sábado, 26 de mayo de 2007

Vivo

Vengo poco últimamente, pero sigo vivo. Nos hicieron en la plaza Mayor de Madrid una caricatura. En cuanto encuentre el cable del móvil que lo conecta con el ordenador la subo. Yo creo que me ha captado. Soy yo. Y no exageró la nariz que tengo, lo que me sorprendió agradablemente. Puede ser que haya ensanchado la cara.

Tengo algunas cosas que contar. Otro día.

sábado, 12 de mayo de 2007

Mañana de prensa

Vuelvo de la calle, de hacer la compra en el Dia, tengo una calculadora en el subconsciente, clavo la misma cantidad cada vez. Quizá sea que siempre compro las mismas cosas aunque las ordenemos distinto en la caja. Antes estuve tomando un café en la terraza del Latino. Leyendo prensa y mirando desde lejos los carteles electorales de los tres partidos más importantes que concurren a las elecciones municipales y autonómicas.

El PSOE concurre con un "Haremos más" que deja la impresión de que 4 años no bastaron para hacer todo lo que querían hacer aunque estén en la dinámica generadora de bienestar que es ya imparable o acaso sea una promesa por si flotara en el aire que no hicieron suficiente en la oportunidad que se acaba. Algo así como que esta vez nos irá mejor seguro. Hay que volver a intentarlo. La fe es una fuente inagotable.

El PP acude a los votantes resaltando la palabra confianza, la ponen más grande en los rótulos, aunque el lema completo sea "Confianza en el futuro". Significa que son de naturaleza optimista y tienen confianza en el futuro. La mirada hacia delante que han de suponer todas las elecciones. Una superación del presente para llegar a un futuro mejor. Supongo que subliminalmente también vienen a reconocer que si no hubo confianza en el pasado, al menos en el más reciente, podrá haberla en el futuro, de su mano. Este caso es paradigmático, viene siendo habitual que en política se acuse a la otra parte de la falta que nos acusa. Si dicen de un político que engañó a los ciudadanos entonces la defensa no será demostrar que no se engañó, será decir que quien dice que engañó engaña a su vez. Ya hablé de eso alguna vez.

IU utiliza aquí "Gana Asturias". Es decir, votándoles gana Asturias. Pero lo mejor de su cartel electoral no es el lema que al igual que los otros es absolutamente prescindible e intercambiable, lo mejor es que en la foto el candidato autonómico y el local, cada uno en su postura sostienen una manzana. Y el que concurre en las municipales sostiene con una mano, y con la otra, quizá porque los expertos en imagen quieren mostrar las dos, al no saber donde ponerla termina asiéndola a la muñeca de la que tiene la manzana como si fuera sostén de aquella. Aunque el peso de una manzana no parece que necesitara de tanto, así que termina siendo una foto un poco extraña y extravagante, como Izquierda Unida, supongo.

Nos queda mucho mensaje electoral por delante. Yo particularmente estoy más interesado en que resuelvan por fin la huelga de transporte. El viernes próximo marcho a Madrid de fin de semana, es un día marcado en rojo en el calendario; me hace una ilusión bárbara.

viernes, 11 de mayo de 2007

Nada por aquí...

Nada por allá... ¡Pero nada!

(Para dos semanas sin ir a la piscina)


Puede parecer que esta web no la habita nadie, pero me he tirado toda la semana sin nada que decir. Quizá mañana diga algo, estamos en campaña electoral o en precampaña, que es la misma cosa pero se hace antes. Una forma de saltarse los plazos de inicio sin que importe a nadie, a nadie le parece mal, a nadie bien, tampoco. Nunco hubo línea más fina, casi es invisible.

El caso es que parece que hemos entrado en el tiempo en que los políticos se acuerdan un poco de los ciudadanos. Se disfrazan con las frases de toda la vida, nos hablan del futuro, de la esperanza que es una flor que nunca se marchita. Y nos siguen pareciendo tan malos como lo fueron siempre (son igual de malos).

Yo nunca fuí de mitines ni de aglomeraciones, pero me vi en cierta ocasión con la oportunidad de oír, casualmente al candidato a alcalde por IU para la ciudad de Valencia. Ocurrió que daba el discurso en el jardín de Viveros y coincidió que yo andaba paseando con Sestea por allí. Pues bien, yo que quizá lo hubiese votado sin haberlo oído nunca, me encontré con que aquel hombre no creía ni una palabra de lo que decía. O tal vez yo no creía que él lo creyera. En definitiva dio igual, el mitin que tenía que haber servido para ganar mi voto logró perderlo.

Tantos buenos propósitos en los tiempos que corren, y tan seguidos ahora cuando antes no movieron un dedo por cumplirlos, hartan hasta al más paciente de los votantes. En realidad ocurre que sospechamos que los políticos no son humanos. Son otra cosa,

y no gustan.

domingo, 6 de mayo de 2007

Bosco y los anuncios

Leía ayer a Bosco en su blog. Se quejaba por la cantidad y calidad de los anuncios con que interrumpen la programación, era una queja al viento, lavar los dientes tras ingerir arsénico prácticamente para nada. Pues escribir un blog de estos, el suyo o el mío, que no visita casi nadie es como tener una isla desierta en propiedad.

Escribe Bosco con gracia cuando quiere. Otras veces escribe con las palabras que ya no usa nadie, y que probablemente nadie usó antes de él, ni nadie usará. Aunque son palabras todas reales, como las cosas que cuenta, a veces del barrio y a veces de los anhelos, de los recuerdos de una vida bien vivida. Se hace difícil algunas veces, tiene que ir uno de la mano del diccionario o sobrentendiendo por el contexto para continuar, pero con carácter general los textos le quedan como composiciones musicales casi perfectas. Y al acabar su lectura, invade la mayoría de las veces la pena, porque queda flotando en el aire lo que contó y lo que no, la sensación de que en el silencio algo desparrama.

Contaba Bosco porque lo tiene medido, que los bloques de anuncios llevan no menos de cuarto de hora. Tiene toda la razón, a mí me ocurrió que olvidé lo que estaba viendo y me di de bruces a la vuelta diciéndome - ¡ah! era esto...

Otras veces me di por vencido y al ver un nuevo corte decidí que lo que faltara no merecía la espera. Así me ocurrió con algunas series de televisión, incapaz de absorber el ingenio de tanto creativo de publicidad preferí irme al sobre de la cama, encender el MP3 para oír música pensándome hasta quedar dormido.

Y que decir de la calidad de los anuncios. Si yo trabajara en eso de la publicidad, si gastara los millones que sé que gastan en hacer los mejores anuncios que diera de si el talento creativo, me esforzaría al menos porque no acompañaran mis prodigios de los abortos de la competencia o de los de cualquier otro anunciante. Alguno dirá, mejor que pongan uno de esos engendros antes que el tuyo pues si es bueno parecerá aún mejor en la comparación. Pero no es verdad, hace unos años tal vez sí. Ahora los pacientes consumidores tenemos nuestras listas negras. Si yo veo que en la interminable sucesión de consejos publicitarios inicia aquel de Aquarius, por ejemplo, que tiene cantando en inglés a Raphael, entonces cambio de canal sin rubor alguno, y me quedo en cualquier otro anclado hasta que sepa seguro, cierto, que no me lo encontraré corrido parte pero inacabado al volver. Pues es tal el temor a verlo y a escucharlo como a manejarme por una mansión habitada por fantasmas.

Y lo sentiré de veras si a la vuelta dejé de observar uno de esos raros, hallazgos televisivos, que iba pegado a la cola del que acabó. Porque perdieron un cliente potencial por culpa de quien los ordena para antena en esa franja horaria.

Con lo fácil que sería dejar todos los malos seguidos, si no trasladados a las 4 de la mañana al menos si con un cartelito que advirtiera lo que se avecina y por cuanto tiempo. Así podríamos cambiar a otro sitio, aprovechar para ir al baño, al frigo, o a decirle a quien queramos cuánto la queremos y por cuanto tiempo se lo vamos a decir.

sábado, 5 de mayo de 2007

Batasunas

Las cosas no se ven como son. Las vemos como somos.

Hilario Ascasubi.


Ya me he pronunciado alguna vez en contra de la ilegalización de partidos políticos. Me parece una medida de otro tiempo y de otro sistema político. Porque en su esencia la idea de democracia casa bien poco con la dejar sin cartas a quien no piensa como nosotros. Más bien uno espera que sean los votantes los que den o quiten razones. Es mi forma de pensar, nada más. Lo que espero no sea interpretado por algún ágil mental como una concesión al terrorismo, a ETA, o a los asesinos de la naturaleza que sean, aquellos que prentenden convencernos a punta de pistola. Eso sería intolerable. Mi rechazo a ETA y a la tiranía que a supuesto para los vascos y por extensión para todos los españoles es tan firme como lo fue siempre, y en algún rincón de este espacio, disperso de años, ya quedó constancia. Y demostré tanta sensibilidad como el más sensible precisamente porque el azar me dispuso a nacer allí, hace bastantes años. Más o menos los que llevamos de democracia.

Sin embargo soy de los que piensa que ya teníamos un código penal bastante bien acabado para perseguir individualidades y no formas de pensar. Y que si un sujeto comete un delito; enaltecimiento de terrorismo por ejemplo, debe ser perseguido con todos los medios de los que dota un Estado de derecho. Y si son todos los amparados bajo unas siglas los que los cometen, todos tendrán que rendir cuentas ante la ley, pero como sujetos únicos, responsables de sus actos. Del mismo modo que el agrede a otro, roba o mata.

Decía Arouet Voltaire: "Lo que usted afirma me parece disparatado, pero defendería con mi vida su derecho a decirlo". Quizá ese es el germen de la democracia.

Hace unos días escuché en la televisión que se debía ilegalizar alguna agrupación de electores porque en su nombre constaba la palabra Batasuna que significa unidad es euskera. Llamándose igual tendrán que ser lo mismo, y si ilegalizamos aquellos habrá que ilegalizar también a estos. Hasta ese punto hemos llegado y a nadie le sorprende.

Es seguro que la ley de partidos no se habría dado sin el Partido Popular en el gobierno. Del mismo modo que hoy reina una confusión importante entre los poderes fácticos del estado, ejecutivo y judicial parecen mezclados e indisolubles. Instrumento el segundo del primero. Con unos tribunales que en sus instancias más altas parecen gobernados nada más que por las mayorías que escogieron a cada magistrado.

Por suerte todos aquellos que quieren levantar fronteras entre nosotros, que construyen muros para mirar su propio ombligo, están en una carrera contra el tiempo.

Avanzamos en un mundo en el que la globalización abrió puertas y ventanas. Los ciudadanos somos cada vez menos de un sitio y más de todas partes. Somos ciudadanos del mundo, y estamos cada vez más cerca unos de otros sin importar la distancia espacial. Pronto no habrá quién quiera un País Vasco apartado de todos. Quizá porque ese interés se habrá desvanecido al comprender que no hay vecinos. Que no hay un ellos y nosotros, que somos lo mismo si sabemos respetarnos.



Nos hablan de un futuro no muy lejano en que cada persona tendrá su alter ego en la Red, que será un inmenso prado verde en que cabremos todos.

Yo, aunque nunca fui el primero en nada ya estoy por aquí; y me voy a quedar.

viernes, 4 de mayo de 2007

La forma de querer tú

La forma de querer tú
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio. Tus besos
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: Jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.

Pedro Salinas

Humorista Aznar

Las vueltas que da la vida. Ocurren cosas inesperadas, podemos jurarlo. Resulta que Jose María Aznar, expresidente de gobierno, se emplea ahora como monologuista en reuniones del PP o de la fundación esa que preside con mano diestra, es decir, mano derecha.

Hay un video en la red en la que se le ve realmente en su salsa, con el peluco que gasta ahora que está desmelenado y sin apenas bigote, debe ser que ya no alterna tanto con Bush como antaño (siempre tendrás un bigote cerca). En el video en cuestión se le ve muy suelto, logrando de la afición entregada casi aplausos y vítores al decir que no quiere que le digan que no puede ir a más de tanta velocidad, lo que imagino que significa que las señales de tráfico son una mala idea, que mejor dejar que cada uno vaya a la velocidad que le pida el cuerpo o permita el vehículo. Tampoco quiere que le digan que no puede tomar hamburguesas de tanto, que es comida muy del país, ni no se qué del vino. Está visto que Aznar quiere hacer lo que le dé la gana sin cortapisas. Que quiere meterle un bolígrafo en el escote a una periodista, lo hace y santas pascuas. Él es así, la alegría de la huerta.

Termina diciendo que no le gusta el lema de la DGT "No podemos conducir por ti". Que siempre que lo ve piensa: ¿Quién te ha dicho que quiera que conduzcas por mí?

Fuera de que sea un lema algo sospechoso de tratarnos como a menores de edad, la verdad es que viene a incidir en que conducir bien o mal depende en exclusiva de cada conductor, que no vendrá nadie detrás a reparar los errores que podamos cometer. Sin embargo a Aznar no le gusta porque todo aquello le da la impresión de estar siendo hurtado en su libertad, o al menos eso se trasluce. No quiere ser guiado como un niño en dirección ninguna. Pero él dijo mirando fijamente a la cámara, si lo creen, creo, creeréis, ya huele a zafarrancho:

-Pueden creerme que hay armas de destrucción masiva.

Y esperaba que la gente le creyera, y esperaba que la gente lo apoyara.

Lo malo para él es que no ocurrió ni lo uno ni lo otro. No había más pruebas que su mirada ante la cámara, sus ojos fijos, su peinado cabello negro y su bigote. Era su palabra, y un hombre vale lo que valga aquella. En aquellos tiempos guiar y ser guiados estaba mejor visto. Por eso quizá ahora es, alma de cántaro entre conferencias, una bala perdida y rebelde.

Tal vez si entonces hubiéramos tenido un anuncio que dijera:

"No podemos gobernar por ti", hoy no contaríamos los muertos en Irak por miles; y lo peor es que pasados los años, unos cuantos ya, y no parece que estemos en el camino de la paz.

Esta visto que al trío calavera no se les sacaron los colores suficiente. Tienen la conciencia limpia como una patena.

jueves, 3 de mayo de 2007

Roturas

Ha pasado a la final de la UEFA el Sevilla en vez de Osasuna, y es para una mayoría entre la que me cuento una mala noticia. Como fue buena que cayera el Chelsea de Mourinho, pero así son las cosas, dos días buenos seguidos, son raros.

De que cayera el Chelsea nos alegramos porque no tragamos a Mourinho que es un entrenador que empezó siendo nada más un traductor (lo que es poca cosa en el mundo del fútbol y de importancia fuera de él). Nos puede su arrogancia que es además calculada, como su apariencia de vagabundo borrachín que encontrara entre los cubos de basura unos cuántos trajes de Armani.

Nos gustó porque puede ser que el fútbol, como el amor, no se compre con dinero. Con dinero se compra otra cosa, Abramovich a estas horas debe saberlo de sobra.


Sin embargo hoy llega el Sevilla y pasa, y se nos fastidia el día, con los bueno que estaba siendo, ya decían que hasta el rabo todo es toro. Y puede que aunque tarde el día se tuerza.

Por supuesto no fastidia por el bueno de Juande, que era un entrenador de esos que nunca llegaba al final de sus contratos, lo echaban antes. Era de esos de quita y pon, para emergencias si las hubiera o para crearlas sin falta que hacían, oiga. No era de los llorones como Lotina, aunque tenía desde antes de empezar el partido la cara del perdedor, como si anticipara en la expresión de su rostro el descalabro inminente. Quizá era un sexto sentido, una especie de premonición, pues tarde o temprano el equipo desmoronaba.

Juande en realidad tiene todas nuestras simpatías, y quizá más ahora que le vienen bien dadas y aspira a saltar el charquito por ver si le dan para entrenar al Chelsea (ya sin Mourinho). Es un entrenador ambicioso y por lo visto de los más fácil de acertar desde las gradas, vamos que como una diana que pudiera perder el conocimiento (el mucho o poco que tenga).

Si fastidia lo del Sevilla que cacarea, es por Del Nido, que es un abogado con pinta de mafioso, bastante bocazas y mete patas. A mí me da el pálpito de que este va a estar en el ajo de lo de la operación Malaya. No sé si subalterno, como la Pantoja, o como principalísima Roca. Pero lleva pinta de no ser del todo ajeno.


Espera en la final el Espanyol. Veremos que ocurre. Yo brindo porque si alguien se lesiona durante el partido, no nos digan aquello de que sospechan que sea una rotura fibrilar, sino un mucho más humorístico:

-Me temo que sea una rotura piernil. Lo que será admitido como cierto por toda la concurrencia, sin excepciones.

Y si no se quieren dar datos tan concretos de anatomía, un acertadísimo:

-Para mí que va a ser una rotura humana (para que especificar más). Ni una objeción al respecto.


Lo que ocurre es que los locutores del fútbol actual no tienen sentido del humor, con la falta que hace. Sus roturas fibrilares nos aburren por extendidas. Nadie ingenia, tiene todos el mismo humor que tendrá Del Nido si un día le toca cantar que se le enamora el alma tras los barrotes de Alcalá Meco, entonces el juez o la jueza, que van siendo mayoría, le dirá socarrón o firmemente socarrona que mejor empiece con esa otra que decía:

"Hoy quiero confesar..."

domingo, 29 de abril de 2007

El sueldazo

Por fin se ha desvelado el sueldo de Rajoy. Estuvo jugando a no decirlo, quizá por timidez o quizá porque en el fondo le parece mucho para lo que hace. No soy yo quien tiene que opinar. Después de todo la mayor parte se la paga puntualmente el Partido Popular, así que prefiero que sea algún militante de los de recibo mensual en cuenta, quien enjuicie si hay dinero para pagar tarea tan valiente, no olvidemos que da la cara por Zaplana y Acebes, y estar bajo ese paraguas tiene mérito indudable.

Se desveló la cantidad en una distendida reunión en Lleida que debe ser tierra de gente rica, de la que no se lleva las manos a la cabeza por un millón de los de antes. No debió coincidir entonces con una pensionista de 300 euros al mes, y le dio entonces menos apuro. Sobremesa con habanos y whisky añejo propicia jugosas confesiones.

Él mismo reconocía que se quedó cortado en su día. ¿Cómo reconocerlo públicamente ante aquella mujer? Dijo un "bastante más" que es algo etéreo, como una nube. Que no compromete a nadie ni a nadie ofende, aunque diera la impresión de quererlo callar porque convenía. Lo supo arreglar después bajando donde los mortales para decir que mira la cuenta a final de mes. Supongo que por ver como quedó tras todos los cargos. Lo que ocurre es que en ese instante en que se reconocía someramente preocupado por el saldo no debía imaginar que terminaría desvelando el montante de su sueldo, apenas unos días después, con lo que nos estaba filtrando una mentira, como un hilillo de plastilina que pudiera arruinar su propia credibilidad.

Y si fuera cierto que es de los que tiene que mirar la cuenta a finales, por ver como quedó, habrá que preguntarse en que oscuros manejos se mueve este hombre, pese a su apariencia de sacristán de ermita distante. En que puede gastar ese sueldazo, que es de los que sirven para que la media por español se dispare, que es cierto aún no lo dije, soy timido también, ronda los 8000 euros sin falta, cada mes.

Galera

No es plan para un sábado noche, ni para un viernes, ni siquiera para un lunes, pero ayer estuve viendo la tele y me encontré con María José Galera, aquella concursante de pelo apretado en el único Gran Hermano que seguí, que volvía a un plató de televisión por aquello de conseguir cuartos para la boda y habitaciones para el piso. En mi defensa admitiré también que llegué a ver Dolce Vita después de navegar entre los canales, y visionar casi totalmente "Matilda" una peli de una niña que mueve cosas con la mente; aunque admitirlo no sé si mejora o empeora las cosas.

¡Pero qué queréis que haga! Mis mochuelas, las asesoras-muchas-horas, marcharon cada una a su olivo. Una a su piso de Oviedo, creo. La otra, atención no te lo pierdas, a Valencia de puente, a ver a su media naranja que lleva cinto y pistola. Y allí habría ido con más motivo que ella por tener más personas que ver aunque me fueran a dar los mismos besos. Pero este lunes es un lunes laborable, descolocado en el universo de las fiestas. En Valencia saben bien como colocar las festividades varias con que adornan Abril. Lo hacen siempre reservando el lunes como una plaza de aparcamiento, y les quedan las semanas la mar de cortitas y los fines estupendamente longevos. Así convierten el domingo en otro sábado, dos seguidos; y el lunes en domingo de atardecer naranja.

Decía que haciendo zapping (figura ya en el diccionario) llegué a ver a la Galera, sentada en la silla. Ocupándolo todo, con el pelo recogido, camisa de hombre, abiertos los primeros botones, generoso escote y pantalón vaquero oscuro cubriendo sus piernas, auténticas autopistas. Guapísima esa mujer, mejorada por los años que llega para hacer las paces con Jorge Berrocal, el más célebre de los concursantes de aquel año por su frase desesperada: ¡Pero quién me pone la pierna encima! Una frase con la que nos sentimos identificados un país entero, ocurría no obstante que no sabíamos como decirlo, nunca se nos hubiera ocurrido, y llegó aquel chico más bien bobo para encontrar las palabras justas que nos impedían desarrollar todo nuestro potencial, individual y colectivo. Si ya sabíamos que alguien nos ponía la pierna encima, se trataba nomás de saber quién era.

Más allá de siete años quedan los 12 días que pasaron ambos como pareja, puede que de conveniencia, en aquella casa de encierro. Luego exprimieron la cosa todo lo que pudieron, por lo que se ve, con bolos veraniegos en que simulaban estar muy enamorados, aunque a las claras está que solamente simulaba ella, él lo estaba y casi seguro aún lo está.

No sería raro viendo a María José Galera, bellísima mujer, con la gracia de los sevillanos que deben ser los españoles que reciben más abrazos. Ella fue la que decidió acabar con la relación que le unía a Jorge y acabó al tiempo con él un poco. Pero Jorge no supo aceptarlo con deportividad, dar por bueno lo vivido y sentirse afortunado por haber probado el amor. Pecó de ambicioso, la quiso para él porque no podía querer a nadie tanto como la quiso a ella. Se cruzó en su vida y lo eclipsó para siempre.

En realidad no hay que culparlo demasiado, todo el mundo tiene derecho a aspirar a lo máximo. Aunque son pocos los que lo consiguen. Para Jorge, María José era lo mejor que podía hallar y sintió que la búsqueda había terminado. Pero hay mujeres que van por la vida haciendo daño aún sin quererlo, porque enfocan con su foco y luego siguen su camino. Como María José, que es mujer de esas que podría elegir hombre en una tómbola para que caminara dos pasos por detrás.

Ayer escenificaron el enésimo desencuentro de pareja rota. Invadidos por el rencor. Ella dispuesta a seguir hacia delante observando los destrozos, borrón y cuenta nueva. Él contando las bajas aún tras siete años en que ambos afilaron la lengua para herir. A Jorge pareciera que se detuvo el tiempo, sigue siendo el mismo tipo, con la misma cara, los mismos ojos, sangrando por la herida, preguntándose aún quién diablos le pone la pierna encima. A María José le tocan casi las campanas de boda, pero quién sabe si acertará por fin.



No es mal plan volver a encontrarse. Después de todo ambos recibieron un cheque que terminó de convencerlos. Y la fama dura porque la concurrencia está más dispuesta a recordar una cara del televisor que un desaguisado político. Pero de nuevo ante las cámaras volvemos todos 7 años atrás, cuando éramos más jóvenes y les observábamos crédulos perdidos en el amor. Lo malo es que puede ocurrir que a Jorge el cheque un día ya no lo convenza. Entonces habrá hecho borrón y cuenta nueva.

sábado, 28 de abril de 2007

Solamente tiempo

Creo que hoy tengo los pies en un jardín que creí que ya no pisaría. He vuelto por estas cosas que tiene la cabeza, misteriosas e intríncadas, impredecibles.

Quizá hoy esté todo el día un poco triste.


Tengo vuelo a Madrid en ida y vuelta para el fin de semana del 18 de Mayo. Esos días serán mejor, seguro. Compré el billete ayer mismo. Este fin de semana, aniversario de una fecha perdida, es un estanque sin cisnes.


Dice Ismael Serrano que el tiempo todas las batallas vence. La verdad es que no sé si las vence o las pierde todas. Quizá creemos en el momento que las vencimos y es el tiempo el que demuestra después que en realidad se perdieron. El resplandor del ganador será algo fugaz.

viernes, 27 de abril de 2007

Mossos

Cenaremos hoy con la paliza que le dieron los mossos a Rubén el día en que salió con mala pinta a la calle y se puso chulo. Con la sentencia de los guardias civiles de Roquetas que apalizaron hasta la muerta al señor Galdeano el día en que llegó drogado, bebido, y pidiendo protección frente a sus perseguidores.

Cree la jueza que habría muerto igual como producto de la ingesta, es por todos conocido que no es bueno mezclar, que si bebes no conduzcas. Después de todo la paliza de 7 hombres armados fue sólo una falta, nada grave. Me pareció oír esta mañana algo así como que un atentado moral. Tienen razón, le dejaron la moral bastante perjudicada a Jose Antonio.

El tal Rivas, el prometedor teniente a cargo del destacamento será expulsado de la Guardia Civil, le han condenado a una inhabilitación de tres años. Supongo que más adelante podrá volver.

Los otros, que no pisarán la cárcel ni de visita, seguirán del mismo modo desde bien dentro del cuerpo, con las mismas formas amables, que lo mismo te desencuadernan hasta la muerte que te apalizan para que cures los hematomas pensando en lo perra que fue la vida contigo. Y con ellos que tienen que enseñarte a hacer cruces sobre tu crisma.

A estos otros, los de hoy, pescados infraganti por los de asuntos internos les caerá algo leve. Después de todo ellos no mataron a nadie, y no usaron armas prohibidas, solamente unos cuantos puñetazos y patadas, nada que no se vea en un cuadrilátero de boxeo o en un partido de fútbol inglés, allá donde se permita el roce. Verdad que esas cámaras estaban allí porque se habían denunciado, sin fundamento, palizas similares anteriormente. Pero esas nadie las creería.

Y estas casi tampoco. Como son para no creerse estos jueces de sentencia con tiralíneas. Van arrastrando la toga y no se han dado cuenta.

lunes, 23 de abril de 2007

Y tiene nombre de mujer

Hay algo en mi carencia de atractivo que me hace atractivo para aquellas carentes de atractivo. Vienen de cuando en cuando un par de hermanas, algo desquiciadas ambas, y cuchichean a voces desde la fila de espera. Echan miradas que son sábanas del top manta.

La cuestión principal en el amor será, supongo, si se escoge aquello que se ama o por el contrario se ama, involuntariamente, sin más. Y siendo de una forma u otra, ¿cuánto dura el amor? Se va apagando acaso tras acumular decepciones en cascada como una presa que no diera abasto, o es la desilusión la que termina dando de bruces con un presente que no era. Quizá es algo que evapora como agua al fuego, o quizá queda latente hasta que las miradas vuelvan a cruzarse.

Nadie puede predecir el futuro. Yo congelaría el amor como a Walt Disney, que ya descongelará por si solo; que nunca me ocurra lo que cuenta Joaquín. Acodado en la barra de un bar, con una capazo de años sin recuerdos, con un cubata cargado y la mirada extraviada entre las botellas:

"... tiene nombre de mujer, como mi corazón, como tu olvido, los fugitivos del beber no tienen más amor que el que han perdido".

domingo, 22 de abril de 2007

Camera café

¿Pero quién es esa Sofía?

Pedazo bombón.

Tercer acto: Culebrón timofónico

No contarlo sería como levantarse de una peli emocionante sin ver el final, o peor aún que se levante el fulano que se sienta delante impidiéndonos ver el desenlace, la toma más importante de la película, de forma que cuando el cine entero está aullando de sorpresa ante ese cambio radical, sin cirugía, tú estás viendo lo descolgado que tiene el vaquero sobre su mustio trasero. Y por supuesto maldices su estampa, aullando a la salida mientras te cuentan que los pelos se ponían como escarpias. Hay guiones que son magia pura.

Lo digo sobretodo porque ya aburrí a propios y a extraños con mi desafío, éste sí, contra las operadoras de telefonía. Y sería tremendamente injusto que no contara el final, sobretodo cuando va a ser bueno, por lo que parece.

Ya comenté en su día, pero refresco ahora, que los contables de Timofónica decidieron añadirme una tarifa plana de telefonía que no pedí ni contraté. No contentos con cobrarme el mantenimiento de la línea, más o menos 15 euros mensuales, decidieron por si mismos y sin mi concurso que había que engordar algo esa factura. Por ejemplo con una tarifa plana que no podía usar por tener contratada otra con Wanandoo, ahora Orange. Conté (¿o contuve?) también que haciendo uso de los medios oportunos puse una reclamación vía telefónica al operador que resolvió anunciándome que la línea de teléfono funciona perfectamente. Que no hay incidencias reseñables. Vamos, que se debió perder mi reclamación antes que nadie la leyera. O tal vez es que leer esas cosas da tanta pereza que mejor se contesta cualquier otra cosa y se confía en que la providencia satisfaga. O que la razón de la reclamación se olvide, o que la pereza que muestran contagie de pereza para seguir reclamando.

Lo que pasa es que yo en esas cosas soy un poco pesado. En esas y en otras, conste. Así que terminé poniéndoles una reclamación ante Consumo, que son algo así como el Equipo A o el coche fantástico. Llegan en ayuda del infeliz, aunque tarden.

Transcurrieron varios meses hasta que recibí una carta escueta. Como haría Hannibal Smith que era hombre de palabra, aunque de pocas. Me decías algo así como que acusaban recibo de mi reclamación y que iniciaban los trámites o diligencias oportunas. Algo así fino pero firme y que sonaba educadamente belicoso.

Discurrió así en espera nada más un par de semanas y una feliz mañana me encuentro con que Telefónica que vio las orejas al lobo al fin, había ingresado en mi cuentecita 60 euros y un pico en céntimos. Más de lo que yo pedía en mi carta a Consumo. No sé si por remordimiento o como premio por no rendirme a primeras de cambio.

Debe ser que va a ser cierto aquello de quien la sigue la consigue. Desde luego no he vuelto a saber nada ni de unos ni de otros. Nada más la transferencia.

De Telefónica espero carta. La recibiré un día de estos, imagino. De Consumo no. Siempre actuó así el Equipo A. Siempre a la carrera. Marchaban en la furgoneta negra sin tiempo a que les dieras las gracias.

sábado, 21 de abril de 2007

Calma chicha

Estos de la Copa América llevan dos años remoloneando por Valencia. Haciendo mucho gimnasio y mucho salir a navegar picando aceitunas para irse a enterar ahora que en Valencia andan tan justos de viento como sobrados de solecito.

Acabo de ver unas imagenes del desafío español que ha venido a llamarse así aunque parezca, para un profano de la materia, todo lo contrario a un desafío. De hecho hoy es la quinta vez de seis convocatorias en que las regatas se han tenido que suspender, pero no veas el buen ánimo y talante del equipo español y por extensión, supongo, de todos los demás. Allí recogiendo las cosas en los barcos son todo risas y gafas de marca. Que hay que volver a llevar el mástil al garaje, pues se lleva y santas pascuas; y luego ¿hacen unas aceitunas en plan aperitivo y una caña?

Porque, no es por nada, pero a esta gente se la ve la mar de relajada, casi tanto como la mar, como el viento de esta calma chicha que tiene el levante, que es uno el sentarse en la tumbona y empezar la modorra con las primeras horas de la tarde. Vaya gusto el calorcito en la mejilla, parece que a uno lo acariciaran. Así está toda esta gente tan morenita, no de salir al mar, dejémoslo para los pescadores, sino de tumbarse tras zampar una paellita rica, que es otra cosa de la que andan sobrados en Valencia.

Quizá por eso esto de la Copa América no sirva para nada más que para que extranjeros de yate y competición internacional puedan probar la rica gastronomía de la región y cómo no su dulce horchata. Que es muy veraniega y fresquita aunque atracarse con ella pasa factura. Yo puedo jurarlo pues aún recuerdo el día en que me tuve que volver a casa doblado por la cintura, sin poder ponerme del todo recto.

Es verdad que hablaban de que se iban a general miles de puestos de trabajo. Pero mis corresponsales en la ciudad no me han nombrado nada ni parecido. Igual habida cuenta del éxito no han hecho falta. De hecho, parece que aquello ha quedado apartado como si fuera para gente de otro planeta. Si no la ciudad, al menos sí los ciudadanos de a pie le dan la espalda. Aquellos que, como Rajoy, miran la cuenta a fines de mes, aunque por más tiempo.


Parece que ahora nos llueven las críticas internacionales. Es muy posible que alguien les convenciera, hace unos años, de que en Valencia tenemos vientos huracanados, dispuestos tanto a hacer volar velas como a levantar faldas. Y ahora esta gente de Lacoste y polo ceñido han descubierto que las faldas se levantarán solo con el esfuerzo de cada uno y sin necesidad del concurso de todo el equipo, y en cuanto a las velas no hay viento que pudiera apagar una sola.

Así que este invento internacional con tantísimos años de historia que algunos a los que el sol recalentó el cerebro comparan con los juegos olímpicos está resultando un "full de Estambul". Vamos que les está quedando la cosa bastante pobre. Si querían viento habrían hecho mejor en traerlo al Cantábrico que se encabrita mucho más y con más razón, hasta en verano el agua enfría.

Y no hablemos del interés que genera el evento. Ya nos pueden intentar vender la moto, pero encontramos poca emoción en observar barquitos. Ocurriría que uno miraría con más paciencia si existiera posibilidad alguna de ver a alguien arrojar la papa por la borda. Pero esta gente lleva dando paseos emperifollados y con los naúticos puestos desde que tenían 7 años. Es más fácil que les siente mal un cubata. Y ni así...

viernes, 20 de abril de 2007

Mantén limpio y paga

Dice Fernando Alonso que nunca había sentido tanta potencia en el anuncio de una berlina Mercedes. Y sin embargo resulta que fines de semana alternos se sube a un fórmula 1 para ganar el título mundial.

Se subordina la verdad al ingenioso guión de los creativos de Mercedes, que tal vez no sepan que Alonso es piloto de fórmula 1, y que es por eso que sale, con apariencia renovada, en el dichoso anuncio. Yo diría que la verdad que pretenden transmitirnos tiene los pies de barro. Que se desmonta bien fácil.

Al menos nos quedará aquel de Telefónica en que un tipo dice que hasta las 2 él es el de la leche. Y pudiera parecer que esta frase no va a ningún lado, pero es un hallazgo televisivo. A la vista está que los compañeros no se terminan de caer bien, aunque sean tan organizados, les falta tiempo para delatar los turnos del café y los azucarillos. Cada uno una cosa y a las claras para que no haya reproches. Y ese subalterno lo tiene claro, incluso parece reinvindicarse, hasta las 2 es y será el de la leche.


Ojito al cartel. Para no perdérselo.

Encuentro en Llanes este cartel y hace que sobren las palabras. Primero te recomiendan los usos del buen ciudadano o ciudadano cívico para luego advertirte que llevar a cabo esas maneras ejemplares es exponerse a una multa de 300,51 euros. Menos mal que las vistas son tan bellas que nadie se detiene ante el cartelito, se entra a los acantilados para mirar el horizonte sin entretenerse en pormenores. Hacerlo sería lo mismo que hojear un libro de instrucciones bajo una lluvia de estrellas. Aunque también puede ser que estos asturianos, que son verde de prado, prefirieran pagar el dinero antes que ensuciar de basura lugares tan bellos.

Supongo que incongruencias como esta o similares provocan a la postre, allí en el lejano centro, que alguien como José Blanco llegue a cobrar, revelado por él sin pudor alguno, un sueldo cercano a 6000 euros mensuales. Y uno lo mira con aquellos ojos de topo deslumbrado, algo soñoliento aún y se dice si no tenía que ser éste el de la leche...

jueves, 19 de abril de 2007

Francotiradores

No te matará la bala, en si es inofensiva. Te matará la velocidad que lleva. Cuídate de estar en su camino.

Anado


Dice un compañero que lo tienen merecido. Que estos americanos tienen merecido todo lo que les suceda porque dice, todos ellos son una carnada.

A mi lo de la carnada me hace mucha gracia porque es una palabro que no conocía, y este compañero que es realmente expresivo lo usa indistintamente para referirse a personas de cualquier sexo o condición.

Por supuesto no voy a saltar yo ahora a defender a los americanos que se vanaglorian de sus libertades, tan pocas, y sus asociaciones del rifle y las balas. Aunque está claro que cuando uno se pone ante un folio en blanco debe tener ojo con lo que dice, porque las palabras las lleva el viento justo donde habita el olvido, y las letras escritas permanecen para que alguien pueda volverlas de cara. Así que yo no diré que me alegro, sería estúpido en realidad, a no ser que la muerte a la que nos hemos acostumbrado tanto haya hecho una costra que nos mantiene tan al margen, como para que la foto de ese muerto reciente, sonrisa ante la cámara como tú en tu foto de carnet, nos parezca que no es real, que simplemente no existió nunca, o peor aún que existió para morir el día que lo hizo y nada más.

El suceso retrata una sociedad enferma. Y por si fuera poco malo que la gente pueda acceder a las armas, fabricadas para matar lo que sea, con la facilidad de quien compra en el supermercado. Aún es peor porque esa gente, usted, yo, podríamos perder los papeles. Pues para perderlos vale cualquiera. Y seremos mucho más peligrosos con una pistola entre las manos. Probablemente la única diferencia entre esos maníacos tan sorprendentes sea, que en la antesala de sorprender a familia, amigos y conocidos perdieron toda templanza. Se tomaron las cosas a la tremenda. Y para tremendos ellos, que cuidan con mimo las armas sobre una mesa de madera en un domingo cualquiera al caer la tarde.

En realidad para alguien armado es bien fácil llevar a cabo una auténtica masacre. Parece que este chaval que mató a 32 de sus compañeros y profesores tuvo la ocurrencia de sellar las puertas para que el sonido de las balas no hiciera huir a nadie. Si le esperan atrapados mucho mejor. Después de todo él no podría salir a buscarlos al jardín. Allí sería abatido por la policía antes de dar dos pasos. Muerte contra muerte.

Por eso este chaval, se llame como se llame, al empezar a disparar sabía que se estaba suicidando. Y cuando hay tan poco que perder, uno se vuelve peligrosísimo.

Claro que a la hora de morir el muchacho prefiere elegir la bala que lo mate. Está aterrado por si es tiroteado a traición, por si no ve llegar la bala lo va a matar. Por si no es él quien decide el cuando. Por si muere acribillado, reventado al dolor.


Es probable que este fenómeno de muerte se repita. Que en unos meses aparezca otro fulano, aburrido de vivir instalado en la injusticia por ser demasiado tonto, listo, incomprendido, alto o bajo, y decida que él podría hacerlo mejor. Él podrá causar más bajas, que es la medida del fracaso absoluto. Vestirá su mejor camuflaje y saldrá a la calle convencido de su valía:

que muera si desfallezco.

miércoles, 18 de abril de 2007

Expectativas

¿Cómo se puede tener nostalgia de lo que no ocurrió?

Nadie siente más que yo arrebatos punzantes de nostalgia, sucede a veces, por lo que pudo ser y no fue, por lo que era una expectativa, un abanico de posibilidades que el tiempo redujo a un puñado de recuerdos, prueba inequívoca de que se le pudo sacar mayor partido. Hoy recordaba que un día se escogió ese pueblo, Albuñol, antes de saber que estaba mal asfaltado y que no tenía casi nada de nada, por estar relativamente cerca de una estación de esquí.

Luego llegaron algunos años, y después una puerta que cerró a cal y canto. Ayer, hoy... Será de muchas formas, pero ya nunca será allí.


Se puede sentir nostalgia de la juventud cuando se es joven aún, y nostalgia de una sonrisa de alegría plena. De júbilo que bebe en una felicidad que es de verdad. Quizá esa alegría fuera lo más hermoso.

lunes, 16 de abril de 2007

Con nada que contar

¿Se acuerdan de esas veces en que me he dejado caer por aquí para no contar nada? Coincide con las veces en que pierden la paciencia conmigo más fácilmente. Será porque soy capaz de poner líneas de texto plano, auténtico encefalograma de mi cerebro. Hoy además tengo una cierta pesadez en las cejas, como si tuvieran más peso. No me refiero a los pelos en si, como es obvio, sino a algo que se ocultara debajo. El cráneo por supuesto. Puede ser que se me esté desarrollando por debajo de la piel como la mandíbula del velocista que se puso hasta las cejas de fármacos dopantes. El peso es una V entre las cejas, como un fardo lanzado a un pozo, y cuanto más cae, más cierran las pestañas.

Creo que la culpa la tiene la luminosidad de esta pantalla. Demasiado ordenador para un día tan bonito. A veces resulta cansino, como jugar al ajedrez contra Deep Blue. Mañana prometo salir a dar un paseo. Acercarme hasta la asesoría de mis nuevas amistades para ver que se cuentan. Les tengo dicho que tienen que hacerse la VISA oro porque es muy brillante. Y creo que por no oírme igual se la terminan haciendo ;).

Con lo cómodo que es llevar tarjeta para pagar las cosas y sin embargo algunos paisanos prefieren andar con perras en el bolsillo. Yo creo que es por no enfrentarse al cajero automático. Creen que se harán un lío con la pantalla y los botones.

El día que empieces a funcionar con ella te dirás cómo no lo hiciste antes.