Tengo solamente un año 2008, así que tendré que aplicarme por hacerlo bueno. Si al menos pudiera lograr lentificar el tiempo. Me estoy dejando la vida entre estos párrafos.
2007 ya, qué miedo. ¡Como pasa el tiempo! Las vidas marchan sobre raíles. Este tiesto es muy pequeño, justo lo que necesito. Rondo por aquí un rato, no me voy; me quedo.
Aparece entre la bruma un 2006 lleno de posibilidades. Algunas ilusiones intactas, dispuesto a hacerlas crecer y asentado en el propósito de seguir contando. No tengo más que palabras y algo de tiempo.
El 2005 es un año perfecto para retomar el teclado con afán de improvisación. Para volver a contar mi vida y pequeños milagros. Los requiebros que me hace el destino y las esperanzas que me quedan.