Dejar y labibey, a mi manera.
A mi manera - Gipsy Kings
He estado oyendo los últimos días a los Gipsy Kings, y escucharlos me ha abierto los ojos y he sacado una enseñanza a la que quizá otros no lleguen salvo cumplidos los 105 años, cuando parece que la vida ya no te puede enseñar nada, va y te enseña. Pero yo con una ventaja sobre ellos, aún puedo correr los 100 metros por debajo de los 20 segundos :D
Podría quedarme ese enseñanza tan valiosa para mí únicamente, como el bichejo aquel que decía eso de "mi tesoro", que feo era el mamón. O podría dejarla en herencia para mis hija, que yo pienso tener solamente una para que no me ate demasiado, y para que herede la fortunaza de su padre si es que un día la bolsa remonta este período gris oscuro, casi negro. En cualquier caso la cosa parece tan lejana que lo más sensato será dejar las pocas enseñanzas que he sacado en este espacio, después de todo ponerlas aquí es casi dejarlas en una botella y lanzarlas al mar, en busca de otra isla desierta. Además, la vida es tan poca cosa que no estoy seguro del todo sobre eso que llaman futuro. Lo último que sé, es que alguien que anduvo jugando con los futuros le hizo una agujero a la Societé Generale, que si no lo hizo quebrar al modo de Lehman Brothers fue porque entonces las cosas no estaban tan en el alero como en estos tiempos de terremoto bursátil.
Así que ahi va: la clave de la vida es hacer que rime aunque para ello haya que inventar.
¿Y de dónde he sacado tal cosa? Pues de escuchar a los Gipsy Kings, que no tienen problema, si no encuentran una palabra que acompañe la música de una canción, se la inventan y continúan como si tal cosa. Así que descifrarles una canción completa es tarea imposible porque están plagadas de palabrujos sin significado aparente. Al menos en castellano. ¡Pero será que eso importa! ¡Ni muchos menos!
De ese modo no tienen que casar los géneros ¡ni falta que hace! Los artículos masculinos se mezclan con las palabras en femenino y todo se retuerce bajo el prisma de la música que es lo que importa y lo que llega.
Asi hay que ir por la vida. Inventando para que rime.
Ni siquiera importan las apariencias ni el qué dirán. Se hace a cara descubierta.
Orgullosamente.
viernes, 24 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Planeta Mundo.NET
Mantente dentro de la ley.
Pastillas para no soñar - Joaquín Sabina
Pues tengo ese dominio en propiedad ¿qué pasa?
¿Qué es molón? Ya lo sé. Yo tengo mucho tino siempre con dos cosas, a saber, los dominios de Internet son una. Y estaba enlazado a un diario que impulsé hace un porrón de años, un diario basado en PHP y con acceso a base de datos, pero sin utilizar estos fenómenos de hace tres años, los Joomla! y demás que nos hacen la vida tan fácil como las latas de conserva. Pero aquel diario se quedó prendido de las sombras del Windsor y como ocurrió con aquellas sombras no se supo de él nada más. Y mientras tanto yo pagando puntualmente el dominio Planetamundo, que suena tan bien que al oírlo renacen nuevas esperanzas y el mundo no parece tan malo, ni tan feo, ni la bolsa parece tan desplomada, que uno intuye que solamente está desfallecida del soponcio, pero remontando hacia arriba sobre dos muletas.
La cuestión es que en las navidades me caduca de nuevo y me he dicho que para qué lo tengo asociado a una web que recibe aún menos visitas que ésta. Así que haremos como se suele hacer en la vida, forzando un poco de aquí y allá, tirando de sisa le añadimos al nombre que teníamos este otro de Planeta Mundo y hasta el sitio parece que mejora, al menos de entrada. Como que tuviera más fuste. Joer, como el fulano que se llama Manuel Enrique Eduardo, que uno se lo encuentra y cree que tiene que hacer reverencias quitándose el sombrero.
Además en los últimos tiempos estoy recibiendo un sin fin de correos de avezados internautas a cargo de dudosas empresas de compra de dominios que prometen conseguirme la renovación por 200 dólares americanos ¡si el dólar está remontando, no me va a salir a cuenta! Son muy listos por creerme tan tonto, que todavía no caducó el dominio y ya me prometen la renovación, pero en vez de a 9 dólares que pago actualmente a 200. Vamos que esos sí han debido leer algo de lo que escribo en este blog y me han tomado por gilipollas perdido.
Así que aunque me he sentido tentado de decirle lo que le diría a alguna, haz conmigo lo que quieras,
yo me dejo,
pero mejor lo renuevo con estas manitas rondando el vencimiento y me ahorro la pasta que pagaría un pazguato, el que pregunta por dominios y direcciones en la pescadería del mercado.
Así que ahora el nombre es más rimbombante y se accede cargando la dirección de blogger o más rápidamente a través de www.planetamundo.net
bajo este nombrazo las visitas se tienen que contar como mínimo a pares.
Hasta yo voy a venir más veces.
Pastillas para no soñar - Joaquín Sabina
Pues tengo ese dominio en propiedad ¿qué pasa?
¿Qué es molón? Ya lo sé. Yo tengo mucho tino siempre con dos cosas, a saber, los dominios de Internet son una. Y estaba enlazado a un diario que impulsé hace un porrón de años, un diario basado en PHP y con acceso a base de datos, pero sin utilizar estos fenómenos de hace tres años, los Joomla! y demás que nos hacen la vida tan fácil como las latas de conserva. Pero aquel diario se quedó prendido de las sombras del Windsor y como ocurrió con aquellas sombras no se supo de él nada más. Y mientras tanto yo pagando puntualmente el dominio Planetamundo, que suena tan bien que al oírlo renacen nuevas esperanzas y el mundo no parece tan malo, ni tan feo, ni la bolsa parece tan desplomada, que uno intuye que solamente está desfallecida del soponcio, pero remontando hacia arriba sobre dos muletas.
La cuestión es que en las navidades me caduca de nuevo y me he dicho que para qué lo tengo asociado a una web que recibe aún menos visitas que ésta. Así que haremos como se suele hacer en la vida, forzando un poco de aquí y allá, tirando de sisa le añadimos al nombre que teníamos este otro de Planeta Mundo y hasta el sitio parece que mejora, al menos de entrada. Como que tuviera más fuste. Joer, como el fulano que se llama Manuel Enrique Eduardo, que uno se lo encuentra y cree que tiene que hacer reverencias quitándose el sombrero.
Además en los últimos tiempos estoy recibiendo un sin fin de correos de avezados internautas a cargo de dudosas empresas de compra de dominios que prometen conseguirme la renovación por 200 dólares americanos ¡si el dólar está remontando, no me va a salir a cuenta! Son muy listos por creerme tan tonto, que todavía no caducó el dominio y ya me prometen la renovación, pero en vez de a 9 dólares que pago actualmente a 200. Vamos que esos sí han debido leer algo de lo que escribo en este blog y me han tomado por gilipollas perdido.
Así que aunque me he sentido tentado de decirle lo que le diría a alguna, haz conmigo lo que quieras,
yo me dejo,
pero mejor lo renuevo con estas manitas rondando el vencimiento y me ahorro la pasta que pagaría un pazguato, el que pregunta por dominios y direcciones en la pescadería del mercado.
Así que ahora el nombre es más rimbombante y se accede cargando la dirección de blogger o más rápidamente a través de www.planetamundo.net
bajo este nombrazo las visitas se tienen que contar como mínimo a pares.
Hasta yo voy a venir más veces.
domingo, 19 de octubre de 2008
Ocupado
Y todo me parece que empieza.
Monólogo - Silvio Rodríguez
Nada más ando ocupado como los taxis ocupados. Con el letrero en el parabrisas, pero en vez de letrero es miopía. De estar ocupado.
Monólogo - Silvio Rodríguez
Nada más ando ocupado como los taxis ocupados. Con el letrero en el parabrisas, pero en vez de letrero es miopía. De estar ocupado.
jueves, 16 de octubre de 2008
Desde A N N L E A
Volver a escribir - Volver a escribir (29/10/04)
A todos los miembros que han participado de esta ilusión común. A los que se han mantenido fieles y han regresado para encontrarnos. A los que lograron que nuestro sitio no muriera. A todos ellos, apenas conocidos, solamente por sus letras, y que se me han hecho importantes.
Anado
-Es de lo mejorcito que he leído.
- Bueno, me sentí inspirado, prácticamente poseído, como si a través de mi se manifestara otro.
- Pues ya le digo, de lo mejorcito que me ha puesto delante en estos años.
- Ya, pero no sé si fiarme de su palabra. Que sea subordinado mío desde hace ¿cuántos?
Y que siempre sea tan obsequioso en sus palabras me hace sospechar que quizá me esté dorando la pildora para tenerme a bien. (Se ríe)
- Igual al principio sí señor. (Ríe también) Pero ya son 5 años, señor, cinco gloriosos años en los que le he leído una redacción semanal, como ya sabe con la debida atención. Y como para no tenerla, fue muy hábil fijando aquella media hora de preguntas sobre el texto, como para comprobar su lectura.
- No crea que fue para eso. Simplemente, y como sabe, mi forma de escribir peca de intelectual, y ese rato no es para otra cosa que para aclarar las dudas que le hubieran podido surgir.
- Hombre, jefe, preguntarme a bocajarro y quitándome el papel de las manos, el nombre del protagonista no es aclarar muchas dudas, si me permite.
- Convendrá conmigo en que si lo es cuando el texto del que hablamos, como recordará es denso como la bruma de un Londres muy brumoso. Y mi duda es si su cabeza después de recibir un torrente de información tan grande, logró retener datos más o menos irrelevantes.
- Bueno, usted siempre ha sido muy certero con los nombres de sus personajes. Tan enrevesados que sería difícil olvidarlos. Además si no recuerda mal comenzó a "tomarme" las lecturas cuando aún estaba a prueba...
-Sí, empezamos pronto con esta saludable costumbre, dos locos por la literatura, codo con codo. Y quien me iba a decir que encontraría a alguien al que le gustaran mis relatos más que a mi mismo.
-No lo crea, no.
-¿Cómo?
-Que no puedo concebir que me gusten más a mí, aún gustándome tanto, que al propio autor, digo. El autor se vacía en ellos ¿no? Son parte de si mismo.
-Pues sí querido amigo, mire que ha habido algunos confeccionados aprisa y corriendo, mientras comía, para no faltar a la entrega de los viernes. Y para todos ellos usted siempre ha tenido palabras de elogio y hasta pleitesia ¿verdad?
-Sí, no me ha dejado un fin de semana sin lectura desde hace 5 años. Cinco años con sus cuartillas a pasar el sábado.
-Fíjese que a mi esposa la enamoré con versos. Y ahora le revelo un secreto, no eran míos, eran de Becquer pero los hacía pasar por míos bajo la luz de la luna.
- Un truco infalible.
- Ay si entonces hubiera tenido más fe en mi propia ciencia. (La mirada se pierde como en el infinito). Que oportunidad perdí de escribir versos mejores que los de Becquer.
- ¿Mejores que los suyos?
- Claro, la vida tiene sus momentos, y no me puede pedir ahora que escriba como cuando tenía 20 años. A los 20 años aún se puede hacer poesía porque la vida se ve con optimismo. No existen tonalidades, sólo extremos. Y los extremos son el motor de la poesía.
- Opinión muy particular la suya. Aunque la comparto, cómo no.
- Entonces quizá hubiera podido enamorarla con mis propias palabras, pero no creí en mí. Y míreme ahora capaz de la mejor prosa, la que dan los años. Y rememorando mi falta de empuje como poeta, entonces.
- Sí es usted un escritor excepcional.
- Sin embargo, y aunque no lo crea, con usted es con quien puedo hablar de mi literatura con mayor comodidad.
- Se hace lo que se puede.
- Ni le digo que me diría mi esposa si le diera a leer las miles de hojas que lleva leídas en estos años. Ni un fragmento puedo darle a estas alturas. Vive con un gran escritor y apenas lo sabe.
- Si acaso por los comentarios que le hace cuando hemos coincidido. Usted siempre aprovecha las reuniones festivas por Navidad para ponerme poco menos que por su discípulo. Y siempre aparece cuando más gente está a mi alrededor.
- Así es, sí. Es usted un lector minucioso, y qué haríamos los buenos escritores sin gente como usted. Además quiero que le conste que tengo su criterio en mucha estima, pues llegó a mis oídos que había ganado un certamen literario de joven.
- Bueno, de eso hace muchos años, y no fue un certamen exactamente.
- ¿Cómo fue entonces?
- Era de crío, un relato mío fue considerado el mejor de mi clase. El mejor relato de los escritos para aquella asignatura "Lenguaje" de todo el aula. Debía contar no más de 10 años.
- Fuera como fuere, debía usted haber seguido escribiendo.
- Ya es tarde para mí, perdí el tren de la literatura, ...
- Escuche bien, vuelva a escribir. Se lo digo yo, no un cualquiera. Podríamos comparar (ríe abiertamente).
- No, yo ya no, ...
- ¡No me ha oído! ¡Vuelva a escribir le digo!
- De acuerdo, gracias.
viernes, 10 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
La arañuca
La fui poco a poco dando por perdida.
19 días y 500 noches - Joaquín Sabina
Navegando por Internet he dado con una mascota muy simpática. Se trataba de un cerdito rosa al que podías dar de comer y lavar con un chisme de esos que sirven para limpiar los cristales.
Así que me he decidido a adoptar yo también mi propia mascota, ya que en casa no hay perro que me ladre ni gato que me salte a los ojos, he decidido hacer mía una arañuca muy hacendosa que a estas horas ya debe habe tejido su telaraña, y si no la ha terminado ahí debe andar.
¿Y por qué una araña? ¿Acaso tiene la clave que descifre estos tiempos convulsos de crisis?
Pues no, pero haremos un aparte en este espacio de portería-rellano en que he convertido el blog, donde vierto mis opiniones sin recato a pesar de no tener puñetera idea para centrarnos en lo importante. Añadir un nuevo personaje más activo que yo mismo, y a estas alturas ninguno de mis 2 o tres visitantes asiduos puede tacharme de inactivo, si acaso de otras cosas, que no digo yo que no vayan a tener razón, pero llevo bastantes años dando la matraca con mis neuras, y fíjate que cosa, quien lo iba a decir, con los pies en el suelo como si estuvieran en mitad del fango sin remedio, que no me he permitido la licencia de soñar nunca despierto, aquí no, eso lo dejo para el trabajo :P. Y no he contado que haría si me tocara la lotería. Por lo pronto he jugado a la ONCE en un sorteo morrocotudo de estos días, que me puede tocar una fortunaza tan grande que igual me animo y arreglo el desaguisado de la bolsa entrando como un boixo noi en el Olímpico de Montjuic, con bengalas y todo, y 10.000 millones de euros o que sé yo cuánta pastísima. Que iba a comprar Vueling solo porque subieran sus puñeteras acciones.
Pero decía que he fichado una araña, me cobra una pasta, pero hace tan bien las telarañas... le quedan tan lindas una vez terminadas que es como tener a mi propio fabricante de alfombras voladoras.
Alguien dirá, y si no lo dice lo digo yo que tengo ganas de seguir por aquí: ¿y por qué una araña y no un bicho menos repelente?
Pues ha tenido que ser una araña porque se lo debo a la pobre.
Hace un tiempo encontré en una de mis ventanas una arañuca lo bastante grande como para ocupar el tresillo, pero armándome de valor la arrinconé en su telaraña y logré meterla sin daño alguno por ninguna de las dos partes en un botelluja que mi casera tenía a bien mantener en pose decorativa en alguna estantería. Asimismo diré que la botelluja no ha sufrido merma o tara, al contrario, con el tiempo contuvo una telaraña más bien poco lustrosa, e ineficaz por lo que se vio, que es ganar aunque sea un poco. En su vacuidad un alma tejía esperando que le cayera algo. Como nosotros con la lotería. Con lo difícil que está.
Imagino que este comentario ha borrado a dos o tres aspirantes a convertirse en mis caseros, pero supongo que los más de 2 kilos que le tengo pagados a lo largo del tiempo dan pa que meta en la botella lo que me de la gana. ¿O no es peor que se me hubiera caído parte de la vajilla? Pero eso lo contaré otro día.
Así que el bicho quedó encerrado en la botella, y yo me decidía a hacer de aquel experimento una especie de National Geografic de andar por casa. Después de todo ellos tienen bichos y árboles y yo tenía una araña gorda que habría hecho las delicias de cualquier cámara. Pero no me dediqué a filmarla, después de todo su vida no parecía mucho más apasionante de lo que es de por si la mía, y tampoco la filma nadie. Pero me dispuse a observarla con detenimiento y pensando en todo instante en iniciar la toma de notas.
El caso es que recibiendo la visita de Sestea decidí que capturáramos 5 hormigas, que son un número suficiente para que nadie me tache de enviar a los bichetes a una muerte segura, que es conocido por cualquiera que frecuente los documentales de la 2, y este post es para ellos, que las hormigas son muy capaces de sobrellevar su propio peso multiplicado por 7, así transportan las hojas como si fueran el capote de Curro Romero, por encima de la cabeza. De forma que ponerlas juntas dentro de la botella era igualar las fuerzas significativamente, que aliadas las 5 y con aquellas fauces que se hacían grandes a través del vidrio bien podrían empezar por destruir una telaraña tan liviana para proseguir contra la arañuca, que pasaba la noche y los días demasiado parada como para capta mi atención por más tiempo que la tele, que ya se sabe que me capta lo justo.
Me gustaría conta que lo que vino después fue tremendamente emocionante, pero no lo fue. Si me percaté en una ocasión que una de ellas, tras caminar por el cuello de la botella, lugar al que nunca pudo llegar la araña
¡qué sabia la naturaleza!
terminó cayendo en la red, y se intentaba escapar, pero tenía la pata cogida como en un cepo y no lograba más que moverse toda. Cualquiera diría que como no intervine, yo que me presto de tener buen corazón, pero cuando uno emprende una investigación pseudo-cientifíca debe saber que no todo lo que va a ver será lo que uno quería ver, como cuando pones la tele. Y los profesionales del Masai Mara no intervienen cuando el ñu es devorado vivo y empezando por el trasero por los leones, tan traicioneramente. Que al menos yo no hice como cuentan que hacía Felix Rodríguez de la Fuente, que echaba al ratón contra la boca serpiente pa grabar desde ahí.
Lo que se dio fue porque la providencia así lo quiso. No creo que Dios intervenga para estas cosas pequeñas e invertebradas...
El caso es que la araña era de las cobardicas, y no se lanzaba pa envolverla en el ovillo de telaraña, debía estar esperando a que la hormiga se agotase de dar voltinetas. ¡La energía que tiene un bicho tan pequeño!
Pero luego me puse a cenar y no sé que pasó. Pero qué reportero de documental no deja a los animales pa la manduca. Después de todo ellos tb se ganan la comida, igual que yo.
Lo último que puedo contar es que al día siguiente, o quizá dos después, al ir a a planchar la camisa a las 7 de la mañana dejé la plancha en el misma mesa donde tenía la botella, y no sé si le dio algún vapor o el calor se trasladó a la mesa, y el calor de la mesa contagió el aire, que yo cambiaba regularmente, todo sea dicho de paso, y esa elevación de las temperaturas acabó con la araña, como antes con los dinosaurios, que se quedó tan petrificada como todos sus huéspedes. Aunque para entonces puedo asegurar que ya no sobrevivía ninguno. Tampoco tengo la certeza de que llegará a hincarle el diente a una sola de las hormigas. Creo que la araña se abandonó al deterioro de las anoréxicas. Y decidió dejar lo de comer a los que quisieran seguir vivos.
Quizá tan solo se murió de vieja. Que no sé cuanto vive una araña común, o una tarántula, no sé qué capturé.
A fin de cuentas se parece a esa de la derecha, ahí abajo. Esta tiene pinta radioactiva. Como la que picó a Peter Parker. Debe ser que está labrando venganza por todas las encerradas en botellas.
Pa mi que la ha tomado con la bolsa.
Ahora, esta va a durar más.
19 días y 500 noches - Joaquín Sabina
Navegando por Internet he dado con una mascota muy simpática. Se trataba de un cerdito rosa al que podías dar de comer y lavar con un chisme de esos que sirven para limpiar los cristales.
Así que me he decidido a adoptar yo también mi propia mascota, ya que en casa no hay perro que me ladre ni gato que me salte a los ojos, he decidido hacer mía una arañuca muy hacendosa que a estas horas ya debe habe tejido su telaraña, y si no la ha terminado ahí debe andar.
¿Y por qué una araña? ¿Acaso tiene la clave que descifre estos tiempos convulsos de crisis?
Pues no, pero haremos un aparte en este espacio de portería-rellano en que he convertido el blog, donde vierto mis opiniones sin recato a pesar de no tener puñetera idea para centrarnos en lo importante. Añadir un nuevo personaje más activo que yo mismo, y a estas alturas ninguno de mis 2 o tres visitantes asiduos puede tacharme de inactivo, si acaso de otras cosas, que no digo yo que no vayan a tener razón, pero llevo bastantes años dando la matraca con mis neuras, y fíjate que cosa, quien lo iba a decir, con los pies en el suelo como si estuvieran en mitad del fango sin remedio, que no me he permitido la licencia de soñar nunca despierto, aquí no, eso lo dejo para el trabajo :P. Y no he contado que haría si me tocara la lotería. Por lo pronto he jugado a la ONCE en un sorteo morrocotudo de estos días, que me puede tocar una fortunaza tan grande que igual me animo y arreglo el desaguisado de la bolsa entrando como un boixo noi en el Olímpico de Montjuic, con bengalas y todo, y 10.000 millones de euros o que sé yo cuánta pastísima. Que iba a comprar Vueling solo porque subieran sus puñeteras acciones.
Pero decía que he fichado una araña, me cobra una pasta, pero hace tan bien las telarañas... le quedan tan lindas una vez terminadas que es como tener a mi propio fabricante de alfombras voladoras.
Alguien dirá, y si no lo dice lo digo yo que tengo ganas de seguir por aquí: ¿y por qué una araña y no un bicho menos repelente?
Pues ha tenido que ser una araña porque se lo debo a la pobre.
Hace un tiempo encontré en una de mis ventanas una arañuca lo bastante grande como para ocupar el tresillo, pero armándome de valor la arrinconé en su telaraña y logré meterla sin daño alguno por ninguna de las dos partes en un botelluja que mi casera tenía a bien mantener en pose decorativa en alguna estantería. Asimismo diré que la botelluja no ha sufrido merma o tara, al contrario, con el tiempo contuvo una telaraña más bien poco lustrosa, e ineficaz por lo que se vio, que es ganar aunque sea un poco. En su vacuidad un alma tejía esperando que le cayera algo. Como nosotros con la lotería. Con lo difícil que está.
Imagino que este comentario ha borrado a dos o tres aspirantes a convertirse en mis caseros, pero supongo que los más de 2 kilos que le tengo pagados a lo largo del tiempo dan pa que meta en la botella lo que me de la gana. ¿O no es peor que se me hubiera caído parte de la vajilla? Pero eso lo contaré otro día.
Así que el bicho quedó encerrado en la botella, y yo me decidía a hacer de aquel experimento una especie de National Geografic de andar por casa. Después de todo ellos tienen bichos y árboles y yo tenía una araña gorda que habría hecho las delicias de cualquier cámara. Pero no me dediqué a filmarla, después de todo su vida no parecía mucho más apasionante de lo que es de por si la mía, y tampoco la filma nadie. Pero me dispuse a observarla con detenimiento y pensando en todo instante en iniciar la toma de notas.
El caso es que recibiendo la visita de Sestea decidí que capturáramos 5 hormigas, que son un número suficiente para que nadie me tache de enviar a los bichetes a una muerte segura, que es conocido por cualquiera que frecuente los documentales de la 2, y este post es para ellos, que las hormigas son muy capaces de sobrellevar su propio peso multiplicado por 7, así transportan las hojas como si fueran el capote de Curro Romero, por encima de la cabeza. De forma que ponerlas juntas dentro de la botella era igualar las fuerzas significativamente, que aliadas las 5 y con aquellas fauces que se hacían grandes a través del vidrio bien podrían empezar por destruir una telaraña tan liviana para proseguir contra la arañuca, que pasaba la noche y los días demasiado parada como para capta mi atención por más tiempo que la tele, que ya se sabe que me capta lo justo.
Me gustaría conta que lo que vino después fue tremendamente emocionante, pero no lo fue. Si me percaté en una ocasión que una de ellas, tras caminar por el cuello de la botella, lugar al que nunca pudo llegar la araña
¡qué sabia la naturaleza!
terminó cayendo en la red, y se intentaba escapar, pero tenía la pata cogida como en un cepo y no lograba más que moverse toda. Cualquiera diría que como no intervine, yo que me presto de tener buen corazón, pero cuando uno emprende una investigación pseudo-cientifíca debe saber que no todo lo que va a ver será lo que uno quería ver, como cuando pones la tele. Y los profesionales del Masai Mara no intervienen cuando el ñu es devorado vivo y empezando por el trasero por los leones, tan traicioneramente. Que al menos yo no hice como cuentan que hacía Felix Rodríguez de la Fuente, que echaba al ratón contra la boca serpiente pa grabar desde ahí.
Lo que se dio fue porque la providencia así lo quiso. No creo que Dios intervenga para estas cosas pequeñas e invertebradas...
El caso es que la araña era de las cobardicas, y no se lanzaba pa envolverla en el ovillo de telaraña, debía estar esperando a que la hormiga se agotase de dar voltinetas. ¡La energía que tiene un bicho tan pequeño!
Pero luego me puse a cenar y no sé que pasó. Pero qué reportero de documental no deja a los animales pa la manduca. Después de todo ellos tb se ganan la comida, igual que yo.
Lo último que puedo contar es que al día siguiente, o quizá dos después, al ir a a planchar la camisa a las 7 de la mañana dejé la plancha en el misma mesa donde tenía la botella, y no sé si le dio algún vapor o el calor se trasladó a la mesa, y el calor de la mesa contagió el aire, que yo cambiaba regularmente, todo sea dicho de paso, y esa elevación de las temperaturas acabó con la araña, como antes con los dinosaurios, que se quedó tan petrificada como todos sus huéspedes. Aunque para entonces puedo asegurar que ya no sobrevivía ninguno. Tampoco tengo la certeza de que llegará a hincarle el diente a una sola de las hormigas. Creo que la araña se abandonó al deterioro de las anoréxicas. Y decidió dejar lo de comer a los que quisieran seguir vivos.
Quizá tan solo se murió de vieja. Que no sé cuanto vive una araña común, o una tarántula, no sé qué capturé.
A fin de cuentas se parece a esa de la derecha, ahí abajo. Esta tiene pinta radioactiva. Como la que picó a Peter Parker. Debe ser que está labrando venganza por todas las encerradas en botellas.
Pa mi que la ha tomado con la bolsa.
Ahora, esta va a durar más.
martes, 7 de octubre de 2008
Tiempos de crisis
Un piso antes del séptimo cielo.
Peor para el sol - Joaquín Sabina
He estado leyendo sobre los orígenes de esta crisis. Yo la he notado en que compré los billetes de avión para ir a Valencia y ya contaba con la posibilidad de que Iberia hiciera un cargo por el doble, de forma temporal, cosa de dos o tres días. Lo hicieron otras veces. Sin embargo han pasado 10 y sigue el cargo duplicado, cogen el dinero y no lo sueltan, como un perro al que le lanzas la pelota, para recuperarla hay que quitársela de la boca, suceso que he hecho hoy, harto de tanta impaciencia. Y es que Iberia que vive su propia recesión, como toda compañía aérea, es de conservar las perras todo el tiempo que se pueda y un poco más.
Mira que yo no quería echar la culpa a los americanos, que luego alguien dirá que soy anti-norteamericano, y me cuadraba hace años con el Winter Games con el himno, pero es que al final tienen la culpa de casi todo. Y no lo digo yo, lo dicen casi todos los que saben.
Esta gente prestaba dinero a gente que no tenía claro si podría devolverlo o no, y no es que ellos mismos no lo tuvieran claro, es que los bancos los animaban hacia la hipoteca aún a sabiendas de que no podrían pagar, tarde o temprano. ¿Pero quién iba a pensar que un día los pisos bajarían de precio?
Ese es el "crash". Que los pisos tienden a valer menos porque no pueden seguir soportando esta ebullición de precios, comprar a un precio y vender dos años más tarde sacando 30.000 euros de beneficio es un fenómeno que no podía durar. Más que nada porque esos beneficios no se pagan con dinero de mentirijillas, se pagan con dinero de verdad, ese que cuesta ganar alquilando tiempo y vida a menesteres que uno no haría gratis, por amor al arte. Quizá porque todos los trabajos tienen poco arte y pocos artistas.
Así que cuando los bancos pueden acceder a los pisos que sus propietarios, que lo son solo en apariencia, no pueden pagar se encuentran con que esos pisos ya no valen lo que se creyó que valdrían siempre. Confiados a que algo así siempre subirá de precio, como los globos que los chiquillos llevan cogidos de un hilo, allí arriba gracias al gas.
Lo malo es que el globo se les ha escapado de las manos. Sube, sube y al final estalla.
Aquí en España uno se lo toma con calma porque está confiado a que estas cosas son cosas de mis mayores. Pero se acojona cada día un poco más cuando oye decir al ministro que los depósitos están garantizados
¿tan mal estamos que tiene presentarse ante la prensa para decir tal cosa?
Si lo normal sería que no se hablará de ello. Hágamos la bendita comedia del aquí no pasa nada. Todo estará siempre bajo control. Mira el fondo de mis ojos. Que habláramos de fútbol pensando que como los galos, estos americanos están todos locos.
Pero luego sale el presidente diciendo que se va a aumentar el fondo de 20.000 a 100.000 euros por depósito, y uno entonces se pregunta ¿no estaban garantizados?
Y entonces la recesión se hacer carne. Y la gente se inquieta. Y los bancos se miran con desconfianza, y la gente ya no se fía, porque los americanos fiaron por todos hace unos años. Tiempos de vino y rosas, de barra libre para lo que quieras. Se provoca una crisis de confianza que es lo peor que puede suceder. Cuando uno pierde la confianza en lo que le rodea o pierde la confianza de los que están con él, en la vida los tiempos de bonanza son seguidos siempre de crisis. Y no me refiero únicamente a la economía mundial. Está cogida con pinzas en el tendero a ver si le da el aire.
La cosa sería saber cuánto durará cada cosa, y que en el balance de todo pese más lo bueno que lo malo.
Peor para el sol - Joaquín Sabina
He estado leyendo sobre los orígenes de esta crisis. Yo la he notado en que compré los billetes de avión para ir a Valencia y ya contaba con la posibilidad de que Iberia hiciera un cargo por el doble, de forma temporal, cosa de dos o tres días. Lo hicieron otras veces. Sin embargo han pasado 10 y sigue el cargo duplicado, cogen el dinero y no lo sueltan, como un perro al que le lanzas la pelota, para recuperarla hay que quitársela de la boca, suceso que he hecho hoy, harto de tanta impaciencia. Y es que Iberia que vive su propia recesión, como toda compañía aérea, es de conservar las perras todo el tiempo que se pueda y un poco más.
Mira que yo no quería echar la culpa a los americanos, que luego alguien dirá que soy anti-norteamericano, y me cuadraba hace años con el Winter Games con el himno, pero es que al final tienen la culpa de casi todo. Y no lo digo yo, lo dicen casi todos los que saben.
Esta gente prestaba dinero a gente que no tenía claro si podría devolverlo o no, y no es que ellos mismos no lo tuvieran claro, es que los bancos los animaban hacia la hipoteca aún a sabiendas de que no podrían pagar, tarde o temprano. ¿Pero quién iba a pensar que un día los pisos bajarían de precio?
Ese es el "crash". Que los pisos tienden a valer menos porque no pueden seguir soportando esta ebullición de precios, comprar a un precio y vender dos años más tarde sacando 30.000 euros de beneficio es un fenómeno que no podía durar. Más que nada porque esos beneficios no se pagan con dinero de mentirijillas, se pagan con dinero de verdad, ese que cuesta ganar alquilando tiempo y vida a menesteres que uno no haría gratis, por amor al arte. Quizá porque todos los trabajos tienen poco arte y pocos artistas.
Así que cuando los bancos pueden acceder a los pisos que sus propietarios, que lo son solo en apariencia, no pueden pagar se encuentran con que esos pisos ya no valen lo que se creyó que valdrían siempre. Confiados a que algo así siempre subirá de precio, como los globos que los chiquillos llevan cogidos de un hilo, allí arriba gracias al gas.
Lo malo es que el globo se les ha escapado de las manos. Sube, sube y al final estalla.
Aquí en España uno se lo toma con calma porque está confiado a que estas cosas son cosas de mis mayores. Pero se acojona cada día un poco más cuando oye decir al ministro que los depósitos están garantizados
¿tan mal estamos que tiene presentarse ante la prensa para decir tal cosa?
Si lo normal sería que no se hablará de ello. Hágamos la bendita comedia del aquí no pasa nada. Todo estará siempre bajo control. Mira el fondo de mis ojos. Que habláramos de fútbol pensando que como los galos, estos americanos están todos locos.
Pero luego sale el presidente diciendo que se va a aumentar el fondo de 20.000 a 100.000 euros por depósito, y uno entonces se pregunta ¿no estaban garantizados?
Y entonces la recesión se hacer carne. Y la gente se inquieta. Y los bancos se miran con desconfianza, y la gente ya no se fía, porque los americanos fiaron por todos hace unos años. Tiempos de vino y rosas, de barra libre para lo que quieras. Se provoca una crisis de confianza que es lo peor que puede suceder. Cuando uno pierde la confianza en lo que le rodea o pierde la confianza de los que están con él, en la vida los tiempos de bonanza son seguidos siempre de crisis. Y no me refiero únicamente a la economía mundial. Está cogida con pinzas en el tendero a ver si le da el aire.
La cosa sería saber cuánto durará cada cosa, y que en el balance de todo pese más lo bueno que lo malo.
lunes, 6 de octubre de 2008
Al rescate
No me has preguntado si me da igual o no.
Este mundo va - Miguel Bosé y Leonor Waiting
He decidido salir al rescate del Dow Jones. Así que enunciaré las palabras salvadoras, y todo volverá a ser como antes. La bolsa quedará resplandeciente y será como si Bush nunca hubiera existido.
Bueno, en serio, se desploma todo el teatrillo, y sé que más de uno le estará echando la culpa al Xuac, que algún movimiento habrá hecho en los últimos días, y se ha contagiado la banca de una depresión que no se arregla con un paseo de Botín, corbata roja al cuello, por los boxes de Ferrari. Fijo que el Xuac ha comprado de todo un poco, como el picoteo de una boda a modo de aperitivo, y en todo lo que ha metido mano afloran los números rojos.
Él es así, pero quiero hacer sangre con él, que cada desplome es una estaca en su corazón de hombre enamorado de la bolsa, y si la línea del tiempo es constante, la bolsa es fluctuación constante también, a su manera, como la vida, y lo que antes valía ya no vale. Vivimos en cambio sucesivo, con altos y bajos, como papel de máquina de la verdad, y todo es mentira en realidad, todo cambia aunque parezca que no nos movemos.
El Xuac es un hombre ilusionado con el mañana, todo el que juega a la bolsa lo es, y él con más razón porque es de batacazo diario, y sigue erre que erre. Parece mentira que alguien que vive con un pie en el mundo de los sueños, en lo que será mañana, de varitas mágicas que hacen realidad la aspiración,
va a ser como quieres que sea,
en la agitación que sube el champán como la espuma pueda ser votante asiduo de la derecha. Es sólo un ingenuo idealista con sobredosis de golf.
Yo estoy pensando en adquirir un paquete pequeño de acciones del Santander, que salen muy sonrientes, corbata en ristre en los carteles publicitarios, y si esa gente tiene razones para sonreír será que sobran razones. Pongamos que mil euros para llevar, a ver cuántos vuelven, que la bolsa es como la guerra, sabes cuanto entregas pero no cuanto de ello regresará vivo o si hará prisioneros.
Como yo no sé mucho me tengo que guiar nada más por la intuición, y si acaso mirando el histórico, si nunca estuvo tan bajo será que le toca subir, vamos, digo yo, aunque sea entrar para que se declare la bancarrota. Y en estas cosas no gana la banca, que no siempre gana. También pierde.
Lo más curioso es que la respuesta vuelve a estar en Estados Unidos. Cuando Bush dice que va a rescatar la economía con los fondos de los contribuyentes, para que se puedan seguir pagando los finiquitos de millones de euros de los jerifaltes, la bolsa se remueve gozosa, como en un baile sugerente que seduce a todos los mercados, son vasos comunicantes. Bush sueña como Martin Luther King y la bolsa le devuelve la confianza generando beneficios. Aquí pasaría igual, pero el IBEX se toma muy poco en serio nada de lo que tenga que decir Zapatero. Y no es de extrañar, claro. No busquen razones en que los españoles creemos menos que los americanos en nuestra clase política, que supongo que venimos a creer lo mismo. Es más sencillo, los españoles no cerramos filas junto a nadie, somos aves libres y solitarias para sobrevolar nuestras vidas, que son lo único importante. Cada uno la de cada cuál, miguita a miguita, sendero a sendero. Sin embargo estos americanos son muy de "todos a una fuenteovejuna", y si el presidente gana las elecciones con chanchullos bastante aparentes lo dan por bueno y se colocan legión detrás de él, seguidores y detractores juntos, solo porque en su solapa está la bandera de las barras y las estrellas petrificada.
Yo quiero que suban las acciones del BBVA, que tengo una fortunaza desparramada desde hace tiempo. Y llegará el día de recoger la siembra y no me va a dar para llenar la hucha. Aunque ahora que lo pienso si tengo que buscar culpables, quizá deba demandar a Bush por gestionar tan mal los últimos años, en fin, denunciarle ante algún tribunal internacional por las guerras puede interesar como añadido, pero fundamentalmente exigirle responsabilidades por el desplome de mis acciones. ¿O su gestión no ha dañado mi patrimonio? Ay madre, qué miedo, patrimonio, suena como matrimonio pero es peor, que digo que matrimonio suena a compartir mientras patrimonio a lo de uno y nadie más. Pero volvamos buscar culpables, se puede decir que su gestión sin gestión da un resultado que me atañe. Me ha perjudicado ¿o no es verdad?
Sentémoslo en el tribunal como a Capone para que lo juzguen. Que no responderá por los muertos, pero lo hará por las monedas.
Impulsor de todas las crisis.
Este mundo va - Miguel Bosé y Leonor Waiting
He decidido salir al rescate del Dow Jones. Así que enunciaré las palabras salvadoras, y todo volverá a ser como antes. La bolsa quedará resplandeciente y será como si Bush nunca hubiera existido.
Bueno, en serio, se desploma todo el teatrillo, y sé que más de uno le estará echando la culpa al Xuac, que algún movimiento habrá hecho en los últimos días, y se ha contagiado la banca de una depresión que no se arregla con un paseo de Botín, corbata roja al cuello, por los boxes de Ferrari. Fijo que el Xuac ha comprado de todo un poco, como el picoteo de una boda a modo de aperitivo, y en todo lo que ha metido mano afloran los números rojos.
Él es así, pero quiero hacer sangre con él, que cada desplome es una estaca en su corazón de hombre enamorado de la bolsa, y si la línea del tiempo es constante, la bolsa es fluctuación constante también, a su manera, como la vida, y lo que antes valía ya no vale. Vivimos en cambio sucesivo, con altos y bajos, como papel de máquina de la verdad, y todo es mentira en realidad, todo cambia aunque parezca que no nos movemos.
El Xuac es un hombre ilusionado con el mañana, todo el que juega a la bolsa lo es, y él con más razón porque es de batacazo diario, y sigue erre que erre. Parece mentira que alguien que vive con un pie en el mundo de los sueños, en lo que será mañana, de varitas mágicas que hacen realidad la aspiración,
va a ser como quieres que sea,
en la agitación que sube el champán como la espuma pueda ser votante asiduo de la derecha. Es sólo un ingenuo idealista con sobredosis de golf.
Yo estoy pensando en adquirir un paquete pequeño de acciones del Santander, que salen muy sonrientes, corbata en ristre en los carteles publicitarios, y si esa gente tiene razones para sonreír será que sobran razones. Pongamos que mil euros para llevar, a ver cuántos vuelven, que la bolsa es como la guerra, sabes cuanto entregas pero no cuanto de ello regresará vivo o si hará prisioneros.
Como yo no sé mucho me tengo que guiar nada más por la intuición, y si acaso mirando el histórico, si nunca estuvo tan bajo será que le toca subir, vamos, digo yo, aunque sea entrar para que se declare la bancarrota. Y en estas cosas no gana la banca, que no siempre gana. También pierde.
Lo más curioso es que la respuesta vuelve a estar en Estados Unidos. Cuando Bush dice que va a rescatar la economía con los fondos de los contribuyentes, para que se puedan seguir pagando los finiquitos de millones de euros de los jerifaltes, la bolsa se remueve gozosa, como en un baile sugerente que seduce a todos los mercados, son vasos comunicantes. Bush sueña como Martin Luther King y la bolsa le devuelve la confianza generando beneficios. Aquí pasaría igual, pero el IBEX se toma muy poco en serio nada de lo que tenga que decir Zapatero. Y no es de extrañar, claro. No busquen razones en que los españoles creemos menos que los americanos en nuestra clase política, que supongo que venimos a creer lo mismo. Es más sencillo, los españoles no cerramos filas junto a nadie, somos aves libres y solitarias para sobrevolar nuestras vidas, que son lo único importante. Cada uno la de cada cuál, miguita a miguita, sendero a sendero. Sin embargo estos americanos son muy de "todos a una fuenteovejuna", y si el presidente gana las elecciones con chanchullos bastante aparentes lo dan por bueno y se colocan legión detrás de él, seguidores y detractores juntos, solo porque en su solapa está la bandera de las barras y las estrellas petrificada.
Yo quiero que suban las acciones del BBVA, que tengo una fortunaza desparramada desde hace tiempo. Y llegará el día de recoger la siembra y no me va a dar para llenar la hucha. Aunque ahora que lo pienso si tengo que buscar culpables, quizá deba demandar a Bush por gestionar tan mal los últimos años, en fin, denunciarle ante algún tribunal internacional por las guerras puede interesar como añadido, pero fundamentalmente exigirle responsabilidades por el desplome de mis acciones. ¿O su gestión no ha dañado mi patrimonio? Ay madre, qué miedo, patrimonio, suena como matrimonio pero es peor, que digo que matrimonio suena a compartir mientras patrimonio a lo de uno y nadie más. Pero volvamos buscar culpables, se puede decir que su gestión sin gestión da un resultado que me atañe. Me ha perjudicado ¿o no es verdad?
Sentémoslo en el tribunal como a Capone para que lo juzguen. Que no responderá por los muertos, pero lo hará por las monedas.
Impulsor de todas las crisis.
domingo, 5 de octubre de 2008
La ladrona, Carlos y la llamada
Acabaron con mi vida.
La paga - Juanes
Vengo de leer la prensa, como suelo cada sábado y domingo en una cafetería cercana a casa. Aprovecho y leo entonces la prensa en papel, que es un medio con los días contados cuando quiera contar la idea que me asaltó medio en sueños, medio despierto, que tuve esta mañana ¿o fue anoche? de crear una especie de soporte plastificado y extensible conectado directamente a un minúsculo lápiz de memoria con conexión a Internet y que consiga mostrar cualquiera de los muchos periódicos online a libre elección del cliente con información actualizada al minuto y con la hemeroteca detrás si es que la lectura de las hecatombes actuales no sacia al lector. Porque en realidad leer la prensa apoyándola en la mesa o en las piernas concede algo que nunca tendrá este modo online que yo frecuento tanto y que me suele dar para no mantener la boca cerrada por más tiempo.
Ya he dicho la idea, ahora que venga quien quiera a cogerla. Preferiblemente con más medios que yo, por ejemplo poseedor en propiedad una fabrica de hacer plásticos extensibles donde se ordenen las letras en el mismo orden que sobre el papel, con esa esquinita inferior donde pinzar para pasar página, aunque no se haga literal, el efecto será el mismo.
Pero yo no venía hoy para llenarle los bolsillos con el gran chollo a ningún avezado saltimbanqui de blogs. Vengo para hablar muy breve de la mengana que trabajó en algún cargo que se me ha olvidado en el gobierno de Jaume Matas del PP y que se estuvo llenando los bolsillos con comisiones y manejos fraudulentos. Me pregunto. ¿Tan difícil les es ser honrados? ¿Acaso su sueldos y dietas no les da para vivir razonablemente la crisis? Este caso es más doloroso pues una de las dos al mando del asunto es escritora y librera para más inri. Lo que lo hace peor aún, pues a alguien que anda con libros se le presume la sensatez.
Será simplemente que no los leía. Los llevaba de balda a balda.
Aunque déjame que me desdiga. Alguno debió leer porque junto a su esposa, creo que una arquitecta, no retuve bien, quizá una artista ingenió el modo de ocultarlo a los que lo fueran a buscar a su casa, cuando comprobaran que las cuentas no salen. Que los números, bastardos, no cuadran. Así que no los emparedó como Roca en fajos de 500€, moraditos y juntitos en las paredes de su casa. Hizo como los piratas del Caribe y los enterró en un arcón bajo el jardín. Justo donde los del C-S-I advertirían tierra removida. Lo que me da que pensar que no vivía en un pisito de 30 metros cuadrados...
Ayer estuve viendo el partido del Barça frente al Atlético en uno de esos canales chinos que se saltan el monopolio del "pago por visión". Aunque me perdí casi toda la segunda parte porque estuve investigando la muerte, de la que ayer se cumplió un año, de Carlos Llamas. Recuerdo que un día me pregunté ¿donde está? Y quién es este que suena en su lugar. Luego me enteré de que había muerto y quedé impactado, con la conciencia de esta fugacidad, y con la sensación de que la realidad era de peor calidad si no la contaba él. ¿Cuánto pesa la costumbre en nuestras vidas incluso para lo más nimio? Y no echaba de menos al hombre del que no conocí nada, eché de menos nada más la voz. Quizá porque aquel aunque no tenía soluciones para nada, como ninguno, yo llegaba a sentirme en su piel de anonadado espectador ante los desvaríos de la realidad. Nunca le había visto la cara hasta ayer, pero di con una grabación de su vuelta tras creer superado el cáncer en mayo del 2007, y fue como volver al pasado, como volver unos años atrás, al amparo de aquella voz que yo había interiorizado como la voz de la información, sin ser su mejor oyente, que solamente lo escuchaba sin querer y en días dispares. Pero sus "son las 10, las 9 en Canarias" sonaba a pasado, a vivido, a mis noches sin televisión con radio esperando "El Larguero" que terminó interesándome menos que Hora 25.
La vuelta fue un espejismo. Los médicos se equivocaron. Murió en octubre, ayer hizo un año.
Sigo leyendo la prensa y me encuentro con que en México secuestran más gente que en ningún otro sitio. Son frecuentes los secuestros exprés en los que el taxista se deja abordar unos metros más allá por delincuentes que despluman al viajero y sus tarjetas de crédito. Pero el más notorio secuestro que alli se produce es el que se hace por teléfono. No es necesario siquiera un rehen. Simplemente abres la guía telefónica y dejar caer el dedo sobre cualquier teléfono al azar. Entonces llamas y gritas algo así como "Mamá sálvame" o un "Soy yo, me tienen secuestrado". Y les das tu número de cuenta o tu número de tarjeta prepago a continuación, o se las da otro del ajo para que no parezca que el mismo secuestrado pide que le ingresen el dinero. Sería poco profesional si al menos no se imposta la voz. Y poco creíble. Entonces se espera que en ese estado de shock que da el miedo a que sea verdad el paisano que descolgó cogerá la cartera y buscará un cajero así tenga que salir en batín de la casa para ingresar lo que haga falta, que no debe ser mucho. Para pagar la llamada y las 10 o 12 de antes o después que no dieron ni darán resultado.
A mí me parece que es un método brillante. Todo hombre de bien tendría que abonar por la salvación de otro aún en la certeza de que no es nadie que conozca. La remota sospecha del daño remoto pero inminente tendría que bastar.
La paga - Juanes
Vengo de leer la prensa, como suelo cada sábado y domingo en una cafetería cercana a casa. Aprovecho y leo entonces la prensa en papel, que es un medio con los días contados cuando quiera contar la idea que me asaltó medio en sueños, medio despierto, que tuve esta mañana ¿o fue anoche? de crear una especie de soporte plastificado y extensible conectado directamente a un minúsculo lápiz de memoria con conexión a Internet y que consiga mostrar cualquiera de los muchos periódicos online a libre elección del cliente con información actualizada al minuto y con la hemeroteca detrás si es que la lectura de las hecatombes actuales no sacia al lector. Porque en realidad leer la prensa apoyándola en la mesa o en las piernas concede algo que nunca tendrá este modo online que yo frecuento tanto y que me suele dar para no mantener la boca cerrada por más tiempo.
Ya he dicho la idea, ahora que venga quien quiera a cogerla. Preferiblemente con más medios que yo, por ejemplo poseedor en propiedad una fabrica de hacer plásticos extensibles donde se ordenen las letras en el mismo orden que sobre el papel, con esa esquinita inferior donde pinzar para pasar página, aunque no se haga literal, el efecto será el mismo.
Pero yo no venía hoy para llenarle los bolsillos con el gran chollo a ningún avezado saltimbanqui de blogs. Vengo para hablar muy breve de la mengana que trabajó en algún cargo que se me ha olvidado en el gobierno de Jaume Matas del PP y que se estuvo llenando los bolsillos con comisiones y manejos fraudulentos. Me pregunto. ¿Tan difícil les es ser honrados? ¿Acaso su sueldos y dietas no les da para vivir razonablemente la crisis? Este caso es más doloroso pues una de las dos al mando del asunto es escritora y librera para más inri. Lo que lo hace peor aún, pues a alguien que anda con libros se le presume la sensatez.
Será simplemente que no los leía. Los llevaba de balda a balda.
Aunque déjame que me desdiga. Alguno debió leer porque junto a su esposa, creo que una arquitecta, no retuve bien, quizá una artista ingenió el modo de ocultarlo a los que lo fueran a buscar a su casa, cuando comprobaran que las cuentas no salen. Que los números, bastardos, no cuadran. Así que no los emparedó como Roca en fajos de 500€, moraditos y juntitos en las paredes de su casa. Hizo como los piratas del Caribe y los enterró en un arcón bajo el jardín. Justo donde los del C-S-I advertirían tierra removida. Lo que me da que pensar que no vivía en un pisito de 30 metros cuadrados...
Ayer estuve viendo el partido del Barça frente al Atlético en uno de esos canales chinos que se saltan el monopolio del "pago por visión". Aunque me perdí casi toda la segunda parte porque estuve investigando la muerte, de la que ayer se cumplió un año, de Carlos Llamas. Recuerdo que un día me pregunté ¿donde está? Y quién es este que suena en su lugar. Luego me enteré de que había muerto y quedé impactado, con la conciencia de esta fugacidad, y con la sensación de que la realidad era de peor calidad si no la contaba él. ¿Cuánto pesa la costumbre en nuestras vidas incluso para lo más nimio? Y no echaba de menos al hombre del que no conocí nada, eché de menos nada más la voz. Quizá porque aquel aunque no tenía soluciones para nada, como ninguno, yo llegaba a sentirme en su piel de anonadado espectador ante los desvaríos de la realidad. Nunca le había visto la cara hasta ayer, pero di con una grabación de su vuelta tras creer superado el cáncer en mayo del 2007, y fue como volver al pasado, como volver unos años atrás, al amparo de aquella voz que yo había interiorizado como la voz de la información, sin ser su mejor oyente, que solamente lo escuchaba sin querer y en días dispares. Pero sus "son las 10, las 9 en Canarias" sonaba a pasado, a vivido, a mis noches sin televisión con radio esperando "El Larguero" que terminó interesándome menos que Hora 25.
La vuelta fue un espejismo. Los médicos se equivocaron. Murió en octubre, ayer hizo un año.
Sigo leyendo la prensa y me encuentro con que en México secuestran más gente que en ningún otro sitio. Son frecuentes los secuestros exprés en los que el taxista se deja abordar unos metros más allá por delincuentes que despluman al viajero y sus tarjetas de crédito. Pero el más notorio secuestro que alli se produce es el que se hace por teléfono. No es necesario siquiera un rehen. Simplemente abres la guía telefónica y dejar caer el dedo sobre cualquier teléfono al azar. Entonces llamas y gritas algo así como "Mamá sálvame" o un "Soy yo, me tienen secuestrado". Y les das tu número de cuenta o tu número de tarjeta prepago a continuación, o se las da otro del ajo para que no parezca que el mismo secuestrado pide que le ingresen el dinero. Sería poco profesional si al menos no se imposta la voz. Y poco creíble. Entonces se espera que en ese estado de shock que da el miedo a que sea verdad el paisano que descolgó cogerá la cartera y buscará un cajero así tenga que salir en batín de la casa para ingresar lo que haga falta, que no debe ser mucho. Para pagar la llamada y las 10 o 12 de antes o después que no dieron ni darán resultado.
A mí me parece que es un método brillante. Todo hombre de bien tendría que abonar por la salvación de otro aún en la certeza de que no es nadie que conozca. La remota sospecha del daño remoto pero inminente tendría que bastar.
sábado, 4 de octubre de 2008
La candidata
Es un día ella y otro día yo.
Te aviso, te anuncio - Shakira
Pues no necesito ser una persona informada para hablar de Sara Palin. Me basta con ojear el periódico. No necesito saber cuáles ni cómo han sido las desastrosas entrevistas que dio en los últimos días, en las que además de demostrarse como una inculta sin parangón aparecía, por lo que cuentan, nerviosa y balbuceante, como alguien no solo incapaz de manejar los destinos de la que ha sido primera potencia mundial, que está por ver dónde para, sino incluso para manejarse por si misma, sin ayuda, en todos los ámbitos de la vida.
De manera que como se sentía inferior intelectualmente, porque lo era, a su contrincante en el debate de anteanoche y lo sabía porque había mirado dentro de si misma para darse cuenta, es una vida conviviendo consigo misma, toda vez que sus asesores se lo habrían dejado caer además; decidió jugar sus cartas que fueron reinvindicarse ejemplo claro de ciudadana media de ese país que es Estados Unidos. Así que se plantó ante Biden y le dijo que si lo podía tutear y se dispuso ante la concurrencia como un soplo de aire fresco que llega a la política americana anquilosada como carpeta de promesas electorales, que desechó encontrar a alguien preparado para guiar a su país hace muchos años, con la de republicanos válidos que habrá para tantas cosas banales y se propone a alguno como gobernante del mundo, con lo bien que despachan armas en los supermercados, así ocurre que apareció George Bush por 8 años, con chanchullos de por medio, como no podía ser de otro modo, una especie de enajenado, tonto hasta los límites de no saberse tonto. Una especie de iluminado por la gracia de Dios, aunque si uno se concentra en el centro de sus ojos puede llegar a ver un chimpancé, se trata nada más de unir los puntos como en las revistas de crucigramas. Pero a los americanos se les pasó desapercibido porque son de concentrarse en pocas cosas fuera de el béisbol o el basket. No ven el meollo del asunto, son de quedarse fijos en el sombrero de cow-boy y en lo bien que le sienta.
Así que expuesta la estrategia se trataba nada más de no confundir Afganistán con Irak o Pakistán, y no confundir el cambio climático, aquello que los políticos no saben muy bien qué es, ni de que trata, ni de donde viene ni hacia donde va, algo así como la economía mundial, y que sufrimos los anónimos mientras nos ocupamos en la supervivencia sin explicaciones.
Así que Sara Palin que podía ser humillada del debate se echó a las espaldas a todo el pueblo americano, al parecer tan ignorante como ella, para advertir que se anduviera con mucho ojo el senador si quería hacer patente su condición y sus limitaciones, pues todo el daño que a ella le infligiera sería daño sobre cada uno de los votantes que se asomaban a la tele con algún interés de ver el debate, que a juzgar por los porcentajes tradicionales de votación no serían muchos.
Riesgo cierto de parecer condescenciente o arrogante para el senador que estaba preparado para algo más que para llevar a sus hijos al colegio o al partido de los sábados. Pero Biden lo entendió también, Sara Palin no era el enemigo, es simplemente una mujer escasa de preparación y populachera como lo es el mismo Bush, con la inteligencia justa que da para pensar que si él llegó a la presidencia por qué no ella. Y a cada sonrisa de ella él ponía un argumento y una sonrisa.
Después de todo ir de segunda de McCain es muy prometedor, que tiene pinta de estar amortajado ya, con esa rigidez que da el rigor mortis, a mí me parece que serían capaces de presentarlo a festejar el improbable triunfo incluso muerto pero elegante en el balcón, moviéndole la mano rígida mientras a él se le han puesto los ojos en blanco del fresco que no siente, para anunciar Sara Palin con lágrimas en los ojos el óbito una semana después. Así que segunda de una momia de museo, político caduco con fecha de caducidad, y que es intolerablemente rico, es una buenísima opción, a mejor aún, una extraordinaria oportunidad. ¿Pero y si un día el presidente desaparece cómo será ese país de Sara Palin? ¿Cómo será con ella al mando? ¿En qué se diferenciará al de George Bush o aún peor?
Aunque yo me pregunto ¿por qué hacer presidente a un millonario? ¿por qué no a a alguien normal y corriente? El ciudadano medio común, por ejemplo. A Sara Palin directamente.
Son la extraña pareja. McCain y Palin. Tal para cual.
Ahora, éstos no ganan.
Te aviso, te anuncio - Shakira
Pues no necesito ser una persona informada para hablar de Sara Palin. Me basta con ojear el periódico. No necesito saber cuáles ni cómo han sido las desastrosas entrevistas que dio en los últimos días, en las que además de demostrarse como una inculta sin parangón aparecía, por lo que cuentan, nerviosa y balbuceante, como alguien no solo incapaz de manejar los destinos de la que ha sido primera potencia mundial, que está por ver dónde para, sino incluso para manejarse por si misma, sin ayuda, en todos los ámbitos de la vida.
De manera que como se sentía inferior intelectualmente, porque lo era, a su contrincante en el debate de anteanoche y lo sabía porque había mirado dentro de si misma para darse cuenta, es una vida conviviendo consigo misma, toda vez que sus asesores se lo habrían dejado caer además; decidió jugar sus cartas que fueron reinvindicarse ejemplo claro de ciudadana media de ese país que es Estados Unidos. Así que se plantó ante Biden y le dijo que si lo podía tutear y se dispuso ante la concurrencia como un soplo de aire fresco que llega a la política americana anquilosada como carpeta de promesas electorales, que desechó encontrar a alguien preparado para guiar a su país hace muchos años, con la de republicanos válidos que habrá para tantas cosas banales y se propone a alguno como gobernante del mundo, con lo bien que despachan armas en los supermercados, así ocurre que apareció George Bush por 8 años, con chanchullos de por medio, como no podía ser de otro modo, una especie de enajenado, tonto hasta los límites de no saberse tonto. Una especie de iluminado por la gracia de Dios, aunque si uno se concentra en el centro de sus ojos puede llegar a ver un chimpancé, se trata nada más de unir los puntos como en las revistas de crucigramas. Pero a los americanos se les pasó desapercibido porque son de concentrarse en pocas cosas fuera de el béisbol o el basket. No ven el meollo del asunto, son de quedarse fijos en el sombrero de cow-boy y en lo bien que le sienta.
Así que expuesta la estrategia se trataba nada más de no confundir Afganistán con Irak o Pakistán, y no confundir el cambio climático, aquello que los políticos no saben muy bien qué es, ni de que trata, ni de donde viene ni hacia donde va, algo así como la economía mundial, y que sufrimos los anónimos mientras nos ocupamos en la supervivencia sin explicaciones.
Así que Sara Palin que podía ser humillada del debate se echó a las espaldas a todo el pueblo americano, al parecer tan ignorante como ella, para advertir que se anduviera con mucho ojo el senador si quería hacer patente su condición y sus limitaciones, pues todo el daño que a ella le infligiera sería daño sobre cada uno de los votantes que se asomaban a la tele con algún interés de ver el debate, que a juzgar por los porcentajes tradicionales de votación no serían muchos.
Riesgo cierto de parecer condescenciente o arrogante para el senador que estaba preparado para algo más que para llevar a sus hijos al colegio o al partido de los sábados. Pero Biden lo entendió también, Sara Palin no era el enemigo, es simplemente una mujer escasa de preparación y populachera como lo es el mismo Bush, con la inteligencia justa que da para pensar que si él llegó a la presidencia por qué no ella. Y a cada sonrisa de ella él ponía un argumento y una sonrisa.
Después de todo ir de segunda de McCain es muy prometedor, que tiene pinta de estar amortajado ya, con esa rigidez que da el rigor mortis, a mí me parece que serían capaces de presentarlo a festejar el improbable triunfo incluso muerto pero elegante en el balcón, moviéndole la mano rígida mientras a él se le han puesto los ojos en blanco del fresco que no siente, para anunciar Sara Palin con lágrimas en los ojos el óbito una semana después. Así que segunda de una momia de museo, político caduco con fecha de caducidad, y que es intolerablemente rico, es una buenísima opción, a mejor aún, una extraordinaria oportunidad. ¿Pero y si un día el presidente desaparece cómo será ese país de Sara Palin? ¿Cómo será con ella al mando? ¿En qué se diferenciará al de George Bush o aún peor?
Aunque yo me pregunto ¿por qué hacer presidente a un millonario? ¿por qué no a a alguien normal y corriente? El ciudadano medio común, por ejemplo. A Sara Palin directamente.
Es sencillo, porque el debate no tiene que ver con los horarios del comedor del colegio, ni si vestirán o no uniforme, sino con lo trascendente de las acciones de los que mandan, que deben saber una a una todas las consecuencias de sus acciones antes de tomar ninguna. Sara Palin dará muy bien en el anuncio de los coloretes o del champú, y dirá que ella lo vale. Estoy de acuerdo en gastar 15 euros más por comprar el quita esmalte de L´Oreal. Pero cuando se trata de gobernar un país que es casi gobernar el mundo exijo personas con una mayor preparación.
Son la extraña pareja. McCain y Palin. Tal para cual.
Ahora, éstos no ganan.
viernes, 3 de octubre de 2008
miércoles, 1 de octubre de 2008
El destino
Llevo semanas pensando qué hacemos aquí.
Dueño de mi silencio - Jarabe de palo
Me llama Sestea para decirme que hoy el control de firmas en el curso de la Escuela Judicial es poner en un papel el destino donde quieren pasar los 4 meses de prácticas. Y yo sé que ella no lo tiene claro. Sin embargo esto ya es algo que yo conozco, lo que me llama la atención es que eso la pueda agobiar porque teme que lo que ponga hoy en la hoja vaya a condicionar su futuro después de que vaya aclarando como va a querer que sea. Y vuelve a repetirse la impresión de que a estos secretarios judiciales, de grupo A y varios años de estudio para sacar una oposición muy complicada, que tiene apenas 60 temas menos que la de juez, que tras 5 años puede ascenderlos a Magistrado y los siguen tratando como a niños. Y lo que es peor, de tanto tratarlos así han terminado pensando que lo son. Y cuando algún lúcido de los que acampan por aquella escuela para quedarse, decide que los horarios de mañana y tarde se nutrirán de los aprobados por orden alfabético, desde la A hasta la mitad por la mañana y el resto por la tarde, no hay nadie entre ellos que salga pisando fuerte, diciendo que eso así no puede ser, que ese modo no vale. Porque será más justo ordenarlos si acaso por nota para partir por la mitad, o para que en ese orden se decanten cada uno por el horario que más le convenga, o en el último de los casos sorteando esa letra afortunada que será comienzo de la lista y que llevará a los que están inmediatamente detrás de ella a visitar la escuela por las mañanas. Un horario que deja la tarde libre para vivir Madrid, que tiene mucho para ser vivida. Que al menos uno le pueda echar la culpa al azar, y que no se sienta condenado tan tontamente por el apellido de su padre. Es básico, cae por su propio peso.
Pero en aquel grupo nadie se levanta para protestar, existe malestar, obviamente. Pero nadie dice nada. Hoy les proponen que designen un delegado para la clase y no sale nadie. Tanta gente valiosa y no hay nadie con arrestos para dar un paso al frente, y si faltan agallas para pelear por lo justo cuando le atañe a uno mismo, por no reivindicarse entre los mansos, destacando en apariencia como disconforme, que siempre está peor visto que asentir simplemente con la cabeza, ¿no habrá que cambiar la pose al ser portavoz de un grupo? ¿no se está más legitimado para protestar cuando se es la cabeza visible de una multitud confiada en una mejor forma de hacer las cosas? ¿dónde está el que deba hacerse oír para que esos mismos que los tuvieron estudiando tantos años oigan su voz alta y clara? Y no para decir que todo está muy bien, sino para afirmar con la convicción de la verdad de que habrá que buscar un modo alternativo para todo en lo que no se coincida con la mayoría, la mayoría manda, porque lejos de ser una mayoría cansina y silenciosa, es una mayoría pujante y que palpita. Que están ahí porque saben lo mucho que ha costado. Dispuestos a entrar como un elefante en una cacharrería.
Yo he podido presumir de muy poco en la vida. Quizá por eso a mí me fuera más el rol pasivo que han acogido como propio todos estos estudiosos de las leyes y de como enunciarlas. Pero no puedo evitar al hablar con ella ponerme en su piel o en la de ellos, y entonces me veo levantándome entre la multitud como un héroe de leyenda para decir que, perdón pero no. Que no me voy a dejar tomar el pelo, ni se los van a tomar a toda esa gente mientras permanezco callado y nos miramos. Que si llegué hasta ahí tras tanto esfuerzo no es para quedarme mudo ante la injusticia, y que pronto la encuentro, quién lo iba a decir, cuando el camino casi no ha empezado.
Y puedo asegurar que mis pisadas serían fuertes, y mi huella profunda.
Yo haría por salir portavoz de esa gente, delegado para irme a entrevistar con quien haga falta, y si la profesora dice el primer día que no va a atender cambios de horario, logrados por la sencilla razón de cortar el alfabeto por la mitad, entonces yo me levanto y le digo que con quien tengo que hablar si ella no puede cambiarlo. Alguien que esté por encima y que logre entender que ese puñado de secretarios judiciales de nueva hornada no llegan para darlo todo por bueno, ni para comulgar con ruedas de molino, que si hubo un tiempo que había que agachar la cabeza cuando la plaza estaba en el aire, ese tiempo acabó. Si ella no me vale habrá alguien más. Siempre hay alguien.
Y si hoy me dijeran que escriba mi destino para las prácticas y no lo tengo claro quizá ponga mi nombre con los dos apellidos donde otros pusieron localidad y provincia y diga luego, otro día que me pidan explicaciones que así de tonto nací y así de tonto me he quedado. O acaso pusiera una localidad a sabiendas de que no tiene juzgado, para que construyan uno mientras agoto el curso en la Escuela Judicial, dos meses en cuentra atrás, o quizá pondría Disneylandia, porque se tiene que vivir muy bien en un parque de atracciones y rodeado de gente que se pone disfraces de cuerpo entero para trabajar.
Pero todo ello no habría de distraerme de una razón irrenunciable. Soy dueño de mi destino, y ese papel que firmo hoy con prisas, como un nene antes de salir al patio puede ser papel mojado mañana.
Aún mejor, por mí con él se pueden limpiar el culo. Nací para decidir, no para seguir la línea de puntos.
Dueño de mi silencio - Jarabe de palo
Me llama Sestea para decirme que hoy el control de firmas en el curso de la Escuela Judicial es poner en un papel el destino donde quieren pasar los 4 meses de prácticas. Y yo sé que ella no lo tiene claro. Sin embargo esto ya es algo que yo conozco, lo que me llama la atención es que eso la pueda agobiar porque teme que lo que ponga hoy en la hoja vaya a condicionar su futuro después de que vaya aclarando como va a querer que sea. Y vuelve a repetirse la impresión de que a estos secretarios judiciales, de grupo A y varios años de estudio para sacar una oposición muy complicada, que tiene apenas 60 temas menos que la de juez, que tras 5 años puede ascenderlos a Magistrado y los siguen tratando como a niños. Y lo que es peor, de tanto tratarlos así han terminado pensando que lo son. Y cuando algún lúcido de los que acampan por aquella escuela para quedarse, decide que los horarios de mañana y tarde se nutrirán de los aprobados por orden alfabético, desde la A hasta la mitad por la mañana y el resto por la tarde, no hay nadie entre ellos que salga pisando fuerte, diciendo que eso así no puede ser, que ese modo no vale. Porque será más justo ordenarlos si acaso por nota para partir por la mitad, o para que en ese orden se decanten cada uno por el horario que más le convenga, o en el último de los casos sorteando esa letra afortunada que será comienzo de la lista y que llevará a los que están inmediatamente detrás de ella a visitar la escuela por las mañanas. Un horario que deja la tarde libre para vivir Madrid, que tiene mucho para ser vivida. Que al menos uno le pueda echar la culpa al azar, y que no se sienta condenado tan tontamente por el apellido de su padre. Es básico, cae por su propio peso.
Pero en aquel grupo nadie se levanta para protestar, existe malestar, obviamente. Pero nadie dice nada. Hoy les proponen que designen un delegado para la clase y no sale nadie. Tanta gente valiosa y no hay nadie con arrestos para dar un paso al frente, y si faltan agallas para pelear por lo justo cuando le atañe a uno mismo, por no reivindicarse entre los mansos, destacando en apariencia como disconforme, que siempre está peor visto que asentir simplemente con la cabeza, ¿no habrá que cambiar la pose al ser portavoz de un grupo? ¿no se está más legitimado para protestar cuando se es la cabeza visible de una multitud confiada en una mejor forma de hacer las cosas? ¿dónde está el que deba hacerse oír para que esos mismos que los tuvieron estudiando tantos años oigan su voz alta y clara? Y no para decir que todo está muy bien, sino para afirmar con la convicción de la verdad de que habrá que buscar un modo alternativo para todo en lo que no se coincida con la mayoría, la mayoría manda, porque lejos de ser una mayoría cansina y silenciosa, es una mayoría pujante y que palpita. Que están ahí porque saben lo mucho que ha costado. Dispuestos a entrar como un elefante en una cacharrería.
Yo he podido presumir de muy poco en la vida. Quizá por eso a mí me fuera más el rol pasivo que han acogido como propio todos estos estudiosos de las leyes y de como enunciarlas. Pero no puedo evitar al hablar con ella ponerme en su piel o en la de ellos, y entonces me veo levantándome entre la multitud como un héroe de leyenda para decir que, perdón pero no. Que no me voy a dejar tomar el pelo, ni se los van a tomar a toda esa gente mientras permanezco callado y nos miramos. Que si llegué hasta ahí tras tanto esfuerzo no es para quedarme mudo ante la injusticia, y que pronto la encuentro, quién lo iba a decir, cuando el camino casi no ha empezado.
Y puedo asegurar que mis pisadas serían fuertes, y mi huella profunda.
Yo haría por salir portavoz de esa gente, delegado para irme a entrevistar con quien haga falta, y si la profesora dice el primer día que no va a atender cambios de horario, logrados por la sencilla razón de cortar el alfabeto por la mitad, entonces yo me levanto y le digo que con quien tengo que hablar si ella no puede cambiarlo. Alguien que esté por encima y que logre entender que ese puñado de secretarios judiciales de nueva hornada no llegan para darlo todo por bueno, ni para comulgar con ruedas de molino, que si hubo un tiempo que había que agachar la cabeza cuando la plaza estaba en el aire, ese tiempo acabó. Si ella no me vale habrá alguien más. Siempre hay alguien.
Y si hoy me dijeran que escriba mi destino para las prácticas y no lo tengo claro quizá ponga mi nombre con los dos apellidos donde otros pusieron localidad y provincia y diga luego, otro día que me pidan explicaciones que así de tonto nací y así de tonto me he quedado. O acaso pusiera una localidad a sabiendas de que no tiene juzgado, para que construyan uno mientras agoto el curso en la Escuela Judicial, dos meses en cuentra atrás, o quizá pondría Disneylandia, porque se tiene que vivir muy bien en un parque de atracciones y rodeado de gente que se pone disfraces de cuerpo entero para trabajar.
Pero todo ello no habría de distraerme de una razón irrenunciable. Soy dueño de mi destino, y ese papel que firmo hoy con prisas, como un nene antes de salir al patio puede ser papel mojado mañana.
Aún mejor, por mí con él se pueden limpiar el culo. Nací para decidir, no para seguir la línea de puntos.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Niko
La primavera duraba un segundo.
La canción más hermosa del mundo - Joaquín Sabina
Nadie lo ha echado de menos, ni siquiera yo, que paso los días echando de menos. Hablo de Niko Bellic, ¿o no recuerdas ese personaje recién caído en Liberty City y del que solo hablas cuando no tienes nada que decir? ¿Qué fue de él? ¿Desapareció como Paul Newman?
Es curioso que ha muerto Paul Newman pero las fotos de las portadas no son las del viejo que se fue enfermo y fino como una rama, sino del guaperas que casi gustaba a mujeres y hombres por igual. Y es que si va a ser inmortal en el recuerdo mejor quedarse con su época de plenitud física. Cuando era talento y hermosura y todavía potencialidad de tantas cosas como hubiera podido ser.
Como nosotros lo seremos también, aunque ignotos. Porque si un día soy lápida con foto no pondré la de mi cara con 110 años, sino una de este tiempo o quizá de antes, que yo empecé ya el leve declinar de la tarde de la vida, en este transcurrir de minutos, uno tras otro en forma de años que llevan a la anochecida.
En la foto somos personajes eternos y llenos de una historia desconocida. Sin más información que una foto somos un misterio, quizá aún más interesante que los de todos estos famosos que convirtieron su dietario en páginas cuché donde mostrarse espontáneamente atribulados por los premios o las meriendas. Y no hablo obviamente de Paul Newman en particular, pues parece excepción y alejado de esa "historia" correveidile de nuestro tiempo y hasta donde a mí me alcanza se trató de alguien preocupado por los demás y que hizo cuantas obras de caridad pudo. O eso nos cuentan ahora.
Sin embargo no sabré si fiarme. Porque es raro que hablen mal de alguien así sea un asesino, que parece que al llegar la muerte uno hace las paces con los vivos, aunque sea porque ya no los molestará más.
Y en los que sobreviven todo son buenas palabras, aliviados de no ser ellos los fiambre, supongo. Y cogidos al recuerdo mejor, cuando las miradas miraban la sonrisa y el tiempo se detenía pensando que hay una mutua atracción de felicidades a través de los ojos.
Creo que Paul Newman fue un buen hombre. Aunque no soy la persona más informada. Al menos sí le admiro la voluntad correspondida de permanecer 50 años con la misma mujer. ¡Si eso mismo quiero para mí! ¿Cuándo empezará el contador si no empezó ya?
Yo venía para hablar del destino de Niko Bellic, por el que nadie preguntó después. Como esas veces en que llegué sin saber que decir. Pero apareció Paul Newman o la muerte que hoy vienen a significar lo mismo y me quedé sin ganas de nada más.
Otro día cuento que ha sido de él. Baste tan solo que al contrario que los hombres él va a resucitar.
Joven de nuevo.
La canción más hermosa del mundo - Joaquín Sabina
Nadie lo ha echado de menos, ni siquiera yo, que paso los días echando de menos. Hablo de Niko Bellic, ¿o no recuerdas ese personaje recién caído en Liberty City y del que solo hablas cuando no tienes nada que decir? ¿Qué fue de él? ¿Desapareció como Paul Newman?
Es curioso que ha muerto Paul Newman pero las fotos de las portadas no son las del viejo que se fue enfermo y fino como una rama, sino del guaperas que casi gustaba a mujeres y hombres por igual. Y es que si va a ser inmortal en el recuerdo mejor quedarse con su época de plenitud física. Cuando era talento y hermosura y todavía potencialidad de tantas cosas como hubiera podido ser.
Como nosotros lo seremos también, aunque ignotos. Porque si un día soy lápida con foto no pondré la de mi cara con 110 años, sino una de este tiempo o quizá de antes, que yo empecé ya el leve declinar de la tarde de la vida, en este transcurrir de minutos, uno tras otro en forma de años que llevan a la anochecida.
En la foto somos personajes eternos y llenos de una historia desconocida. Sin más información que una foto somos un misterio, quizá aún más interesante que los de todos estos famosos que convirtieron su dietario en páginas cuché donde mostrarse espontáneamente atribulados por los premios o las meriendas. Y no hablo obviamente de Paul Newman en particular, pues parece excepción y alejado de esa "historia" correveidile de nuestro tiempo y hasta donde a mí me alcanza se trató de alguien preocupado por los demás y que hizo cuantas obras de caridad pudo. O eso nos cuentan ahora.
Sin embargo no sabré si fiarme. Porque es raro que hablen mal de alguien así sea un asesino, que parece que al llegar la muerte uno hace las paces con los vivos, aunque sea porque ya no los molestará más.
Y en los que sobreviven todo son buenas palabras, aliviados de no ser ellos los fiambre, supongo. Y cogidos al recuerdo mejor, cuando las miradas miraban la sonrisa y el tiempo se detenía pensando que hay una mutua atracción de felicidades a través de los ojos.
Creo que Paul Newman fue un buen hombre. Aunque no soy la persona más informada. Al menos sí le admiro la voluntad correspondida de permanecer 50 años con la misma mujer. ¡Si eso mismo quiero para mí! ¿Cuándo empezará el contador si no empezó ya?
Yo venía para hablar del destino de Niko Bellic, por el que nadie preguntó después. Como esas veces en que llegué sin saber que decir. Pero apareció Paul Newman o la muerte que hoy vienen a significar lo mismo y me quedé sin ganas de nada más.
Otro día cuento que ha sido de él. Baste tan solo que al contrario que los hombres él va a resucitar.
Joven de nuevo.
sábado, 27 de septiembre de 2008
La fuga
Alejarme quiero.
Rosa de Alejandría - Manolo García
Si te cuentan que ante ayer seguían desparramados por el suelo gran parte de los enseres de las víctimas del accidente de avión de Barajas, pensarás que no puede ser, que el juez o cualquier otro cabal habría mandado recogerlos ya, toda esa ropa y pedazos de maletas.
Pero es verdad. Seguían allí porque el juez paralizó su recogida. Así, como si el lugar del accidente fuera un vertedero de cosas sin dueño. Sobrevoladas por otros aviones.
Ayer nos enteramos de que Lorenzo Sanz quería colar en el Banesto unos pagarés falsos, de un banco inexistente. He leído que hasta 10.000 millones de dólares. Es obvio que no pretendía que le llegara en dinero al bolsillo, ningún banco adelantaría un céntimo de eso sin comprobar que vienen de tierra firme. El hombre nada más quería que le emitieran un certificado de saldo una vez endosados los pagarés. Para ir luego fardando ante sus colegas de fondo de armario, seguro de que le iban a sonreír más si lo creían indecorosamente rico además de famoso.
Pero el tiro le salió por la culata, al bueno de Lorenzo, del que todos teníamos ya una pobre percepción, tan canallesco y mafiosillo, jugando la pasta del Real Madrid en partidas de cartas, con comisiones por intermediación a las que nadie pudo dar paradero nunca. Y esa pintilla chulo madrileño que viene pisando fuerte aunque le apeste el aliento.
Pero ocurrió a la postre como en un chiste de alemanes, ingleses y españoles, es decir, se vence la lógica histórica de los resultados que nos ponían perdedores por comparación con casi cualquiera para hacernos los mejores del mundo. Algo así como un sálvese quien pueda y que cada uno juegue sus cartas de la mejor forma que encuentre, que se juntan el famoso, el diplomático y el pobretón de toda la vida con las cartas marcadas, cuando las cartas son unos pagarés de monopoly. Y tira que no es que el director del Banesto fuera el tipo más perspicaz del mundo, que esto mismo le pasa a un empleado del Santander y encuentra moros en la costa así de primeras y sin necesidad de nueva visita, claro, viste la misma corbata de Botín en todas las juntas, y cuando se lleva la misma corbata que el gran hombre se es gran hombre un poco. Delegadamente Botín. Sin embargo el dire del Banesto ya había recibido la visita de Sanz y sus peculiares compañeros de viaje unos días antes para endosar otro pagaré exactamente igual de extravagante, de una fundación sudamericana y por importe exorbitado. Así que cuando se vio en la segunda visita de las mismas características, tras haber conocido por el CESID del Banesto que aquel banco no se correspondía con ninguno que no fuera del país de Nunca Jamás, se movió como perezoso ascendiendo al árbol, y se dio a avisar a las fuerzas del orden. No mientras Lorenzo asentaba sus reales en el despacho sino cuando su oronda figura esperaba complacido el AVE que lo devolviera a Madrid.
Así que ante la policía se presentó Lorenzo, su secretario que es figura de importancia cuando uno se halla en medio de tanto desaguisado, vale más contratar a alguien que controle los rastros que dejan los tejemanejes para que vaya por detrás dándole al rastro con la escobilla. Ya se sabe que cuatro ojos ven más que dos, y lo que a uno le puede pasar inadvertido, las huellas en el cenicero por ejemplo, vendrán a ser subsanadas por el otro, si tiene tablas, antes de que lleguen los muchachos del C-S-I que narran sus aventuras bien masticaditas para que los espectadores rasos como yo las entiendan. Y a Lorenzo y al secretario se le añadieron bien mezcladitos un fulano con pasaporte diplomático que no se sabe si llegó a entrar o presentó tamaño documento en las narices de las primeras unidades anti-delincuencia y se fue remontando la calle silbando, con la gabardina alzada por el cuello, en pleno septiembre andaluz buscando la embajada. Y otro extranjero, pobre de él, que sin tener bandera a la que agarrarse o por mejor decir sin que haya bandera que lo vaya a sostener entró en comisaría por detrás de Lorenzo y el secretario.
Cualquiera dirá que en este punto nos hallamos con un empate técnico, como Obama y McCain ¡qué miedo como gane ese vejestorio apolillado!
A estas alturas de los malos ya hay una baja, el diplomático que dijo que la guerra para quien la quiera, o más sencillo se borró al grito de ésta no es mi guerra. Y de los que quedan no hay empate, porque resulta que ser famoso no solamente permite en muchos casos ir por la vida perdonando la vida de tus semejantes, y dejando de pagar en casi todos los restaurantes, rendidos a tu fama y mayor gloria de poderse fotografiar contigo, también sirve para que el juez decida que como eres famoso no cree que vayas a quererte evadir a la acción de la justicia. Y con más razón si la pena a la que te expones es tan de risa que va a ser peor evadirte que afrontarla con gallardía. De forma que el juez deja libre a Lorenzo y al secretario para que se vigilen el uno al otro, y sale el galán diciendo que todo fue un malentendido, que él no conocía a ningún diplomático ni a ningún muerto de hambre.
Y se queda en la cárcel el tercer hombre, al que su falta de fama le jugó una mala jugada. La cantidad de ventajas que tenía hacerse famoso y nosotros no hemos hecho casi nada para lograrlo. Ellos son iconos reconocibles en todo el universo y nosotros anónimas incógnitas sin importancia.
Fíjate en Rodríguez-Menéndez libre por famoso y oculto en Nicaragua, a sabiendas de que por defraudar al fisco no nos lo entregarán.
Tenemos unos jueces de medalla.
Yo lanzaría un hurra por ellos. Que diablos...
¡Hurra!
Rosa de Alejandría - Manolo García
Si te cuentan que ante ayer seguían desparramados por el suelo gran parte de los enseres de las víctimas del accidente de avión de Barajas, pensarás que no puede ser, que el juez o cualquier otro cabal habría mandado recogerlos ya, toda esa ropa y pedazos de maletas.
Pero es verdad. Seguían allí porque el juez paralizó su recogida. Así, como si el lugar del accidente fuera un vertedero de cosas sin dueño. Sobrevoladas por otros aviones.
Ayer nos enteramos de que Lorenzo Sanz quería colar en el Banesto unos pagarés falsos, de un banco inexistente. He leído que hasta 10.000 millones de dólares. Es obvio que no pretendía que le llegara en dinero al bolsillo, ningún banco adelantaría un céntimo de eso sin comprobar que vienen de tierra firme. El hombre nada más quería que le emitieran un certificado de saldo una vez endosados los pagarés. Para ir luego fardando ante sus colegas de fondo de armario, seguro de que le iban a sonreír más si lo creían indecorosamente rico además de famoso.
Pero el tiro le salió por la culata, al bueno de Lorenzo, del que todos teníamos ya una pobre percepción, tan canallesco y mafiosillo, jugando la pasta del Real Madrid en partidas de cartas, con comisiones por intermediación a las que nadie pudo dar paradero nunca. Y esa pintilla chulo madrileño que viene pisando fuerte aunque le apeste el aliento.
Pero ocurrió a la postre como en un chiste de alemanes, ingleses y españoles, es decir, se vence la lógica histórica de los resultados que nos ponían perdedores por comparación con casi cualquiera para hacernos los mejores del mundo. Algo así como un sálvese quien pueda y que cada uno juegue sus cartas de la mejor forma que encuentre, que se juntan el famoso, el diplomático y el pobretón de toda la vida con las cartas marcadas, cuando las cartas son unos pagarés de monopoly. Y tira que no es que el director del Banesto fuera el tipo más perspicaz del mundo, que esto mismo le pasa a un empleado del Santander y encuentra moros en la costa así de primeras y sin necesidad de nueva visita, claro, viste la misma corbata de Botín en todas las juntas, y cuando se lleva la misma corbata que el gran hombre se es gran hombre un poco. Delegadamente Botín. Sin embargo el dire del Banesto ya había recibido la visita de Sanz y sus peculiares compañeros de viaje unos días antes para endosar otro pagaré exactamente igual de extravagante, de una fundación sudamericana y por importe exorbitado. Así que cuando se vio en la segunda visita de las mismas características, tras haber conocido por el CESID del Banesto que aquel banco no se correspondía con ninguno que no fuera del país de Nunca Jamás, se movió como perezoso ascendiendo al árbol, y se dio a avisar a las fuerzas del orden. No mientras Lorenzo asentaba sus reales en el despacho sino cuando su oronda figura esperaba complacido el AVE que lo devolviera a Madrid.
Así que ante la policía se presentó Lorenzo, su secretario que es figura de importancia cuando uno se halla en medio de tanto desaguisado, vale más contratar a alguien que controle los rastros que dejan los tejemanejes para que vaya por detrás dándole al rastro con la escobilla. Ya se sabe que cuatro ojos ven más que dos, y lo que a uno le puede pasar inadvertido, las huellas en el cenicero por ejemplo, vendrán a ser subsanadas por el otro, si tiene tablas, antes de que lleguen los muchachos del C-S-I que narran sus aventuras bien masticaditas para que los espectadores rasos como yo las entiendan. Y a Lorenzo y al secretario se le añadieron bien mezcladitos un fulano con pasaporte diplomático que no se sabe si llegó a entrar o presentó tamaño documento en las narices de las primeras unidades anti-delincuencia y se fue remontando la calle silbando, con la gabardina alzada por el cuello, en pleno septiembre andaluz buscando la embajada. Y otro extranjero, pobre de él, que sin tener bandera a la que agarrarse o por mejor decir sin que haya bandera que lo vaya a sostener entró en comisaría por detrás de Lorenzo y el secretario.
Cualquiera dirá que en este punto nos hallamos con un empate técnico, como Obama y McCain ¡qué miedo como gane ese vejestorio apolillado!
A estas alturas de los malos ya hay una baja, el diplomático que dijo que la guerra para quien la quiera, o más sencillo se borró al grito de ésta no es mi guerra. Y de los que quedan no hay empate, porque resulta que ser famoso no solamente permite en muchos casos ir por la vida perdonando la vida de tus semejantes, y dejando de pagar en casi todos los restaurantes, rendidos a tu fama y mayor gloria de poderse fotografiar contigo, también sirve para que el juez decida que como eres famoso no cree que vayas a quererte evadir a la acción de la justicia. Y con más razón si la pena a la que te expones es tan de risa que va a ser peor evadirte que afrontarla con gallardía. De forma que el juez deja libre a Lorenzo y al secretario para que se vigilen el uno al otro, y sale el galán diciendo que todo fue un malentendido, que él no conocía a ningún diplomático ni a ningún muerto de hambre.
Y se queda en la cárcel el tercer hombre, al que su falta de fama le jugó una mala jugada. La cantidad de ventajas que tenía hacerse famoso y nosotros no hemos hecho casi nada para lograrlo. Ellos son iconos reconocibles en todo el universo y nosotros anónimas incógnitas sin importancia.
Fíjate en Rodríguez-Menéndez libre por famoso y oculto en Nicaragua, a sabiendas de que por defraudar al fisco no nos lo entregarán.
Tenemos unos jueces de medalla.
Yo lanzaría un hurra por ellos. Que diablos...
¡Hurra!
viernes, 26 de septiembre de 2008
Tormenta

Que junts hem caminat,
en la joia junts, en la pena junts,
i has omplert tan sovint la buidor dels meus mots
i en la nostra partida sempre m’has donat un bon joc.
Per tot això i coses que t’amago
em caldria agrair-te tant temps que fa que t’estimo.
Amor particular - Lluis Llach
Vengo con el corazón en un puño, sobrecogido por la razón de que también Tormenta echa el cierre a su blog de lluvia y poemas. Y se me escapan los motivos que puede haber detrás, sé de gente que se cansa, que no puede seguir escribiendo porque ya no hay tiempo para eso, sé de otros a los que de repente se ven ante una obligación que antes no tenían y que no quieren tener, porque esto ha de ser vocacional y solo porque se tiene algo que decir.
Y yo estoy acostumbrado a vivir calamidades a través de los periódicos que al fin no son más que un filtro para aquello que quieren que sepamos y que nunca ocurrió exactamente como cuentan, por eso y porque las personas somos muy capaces de protegernos frente al exterior como desde dentro de un castillo, conseguí que nada me afectara especialmente.
Sin embargo mi mundo, limitado mundo de internauta que apenas saca los pies de casa hoy se resquebraja un poco, porque apenas visito los sitios de dos o tres personas en este intrincado laberinto de Internet, y siendo tan pocos hoy llega Tormenta y echa el cierre al suyo. Y esta noticia no vendrá en letra de prensa ni abrirá los telediarios, pero afectará a la cotidianidad de ese puñado de internautas ante el teclado, que buscaban saber que habrá rescatado en estas horas, para nosotros. Y ante este fenómeno inesperado, me duelo como si no fuera que empieza una nueva vida, sino como si nada más fuera el final de esta otra que le hemos conocido.
Y le llega a uno la impresión de que Internet queda más desvalido y solo, y con al menos un sitio menos que merecía ser visitado.
Entonces uno piensa si llegará el día en que deje de escribir también. Y entonces me doy cuenta de que, escritor sin novela ni más premios que los que ya obtuve, que se cuentan nada más en un puñado de amigos y algún detalle sin importancia llenándose de polvo en un armario a mil kilómetros, y sin embargo, pese a todo, soy lo que escribo.
Hasta tal punto, de que sin escribir no sería.
Sería si acaso otro.
jueves, 25 de septiembre de 2008
Los pilotos
Atrás quedan temores.
Mátame suavemente con tu canción - Pitingo
Tenemos tanta confianza en nuestros aviones y en los viajes de avión que no nos sorprende que el otro día detuviera la policía a dos pilotos que dirimían sus diferencias a puñetazos frente al hotel, ebrios de alcohol, cinco horas antes de coger un vuelo juntos de Air Europa.
¿Esta gente pasa el control de alcoholemia antes de subir al avión?
Pues debería.
Hoy leo que un piloto rebasó en 24 kilómetros el aeropuerto porque se quedó dormido, los controladores aéreos estuvieron 17 minutos intentando ponerse en contacto con la cabina, pero el piloto no contestaba, así que como en Estados Unidos no son de pensar las cosas dos veces decidieron dar orden de disparar. Pero no hizo falta, el piloto por fin se despertó y pudo aterrizar.
Luego le han detectado apnea de sueño, es decir cuando duerme se le obstruyen las vías respiratorias y le impiden el descanso adecuado, con lo que es fácil que se quede dormido en cualquier otro momento del día. Algo muy tranquilizador para el pasaje.
A estas alturas alguien se preguntará donde estaba el copiloto para atender los requerimientos del aeropuerto. Pues se quedó dormido también. Él no tiene problema de salud alguno, pero es tan buena la modorra cuando entra poco a poco... Y esa paz de ver como tu vecino se está quedando torrado, que te dan ganas de dormir a ti también, como cuando alguien te susurra al oído bajito. No te preocupes, el pestañeo va a durar un segundo.
Mientras 40 personas a bordo mirando por los ojos de buey hacia el océano al tiempo que en la cabina la tripulación se echa la siesta.
No es por estas razones, pero como si lo fuera.
Mi próxima salida, en tren.
Mátame suavemente con tu canción - Pitingo
Tenemos tanta confianza en nuestros aviones y en los viajes de avión que no nos sorprende que el otro día detuviera la policía a dos pilotos que dirimían sus diferencias a puñetazos frente al hotel, ebrios de alcohol, cinco horas antes de coger un vuelo juntos de Air Europa.
¿Esta gente pasa el control de alcoholemia antes de subir al avión?
Pues debería.
Hoy leo que un piloto rebasó en 24 kilómetros el aeropuerto porque se quedó dormido, los controladores aéreos estuvieron 17 minutos intentando ponerse en contacto con la cabina, pero el piloto no contestaba, así que como en Estados Unidos no son de pensar las cosas dos veces decidieron dar orden de disparar. Pero no hizo falta, el piloto por fin se despertó y pudo aterrizar.
Luego le han detectado apnea de sueño, es decir cuando duerme se le obstruyen las vías respiratorias y le impiden el descanso adecuado, con lo que es fácil que se quede dormido en cualquier otro momento del día. Algo muy tranquilizador para el pasaje.
A estas alturas alguien se preguntará donde estaba el copiloto para atender los requerimientos del aeropuerto. Pues se quedó dormido también. Él no tiene problema de salud alguno, pero es tan buena la modorra cuando entra poco a poco... Y esa paz de ver como tu vecino se está quedando torrado, que te dan ganas de dormir a ti también, como cuando alguien te susurra al oído bajito. No te preocupes, el pestañeo va a durar un segundo.
Mientras 40 personas a bordo mirando por los ojos de buey hacia el océano al tiempo que en la cabina la tripulación se echa la siesta.
No es por estas razones, pero como si lo fuera.
Mi próxima salida, en tren.
El perdedor
Mentira no se olvida.
Mentira - Manu Chao
Se cumplen en estos días 20 años ¡veinte años ya! de la carrera de 100 metros de Seúl. En ella se midieron el galáctico Carl Lewis y el canadiense, más bien zoquete, Benjamin Johnson. Este último iba para arriba de forma imparable, ya le había mojado la oreja al americano en Sevilla donde le ganó por unas décimas, las que separaron su pecho de la cabeza lanzada hacia delante a la desesperada de Carl Lewis, pero sobre todo lo había derrotado en Roma, donde pulverizó el récord del mundo que luego volvería a rebajar en la célebre carrera de Seúl.
Cuentan que al acabar esa carrera Carl Lewis recuperaba el aliento desconcertado, mirando ese crono extraterrestre de 9,79 mientras Ben Johnson trotaba saludando al público extasiado con la marca. Dicen que Carl Lewis le lanzó la mano como un autómata para saludarlo, pero que en su rostro se leía el asombro ante el hecho de que él hubiera hecho una carrera perfecta, nunca antes había corrido tan rápido, y entonces no lo sabía, pero nunca correría más rápido que entonces, y sin embargo había corrido todo el tiempo 5 metros por detrás de Johnson. Cuentan que el canadiense ni siquiera lo miró, que pasó por su lado como si no estuviera.
Eran dos personalidades antagónicas. Dos personajes contrapuestos. Uno una estrella encantada de serlo, el otro un personaje huraño, hosco, tartamudo y poco dado a los focos y a las entrevistas. Dicen que Carl Lewis nunca había considerado el talento de Ben Johnson, aunque en las últimas carreras antes de los Juegos pareciera imposible pensar que pudiera ganarlo.
Por eso, al rebasar la meta Ben lanzó la mano hacia arriba señalando con el dedo índice el cielo. Se estaba reivindicando, y en aquel gesto había un punto de humillación para el resto, una humillación implícita especialmente para Carl Lewis que había corrido por detrás su particular carrera perfecta y que lo veía señalar el cielo delante, fijando una marca inaccesible.
En ese momento el tiempo se detuvo. Había nacido un nuevo héroe. El hombre más rápido del planeta se había mejorado aún más.
Si el tiempo se hubiera parado en ese instante tal como en la foto que le tomaron rebasando la meta veríamos en ese rostro la felicidad suprema de saberse el mejor y de haberlo demostrado. Sin embargo después de aquel día llegó el siguiente, y con él el bombazo que supuso saber que aquel héroe tenía los pies de barro. Había arrojado resultado positivo en la prueba antidoping, había tomado anabolizantes para ayudarse a conseguir las marcas.
Y entonces se dio la particular venganza de Carl Lewis, que heredó el oro por la descalificación de Johnson. Fue suspendido y prácticamente se acabó el deportista. Volvió no obstante unos años después, pero no logró bajar de 10,31, una marca demasiado pobre para el que fuera el más rápido de todos. Y un par de años más tarde, cuando más en forma parecía estar volvió a dar positivo y la sanción esta vez no entendió de plazos ni de reinserciones, Ben Johnson fue suspendido de por vida.
Y se acabó el mito.
Sin embargo yo tengo algunas apreciaciones al respecto. Una, Carl Lewis nunca corrió tan rápido como Johnson, nunca en su vida consiguió ser tan rápido. Algunos, los más ingenuos dirán que evidentemente esto fue porque el uno abusaba de productos prohibidos mientras que el hijo del viento se manejó siempre con zumos y vitaminas. Pero yo no lo creo así, creo que este otro, con los laboratorios Balco de por medio, o mediante otros, también era de los que abusaba de ayudas más o menos indetectables. Exactamente igual que mi queridísima Marion Jones.
Un día leí que los atletas que abusaban de productos dopantes veían reducirse sus pelotas, con perdón, y yo no sé si es cierto ni si le ocurriría a Carl Lewis, pero también decían que estos atletas sufrían un desarrollo extraordinario de la mandíbula, y salta a la vista que Carl Lewis tiene una boca más propia de un equino que de un humano. Sin embargo la historia lo dejó en el pedestal de los ganadores eternos, el mismo lugar de Florence Griffith aunque ella muriera sospechosamente en la cuarentena. Son personas sin tacha. Como un monumento de bronce a la intemperie.
Pero ¿qué pasó con los perdedores? ¿dónde quedaron?
Como yo me siento un poco perdedor. Aunque no más que cualquiera que se haya preguntado por el sentido de la vida y se haya esforzado alguna respuesta. Me siento mucho más cercano ese puñado de los que quedaron en el camino. Y no estoy dando coartada para las trampas, francamente no las tolero, pero en mi fuero interno creo que todos ellos las hicieron antes o después. Y mi recuerdo es para a los que se despeñaron persiguiendo la perfección, rebasar los límites sin más objetivo que volverlos a rebasar.
Y eso que yo estoy entre esa mayoría que no tuvo el coraje o la convicción de llegar al límite en nada. Somos legión.
Ben Johnson es un perdedor máximo. Paradigma del desprestigio, un hombre sin historia que escribió la historia más triste, pero que puede tener el orgullo de la sinceridad, aunque fuera a posteriori. Tras la carrera de Seúl reconoció haber estado dopado también en la carrera que lo hizo plusmarquista en los mundiales de Roma. Ello conllevó que perdiera aquel récord también y la medalla de oro.
Fue un apestado y para muchos aún lo es. Sin embargo su sinceridad logró lo que Tim Robbins describió en su película "Cadena perpetua", arrastrarse por la mierda para aparecer limpio al otro lado.
Desapareció absorbido por el tiempo.
Dicen los americanos que la verdad os hará libres.
No sé. Os hará sinceros.
Mentira - Manu Chao
Se cumplen en estos días 20 años ¡veinte años ya! de la carrera de 100 metros de Seúl. En ella se midieron el galáctico Carl Lewis y el canadiense, más bien zoquete, Benjamin Johnson. Este último iba para arriba de forma imparable, ya le había mojado la oreja al americano en Sevilla donde le ganó por unas décimas, las que separaron su pecho de la cabeza lanzada hacia delante a la desesperada de Carl Lewis, pero sobre todo lo había derrotado en Roma, donde pulverizó el récord del mundo que luego volvería a rebajar en la célebre carrera de Seúl.
Cuentan que al acabar esa carrera Carl Lewis recuperaba el aliento desconcertado, mirando ese crono extraterrestre de 9,79 mientras Ben Johnson trotaba saludando al público extasiado con la marca. Dicen que Carl Lewis le lanzó la mano como un autómata para saludarlo, pero que en su rostro se leía el asombro ante el hecho de que él hubiera hecho una carrera perfecta, nunca antes había corrido tan rápido, y entonces no lo sabía, pero nunca correría más rápido que entonces, y sin embargo había corrido todo el tiempo 5 metros por detrás de Johnson. Cuentan que el canadiense ni siquiera lo miró, que pasó por su lado como si no estuviera.
Eran dos personalidades antagónicas. Dos personajes contrapuestos. Uno una estrella encantada de serlo, el otro un personaje huraño, hosco, tartamudo y poco dado a los focos y a las entrevistas. Dicen que Carl Lewis nunca había considerado el talento de Ben Johnson, aunque en las últimas carreras antes de los Juegos pareciera imposible pensar que pudiera ganarlo.
Por eso, al rebasar la meta Ben lanzó la mano hacia arriba señalando con el dedo índice el cielo. Se estaba reivindicando, y en aquel gesto había un punto de humillación para el resto, una humillación implícita especialmente para Carl Lewis que había corrido por detrás su particular carrera perfecta y que lo veía señalar el cielo delante, fijando una marca inaccesible.
En ese momento el tiempo se detuvo. Había nacido un nuevo héroe. El hombre más rápido del planeta se había mejorado aún más.
Si el tiempo se hubiera parado en ese instante tal como en la foto que le tomaron rebasando la meta veríamos en ese rostro la felicidad suprema de saberse el mejor y de haberlo demostrado. Sin embargo después de aquel día llegó el siguiente, y con él el bombazo que supuso saber que aquel héroe tenía los pies de barro. Había arrojado resultado positivo en la prueba antidoping, había tomado anabolizantes para ayudarse a conseguir las marcas.
Y entonces se dio la particular venganza de Carl Lewis, que heredó el oro por la descalificación de Johnson. Fue suspendido y prácticamente se acabó el deportista. Volvió no obstante unos años después, pero no logró bajar de 10,31, una marca demasiado pobre para el que fuera el más rápido de todos. Y un par de años más tarde, cuando más en forma parecía estar volvió a dar positivo y la sanción esta vez no entendió de plazos ni de reinserciones, Ben Johnson fue suspendido de por vida.
Y se acabó el mito.
Sin embargo yo tengo algunas apreciaciones al respecto. Una, Carl Lewis nunca corrió tan rápido como Johnson, nunca en su vida consiguió ser tan rápido. Algunos, los más ingenuos dirán que evidentemente esto fue porque el uno abusaba de productos prohibidos mientras que el hijo del viento se manejó siempre con zumos y vitaminas. Pero yo no lo creo así, creo que este otro, con los laboratorios Balco de por medio, o mediante otros, también era de los que abusaba de ayudas más o menos indetectables. Exactamente igual que mi queridísima Marion Jones.
Un día leí que los atletas que abusaban de productos dopantes veían reducirse sus pelotas, con perdón, y yo no sé si es cierto ni si le ocurriría a Carl Lewis, pero también decían que estos atletas sufrían un desarrollo extraordinario de la mandíbula, y salta a la vista que Carl Lewis tiene una boca más propia de un equino que de un humano. Sin embargo la historia lo dejó en el pedestal de los ganadores eternos, el mismo lugar de Florence Griffith aunque ella muriera sospechosamente en la cuarentena. Son personas sin tacha. Como un monumento de bronce a la intemperie.
Pero ¿qué pasó con los perdedores? ¿dónde quedaron?
Como yo me siento un poco perdedor. Aunque no más que cualquiera que se haya preguntado por el sentido de la vida y se haya esforzado alguna respuesta. Me siento mucho más cercano ese puñado de los que quedaron en el camino. Y no estoy dando coartada para las trampas, francamente no las tolero, pero en mi fuero interno creo que todos ellos las hicieron antes o después. Y mi recuerdo es para a los que se despeñaron persiguiendo la perfección, rebasar los límites sin más objetivo que volverlos a rebasar.
Y eso que yo estoy entre esa mayoría que no tuvo el coraje o la convicción de llegar al límite en nada. Somos legión.
Ben Johnson es un perdedor máximo. Paradigma del desprestigio, un hombre sin historia que escribió la historia más triste, pero que puede tener el orgullo de la sinceridad, aunque fuera a posteriori. Tras la carrera de Seúl reconoció haber estado dopado también en la carrera que lo hizo plusmarquista en los mundiales de Roma. Ello conllevó que perdiera aquel récord también y la medalla de oro.
Fue un apestado y para muchos aún lo es. Sin embargo su sinceridad logró lo que Tim Robbins describió en su película "Cadena perpetua", arrastrarse por la mierda para aparecer limpio al otro lado.
Desapareció absorbido por el tiempo.
Dicen los americanos que la verdad os hará libres.
No sé. Os hará sinceros.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
De políticos
Enemigo de la guerra y su reverso, la medalla.
La belleza - Luis Eduardo Aute
¿Pero dónde habrá visto este hombre que yo doy cobertura a los políticos del gobierno? Que me termina mezclando las cosas como si fuera un vulgar político. Hablo del Xuac, naturalmente. Que a fuerza de ponerlo a parir muy respetuosamente por aquí, igual consigo que se abra un blog desde donde nos pueda dar lecciones a todos.
Yo soy como el reo de muerte que escoge el modo ¿con que le harán justicia?, y puesto que para aquel probablemente la muerte de cerca le parezca más aterradora que seguir vivo decide que si ha de morir que sea de la forma más dulce posible. Pues a mí me ocurre igual, en la tesitura de votar, que es morir un poco, al menos poner a morir las ilusiones, aunque se sepa anticipadamente que no se habrán de cumplir nunca, me decido por los que tengo la convicción de ser los menos malos. Que nadie dijo buenos. ¿O no hablé en el pasado de Zapatero como un fantoche tras el atril rojo subido, lanzando los brazos como una marioneta? Su discurso y sus gestos nunca casaron, pero llegó a presidente del gobierno y es el que nos merecemos quizá porque en el fondo somos tan malos como él, después de todo lo hemos puesto nosotros. ¿A quién reprochárselo?
Hoy veo el anuncio de 59 segundos y me encuentro con que llaman a Pepiño Blanco el hombre fuerte del gobierno, entonces yo me echo a temblar, caigo en el suelo en medio de convulsiones y digo que lo que nos ocurre es poco para lo que nos va a ocurrir. Si en este país hemos de hacer de José Blanco el hombre fuerte es que no deben quedar más hombres ni mujeres habitando la tierra, ¿dónde están los embaucadores? ¿Y los encantadores de serpientes?
Que me pongan entrada al mundo del celuloide y viviré de película.
Soy de la opinión de que lo peor que le puede salir a un padre, dejando a un lado delincuencia o drogas, es un hijo político.
Yo puedo mantener que creo en las personas. Pero no en los políticos. Los veo abrir la boca y me entran los mil males. E inadvertidamente se los deseo todos con este pensamiento mío, que es de encerrar y tirar la llave. Que merece 20 años y un día sin descuentos por buen pensamiento, que los tengo a veces. Cuando pienso en los míos y en las cosas sin importancia de esta vida, que a fin de cuentas son casi todas.
Pero entre los políticos aún me parecen peores cuando promueven la guerra que matará a gente inocente y caminan por la vida sonriendo como si no hubieran hecho nada. Como hacía Steve Urkel, pero sin gracia.
Ayer vi uno documental, lo poco que vi antes de quedarme dormido tumbado en el sillón, sobre la gestión americana en Irak. Es sencillo, los que llegaron después cogieron el dinero para la reconstrucción del país y se lo llevaron. Los hospitales se quedaron con sus salas de quirófano con hormigas y sus charcos de aguas residuales.
Ocurre que no lo vemos, y lo que no vemos es como si no existiera. Si el mundo tuviera un germen de justicia alguien habría de pagar. Los muertos perseguirían a sus verdugos mientras les durara la vida. Y quizá aquellas decisiones se volverían tormento perpetuo para los que las tomaron tan alegremente.
Pero estas cosas no pasan. No vemos dos palmos más allá de nuestras narices. No tenemos memoria.
No queda casi razón.
La belleza - Luis Eduardo Aute
¿Pero dónde habrá visto este hombre que yo doy cobertura a los políticos del gobierno? Que me termina mezclando las cosas como si fuera un vulgar político. Hablo del Xuac, naturalmente. Que a fuerza de ponerlo a parir muy respetuosamente por aquí, igual consigo que se abra un blog desde donde nos pueda dar lecciones a todos.
Yo soy como el reo de muerte que escoge el modo ¿con que le harán justicia?, y puesto que para aquel probablemente la muerte de cerca le parezca más aterradora que seguir vivo decide que si ha de morir que sea de la forma más dulce posible. Pues a mí me ocurre igual, en la tesitura de votar, que es morir un poco, al menos poner a morir las ilusiones, aunque se sepa anticipadamente que no se habrán de cumplir nunca, me decido por los que tengo la convicción de ser los menos malos. Que nadie dijo buenos. ¿O no hablé en el pasado de Zapatero como un fantoche tras el atril rojo subido, lanzando los brazos como una marioneta? Su discurso y sus gestos nunca casaron, pero llegó a presidente del gobierno y es el que nos merecemos quizá porque en el fondo somos tan malos como él, después de todo lo hemos puesto nosotros. ¿A quién reprochárselo?
Hoy veo el anuncio de 59 segundos y me encuentro con que llaman a Pepiño Blanco el hombre fuerte del gobierno, entonces yo me echo a temblar, caigo en el suelo en medio de convulsiones y digo que lo que nos ocurre es poco para lo que nos va a ocurrir. Si en este país hemos de hacer de José Blanco el hombre fuerte es que no deben quedar más hombres ni mujeres habitando la tierra, ¿dónde están los embaucadores? ¿Y los encantadores de serpientes?
Que me pongan entrada al mundo del celuloide y viviré de película.
Soy de la opinión de que lo peor que le puede salir a un padre, dejando a un lado delincuencia o drogas, es un hijo político.
Yo puedo mantener que creo en las personas. Pero no en los políticos. Los veo abrir la boca y me entran los mil males. E inadvertidamente se los deseo todos con este pensamiento mío, que es de encerrar y tirar la llave. Que merece 20 años y un día sin descuentos por buen pensamiento, que los tengo a veces. Cuando pienso en los míos y en las cosas sin importancia de esta vida, que a fin de cuentas son casi todas.
Pero entre los políticos aún me parecen peores cuando promueven la guerra que matará a gente inocente y caminan por la vida sonriendo como si no hubieran hecho nada. Como hacía Steve Urkel, pero sin gracia.
Ayer vi uno documental, lo poco que vi antes de quedarme dormido tumbado en el sillón, sobre la gestión americana en Irak. Es sencillo, los que llegaron después cogieron el dinero para la reconstrucción del país y se lo llevaron. Los hospitales se quedaron con sus salas de quirófano con hormigas y sus charcos de aguas residuales.
Ocurre que no lo vemos, y lo que no vemos es como si no existiera. Si el mundo tuviera un germen de justicia alguien habría de pagar. Los muertos perseguirían a sus verdugos mientras les durara la vida. Y quizá aquellas decisiones se volverían tormento perpetuo para los que las tomaron tan alegremente.
Pero estas cosas no pasan. No vemos dos palmos más allá de nuestras narices. No tenemos memoria.
No queda casi razón.
martes, 23 de septiembre de 2008
CESE-I
Cualquier información bien la voy a pagar.
Unicornio - Silvio Rodríguez
La policía finlandesa no es el cese-i precisamente. Que los del cese-i saben porque son muy listos y preparados como los que más, que no siempre es el mayordomo. Sin embargo los polis fineses son alertados de que un muchacho feo, porque era feo como pocos, tonto de remate, anda colgando vídeos en los que muestra su perfil justiciero disparando con su pistola no se sabe a donde, hacia unos botes de refrescos supongo, para luego mostrar su fealdad hecha cara, calvo y petirrojo mientras dice algo así como que nosotros seremos los próximos. Pero no se refiere a nosotros el resto del mundo, estamos a salvo por ahora, sino a sus pobres compañeros de instituto, que por si no fuera suficientemente malo enfrentarse a un examen tienen que soportar que este elemento aparezca cubriendo su horrible rostro y los acribille a balazos. Obviamente les tira a los que están más cerca, aunque no los conozca de nada ni los haya visto en la vida, no se va a coger un avión para ir a matar a desconocidos de cualquier otra parte del planeta, a ver si le va a dar el cantazo el revolver en el detector de metales. Aunque a mí se me ocurren unos pocos, asesinos y bichos a los que este hubiera podido dar pasaporte con más razón. El tipo aquel que mató a un hombrecillo en una parada de autobús jugando a un juego de rol, por ejemplo. A gentuza me refiero.
Hace tres días le entrevistan y comprueban que es el mismo que ha puesto los vídeos, que tiene la maldita pistola pero no hacen nada. Uno dirá que claro, quien iba a pensar que podría hacer una cosa así, y ahí vienen, juntos de la mano los antecedentes como un recuerdo de hace un año, otro tipo del mismo pelaje y similares desajustes mentales provocó una carnicería en otro instituto tras haber colgado vídeos que si no son los mismos, tal cuales.
Pero claro, ante los policías el chaval debió decir que no, que él no tenía intención de matar a nadie, ¡a qué loco se le ocurriría tal cosa! ¡No me hagan reír!
y que esas grabaciones son para pasar el rato ameno. Que nunca en la vida se le ocurriría dirigir su arsenal contra nada que no se haya podido beber previamente. Y al instante abrió, parece que lo estoy viendo, una cerveza.
Y los policías, que no son los de la científica, que son más bien de los que hacen las cuentas con los dedos, dicen que vale, que muy bien, pero que dispare más bajo no vaya a molestar a los vecinos. Y se van por donde vinieron tan campantes.
El chaval cuenta en su rincón del Youtube que le gustan las birras, las armas y el sexo. Ay pobre, no me extraña que se haya pegado un tiro, porque con esa cara no habrá cerveza que se le resista, pese a lo caras que deben ser por esos lares, pero las chicas yo creo que lo miraban y no lo veían. Y no digamos de su conversación, que este debía ser de piedra, papel o tijera y quedarse pensando.
Ahora bien, las armas eran el amor de su vida. Que le correspondían con un disparo a cada pulsación del gatillo.
Vivimos tiempos de rendición total sin agitar siquiera una bandera blanca. Inmersos en el caos absoluto. Aquí ya nos cuentan que el avión de Spanair estaba para revisión a fondo y no para volar, poco menos que habían inhabilitado los sensores de aviso de la configuración de despegue por silenciar otra avería. Yo, que soy poco más o menos como todos querría desconcertarme y llevarme las manos a la cabeza diciendo que no puede ser, pero sería como Robin Williams en el cine, solamente estaría sobreactuando.
Así que me cuadra perfecto que los policías lo dejaran en su casa tan tranquilo con sus pistolas y sus balas.
Unos días después (HOY) se tomó su particular venganza. Mató a 10 personas antes de pegarse un tiro.
Estas cosas no se hacen así. Alguien tuvo que habérselo dicho. Mejor cambiar el orden.
- Que el primer disparo vaya directamente a tu cabeza.
Luego ya veremos.
Unicornio - Silvio Rodríguez
La policía finlandesa no es el cese-i precisamente. Que los del cese-i saben porque son muy listos y preparados como los que más, que no siempre es el mayordomo. Sin embargo los polis fineses son alertados de que un muchacho feo, porque era feo como pocos, tonto de remate, anda colgando vídeos en los que muestra su perfil justiciero disparando con su pistola no se sabe a donde, hacia unos botes de refrescos supongo, para luego mostrar su fealdad hecha cara, calvo y petirrojo mientras dice algo así como que nosotros seremos los próximos. Pero no se refiere a nosotros el resto del mundo, estamos a salvo por ahora, sino a sus pobres compañeros de instituto, que por si no fuera suficientemente malo enfrentarse a un examen tienen que soportar que este elemento aparezca cubriendo su horrible rostro y los acribille a balazos. Obviamente les tira a los que están más cerca, aunque no los conozca de nada ni los haya visto en la vida, no se va a coger un avión para ir a matar a desconocidos de cualquier otra parte del planeta, a ver si le va a dar el cantazo el revolver en el detector de metales. Aunque a mí se me ocurren unos pocos, asesinos y bichos a los que este hubiera podido dar pasaporte con más razón. El tipo aquel que mató a un hombrecillo en una parada de autobús jugando a un juego de rol, por ejemplo. A gentuza me refiero.
Hace tres días le entrevistan y comprueban que es el mismo que ha puesto los vídeos, que tiene la maldita pistola pero no hacen nada. Uno dirá que claro, quien iba a pensar que podría hacer una cosa así, y ahí vienen, juntos de la mano los antecedentes como un recuerdo de hace un año, otro tipo del mismo pelaje y similares desajustes mentales provocó una carnicería en otro instituto tras haber colgado vídeos que si no son los mismos, tal cuales.
Pero claro, ante los policías el chaval debió decir que no, que él no tenía intención de matar a nadie, ¡a qué loco se le ocurriría tal cosa! ¡No me hagan reír!
y que esas grabaciones son para pasar el rato ameno. Que nunca en la vida se le ocurriría dirigir su arsenal contra nada que no se haya podido beber previamente. Y al instante abrió, parece que lo estoy viendo, una cerveza.
Y los policías, que no son los de la científica, que son más bien de los que hacen las cuentas con los dedos, dicen que vale, que muy bien, pero que dispare más bajo no vaya a molestar a los vecinos. Y se van por donde vinieron tan campantes.
El chaval cuenta en su rincón del Youtube que le gustan las birras, las armas y el sexo. Ay pobre, no me extraña que se haya pegado un tiro, porque con esa cara no habrá cerveza que se le resista, pese a lo caras que deben ser por esos lares, pero las chicas yo creo que lo miraban y no lo veían. Y no digamos de su conversación, que este debía ser de piedra, papel o tijera y quedarse pensando.
Ahora bien, las armas eran el amor de su vida. Que le correspondían con un disparo a cada pulsación del gatillo.
Vivimos tiempos de rendición total sin agitar siquiera una bandera blanca. Inmersos en el caos absoluto. Aquí ya nos cuentan que el avión de Spanair estaba para revisión a fondo y no para volar, poco menos que habían inhabilitado los sensores de aviso de la configuración de despegue por silenciar otra avería. Yo, que soy poco más o menos como todos querría desconcertarme y llevarme las manos a la cabeza diciendo que no puede ser, pero sería como Robin Williams en el cine, solamente estaría sobreactuando.
Así que me cuadra perfecto que los policías lo dejaran en su casa tan tranquilo con sus pistolas y sus balas.
Unos días después (HOY) se tomó su particular venganza. Mató a 10 personas antes de pegarse un tiro.
Estas cosas no se hacen así. Alguien tuvo que habérselo dicho. Mejor cambiar el orden.
- Que el primer disparo vaya directamente a tu cabeza.
Luego ya veremos.
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