a perder méritos para retenerlo. Como un campeón de los pesos pluma que hubiera estado noqueado 8 segundos y luego se hubiera levantado como impulsado por un resorte que obrara el milagro. Así hoy me puedo decir Anado sin que nadie pueda objetar gran cosa.

Tan Anado soy hoy que no me nace hablar de los políticos, con lo que hemos de concluir que soy menos Anado que nunca o al menos un Anado distinto, nuevo, renovado. Hoy no quiero ensuciar este espacio, pues al tiempo se me ensucia el alma. Prefiero regodearme en mi nueva condición de Anado, ahora resplandeciente, ese ser que de ser distinto podría grandes cosas.

Hoy vuelvo siendo Anado. Recién regresado de la piscina. Metí las piernillas primeramente, como un anciano, para luego dejar caer pesadamente todo el cuerpo. Pero es que ese cuerpo era del que estaba a punto de perder el nombre, yo, el de ayer mismo, para una vez en el agua, con la naturalidad de una sirena ir quitando pesadumbre y torpeza como pescadero que limpia las escamas de un pez color plata. A la vez entonces iba volviendo a ser yo, iba recuperando mi condición A NADO. Al lanzar el primer largo, brazos insólitamente poderosos, no había más que velocidad, como si mi entorno natural fuera el agua y hubiera estado aguantando la respiración hasta verme otra vez dentro. Ese largo primero ha sido la felicidad plena. Un reencuentro largamente esperado. Y se consumió en un instante, fruto de la potencia y de la escasez de metros.

Luego ya puestos en esa renovada condición de versátil nadador han caído otros tantos. Como si me viera desde fuera, como si fuera otro el que va de lado a lado. Que lo mismo se marca un crol como vuelve dando brazadas acompasadamente. Y así se consumieron otros cuántos, pocos la verdad, pues he de admitirlo, en algo se perdía mi apostura de nadador olímpico, fruto un poco por el cansancio y otro por la descoordinación inherente a haber abandonado la costumbre del esfuerzo sostenido, no por culpa mía, sino de esta vida aburguesada de treintañero a mitad de recorrido.

Y es que el tiempo es quizá mi mayor enemigo. Mucho más grave que la chusma de la que suelo predicar. Pues es quizá lo único que no tengo controlado del todo. Me gustaría agarrarlo pero se me escapa sin remedio.

Lamentablemente he de reconocerme poco dado al sacrificio o al dolor. No he sido bueno en nada que requiriese de gran constancia. Alguna vez me he imaginado en mitad del océano como un naufrago y me he preguntado acerca de qué sería de mí. Para resolver, sin lugar a dudas, que moriría ahogado.

¿Pero cómo? ¿No eres Anado?

Lo soy, hoy más que nunca. Pero así, en mitad de la nada, un Anado abandonado.

Yo no puedo estar solo.

sábado, 2 de abril de 2011

El candidato

Así que el alba te besó las manos.

Plaza Garibaldi - Ismael Serrano



Vaya noticia, Zapatero no va a ser candidato.

Señor, ¿y a mí que coño me importa?

Mi hartazgo de los políticos y de esta clase de política ha sido largamente acreditado. Abre los ojos, hay letras por todos lados. Además acumula razones a todas horas, todos los días. Solamente hay que hacer el esfuerzo de plantarse ante el Telediario. Entonces no hay escapatoria posible. Son tantos los casos que si yo quisiera reflejarlos todos estaría escribiendo constantemente, como taquígrafo poniendo chorradas en el Parlamento. ¿O no saben aquel que dice de un pijo que escribió una enmienda al dictado de un lobby británico? Luego resultó que no era un lobby y que no le iban a dar los 100.000 euros de los que le habían hablado. Pues eran del Sunday Times, revelando la verdadera naturaleza de este político, que es más o menos la misma de todos los demás.

Este repeinado resultó ser del Partido Popular, aunque esto no es grave, hubiera podido ser de cualquier ideología, salvo quizá de Izquierda Unida, pero es que éstos, ya se sabe, están un poco locos.

Tampoco pasa nada. Es una gota en el océano en el que naufragamos. La eurocámara aclaró que no iba a abrirle expediente ni hacerle censura alguna, después de todo LA ANÉCDOTA puede considerarse un asunto doméstico en el que debería meter mano el Partido Popular, la ley española o, lo que es más probable, nadie en absoluto. Se escriben dos líneas sobre el asunto y el tiempo, la rabiosa actualidad, se encargará de devorarlo todo, llevando al olvido cualquier represalia.

El pijo habrá aprendido una lección. NO TE VENDAS TAN FÁCILMENTE SIN HABERTE CERCIORADO DEL TODO DE SABER CON QUIEN HABLAS. A la próxima no le pillarán tan fácilmente, con la cámara oculta y tan dispuesto a enmendar lo que haga falta, según la voz de su amo y con el cazo en la mano. Pondrá algunas trabas, se dejará querer sí, pero con cierta vacilación y como si hubiera de consultar con alguien que está por encima de él, para que llegado el caso LA CORRUPCIÓN no descanse exclusivamente sobre sus enjutas espaldas.

¿Dije enjutas? NUESTROS POLÍTICOS TIENEN LAS ESPALDAS DE UN NADADOR OLÍMPICO DE 100 METROS. Lo aguantan todo porque no responden por nada.

Son como los directores deportivos de los clubes de fútbol. Los fichajes erróneos, que costaron millones, se asimilan con naturalidad. Como pan nuestro de cada día. Engullidos por nuevos proyectos, tan locos como los que diseñaría de cualquier otro en la misma posición.

Lo más curioso es que vengo sondeando que la gente de la calle está bastante cansada de toda esta chusma. Me lo cuentan a veces. Y están harticos de veras. Yo no quiero darles ideas de las que por aquí llevo expuestas, del plan de ir en buses a incendiar el parlamento, pues quizá a estas horas estarían comprando gasolina. Y esto no deja de ser curioso, pues la plebe de la que soy parte integrante siempre se distinguió por tener la piel impermeable frente a la corruptela política, piel de cocodrilo frente al mangoneo diario de esta gentuza en todas partes.

Yo estoy profundamente defraudado con la especie humana. Esa es la verdad. Lo mejor de todo es que igual que nos acostumbramos a que nos cuenten de enriquecimientos ilícitos, malversaciones, apropiaciones indebidas también nos acostumbramos a que todo AQUELLO quede más o menos en nada. Claro que Sergio Sánchez del que no sé nada más que lo que nos cuenta el periódico hoy, dice que le da vergüenza España. Que es el paraíso del dopaje, al hilo de la exculpación de Bezabeh. Y ya le andan anunciando un expediente.

Lamentablemente a éste se lo pondrán. Y puede que lo merezca. Tampoco es inteligente morder la mano que te da de comer. Claro que él retrata mi opinión sin matices.

A MI TAMBIÉN ME AVERGÜENZA ESPAÑA.

Me avergüenza su política y también sus jueces. Nada es limpio en este país desestructurado y a punto de derribo. Solamente me quedaría con sus gentes, que no tienen la culpa de nada y al tiempo la tienen de todo.

Vuelvo por mi único consuelo. Creo en Rafa Nadal, con lo que alguna esperanza queda. Mi vida, mi verdad, lo único que ya quiero conocer es el tenis de Rafa. Y conste que hasta en eso hay cierto sufrimiento. Pero si él le gana a Federer por 6-3, 6-2 entonces yo me siento el rey del mundo. Y puede que el dinero engrose nada más que su cuenta bancaria, puede que los laureles sean solamente para él, pero de algún modo rocambolesco, como lo es todo en este mundo, yo también respiro ese aire de éxito. Y lo siento un poco mío. Como si fuera mi hijo o mi sobrino. Tal vez porque lo he visto jugar desde hace muchos años.

Lo malo es que ya se me ocurre poco más bueno. Ya no tenemos a Delibes, nos quedan sus libros, aunque lo podríamos clonar aunque fuera de una única célula y ponerlo en todas las carteras ministeriales. Nos iría mejor sin duda. Claro que él no habría querido mezclarse en asuntos que de por si son turbios, y que estos medianos enturbian más aún. ¿Duermes tranquilo sabiendo que en el timón está Zapatero? ¿Te gusta Pepiño Blanco ahora que se hizo presidenciable al quitarse las gafas? ¿Elogiarías la demostrada capacidad de Leyre Pajín?

¿Crees que Rajoy será la solución de todo? ¿Comulgas con todas sus ideas? ¿Te gustaría ver a Camps en la Moncloa? Quizá si lo clonamos también y somos uno todos y cada uno haya trajes para todos. Hace poco me contaban que el asunto de los trajes no tiene ninguna importancia. En verdad en medio de la calamidad podría parecer un asunto menor. Claro que pensando así se pierde de vista la clave, UNO SE VENDE JUSTO POR LO QUE VALE.

Hay quien se da por 100.000 euros y un puesto de trabajo sin trabajo. Otros por unos trajes. Casi cualquier favor tiene un precio a cambio. Estos cotizan en la bolsa de la honestidad. Depende de cada uno.

La cosa es sencilla. Ahí va mi consejo:

SI TE HAS DE VENDER, VÉNDETE POR ALGO QUE MEREZCA LA PENA.

lunes, 21 de marzo de 2011

El pinchazo

Donde con los ojos cerrados.

El sitio de mi recreo - Antonio Vega



Vuelvo por aquí para ver qué se me ocurre. Es curioso lo de las estadísticas. Somos números, los números lo tienen todo, lo resumen todo. En 2010 solamente escribí 56 entradas, no lo hice a propósito, son las que salieron. El sistema (éste) no falla. Aún me sorprende más que durante 2009 no fueran más que 95, yo hubiera jurado que aquel fue un buen año, escribiendo aquí en el blog. Pero mi asombro no se detiene, el año bueno, el bueno de veras, fue 2008, ninguno como aquel. Ahí están los números, y los números cantan. Como los beneficios de una empresa. En 2008 alcancé el cenit, el punto más alto, y de nuevo fue improvisadamente, sin hacer cuentas. Nunca antes, ningún año había escrito tanto en este rincón, aunque aclaro que el blog es blog nada más desde 2005, que es cuando decidí contar aquí los "requiebros del destino, mis milagros y esperanzas".

Claro que entonces yo pensaba que era más intimista. Como esos otros que desnudan el alma en una frase, que alcanzan la expresión literaria con apenas un puñado de palabras. De aquellos que no se andan en vericuetos, directos, incluso con miedo de contar demasiado, como aquella chica que fue y se perdió dejando el blog inconcluso (que es mal universal que nos afecta a todos en todas las facetas,

SE FUE DEMASIADO PRONTO, lo tenía todo por hacer),

de ella ya no recuerdo ni el nombre. Simplemente una despedida y un lo dejo para no regresar más. ¿Pero y ésto por qué? Por el temor a mostrarse tanto, tan desnuda delante de todos sus conocidos (virtuales y de carne y hueso). En verdad llevaba razón, no creo desnudarse sea tanto el quedar sin ropa a contar sin trampa ni cartón lo que piensa cada uno, SINCERAMENTE.

Yo tengo ya unos cuantos años, tantos que en el facebook no los pongo. Pongo la fecha de cumpleaños para que me escriban FELICIDADES en el muro. Pero no los digo porque me han pasado muy deprisa. Además por norma general llevo mal las despedidas. Hasta la falta de gente que no me importa me pasa factura a veces. Soy un nostálgico capaz de tener nostalgia de la nostalgia. Un romántico, supongo. Insólitamente frágil en un momento dado, y a veces frío como el hielo. Como si pudiera estar a salvo de todo contando conmigo nada más.

Respecto al mostrarse, que es lo normal en estos expositores

TODO ESCRITOR ES UN EXHIBICIONISTA,

yo hago trampa, aunque algo de mí hay, probablemente más de lo que quisiera reconocer. Pero todo fue solapadamente, demasiado inadvertido incluso para mí, que soy quien regresa, de cuando en cuando, sobre mis letras antiguas. Desde el principio me torné un vengador enmascarado, aunque mi mascara fueran mis propios ojos, antifaz para esconder todo lo demás. Decidí, de nuevo sin pensar, que no fuera a hablar de mí sino de la impresión que la vida me va dejando (que es más grave que la que yo voy dejando por la vida). Por eso este sitio tiene el mismo nombre desde tan antiguo. Vivo y digo; siglo XXI, pues lo que digo está íntimamente ligado a lo que vivo. Y a falta de mayores emociones que las que me sucedieron, y que tampoco habría contado de tenerlas, por pudor, me dediqué en cuerpo y alma a navegar por EL MUNDO, de punta a punta d EL PAÍS para encontrar alguna cosa que me inspirara a bote pronto. De manera que de mí hay nada más unas cuantas impresiones, que además se volvieron caducas, pues no tuve la inteligencia de reseñar la noticia general que alentó mis palabras, y aquellas noticias, corrido el tiempo han desaparecido. Por supuesto aquellos muertos, aquellos sucesos quedaron enterrados en alguna parte, pero son solamente PASADO. Y mis palabras parecen huecas, la máscara de la noticia que fue pero que ya no podemos encontrar. Y como una máscara vista vacía hacia el interior es solamente cobertura que no permite adivinar EXACTAMENTE que fue ni por qué me llamó la atención.

Luego me ocurrió lo de la obsesión. Este enganche que me cogió por girar la cara hacia lo político. CON EL DESPRECIO NORMAL DE ALGUIEN DECENTE, es verdad. Pero cuántas palabras gastadas, cuánto tiempo perdido, cuántas batallas invencibles para contar acerca de toda esa chusma. Lo cierto es que si tuviera un psicoterapeuta, que sin duda necesito, me diría que haga el esfuerzo de no volver a escribir sobre ello.

Pero eso sería tanto como pedirme que no vuelva a escribir. No es posible. Me gusta y me hizo sentirme especial. Quizá ahora lo sienta menos (con intensidad menor cada día), pero quizá es porque ya apenas escribo.

Hoy quería hablar de Nadal, que es mi esperanza de que un mundo mejor es posible. Quería contar el desmoronamiento de ayer, NOTORIO Y TRÁGICO por ser en él. Quizá también él necesite el tratamiento de un especialista (y no tanto pijo como le acompaña mirando la Nintendo o el móvil en las gradas). Tuvo un pinchazo. Una oportunidad perdida.

Claro que lo tenía hecho y se hizo un lío. Djokovic estaba esperando la extrema unción porque en el fondo de su alma cree que Nadal siempre será mejor. Sin embargo a Rafa se le olvidó jugar y no hubo quien se lo recordara mientras hubo tiempo para recuperarse (que fue mucho rato).

Lo único bueno de aquel desconcierto es que Rafa, como los héroes de cómic tendrá nuevas oportunidades, y quizá no le vayan a ayudar demasiado. No es ni siquiera necesario.

A buen seguro tomó nota, aprendió la lección para el siguiente envite.


Lo mismo demostraría yo si pusiera enlace a la noticia ONLINE, o simplemente hiciera UN COPIA Y PEGA de texto descriptivo en plan TODOS SOBRE LA WEB DE LA AGENCIA EFE.

Pero yo me siento mayor para tomarme tantas molestias.

Lo soy de veras para cambiar tanto.

martes, 8 de marzo de 2011

Las bolsas

Monstruo de papel.

Lucha de gigantes - Antonio Vega



No tenía intención de escribir. Tengo ya demostrado que perdí la costumbre, ¿acaso quieres más pruebas?

Sin embargo si a unas monjas les quitan 1,5 millones del armarete donde los guardan, y yo me quedo callado, entonces es que debo estar muerto. Creo que habría venido a poner unas letras hasta desde el lecho de muerte. Esta es una de esas cosas que uno ha de dejar para la posteridad, no porque valgan nada, sino como un recuerdo negligente y esporádico.

En el calendario de los días de blog hoy tengo que aparecer. Es cita obligada.


Las monjas no se fían de los bancos, creen que con todos los líos de Afinsa, Foro Filatélico (que patrocinaba al equipo de basket de mi padre), Madoff y últimamente Rumasa (que es Dhul, (postres ricos) y Clesa (leche sana)) todos deben ir camino del colapso (o del infierno). Así que como quiera que no tienen gustos caros, que ellas al contrario que el papa no invierten en túnicas de Dolce & Gabbana o Armani, y como quiera que vender magdalenas, y sobre todo cuadros, les ha dado una buena pasta gansa, decidieron con gran tino guardarlo en un armarete pequeño, donde no pensaban que nadie fuera a meter las narices.

Una bolsa de plástico llena de billetes de 500 euros, digo llena, quise decir repleta. Hinchada hasta los topes. Haciendo del armario una muñeca rusa cuando ambas muñecas son prácticamente de igual tamaño. Probablemente era una bolsa de correos repleta de bolsas de plástico biodegradables henchidas de billetes 500 euros, que habría que preguntarse donde conseguían cambiar a billete tan grande sin levantar habladurías entre sus fieles y con-vecinas, algo así como las de Roca, aunque las de él se estuvieran cargando el medio ambiente siendo tan solo del plástico de toda la vida. Allá tenían sin orden ni concierto, en billetes de a 500 la friolera de 1,5 millones de euros, en el armario de las monjas.

Con la crisis que hay. Nada más asomes la cabecita fuera del convento vas a ver gente necesitada, gente que no tiene un cuadro que llevarse a la pared (que no tiene). Gente pasando hambre y frío.

No quiero pensar que alguien de fuera supiera de la existencia de tamaño tesoro. Habrían entrado a sangre y fuego. El hombre es un lobo para el hombre, salvo en contadas ocasiones.
Me temo que la razón fundamental sea la desconfianza o quizá la avaricia. Quizá alguien enterraba la cabeza en billetes cada noche antes de apagar la luz.

Ocurre que ese millón y medio hubiera dado para generar algunos intereses que se perdían estando dentro del armario. Pero podía más sentir el dinero cerca, al alcance de la mano. Sin el riesgo de una quiebra total y absoluta de nuestro sistema financiero.

Lástima, dirán ellas, que antes de que esto se produjera alguien se asomo a ver que escondía el armario.

Debió ser como sentirse el dueño del cupón premiado. Aún debe estar corriendo.

lunes, 7 de marzo de 2011

La razón

Probador de espejos.

Podría ser - Ismael Serrano



Creo que tendría que desdoblarme como hace Sometimes. Nunca lo entendí del todo, pero creo que ella le llama SIE (que es la parte más crítica y sensata de ella misma). Me serviría para preguntarme acerca del porqué escribo siempre sobre lo mismo (y siempre más o menos con las mismas palabras). Acaso estoy más loco que una cabra. ¿Soy acaso un caza vampiros que no cazara vampiros sino políticos? ¿Un cazapolíticos? Anda que no será porque no hay cosas para hablar, a montones si quisiera, y yo erre que erre mirando en los blogs de noticias a ver si encuentro algo que merezca la pena ser resaltado, lo que viene siendo algún caso de corrupción reciente que llevarse al blog, como si esto o aquello fuera a importar a nadie.

¿Cuántas veces dijiste que la gente ha hecho piel de cocodrilo frente a las corruptelas? ¿Habrá alguien que amenace con lanzarse rascacielos abajo si surge un caso de corrupción más? La respuesta es obvia, no. Porque eso sería tanto como admitir que a alguien importa (en el fondo del fondo, ni a una sola persona) y además el incauto tendría las horas contadas. Y en esta vida tragicómica uno puede desesperarse hasta por la frecuencia con la que gotea un grifo, pero no dedicaría un minuto de angustia al mal político, que es que sean trincones a más no poder, la mayoría.

Pero es peor cuando llego, como hoy, sin nada que contar. Gadafi no me motiva. Es muy feo y está como muy estropeau. Y eso que para mí se ha puesto botox, que es una manera de tener la piel muy lisa y tirante, como de jovenzuelo sin ojeras, a costa eso sí de tener la misma expresión así te estén lanzando besos o granadas.

Por cierto, en los telediarios te leen los titulares de prensa, y vengo observando que mis archi-enemigos de La Razón viven más o menos confortablemente (no mucho por lo que critican) en una burbuja que se llama España. No busques en sus titulares ni una mención al extranjero, ni una noticia internacional en su primera plana, aunque África esté a punto de saltar por los aires. El otro día, con la OTAN, ONU y demás organismos bufando frenéticos no tuvieron otra ocurrencia que despachar la primera plana diciendo que LA CORONA Y EL EJÉRCITO LOS MÁS VALORADOS, o algo similar.

Tate que han debido hacer una encuesta entre la despreocupada población española. Y han dado en el clavo de este siglo VEINTIUNO. La corona y el ejército son los más valorados.

A eso se le llama periodismo del bueno. Este titular te vale para cualquier día del año. Cualquiera en que este país no arroje un titular en condiciones. ¡Así el mundo sea un avispero agitado! Una cafetera desparramando el café por la mesa.

Lo que a mí me da que pensar, claro.

Anado Uni de mis paños y mis entretelas (ya empizas a hablar en tercera persona, esto no puede ser bueno). Si no lo sabes todavía tendrías que estar dándote cuenta. ¡ESTÁS MÁS LOCO QUE UNA CABRA QUE ESTUVIERA MÁS LOCA QUE UNA VACA LOCA! Abre los ojos. ¿Hacia dónde estás mirando?

Más loco que la cabra de los legionarios sin Cristo, aquella que trota alegremente al lado de nuestro infravalorado ejército. Más loco que los médicos que cierran una planta entera para hacerle el TAC a Don Juan Carlos, que son más o menos los mismos que salían flanqueando a Esperanza Aguirre como si aquello fuera un vídeo de Michael Jackson. Que gente de bata blanca, tan aparente y decorativa.

El diario Publico no es mucho mejor. Hoy abría la edición con una noticia de alcance.

Hacía referencia a que mañana es el día de la mujer. Como no hay nada que llevarse a la boca para qué dejar para mañana lo que se pueda contar hoy. Abrimos con que es el día de mujer y nos llevamos la primicia. ¡Nosotros lo adelantamos! Y al otro improvisamos con otra efeméride casual. El diario así se nos escribe solo.

La verdad es que para dar estas noticias no necesitas a la agencia EFE. Ni salir de casa. Yo que tengo alguna experiencia en diarios digitales, (quién no recuerda Planeta Mundo) estoy convencido que de este modo, buceando en noticias similares no se requiere ni entornar la persiana. Lo que cuenta es la intención. Y si no la hay, te la inventas.

Cuánta medianía, cuánta mediocridad. Por cada uno bueno hay mil regulares. Y yo que empezaba a creer en Mourinho. y nada más que en él. y resulta que esta semana ha perdido gran parte del crédito.

Se lanza a todos los charcos. Será cabezón.

Solamente me quedan un puñado de blogs. La verdad está afuera.


En ellos queda alguna esperanza.

jueves, 3 de marzo de 2011

A más viejo

... más desconcertado.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Cosas poco probables

El fruit d'un art imprevisible.

Una finestra al mar - Lluis Llach



Tengo que reconocer que en los últimos tiempos estoy acostumbrándome a mirar el telediario con media sonrisa, muy de John Galliano con el sombrero en ristre. Me ocurre muy de mañana, antes de ir a trabajar. A esas horas soy capaz de cualquier cosa. El día apenas ha nacido y yo estoy como al comienzo de una era, cuando todavía parece inagotable, más o menos como Gadafi cada minuto desde hace 42 años, que hay que oírlo y pensar si no vive en otro planeta de gente tan estrafalaria como él, un planeta atestado de seres como el mismo John Galliano que citaba antes.

Me ocurre que miro torcidamente, como si estuviera en mitad de un chiste intuyendo el final (aunque no hay final pues a un telediario le sigue otro, y todos me dejan en ese "no me creo nada aunque esté dispuesto a creerlo todo"). Algún día quizá deba profundizar en este estado próximo al coma mental, nada me afecta de veras, todo es impostura, en que quedo al observar estos informativos, tan pintorescos, como para mostrarnos que los países árabes toman turno para organizar sus rebeliones revolucionarias en estricto orden y sin solaparse en absoluto.


En estos días han ocurrido algunas noticias que no puedo dejar de comentar. No me refiero a que Camps haya salido elegido por Valencia con el beneplácito, algo mustio, de Rajoy (estoy dipuesto a dejar de nombrar a Camps, puesto que su nombre no atrae visitas al contrario que el de Beckham, como ya dejé demostrado), tampoco me refiero a los nuevos y grotescos casos de corrupción política en todas direcciones, que no asombran a nadie por una razón,

el ciudadano de a pie se ha acostumbrado a ellos,

son como los resultados del fútbol, aunque no estés atento transcurren, con lo que nadie se lleva las manos a la cabeza al oír la quiniela. Con una diferencia, los partidos suelen ser los domingos y las corruptelas se dan a diario, y tantas son que aunque no las pesquen todas, dan de sobra para entretenernos. Al trincón se le podría decir aquello de "político tenías que ser". Al fin y al cabo, como tengo dicho, parafraseando a Joaquín, jugador de fútbol, "este país es un cachondeo y un despelote" (aunque él se refería al Valencia C.F). Y como tal se comporta.

Después de esta frase sería muy fácil referirme a lo de rebajar la velocidad en autovías y autopistas por el problema del petróleo en Libia. De 120 a 110, inopinadamente, desde el gobierno a los ciudadanos que estamos siempre abiertos a nuevas experiencias. Pero sería tan sencillo dedicar unos párrafos a esto que no voy a entrar.

Me refiero a un caso concreto que no tiene nada de jocoso, aunque yo pueda tener agallas para decir que tampoco en eso, se están haciendo las cosas bien. Me refiero a la bomba o bombas que estallaron dentro de un cuartel matando a varios soldados. Al decir de la ministra, lo mejor del país en desactivación de explosivos. Iban a partir hacia Líbano, en misión humanitaria. Llama la atención la frecuencia con que nuestros soldados tienen accidentes, cuando no se les dispara el arma se les cae el helicóptero. Alguien dirá que para que se den esas fatalidades tiene que darse el hecho de que están operativos con esas armas y reproduciendo esas situaciones de peligro. Lo que refutaría mi opinión de que no hacen nada o casi nada. De verdad ¿cuál es su agenda? Lo malo es que mucho de lo que ocurre se da en maniobras domésticas, no allá en medio de la guerra, sino en casa, a punto de salir hacia los pisos dentro de los cuarteles.

Pero si la primera razón, podría dar que pensar que no se están haciendo las cosas bien, o al menos conforme al manual, no deja de ser trágica, la segunda no puede ser catalogada de menos que cómica.

¿O no lo es que roben unas escopetas y pistolas de un barracón militar? Dentro de la propia base, no se crean. Saltan las vallas, cogen un vehículo militar, hacen saltar la cerradura del barracón y se llevan las armas de un destacamento completo. Para cuando llegaron los refuerzos, Rompetechos y compañía, ya no quedaba nada (ni nadie). Eficaz la policía militar en la protección de sus armas. No las necesitan robar a Eustorgio que tiene una tienda abajo, con licencia. No lo vayamos a enfadar. Las van a robar a los propios militares, y que nadie se crea que son unos cuantos kalashnikov descatalogados; son los rifles actuales, que disparan muchas-balas por minuto y aciertan a 400 metros. ¿Tanto es el respeto que tienen nuestros militares entre la delincuencia más o menos organizada? Pues sí, las van a coger directamente al cajón donde las guardan, dentro de una base grande de esas que acojonan y dan tan bien para presumir de fuerzas armadas, con sus carros de combate y helicópteros por los alrededores.

Seguro que se dijeron ¿quién tiene las armas que queremos? Los militares, respondería otro. Pues vamos y se las quitamos. Dicho y hecho.

Los próximos puede ser la policía o la Guardia Civil.


Pero que nadie piense que éste es un caso aislado. Que es tal la audacia de los malos que nos pillaron de improviso ¿cómo íbamos a pensar que atacarían precisamente las armas de los militares? ¡Si esto era algo impensable! De haberlo sabido habríamos puesto doble candado.

Pues no cuela. Resulta que hace unos años, unos ladrones tan avispados como estos se fueron para dentro de la base a robar, pero no armas no, sino algo más fácil de intercambiar,

DINERO.

así que una vez dentro, no se les ocurrió otra cosa que arrancar el motor de alguno de los vehículos allí aparcados para luego extraer quirúrgicamente un cajero automático del BBVA, para montarlo a horcajadas en el coche con el fin de salir de allí tranquilamente. ¡Vaya sorpresa la de Francisco González al creer que de todos sus cajeros azulones aquel precisamente estaría allí protegido! En el puto núcleo de la base militar española y tan a la intemperie.

Así que lo cargan al coche y se lo llevan para abrirlo con calma más tarde, que tampoco hay que jugar con el destino. Pero en estas que el ruido de arrancarlo de la pared, o el hecho de transportarlo tan trabajosamente hasta el coche, lo que fuera, despierta a los soldados de guardia. Se pone el protocolo en marcha. Todos a los Jeep con la metralleta apuntando hacia lo sospechoso. Claro que para cuando llegan los malos han huido. No pudieron llevarse el cajero esta vez, pero a ellos no los pillaron nunca. Trabajos tan sutiles son difícil de rastrear.

Ve tú a saber si no son los mismos, llegando esta vez hasta el final. Puede ser que en verdad alrededor de una base militar se viva peligrosamente, ninguna noche es tranquila en territorio castrense aunque sea dentro de la patria. Es terreno abonado a que sucedan cosas...

Dios quiera que nadie muera con esas armas. Que las usen para disparar patitos en las ferias ambulantes.

Sino alguien tendría que dar explicaciones. Buscar un hueco en el telediario para hacernos entender. Aunque no lo hará.

Es poco probable.

martes, 8 de febrero de 2011

La superabuela

Let's get into all kinds of trouble.

I 'll be a man - James Blunt



A quién no lo haya visto ahí va una tarea pendiente. Más vale pronto que tarde para buscar el vídeo de la señora remontando la calle, bolso en ristre para hacer huir a un buen puñado de atracadores que estaban asaltando una joyería. Imagina la escena, por lo menos 6 o 7 fornidos jóvenes dale que te pego con unos mazos contra los cristales de la joyería, arramblando con todo lo visible y al instante que aparece ella, como un rayo por el horizonte, va remontando aprisa, aprisa, con su abrigo rojo como si fuera una capa al viento, como si ella misma no tuviera cumplidos los 70, como si ni siquiera fuera ella sino Superman vivito y justiciero. Hoy la superabuela británica me alegró el día, aún más, me dio una razón para creer, me dio un ejemplo quizá, una esperanza.

Yo tengo que reconocer que de un tiempo a esta parte ando algo cojo en lo que a creencias se refiere, Ratzinger y los curas pederastas hicieron su parte, perdónalos no saben lo que hacen. Lo penúltimo que el cielo no está en las nubes, sino que es un sitio dentro de cada uno. Y lo mismo para el purgatorio y el infierno. ¿Tan malo era dejarlo conforme a lo que nos enseñaron de niños? Tan necesario es poner en tela de juicio algo que no me empeñaría en discutir. Hagamos otra partida y repartamos cartas otra vez, después fijaremos las reglas. Hay cosas que una vez establecidas no debieran tocarse, sobretodo cuando así no hacen mal alguno. Por ejemplo la ortografía ¿o es que nos van a enseñar a escribir a estas alturas?

Pero si en creencias hago agua, en lo referente a modelos flojeo tanto o más. Los abdominales de Cristiano Ronaldo no me convencen, y de Shakira poco más puedo decir que la amo, aunque no sea para mí. De niño pensaba que la gente era mejor de lo que es, que los políticos habrían de ser aquellos más preparados para sacarnos las castañas del fuego cuando tocara (que está tocando). Pero la realidad es tozuda, y yo ya no soy un niño. Es por eso que vivo en la cotidianidad de una catástrofe cada día, tengo la impresión de que los buenos se nos están muriendo, con lo que a veces me siento en medio de un ciclón, intentando salvarme con el comodín de la llamada, y cuando pulso el teléfono GPRS para pedir ayuda me descuelga al otro lado Pepiño Blanco, que es algo así como tener seguro, ahora sí, una muerte por los aires.

Es terrible sentirse una marioneta del destino. Saber que hay mucho de azar en que mi vida sea, que es lo mismo que decir que razones incomprensibles se esconden tras la naturaleza que hace que hoy siga vivo. Pues qué pasó con Rosa, qué con Jomai. Ambas eran más jóvenes que yo. ¿Estaba su destino escrito como lo estará el mío?

¿Cuál ha sido mi mérito? ¿Cuál mi suerte?


Y si uno mira en otras direcciones no encuentra consuelo suficiente para sobrellevar éste estar a punto de colapso. Abre el mundo como un melón y verás que no está para comer. Vivimos el tiempo que pasó entre la herida de las torres gemelas y su completo desplome. Yo acudo a veces a la literatura. Me gusta coger algún libro bien escrito, ojeaba el otro día "Crónica de una muerte anunciada" de Gabriel García Márquez, me alegré entonces de que él siga vivo. Me alegro tanto de que "sea". En el talento que es una pepita de oro en medio de un río tengo yo mi esperanza.

Así que qué puedo decir de este soplo de aire nuevo, de esta heroína vestida con abrigo largo y bolso de dos asas. ¡Pero si me ha rescatado!

En mitad de la calle pasmada con el robo, ella fue la única resuelta a hacer algo, mientras los demás miran, llega como una aparición repartiendo estopa. Y los demás la ven desde lejos, y a los de cerca los pone con pies en polvorosa, subiendo los pobres a todo correr a las scooter, así sin nada, con las manos vacías por huir de los bolsazos. Dicen que les atinaba con el bolso en los cascos de motorista, y en las imágenes se ve que a una de las motos la descabalga como hacían con lanzas en la Edad Media. El tipo del acelerador no alcanza a meter gas para salir huyendo lejos del bolso de la doña.

Y entonces la calle se encabrita, como Túnez contra Ben Alí, como Egipto entero tiembla contra Mubarak, como los países hartos que vayan a la revolución después, la calle toma las armas que es ir a la carrera de frente contra los atracadores, pero sobretodo para cubrir y proteger a la heroína del abrigo rojo. La superabuela que tenía que actuar porque había que hacer algo.

No es de las que se queda mirando. Vaya lección nos ha dado. Pasmarotes somos.

Yo la nombraba reina de Inglaterra al menos por una temporada, quitando, eso sí, a la otra garrapata. Vale un millón de veces más.

lunes, 7 de febrero de 2011

Otro país, otro planeta

I 'll be a man.

James Blunt


Me vale cualquiera.

Lo tengo dicho, me cambiaba de país mañana. Veo los programas de "Españoles por el mundo" y todos los países me parecen mejor que este. Uno dirá que todos tienen sus problemas, que si en todos cuecen habas. ¿Pero se imaginan un país que no madrugue con Zapatero en el telediario? Acaso es posible un telediario sin Rajoy, sin González Pons, sin la Sinde, por dios sin Pepiño Blanco. ¿Será posible tal cosa? ¿Es ese el cielo al que se refería la Iglesia antes de que viniera a confundirnos Ratzinger?

¿Te imaginas no tener que pagar hasta por el azúcar a la SGAE? ¿Te imaginas no tener que conocer tantas majaderías todos los días? ¿Te imaginas una tregua en la insensatez?

Demasiado bueno para ser cierto. Sin embargo, en el resto de países, más allá de las fronteras del gracioso reino, de esta gentuza nadie sabe nada, no los conocen

(lo que se están perdiendo),

mira tú por donde son afortunados sin saberlo. Y es verdad que ellos mantienen en conserva a sus propios parásitos de la política, pero habrán de ser mejor que estos nuestros, salvo quizá Mubarak, Ben Ali, Sadam Hussein y Berlusconi.

El caso de Berlusconi es curioso. No vale la décima parte de Angela Merkel ¿quién lo vale? Vale menos incluso que Zapatero, lo que es valer realmente poco. Por cierto ¿alguien los vio juntos el otro día? Cada vez que hablaba la canciller alemana lo hacía con naturalidad, como una señora hecha y derecha. Yo no podía entenderla porque no sé alemán, pero su lenguaje corporal decía que no es tan distinta a cualquier mujer que está contando algo en serio. A continuación se pronunció nuestra joya, y sacó a relucir en todo su esplendor, cómo no, toda la amalgama de gestos y posturas, para que tantos ensayos si no los exponemos en las grandes ocasiones. Que si las manos extendidas, que si índice junto a pulgar arriba y abajo... Que se noten los 77 asesores y subiendo. Que se noten los expertos en imagen. Nos han moldeado a Zapatero como si fuera de arcilla hasta convertirlo en nuestro propio Kennedy de andar por casa. Hasta en detalles tan nimios deslumbra cómo somos, de pandereta y descalabro. Pero hete aquí que los hay peor que nosotros ¡no puede ser!

Pues sí, no se me ocurre nadie más tarado que los italianos. Ahí están, soportando estoicamente a Berlusconi, embebidos en Telecinco o en la cadena que este asalta-cunas rige con mano de hierro. Algo les debe dar que atonta el cerebro. Si es que yo por no estar cerca de espécimen como éste, me hacía del Inter así mi padre se apellide Maldini. Que Silvio Berlusconi flotando en medio de la corrupción siga de presidente es un misterio irresoluble. ¡Si ni siquiera ya nadie se atreve a tirarle figuras de alabastro! Para un gesto digno y el autor estaba de encerrar.

Aunque también nosotros tenemos nuestros propios Berlusconis, claro que el nuestro no se pone botox ni se opera para parecer el hijo que no sé si tuvo. Ni falta que le hace, tenemos a Camps que sigue siendo el hombre del traje gris, gris en la vida diaria, de gris transparente, es como si no estuviera, como si nunca hubiera venido, como si no existiera y nadie le fuera a echar de menos. Por eso no se detiene en mejoras del físico

¿a quién le importarían?

de hecho podría salir desnudo a la calle, es el hombre invisible. Sin embargo ahí sigue, de presidente de la Generalitat, y a juzgar por la razón (razón de raciocinio) de la gente, y lo que es peor, por las alternativas, seguirá muchos años.

Pues nadie se toma en serio que este hombre se venda por unos trajes. Si en verdad no son los trajes, es un detalle a considerar nada más. Este es tan zoquete que da la carrera política (que es vivir de lujo sin pegar ni golpe) a cambio de salir por la puerta sin hacer siquiera ademán de pagar. Otros se venden por un montón de millones, mira a Mubarak como se agarra a la poltrona, y se lleva con él 52.000 millones de euros, ahí es nada. Pero Camps es gris, y como hombre de pocas luces se vende por unos trajes. Como si los necesitara. Pero da igual, pues como decía José Mota no pasando nada...

Yo que soy un gran médico de mi mismo quisiera recetarme algo para que los noticiarios no me dieran tanto asco. Por un lado quiero estar informado, por otro me aterra ver y oír las noticias diarias. He pensado en grabarme alguna serie, estilo Friends y ponerla mientras como, o con el café del desayuno antes de ir a trabajar.

No habrá más remedio. Eso o irme a otro planeta. Alguno donde no quepa esta gente.

domingo, 16 de enero de 2011

Cuaderno borrador

Antes de que tus canciones fueran tan mías.

Paisanaje - Joaquín Sabina



O acaso yo tengo la puntería de Guillermo Tell o la red está llena de magníficos escritores. No se trata de que ayer siguiendo la pista de Su encontrará los pequeños relatos para leer de pie. O al menos tan solo, es que hoy cuando pulso en el enlace superior que dice Siguiente Blog, que me muestra cualquier otro al azar, entre el millón de los que hay, aparezco en el de una chiquilla que escribe como los ángeles.

¿La naturaleza del hombre es escribir?


Hasta tal punto impactado, que no sé bien que es lo que hago yo desde hace tantos años. Y cierto que alguna cosa produje que podía leerse, pero ahora me he convertido en un mozo de almacén de noticias. ¿Dónde está el corazón? ¿Dónde lo que hay de mí en este blog?

Me he convertido en un articulista de palabras vanas. Ninguna de las que dispongo significa gran cosa. Lo único que queda de mí es la que soy sincero. Es lo único que tengo y lo único que dejaré aquí.

Tenía la intención de escribir sobre el Papa, sobre el purgatorio ahora que se han atrevido a darle una nueva acepción. Pero pienso que tal vez tendría que dejar de mirar afuera. Olvidar las noticias candentes pero externas a mí, que no puedo cambiar. Tendría que centrarme en mis sentimientos, en lo que pienso de verdad.

Querría ser mejor, de verdad te lo digo.

sábado, 15 de enero de 2011

Nuevos blogs

Espero que no esperes que te espere.

No - Shakira


He estado navegando entre mis amigos con blog. He visitado a Bosco que se alegra de que la mimosa haya florecido, suceso no menor en estos tiempos en que los milagros y el consuelo hay que buscarlos en las cosas pequeñas. Y tendremos que hacer como él, fijar nuestra atención en la naturaleza, para reparar en lo que acontece sin que nos demos cuenta, en las cosas que damos por supuestas y tal vez por eso desvestimos de importancia.

He visitado a Su, que sigue escribiendo desde el sentido mismo de las palabras. De forma breve, como la lava primera de un volcán.

Y he descubierto a través de ella los Relatos para leer de pie. De Belén Lorenzo. Son relatos cortos pero intensos, como un café para el alma.

La música que escogió me encanta. Y las letras que envidia las envidio yo también al descubrirlas. Si fuera más metódico y porque no decirlo, leyera más de lo que leo, yo también anotaría fragmentos bellísimos, aquellos que me tenían en la extasiada repetición de su lectura. Me ocurrió algunas veces y con no demasiados escritores. En las veces que pensé que era imposible decir algo mejor.

He pasado la mañana oyendo música.

Creo que amo a Shakira. Parece que se ha separado de su marido. Se habla de Piqué aunque dicen ser solo amigos.

Tal vez un día hable de ella. Cuando no haya nada bueno que decir.

Por suerte existe.

Ben Ali y los tunecinos

Él le dijo vámonos.

Pájaros de Portugal - Joaquín Sabina



Desaparecida Sestea de escena vuelvo yo por el ordenador. Y que nadie se lleve a las manos a la cabeza, simplemente se ha ido a ver a su madre y por lo que cuenta, a darle una sorpresa tan grande que se la comía a besos.

Pero lo cierto es que sin ella rondando, encuentro más momentos para poder asomarme al blog. Llegar con el lapicero mental afilado. Aunque vengo sin un propósito claro. Como otras veces sin nada que decir, a priori. Algo saldrá.

Para eso me asomo a la prensa digital para ver si hay algo en ella que me inspire, no como a un poeta, no sabría, sino como a un cuenta-cuentos, que es lo que soy en realidad.

Leo que a Ben Ali le han dado puerta. O mejor dicho a cogido las de villa Diego, imagino que con las maletas llenas. Para quien no lo sepa, contaré que un servidor junto con la muñeca que me viene acompañando todos estos años, ha estado en Túnez, no sé bien si hace uno o dos años. Allí conocimos a Jalil que nos llevaba a comprar a los puestos donde él sacaba una comisión. Pero era afable y contaba las cosas con cierta gracia. Se llevaba las manos al pecho y contaba bajando la cabeza como si estuviera en medio de un millón de reverencias. Aunque más gracia tenía Sestea imitándolo. Que eran iguales en los gestos, aunque muy distintos en apariencia, por suerte.

Aquel país, del que podría buscar fotos propias, tenía aún más fotos que las que hicimos y estaban por todas partes, miraras donde miraras para enseñarnos al tal Ben Ali, que era un dictador disfrazado de milagrero, supongo que ahora puede decirse sin miedo, al que todo el mundo parecía mostrar un respeto no exento de temor.

Es lo que hay cuando no es de democracia de lo que se habla. A diferencia de la nuestra, que no será de manual, como no lo es ninguna, que tiene sus cosas malas, muchas, pero que admite por ejemplo que yo ponga aquí lo que se me viene a la mente, que ni es mucho ni importante. Pero actúo bajo el paraguas de la libertad. Deja que llene mi boca otra vez. LIBERTAD incluso para decir todas aquellas cosas que no me parecen bien.

Reyes viviendo como reyes con su cohorte de hijos-nietos todos, viviendo a todo tren, con mucha ropa de marca y mucho yate y casa-nieve, todo para nada, como herencia de hace 5 siglos, perfectamente prescindibles si fuéramos solamente un poco más modernos de lo que somos. Por amor de Dios, mira a Francia, estaría a años luz sino fuera porque nosotros tenemos fútbol, basket, a Contador y a Nadal.

Claro que si sales a la calle a preguntar a los paisanos, te dirán que ellos viven encantados con el rey, la reina (aunque no vivan juntos), infantado y principitos. Cotiza al alza su campechanía, nueve millones de euros nos separan, del mismo modo que la gente adora a Belén Esteban y su tabique de platino. No me asusta reconocer que si hubiera que hacer aquellas intersecciones de círculos de nuestra infancia, la gente, vista globalmente en masa, pertenecería, al menos su mayoría más al conjunto de lo estúpido que al inteligente. Pero después de todo los hombres como los ñu se mueven en manada y juntos tienen el mismo perfil contemplativo y bobalicón. Y no quiero que esto le siente mal a nadie. Que yo estoy en el centro del todo, procurando nada más ponerme a salvo de depredadores.

Pero si no fuera así, si la indiferencia e incompetencia no camparan a sus anchas de qué nos iría como nos va. Aunque a nadie le importe demasiado. Pero hablaba de las taras de esta sociedad, que sin embargo sirve para dar lecciones de democracia a la dictadura tunecina recién acabada. Porque qué decir de los tribunales, la teórica separación de poderes, que es un cachondeo y que como teoría suena bien, como los agujeros negros y el horizonte de sucesos. Pero que uno mira, remira y no ve por ningún lado. Y allí están los jueces aplaudiendo a la presidenta del Tribunal Constitucional, cuando deja de serlo, porque ella dice que el Parlamento actúa como un patio de vecinos, lo que es habitual, y contrario a la Constitución. Parlamento contra Constitución. Lo que es más grave.

De otro modo, no es que yo tenga ninguna prisa, que a mí ni me va ni me viene, pero ¿esta Constitución es la nuestra y los de todos los demás que vengan después? Porque a lo tonto, para mi desgracia además, van pasando los años. Y digo yo que aquello que aprobaron nuestros padres quizá no sea exactamente lo que queremos para nosotros.

En cualquier caso yo hablaba de Túnez. País encantador para visitar. Hicimos, calculo, creo más de mil kilómetros, tendría que comprobarlo. Ben Ali estaba en todas partes, en carteles, en las fachadas, en las farolas. Te miraba desde allí y parecía que nada fuera a ocurrir sin su control.

Sin embargo ha debido hartarse tras 24 años, lo tal vez los poderes fácticos, los que sean, le han quitado su protección, en resumidas cuentas, muy mal lo ha tenido que ver para coger el petate y salir corriendo. A mí me parece inconcebible. Aunque mis sospechas van por pensar que con 74 años y con todo hecho, y cuando digo todo hecho quiero decir con todo hecho, ha preferido la jubilación en algún país amigo, Arabia Saudí por suponer, donde no será el más pobre de los jeques.

Yo creo que cubiertas las necesidades más importantes hay un riesgo cierto de aburguesamiento, de que te de igual ocho que ochenta. A este tipo, a estas alturas le interesa más la joven esposa y los nietos que sospechar que alguien pueda pegarle un tiro bajando las escalera de palacio. Aunque luego a ese alguien le vayan a sacar las tripas por la garganta con una ganzúa.

En fin, vivimos tiempos sorprendentes. Me permito dar una recomendación. "Fall Again" de Michael Jackson. A mí me parece que estuviera vivo y todo fuera un sueño.



En los sueños las cosas más raras pueden suceder.

miércoles, 12 de enero de 2011

El loco

Vivir sin miedo.

Detalles - Chambao



Vaya cara pone el tipo que disparó a la congresista. Rapado y con sonrisa de Joker tras lograr jugársela a Batman.

Lo malo no es que el mundo esté lleno de tarados, sino que no sabes dónde te encontrarás a uno. Creo que por eso me gusta la vida en los pueblos. Si hay locos, los conoce todo el mundo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Feliz año

De volver a reír con los amigos.

Incluso en estos tiempos - Joaquín Sabina



En tiempos más audaces yo le ponía al sistema una hora y una fecha para que, llegado el momento, subiera el artículo que felicitaba el año, aclarando, eso sí, que no era yo el que a las 12 en punto estaba en frente del ordenador para hacer tal cosa. Que uno no tendrá la agenda del famoseo de este país, pero aún tiene quien a esa hora le pueda dar un buen abrazo.

Ahora no tengo muchas ganas de prefijar cosas para el futuro, aunque nadie entienda que hoy me levanté en plan pesimista de vaso medio vació, y tampoco es que haga de menos este blog mío, que lleva acompañándome tantos años. Es cierto que en los últimos tiempos anda algo descuidado, aunque solamente en lo concerniente a contenido, pues ahora luce moderno, a la vanguardia de los blogs más vanguardistas.

Ocurre simplemente que no encuentro un rato para contar mis cosillas, o quizá es que soy como el que se perdió en el desierto y vino a darse cuenta de que gritando no se saca más que una afonía.

Nada más quiero contar que estas vacaciones fueron las de los encuentros, las de volvernos a ver. Estoy feliz por eso.


FELIZ 2011, que nos dé todo lo que el 2010 nos escatimó. Pero sobretodo salud, salud para nosotros y todos los nuestros.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi buen amigo José

Deshojo el triste racimo de la nada

Nube negra - Joaquín Sabina



No hay verdad más grande que la vida no es nada. Apenas nada en realidad. Contaré que el día antes de venir de vacaciones a Valencia me despedía dentro de la misma oficina de mi buen amigo José y de su mujer Matilde, dos valencianos viviendo dichosos la jubilación en Asturias. ¡Por fin encontré a alguien a quien la plaza de Cánovas le dice algo! En realidad nuestra despedida fue a distancia, yo les saludé con la mano desde la puerta saliendo a tomar un cafetín y ellos me desearon buenas fiestas y feliz año desde dentro.

Unos días más tarde me llega un mensaje de un número desconocido urgiéndome a que me ponga en contacto con Matilde, sin concretar más. ¿Qué puede haber ocurrido? Sé que José va de cuando en cuando al ambulatorio, pero para poca cosa... Al llamarla poco después me entero de que él ha fallecido de un infarto, certero e imprevisible, dejándola sola. Yo, de una pieza, me puse a su disposición para todo, ya no como empleado de la empresa que me tiene en nómina, sino como amigo para los ratos de flaqueza, que ahora serán todos. El alma humana que existir existe se duele ante las noticias de la muerte, estamos de paso nada más, de paso y sin saber por cuánto tiempo. Pero cuando le dije que había que salir de eso, de esa pena inconsolable, la vida es larga y nos queda mucho camino, vine a darme cuenta de cómo puede cambiar todo en un instante y de lo muy huecas que pueden llegar a ser algunas palabras, cuando apenas significan.

Se fue al limbo nuestro propósito de recorrer el camino del Cares los cuatro juntos. Dejando un coche en el comienzo y otro en el final para no hacerlo dos veces. Y tampoco podremos tomar al fin la paella en la paellera que se hizo llevar Matilde para que la paella, de buena, mereciera tal nombre. Todos nuestros planes de amigos a los que les parece que se conocen desde siempre evaporados, todos los proyectos, humildes pasatiempos desde un encuentro afortunado, desaparecidos.


Matilde va a vender la casa del San Roque. Va a vender la buhardilla que nos enseñaron en Llanes, su última adquisición, y que daba para vivir muy bien. Va a vender el todoterreno.

Deja Asturias, donde eran tan felices juntos, para volver a Valencia.

¡Terrible destino donde marchan los planes que se volvieron imposibles!

Terribles noticias, que difícil de creer.

Terrible vida, terrible muerte.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Asesino en el asilo

Who is it?

Michael Jackson



Antes hablo, antes sale.

El tipo de la residencia Caritat. Que daba a los ancianos lejía para beber. Lo detienen por a lmuerte de una y él dice que mató a tres, pero no debe ser cierto porque han mandado desenterrar a ocho que murieron en sus turnos.

Es un caso terrorífico que da que pensar acerca del mundo en que vivimos. Un mundo que junta belleza y horror a partes iguales, a ratos dentro del mismo día.

Yo estoy descubriendo de nuevo Michael Jackson, van sacando nuevas canciones del cajón donde las dejó sin que le convencieran del todo. Pero una vez muerto esas canciones valen una fortuna, la que van a conseguir con el nuevo disco. Estoy viendo tenis, agradezco de veras que Teledeporte de tanto durante el año. Ahora veo a Rafa Nadal del que soy fan acérrimo, hasta el punto de que sus derrotas cambien mi humor, y me revuelvo pensando que es el primero del mundo sin saber sacar. Y me llevan los demonios contra su tío-entrenador que se faja la gorra de publi y no saca un momento para enseñarle a Rafa como se la echa Roddick, que no es más alto ni más bajo que él.

Hoy Rafa nos sorprendió a todos con una salida de tono para defender la repetición de un punto. No necesité de sus explicaciones posteriores. Sé lo suficiente para saber que tenía razón. Evidentemente él no arbitra, arbitran los jueces de línea y por encima de ellos el de silla. Sin embargo por encima de que se enfrentara al arbitro de tal modo me sorprendió lo rápido que aparcó la cólera para convertirla en furia a favor de resolver los puntos. Tiene 24 años y es más maduro que muchos mayores que él. ¡Qué fácil hubiera sido echarse la bolsa al hombro tras decir como dijo que no quería continuar! Probablemente al llegar a la ducha ya estaría arrepentido, pero volvió a darnos una lección a todos. Según lo dijo cogió la raqueta para barrer a Berdych como una fuerza desbocada de la naturaleza.

Tengo pocas certezas todavía. Una, en este mundo de belleza y horror Nadal está entre los buenos, aún.

De Michael Jackson quiero pensar igual. Aunque de él haya que hablar en pasado. Es libro cerrado con muchas páginas inexploradas. Artísticamente es culmen. La más alta cima.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Asesino en el asilo

Rosa gris.

Rosa gris - Duncan Dhu



Hubo un funcionario, oficial por más señas que hacía las funciones de secretario judicial en un juzgado de paz (aclaro que el cargo de secretario es un cargo superior, pero es práctica habitual en juzgados de paz). Este señor tomó la determinación de firmar (papeleo que requiere su firma) solamente una vez a la semana, lo que significa que se trasladaba al juzgado solamente esa sola vez cada 7 días, quedando el resto del tiempo a su entera disposición para lo que fuera menester, exceptuando claro, trabajar. Se podría decir que vivía de vacaciones, o casi, pues una vez a la semana tenía que hacer la penosa tarea de desplazarse al pueblo donde tiene plaza a trabajar un poco. Y esta decisión, 4 días de trabajo al mes, que alguno calificará de poco profesional no le trajo problemas hasta que falleció, inoportunamente, un paisano del pueblo y hubo que esperar, no sé si del viernes, funesta muerte tan a destiempo, al lunes o martes en que firmados los papeles, lo pudieron enterrar. ¡Con lo bien que lo tienes montado y te lo vienen a joder! Con razón pensabas que ese Fulano te la tenía jurada, que muriendo entonces te está buscando las vueltas, en vez de morir en martes, como buen cristiano...

El juez de paz, que no es sino otro vecino del pueblo, este sí de visita diaria y lo que se tercie, estricto y trabajador, que sabe de derecho lo que ve en las películas, obró con buen criterio al hacer las gestiones oportunas para procurarle un expediente al Oficial venido a Secretario. Apoyado en todo momento por el juzgado, éste sí, de Primera Instancia e Instrucción de una localidad cercana. Pero a la hora de la verdad quedó todo en agua de borrajas y el expediente se archivó por falta de pruebas o porque quien decide es aún menos de trabajar que nuestro oficial pillado de novillos continuos casi todos los días de la semana. Así que para no ser examinado mejor no examinar. ¿Quén no echó un borrón? Y quien esté libre de culpa que tire la primera piedra...

Pero la historia de nuestro amante del trabajo no acaba aquí. Sería bueno, esta gente suele estar llamada a grades cosas. Liberado de cualquier reproche es lógico pensar que siguió haciendo su vida maravillosa hasta que decidió salir de la plaza en cuestión en busca de algo mejor. ¿Es posible algo mejor que eso? Siempre es posible.

En excedencia de Oficial vete a saber porque vericuetos del destino ha terminado siendo un cargo en la administración PARA EL CONTROL DE LOS HORARIOS DE LOS FUNCIONARIOS. ¿A qué esto no te lo esperabas? Él controla que los funcionarios de carrera cumplan con su cometido, con horas de entrada y de salida. Paradojas del destino, la vida es más audaz siempre que las películas, no hay guionista tan ingenioso, no hay ficción que supere lo que la realidad nos depara.

Yo creo que es como si pusieras de celador de un hospital o de un geriátrico a un asesino en serie. Alguien que mata siguiendo una pulsión desenfrenada. Pero además se lo pones fácil, que no haya que subir al Everest para empujar al otro abajo, basta con desconectar este cable de aquí, ese tubo de allá, este botón de encendido. Vamos a premiar a los que menos hagan por la audacia de sobrevivir y medrar haciendo tan poco. Algún mérito tiene, no lo vamos a negar.

Quién más y quién menos tenemos alguna experiencia de lo que es trabajar con gentes vagas, de las que miran para otro lado cuando hay cosas pendientes. Los malos profesionales son un cáncer en los trabajo, sobre todo porque con carácter general enervan a los que trabajan (es dinamita del buen ambiente). Y muchas veces ni a unos ni a otros les ocurre nada. No hay reacción ni a la acción ni a la no acción. No hay consecuencias. Ni a unos les irá mal ni a los otros bien. Los hay que juegan en la liga de las estrellas, donde todo es plácida falta de compromiso y los hay de los que se dejan las rodillas en la segunda división.

A este paisano trabajar tan poco le dio alas. Nada menos que controlar la puntualidad de los funcionarios. Quizá porque ya se las sabe todas, quizá porque quien es capaz de urdir planes para dar siempre lo mínimo es de los que viene cuando tu vas, que no te estás enterando. Uno más de los que está de vuelta, de los que sabe latín en todo lo que sea hacer chanchullos y salir airoso.

Es el asesino del asilo de ancianos. Del que menos te lo esperas.

Es el lobo al cuidado de las gallinas.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Ocurrencias

Vivo todo el tiempo, digo algunas veces.

Anado

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nuevos tiempos

Se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo.

Siete cristantemos - Joaquín Sabina



Primera sorpresa, cada vez escribo menos.

Pero a partir de ahora será en este blog remozado y acorde a las nuevas funcionalidades que permite Blogger. Me actualizo porque quise saber qué había de nuevo tras tanto tiempo dándole la espalda. Por eso y porque la web anterior venía de noviembre del 2007. Ya ha llovido.
A favor, lo que hay a la vista; en contra, que la arañuca se quedó en el diseño antiguo. Meras formalidades al fin. Simples apariencias. Lo importante es que el fondo es el mismo, para bien o para mal.

¿Merecía la pena? No lo sé. Pero es punto de partida acabando el 2010. El 2011 está a la vista.

domingo, 31 de octubre de 2010

El misterio de Annlea

Tu mal y tu bien.

A la orilla de la chimenea - Joaquín Sabina



Annlea (Aunque nadie nos lea) está sentadita en un rincón sin hacer mal a nadie. No tiene actividad ninguna, se podría decir que ha dejado la pluma en el tintero. Que está en uno de sus largos descansos, quizá el definitivo. No admite más historias por ahora, tiene las palabras contadas y cercadas. Pero aún las muestra, es un expositor abierto al público, y mi intención es que lo sea mientras yo pueda.

Pero de algún modo aún tiene alguna actividad. No hay momento en que entre y que no vea al menos a 5 personas de visita. ¿De verdad tenemos tantos lectores? Tiene que haber truco en algún lado, a la gente le va más visitar Facebook o similares, que se comporta como encontrar a un amigo en el ascensor hasta la planta baja. Un intercambio de saludos sin ir más allá.

No es sólo que Annlea tenga lectores que uno se imagina de carne y hueso sin creerlo del todo, sino que algunos de ellos se dan de alta en la web introduciendo los datos oportunos ¿quizá dispuestos a participar? ¿empeñados en sacar al portal literario de su decaimiento?

Luego las cartas se ponen boca arriba. Y esos nuevos miembros son en su mayoría misteriosos innombrables que acceden, imagino, para utilizar la web de portavocía de milagrosos remedios financieros, que aúnan tus deudas en una sola para luego darte ese jarabe en cucharas sin esperas y con mucha letra pequeña. O nos hablarán utilísimos alargamientos de lo que haga falta, con tubos de vidrio irrompible para que metamos el codo o lo que queramos alargar (que no ha de ser el codo forzosamente), o nos hablarán, con la complicidad del que está dentro, de lo bien que se siente uno cuando se es fuerte y vigoroso, tomando una receta completa de anabolizantes, que si bien es verdad que están muy mal vistos en los Juegos Olímpicos, digamos también que para los próximos quedan un par de años. Y no todos habremos de competir, dicen bien.

El acceso y registro el libre. No tengo problema con ello. Aunque de cuando en cuando tengo que acceder yo también para deshacer lo que ellos han hecho. Es una tarea sencilla, me basta con entrar en la administración del sitio y comprobar quienes se registraron y nunca pulsaron el enlace que valida el registro, aunque yo soy más concienzudo y navego entre los que llegaron hasta el final para no dejarme a nadie que se llame Creditcardpcmbo o Apartnerlife, Praildimele...

Así que encontrados los acompaño a la puerta, como el guarda de un museo haría con alguien que estuviera tocando los cuadros. Les enseño el camino y lo recorremos apaciblemente para que lleven sus remedios infalibles a algún sitio donde sus palabras no tengan eco. El silencio de Annlea vale mucho como para que vengan a interrumpirlo con banalidades de hoy para mañana. Si Annlea se levanta un día será para volver a escribir, que será nuestro modo de volver a contar.

Germán Aburto estaba empeñado en ello. Me escribía a veces. No le puedo estar más agradecido.