lunes, 26 de mayo de 2008

Los sinvergüenzas

Sueño con los ojos abiertos.

Realidad o sueño - Jarabe de Palo



Veía hoy el programa de la 2, Saber y ganar. Es una buena idea que se ha vendido a la publicidad. No hay que esperar a los anuncios para que te avasallen con productos para comprar. Algunos excéntricos como el reloj Turmillón que tiene un mecanismo interno que compensa la pérdida de precisión de las manecillas por el influjo misterioso que ejerce la ley de la gravedad desde el centro de la tierra. ¡Vaya mundo éste con aparatos de alta tecnología para compensar desajustes de tanta importancia!

¡Qué avanzados andamos en algunas cosas! ¡Estamos viviendo el presente de un futuro de película!

También te presentan una sucesión rápida de algunas imágenes para que digas, por ejemplo, el político que aparece dos veces ante tus ojos, aunque también los nombran a la vez que aparecen, supongo que para que puedan jugar los un poco ciegos. Han llegado incluso a dar la pista de la letra con la que empieza el nombre, que al fin se trata de darlo mascadito para que llame cuanta más gente mejor. El negocio es el negocio.

Y uno está siempre deseando ver en pantalla a los políticos, los queremos demasiado como para olvidarlos en el momento justo en que absorbemos cultura y ponemos a funcionar las neuronas aletargadas.

Quizá por eso llama la atención que en un país como este, se puedan dar a veces esos contrastes. Por un lado la precisión que corrige el desajuste que nos impediría dar la hora exacta, sin temor a equivocarnos, sin poner en riesgo de llegar un par de segundos tarde a nuestro interlocutor, y por otro despropósitos como el que se está viviendo en relación a la oposición de Secretario Judicial, turno libre.

Si alguien dedicara unos minutos a parar a la gente por la calle con la excusa de preguntarles acerca de lo que peor funciona en España un porcentaje muy importante, yo creo que por encima del 80% diría que la Justicia. Y lo diría porque es verdad. En palabras de Joaquín centrocampista derecha del Valencia para referirse a la selección española:

"Es un cachondeo y un despelote".

La justicia es un cachondeo sí. Y un despelote.

Y si tuviéramos un ministro de Justicia con algún apego por la verdad lo habría reconocido ante las cámaras quizá con un:

"Esto es un desastre total. Pero no es mía toda la culpa. Ya estaba así cuando llegué".

Con esa cantidad infinita de expedientes abandonados sin esperanza en las mesas y estanterías de los miles de juzgados. Así que para empezar a solucionarlo se incorpora gente nueva que han de pasar por tres exámenes durísimos, hecho que obliga a varios años de estudio de hasta 14 horas diarias (en los últimos meses). Después de todo 153 temas de memoria, con doctrina y leyes de "pe a pa" no son cosa de hoy para mañana.

El problema surge cuando se inventan un tercer examen que no se daba y que es de tipo práctico y eliminatorio. Dos cribas para dejar los más de 3000 candidatos en 248 tras sos examenes, uno de tipo test y uno oral ante alguno de los tres tribunales de 7 personas no es suficiente.

¡Si se pretendían cubrir 325 plazas!

¿Cubrir las plazas vacantes no responde a una necesidad? Pues si no la hay hoy, cuando las miserias de nuestra administración de justicia están a la vista de todos...

¡Cómo puedes quedarte con menos de los que necesitas! ¡Cómo tantos miembros escogidos para seleccionar pueden ser tan tontos o hacer tan mal su trabajo! ¡A qué precio se paga la cordura!

¿Nadie ve el fracaso que supone no saber medir el nivel de exigencia hasta eliminar más de los que necesitas?

¿No es acaso de ley decirles a los miembros del tribunal que no tienen ni idea de como se debe realizar una prueba de selección! ¡No sería natural despedirlos diciendo que habrá más oposiciones pero que ellos no volverán a estar por ser tan incompetentes!

Pero es que luego llega el tercer examen y tiran de lucirse. Plantean 10 preguntas sobre un caso práctico de procesal civil y dejan a los 248 candidatos con la impresión de ser todos idiotas con todas esas leyes y libros en las maletas. Y a todos les falta el tiempo y les parece que el examen era harto difícil para ser novedad, y les queda la impresión de haber estado jugando a la ruleta rusa, con una bala en la recámara. ¿No iba a ser un mero trámite como se decía por todas las esquinas? Con la deshonestidad de no poderlo decir a voz en grito porque se cometió la torpeza de promoverlo como una criba más. Está escrito. ¿Qué quieres? ¿quitarte 60 o 100 personas más? ¡Aprobar a un puñadito de nada para darte golpes en el pecho! ¡Pero si en otro tiempo este examen se lo pasaban unos alumnos a otros durante la prueba! ¡Si era así cuando estos lumbreras asomaban los ojos a los libros con gana de cambiar el mundo a mejor! Pero ahora son más papistas que el papa. En verdad de buenos que son la realidad de este país no les hace justicia.

Aunque esta gente necesita de un mes para corregir los exámenes, un mes en que los opositores no sabrán si los últimos años valieron para algo o no. ¡Qué importa que tuvieran la obligación de tenerlo resuelto antes! ¡Se conceden una prórroga a si mismos y santas pascuas!

No pidamos a su eminencia que además sea trabajador.

Y tanta gente humillada, deseando tras tanto esfuerzo la limosna de estar aprobado aunque sea raspado. ¡Qué más dan las notas de los otros exámenes! ¡Qué más da si fueron altas! Volvemos a estar en sus manos, somos una marioneta del destino.

Pero este destino está en las exigentes manos de los mismos que son un cachondeo, un despelote y a fin de cuentas, un desastre total. Claro que ellos lo tuvieron más fácil para acceder porque no eran ellos precisamente los que estaban para exigir. Los rascacielos nunca estuvieron tan altos, ni costó ascenderlos tanto.

Vivimos el mayor despropósito inimaginable. Quizá haya que entrar al detalle y dejarlo a la prensa, que se sepa que en este país de pandereta, de Pepiños Blancos que ganan 6000 euros mensuales a algunos se les paga el esfuerzo aproximándolos al abismo. Somos el burro detrás de la zanahoria.

Quizá quede un resquicio de cordura. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

La lógica dice que este examen práctico se tendría que haber dado, si es que se ha de dar, que ya hay quien informa que ahora lo quieren quitar de nuevo, después de los dos meses que han de pasar en la escuela judicial en Madrid, aún después de los 4 meses de prácticas que harán sin cobrar el sueldo completo en alguno de los juzgados de este país. ¿O acaso se quiere que esta gente responda a los casos prácticos correctamente sabiendo nada más que de la teoría de sus manuales y de cada uno de los párrafos de la ley?

¿Siendo así por qué mandarlos luego a la escuela judicial?
¿Por qué los meses de prácticas sin responsabilidad?

¿Aprobar este invento a estas alturas no tendría que dejarlos trabajando con el sueldo íntegro y al mando?

La respuesta es sencilla.


Yo solamente espero que entre tanto cordero surja alguien con arrojo para impugnar este despropósito mayúsculo. Porque quizá la unión de todos los saque de ese estado permanente como marioneta en manos de gentes mezquinas, con esa impresión de estar vendidos todo el tiempo. Hay medios y modos hacerse valer. De que la verdad resplandezca.

En el reino de la mediocridad hay quien se cree en el Olimpo de los dioses. Se creen intocables. Tiran con bala rey. Son la exquisitez de la alta cocina en el centro del "burguer".

Sin embargo, hemos triunfado bastante.

No hay comentarios: