domingo, 16 de enero de 2022
sábado, 15 de enero de 2022
"Era verdad que Tsypin había comprado un Zaporozhets. Pero como era un borracho crónico, se pasaba meses sin conducir. En noviembre, la nieve cubrió el coche. El Zaporozhets se convirtió en una pequeña colina nevada. Los chicos del barrio jugaban en torno a ella.
En primavera, la nieve se derritió. El Zaporozhets se había vuelto plano, como un coche de carreras. Los trineos infantiles habían aplastado el techo."
La maleta - Serguéi Dovlátov
Soy consciente de mis dos últimos posts, que alguien dirá, con mala intención que me dejan en mal lugar. Aplaudes lo de no sentarse a la mesa de los que critican y al momento siguiente eres tú quien critica, en este caso, a Novak Djokovic (últimamente en las redes NoVac NoCovid :D)
Por partes: Uno, te deja mal a ti si acaso, que eres quien se arrima a esta mesa.
Dos, mi propia insignificancia me da patente de corso para decir lo que me venga en gana, o ya no podré hablar del Rey Juan Carlos? Con no asomarse bastará para evitarlo, evitarme. Se trata nada más de no leer (leerme).
Tres. La vida es esto precisamente. Los pobres que no se pueden dar lujos de dan, al menos los de gran bocaza (y en mi caso gran nariz) el lujo de poder decir, mentar a los que pasan por la vida más afortunadamente (me refiero en exclusiva a las CC (Cuentas Corrientes)). Siempre los ha habido que viven bajo el foco y los que al verlos tenemos algo que decir (muchos otros no tienen nada que decir sobre esto, y muchos otros sobre nada) y generalmente ese algo que decimos no será forzosamente bueno, pero es lo que hay. Lo que los puristas, que son tan pobretones como uno, llaman Libertad de expresión. Además yo critico, porque critico, pero lo hago con encanto, sin arrojar piedras, con las palabras que encuentro en los libros, y sin faltar el respeto a nadie (por ahora).
Pues del emérito decías que tenía pocas luces y mira los pastones en pesetas y luego en Euros que maneja.
A ver, solo digo que no parece con esa cara que gasta un crack de las finanzas. Esa forma de hablar nos sugiere que hace como hacen los listos, en temas de desfalco y corruptelas se deja asesorar ( otra cosa son las mujeres, que ahí es alumno aventajado, pese a la cara que se gasta). Sobre calderilla y billeteras se rodea de gente que sabe más que él, como haría yo también. Lo que no cambia que yo pueda decir que se me aparece de pocas luces, pero muy macho. El macho cabrio español por antonomasia (español de adopción, según creo).
Al final el amor da el mismo rapapolvo a ricos y pobres. No importa lo que tengas ni quién seas. Quedémonos con eso y olvidemos lo demás.
Djokovic ha resultado ser de esa jauría ruidosa negacionista de que haya pandemia. Pensará probablemente que es todo invención de los medios para hacernos desfilar como corderos a inocularnos cualquier porquería cochina, hecha aprisa y corriendo pero con toda intención para que nos tengan controlados, de algún modo. Quizá puedan en el futuro pulsar un botón que libera una enzima al torrente sanguíneo para cargarse, por ejemplo, a todos los inoculados entre el 15 y 20 de agosto... Resolvería de un plumazo el difícil asunto de las pensiones futuras.
En esta foto se le ve con mascarilla, lo que puede significar, en cambio, que sí, que algo hay y que conviene tomar precauciones. O bien cree que es una moda pasajera que conviene no arrinconar a riesgo de parecer desfasado. Ya dije y mantengo que las mascarillas llegaron para guapearnos a todos. Qué ojos tan bonitos tienes! Y luego el 100% sin ella decepciona. Anda, aunque solo sea por eso déjala puesta.
Djokovic no se vacuna, como los hermanos Bogdanoff que nutren gusanos a la vera del cementerio. Pero usa mascarilla (en el coche).
viernes, 14 de enero de 2022
Los retiraron de la programación en Netflix y logré convencer a Pablo de que ya no los podíamos ver (en ningún lado). Yo salí muy beneficiado porque se acabaron para mí (creo que también dejar de verlos fue bueno para Pablo) aunque luego él encontró otros dibujos tan malos como estos de los avioncitos. Hoy se cumple un año de este post. Sin duda entonces, aquel día, todavía los veía. No sé cuánto tiempo después conseguí librarme de ellos. Pero los días de ver aquello se me antojan muy lejanos. Por suerte.
"De pronto, Tom notó que estaba lloviendo, que sobre los cristales de la ventana caían cortinas de lluvia gris, y tuvo la sensación de estar presenciando la última escena de su vida, una escena borrosa y fugaz en la que la figura de Marge, al otro lado de la espaciosa habitación, quedaba empequeñecida y mister Greenleaf, de pie y con el cuerpo inclinado hacia delante, hacía pensar en un anciano que anduviese con pasos vacilantes. Pero era por la cómoda habitación que estaba dejando atrás, y por la casa al otro lado del canal, invisible a causa de la lluvia, que tal vez nunca volvería a ver."
El talento de Mr. Ripley - Patricia Highsmith
jueves, 13 de enero de 2022
En este invierno soleado que no parece invierno de tan bueno, empezando año además, quiero compartir esta canción de Miguel Bosé ya que en ella reconoce que se le fue la mano, y se le fue. Todo este lío que lleva con las vacunas, los microchips, las cucharas y Bill Gates no es más que un desfase, público y notorio, de alguien a quien probablemente antes se le perdonaba todo. Como a Juan Carlos pero por otras razones. Por una razón. Por guapo.
A los guapos se les suelen perdonar las equivocaciones más fácilmente porque después de todo nos están regalando todo el tiempo su belleza. Les perdonamos lo que sería inconcebible en un feo, que nos agrede cada segundo con su fealdad, si no querríamos verlo no vamos además a tolerarle eso.
Es casi seguro que todo esto de negar la mayor respecto a las vacunas nos hubiera parecido una ocurrencia de lo más agradable si lo hubiera dicho el Miguel Bosé de hace unos años. Aquel esbelto joven.
Es más, lo más probable es que le hubiéramos dado la razón. Cuánta razón llevas Miguel! Los guapos tienden a tenerla. Si él no se fía por algo será. Su problema ahora es que es viejo, y a los viejos las razones les huyen, y sino se las quitamos. Es simplemente que el viejo chochea, aunque fuera guapo.
Cómo decía aquel peliculón, La sombra de tus ojos, tiene la enfermedad esa, cómo se llamaba? Vejez. La enfermedad de la vejez.
Ojalá que la tengamos todos. Vacunados llegar será más fácil.
miércoles, 12 de enero de 2022
Hoy ha sido el juicio en el que buenos y malos se juntan en una habitación. Los buenos con nariz gorda y gafones (yo, nosotros), los malos muy arregladitos, con relojazo de pulsera.
Y con todo creo que nos ha ido mejor que a ellos. Veremos qué dice el juez, pero yo así, desde fuera y queriendo ser imparcial diría que les hemos dado un revolcón bueno y que van a tener que pagar. Recuerdan aquello de #pagatusfacturas , que es también #PAGATUSDEUDAS Banco Sabadell?
Pues yo creo que están cerca de hacerlo. Aunque sea obligados.
lunes, 10 de enero de 2022
A las puertas del juicio verbal que nos ha de enfrentar al binomio diabólico que conforman Solvia y Banco Sabadell (que existe todavía no? Nadie lo absorbió todavía verdad?) puede ser que alguien se diga, porque no tiene huevos para decirme, que con los años me voy volviendo más y más problemático y más y más polémico. Siempre dando batalla por ahí, con lo buenos que son los bancos ahora que no venden preferentes y quitaron por voluntad propia y sin verse obligados en absoluto las clausulas suelo, y las techo, que éstas sí eran puro atrezo, como el cielo azul de un decorado, la acción sucede abajo, el cielo está por poner algo, por cuadrar el encuadre.
Pues a todos esos tengo que decir que no. Yo ya era polémico y problemático hace 4 años. Siempre como Don Quijote contra molinos de viento. Si no tengo un frente abierto me aburro. Se llama discutir por discutir. Pero este próximo follón me tiene cansado ya y espero pase de una vez. Si ganamos lo cuento.
Todo el mundo sabe, y quién no lo sabe es porque no le interesa, que llevo persiguiendo que me toque la lotería, con desigual suerte, ya varios años.
A nadie sorprende cuando pesco un euro aquí o allá, que no me sirven para hacerme rico pero si para tener una estupenda relación con la chica del confeti, que me deja todo regado, pero a la que no se le puede reprochar nada, si hace tan bien su trabajo que parece ella la misma ALEGRÍA, rubia, jovial y de buenos pulmones.
A veces me ha dado en sospechar que esa alegría desbordante la mostrará con todos, al fin y al cabo es su trabajo echarte el confeti y festejar el premio contigo, y alguna vez me ha salido decirle esa frase tan manida, pero no menos cierta del: Eso se lo dirás a todos. Aunque luego doy yo mismo con la respuesta, sólo a los más afortunados.
Con el tiempo que llevo jugando los mismos números es verdad que no me ha de quedar tan lejos, yo no soy el cenizo que cantaba José Luis Perales que llevaba jugando, para no ganar nunca, tropecientos años.
Sin embargo no puedo ser muy optimista hoy. En el fregadero había en su vaso metálico (de Ikea, como todo lo demás) dos tenedores y una cuchara. A esta última buscaba yo para revolver el azúcar de un café.
Pues bien, echo mano y sale tenedor. Pruebo de nuevo y tenedor otra vez.
Así que de suerte en el juego voy justito. Como se va demostrando.
domingo, 9 de enero de 2022
sábado, 8 de enero de 2022
Como yo soy de pensar despacio tengo que dedicar a pensar más tiempo. Pensaba... por qué no me ha tocado aún la lotería? Porque es difícil, ya sé. A eso llego yo también rápidamente. Ahondemos más. No nos quedemos en la superficie tan solo. Hablemos, hallemos aunque sea tan difícil como que te toque la lotería, el hecho desencadenante. Y si me ha de tocar lo gordo justo cuando compre el último boleto que permitan mis ahorros. Y si ese fuera el suceso desencadenante de los millones? De paupérrimo a riquísimo de un día a otro. Visto así tendría que gastar más, y más rápido...
Pero y si el suceso fuera a ocurrir justo al sorteo siguiente a esa eventualidad, cuando ya por falta de fondos no puedo comprar?
Es complicado. Cómo preguntarse cuántos granos de arena mueve el viento en la playa. Que también me lo pregunto a veces..
viernes, 7 de enero de 2022
jueves, 6 de enero de 2022
Como hoy no se me ocurre nada sigamos con los recuerdos y los aniversarios. Hace 4 años y dos días que escribía algo corto y cierto, vigente todavía hoy: Ona es bonita sin querer.
Hoy añadiría que bonita sí es un rato, tiene pasión por la vida y es un ejemplo para mí, pero me hace vivir en un mundo de pelo cuando lo muda (en estos días), y eso que estoy dale que te pego con el cepillo. Me tiene el coche sucísimo y su pelo se me queda pegado cuando pasa, se empeña en pasar, bajo mis piernas. A Pablo le llena el chándal de pequeños pelos blancos.
No dije hace 4 años, aunque los más avispados no necesitaban que dijera, que la quiero. Lo digo ahora.
Hace 4 años andaba yo enfermo. Es decir hoy cumplo aniversario de una gripe. Entonces uno podía enfermar sin tener que preocuparse demasiado, podía quedarse hecho una braga, como digo yo que estuve ese 6 de enero de hace 4 años, pero no había que preocuparse más allá, el sentirse flojo y realmente mal era la forma del principio de la recuperación. Ahora uno teme enfermar pues no sabe si no será Covid y qué deparará la cosa. Intuye eso sí, que ya muy grave no va a ser, con dos vacunas encima, pero esto del coronavirus siempre ha dado la impresión de ser una lotería y cada organismo la gestiona como buenamente puede.
Además da la impresión de que ahora con el frío de la tarde y el calorcito desacostumbrado de estas fechas en la mañana si uno se siente mal, si es que coge algo, no va a ser aquel constipado inocuo, sino que ha de ser por fuerza Covid que es todo lo que hay. Yo recuerdo un par de gripes que me dejaron demolido, fueron atroces y sin embargo serían nada con lo que la Covid ha supuesto.
Mientras Djokovic intenta que le dejen jugar en Australia sin vacunar. Como a los hermanos Bogdanoff, que tenían las caras de cartón, la vacuna le gusta si, pero si acaso para los demás.
Por otro lado leo que en Italia va a ser obligatoria para mayores de 50. El papá Estado tiene que ejercer de papá realmente, vista la inconsciencia de la gente. Y es que hay un mundo de descerebrados.
"La conciencia sólo remuerde de las injusticias cometidas: de apalear un niño, de derribar una golondrina… Pero de aquellos actos a los que nos conduce el odio, a los que vamos como adormecidos por una idea que nos obsesiona, no tenemos que arrepentirnos jamás, jamás nos remuerde la conciencia."
La familia de Pascual Duarte - Camilo José Cela
miércoles, 5 de enero de 2022
"Alguien está nadando en la piscina, esta noche. Hay alguien que se desliza por el agua nocturna. A lo mejor soy yo, acostumbrado ya a verme desde otra parte, sobre todo cuando no me veo, como ahora, en la tiniebla, que es una perfumada estadística de dondiegos.
Alguien cruza en el agua, como otras noches de verano, un cuerpo de mujer, seguramente, ya que yo estoy en demasiados sitios de la casa como para estar, además, en la piscina. Un cuerpo de mujer, no sé si tuyo o de otra, de las pocas mujeres que han surcado estas aguas, la doble oscuridad de agua y de noche, el repetido oleaje de tiniebla y agua. Por el rumor se sabe si es hombre o es mujer el que se baña. Los hombres yo diría que combaten, combatimos con el gigante de agua. La mujer se desliza entre dos aguas, ejercita todo lo que hay en ella, todavía, de anfibio, y no inquieta los fondos de la noche del agua.
¿Agosto, niña Agosto, que venía por ahora? ¿Alguna bella amiga? ¿O tú misma quizá, de brazada muy tenue? Estoy aquí sentado, entre palmeras horizontales y amenazas nocturnas, bebiendo este licor que la noche destila, y oigo como una alberca de mujer, una mujer de agua en la piscina. Por el rumor pueden deducirse los movimientos, y por los movimientos puede deducirse que es un solo cuerpo, una sola persona la que transita el agua entre julio y agosto. Me gustaría ser yo, como soy otras veces, y descubro de pronto que prefiero no saber quién es, aunque lo sepa."
Carta a mi mujer - Francisco Umbral
martes, 4 de enero de 2022
Vaya par de gemelos. De tanto botox y cirugía han dejado de parecer gemelos para parecer, uno y otro, a la vista como algo indefectiblemente raro. Doctores en físicas y matemáticas tenían cerebro bastante para pensar que las vacunas estaban bien, para todos excepto ellos, que tienen 72 tacos pero que están en forma por debajo de esos caretos. Han muerto con 6 días de diferencia por Covid. Arrivederci genios!
Cómo los perritos son bienvenidos en la playa del Perelló, o al menos hacen la vista gorda, guión no multan en ella, cuando estoy allí la bajo a la playa. Poniendo todo el cuidado que pongo siempre en recoger sus kkitas, que son bombas de napalm por como huelen. A veces, con rabia, debo admitir, recojo también las que me encuentro de cualquier desaprensivo que las deja allí esparcidas por la arena, sin hacerles el menor caso, como si lo que haga su perro no le concerniera en absoluto. Sin embargo me sabe mal que queden allí, dando razones a los que odian los perros. Además, si tenemos ahora la suerte, en el invierno, de poder meter a los perritos en la playa sin temor habrá que poner el doble de cuidado, no se lo vayan a pensar. Así que cojo otra bolsita y las recojo. En el parque aquí en Paterna no, hay tantas que no haría otra cosa (me concentro en las "mías" nada más), pero en la playa si las veo las recojo (y también bolsas de papas, tapones o envases de lo que sea).
Lo vengo haciendo hasta el otro día, caminé no más de 30 metros y me encontré con tres kkas distintas, o iguales, ennegrecidas y secas. Pobre perro que convive con alguien tan cochino. Si el perro tuviera manos se las recogería él mismo, no me cabe duda. Ona intenta tapar sus excrementos echando lo que sea con las patas traseras. Lástima que haya gente tan cochina.
Hay que ser marrano. Es que siempre me pilla mirando el móvil, dirá. Pagaremos justos por pecadores, pero yo me harté de recoger la mierda de otro. Pasé por encima sin pisar y volvimos a casa.
En estos tiempos de ilusión infantil no puedo creer, no me dejan creer ya, en la existencia de los Reyes Magos, aunque sea la mayor ilusión que tuve en la vida. Sin embargo se pasa mejor la vida con alguna ilusión, y en estos días yo estoy esperando que me envíen un altavoz con ruedas de trolley pues Amazon, aunque no es Amazon está vez, son los Reyes Magos para los creciditos, y GLS, o la empresa de transporte que sea, la cabalgata que nos los trae. Y cuánta ilusión hace!
Pasa el tiempo distinto, la mañana luce de otro modo, si te han de traer un paquete. Que tristeza de días cuando no te van a traer nada. Son tiempos gloriosos para las empresas de entrega de paquetes, ahora que uno puede confinarse en casa y vivir sin pisar la calle con las pantuflas puestas. Todo está saliendo y por llegar. Los minutos de espera son puro gozo, mejor que los que suceden a paquete recibido.
Cuánto hemos cambiado. Con entregas sin contacto y desde bien lejos.
domingo, 2 de enero de 2022
Acabé el 21 como he empezado el 22. Sin suerte. Muchos habrían apostado a que tras tanto tiempo buscando con esta fe mía, inquebrantable, ser rico, hacerme rico gracias a la lotería, con lo difícil que es, con lo que me está costando, que no me había de quedar tan lejos ya. Que era probable, muy probable en verdad que pudiera salirme el gordo en el primer sorteo del año, pues a nadie se le escapa que es tontería esperar más. Pero no, mi Primitiva estaba echada, como toca, y bien echada. Pero a esta hora la mocita del confeti no se ha dignado aparecer. Ya sé, que puede que siga con la resaca del 31, que es joven y voluntariosa, que de seguro tiene una vida social que tú cambiarías por la tuya, tan sosa como es, sin dudar. Pero nunca que hubo premio se presentó tan tarde. Puede que por ser el premio gordo la cosa lleve más tarea y fanfarria. Ya me parece escuchar a la banda de música remontar la calle. Yo hubiera preferido ser discreto.
viernes, 31 de diciembre de 2021
Entre las 4 y cinco de la madrugada es mi hora, por lo que se ve. Abro los ojos como Terminator.
Luego querrán que sea una persona amimada en la Nochevieja de hoy, cuando entonces es imposible que me quede gasolina, tras el día entero de ir detrás de mí bolita, de mi Pablo y sus primos.
Decía el otro día, y lo mantengo hoy, que un párrafo de Umbral es mejor que un libro entero de cualquier otro, aunque tengo que añadir a esto algo más, completar la idea, aunque sea con una pura paradoja. Cualquier libro es mejor que uno de Umbral. No sé si después de tanto lirismo uno llega hacia el final del libro con la capacidad de soportar lirismo requete saturada, o es que, como también dije, para darle más hojas al libro, no se trata de hacer una narración breve, a Umbral le vale cualquier cosa, incluso el sonido de un pedo, o con quien cenó anoche. Nos echa la culebra que quedó claro que no le cuesta ningún esfuerzo, y nosotros cargamos con ella porque quizá más adelante le haya vuelto la inspiración y nos vuelva a dejar pasmados. Pero mientras eso no ocurre el libro se hace largo, pierde filo e interés, se vuelve un volteo de hojas simplemente, que ni limpian ni manchan. Que se hacen como un saco de piedras.
Él, que tiene el don de la palabra escrita, luego en vivo titubea como todos, nos administra lo que sea por dar una longitud mínima al libro para que pueda ser considerado como tal. Pero el lector, este lector en concreto que soy yo, ya anda desconectado, con ganas de acabar, de que la cosa acabe, sin encontrarle la gracia y con cierta sensación de haber sido estafado, como una de película que promete en el trailer, que ha concentrado todas las emociones en dos minutos, para luego ser un remanso en que no sucede nada.
Yo no lo voy a ver, pero quizá un día nos puedan programar la cabeza de otro, aún sacrificando la nuestra, nuestros pensamientos propios, y estará bien. Será un modo de que la muerte no nos prive de las cabezas más lúcidas, que seguirán igual de lúcidas sobre otros hombros. Los mios. Yo me prestaría, siempre y cuando me dejaran un resquicio para el amor que siento por los demás (por los que siento amor), que una parte ínfima del cerebro que donas para la supervivencia de ese otro permaneciera para nuestro propio uso, guardara ese amor que nos queda, aún cuando fuera un solo trastero en un gran garaje.
Entonces yo podría haber donado mi espacio intracraneal a Umbral, lo habría hecho de buen grado porque es una tragedia que esa forma de escribir se pierda, tan sorprendente a veces, tan amable, digno de ser amado, no él, sino lo que dice, lo que escribe. Yo puedo amar lo que cuenta por como lo cuenta incluso aunque no lo hubiera soportado a él.
Pero antes de ceder mi cerebro a Umbral, que lo merece, antes se lo cedería a mi padre, al que amo, o a Bosco, que marchó hace años, que también era capaz de escribir como los ángeles y al que tanto echo de menos. Ojalá vivieran por siempre, en mi, junto al amor.
jueves, 30 de diciembre de 2021
No termino de entender. Dan protección a su ex pareja sacándola de la casa de su madre y marcan esa vivienda como punto caliente a donde se puede dirigir el asesino. Que es donde de hecho se dirige, sin que nadie lo detenga. Toma 4 rehenes allí mismo, que por lo que se ve tampoco han sido avisados del riesgo en que se encuentran y se atrinchera el fulano allí con ellos dentro de la casa.
Y sin embargo nos lo quieren vender como una gran operación policial. Sin duda algo se me escapa. Es una suerte que no matara a la madre de la chica y a quien estuviera allí con ella por no tener ya nada que perder. Normalmente a esta chusma les da igual ocho que ochenta.
Como dije Umbral es literatura pura, con todo el artificio que es posible en la literatura. Si quieres literatura no salgas de Umbral, consume Umbral solamente.
Claro que a veces, como dije, su mierda le vale, y tiene por tanto que valernos, nos la envuelve para regalo:
"Toma, mama la verga, vive sabor a hombre; toma, planta en tu recto esta daga de loco; toma, guarda en tus manos este surtidor de oro; toma entre tus pezones este cuchillo espeso. En las fosas nasales introduce esta rosa. En tus breves orejas, esta azul caracola. Toma, hunde hasta las raíces del dolor que te ciega este galeón de sangre, esta cálida estrella."
Carta a mi mujer - Francisco Umbral
Es esto un exceso? Acaso todo vale? Todo es literatura? O también hay mierda?
Amanezco cuando no son las 9 todavía. Por si alguien se piensa que me tiro ahora el día entero repantigado, más muerto que vivo.
De eso nada. Amanezco con fuerzas disminuidas, queriendo estar más muerto que vivo, pero despierto e incapaz como siempre para las matemáticas. Cierto que es de esperar que se me vayan acabando las fuerzas con la marcha del día, como a un móvil olvidado de cargar y que empieza el día ya con el ahorro de energía activado.
La duda es hasta donde me dará. Si podré perdonar la siesta. No creo.
La lectura y la vejez me han de costar la salud. Quién en su sano juicio se pone a leer a la una y pico de la madrugada y sigue en ello a las 4:30.
Y lo de dormir? Para cuándo? Esto no puede ser bueno. Tendría que cerrar los ojos, por ver si duermo. Me parece que ahora leo por todos los años sin leer. Cuánto tiempo perdí sin ver un libro (faenando en otras cosas) y que ahora me está costando el sueño que tendría que dormir. No sé si con un afán de recuperar el tiempo perdido, una suerte de ponerse al día por lo no leído. No se bien la razón, pero sé que no puede ser bueno, no me lleva a ningún lado además, y que mañana no estaré en condiciones, no para pasar el día sin dormir..
Temo ahora cerrar los ojos y seguir despierto. Completamente desvelado.
"A este patético juego juego mientras te miro, hasta que llegas, por donde no te esperaba, reunida ya contigo, tuya en ti, para traerme un gran pétalo de magnolia, blanco y amarillo, como la llama fresca que nos quema y salva, con su perfume de limón y monja, presentísimo.
Pero algo teníamos que crear, algo teníamos que fundar, no sé, hace mucho, dímelo tú, recuérdamelo tú, para algo nos unimos en la vida, hace siglos, algo urgente nos reunía ¿te acuerdas? la felicidad, el tiempo, no sé qué fundación a dos, con torres al futuro, algo que se me escapa, estoy ahora en penumbra, cubierto de sudor, asténico, vencido, y me viene de pronto la idea, me sobresalta, por qué estamos aquí, para qué estamos, esta mañana he visto ramos muertos en el fondo del agua, eran bellos e irreales bajo el cristal viajero de lo azul, pero algo teníamos que hacer ¿no te das cuenta? se nos ha pasado el tiempo, se nos ha ido la vida, no hemos hecho, me parece, aquello para lo que nos juramentamos bajo la luz sagrada de algún domingo, qué has hecho de tu vida, qué he hecho yo de mi vida, qué ha pasado, dime, dime, de pronto algo me falta, algo se me ha olvidado, y apelo a tu memoria, no, a tu desmemoria, tu memoria soy yo, tú no tienes memoria, se te va borrando el tiempo, se te va borrando la frente, te vas borrando y reapareces, ramo al fondo del agua, pero sé que en tu memoria, en el coral de cofre de tu olvido está la cosa, el secreto, el hecho, lo que teníamos que hacer, nuestra tarea común en esta vida, levantar una casa, forjar un catedrático, descubrir una isla o enterrar algún muerto.
Por qué no lo hemos hecho, en qué ha pasado el tiempo, María, dime, cuántos años, el espanto se mueve entre las hojas, para qué fuimos convocados, con qué fin, en un domingo sagrado de resina. No está en mi pobladísima memoria. Está en el cofre lento de tu olvido. Ya nunca lo sabremos, y ésa es la distancia que de pronto suena entre los dos, algunas tardes de julio, como en cada pareja que ha seguido siendo paralela, desde la juventud. Si te acordases, María, si te acordases, pero la cosa en sí es olvido, cómo vas a acordarte de un olvido. Si te acordases, se borraría la cosa."
Carta a mi mujer - Francisco Umbral
miércoles, 29 de diciembre de 2021
Acabo de jugar una primitiva. No hace falta que cuente que el minuto, ese en concreto en que he comprobado que mi última apuesta no tuvo premio, que no es que se olvidaran de notificarme, el minuto en que he cogido los números nuevos, que son los de siempre, puede ser trascendental, marcar un antes y un después en nuestras vidas, en la mía sobretodo, coincidiendo además de prácticamente con el cambio de año, con el valor simbólico que ello supone.
Será el 2022 el año en que me hice rico? Quién sabe. No lo puedo saber todavía, puedo intuirlo, y puedo jugar cumpliendo con mi parte del trato. Tengo la impresión de que con el último euro de premio la mocita del confeti me miró distinto, con un brillo especial, quizá diciendo: sigue así Anado, estás a punto.
Estamos a un paso de que a los contagiados les abran las puertas y les digan salid, salid a disfrutar la vida. Que les paguen noche de hotel y restaurantes en cualquier lado
Si no recuerdo mal los confinamientos comenzaron por 15 días. Los bajaron a 10 y ahora estudian dejarlo en 7 o en 5 si no te encuentras mal. Todo esto a mi me refuerza un poco está idea vaga de que vacunados y quizá por ello, con síntomas menos graves, va siendo hora de salir a mezclarnos, festejar que ganamos, poner un poco de virus en todas partes y revolcarnos en él, que nos llegue sí, pero no de frente, tangencialmente gracias a ellos, a todos los casi curados, después de todo la inmunidad de grupo está ahí fuera y llegaremos a ella solo si aprendemos a convivir con el virus fuera de habitaciones de hospital convenientemente higienizadas.
No les preocupa que alguien a los 5 días pueda salir contagiando un poco, lo justo, si antes necesitábamos el doble de tiempo para estar seguros de no ser un riesgo para los demás. No les preocupan desde luego los no vacunados, allá ellos, tuvieron su oportunidad.
El coronavirus llegó para quedarse. Aprendamos a convivir con él desde ya.
martes, 28 de diciembre de 2021
"Dudo todas las mañanas entre la despensa y el frigorífico. Es casi la duda entre dos culturas, entre dos épocas, entre dos mundos. La vieja despensa de esta casa, con baldosas blancas y alacenas, guarda, naturalmente, legumbres, embutidos, ajos, quesos, frutas, pimentones, todo eso, y a eso huele, pero no a estas legumbres, a estos embutidos, ajos o quesos, sino a otros como anteriores, que aquí se curaron o se pudrieron. Hay una despensa de olor, un fantasma de despensa, perfumando de pasado la actualidad intendente de la despensa."
Carta a mi mujer - Francisco Umbral
Dicen los expertos que nos podemos dar por contagiados de la variante Omicron. Que se cursa más leve pero que va a colapsar igualmente los servicios sanitarios como la variante original pues con tantos casos algunos serán graves, principalmente entre los no vacunados, que no sabían, nunca supieron, que harían bien en vacunarse.
Omicron ha venido, dicen los expertos, a terminar la pandemia. A contagiarnos a todos para alcanzar por fin la ansiada inmunidad de grupo o de rebaño, con todos inmunes ya al virus se le cortan las alas a la propagación. Quiere circular todavía pero ya no enferma a nadie más allá del dolor de cabeza. A todos nos coge entrenados para hacerle frente, con el microchip dispuesto a la batalla, con las cucharas imantadas en grado máximo.
En este punto, en que los expertos dicen que Omicron nos va a llegar, que nos va a llegar, conviene preguntarse si no interesa hacerla nuestra cuánto antes, no vaya a ser que devengamos en un caso grave y cojamos ya las UCIS colapsadas de anti vacunas y volvamos, no conviene olvidarlo, a los tiempos en que los muertos se escogían mirando la fecha de nacimiento en el DNI. Se trataba a unos mientras otros morían sin tratar. Luego llenaban de ataúdes los polideportivos.
lunes, 27 de diciembre de 2021
Qué explicación tiene que quien escribe mejor tenga escritos 50 libros nada menos? Pues bien sencillo. Francisco Umbral escribe como caga, como cagaba quiero decir, sin el menor esfuerzo.
Alguien con 50 a sus espaldas, sin prácticamente argumento alguno es alguien que va al baño y defeca larga y tendida una culebra sin tener ni que apretar. Podría decirse que Umbral por tanto cagaba literatura, le salía la literatura, la mejor literatura en realidad, como algo natural, como cagar que digo yo, pero que podría ser también como respirar.
Y debía reír viendo a los demás escritores con sus diagramas y flechas para organizar una historia, para traerla ordenada al lector, con giros y sorpresas, con intrigas calculadas. A él le bastaba sacarle la punta al boli, sentar frente a la Olivetti, que es algo así como subir al trono del water, para que la cosa surja por si sola. Se entienda o no importa bien poco, la buena literatura no hay que entenderla, como la música no tiene explicación, se siente nada más. Pasma y ya está. Su función es admirativa, como estar ante unos fuegos artificiales por primera vez.
Lo que viene a significar, esto que cuento, que quien escribía mejor es el que tenía el menor mérito. A él aquello, escribir, no le costaba nada. Además, estoy seguro, no se ahorraba nada tampoco, no había tachaduras, ni quitaba un trozo porque nada le sobraba, la culebra de antes llegaba de una pieza, los párrafos le caían del trasero por si solos y todos ellos eran buenos, buenos en el sentido de que eran literatura.
Si no fuera porque además de escribir los libros también escribió miles de artículos en prensa hubiera concluido que era un vago de tomo y lomo, pues de tan fácil, sin más método que estar sentado los 50 resultan pocos.
Lo que si se colige de estar leyendo a Umbral que es lírico por todos los demás, que hace poemas en prosa, porque tiene el talento desbordado, es que era muy afortunado. No por la literatura, que lo escogió como conducto para salir, sino por el mucho dinero que habrá hecho a cambio de algo para él tan sencillo. Porque a Umbral la chequera le daba tratamiento de superstar, porque se le juzga por el resultado y no por el esfuerzo, y a él, que había sido pobre, el dinero le gustaba tanto como sentarse un rato a hacer un libro.
"Me ha llegado el libro, sí, esta nueva edición, quiero decir, como si no lo hubiese escrito yo, lanzado al azar de las playas, a la novela de la novela nunca acabada de leer sobre la arena. Me enternecen mis libros, de repente, que creen, ya, más que uno mismo en lo que dicen."
Carta a mi mujer - Francisco Umbral
domingo, 26 de diciembre de 2021
No me las voy a dar de que entiendo cada párrafo que Umbral escribe. No soy tan listo.
Pero algunos me llegan. Los conozco y me reconozco, ya no es Umbral del que habla sino que habla de mí. Otras veces es simplemente que entendiéndolo, o no, alcanzo a comprender lo bellísimo que es, y me quedo con eso.
Umbral escribe tesoros, es la verdad.
Es un drama que el escritor muriera, no hablo de la persona, continente del escritor, sino del escritor nada más. Es trágico perderlo, que se vayan para siempre sus palabras, pues nadie las ordena mejor, las compone con tanta armonía como música en un pentagrama. Vale más un párrafo de Umbral que un libro entero de cualquier otro. Al menos en la pena que se da en estos pocos de que todo libro acaba, a mi me queda un consuelo que nace en mi propia limitación. Como siempre me voy dejando cosas, por el prurito de avanzar y que el libro no se eternice, por el afán de pasar a otra cosa, como queda tanto por terminar de entender, tanto que pasa sin hacer mella, sin darme cuenta, pienso que siempre podré volver con una mirada nueva, más madura, para descubrir nuevos hallazgos.
Sigue siendo un drama que no vaya a haber palabras nuevas, pero gracias que nos las entiendo a la primera puedo regresar. Puedo descubrir a un Umbral nuevo con cada visita.
"Pero hay siempre en la vida y en los viajes ese cruce de trenes en que uno no sabe adónde va ni por qué se va. Es preciso volver a razonarlo todo mentalmente, pero se hace esto sin convencimiento. Claro que, del mismo modo que no hay razones para irse, tampoco las hay ya para quedarse. Y es cuando uno se va."
Las ninfas - Francisco Umbral
viernes, 24 de diciembre de 2021
Lo que dije el otro día de que iba a mirar el sorteo de Navidad fue una broma. No es que pestañeara, que es algo que nadie me podría reprochar, sino que no vi ni un solo minuto del sorteo por la tele. Yo sabía que se estaba celebrando, que quizá se estaba decidiendo mi futuro en ese instante, pero no me interesó, no quería para mí ese soniquete repetitivo y taladrante de los niños de San Ildefonso, que dirán que son de Madrid, pero cuando uno ve la aparición de los premios en el Telediario, esto sí es obligado, tiene la impresión de que podría estar ante el sorteo de Navidad de la sucursal San Ildefonso de Cali o Bogotá, que todos los nenes parecen salidos de allí.
Rememorando antiguos escritos de aquí del Facebook, lo que la propia aplicación llama Recuerdos me gustaría haber traído algo que me gustara, algo escrito hace años y que pudiera replicar ahora, como hago con los libros, que cuelgo fragmentos que me dicen algo, y al escoger esos en vez de otros, precisamente esos, también consigo que ellos digan algo de mí. Pero de lo escrito entre los recuerdos de esta semana no hay nada siquiera pasable. Una cosa sí, ya hace 4 años andaba yo con mis anhelos de lotería, ignorante como soy de lo que ya nos decían en la entradilla de Fama, la serie de televisión. Aquello de que la fama cuesta. Que había que luchar.
Trabajo, trabajo, trabajo ( y una pizquita de suerte).
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Está visto que estoy condenado a seguir de pobre al menos hasta el sorteo de la Primitiva del 24 o 25, no sé bien. Pongo de todos modos mi décimo para que se vea el tamaño de mi audacia y como escaparate para su venta:
Pido 20; lo jugado (siempre que no le caiga uno de los dos quintos que faltan por salir).
martes, 21 de diciembre de 2021
"Cuánta gratitud, que no ha cesado jamás en mi vida de fluir, brotó de aquel beso, de aquella primera mujer que me decía silenciosamente que sí, que yo era, y me afirmaba, porque un beso es siempre una afirmación de algo, y no sé si otras muchachas (o más fácilmente otras mujeres, las que se fijan en los adolescentes) me habían mirado antes, pero sólo ella, María Antonieta, me lo había dicho sin palabras, con esa palabra extraña, fuera de vocabulario, pero hija también de la boca, que es un beso, el beso."
Las ninfas - Francisco Umbral
De joven y rico gastaba más de 100€ en el sorteo de Navidad. No mucho más pero algo más sí. Siempre he confiado más en los Euromillones, ya que si te quieres hacer rico hazte rico de verdad. Convicción reforzada por las cuantiosas visitas de la moza del confeti, que no tengo que contar aquí, pues las conocéis todas.
Ocurre que se acaba otro año y la suerte, económica nada más, está en los huesos. Y como no me cae más gordo que mi Pablo, y no hay premios más que un euro aquí o allá me he decidido a comprar un décimo para Navidad, el único que voy a tener, por ver si soy yo el que brinda el 22, pero aquí en casa, que yo no tengo administración a donde ir a celebrar. A no ser que brinde contra mi reflejo feliz en la pantalla del móvil. Que yo compro en la horizontal del sofá al que me vine y con los pies calientes.
Ya dije que quería un número que significara algo, probé primero con la fecha de nacimiento de mi chico, un amor al que ahora le pirra jugar con su papá y no me deja tranquilo. Conté que ayer le pidió a su mamá que si jugaba con él pusiera la voz de papá?? 😂😂😂 Para comérselo.
Ese número como en Hundir la flota dio agua. Lo sentimos pero no hay disponibilidad. Probé con mi fecha de nacimiento, con la de Sestea... Me dirás qué interés tendrán esas cifras para nadie más. Pues como digo sin suerte, y yo reacio a dejar que la web calcule por mí el que ella quiera. De repente un rayo cruza mi mente, un número que una vez quiso de todo el mundo, el más codiciado, el día en que dejamos la realidad y la civilización entró en esta especie de ensoñación irreal...
No me refiero a la investidura de Trump y sin embargo siento que ya hablé demasiado. Si no me toca lo desvelo. Le quito píxeles a la foto.
Esta noticia es aterradora. Como tener a Jack con el hacha al otro lado de la puerta del hotel de Resplandor.
No sólo porque ha muerto una voz privilegiada y por lo que se dice una buena persona, bien simpático me parece, sino porque según lo que cuenta él ya pasó el Covid hace un año, en diciembre de 2020. Y las pasó canutas.
Dice también, o recuerdo yo ahora, algo así como que le iban a obligar a vacunarse, que supongo que es un modo de hablar, y habiéndolo pasado tan mal este Carlos no iba a necesitar que nadie le insistiera, por lo que estamos ante alguien que según sus declaraciones se tiene por inmune porque así llaman nuestros científicos a quien pasa por enfermedad y vacuna o viceversa, que en esto no importa el orden. Le llaman de hecho súper inmunidad.
Pues hete aquí que está persona, un caso tal cual ha desembocado en muerte en esta ocasión. Y dicen los que saben que nos demos por contagiados, que con Omicron no hay escapatoria, tan exacerbada es su transmisibilidad.
Dónde están los anticuerpos? Dónde quedan las defensas que generamos? Urge una explicación sobre la muerte de Carlos, que nos diga a los demás cuál era su debilidad, porque pensamos que el Covid en nosotros será el resfriado que creían que el Covid iba a ser y nada más en los primeros días de pandemia. Creemos los vacunados estar a salvo ya, al otro lado de la frontera, y con la muerte de Carlos nos volvemos a encontrar con el cañón de un revólver en la sien, sintiendo que ese gatillo puede desembocar en cualquier cosa.
lunes, 20 de diciembre de 2021
Algo de esto ya apunté yo en otro día. Lo de las mascarillas que faltaban entre Rafa Nadal y Juan Carlos emérito de España. Si no conté mal al menos dos. No puedo dejar de sentir un cierto alivio, que será nada comparado con el que ha debido sentir Nadal está tarde, al saber que la PCR realizada a Juan Carlos resultó negativa. Lo último que le falta al emérito es ser positivo en Covid para tener un annus horribilis para enmarcar. Y no te cuento de Rafa si con todo lo que ha luchado por ser quién es luego es recordado por alguna mente obtusa como el fulano que se cargó al rey Juan Carlos por un "ahora traerán la ensalada".
Oído al parche. Mascarillas, distancia, ventilación y dejemos la vida social para más adelante. Para hablar, por cierto, nadie necesita bajar a la barbilla la mascarilla. La voz atraviesa el tejido y se le oye igual. Parece mentira que con la que ha caído sigamos en estas.
Y así y todo que haya suerte.
Quisiera compartir aquí, con espíritu navideño, una perla de sabiduría, cosecha propia, de las que otorga la vida, además de pequeños momentos de dicha y sinsabores. Alguno dirá que dónde voy yo, con mis escasos estudios y en verdad tan corto bagaje pese a mis taytantos cumplidos. Pero la generosidad es precisamente eso, dar lo que uno tiene, y más en estas fechas.
Quiero desde el modesto lugar que ocupo felicitar las fiestas que se avecinan, con un consejo que a más de uno y de dos va a facilitar las vida, que se dirán asombrados aquello de cómo no nos dimos cuenta antes, con lo sencillo que era, y que sin embargo han tenido que esperar a este 20, ante víspera de sorteos, champán y maldiciones para que un servidor les abra los ojos y que por supuesto deseo sea para bien.
En fin, no quiero marear con más preámbulos. Es bien sencillo: a la hora de secarte con una toalla si lo haces todavía dentro de la bañera o ducha mojarás menos al salir. Y será más limpio y mejor. Definitivamente.
domingo, 19 de diciembre de 2021
Yo, como los viejos, cada vez duermo menos. Me ocurre que me despierto temprano, me levanto y como la casa está tan silenciosa y tan oscura me da por escribir. Así ocurre que luego paso el día arrastrando los pies por la vida, de puro cansancio, pues a quien se le ocurren estás cosas entre las 6 y las 7 de la mañana De un domingo!
No puedo dejar de pensar en el emérito. No con un pensamiento romántico, no soy una de sus presas conquistadas, es innecesario aclarar esto, sino más bien sobre algo que leí el otro día en un programa de Telecinco que miraba mi suegra. Ella si es muy fan a este tipo de programas, a este en concreto, el Sálvame, no sé si naranja o limón. Suele tenerlo puesto a toda hora, y como está un poco sorda (que en realidad es bastante) pone la tele rondando el volumen noventa sobre 100, o sea que cuando el marujeo, el tomate, el papel cuché de revista se desarrolla en su televisor hace participe a su bloque de pisos entero que no ve Telecinco pero que puede imaginarlo, pues lo oye con toda claridad.
Yo no lo pongo nunca. Ni el Sálvame ni Telecinco, sino estaría aquí escribiendo sobre ello cada día. De tan jugosas noticias como proporcionan. De hecho creo que tengo instrucciones dadas al televisor de borrar ese canal, y si a estas alturas no lo ha hecho es por tener ese as en la manga cuando viene a vernos mi suegra, pues la entretiene mucho. El caso es que el otro día decían mil cosas que yo no escuchaba, son programas de hablar todos al tiempo, como un gallinero, y ponían escrito en pantalla que al emérito le encantaba comer el arroz en el escote de Bárbara Rey, que ahora no sé si decía arroz, me resulta raro, aunque ciertamente yo nunca he sido tan arrebatado para arrojar la paella por encima de nadie, así que puede que fueran palomitas de maíz que es más fácil de imaginar. Lo principal es la que al emérito le encantaba recoger arroz o las palomitas en el escote, o a escote, de Bárbara Rey, rubia cañón, y no de Sofía de Grecia. Y salían imágenes de la Bárbara de entonces y no extrañaba viéndola que el rey quisiera recoger lo que fuera que se hubiera caído por su escote. Luego salían glosando la noticia imágenes, más o menos actuales de Bárbara hoy, ancha como verla doble, y no es difícil imaginar que ella también quisiera volver a aquella época joven, aún cuando tuviera el escote rentado a aquellos labios, enamoradizos labios de gran chequera. Y es que no hay nada como agua nueva para mover molino, ni tampoco nada como la juventud perdida. Daríamos mucho por volver atrás, cada vez más.
Nadal no se ha enterado de que el emérito se ha vuelto persona non grata mundial, a excepción quizá de en su palacete residencial de Abu Dhabi..
El único que parece darse cuenta incómodo es Moyá, que no sabe si quedarse o irse, y es el único que tiene en la mente lo de la pandemia, que es eso que ha matado a tantos. Alguien dirá que están a la mesa, y que para comer hay que tener la boca despejada de todo menos de dientes, pero yo no veo comida por ningún lado, todavía, y recuerdo asimismo que el emérito por mucha picha brava que haya sido, que sea aún para quién el dinero pueda comprar, es también un señor mayor (señor por decir algo), con pinta además de tener más achaques todavía que daños graves asolan su rebajada reputación, que valga el paralelismo no está en mejor estado que el elefante abatido de aquella foto. En otro paralelismo, permítase uno más, alguien dirá que para cacerías la que están perpetrando contra el rey Juan Carlos, que tiene ese perfil de moneda venida a menos, pero es que de él siempre se obtuvo la impresión de que era un simplón bueno, y ha resultado al final que de bueno no tenía un pelo. Que si echaba canitas al aire con la conformidad infeliz de Sofía, que era Lady Di antes de que ésta lo fuera, ahora sabemos también que resultó tan chorizo como para dejar a Urdangara en aprendiz poco aplicado, con un balón por cabeza. Si al final el pobre deportista no hizo sino lo del refranero español, dónde fueres haz lo que vieres. Aunque lo hiciera más torpemente y con menos agarraderas o paracaídas.
Supongo que a estas horas la abogacía del Estado, la fiscalía y todos los resortes regios y legales para defender el honor contrahecho del emérito han cogido la baja indefinida, convencidos como están de que lo que se diga de él siempre va a ser quedarse corto. Aquí en España pasamos de un rey a dos en una jugada asombrosa de trilero, y de pocas el segundo no se carga la institución entera, que se lo han tenido que llevar bien lejos para que apeste menos .
Alguien debiera aconsejar a Nadal, al que la cercanía del emérito le pone años, que aparece también encorvado como persona mayor, que ya no se hace un favor posando con Juan Carlos, que ya no aplaudimos aquella campechanía de hombre sencillo de pocas luces, se han caído las máscaras y lo conocemos más ahora. Ya sabemos a qué jugaba cuando parecía no jugar a nada. Ya sabemos cómo es. Podría decirle, como le diría a un pederasta por ejemplo que la mala gente la quiere bien lejos. Que él sí ha intentado ser un ejemplo para generaciones futuras.
miércoles, 15 de diciembre de 2021
"— Creo que tienes razón en lo que dices de España. Ese será el primer sitio al que vayamos. Y has de llevarme a ver una corrida de toros. Debe ser maravilloso. Solo que me gustaría que el toro matara al hombre… y no lo contrario. Comprendo los sentimientos de las mujeres romanas al ver morir a un hombre. Los hombres no son gran cosa; pero los animales son algo magnífico."
Cinco cerditos - Agatha Christie
Me preguntaba porqué había de afectarme la muerte de Verónica Forqué, si no es nada mío. La respuesta la obtuve poniendo el primer capítulo de Pepa y Pepe. Hacia el final ella le pide a Tito Valverde, su marido en la ficción, que vuelvan a la casa que tenían, y que vendan esa nueva a la que se han trasladado y que le gusta tan poco. Tan pronto vi esa escena lo entendí, Verónica Forqué es una mujer a la que no se le puede negar nada. Por no contrariarla o entristecerla. Tito no lo hace y prepara maletas e hijos para volver la noche siguiente. No es que gane ella, gana él al combatir su tristeza. Era mujer, pero era también hijo, un cachorrillo al que hay que cuidar, para que no le pase nada.
Luego vi en Youtube unas imágenes de una entrevista de hace ahora un año. En ellas bromean con ella sobre la leyenda que hay de que no solo no recogió ninguno de los 4 Goyas que ganó, sino que tampoco sabe dónde están. Ella lo explica, que dos los regaló, que uno lo conserva y que otro no sabe, no conoce su paradero. A recoger un Goya nunca fue, pero a entregarlo sí. El Goya a toda su trayectoria que se entregó a su padre, y allí sí estuvo ella, para hacer los honores.
Viendo al padre bajar de su mano, no sin dificultades, las escaleras en aquella ceremonia se emociona. Dice Mi papi, mi papi, mi papi. Y entonces uno se ve reflejado en ella, comprende su dolor y se teme que era sensible y frágil, nada preparada para sufrir. Y que no lo merecía tampoco. Es muy posible que yo me haya quedado con la impresión de que ella era, antes de nada, una buena persona. Claro que yo no veo Masterchef...
lunes, 13 de diciembre de 2021
Un día triste hoy, con la muerte de Verónica Forqué. Por alguna de razón, su bis cómica seguramente, me caía realmente bien. Me era simpática y me resultaba entrañable, con esa voz y esos pestañeos de ojos entre coquetos y atolondrados. Algo falla en el mundo si una persona así, que con esa sonrisa tan bonita transmitió alegría de vivir prefiere apearse antes de tiempo. Verónica ahorcada es una aberración. Que descanse en paz.
domingo, 12 de diciembre de 2021
Uno de los mayores problemas de los políticos, tienen tantos que se vuelven innumerables, es que la ciudadanía en general no los siente como propios, no son desde luego uno de los nuestros. Y ellos tampoco se esfuerzan demasiado en enmendar tal impresión, dan unos cuantos apretones de manos durante las campaña pero hasta entonces todo gesto significa No soy como vosotros. Tú me vienes a buscar y yo te lo agradezco aquí y ahora, dándote la mano. Luego seguirán su camino divergente, unos hacia sus pequeñas miserias cotidianas y ellos hacia algún compromiso que les de bien de comer.
En ese sentido el Rey Juan Carlos en su peor momento se ha vuelto uno de nosotros, perdiendo la cabeza por amor, que es siempre mejor que esa campechanía de botarate que acostumbró a lo largo de los años. Salirse del protocolo, de lo esperado es siempre de agradecer. La gente está ya cansada de ver esas caras estiradas que no dicen ninguna verdad. Cierto que se haya demostrado un chorizo no es algo para perdonar. Pero si los chorizos volarán no veríamos el cielo. Los hubo los hay y los habrá, pues el hombre honrado de corazón se conforma con poco y no tiene gran ambición.
El tal Johnson, la ambición rubia, otro ejemplo de este mundo en que Trump es posible, debe ser un cachondo en las distancias cortas, y sabio, de los que sabe que en la vida nada debe ser tomado demasiado en serio. Por eso sí ordena confinar a la población él se monta una fiesta en el 10 de Downing Street. La gente no podía despedir a sus familiares muertos por la Covid y ellos festejaban como un equipo. Con amigo invisible.
viernes, 10 de diciembre de 2021
Corina se equivoca. No es acoso, simplemente quiere que le devuelva su dinero. Era un regalo sí, pero muy gordo y mientras persistiera el amor, o él creyera que persistía, lo que ahora está muy lejos de creer. Más bien se siente, allá en los Emiratos Unidos, el malo de la película, además del tonto, con todo su legado emborronado, hecho una porquería a última hora. Y así pensando al menos los 65 kilos si van de vuelta mal se ha de dar para no llenar de nuevo de amor el corazón y la bragueta. Además que él creía cada palabra que ella dijo cuando decía que lo quería, y él decía verdad cuando dijo cuánto quería al niño, al hijo adoptado como propio por su amor a ella. Cuántos días de barbacoa al sol se le han negado después, de tanto como se torció la cosa. Pero hubo amor, quién lo duda, amenazando el Rey con matarse incluso, eso cuentan, de un tiro por amor a ella y para que aprendan lo que es amor, del bueno, las cabezas cuadriculadas del CNI y la Casa del Rey. Solamente un amor verdadero merece arriesgarlo todo. Y vive dios que él estaba dispuesto a arriesgar corona, país y lo que hiciera falta.
Ahora le reprochan que quiera ese dinero, testigo del amor, obsequio de su corazón obsequioso, de vuelta. Que le haga algún reproche o amenaza más o menos velada. Está en su derecho, por el amor que siempre es condicional y por Qué diablos es el Rey! Ningún inglés coloradote, ridículo del té tendría que poder pedirle explicaciones, a menos que esté dispuesto a recibir por toda respuesta un Por qué no te callas.
miércoles, 8 de diciembre de 2021
No sé si pasar los ojos por cada palabra de Falconer es leer. Enterarme me entero de más bien poco. De hecho a veces me parece lo que leo del todo incomprensible, como si estuviera mal adrede, eso sí, con bellas palabras o ideas, algo que no se me oculta bien escrito, de virtuoso, de un gran talento narrativo, de composición fácil para quien nació para ello, pero incomprensible. Lo lógico sería que me diera por vencido y dejara el libro, pero lo tengo tan avanzado ya que tengo que seguir con él. No tiene razón no seguir la estrategia que es esta pérdida de tiempo. Seguir pasando mis ojos por cada palabra, sin enterarme de gran cosa.
martes, 7 de diciembre de 2021
"Aseguró que no me acusaban de nada, pero necesitaba saber si lo conocía bastante bien para identificarlo, y dije que sí, pensando que podía aparecer en una rueda de presos, aunque ya había empezado a sentir que era algo más serio y grave, como en efecto era. Con el teniente bajé unas escaleras, y por el olor adiviné adónde íbamos, y ahí estaban todos esos cajones como en un enorme archivo, y sacó uno, y ahí estaba Miguel, por supuesto muy muerto."
Falconer - John Cheever
viernes, 3 de diciembre de 2021
Pues tenía razón Stephen King. El libro de los puentes de Madison es un libro mal escrito, lo que le da un mayor mérito relativo a la película, pues la historia de amor y renuncia, la sensación avasalladora de pérdida, que se da en el libro igual que en la película, está. Puedes imaginar perfectamente lo que Clint Eastwood puso en imágenes, aunque se permitiera mejorar la historia haciendo que ambos se vean, de lejos, en el pueblo una mañana lluviosa en que ella bajó a comprar con el marido. Es el final de su historia juntos por mucho que fueran a vivir ambos alrededor de 25 años más.
Clint Eastwood tiene una sensibilidad especial, no es extraño, por tanto que encadene obras maestras. Además tiene un don para las músicas, para escogerlas y componerlas. Sabe tocar el corazón, y eso en los tiempos en que las carteleras son de Marvel tiene todavía más valor.
jueves, 2 de diciembre de 2021
Yo nunca he tenido fe en poder escribir algo distinto a lo que vengo escribiendo. No soy de los capaces de escribir una novela porque no sé hablar más que de mi mismo (quizá pueda una autobiografía para Pablo). Pero esta sensación, que me ha acompañado siempre se hizo piedra en mis hombros con la lectura de "Mientras escribo" de Stephen King. Me di cuenta de la extrema dificultad que entraña conseguir algo bueno, algo que merezca la pena publicar. Me di cuenta de que lo más importante quizá sea, como dice el libro, leer y escribir todas las horas. Y yo, en este momento podría leerlo todo, pero de ningún modo me veo capaz de la práctica creativa que aconseja si uno no quiere acabar convertido en creador nada más que de libros de instrucciones. No puedo tener ese tiempo para escribir porque en el fondo tampoco me apetece. No sabría que inventar porque no doy más de si.
Mi siguiente libro va a ser "Los puentes de Madison County" homónimo de la película de Clint Eastwood. Por qué este? Supongo que porque después de un libro que quiere ser ayuda para el escritor, y que a mí me ha desanimado tanto, me interesa ahora una historia de personajes y de amor. Además Stephen King lo pone como corto y malo. Quiero comprobarlo.
lunes, 29 de noviembre de 2021
Estoy leyendo mientras escribo. No me refiero a leer lo que escribes según lo escribes, que es algo que suelo hacer y que habla de mi incapacidad para escribir una novela, me llevaría demasiado tiempo (me faltan ideas además). Mi ambición no puede ir más allá que un párrafo diario, que es lo que suelo hacer, lo que hago en este momento. Digo que leo "Mientras escribo", así con comillas mejor. Un libro de Stephen King al que he llegado no buscando lo literario, para eso uno lee a Umbral después de Umbral, sino que le leo buscando sencillamente el camino hacia la pasta, al grito de Stephen, enséñame la pasta!! Uno no puede fiarlo todo al capricho de los de la lotería que un día te dan poco y al otro nada.
Quizá Rowling de Potter le empate en ganancias brutalesp, pero pocos pocos habrán ganado más. Por la sinopsis sé que un escritor, dice él, debe estar dispuesto a dedicarle a la escritura entre 4 y 6 horas diarias, que de seguro es así, aunque tal propósito a mi me quede tal lejos. Además no querría estar en la piel de quién tuviera que leer nada escrito por mí durante 6 largas horas. Ni siquiera contar mi vida al detalle me llevaría tanto tiempo. Puede que Pablo si merezca el esfuerzo de juntar toda esa cantidad de palabras, convencido además que no ahora, pero sí un día lejano me querría leer. Estoy completamente seguro que escribir, gracias Stephen, hace al escritor. Leer hace al escritor también. Yo voy a empezar por leer, lo hago ahora cada día y ya viejito lo escribo todo, si hay tiempo y ganas.
domingo, 28 de noviembre de 2021
No quisiera dejar por decir que la estafa que parecía ser no lo fue, no fue al final más que un mucho esperar, que corrido el tiempo pierde toda importancia. Hemos recibido el teléfono de Sestea adquirido el 11 del 11 un día 26 lo que significa que la promesa de recibirlo en 5 días era una falacia, pero perdonable a la sazón por su inmejorable precio. Así que en este punto debo decir que a falta del juicio verbal que nos enfrentará al Banco Sabadell (#pagatusfacturas recuerdas?) no se dibujan más conflictos o estafas en mi vida. Dije ya que AliExpress devolvió aquel dinero del móvil de la tienda fantasma? El que era para mí. No lo hicieron oficialmente pues la aplicación dice que todavía lo están pensando, pero mi revisión sagaz de los movimientos de la tarjeta arrojaron una anotación en verde y por tanto en positivo por el mismo importe, con lo que no puedo menos que concluir que ya han hecho la devolución.
Muy listo no soy, pero todavía me manejo con soltura entre libros de reclamaciones y como voceras de mis derechos. Encima ahora como leo tanto más que antes me expreso mejor, y enredo a mis enemigos con palabras, capturas y razones que me den la razón.
Del juicio ya contaré cuando se produzca, si se produce. Que puede que antes nos digan que sí, que lo que yo diga.
"Desenrollando largos rollos de escurridizo papel mural, nos inducía a tomar nuestros carboncillos y hacer dibujos ilustrativos de temas que nosotros mismos elegíamos. Por ejemplo: Mi Casa. Con humillada ira obedecía yo, dibujando un cuadrado, con una puerta y cuatro ventanas bizcas y una chimenea en lo alto de la que salía una voluta de humo."
Esa visible oscuridad - William Styron
Yo sé que esto de hoy va en plan sí, sí, sabemos que estás jugando, no nos olvidamos de ti. Dicen que tengo ya el dinero a mi disposición, eso es que ya ha salido hacia mí el furgón blindado, del dinero. Dicen también que puedo investigar los detalles del premio en mi cuenta por si requiere de mucha investigación por su cuantía. Todo está en mi cuenta de usuario dicen, que no sé si no será el hazmerreír de las demás cuentas por tan poco como pesca. Igual se ríen porque yo soy de los de pescar sin cebo. Anado, abre los ojos, que ya está todo el pescado vendido cuando tú arrojas tus monedas. Para qué ir tanto si tú moneda siempre sale cruz.
No quiero pecar de ingrato, no tengo un mal día y lo pago con estos pobres de la lotería que siempre madrugan para dar las buenas noticias. Reconozco que todavía me gusta que venga la mocita del confeti, que sople todo lo fuerte de sus pulmones por más que a la hora de pasar la aspiradora nunca esté. Que la recibo como a una vieja amiga y que me sigue engañando en el primer vistazo, por su modo de reír no sé si me trae un plomazo de millones o el euro que diga que sí, que ellos saben que juego y que cualquier día de estos me toca.
miércoles, 24 de noviembre de 2021
"Al final, sólo recuerdo que desde la calle y a través de las salas y de los estrados, mientras el abogado seguía hablando, oí sonar la corneta de un vendedor de helados. Fui asaltado por los recuerdos de una vida que ya no me pertenecía más, pero en la que había encontrado las más pobres y las más firmes de mis alegrías: los olores de verano, el barrio que amaba, un cierto cielo de la tarde, la risa y los vestidos de María. Me subió entonces a la garganta toda la inutilidad de lo que estaba haciendo en ese lugar, y no tuve sino una urgencia: que terminaran cuanto antes para volver a la celda a dormir."
El extranjero - Albert Camus
martes, 23 de noviembre de 2021
Mi móvil Oneplus ha pasado el testigo para morirse a continuación. No ha sido culpa de él, obviamente, no ha cometido el pecado, que le dicen pecado todavía no? Del suicidio.
La culpa fue mía que subía con el móvil antiguo, con el Kindle y con el nuevo hacia un la habitación, todo ello, no recuerdo bien por qué en la misma mano.
Lo vi caer, y ya en el suelo su trasera dorada me tranquilizó, no era al menos el móvil nuevo. Y como tantas veces me agaché creyendo que no iba a ser nada, que lo recuperaría en tal cual, quizá con un arañazo más. Pero esta vez fue la vez definitiva, la de la despedida, la de decir con la mano, sin la mano, hasta siempre.
Tenía un cuadrado negro casi perfecto ocupando la parte superior izquierda de la de pantalla, quizá de un 30% de su extensión total. Que puede parecer poco pero que me resultó muy molesto, no para hacer vida con él, que ya había sido destronado, sino para hacer una copia de seguridad que me dio por hacer tras la caída. Tuve que poner activo el giro de pantalla en para poder saber que me hacía, mirando unas veces en vertical y según lo que me dejaba por ver, horizontal a veces.
Esta mañana la avería había ido a más. Fue extendiéndose en la noche como el chapapote aquel de Rajoy que era un hilillo de plastilina. Ocupaba ya gran parte de la pantalla y me ha dado pena. Rabia no he sentido, aunque me hubiera ido mejor de haber puesto más cuidado. He sentido pena porque no era un móvil para arrojar al cajón, como todos los que tuve antes que ese, que pasaban a la reserva sine die nada más llegado su reemplazo.
Para este quería yo una segunda vida, jubilado de salir a la calle, pero entendiéndose tan bien como siempre con luces inteligentes y altavoces a los que llevaba música en toda hora. Era un segundo mando a distancia, con multitud de aplicaciones para uso doméstico.
Puede que le termine arreglando la pantalla. Son 80€ que no iba a gastar. Lo que confirma que la caida de ayer, sin ser nada tiene un valor de 80€. Pero entonces podría volver al servicio de nuevo. Tengo que pensarlo.
lunes, 22 de noviembre de 2021
Esta canción se la podemos adjudicar a Michael. Ya sé que no es de él, que está muerto y bien muerto, o esto se han empeñado en hacernos creer. Pero si escuchas la canción, incluso con mal oído como yo, lo escucharás a él. Está su espíritu, es su voz, aunque nos digan que no, que es otro fulano, alguien vivo. Puede que sea verdad, que las fechas no casan, que Michael Jackson había hecho el paseíllo del féretro 8 años antes de que estrenaran la canción, pero eso lo puedes creer o no. No todo lo que lees es cierto. Lo que no admite discusión es que ésta es su voz. Tan viva como tú y yo. Tan cierto como que era, es todavía, un genio al que no dejaré a solas con Pablo.
Amo El Perelló. A veces me pregunto como es que mis amigos de toda la vida, los de allí, no hicieron por unir su futuro a un sitio que nos hizo tan feliz de jóvenes, aunque a ellos no les digo nada. Unos hicieron por quedarse y otros simplemente desaparecieron.
El tomate es riquísimo, los campos, terreno ideal para pasear con Ona, la playa preciosa, tal cual desde hace treinta años, los arroces supremos al paladar más exigente, los limones amarillos.
Hoy he comprado un boleto de Euromillón que me ha llamado idiota. Yo sé porque lo dice. Nunca me toca y yo sigo erre que erre. Tengo que reconocer, en esta ocasión que sí, lo compré, pero lo hice falto de ilusión, como no esperando nada, solo porque 145 millones de primer premio para mañana son muchos, y me sabe mal no participar. Pero esta vez no siento en el fondo de mi corazón lo de la puerta que se abre, la posibilidad infinitesimal pero que late en el boleto con mis números. Ha sido un participar más bien como se le dice al niño que sí, pero solo para que se calle.
No siento en esta ocasión, quizá por vez primera, que esté ante una posibilidad real y tangible. Lo que no ha sido obstáculo para que haya jugado igualmente para sendos sorteos de Primitiva para esta semana, también adquirida la participación sin asomo de de alegría y más bien maquinalmente, ya que voy a uno voy al otro.
Todo esto no me distrae de la noticia de ayer, los limones trocaron el verde por el amarillo, si fue un limonero lo que me vendieron como tal, después de todo. Pablo, date cuenta que muchas veces las cosas no ocurren instantáneamente, hay que esperar, ser paciente y poner de tu parte para que las cosas ocurran. Como hace tu papá con las loterías justamente.
domingo, 21 de noviembre de 2021
jueves, 18 de noviembre de 2021
Cuando Pablo vuelva del trabajo, esto es del colegio, querrá coger este coche. Hoy se le mojó y lo puso a secar a sugerencia mía junto a la estufa, aunque él lo colocó por iniciativa propia sobre la estufa. Bien calentito estaba al recogerlo.
A mi ese coche me parece una cochambre, con toda la pintura levantada, todavía le pregunto a veces por el Mercedes gris metalizado que compartí aquí hace unos meses. Era mi favorito y no tengo ni idea de dónde andará. Puede que se lo llevaran los primos bajo manga o puede que haya caído bajo el sofá, que es algo así para nosotros como en triángulo de las Bermudas.
Parece mentira lo que le gustan los coches. Siempre lleva alguno en las manos, y últimamente este.
Respecto a las capacidades del nuevo móvil cuente lo que cuente me quedaré corto. Estoy encantado con él, ha salido listísimo, se entiende de maravilla con el Google Home, congeniaron nada más conocerse. Otro tema más inquietante es qué pasa con el móvil de Sestea, adquirido el mismo día y que seguimos esperando. Hay una posibilidad aunque pequeña que la hayan estafado, a través de mí.
Fácilmente os estaréis preguntando que empuja a alguien que se acaba de leer un tocho impresionante, que es un diario, más o menos como esto que escribo, pero salpicado de palabras cultas y enrevesadas, a pasar después, todavía no recuperado del disgusto, a leer una novelita del detective Poirot en el más famoso crimen por resolver. Pues qué va a ser, el tren.
Si yo pudiera, no sé si estoy a tiempo, también me cogería un tren que recorriera Europa de punta a punta durante unos días. Visitaría el coche restaurante para tomar café, antes de que dejen de recolectarlo o venderlo, puse una noticia al respecto el otro día, que por supuesto no leí, yo soy nada más de leer y provocar titulares. Me recogería en mi camarote o compartimento, austero aunque confortable, y vería pasar kilómetros de bosques, un sin fin de estaciones y las mismas toneladas de nieve que relata el libro, con mi bufanda al cuello cuando me diera por estirar las piernas en este o aquel andén perdido.
Reconozco que el ambiente de un tren, de los antiguos mejor, es lo que más me va ahora.
Es justo donde me gustaría estar en estos días desapacibles que anticipan el invierno. Tapando los pies con una manta.
miércoles, 17 de noviembre de 2021
He acabado Los vencejos llamando a su autor Fill de puta, pido perdón, ya se que es poco propio de mí, inapropiado para cualquiera, pero es que uno se pone a esto de leer para pasar un buen rato, no para ahogar sollozos, cuestionar la vida, la tuya también, y sentir que hay poco más gratificante en el camino que el amor o mansedumbre de tu mascota. Yo quiero que los muertos me duelan tanto como el que encontraré en mi siguiente libro, Asesinato en el Orient Express. Los que desaparecen en la segunda página, no mucho más allá. No puedo sentirme afortunado de tener conmigo a los míos si me duelen tanto los que no tienen más vida que en el papel. Desde luego tengo empatía para regalar, sensibilidad a flor de piel, lástima que no sirva para gran cosa. Si de algo estoy seguro es de no haber nacido para sufrir.
martes, 16 de noviembre de 2021
Ya sé que para los que toca es tonto jugar. Pero claro te ponen un cartel como este delante, el mismo día que has mirado la cuenta corriente, que tiene esa tiritona de frío del pobre, que te dices, lo que se mueren por conseguir que te digas, "y si esta vez pasa".
Así que saqué mi antiguo móvil, el Oneplus del que he hablado por aquí, para que me hiciera un último servicio, en lo que podría ser, precisamente, el archiconocido "suceso desencadenante". Comprar un boleto de lotería, no allí en aquella tienda, sino online, en la app, pues yo soy de los que si me va faltando en todas partes, más aún en el bolsillo.
Sabremos está semana si cambia la suerte. Si me hago después de esperar tanto asquerosamente millonario.
Yo por si acaso ya tengo móvil nuevo, de rico, anticipando visitas de la mocita del confeti, muchas si viene a razón de un euro cada vez. Esta vez no me intentaron timar, si bien la primera vez fue, es cierto, con mi consentimiento. Llevé a cabo una labor de investigación considerable, con lupa y rastreo por internet. La tienda se ha demostrado digna de toda confianza.Ahora pongo foto del nuevo fichaje, y corto el rollo.
viernes, 12 de noviembre de 2021
He buscado, esta vez con más tiempo, el décimo de la fecha de nacimiento de mi amor, Pablo Román Espeso Segovia, como dice él a la menor oportunidad. Estaba seguro de encontrarlo este año, pero nada de nada. Fijate tú con tanto como queda hasta el sorteo de Navidad. Yo creo que ha corrido la voz de que fui agraciado de nuevo por la lotería la semana pasada y los números que significan algo para mí se han convertido en tendencia en la Internet. Sospecho ahora de la mocita de las loterías, puede que no sea tan discreta como aparenta, puede que haya desvelado mis números a cambio de la enésima subida de sueldo. Por lo que se ve hay un mundo de gente queriendo copiar mi suerte.
Por lo demás me he lanzado a tumba abierta ya a comprar un nuevo móvil, que no es el que yo creía que me iba a acabar comprando, he tirado por uno algo más barato pero con prestaciones top, que es lo que quería, por encima de que se llame de una forma u otra.
Eso sí, sigo sin recibir el reembolso de la disputa de AliExpress y ya estoy enviándoles dinero nuevo. Por lo que se ve en lo único que son rápidos y eficientes estos chinos, además de haciendo móviles, es en desparramar virus por el mundo. Pagar les cuesta más.
lunes, 8 de noviembre de 2021
La vida es injusta. Luego explico esto.
He estado paseando con Ona por la playa. Nos hemos ido hasta Palmeres donde estuvimos a punto de comprar un apartamento para Mandarino y Limonero, aunque aquel tenía una derrama considerable pendiente y una batalla campal todavía soterrada a punto de estallar entre los vecinos, con lo que salimos huyendo y por tanto salvamos de un gran quebradero de cabeza, aunque ciertamente luego nos llegaron otros.
Me he llevado una pelota y Ona ha estado nadando felizmente. De camino he hecho una de mis buenas acciones del día, o de la semana. He vuelto a salvar una vida, que siempre es algo digno de mención. Esta vez ha sido un pez, que no un pescado. Todavía se movía en la orilla cuando lo he cogido para lanzarlo de nuevo dentro del mar. Luego me he dicho que por hacerlo tan rápido no he podido coger prueba gráfica de mi buena acción. Claro que me he quedado más tranquilo al pensar que esas cosas se tienen que hacer así en caliente, que si uno se entretiene en sacar el móvil y enfocar es muy posible que el pececillo de sus últimas bocanadas y muera ahogado. Justo como le pasó a este otro de la foto. Al que no llegue a socorrer a tiempo. No se movía cuando lo hallé. No hubo un salvador para él. La vida es injusta, y cruel a veces.
domingo, 7 de noviembre de 2021
Me encontraba sentado en un banco del parque, en mi tórrido romance con mi Kindle, y llegaba por el sendero caminando una vecina muy charraora que tiene una perrita como nosotros. Cómo habla tanto siempre tiene algo que decir y hoy me ha estado contando de su nieto, que haber si le da un bisnieto de una vez. A mi pregunta de que edad tiene su nieto me ha dicho que ya está casado y me ha relatado a grandes rasgos su vida. Lo curioso es que ella no es tan mayor.
Me ha dejado dicho que el nieto trabajó en Inglaterra y en un sitio que a mí no me sonaba de nada ni ella ubicaba tampoco, más allá de Sudamérica me ha dicho. El caso es que quería retener el sitio pero en el rato de volver a casa lo he olvidado. Según la oía yo pensaba si no se lo estaría inventando.
Luego me ha dicho que ya están aquí. Que gana menos ahora, a lo que yo he opuesto algo que solo podría decir el día de hoy: el dinero no lo es todo o no es lo más importante.
Y es que la lotería y el confeti matinal dan una euforia tal que cualquiera se pone a decir tonterías. Que el dinero no lo es todo.
viernes, 5 de noviembre de 2021
Algo que debía saber todo el mundo es que más vale no meterse conmigo. Vale más no enfadarme, como muy bien sabe ahora los de Tassimo y sus cafeteras nuevas pero estropeadas de Bosch. Yo soy como los buenos abogados, aún sin licenciatura rara vez pierdo.
Que se lo digan a los de AliExpress a los que también abrumé con mi jerga indescifrable, con pantallazos y gestos grandilocuentes. Se han rendido a la evidencia, tengo razón y tengo razón y tengo razón.
La tienda estafadora ha tenido un nulo éxito conmigo. Claro que dirán que les cogí ojeriza desde el principio. Que no confíe en ellos ni en su servicio postal fantasma. Es verdad, nada más comprar ya estaba arrepentido.
jueves, 4 de noviembre de 2021
Si hubiera querido comprar una cafetera para la semana que viene estaría a estas horas procediendo al pago, estando a jueves muy probablemente, sí, ya la recibiría la semana que viene.
Pero si la he comprado el 5 de octubre lo normal es que ya la tenga en mis manos, es decir, que tenga ya un café humeante quemándome las manos. A no ser que Bosch Home sea el fabricante, entonces hay, para mi al menos, un 100% de posibilidades de que me envíen una máquina defectuosa, nueva pero estropeada, para que no pueda hacer café ni nada, salvo llamar al servicio técnico para preguntar qué pasa con mi cafetera. Es una estrategia de marketing genial, pues se vuelve así el café Tassimo algo inalcanzable, deseado pero inalcanzable e inmerecido, pues una cafetera es fácil de conseguir, otra cosa es que funcione y eso es algo que solo merecen algunos compradores, los más afortunados, entre los que no me encuentro.
Yo merezco por lo que se ve una cafetera sí, ya que compré el pack que la contiene al comprar el café, pero otra cosa es que pueda hacer uso de ella, ese es otro cantar. En la tesitura de enviarme las cápsulas de café vacías o la máquina rota yo soy de los de la máquina rota.
Y las cápsulas ya miras si te van en la Nespresso. Hay que comprender, yo a estas alturas de mi vida ya lo comprendo todo, estoy en una suerte de clarividencia que consigue que nada se me escape, hay que comprender decía que algo hay que hacer con las máquinas nuevas pero estropeadas, tendrán que ser para alguien, O se las van a quedar en la fábrica acumulando polvo?
Han debido saber de mí suerte en las loterías y se dicen que me envían la rota para compensar mis mañanas de mail, mocita y confeti, que suerte ya tuve bastante en la vida. Pues no me importa, mi suerte no depende de poder o no tomar un café. Hay más cosas.
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