No pido que todos los viernes sean de fiesta.
La tortura - Shakira
Me voy de vacaciones. Puedes jurar que merecidas.
jueves, 17 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
No soy nadie
Con la paciencia que se acaba.
Buscando visa para un sueño - Juan Luis Guerra
La verdad es que estoy pensando en unirme al grupo de Facebook de apoyo al tal Tartaglia. Que vale, que dicen algunos que está tarado, que estuvo en un psiquiatrico y que dejó de tomar la medicación, pero nadie negará que si había que acertarle a alguien con una figurita de alabastro, ese era sin duda, Silvio Berlusconi.
Yo hubiera podido ser italiano, no me habría importado nada. De hecho en una fugaz visita a Florencia sugerí que nos quedáramos a vivir allí. Yo en un puesto de helados y ella en algún puesto de atención al turista donde no podría más que hablar castellano.
Menudos dos fichajes.
Pero no me quedé pese a simpatizar, por lo general y a excepción de la azzurra con los italianos. Sin embargo es un misterio irresoluble como se dio el caso de que terminaron haciendo presidente del gobierno al menos idóneo de todos. El mero hecho de que controlara las televisiones y fuera multimillonario hubiera tenido que bastar para descartarlo. Es lo sensato, pero lo votaron y salió, el mama-chicho.
Luego han venido sus salidas de tono, que son tantas y tan aburridas de contar que no voy a empezar por ninguna. Deslizaré nada más que este fulano es más impresentable que nuestros políticos, que ya es decir bastante.
Ayer el paisano Tartaglia le acierta con una figura de alabastro que estalló en mil pedazos al chocar con la mandíbula de androide de Berlusconi, como si fuera un cohete que se desintegra antes de alcanzar el sol. Y Berlusconi se duele al principio, pero luego se recupera para la tele, se sube en la chepa de alguien y posa para los fotógrafos como buscando al agresor con los ojos, pero es mentira, solamente busca los flashes.
Es un momento histórico y ha de parecer torero. Le han agredido y allí está, con la cara cubierta de sangre con segundas intenciones. Que nos caiga a plomo en todos los telediarios su apariencia dolida pero digna de sujeto que no entiende que lo odien tanto, tantos. Y lo consigue, puesto que vamos a tener Berlusconi para rato.
Mientras detienen a Tartaglia que acierta a decir lo que habríamos dicho cualquiera en un día de lo más inspirado. Yo no he sido. No soy nadie.
Es nada más la mano que tira la piedra. Pero esa piedra se la hubiéramos arrojado muchos otros, puede que no literalmente, pero sí de otras maneras. Tartaglia es brazo ejecutor nada más. Puede que de aquellos a los que la tolerancia se les vuelve insoportable.
Definitivamente Berlusconi estuvo listo. La cosa no es para preocuparse. Se le han roto un par de dientes sí, pero ahora es una figura aún más planetaria, habrá un antes y después del incidente en Italia, lo habrá en su propia vida que le permitirá subir a pedestales aún más altos, y todo logrado con algo que para otro habría sido entrar por la puerta del hospital para salir en sentido contrario a los 20 minutos. Él requiere hospitalización sincera, dos días internado por los dientes de Berlusconi rotos.
Y lo mejor está por venir.
La reconstrucción facial en el quirófano y el nuevo tratamiento antiarrugas. Nada que no pueda pagar el dinero. ¿Y la fama? ¿También se paga?
Rico e influyente por mor de sus cualidades, las que sean. Poderoso por gracia del querer de los italianos, pero festerete en taparrabos...
...viejo, viejo, viejo por culpa del tiempo.
Buscando visa para un sueño - Juan Luis Guerra
La verdad es que estoy pensando en unirme al grupo de Facebook de apoyo al tal Tartaglia. Que vale, que dicen algunos que está tarado, que estuvo en un psiquiatrico y que dejó de tomar la medicación, pero nadie negará que si había que acertarle a alguien con una figurita de alabastro, ese era sin duda, Silvio Berlusconi.
Yo hubiera podido ser italiano, no me habría importado nada. De hecho en una fugaz visita a Florencia sugerí que nos quedáramos a vivir allí. Yo en un puesto de helados y ella en algún puesto de atención al turista donde no podría más que hablar castellano.
Menudos dos fichajes.
Pero no me quedé pese a simpatizar, por lo general y a excepción de la azzurra con los italianos. Sin embargo es un misterio irresoluble como se dio el caso de que terminaron haciendo presidente del gobierno al menos idóneo de todos. El mero hecho de que controlara las televisiones y fuera multimillonario hubiera tenido que bastar para descartarlo. Es lo sensato, pero lo votaron y salió, el mama-chicho.
Luego han venido sus salidas de tono, que son tantas y tan aburridas de contar que no voy a empezar por ninguna. Deslizaré nada más que este fulano es más impresentable que nuestros políticos, que ya es decir bastante.
Ayer el paisano Tartaglia le acierta con una figura de alabastro que estalló en mil pedazos al chocar con la mandíbula de androide de Berlusconi, como si fuera un cohete que se desintegra antes de alcanzar el sol. Y Berlusconi se duele al principio, pero luego se recupera para la tele, se sube en la chepa de alguien y posa para los fotógrafos como buscando al agresor con los ojos, pero es mentira, solamente busca los flashes.
Es un momento histórico y ha de parecer torero. Le han agredido y allí está, con la cara cubierta de sangre con segundas intenciones. Que nos caiga a plomo en todos los telediarios su apariencia dolida pero digna de sujeto que no entiende que lo odien tanto, tantos. Y lo consigue, puesto que vamos a tener Berlusconi para rato.
Mientras detienen a Tartaglia que acierta a decir lo que habríamos dicho cualquiera en un día de lo más inspirado. Yo no he sido. No soy nadie.
Es nada más la mano que tira la piedra. Pero esa piedra se la hubiéramos arrojado muchos otros, puede que no literalmente, pero sí de otras maneras. Tartaglia es brazo ejecutor nada más. Puede que de aquellos a los que la tolerancia se les vuelve insoportable.
Definitivamente Berlusconi estuvo listo. La cosa no es para preocuparse. Se le han roto un par de dientes sí, pero ahora es una figura aún más planetaria, habrá un antes y después del incidente en Italia, lo habrá en su propia vida que le permitirá subir a pedestales aún más altos, y todo logrado con algo que para otro habría sido entrar por la puerta del hospital para salir en sentido contrario a los 20 minutos. Él requiere hospitalización sincera, dos días internado por los dientes de Berlusconi rotos.
Y lo mejor está por venir.
La reconstrucción facial en el quirófano y el nuevo tratamiento antiarrugas. Nada que no pueda pagar el dinero. ¿Y la fama? ¿También se paga?
Rico e influyente por mor de sus cualidades, las que sean. Poderoso por gracia del querer de los italianos, pero festerete en taparrabos...
...viejo, viejo, viejo por culpa del tiempo.
lunes, 14 de diciembre de 2009
El coche
Una luz cegadora.
Ojalá - Silvio Rodríguez y Pablo Milanés
Anado no necesita coche. Parezco Radomir Antic hablando de mí en tercera persona.
No necesito coche, pero tengo esta semana caprichosa, por estas cosas mundanas de la existencia, lo frágil que podría ser la salud, la muerte que espera en algun parte, lo indescifrable del destino y demás impresiones que animan a comprar por gastar para vivir, por vivir intensamente, por hacer carpe diem que decían que era disfrutar del momento presente como si no fuera a haber mañana.
Pensaba para mí que si me llegara un premio de lotería igual me lanzaba a comprarme un Corsa OPC, sin que importe demasiado de qué cifra estemos hablando, que lo mismo me valdría 300.000 de un cupón del sorteo de Navidad como un boleto premiado del Euromillón con 60 kilos. Pues y no me veo en un cochazo de esos que gastan los futbolistas, no necesito un Ferrari, un Jaguar, ni siquiera un Mercedes, me bastaría con ese coche pequeño. Es todo lo que me compraría para conducir.
Porque ahora he vuelto a conducir. Prácticamente no lo hacía desde que saqué el carné de conducir hace casi cinco años.
Así de valiente es Sestea, pone su Volkswagen Polo en estas gafas y estas manos, pone su vida en esta vida.
Ojalá - Silvio Rodríguez y Pablo Milanés
Anado no necesita coche. Parezco Radomir Antic hablando de mí en tercera persona.
No necesito coche, pero tengo esta semana caprichosa, por estas cosas mundanas de la existencia, lo frágil que podría ser la salud, la muerte que espera en algun parte, lo indescifrable del destino y demás impresiones que animan a comprar por gastar para vivir, por vivir intensamente, por hacer carpe diem que decían que era disfrutar del momento presente como si no fuera a haber mañana.
Pensaba para mí que si me llegara un premio de lotería igual me lanzaba a comprarme un Corsa OPC, sin que importe demasiado de qué cifra estemos hablando, que lo mismo me valdría 300.000 de un cupón del sorteo de Navidad como un boleto premiado del Euromillón con 60 kilos. Pues y no me veo en un cochazo de esos que gastan los futbolistas, no necesito un Ferrari, un Jaguar, ni siquiera un Mercedes, me bastaría con ese coche pequeño. Es todo lo que me compraría para conducir.
Porque ahora he vuelto a conducir. Prácticamente no lo hacía desde que saqué el carné de conducir hace casi cinco años.
Así de valiente es Sestea, pone su Volkswagen Polo en estas gafas y estas manos, pone su vida en esta vida.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Más altavoces
Sigo en silencio su respiración.
Seda y hierro - Antonio Vega

Adelantándome al hecho de que un día me quedaré sordo además de ciego, pongo la tirita antes de la herida, y compro estos altavoces Z 5500 para conectar a la televisión. Para poder oír los informativos, el fútbol, las series, las pelis en DVD, las Blue-Ray y los juegos de PS3.
Y arriba tengo otros de la misma familia, los X 530, pero estos son para oír música en el portátil.
A unos les da por el tunning y a mí me da por estas tonterías. Mis Reyes Magos vienen anticipadamente.
Quiero a ratos un cine, a ratos una sala de conciertos.
Se trata de sentir, sobre todo.
Seda y hierro - Antonio Vega

Adelantándome al hecho de que un día me quedaré sordo además de ciego, pongo la tirita antes de la herida, y compro estos altavoces Z 5500 para conectar a la televisión. Para poder oír los informativos, el fútbol, las series, las pelis en DVD, las Blue-Ray y los juegos de PS3.
Y arriba tengo otros de la misma familia, los X 530, pero estos son para oír música en el portátil.
A unos les da por el tunning y a mí me da por estas tonterías. Mis Reyes Magos vienen anticipadamente.
Quiero a ratos un cine, a ratos una sala de conciertos.
Se trata de sentir, sobre todo.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Athletic - Valencia
En medio de ningún sitio.
Lisa y Fran - Revolver
La semana pasada estuvimos en Bilbao. Por el puente.
Estuvimos rondando San Mamés dos días pero no pudimos comprar entradas, las localidades estaban agotadas para la visita del Valencia (la vida es pura paradoja). Entonces nos cruzamos, y lo haríamos más veces, con la peña del Athletic de Minglanilla, fíjate que lejos, de un pueblo perdido en la provincia de Cuenca. Allí estaban haciendo ruido y paseando por los aledaños del campo, por el casco antiguo. Lo curioso es que el día del partido nos los volvimos a encontrar, y nos tratamos como viejos conocidos. Al enterarse de que no teníamos entradas nos dijeron que a mediodía sabrían si les iba a sobrar alguna.
Lo cierto es que no les debieron sobrar porque no nos llamaron. Más tarde estuvimos de nuevo por la zona, a la hora del partido, para que yo pudiera comprar una mochila para mi sobrino, y luego buscamos un sitio donde poderlo ver por la tele, cualquiera sirve por allí cerca. Pero como quiera que la calle Licenciado Pozas no es tanto como cuentan, acabamos por marchar hasta el hotel para poderlo ver cómodamente sentados ante una pantalla de plasma.
Y allí ocurrió lo inaudito. Aunque quizá no tanto, si uno lo piensa bien.
Me vi ante la tele rodeado de un grupo de aficionados del Valencia, como me ocurrió toda la vida, cuántos partidos con mis amigos del Pere, yo sólo en franca minoría, claro que esta vez me ocurría en Bilbao y mi sudadera del Athletic volvía a parecer extranjera, esta vez en su propia casa.
Otra vez en silencio como si estuviera en las gradas de Mestalla.
Lisa y Fran - Revolver
La semana pasada estuvimos en Bilbao. Por el puente.
Estuvimos rondando San Mamés dos días pero no pudimos comprar entradas, las localidades estaban agotadas para la visita del Valencia (la vida es pura paradoja). Entonces nos cruzamos, y lo haríamos más veces, con la peña del Athletic de Minglanilla, fíjate que lejos, de un pueblo perdido en la provincia de Cuenca. Allí estaban haciendo ruido y paseando por los aledaños del campo, por el casco antiguo. Lo curioso es que el día del partido nos los volvimos a encontrar, y nos tratamos como viejos conocidos. Al enterarse de que no teníamos entradas nos dijeron que a mediodía sabrían si les iba a sobrar alguna.
Lo cierto es que no les debieron sobrar porque no nos llamaron. Más tarde estuvimos de nuevo por la zona, a la hora del partido, para que yo pudiera comprar una mochila para mi sobrino, y luego buscamos un sitio donde poderlo ver por la tele, cualquiera sirve por allí cerca. Pero como quiera que la calle Licenciado Pozas no es tanto como cuentan, acabamos por marchar hasta el hotel para poderlo ver cómodamente sentados ante una pantalla de plasma.
Y allí ocurrió lo inaudito. Aunque quizá no tanto, si uno lo piensa bien.
Me vi ante la tele rodeado de un grupo de aficionados del Valencia, como me ocurrió toda la vida, cuántos partidos con mis amigos del Pere, yo sólo en franca minoría, claro que esta vez me ocurría en Bilbao y mi sudadera del Athletic volvía a parecer extranjera, esta vez en su propia casa.
Otra vez en silencio como si estuviera en las gradas de Mestalla.
martes, 8 de diciembre de 2009
La Haidar
Cuando te cansas de sufrir siempre me dejas.
Catorce vidas son dos gatos - Fito y los fitipaldis
Yo soy de escribir sin saber siquiera de las cosas. Soy así.
Así que de Haidar sé poco más que las cabeceras de los telediarios. Y puede que esta paisana sea toda una heroína en el mundo y viaje a recibir premios que la congratulan y la dan nuevas fuerzas para reclamar la independencia del Sáhara Occidental, pero hasta donde alcanzo no puedo menos que maravillarme, a la par que sorprenderme, por las muchas molestias que está ocasionando, que son tantas como las que nos estamos tomando con ella.
Porque vamos a ver, ¿no quiere un pasaporte español para poder regresar a su país con sus hijos? ¿Y eso por qué? Dice que volver con un pasaporte español sería como regresar a su tierra como una extranjera ¿alguien vio una gilipollez más grande? ¿no tenía antes uno de Marruecos que le fue retirado para dejarla en este embolado? Pues si antes viajaba con uno de allí, pese a ser el país que ocupa el suyo, digo yo que podrá hacerlo ahora con uno de España, que probablemente sea subir un escaloncito en el prestigio de turista que espera en la aduana a que le pongan el dichoso sello. Sin embargo la mujer se ha hecho fuerte en la tontería. Después de todo estas cosas de hacer entrar cruzar la frontera a alguien sin pasaporte solamente ocurren en España. Son cosas muy de Zapatero, que se ponía detrás de una ZETA gigante para dar los mitines.
Ella dice que está dispuesta a morir por dignidad y todas esas palabras grandilocuentes que en este caso no es más que testadurez y ganas de dar la tabarra. Los marroquíes mientras tanto, con el respeto habitual hacia nuestra diplomacia y quién sabe si cobrándose unas cuántas cuentas pendientes dicen que no la dejarán entrar en el país sin que haya pedido perdón al Mohamed, que es gentuza, indudablemente. Y claro, si lo tenemos crudo para lograr embarcarla documentada, mucho más para que pida perdón a nadie, y mucho menos a ese fulano. Así que aquí estamos, con ella cruzando el día 23 en huelga de hambre. Es un símbolo con fecha de caducidad. Y todos los medios volcados en ella para ver si logramos resolver lo irresoluble.
Cuenta el juez que no va a autorizar que la alimenten para que se respete su voluntad. Es uno más en este circo. La médico forense la visito el otro día, dice que no hay riesgo por ahora. Claro que yo que soy de opinar muy bravamente, sin que nadie se lo tome a mal, por mí se puede quedar en donde está, empecinada, con su rincón privado en el aeropuerto de Lanzarote. Si no quiere soluciones tal vez es que no las hay.
¿A alguien le importa el mendigo que duerme las noches en todos los cajeros o al raso bajo los cartones? ¿Alguien le preguntó cuando fue la última vez que comió?
La última noticia es que le ofrecieron una casa y todo tipo de atenciones mientras dure la cosa. O quizá una casa para siempre para que pueda traer a sus hijos a vivir, un poco mejor, como asilada política.
¿Sería esto lo justo?
Sus convicciones no se venden. Dentro de unos años sus huérfanos presumirán de dura de mollera. Tendrán una historia estupenda para contar. Un orgullo hondo.
Lo malo es que de ella, recuerdos vagos.
Catorce vidas son dos gatos - Fito y los fitipaldis
Yo soy de escribir sin saber siquiera de las cosas. Soy así.
Así que de Haidar sé poco más que las cabeceras de los telediarios. Y puede que esta paisana sea toda una heroína en el mundo y viaje a recibir premios que la congratulan y la dan nuevas fuerzas para reclamar la independencia del Sáhara Occidental, pero hasta donde alcanzo no puedo menos que maravillarme, a la par que sorprenderme, por las muchas molestias que está ocasionando, que son tantas como las que nos estamos tomando con ella.
Porque vamos a ver, ¿no quiere un pasaporte español para poder regresar a su país con sus hijos? ¿Y eso por qué? Dice que volver con un pasaporte español sería como regresar a su tierra como una extranjera ¿alguien vio una gilipollez más grande? ¿no tenía antes uno de Marruecos que le fue retirado para dejarla en este embolado? Pues si antes viajaba con uno de allí, pese a ser el país que ocupa el suyo, digo yo que podrá hacerlo ahora con uno de España, que probablemente sea subir un escaloncito en el prestigio de turista que espera en la aduana a que le pongan el dichoso sello. Sin embargo la mujer se ha hecho fuerte en la tontería. Después de todo estas cosas de hacer entrar cruzar la frontera a alguien sin pasaporte solamente ocurren en España. Son cosas muy de Zapatero, que se ponía detrás de una ZETA gigante para dar los mitines.
Ella dice que está dispuesta a morir por dignidad y todas esas palabras grandilocuentes que en este caso no es más que testadurez y ganas de dar la tabarra. Los marroquíes mientras tanto, con el respeto habitual hacia nuestra diplomacia y quién sabe si cobrándose unas cuántas cuentas pendientes dicen que no la dejarán entrar en el país sin que haya pedido perdón al Mohamed, que es gentuza, indudablemente. Y claro, si lo tenemos crudo para lograr embarcarla documentada, mucho más para que pida perdón a nadie, y mucho menos a ese fulano. Así que aquí estamos, con ella cruzando el día 23 en huelga de hambre. Es un símbolo con fecha de caducidad. Y todos los medios volcados en ella para ver si logramos resolver lo irresoluble.
Cuenta el juez que no va a autorizar que la alimenten para que se respete su voluntad. Es uno más en este circo. La médico forense la visito el otro día, dice que no hay riesgo por ahora. Claro que yo que soy de opinar muy bravamente, sin que nadie se lo tome a mal, por mí se puede quedar en donde está, empecinada, con su rincón privado en el aeropuerto de Lanzarote. Si no quiere soluciones tal vez es que no las hay.
¿A alguien le importa el mendigo que duerme las noches en todos los cajeros o al raso bajo los cartones? ¿Alguien le preguntó cuando fue la última vez que comió?
La última noticia es que le ofrecieron una casa y todo tipo de atenciones mientras dure la cosa. O quizá una casa para siempre para que pueda traer a sus hijos a vivir, un poco mejor, como asilada política.
¿Sería esto lo justo?
Sus convicciones no se venden. Dentro de unos años sus huérfanos presumirán de dura de mollera. Tendrán una historia estupenda para contar. Un orgullo hondo.
Lo malo es que de ella, recuerdos vagos.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
El juez y el gordete
Peor es no querer saber quien eres.
Agua pasada - Joaquín Sabina
Al tal De la Rúa le han dicho que ya no va a repetir como amiguísimo de Camps desde el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Y no porque su parcialidad quedara demostrada, no porque sea chanchullero y presunto prevaricador, dicho esto con perdón, que lo último que yo quiero es verme enfrentado con el fulano, juez y parte, en un juicio en donde no haya quien me eche una mano.
Los conservadores, que piensan todos más o menos igual en todas las cosas, lo desprecian ahora porque han encontrado un delfín que les gusta más. Y él se ha quedado con las ganas de llegar a la jubilación mandando, lo mismo lo que es de justicia que lo que la amistad depare. Así que esperará cumplir la edad del retiro, imagino, farfullando su suerte de magistrado raso impoluto.
La justicia de este país tiene esas cosas. Que a veces, como las películas, acaba bien. Mira al chaval de 10 años que pesaba 70 kilos. Les dijeron a sus padres que se lo retiraban por el bien del menor y ellos ni caso. Ni falta que hace que lo hagan.
Hasta que les han amenazado con un par de delitos administrativos, desobediencia y esas cosas de larga toga. Como si fuera lo que más debe preocupar a esos padres. Tenían la mala costumbre de dejar que el niño limpiara los platos sin pasarlos por el fregadero.
Ahora van los abuelos y se lo entregan a la Xunta por orden de los jueces. Igual hasta es mejor.
La verdad es que así, desde lejos y con la cara emborronada por la tele, ni siquiera parece tan gordo.
Yo lo devolvía.
Agua pasada - Joaquín Sabina
Al tal De la Rúa le han dicho que ya no va a repetir como amiguísimo de Camps desde el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Y no porque su parcialidad quedara demostrada, no porque sea chanchullero y presunto prevaricador, dicho esto con perdón, que lo último que yo quiero es verme enfrentado con el fulano, juez y parte, en un juicio en donde no haya quien me eche una mano.
Los conservadores, que piensan todos más o menos igual en todas las cosas, lo desprecian ahora porque han encontrado un delfín que les gusta más. Y él se ha quedado con las ganas de llegar a la jubilación mandando, lo mismo lo que es de justicia que lo que la amistad depare. Así que esperará cumplir la edad del retiro, imagino, farfullando su suerte de magistrado raso impoluto.
La justicia de este país tiene esas cosas. Que a veces, como las películas, acaba bien. Mira al chaval de 10 años que pesaba 70 kilos. Les dijeron a sus padres que se lo retiraban por el bien del menor y ellos ni caso. Ni falta que hace que lo hagan.
Hasta que les han amenazado con un par de delitos administrativos, desobediencia y esas cosas de larga toga. Como si fuera lo que más debe preocupar a esos padres. Tenían la mala costumbre de dejar que el niño limpiara los platos sin pasarlos por el fregadero.
Ahora van los abuelos y se lo entregan a la Xunta por orden de los jueces. Igual hasta es mejor.
La verdad es que así, desde lejos y con la cara emborronada por la tele, ni siquiera parece tan gordo.
Yo lo devolvía.
¡¡¡Ragrf1!!!
Si pudiera exorcizarme de todos.
Ciega sordomuda - Shakira
No se me ha caído un martillo en el dedo del pie.
Así se llama el genoma que nos pone a los hombres la pierna encima. ¿Por qué acaso nadie se ha preguntado porque hay más viudas que viudos? Y no me valen los viudos que quedaron en estado, de viudos quiero decir, por accidente de tráfico, encuentro con ferrocarril o cualquier otra forma de accidente desgraciado que pone fin a la vida de sus parejas. No me valen por tanto tampoco las víctimas de violencia de género que no están con un hombre sino con un orangután con el cerebro de un chimpancé retrasado. ¿Alguno podría ser feliz? Hablo de las ancianas que mueren siempre después que nosotros en la vejez apacible de la vida, cuando todas las tardes son anaranjadas y los meses no tienen pendiente nada más que el día de cobro de la pensión.
A igualdad de condiciones, ellas duran más. ¿Están mejor hechas? ¿Es su estructura más resistente? Son más bonitas, eso es seguro.
Puede que nazcamos al tiempo, pero sea como sea, sin sobresaltos, están predestinadas a sobrevivirnos. Y yo pensaba que esto era porque ellas son más malillas que nosotros, y le van a perdonar peor a la muerte que las quiera llevar con ella.
¿Más malas?
¿O no tienen más esquinas?
¿O no son más desconfiadillas?
Pero también son más listas, digámoslo todo. Nosotros somos, la mayor parte, unos benditos. A los que das un partido de fútbol y una cerveza y no molestarán nunca a nadie (ni prácticamente se molestarán por nada más, tampoco).
Pero no es porque la muerte sea mujer y por tanto, en buena lógica, nos haya de seducir mejor y más fácilmente a algunos de nosotros. Es por un genoma invisible, indetectable incluso en la introspección más concienzuda, que heredamos de nuestros padres, y aclaro que quiero decir del padre de cada uno. Lo lleva en el esperma, que es tan capaz de poner fecundar el óvulo como de condicionar la duración de la existencia del niño por nacer.
¿Y cómo sabemos tal cosa? Pues por los ratones, a los que hacemos mil perrerías en los laboratorios. Mezclando probetas y potingues varios consiguieron crear ratones sin el gen maldito y se encontraron con que vivían un tercio más que sus vecinos normales. Por eso ellas se hacen viejitas lindas y nosotros habitamos camposantos. Que ni siquiera visitan, además, lógicamente se pierden las ganas. Porque al final estar sola no fue tan malo...
Así que quizá no heredemos del padre más que este cabello sin igual y este envejecer galante. Y el gen que nos pone fecha de caducidad, claro. Pero no un piso donde meter el cuerpo.
Para ese hay que hipotecarse.
Claro que bien mirado ¿quién querría llegar a la vida para no vivir hipotecado?
Quien no sienta la alegría de adelantar el vencimiento de un préstamo se está perdiendo una satisfacción absoluta. Mayor que contar un notario por cada hijo.
De todos modos yo le encuentro al estudio algunas lagunas por mucha revista científica que lo publique.
Pero soy un hombre...
Ciega sordomuda - Shakira
No se me ha caído un martillo en el dedo del pie.
Así se llama el genoma que nos pone a los hombres la pierna encima. ¿Por qué acaso nadie se ha preguntado porque hay más viudas que viudos? Y no me valen los viudos que quedaron en estado, de viudos quiero decir, por accidente de tráfico, encuentro con ferrocarril o cualquier otra forma de accidente desgraciado que pone fin a la vida de sus parejas. No me valen por tanto tampoco las víctimas de violencia de género que no están con un hombre sino con un orangután con el cerebro de un chimpancé retrasado. ¿Alguno podría ser feliz? Hablo de las ancianas que mueren siempre después que nosotros en la vejez apacible de la vida, cuando todas las tardes son anaranjadas y los meses no tienen pendiente nada más que el día de cobro de la pensión.
A igualdad de condiciones, ellas duran más. ¿Están mejor hechas? ¿Es su estructura más resistente? Son más bonitas, eso es seguro.
Puede que nazcamos al tiempo, pero sea como sea, sin sobresaltos, están predestinadas a sobrevivirnos. Y yo pensaba que esto era porque ellas son más malillas que nosotros, y le van a perdonar peor a la muerte que las quiera llevar con ella.
¿Más malas?
¿O no tienen más esquinas?
¿O no son más desconfiadillas?
Pero también son más listas, digámoslo todo. Nosotros somos, la mayor parte, unos benditos. A los que das un partido de fútbol y una cerveza y no molestarán nunca a nadie (ni prácticamente se molestarán por nada más, tampoco).
Pero no es porque la muerte sea mujer y por tanto, en buena lógica, nos haya de seducir mejor y más fácilmente a algunos de nosotros. Es por un genoma invisible, indetectable incluso en la introspección más concienzuda, que heredamos de nuestros padres, y aclaro que quiero decir del padre de cada uno. Lo lleva en el esperma, que es tan capaz de poner fecundar el óvulo como de condicionar la duración de la existencia del niño por nacer.
¿Y cómo sabemos tal cosa? Pues por los ratones, a los que hacemos mil perrerías en los laboratorios. Mezclando probetas y potingues varios consiguieron crear ratones sin el gen maldito y se encontraron con que vivían un tercio más que sus vecinos normales. Por eso ellas se hacen viejitas lindas y nosotros habitamos camposantos. Que ni siquiera visitan, además, lógicamente se pierden las ganas. Porque al final estar sola no fue tan malo...
Así que quizá no heredemos del padre más que este cabello sin igual y este envejecer galante. Y el gen que nos pone fecha de caducidad, claro. Pero no un piso donde meter el cuerpo.
Para ese hay que hipotecarse.
Claro que bien mirado ¿quién querría llegar a la vida para no vivir hipotecado?
Quien no sienta la alegría de adelantar el vencimiento de un préstamo se está perdiendo una satisfacción absoluta. Mayor que contar un notario por cada hijo.
De todos modos yo le encuentro al estudio algunas lagunas por mucha revista científica que lo publique.
Pero soy un hombre...
lunes, 30 de noviembre de 2009
Secuestrando
Que la cuente esté saldada.
Agua pasada - Joaquín Sabina
Pues si no contaba yo que ahora no me atrevería a lanzarme en bus a la aventura por Tunicia que alguien le prenda fuego a todo lo escrito, por inútil. O que lo deje estar, porque parece que en algo voy a tener razón. Resulta que ahora hemos hecho efecto llamada a los secuestradores y nos secuestran un barco o un coche en función de la dificultad, que dicho todo sea de paso, no suele ser demasiada. Hoy nos enteramos que un vehículo a cargo de tres españoles ha sido secuestrado rápidamente por la facción secuestradora de Al Qaeda, que no se dedica en exclusiva a la demolición controlada de edificios. Como toda organización terrorista que se precie diversifica su tarea sin negarse a nada por principio, por mucho que ver a Bin Laden vestido como un zarrapastroso de cueva en cueva no impresione demasiado. Aunque a decir verdad el coche lo han dejado donde estaba, y hasta las cosas de valor de nuestros conciudadanos. Se han llevado lo importante y auténticamente rentable, que son ellos, los españoles como nosotros. Cheques al portador o mochilas por los aires llenas de billetes, todo puede ser cuando uno tiene a un español en su poder.
Lo más enojoso del asunto es que los secuestrados en este caso son buena gente, entregada a repartir ayuda entre los países más desfavorecidos del mundo. ¿No veis que conseguiréis que nadie os ayude?
Pero es que nos hemos convertido en una bicoca, lo que quisiera cualquier secuestrador en cualquier parte del mundo, pero especialmente en África, donde se ignora la existencia de algún tipo de organización policial, que lo único conocido son ejércitos de camisa abierta y tanquetas para desguace, donde la mayor parte de ellos sobrevive más corrompidos y con más ansía de delinquir que los propios secuestradores. Y no es que yo me haya vuelto un analista de ningún tipo, es nada más la sensación que se da, no es culpa mía sino del mundo que muestran en el telediario.
Esto es lo malo de pagar los rescates. Que uno se pregunta que si llegados a este punto no habría valido la pena salvar la vida a Miguel Angel Blanco cuando en aquellos años no se pedía más que acercar los presos al País Vasco. Claro que entonces ceder a cualesquiera forma de coacción ni se planteaba, lo que significó restar esperanzas por esa vía para los violentos y la muerte de aquella persona en concreto, cuando con ella morimos todos un poco.
Ahora se ha corrido la voz de que pagamos. De que no encontramos más respuesta que atender lo que pidan, y claro, les ha faltado tiempo. Si a eso añadimos la total ineficacia de nuestro ejército para tareas aparentemente sencillas entonces nos convertimos en un regalo. Porque yo puedo entender que no se detenga a los gerifaltes del Alakrana, después de todo son los primeros en abandonar el barco, con el montante mayor de la pasta, y dejan allí a los menos importantes, que se hacen valer menos y se quedan cubriendo el culo de los que marchan primero. ¿Pero cómo es posible que no acertáramos a la lancha de los últimos en irse? ¿Para qué tanta fragata y tanto helicóptero?
Nos dicen que intentaron tirarle a los motores, pero claro, fallaron porque lo que los nuestros hacen realmente bien son los pasacalles, caminar por la Gran Via en los días señalados, ir detrás de la cabra y esas cosas tan poco castrenses pero que gustan tanto a los que no se aburren con ellas y no tienen nada mejor que hacer. Esos días sacamos lo mejor de nosotros, los uniformes de gala, los aviones menos desvencijados y las banderas más grandes. Pero a la hora de detener a los cuatro que abandonan los últimos, sin llevar a nadie de rehén, que no pueden más que poner el motor a máxima potencia para salir corriendo, nosotros tiramos sin acertarlos. Son demasiado rápidos, mejor si se quedan esperándonos parados. Alguien se lo tenía que haber dicho por los megafonos.
Cuentan que una de las fragatas se arrimó con cierta celeridad al Alakrana por impedir que alguna otra embarcación la tomara al abordaje en el interín en que bajan los unos y llegamos nosotros. Estaría bueno que la hubieran vuelto a tomar otros tantos, con nosotros mirando. Que nuestras demostraciones de fuerza en isla Perejil tenía que servir para algo...
Pero no le pidamos peras al olmo. Pues los que nos dejan al llegar a la costa tienen la ocurrencia de mezclarse con los cientos de secuestradores en potencia que anhelan poner unos españoles en sus vidas pero que son inocentes de este caso concreto, y ya se sabe que delinquir de pensamiento no es delinquir salvo que vuelva la derecha más recalcitrante. Y asi entre tantos otros que no han tenido nada que ver no los hemos podido distinguir ni detener.
Pero tenemos dos apresados. Los que se han estado pasando de juez en juez sin que éstos supieran muy bien que se esperaba de ellos. Esos dos, el indiscutiblemente mayor de edad, con canas, y el jovencillo que un día tenía 16 y al día siguiente 19 recién cumplidos. Podemos ponerles una multa de millón 400.000 euros por cabeza para que sean ellos los que paguen el dinero que distribuimos entre sus compinches. Me parece que va a ser fregar muchos platos.
Por eso, cuando yo oigo todo eso del CNI y toda esa gaita me da una risa de no parar. Porque hay que ver lo competente de nuestro servicio de inteligencia. Hacen buenos a la TIA de Mortadelo y Filemón. Ahora no preguntes por cosas de Estado, que son alto secreto.
Vaya recursos Mortadelo. Hoy sería todo un super-héroe.
Agua pasada - Joaquín Sabina
Pues si no contaba yo que ahora no me atrevería a lanzarme en bus a la aventura por Tunicia que alguien le prenda fuego a todo lo escrito, por inútil. O que lo deje estar, porque parece que en algo voy a tener razón. Resulta que ahora hemos hecho efecto llamada a los secuestradores y nos secuestran un barco o un coche en función de la dificultad, que dicho todo sea de paso, no suele ser demasiada. Hoy nos enteramos que un vehículo a cargo de tres españoles ha sido secuestrado rápidamente por la facción secuestradora de Al Qaeda, que no se dedica en exclusiva a la demolición controlada de edificios. Como toda organización terrorista que se precie diversifica su tarea sin negarse a nada por principio, por mucho que ver a Bin Laden vestido como un zarrapastroso de cueva en cueva no impresione demasiado. Aunque a decir verdad el coche lo han dejado donde estaba, y hasta las cosas de valor de nuestros conciudadanos. Se han llevado lo importante y auténticamente rentable, que son ellos, los españoles como nosotros. Cheques al portador o mochilas por los aires llenas de billetes, todo puede ser cuando uno tiene a un español en su poder.
Lo más enojoso del asunto es que los secuestrados en este caso son buena gente, entregada a repartir ayuda entre los países más desfavorecidos del mundo. ¿No veis que conseguiréis que nadie os ayude?
Pero es que nos hemos convertido en una bicoca, lo que quisiera cualquier secuestrador en cualquier parte del mundo, pero especialmente en África, donde se ignora la existencia de algún tipo de organización policial, que lo único conocido son ejércitos de camisa abierta y tanquetas para desguace, donde la mayor parte de ellos sobrevive más corrompidos y con más ansía de delinquir que los propios secuestradores. Y no es que yo me haya vuelto un analista de ningún tipo, es nada más la sensación que se da, no es culpa mía sino del mundo que muestran en el telediario.
Esto es lo malo de pagar los rescates. Que uno se pregunta que si llegados a este punto no habría valido la pena salvar la vida a Miguel Angel Blanco cuando en aquellos años no se pedía más que acercar los presos al País Vasco. Claro que entonces ceder a cualesquiera forma de coacción ni se planteaba, lo que significó restar esperanzas por esa vía para los violentos y la muerte de aquella persona en concreto, cuando con ella morimos todos un poco.
Ahora se ha corrido la voz de que pagamos. De que no encontramos más respuesta que atender lo que pidan, y claro, les ha faltado tiempo. Si a eso añadimos la total ineficacia de nuestro ejército para tareas aparentemente sencillas entonces nos convertimos en un regalo. Porque yo puedo entender que no se detenga a los gerifaltes del Alakrana, después de todo son los primeros en abandonar el barco, con el montante mayor de la pasta, y dejan allí a los menos importantes, que se hacen valer menos y se quedan cubriendo el culo de los que marchan primero. ¿Pero cómo es posible que no acertáramos a la lancha de los últimos en irse? ¿Para qué tanta fragata y tanto helicóptero?
Nos dicen que intentaron tirarle a los motores, pero claro, fallaron porque lo que los nuestros hacen realmente bien son los pasacalles, caminar por la Gran Via en los días señalados, ir detrás de la cabra y esas cosas tan poco castrenses pero que gustan tanto a los que no se aburren con ellas y no tienen nada mejor que hacer. Esos días sacamos lo mejor de nosotros, los uniformes de gala, los aviones menos desvencijados y las banderas más grandes. Pero a la hora de detener a los cuatro que abandonan los últimos, sin llevar a nadie de rehén, que no pueden más que poner el motor a máxima potencia para salir corriendo, nosotros tiramos sin acertarlos. Son demasiado rápidos, mejor si se quedan esperándonos parados. Alguien se lo tenía que haber dicho por los megafonos.
Cuentan que una de las fragatas se arrimó con cierta celeridad al Alakrana por impedir que alguna otra embarcación la tomara al abordaje en el interín en que bajan los unos y llegamos nosotros. Estaría bueno que la hubieran vuelto a tomar otros tantos, con nosotros mirando. Que nuestras demostraciones de fuerza en isla Perejil tenía que servir para algo...
Pero no le pidamos peras al olmo. Pues los que nos dejan al llegar a la costa tienen la ocurrencia de mezclarse con los cientos de secuestradores en potencia que anhelan poner unos españoles en sus vidas pero que son inocentes de este caso concreto, y ya se sabe que delinquir de pensamiento no es delinquir salvo que vuelva la derecha más recalcitrante. Y asi entre tantos otros que no han tenido nada que ver no los hemos podido distinguir ni detener.
Pero tenemos dos apresados. Los que se han estado pasando de juez en juez sin que éstos supieran muy bien que se esperaba de ellos. Esos dos, el indiscutiblemente mayor de edad, con canas, y el jovencillo que un día tenía 16 y al día siguiente 19 recién cumplidos. Podemos ponerles una multa de millón 400.000 euros por cabeza para que sean ellos los que paguen el dinero que distribuimos entre sus compinches. Me parece que va a ser fregar muchos platos.
Por eso, cuando yo oigo todo eso del CNI y toda esa gaita me da una risa de no parar. Porque hay que ver lo competente de nuestro servicio de inteligencia. Hacen buenos a la TIA de Mortadelo y Filemón. Ahora no preguntes por cosas de Estado, que son alto secreto.
Vaya recursos Mortadelo. Hoy sería todo un super-héroe.
viernes, 27 de noviembre de 2009
Echa balones
Se me acaba el argumento, y la metodología.
Ciega sordomuda - Shakira
Ya decía Homer Simpson, que ha logrado ganarse la vida, sacar adelante a sus hijos que uno de los trucos para progresar en la vida, o al menos para no encontrar demasiadas trabas, es echar la culpa a otro.
Obviamente la culpa la echa cuando vienen mal dadas, que lamentablemente es lo que le suele ocurrir por pasar el día durmiendo en el puesto de trabajo. Claro que muchos otros lo hacen, y otros es como si lo hicieran, en la práctica da lo mismo, sin necesidad de echarle la culpa al empedrado, que hay gente acostumbrada a no rendir cuentas a nadie, que no tienen además nada que temer.
Y eso hablando de trabajo, que si alguien ha promovido el asesinato de otro, a la sazón superior jerárquico hará bien, en el remoto caso de que alguien lo relacione con el caso con dirigir la mirada al que sea, preferiblemente extranjero, que no saben defender el idioma, nos parecen retardados como Zapatero frente al atril, solamente porque son recién llegados a nuestra lengua ¡si son mucho más listos que tú! Demostración: ni siquiera te diste cuenta.
Para retardado Zapatero, que según viene le tiro un capote, pues le hacen una pregunta en inglés y responde que sí con la cabeza sin haber entendido una palabra. Y no seré yo quién dé lecciones sobre idiomas, pero tampoco soy el presidente del gobierno, así que si a mi me vence la desidia nada más al empezar a pensar en volver a tener horarios fijos de entrada y salida tengo la disculpa de poder hacer con mi tiempo lo que me da la real gana. Y además yo soy casi de pueblo, no alterno con jefes de estado, ni vivo en un palacio, ni puedo pagar una hipoteca...
Pero yo no quería hablar de todo esto. Quería hablar de los que tiran balones fuera. Que son multitud, aunque a mí me interesa uno solo. El alcalde del PP que mandó matar a su antecesor en el cargo, el tal Ponsoda, al que tirotearon frente a su casa.
La verdad es que todo el caso es de echar la papilla del asco. De hecho creo que no debiera comentar demasiado porque esto contamina, como conocer un asunto turbio, lo de la pederastia de algunos curas irlandeses, e ir indagando detalles. Conocer demasiado de determinadas cosas puede llegar a corromperte. Que tú mismo fueras uno distinto antes de haber cruzado el umbral de ese conocimiento. En este caso, atufa a podredumbre, más que nada porque el tal Cano fue apartado del cargo por chanchullos oscuros más bien poco legales, pero como la vida es una tómbola que premia según la ocasión, y ahora estás arriba como luego abajo, y luego arriba otra vez, aunque parezca increíble. Así que al tipo le volvieron a meter en política después de haberlo echado. No me preguntes si es que no quedaba nadie honrado que pudiera vivir del cuento en lugar de quien ya se mostró como un ladrón, probablemente lo había, pero quizá convenía tener a éste con la boquita cerrada.
Lo malo es que no solamente era un ladrón, como tantos que hay en la política y fuera de ella, que leo hoy que el administrador financiero del Guggenheim se pringó también para sacar algo más que lo que concede el sueldo. Éste Cano, el bicho, era también un gran estratega de prostíbulo y en una noche en que las mujeres eran postre si acaso, se dedicó a diseñar la forma de matar al alcalde titular para que no le echara abajo sus proyectos urbanísticos, que le iban a dotar de un chalé de tres plantas y 500 metros cuadrados de planta, un piso y 4 o 5 locales comerciales.
Y claro, estas cosas si se cazan es un par de años más tarde. Que vete a saber porqué ahora, de qué hilo se tira, quien abrió la boca, donde aparecen pistas que nadie supo observar. Porque a nadie le ha de extrañar que alguien que entra en política haga fortuna rápida y ágil, mucho más ágil de lo que tarda el fulano en bajar de un coche oficial con la panza gorda. Eso son cosas muy de ver a diario. Nada relevante que haga tener una leve sospecha. Al PP esos detalles se les escapan, la agenda del comité de garantías está demasiado saturada. ¡Si lo importante es haber ganado la alcaldía! Y Hacienda no está tampoco para estas disquisiciones, ¿y la gente? A la gente se lo trae todo al pairo. Le da igual 8 que 80.
La justicia está sorda y muda que canta Shakira. Y también descontrolada. Ahora bien, quizá corten la conexión a los que pongamos el Emule.
El Cano va directo a la cárcel, más vale tarde que nunca. Y no a podido evitarlo poniendo plata. Aunque a mí lo que más me ha sorprendido de la noticia fue leer tal cuál la dieron al día siguiente de que el alcalde difunto recibiera esos cuantos tiros. Estando grave en el hospital nos cuentan que Cano, entonces teniente de alcalde apuntaba ya unos culpables. Los extranjeros que habían protestado por una expropiación hacía unos días.
Para él que son ellos.
Que listo es el tío. Balones fuera como si fuera Casillas inspirado. (Es él, él está detrás, pero esto es un secreto).
Verás qué pasa. A Mainar lo dejan libre, por loco.
¿No lo estamos todos?
Ciega sordomuda - Shakira
Ya decía Homer Simpson, que ha logrado ganarse la vida, sacar adelante a sus hijos que uno de los trucos para progresar en la vida, o al menos para no encontrar demasiadas trabas, es echar la culpa a otro.
Obviamente la culpa la echa cuando vienen mal dadas, que lamentablemente es lo que le suele ocurrir por pasar el día durmiendo en el puesto de trabajo. Claro que muchos otros lo hacen, y otros es como si lo hicieran, en la práctica da lo mismo, sin necesidad de echarle la culpa al empedrado, que hay gente acostumbrada a no rendir cuentas a nadie, que no tienen además nada que temer.
Y eso hablando de trabajo, que si alguien ha promovido el asesinato de otro, a la sazón superior jerárquico hará bien, en el remoto caso de que alguien lo relacione con el caso con dirigir la mirada al que sea, preferiblemente extranjero, que no saben defender el idioma, nos parecen retardados como Zapatero frente al atril, solamente porque son recién llegados a nuestra lengua ¡si son mucho más listos que tú! Demostración: ni siquiera te diste cuenta.
Para retardado Zapatero, que según viene le tiro un capote, pues le hacen una pregunta en inglés y responde que sí con la cabeza sin haber entendido una palabra. Y no seré yo quién dé lecciones sobre idiomas, pero tampoco soy el presidente del gobierno, así que si a mi me vence la desidia nada más al empezar a pensar en volver a tener horarios fijos de entrada y salida tengo la disculpa de poder hacer con mi tiempo lo que me da la real gana. Y además yo soy casi de pueblo, no alterno con jefes de estado, ni vivo en un palacio, ni puedo pagar una hipoteca...
Pero yo no quería hablar de todo esto. Quería hablar de los que tiran balones fuera. Que son multitud, aunque a mí me interesa uno solo. El alcalde del PP que mandó matar a su antecesor en el cargo, el tal Ponsoda, al que tirotearon frente a su casa.
La verdad es que todo el caso es de echar la papilla del asco. De hecho creo que no debiera comentar demasiado porque esto contamina, como conocer un asunto turbio, lo de la pederastia de algunos curas irlandeses, e ir indagando detalles. Conocer demasiado de determinadas cosas puede llegar a corromperte. Que tú mismo fueras uno distinto antes de haber cruzado el umbral de ese conocimiento. En este caso, atufa a podredumbre, más que nada porque el tal Cano fue apartado del cargo por chanchullos oscuros más bien poco legales, pero como la vida es una tómbola que premia según la ocasión, y ahora estás arriba como luego abajo, y luego arriba otra vez, aunque parezca increíble. Así que al tipo le volvieron a meter en política después de haberlo echado. No me preguntes si es que no quedaba nadie honrado que pudiera vivir del cuento en lugar de quien ya se mostró como un ladrón, probablemente lo había, pero quizá convenía tener a éste con la boquita cerrada.
Lo malo es que no solamente era un ladrón, como tantos que hay en la política y fuera de ella, que leo hoy que el administrador financiero del Guggenheim se pringó también para sacar algo más que lo que concede el sueldo. Éste Cano, el bicho, era también un gran estratega de prostíbulo y en una noche en que las mujeres eran postre si acaso, se dedicó a diseñar la forma de matar al alcalde titular para que no le echara abajo sus proyectos urbanísticos, que le iban a dotar de un chalé de tres plantas y 500 metros cuadrados de planta, un piso y 4 o 5 locales comerciales.
Y claro, estas cosas si se cazan es un par de años más tarde. Que vete a saber porqué ahora, de qué hilo se tira, quien abrió la boca, donde aparecen pistas que nadie supo observar. Porque a nadie le ha de extrañar que alguien que entra en política haga fortuna rápida y ágil, mucho más ágil de lo que tarda el fulano en bajar de un coche oficial con la panza gorda. Eso son cosas muy de ver a diario. Nada relevante que haga tener una leve sospecha. Al PP esos detalles se les escapan, la agenda del comité de garantías está demasiado saturada. ¡Si lo importante es haber ganado la alcaldía! Y Hacienda no está tampoco para estas disquisiciones, ¿y la gente? A la gente se lo trae todo al pairo. Le da igual 8 que 80.
La justicia está sorda y muda que canta Shakira. Y también descontrolada. Ahora bien, quizá corten la conexión a los que pongamos el Emule.
El Cano va directo a la cárcel, más vale tarde que nunca. Y no a podido evitarlo poniendo plata. Aunque a mí lo que más me ha sorprendido de la noticia fue leer tal cuál la dieron al día siguiente de que el alcalde difunto recibiera esos cuantos tiros. Estando grave en el hospital nos cuentan que Cano, entonces teniente de alcalde apuntaba ya unos culpables. Los extranjeros que habían protestado por una expropiación hacía unos días.
Para él que son ellos.
Que listo es el tío. Balones fuera como si fuera Casillas inspirado. (Es él, él está detrás, pero esto es un secreto).
Verás qué pasa. A Mainar lo dejan libre, por loco.
¿No lo estamos todos?
jueves, 26 de noviembre de 2009
El vietnamita
Y desampararte es jugar a los juegos de azar del olvido.
¡Ay Carmela! - Joaquín Sabina
Podría hablar de Tribunal Constitucional, del Estatut que se ha de respetar coma a coma o el fin del mundo en el 2012 será poca cosa... Podría hablar del Rey, que camina bastante poco garboso a la hora de bajar del avión donde ha hecho parada y fonda sin la reina, que anda indispuesta, probablemente allá en el Reino Unido. Podría hablar del divorcio de los Marichalar, que ha sido quedarse sin ducado el bueno de Don Jaime y perder al tiempo su puesto en todos los consejos de administración donde su opinión era tan bien valorada como remunerada, daba el punto de vista de la corona, o del Infantado, o de católico corriente que se ve de repente ahora ante un divorcio más bien poco cristiano, claro que menos cristiano ha de ser mantener en vigor el engaño de querer aparentar que no está roto; aunque esto mío es un presunto, un improvisar aquí y ahora por si regresan los ojos que vienen de cuando en cuando desde Argentina, sin decir nada. Es mera presunción de quién llega hoy cansado del día entero, que lo llevo cargado a la espalda, con los ojos pidiendo menos gafas, o quizá mirar menos.
Pero quiero citar la noticia más importante del 26 de noviembre, que estaba en las primeras planas hasta que otras la han desplazado quien sabe donde, quizá a mañana. La del supuesto loco, un poco quijote, un poco Mainar sin asesinato en este caso, sí puede que tuviera unos tornillos flojos, sí una tuerca donde pone el ojo El Dioni. Hablo del vietnamita que 5 años después de enterrar a la esposa, y tras pasar temporadas durmiendo sobre la tumba, decidió que como fuera que a los hijos esta costumbre se les volvía contra natura decidió llevarse lo que hubiera de ella en la tumba, que fue poco porque los hombres y las mujeres una vez enterrados perdemos bastante. Nos volvemos delgadicos, delgadicos, cadávericos perdidos. Nos quedamos en menos de nada,que ni los gusanos nos quieren para nada que no sea, a lo sumo, introducirse jugando en algún hueco que hubiera sido mejor relleno de algo. Así que como sacaba del asunto algo bastante poco presentable, poco donde agarrar, decidió completar con la arcilla, la tierra y lo que hubiera a mano. Le dio a todo forma de mujer, no genéricamente imagino, sino a la suya, que tiene esas caderitas pequeñitas de mujer vietnamita, de poca estatura, hombros estrechos, como una muñeca. Y se llevó aquel ingenio a casa donde pudo ponerle, con mucha maña, un vestido, del ropero de ella. Y vestida la presencia con aquello la recostó en la cama y pasó no sé si otros 5 años, o los de antes, durmiendo con aquello al ladito. Por sentir a la mujer cerca, por creer en sueños que ella seguía viva, a su lado.
Y es que el amor es un juego arriesgado. Te hace perder la cabeza. Y sin embargo, a su modo, a veces convencional, a veces grotesco, sigue siendo hermoso.
Solamente hay algo mejor que querer.
Que te quieran.
¡Ay Carmela! - Joaquín Sabina
Podría hablar de Tribunal Constitucional, del Estatut que se ha de respetar coma a coma o el fin del mundo en el 2012 será poca cosa... Podría hablar del Rey, que camina bastante poco garboso a la hora de bajar del avión donde ha hecho parada y fonda sin la reina, que anda indispuesta, probablemente allá en el Reino Unido. Podría hablar del divorcio de los Marichalar, que ha sido quedarse sin ducado el bueno de Don Jaime y perder al tiempo su puesto en todos los consejos de administración donde su opinión era tan bien valorada como remunerada, daba el punto de vista de la corona, o del Infantado, o de católico corriente que se ve de repente ahora ante un divorcio más bien poco cristiano, claro que menos cristiano ha de ser mantener en vigor el engaño de querer aparentar que no está roto; aunque esto mío es un presunto, un improvisar aquí y ahora por si regresan los ojos que vienen de cuando en cuando desde Argentina, sin decir nada. Es mera presunción de quién llega hoy cansado del día entero, que lo llevo cargado a la espalda, con los ojos pidiendo menos gafas, o quizá mirar menos.
Pero quiero citar la noticia más importante del 26 de noviembre, que estaba en las primeras planas hasta que otras la han desplazado quien sabe donde, quizá a mañana. La del supuesto loco, un poco quijote, un poco Mainar sin asesinato en este caso, sí puede que tuviera unos tornillos flojos, sí una tuerca donde pone el ojo El Dioni. Hablo del vietnamita que 5 años después de enterrar a la esposa, y tras pasar temporadas durmiendo sobre la tumba, decidió que como fuera que a los hijos esta costumbre se les volvía contra natura decidió llevarse lo que hubiera de ella en la tumba, que fue poco porque los hombres y las mujeres una vez enterrados perdemos bastante. Nos volvemos delgadicos, delgadicos, cadávericos perdidos. Nos quedamos en menos de nada,que ni los gusanos nos quieren para nada que no sea, a lo sumo, introducirse jugando en algún hueco que hubiera sido mejor relleno de algo. Así que como sacaba del asunto algo bastante poco presentable, poco donde agarrar, decidió completar con la arcilla, la tierra y lo que hubiera a mano. Le dio a todo forma de mujer, no genéricamente imagino, sino a la suya, que tiene esas caderitas pequeñitas de mujer vietnamita, de poca estatura, hombros estrechos, como una muñeca. Y se llevó aquel ingenio a casa donde pudo ponerle, con mucha maña, un vestido, del ropero de ella. Y vestida la presencia con aquello la recostó en la cama y pasó no sé si otros 5 años, o los de antes, durmiendo con aquello al ladito. Por sentir a la mujer cerca, por creer en sueños que ella seguía viva, a su lado.
Y es que el amor es un juego arriesgado. Te hace perder la cabeza. Y sin embargo, a su modo, a veces convencional, a veces grotesco, sigue siendo hermoso.
Solamente hay algo mejor que querer.
Que te quieran.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Enemigo natural
No me pidas que muera por ti.
¡Ay Carmela! - Joaquín Sabina
Puede que Soderling sea mi enemigo natural. Como los super-héroes yo también tengo derecho a tener un enemigo del alma, un enemigo íntimo.
Pasé la vida entera creyendo que era Aznar, y mira, ahora transcurrido el tiempo, si no lo pienso mucho, quizá hasta le haya perdonado. O tal vez no, probablemente no, pero ahora parece un enemigo menor, tan pequeño como Zaplana y Acebes, que son la tristísima trinidad que retrata los políticos a los que nos hemos acostumbrado. No es raro que siendo así cualquiera nos parezca bien, o al menos no tan malo.
Aznar es ahora solamente una caricatura, con los calcetos blancos y el pantalón subidito, hasta la tercera fila de abdominales, por lo menos. Y de Acebes y Zaplana ni hablamos, que a cada cual lo estará aguantando quien sea, para su bien, peor que ellos.
Pues no son éstos mis enemigos acérrimos, con los que quisiera verme las caras sin reglas ni leyes, armado a lo más con una raqueta de tenis o con un bate de béisbol por si el tenis no me alcanza para llevar a cabo las mil venganzas que merecen.
Mi enemigo es Robin Soderling, que está mucho más loco que cualquiera, pero ni siquiera se molesta en disimularlo. ¿Dónde se vio eso de taparse la cara con la toalla sudada en los interludios entre los juegos?
Mal arte, sin duda. Para pasar por enajenado, cuál juez decano que maltrata a su mujer, por juez raso, suplente, de ideas rasuradas que deja al propietario viviendo en la calle mientras los okupas les tiran las cosas a la calle. Como el político poco dado a gastar en putas su propio dinero en vez del público, porque en estas cosas, como en todas, mejor gastar lo que no es de uno. O qué diablos, lo que con el tiempo va a ser de uno también.
Habría dado este dinerito que ahorro, ganado con honradamente, con las dioptrías que administro en la pantalla, el que no gasto en la casa que no me atrevo a comprar, el mismo que va camino de volver a Hacienda, de una forma u otra todos los caminos nos llevan, ahora el 1% que me quieres, luego lo que te inventes para engrasar este circo...
... lo daría todo, la fuerza precaria de estos músculos dormidos para aumentar los de Nadal, que ha perdido su condición sobrehumana. Al que no le llega lo aprendido para jugar de tú a tú casi con ninguno de los principales. Mientras su tío mira los partidos sin saber muy bien cómo poner la gorra del hotel que le premia.
¿No viste que tienes tanto que mejorar? ¿No comprobaste ya que tú saque es el peor entre los 100 primeros de la ATP?
Quizá sea hora de cambiar algunas cosas.
Yo quisiera cambiar también, de chaqueta, apostar por el que la luce verde, por un ganador indiscutible aunque sea sólo por una vez en la vida. Que ser del Athletic es cansado y rara vez compensa. Apostar por Federer, que lleva la mustia elegancia del mejor de todos los tiempos.
Pero ocurre que como decía Camps respecto al Bigotes, lo mío con Nadal es muy bonito.
Cuando alguien me gana, será raro que me pierda.
Mi lealtad es a prueba de bombas.
¡Ay Carmela! - Joaquín Sabina
Puede que Soderling sea mi enemigo natural. Como los super-héroes yo también tengo derecho a tener un enemigo del alma, un enemigo íntimo.
Pasé la vida entera creyendo que era Aznar, y mira, ahora transcurrido el tiempo, si no lo pienso mucho, quizá hasta le haya perdonado. O tal vez no, probablemente no, pero ahora parece un enemigo menor, tan pequeño como Zaplana y Acebes, que son la tristísima trinidad que retrata los políticos a los que nos hemos acostumbrado. No es raro que siendo así cualquiera nos parezca bien, o al menos no tan malo.
Aznar es ahora solamente una caricatura, con los calcetos blancos y el pantalón subidito, hasta la tercera fila de abdominales, por lo menos. Y de Acebes y Zaplana ni hablamos, que a cada cual lo estará aguantando quien sea, para su bien, peor que ellos.
Pues no son éstos mis enemigos acérrimos, con los que quisiera verme las caras sin reglas ni leyes, armado a lo más con una raqueta de tenis o con un bate de béisbol por si el tenis no me alcanza para llevar a cabo las mil venganzas que merecen.
Mi enemigo es Robin Soderling, que está mucho más loco que cualquiera, pero ni siquiera se molesta en disimularlo. ¿Dónde se vio eso de taparse la cara con la toalla sudada en los interludios entre los juegos?
Mal arte, sin duda. Para pasar por enajenado, cuál juez decano que maltrata a su mujer, por juez raso, suplente, de ideas rasuradas que deja al propietario viviendo en la calle mientras los okupas les tiran las cosas a la calle. Como el político poco dado a gastar en putas su propio dinero en vez del público, porque en estas cosas, como en todas, mejor gastar lo que no es de uno. O qué diablos, lo que con el tiempo va a ser de uno también.
Habría dado este dinerito que ahorro, ganado con honradamente, con las dioptrías que administro en la pantalla, el que no gasto en la casa que no me atrevo a comprar, el mismo que va camino de volver a Hacienda, de una forma u otra todos los caminos nos llevan, ahora el 1% que me quieres, luego lo que te inventes para engrasar este circo...
... lo daría todo, la fuerza precaria de estos músculos dormidos para aumentar los de Nadal, que ha perdido su condición sobrehumana. Al que no le llega lo aprendido para jugar de tú a tú casi con ninguno de los principales. Mientras su tío mira los partidos sin saber muy bien cómo poner la gorra del hotel que le premia.
¿No viste que tienes tanto que mejorar? ¿No comprobaste ya que tú saque es el peor entre los 100 primeros de la ATP?
Quizá sea hora de cambiar algunas cosas.
Yo quisiera cambiar también, de chaqueta, apostar por el que la luce verde, por un ganador indiscutible aunque sea sólo por una vez en la vida. Que ser del Athletic es cansado y rara vez compensa. Apostar por Federer, que lleva la mustia elegancia del mejor de todos los tiempos.
Pero ocurre que como decía Camps respecto al Bigotes, lo mío con Nadal es muy bonito.
Cuando alguien me gana, será raro que me pierda.
Mi lealtad es a prueba de bombas.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Menuda cochambre
Nunca sabes si romperlo todo o esperar.
Dime por qué - Revolver
Tenía cosas que contar durante esta semana. Estaban inequívocamente relacionadas con la política, o con la sociedad. Una noticia de esas que uno no puede dejar de mencionar, del estilo de la de los pilotos de avión que se quedaban dormidos o de cháchara mientras dejan atrás el aeropuerto de destino.
Pero ahora no me acuerdo, así que me he puesto a ver unos cuantos vídeos de Antonio Vega, un poco por oír canciones que son de mi gusto y para ver los muchos destrozos que le provocó en la salud tantos años a caballo del caballo. Esto es de las drogas. Que si pudiera juntar todo lo consumido por el fulano en una sola habitación quizá se tratara de uno de los mayores alijos nunca apresados. Eso sí, se lo iba dosificando a lo largo de 30 años. Que da para bastantes mordidas.
Leo que el hombre se lanzaba con pasión lo mismo a devorar 9 ensaimadas en una tarde como a las drogas con el fervor de un amor ardiente, como si no hubiera nada más en el mundo. Dice su hermano que según incuestionables test psicológicos arrojaba una inteligencia similar a la de Einstein.
Vaya devastación Antonio. Lo curioso es que cuenta, de nuevo Carlos, que era un deportista nato, ganador de saltos de longitud de niño, alpinista, taekwondista y no sé cuantas cosas más de las que uno se enorgullecería de mostrar a las mozas con las que desee alternar. Que era en definitiva, un fenómeno física e intelectualmente.
Hay algo de voyeur, seguro en esto de asomarse al acantilado en que se despeña este tipo. Descubrir como el hombre asoma un deterioro tan evidente. Lo muy hecho puré que estaba desde hace años, por no hablar de la pinta de estar drogado hasta la médula en algunos conciertos. Un amigo de infancia y juventud se refería a gente en ese estado de ruina total como a una "cochambre" de tío.
Ahora que me acuerdo, ya sé que era lo que quería contar. Lo del juez (¿sustituto?) que ha tenido y tiene a un matrimonio viviendo con su hijo durante 16 meses porque a la vuelta de las vacaciones se encontraron con que alguien había cambiado la cerradura y estaba viviendo en su lugar dentro de su casa.
16 meses después los okupas siguen dentro. Con una fianza eso sí de 1 euro porque ¿el juez? entiende demostrado que pasan por precariedades económicas. Y siendo así no cree que sea justo ponerlos de patitas en la calle. Mejor deja fuera a los legítimos dueños.
Para que luego digan que estudiar tanto no hace daño al cerebro.
Mientras tanto el matrimonio dueño de la casa sigue pagando puntualmente el alquiler puesto que es una vivienda social y no quieren perder los derechos adquiridos. Por lo que parece que tampoco ellos se hacen canutos con billetes morados. Lo último es que los okupas están sacando cosas de la casa, como una tele para los contenedores de basura, vamos que igual les reforman la casa...
Vivimos el gobierno del desgobierno. En medio de la insensatez absoluta.
Yo creo que estas cosas no de dan más que en este país. Tiene tanto prestigio el aparato judicial que va derrochando casos dignos de ilustrar nuevos juicios y a nuevos jueces.
Imagino que a estas horas el sucedáneo de juez que toma resoluciones tan "a su criterio" debe estar yendose "a la pata abajo" con lo que se le habrá venido encima, aunque solo sea porque se le ha de señalar, necesariamente, como enajenado por la calle.
¿Pero quién les devolverá los 16 meses fuera de casa?
¿Y si los okupas hubieran entrado en la casa del propio juez? ¿Seguirían en ella a estas horas?
Yo estoy pensando que esta mía se me queda pequeña. Lo mismo tiro a Madrid y me meto, con el cepillo de dientes, en la Moncloa. Creo que Zapatero está retratando su retardo mental por el extranjero. Seguro que puedo llamar a alguien para que me cambie la cerradura.
Vaya cochambre, cochambre hacia todos lados. En todas direcciones.
Dime por qué - Revolver
Tenía cosas que contar durante esta semana. Estaban inequívocamente relacionadas con la política, o con la sociedad. Una noticia de esas que uno no puede dejar de mencionar, del estilo de la de los pilotos de avión que se quedaban dormidos o de cháchara mientras dejan atrás el aeropuerto de destino.
Pero ahora no me acuerdo, así que me he puesto a ver unos cuantos vídeos de Antonio Vega, un poco por oír canciones que son de mi gusto y para ver los muchos destrozos que le provocó en la salud tantos años a caballo del caballo. Esto es de las drogas. Que si pudiera juntar todo lo consumido por el fulano en una sola habitación quizá se tratara de uno de los mayores alijos nunca apresados. Eso sí, se lo iba dosificando a lo largo de 30 años. Que da para bastantes mordidas.
Leo que el hombre se lanzaba con pasión lo mismo a devorar 9 ensaimadas en una tarde como a las drogas con el fervor de un amor ardiente, como si no hubiera nada más en el mundo. Dice su hermano que según incuestionables test psicológicos arrojaba una inteligencia similar a la de Einstein.
Vaya devastación Antonio. Lo curioso es que cuenta, de nuevo Carlos, que era un deportista nato, ganador de saltos de longitud de niño, alpinista, taekwondista y no sé cuantas cosas más de las que uno se enorgullecería de mostrar a las mozas con las que desee alternar. Que era en definitiva, un fenómeno física e intelectualmente.
Hay algo de voyeur, seguro en esto de asomarse al acantilado en que se despeña este tipo. Descubrir como el hombre asoma un deterioro tan evidente. Lo muy hecho puré que estaba desde hace años, por no hablar de la pinta de estar drogado hasta la médula en algunos conciertos. Un amigo de infancia y juventud se refería a gente en ese estado de ruina total como a una "cochambre" de tío.
Ahora que me acuerdo, ya sé que era lo que quería contar. Lo del juez (¿sustituto?) que ha tenido y tiene a un matrimonio viviendo con su hijo durante 16 meses porque a la vuelta de las vacaciones se encontraron con que alguien había cambiado la cerradura y estaba viviendo en su lugar dentro de su casa.
16 meses después los okupas siguen dentro. Con una fianza eso sí de 1 euro porque ¿el juez? entiende demostrado que pasan por precariedades económicas. Y siendo así no cree que sea justo ponerlos de patitas en la calle. Mejor deja fuera a los legítimos dueños.
Para que luego digan que estudiar tanto no hace daño al cerebro.
Mientras tanto el matrimonio dueño de la casa sigue pagando puntualmente el alquiler puesto que es una vivienda social y no quieren perder los derechos adquiridos. Por lo que parece que tampoco ellos se hacen canutos con billetes morados. Lo último es que los okupas están sacando cosas de la casa, como una tele para los contenedores de basura, vamos que igual les reforman la casa...
Vivimos el gobierno del desgobierno. En medio de la insensatez absoluta.
Yo creo que estas cosas no de dan más que en este país. Tiene tanto prestigio el aparato judicial que va derrochando casos dignos de ilustrar nuevos juicios y a nuevos jueces.
Imagino que a estas horas el sucedáneo de juez que toma resoluciones tan "a su criterio" debe estar yendose "a la pata abajo" con lo que se le habrá venido encima, aunque solo sea porque se le ha de señalar, necesariamente, como enajenado por la calle.
¿Pero quién les devolverá los 16 meses fuera de casa?
¿Y si los okupas hubieran entrado en la casa del propio juez? ¿Seguirían en ella a estas horas?
Yo estoy pensando que esta mía se me queda pequeña. Lo mismo tiro a Madrid y me meto, con el cepillo de dientes, en la Moncloa. Creo que Zapatero está retratando su retardo mental por el extranjero. Seguro que puedo llamar a alguien para que me cambie la cerradura.
Vaya cochambre, cochambre hacia todos lados. En todas direcciones.
martes, 17 de noviembre de 2009
El peor tipo del mundo
¿Dónde crees que vas?
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Debo ser yo.
Conste que no he leído la letra pequeña. Que solamente sé que se pagan 2,3 millones de euros por liberar a los marineros que estaban secuestrados en el Indico. Que ya los han liberado.
En la tele aparece la gente alborozada, la supongo yo alborozada con la buena nueva. Les devuelven a sus maridos, padres, hijos...
Pues yo ahora me siento bastante mezquino. Por una razón sencilla. No me termina de parecer bien. Quizá porque tal vez nos convirtamos en la gallina de los huevos de oro. No hay más que esperar a que un grupo de españoles se cruce por el camino de un puñado de desalmados para que se les abra de par en par la suerte que anuncia el calvo por Navidad. Una buena lluvia de millones, en este caso para esos desharrapados de brazo firme y muelas podridas que veían desde la orilla como los pesqueros de los países desarrollados esquilman toda la pesca. Por una razón sencilla, en esas latitudes todavía quedan peces.
Pero ocurre que ya no sé si me atreveré a viajar al extranjero. Porque puede que un par de coches se crucen por delante y detrás al autocar que conduce a los españolitos de punta a punta de un país como Túnez. Y entonces quizá nos secuestren y pidan a cambio de liberarnos un montón de millones. Y claro, estas cosas no tienen más solución que ir pagando. Y tras los manejos de Zapatero en la caja dudo mucho que las cuentas estén para muchos rescates, más bien para ser rescatadas de las manos de Zapatero.
Y si todo se enreda, si los casos se repiten quizá tengan nuestros políticos que tirar de vender sus propios patrimonios personales para pagar la libertad de sus conciudadanos. ¿No les dimos todo lo que son?
El que anda necesitado ya no va a desear una vida mejor. Va a pedir anhelante nada más que que el destino le eche un puñado de españoles que valen para cualquier canje.
Brillante partitura la de las mujeres de los marineros. Con que fiereza y sentido común exigiendo la liberación inmediata. Son el único caso en que conozco que alguien haya conseguido algo de la clase política. Quizá porque iban de cara, sin medias tintas, ante la cámara.
Lo han conseguido.
Los pescadores estaban faenando donde les salía del pijo. A cientos de millas de las fragatas que podían brindarles alguna protección. Pero ¿qué más da?
No lo digas, no se vaya a molestar alguien. Ahora el armador descansa, la empresa que los paga lo ve claro. Está todo resuelto. Vivimos en un país grande.
De esta experiencia los listos sacan dos libros y una película.
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Debo ser yo.
Conste que no he leído la letra pequeña. Que solamente sé que se pagan 2,3 millones de euros por liberar a los marineros que estaban secuestrados en el Indico. Que ya los han liberado.
En la tele aparece la gente alborozada, la supongo yo alborozada con la buena nueva. Les devuelven a sus maridos, padres, hijos...
Pues yo ahora me siento bastante mezquino. Por una razón sencilla. No me termina de parecer bien. Quizá porque tal vez nos convirtamos en la gallina de los huevos de oro. No hay más que esperar a que un grupo de españoles se cruce por el camino de un puñado de desalmados para que se les abra de par en par la suerte que anuncia el calvo por Navidad. Una buena lluvia de millones, en este caso para esos desharrapados de brazo firme y muelas podridas que veían desde la orilla como los pesqueros de los países desarrollados esquilman toda la pesca. Por una razón sencilla, en esas latitudes todavía quedan peces.
Pero ocurre que ya no sé si me atreveré a viajar al extranjero. Porque puede que un par de coches se crucen por delante y detrás al autocar que conduce a los españolitos de punta a punta de un país como Túnez. Y entonces quizá nos secuestren y pidan a cambio de liberarnos un montón de millones. Y claro, estas cosas no tienen más solución que ir pagando. Y tras los manejos de Zapatero en la caja dudo mucho que las cuentas estén para muchos rescates, más bien para ser rescatadas de las manos de Zapatero.
Y si todo se enreda, si los casos se repiten quizá tengan nuestros políticos que tirar de vender sus propios patrimonios personales para pagar la libertad de sus conciudadanos. ¿No les dimos todo lo que son?
El que anda necesitado ya no va a desear una vida mejor. Va a pedir anhelante nada más que que el destino le eche un puñado de españoles que valen para cualquier canje.
Brillante partitura la de las mujeres de los marineros. Con que fiereza y sentido común exigiendo la liberación inmediata. Son el único caso en que conozco que alguien haya conseguido algo de la clase política. Quizá porque iban de cara, sin medias tintas, ante la cámara.
Lo han conseguido.
Los pescadores estaban faenando donde les salía del pijo. A cientos de millas de las fragatas que podían brindarles alguna protección. Pero ¿qué más da?
No lo digas, no se vaya a molestar alguien. Ahora el armador descansa, la empresa que los paga lo ve claro. Está todo resuelto. Vivimos en un país grande.
De esta experiencia los listos sacan dos libros y una película.
lunes, 16 de noviembre de 2009
El inocente
¿Quién te parece que soy?
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Me refiero a Mainar, claro.
Hoy lo empiezan a juzgar. Ya está bastante claro que harto del otro, que debía ser un bicho, decidió quitarlo del medio a trabucazo limpio. Sin embargo hoy Mainar nos aparece en el juicio como una persona ilustrada, demasiado inteligente para fiscales y jueces. Menuda palabrería tan bien traída y tan bien llevada con esa americana puesta, que dan ganas de hacerlo ministro.
Claro que tampoco nos tiene mucha consideración a todos los demás. Puesto que dice que él se atribuyó la muerte para descargar de la tremenda presión mediática que tenía al pueblo de Fago en un sin vivir. Para liberar al pueblo de los que preguntan por el asesino, él va a ofrecerse voluntario, como si fuera para ir a avisar al tío Braulio. Vamos, que para que vuelva la calma él se atribuye el asesinato y queda todo más o menos arreglado. ¿Pero lo pensaste bien? Y para reforzar la cosa hace un discurrir de ingeniero agrónomo y aprovecha los detalles que sibilinamente le va soplando la Guardia Civil para hacer "collage"de toma y pega, para que, como en las novelas, la paternidad resulte creíble.
Y así entre todos, con su inestimable cooperación le dan carpetazo al asunto. Y para todos un beneficio neto. En el pueblo piar de pájaros y en la opinión pública la sensación de que hay un asesino menos casi al tiempo que un muerto más.
Pero ¿y él que saca a favor?
Ser el Robin Hood de los bosques en pleno siglo XXI. No de puertas para fuera, claro. Pero sí dentro de su corazoncito de guardabosques solitario.
Sin embargo, puede que nosotros leamos menos novelas policíacas que él, pero como mínimo se nos hace raro esa forma de pensar. Esa generosidad tan digna, de esquizofrénico paranoico, por lo menos.
Así que Mainar es culpable, más culpable casi que las balas de postas, de esto no parece que vayan a surgir dudas, pero a la vez es inocente, inocente de inocentón, que cree que por creernos algunas promesas electorales estamos dispuestos a creerlo todo.
Claro que el otro día un jurado dejó libre a un fulano que parecía haber prendido fuego a su pareja. Que llamó a emergencias mucho más tarde y dijo en pleno fragor de la llamada haber cometido un homicidio y un crimen, pero luego resultó que era rumano y por cosas del idioma donde dijo homicidio quería decir suicidio. Vale que lo encontraron vagando por ahí y que todo apuntaba a un caso nítido de violencia de género. Pero resultó que no.
Fue un suicidio con un bidón de gasolina que había comprado él. Puesto que es muy razonable que alguien quiera echarse 5 litros de gasolina por la cabeza para prenderse fuego después. Después de todo es una forma dulce de morir.
Visto uno vistos todos. Vistos para sentencia.
Vete a saber si al final Mainar no es tan inocente...
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Me refiero a Mainar, claro.
Hoy lo empiezan a juzgar. Ya está bastante claro que harto del otro, que debía ser un bicho, decidió quitarlo del medio a trabucazo limpio. Sin embargo hoy Mainar nos aparece en el juicio como una persona ilustrada, demasiado inteligente para fiscales y jueces. Menuda palabrería tan bien traída y tan bien llevada con esa americana puesta, que dan ganas de hacerlo ministro.
Claro que tampoco nos tiene mucha consideración a todos los demás. Puesto que dice que él se atribuyó la muerte para descargar de la tremenda presión mediática que tenía al pueblo de Fago en un sin vivir. Para liberar al pueblo de los que preguntan por el asesino, él va a ofrecerse voluntario, como si fuera para ir a avisar al tío Braulio. Vamos, que para que vuelva la calma él se atribuye el asesinato y queda todo más o menos arreglado. ¿Pero lo pensaste bien? Y para reforzar la cosa hace un discurrir de ingeniero agrónomo y aprovecha los detalles que sibilinamente le va soplando la Guardia Civil para hacer "collage"de toma y pega, para que, como en las novelas, la paternidad resulte creíble.
Y así entre todos, con su inestimable cooperación le dan carpetazo al asunto. Y para todos un beneficio neto. En el pueblo piar de pájaros y en la opinión pública la sensación de que hay un asesino menos casi al tiempo que un muerto más.
Pero ¿y él que saca a favor?
Ser el Robin Hood de los bosques en pleno siglo XXI. No de puertas para fuera, claro. Pero sí dentro de su corazoncito de guardabosques solitario.
Sin embargo, puede que nosotros leamos menos novelas policíacas que él, pero como mínimo se nos hace raro esa forma de pensar. Esa generosidad tan digna, de esquizofrénico paranoico, por lo menos.
Así que Mainar es culpable, más culpable casi que las balas de postas, de esto no parece que vayan a surgir dudas, pero a la vez es inocente, inocente de inocentón, que cree que por creernos algunas promesas electorales estamos dispuestos a creerlo todo.
Claro que el otro día un jurado dejó libre a un fulano que parecía haber prendido fuego a su pareja. Que llamó a emergencias mucho más tarde y dijo en pleno fragor de la llamada haber cometido un homicidio y un crimen, pero luego resultó que era rumano y por cosas del idioma donde dijo homicidio quería decir suicidio. Vale que lo encontraron vagando por ahí y que todo apuntaba a un caso nítido de violencia de género. Pero resultó que no.
Fue un suicidio con un bidón de gasolina que había comprado él. Puesto que es muy razonable que alguien quiera echarse 5 litros de gasolina por la cabeza para prenderse fuego después. Después de todo es una forma dulce de morir.
Visto uno vistos todos. Vistos para sentencia.
Vete a saber si al final Mainar no es tan inocente...
domingo, 15 de noviembre de 2009
Volviendo
Hice un solo desafinado.
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Como volver hoy si no tengo nada que contar. Porque me dirás que a estas alturas importa o no que la infanta se divorcie del Marichalar. Que ni importa ahora ni importaba antes. Las cosas como son.
Conste que vuelvo porque he comprado unos altavoces nuevos, y yo suelo escribir con música, de manera que ahora que los pruebo, me he dicho: tienes que escribir algo. ¿Pero el qué?
La primera plana de los periódicos no me transmite apenas. Y lo más curioso es que en la última semana he pensado cosas, o las he leído, o qué se yo, pero en definitiva me encontré diciendo eso de "ésto tienes que contarlo". O "tienes que escribir sobre ésto".
Lo malo es que ahora no me acuerdo. O quizá no puedo pensar del todo bien, con esta música atronadora, tan de cerca.
Son unos altavoces de esos de 5.1. Es decir 5 altavoces que te rodean hasta por la retaguardia. Y no los pongo ni cerca de la mitad de su potencia por consideración con mis vecinos, los fantasmas. Pues vivo en un edificio del que sospecho que no hay más existencia que la que Sestea y yo llevamos apaciblemente y la de un matrimonio en el piso de abajo. Lo demás son persianas cerradas.
Así que bien pensado podría ser intrépido y llevar esta música mucho más allá. Pero el hecho de que esté medio sordo (y medio ciego) no significa que se quieran suicidar mis tímpanos.
Por cierto, ¿conté que tengo gafas de nuevo? Son de diseño y de una marca de ropa, como casi todas las gafas de marca. Son fashion y eso, pero el cristal se me empieza antojar más gordo que lo razonable. Cosas de la vista, de tenerla defectuosa.
¿Pero tú no te habías operado?
Claro, me quité 6 dioptrías y media de cada ojo. Pero dejaron a sus crías hibernando y ahora se han hecho mayores. Se me han encalado en mitad del ojo con ganas de desenfoque y siendo así no me atrevo a conducir. Así que como quiera que debo conducir un poco porque haya paz, ya tengo gafas nuevas. Dos dioptrías para volver a ser yo mismo.
El que era antes.
Estamos condenados a repetirnos. Sólo que ahora con altavoces última generación.
Tiramisú de limón - Joaquín Sabina
Como volver hoy si no tengo nada que contar. Porque me dirás que a estas alturas importa o no que la infanta se divorcie del Marichalar. Que ni importa ahora ni importaba antes. Las cosas como son.
Conste que vuelvo porque he comprado unos altavoces nuevos, y yo suelo escribir con música, de manera que ahora que los pruebo, me he dicho: tienes que escribir algo. ¿Pero el qué?
La primera plana de los periódicos no me transmite apenas. Y lo más curioso es que en la última semana he pensado cosas, o las he leído, o qué se yo, pero en definitiva me encontré diciendo eso de "ésto tienes que contarlo". O "tienes que escribir sobre ésto".
Lo malo es que ahora no me acuerdo. O quizá no puedo pensar del todo bien, con esta música atronadora, tan de cerca.
Son unos altavoces de esos de 5.1. Es decir 5 altavoces que te rodean hasta por la retaguardia. Y no los pongo ni cerca de la mitad de su potencia por consideración con mis vecinos, los fantasmas. Pues vivo en un edificio del que sospecho que no hay más existencia que la que Sestea y yo llevamos apaciblemente y la de un matrimonio en el piso de abajo. Lo demás son persianas cerradas.
Así que bien pensado podría ser intrépido y llevar esta música mucho más allá. Pero el hecho de que esté medio sordo (y medio ciego) no significa que se quieran suicidar mis tímpanos.
Por cierto, ¿conté que tengo gafas de nuevo? Son de diseño y de una marca de ropa, como casi todas las gafas de marca. Son fashion y eso, pero el cristal se me empieza antojar más gordo que lo razonable. Cosas de la vista, de tenerla defectuosa.
¿Pero tú no te habías operado?
Claro, me quité 6 dioptrías y media de cada ojo. Pero dejaron a sus crías hibernando y ahora se han hecho mayores. Se me han encalado en mitad del ojo con ganas de desenfoque y siendo así no me atrevo a conducir. Así que como quiera que debo conducir un poco porque haya paz, ya tengo gafas nuevas. Dos dioptrías para volver a ser yo mismo.
El que era antes.
Estamos condenados a repetirnos. Sólo que ahora con altavoces última generación.
martes, 27 de octubre de 2009
La casa
La casa cansada, la manta en el sofá.
Eres - Ismael Serrano
¡Jarro de agua fría!
Oiga que el piso de dos dormitorios cuesta 105.000 euros. ¡Pero eso es un preciazo! Tate, donde firmo, ¡pero ya!
Pera que hay truco. A eso hay que añadirle el garaje. Pues estamos buenos. Y también el trastero. ¿No estaban incluidos? No. ¿Y si no los quiero? Es que van intrínsecamente unidos, como la madre al bebé, la placenta y todo eso...
En cuanto queda la broma. Que es pa temerselo.
En 145.000 euros de nada. Una hipoteca de por vida, cuando te sientas solo no tienes más que pensar en ella. Te acompaña como tu sombra, tirando de tu bolsillo.
¡Entonces pa qué ponen el precio de la vivienda sin todos esos añadidos! ¡Si no los puedes quitar! En mi casa, que somos muy de llamar a sus cosas por su nombre, a esta información se le podría decir embustera sin que aquella se ofenda. Puede ser, pero ¡y cómo luce! Echas el sedal y aparece un salmón por cada 10 besugos.
Es lo que hay, cosas para vender, para que el teléfono eche humo, para recibir correos nuevos de gente ilusionada, creyendo que esta vez habrá suerte... Amigo mío, si ya no llegaremos los primeros a nada.
Pero para, un detalle. Peazo trastero que le ponéis para que suba tanto ¿no? Que digo que te venderán el trastero ya lleno de trastos para que el precio se dispare tanto.
Y digo trastos. Que debe haber un joyero con sus joyas. O tribuna para ver a Cristiano durante la temporada...
No, hombre. No olvides que también va el garaje, eso sí, sin coche. Pero debe ser el garaje donde aparca la abuela de Doña Letizia, que por cierto, tiene siempre un coche de la guardia civil fuera de la casa por si hay que bajarle el gato del árbol, así se esté necesitando policía en el resto de la provincia, aquellos dos tienen plaza fija en la acera. Es el adoquinado más seguro del país. Que ni un tirón en moto ni una cartera que alguien se meriende. ¡Y gustazo de destino! Que tranquilo es. Y los días que llueva pueden poner la calefacción del coche patrulla, y un poco de música. Aunque a lo mejor la doña los invita a pasar a tomar un caldito. O le da tremendo ataque al pecho si se asoma apartando las cortinas de la ventana y no los ve. Como en las películas. Que el testigo protegido se queda sospechosamente al descubierto, sin previo aviso, siempre al caer el día. Y es que en la ausencia de luz se cometen las tropelías aún más gordas.
Pues mucho sube la cosa, la verdad. Que eso es piso y medio por el precio de un piso. No sé si me explico. Sí, te explicas cristalino. Pero es que también está incluido nuestro amigo el IVA. Que hoy es del 7 y más tarde se nos hace del 8 porque en la vida hay que evolucionar. Sino te quedas en el sitio.
Hombre, pero eso a mí no me afecta. Porque yo firmo los contratos y los papelajos donde pone el precio que pago. No puede ser que luego me cambien los importes por la cosa del dichoso IVA. Sería lo mismo que si luego me quisieran cobrar más porque varió el precio del metro cuadrado.
Pues si te cambia. Piensa si quieres de este modo. ¿Y si luego bajara?
Es verdad, visto así que buen invento lo del IVA. Que alegría que sirva para pagar a nuestros políticos, que nos tienen mimaditos bajo una cascada de medidas acertadas. En Alemania en tiempos de crisis cogen el IVA y lo bajan, pero es que estos alemanes no saben sentir la patria como deben. Nosotros somos los españoles del chiste del español, el inglés y el alemán. Hacemos las cosas así, sin pensar. Inopinadamente y a lo bestia. Somos la risa y el despelote.
¿Qué no resulta muy racional? ¿A quién le importa? Para eso tenemos a Zapatero. Para que deje de pensar por nosotros.
Ay Anado, no compres pisete. ¿Pa qué te quieres hipotecar por tanto tiempo?
Si tu casa es un folio, ahora blanco, luego negro.
Ya, pero no tiene techo... ni vitro-cerámica.
Ni falta que hace.
Eres - Ismael Serrano
¡Jarro de agua fría!
Oiga que el piso de dos dormitorios cuesta 105.000 euros. ¡Pero eso es un preciazo! Tate, donde firmo, ¡pero ya!
Pera que hay truco. A eso hay que añadirle el garaje. Pues estamos buenos. Y también el trastero. ¿No estaban incluidos? No. ¿Y si no los quiero? Es que van intrínsecamente unidos, como la madre al bebé, la placenta y todo eso...
En cuanto queda la broma. Que es pa temerselo.
En 145.000 euros de nada. Una hipoteca de por vida, cuando te sientas solo no tienes más que pensar en ella. Te acompaña como tu sombra, tirando de tu bolsillo.
¡Entonces pa qué ponen el precio de la vivienda sin todos esos añadidos! ¡Si no los puedes quitar! En mi casa, que somos muy de llamar a sus cosas por su nombre, a esta información se le podría decir embustera sin que aquella se ofenda. Puede ser, pero ¡y cómo luce! Echas el sedal y aparece un salmón por cada 10 besugos.
Es lo que hay, cosas para vender, para que el teléfono eche humo, para recibir correos nuevos de gente ilusionada, creyendo que esta vez habrá suerte... Amigo mío, si ya no llegaremos los primeros a nada.
Pero para, un detalle. Peazo trastero que le ponéis para que suba tanto ¿no? Que digo que te venderán el trastero ya lleno de trastos para que el precio se dispare tanto.
Y digo trastos. Que debe haber un joyero con sus joyas. O tribuna para ver a Cristiano durante la temporada...
No, hombre. No olvides que también va el garaje, eso sí, sin coche. Pero debe ser el garaje donde aparca la abuela de Doña Letizia, que por cierto, tiene siempre un coche de la guardia civil fuera de la casa por si hay que bajarle el gato del árbol, así se esté necesitando policía en el resto de la provincia, aquellos dos tienen plaza fija en la acera. Es el adoquinado más seguro del país. Que ni un tirón en moto ni una cartera que alguien se meriende. ¡Y gustazo de destino! Que tranquilo es. Y los días que llueva pueden poner la calefacción del coche patrulla, y un poco de música. Aunque a lo mejor la doña los invita a pasar a tomar un caldito. O le da tremendo ataque al pecho si se asoma apartando las cortinas de la ventana y no los ve. Como en las películas. Que el testigo protegido se queda sospechosamente al descubierto, sin previo aviso, siempre al caer el día. Y es que en la ausencia de luz se cometen las tropelías aún más gordas.
Pues mucho sube la cosa, la verdad. Que eso es piso y medio por el precio de un piso. No sé si me explico. Sí, te explicas cristalino. Pero es que también está incluido nuestro amigo el IVA. Que hoy es del 7 y más tarde se nos hace del 8 porque en la vida hay que evolucionar. Sino te quedas en el sitio.
Hombre, pero eso a mí no me afecta. Porque yo firmo los contratos y los papelajos donde pone el precio que pago. No puede ser que luego me cambien los importes por la cosa del dichoso IVA. Sería lo mismo que si luego me quisieran cobrar más porque varió el precio del metro cuadrado.
Pues si te cambia. Piensa si quieres de este modo. ¿Y si luego bajara?
Es verdad, visto así que buen invento lo del IVA. Que alegría que sirva para pagar a nuestros políticos, que nos tienen mimaditos bajo una cascada de medidas acertadas. En Alemania en tiempos de crisis cogen el IVA y lo bajan, pero es que estos alemanes no saben sentir la patria como deben. Nosotros somos los españoles del chiste del español, el inglés y el alemán. Hacemos las cosas así, sin pensar. Inopinadamente y a lo bestia. Somos la risa y el despelote.
¿Qué no resulta muy racional? ¿A quién le importa? Para eso tenemos a Zapatero. Para que deje de pensar por nosotros.
Ay Anado, no compres pisete. ¿Pa qué te quieres hipotecar por tanto tiempo?
Si tu casa es un folio, ahora blanco, luego negro.
Ya, pero no tiene techo... ni vitro-cerámica.
Ni falta que hace.
domingo, 25 de octubre de 2009
Tomasin y Millet
Si disparan por fuera y te matan por dentro.
Llegaremos a tiempo - Rosana
Al Tomasin lo mataron en la puerta del penal del Dueso cuando se preparaba para entrar, tres días tarde. Y era un grandísimo hijo de puta.
A Millet lo encarcelan porque siendo jefe del cotarro en el Palau de la Música n pudo menos que desviar unos cuantos fondos a su bolsillo además de pagar con el dinero del Palau y del Orfeo Catalá, como buen padre, la boda de sus hijas.
¿Quién no haría tal cosa si hay amor?
Es como lo de Aznar. ¿Qué resulta chocante lo de la boda en el Escorial para su hija que no era princesa más que de su casa? Más chocante ha de ser que siendo decididamente fea encontrara a alguien más feo (y más chanchullero por lo que se está viendo). Pues no es para tanto. Aznar tenía y tiene desde su fundación de obtusos los contactos apropiados... y que diablos ¡estaba sacando a España del rincón de la historia!
Pero Aznar, salvo que algún día logremos sentarlo ante el Tribunal Internacional de la Haya por delitos contra la humanidad por las masacres que tuteló con sus dos amigos, es hasta hoy persona sin tacha, todo lo más un bigotito venido a menos, y unos abdominales de Schwarzenegger.
Al tal Millet lo pescaron haciendo mal las cuentas que no es lo mismo a hacer las cuentas de la lechera que hacemos algunos para ver donde nos metemos y de donde nos salimos. Él por jefe tenía barra libre y se cogió para él lo más grande. Que luego devolvió para que los mismos que antes lo respetaban por persona, que supongo formada y culta, no lo metieran en la cárcel. Pero resulta ahora que los 3 millones que Millet devolvía no es todo lo que había "furtado". Que son más de 20 millones oiga, los años hacen que uno olvide lo mucho hurtado, pero es natural, una cosa por allá, otra pagada con esta tarjeta, es imposible saber a ciencia cierta que tocaba pagar desde donde. Había una confusión entre las cuentas. Todas parecían las suyas, todas las del Palau. Pero es que los números siguen sin salirnos y usted ha vivido a todo tren haciendo y deshaciendo.
Y a la vejez viruelas. ¿No es usted un poco mayor? ¿Qué hay de la experiencia? ¿Para qué le sirvió? ¿Qué extrajo de la vida entera?
Cabeza alta que aún creerá que puede dar unas cuántas lecciones.
Fuera de lo obvio en las diferencias entre Tomasín y Millet subyace en ambos casos algo sórdido. Pues si bien el primero era un loco peligroso, irascible y asesino, el segundo era un ladrón de pajarita en cuello, respetable y sinvergüenza. Ambos pudieron, ya no hacer el bien que resulta de sermón parroquial, pero si al menos hacer lo correcto en la disyuntiva de escoger y ambos prefirieron que no. El uno porque se calentaba y se llevaba a cualquiera por delante, el segundo porque aprovechaba su posición para no conformarse (pese a lo mucho que esa posición le daba). Pero el uno era un pobre hombre al que no había que tener consideración ninguna, al que con toda seguridad cualquier redención era dar manifiestamente algo injusto, mientras el otro sigue haciéndose respetar pese a estar demostrado que tenía cuentas en Suiza y 1,8 millones de euros en una caja de seguridad. Empapelada por dentro de billetes Bin Laden. Esos que las personas corrientes no sabrían acertar el color.
Pero el juez sigue viéndole la pajarita al cuello. Le ve las canas, la educación y las cuidadas maneras. Confía en la palabra dada porque la da un señor. De los que dan la mano para cerrar los tratos.
Así que lo deja libre, en tanto juntamos las pistas y las pruebas.
Que no es un mindundi. Es Felix Millet. ¡Cuidado! Un señor.
Con Tomasín se hizo una suerte de justicia, al decir de los familiares de sus víctimas. Con Millet veremos.
Yo creo que en breve hará lo de Pepe, el del Popular.
Llegaremos a tiempo - Rosana
Al Tomasin lo mataron en la puerta del penal del Dueso cuando se preparaba para entrar, tres días tarde. Y era un grandísimo hijo de puta.
A Millet lo encarcelan porque siendo jefe del cotarro en el Palau de la Música n pudo menos que desviar unos cuantos fondos a su bolsillo además de pagar con el dinero del Palau y del Orfeo Catalá, como buen padre, la boda de sus hijas.
¿Quién no haría tal cosa si hay amor?
Es como lo de Aznar. ¿Qué resulta chocante lo de la boda en el Escorial para su hija que no era princesa más que de su casa? Más chocante ha de ser que siendo decididamente fea encontrara a alguien más feo (y más chanchullero por lo que se está viendo). Pues no es para tanto. Aznar tenía y tiene desde su fundación de obtusos los contactos apropiados... y que diablos ¡estaba sacando a España del rincón de la historia!
Pero Aznar, salvo que algún día logremos sentarlo ante el Tribunal Internacional de la Haya por delitos contra la humanidad por las masacres que tuteló con sus dos amigos, es hasta hoy persona sin tacha, todo lo más un bigotito venido a menos, y unos abdominales de Schwarzenegger.
Al tal Millet lo pescaron haciendo mal las cuentas que no es lo mismo a hacer las cuentas de la lechera que hacemos algunos para ver donde nos metemos y de donde nos salimos. Él por jefe tenía barra libre y se cogió para él lo más grande. Que luego devolvió para que los mismos que antes lo respetaban por persona, que supongo formada y culta, no lo metieran en la cárcel. Pero resulta ahora que los 3 millones que Millet devolvía no es todo lo que había "furtado". Que son más de 20 millones oiga, los años hacen que uno olvide lo mucho hurtado, pero es natural, una cosa por allá, otra pagada con esta tarjeta, es imposible saber a ciencia cierta que tocaba pagar desde donde. Había una confusión entre las cuentas. Todas parecían las suyas, todas las del Palau. Pero es que los números siguen sin salirnos y usted ha vivido a todo tren haciendo y deshaciendo.
Y a la vejez viruelas. ¿No es usted un poco mayor? ¿Qué hay de la experiencia? ¿Para qué le sirvió? ¿Qué extrajo de la vida entera?
Cabeza alta que aún creerá que puede dar unas cuántas lecciones.
Fuera de lo obvio en las diferencias entre Tomasín y Millet subyace en ambos casos algo sórdido. Pues si bien el primero era un loco peligroso, irascible y asesino, el segundo era un ladrón de pajarita en cuello, respetable y sinvergüenza. Ambos pudieron, ya no hacer el bien que resulta de sermón parroquial, pero si al menos hacer lo correcto en la disyuntiva de escoger y ambos prefirieron que no. El uno porque se calentaba y se llevaba a cualquiera por delante, el segundo porque aprovechaba su posición para no conformarse (pese a lo mucho que esa posición le daba). Pero el uno era un pobre hombre al que no había que tener consideración ninguna, al que con toda seguridad cualquier redención era dar manifiestamente algo injusto, mientras el otro sigue haciéndose respetar pese a estar demostrado que tenía cuentas en Suiza y 1,8 millones de euros en una caja de seguridad. Empapelada por dentro de billetes Bin Laden. Esos que las personas corrientes no sabrían acertar el color.
Pero el juez sigue viéndole la pajarita al cuello. Le ve las canas, la educación y las cuidadas maneras. Confía en la palabra dada porque la da un señor. De los que dan la mano para cerrar los tratos.
Así que lo deja libre, en tanto juntamos las pistas y las pruebas.
Que no es un mindundi. Es Felix Millet. ¡Cuidado! Un señor.
Con Tomasín se hizo una suerte de justicia, al decir de los familiares de sus víctimas. Con Millet veremos.
Yo creo que en breve hará lo de Pepe, el del Popular.
sábado, 24 de octubre de 2009
Aviones
Que la libertad se quede sin alas.
Llegaremos a tiempo - Rosana
Lo último es que los pilotos de un avión se quedaron dormidos y en ese estado no supieron aterrizar el avión en el aeropuerto cuando tocaba. Mira que les hablaban desde la torre cuando sobrevolaban el aeropuerto en cuestión, que les dirían de todo, pero ellos erre que erre, con la inconsciencia del sueño. Menuda somnolencia, atender todos esos pilotitos parpadeantes, aunque al decir de un amigo piloto no es para tanto, y de todos solamente se usan unos cuantos. Que la mayoría me supongo yo que es para caso de catástrofe, el famoso botón de pánico que no se pulsa hasta que el pánico es dueño y señor en la cabina.
Pues aún tienen que añadir algunos botones más, me temo. Uno que sirva para desactivar el despertador digital, con números gordos y verdes que mantendrán los pilotos delante de los ojos mientras los mantengan abiertos. O que les pongan un despertador de esos en que los minuteros son unas manecillas, y que llegada la hora estimada de aterrizaje, o unos minutos antes para desperezarse a gusto, suene con un chillido agudo. Fuerte, que despierte también a los viajeros que dormitan a gusto esperando llegar a casa. Que suene como la campana que despertaba a los niños de un orfanato para empezar un nuevo día.
Obviamente a los pilotos les ha dado apuro decir que se quedaron dormidos, ambos, al unísono. Que estas cosas no las hacen ni los militares en las garitas en donde nunca pasa nada, que son más de dormir por disciplinados turnos. Con la fraternidad de dos buenos compañeros así sea cada uno de su madre y de su padre, todo por la patria aunque nacidos en países de lo más dispar.
Pero nuestros pilotos, que son de vigilar el sueño del otro desde el propio sueño, han aclarado otra explicación efectivamente plausible entre gentes con el don de la palabra. Y que en medio del gran alborozo de haberse encontrado, como se diera la feliz coincidencia en que cayeron juntos en el mismo turno, y siendo como eran grandes conversadores, pues se vieron sin comerlo ni beberlo, casi sin quererlo en medio de una discusión filosófica acerca de las carencias y faltas de su propia empresa, como probablemente también, que la discusión dio para largo, acerca de las posibles soluciones (de haberlas).
Y es que ya se sabe que los hombres somos muy dados a la crítica y al chismorreo. Yo el primero. Por lo que no hay que descartar que enredados como estaban en destripar a los jefes se les pasara descender el aparato y todos esos detalles que se esperan para tarde o temprano cuando alguien coge un avión.
Total, solamente pasaron 240 kilómetros más allá del aeropuerto. Una visita turística por los alrededores si esos ventanucos tan feos dieran para ver algo. Es cuestión de cada uno intentar mirar. Habría que estarles agradecidos incluso, por lo mullido del sillón, la tranquilidad de sobrevolar a 10.000 metros más o menos alejados de las turbulencias. Cuando además se lleva pilotos de lo más precavidos que ponen carburante de más por si la conversación se pone intensa o el sueño los vence.
¡Porque vaya faena si el aparato se queda seco en el aire!
Además 240 kilómetros es casi no pasarse si comparamos la distancia a la que recorren tan tontamente los cohetes tripulados que enviamos a hacer fotos por el sistema solar. Y si estuvieron más de una hora sin responder a la torre de control no es porque en el séptimo sueño no lleguen las ondas por radar, sino porque determinadas conversaciones son absorbentes e impiden concentrarte en nada más que en ellas (y no en volar). Además los de la torre de control sabrán mucho de mirar puntitos y círculos concéntricos, pero de sostener y enmendar en el aire nada de nada.
Lo malo es que ocurrió en Estados Unidos, que es país con un dedo sobre el botón de amenaza global. Y dieron instrucciones para que salieran unos cuantos cazas por si había que derribar a esos puñeteros terroristas que con toda seguridad tenían a esas horas secuestrado a todo el pasaje y quizá habían puesto fuera de juego a los expertos pilotos de un golpe con el codo, o arrojándoles un juego de zapatos.
Y es que es de mala educación que te hablen sin contestar, se mire como se mire. Aunque la cosa no pasó a mayores. No hubo alarmas antiaéreas ni explosiones de gasoil. Los tripulantes a bordo que son camareros y camareras con don de lenguas, observaron bastante extraño todo ese rato de más que tardaban en llegar. Y habrían jurado que esperaban oír antes lo de prevenidos que tomamos tierra o algo similar. Así que debieron golpear la puerta o pulsar los interfonos, o desenchufar determinados fusibles para sacar al capitán y al segundo de su discusión acalorada.
Cosa que lograron para que pudiera dar la vuelta. Así que la cosa no pasó a mayores y los 144 pasajeros pudieron volver a pisar tierra firme.
Lo curioso es que yo viajo en avión la semana que viene rumbo a Madrid y tengo un gran temor a que mis pilotos automáticos se queden dormidos. Porque yo de pilotar cero patatero.
Aunque eso va a ser mejor que suba un pirado de esos que se introducen por el recto supositorios de dinamita. Los radicales de los extremos tienen departamentos de I+D de lo más terroríficos.
Antes que uno de esos prefiero un millón de pilotos somnolientos.
Llegaremos a tiempo - Rosana
Lo último es que los pilotos de un avión se quedaron dormidos y en ese estado no supieron aterrizar el avión en el aeropuerto cuando tocaba. Mira que les hablaban desde la torre cuando sobrevolaban el aeropuerto en cuestión, que les dirían de todo, pero ellos erre que erre, con la inconsciencia del sueño. Menuda somnolencia, atender todos esos pilotitos parpadeantes, aunque al decir de un amigo piloto no es para tanto, y de todos solamente se usan unos cuantos. Que la mayoría me supongo yo que es para caso de catástrofe, el famoso botón de pánico que no se pulsa hasta que el pánico es dueño y señor en la cabina.
Pues aún tienen que añadir algunos botones más, me temo. Uno que sirva para desactivar el despertador digital, con números gordos y verdes que mantendrán los pilotos delante de los ojos mientras los mantengan abiertos. O que les pongan un despertador de esos en que los minuteros son unas manecillas, y que llegada la hora estimada de aterrizaje, o unos minutos antes para desperezarse a gusto, suene con un chillido agudo. Fuerte, que despierte también a los viajeros que dormitan a gusto esperando llegar a casa. Que suene como la campana que despertaba a los niños de un orfanato para empezar un nuevo día.
Obviamente a los pilotos les ha dado apuro decir que se quedaron dormidos, ambos, al unísono. Que estas cosas no las hacen ni los militares en las garitas en donde nunca pasa nada, que son más de dormir por disciplinados turnos. Con la fraternidad de dos buenos compañeros así sea cada uno de su madre y de su padre, todo por la patria aunque nacidos en países de lo más dispar.
Pero nuestros pilotos, que son de vigilar el sueño del otro desde el propio sueño, han aclarado otra explicación efectivamente plausible entre gentes con el don de la palabra. Y que en medio del gran alborozo de haberse encontrado, como se diera la feliz coincidencia en que cayeron juntos en el mismo turno, y siendo como eran grandes conversadores, pues se vieron sin comerlo ni beberlo, casi sin quererlo en medio de una discusión filosófica acerca de las carencias y faltas de su propia empresa, como probablemente también, que la discusión dio para largo, acerca de las posibles soluciones (de haberlas).
Y es que ya se sabe que los hombres somos muy dados a la crítica y al chismorreo. Yo el primero. Por lo que no hay que descartar que enredados como estaban en destripar a los jefes se les pasara descender el aparato y todos esos detalles que se esperan para tarde o temprano cuando alguien coge un avión.
Total, solamente pasaron 240 kilómetros más allá del aeropuerto. Una visita turística por los alrededores si esos ventanucos tan feos dieran para ver algo. Es cuestión de cada uno intentar mirar. Habría que estarles agradecidos incluso, por lo mullido del sillón, la tranquilidad de sobrevolar a 10.000 metros más o menos alejados de las turbulencias. Cuando además se lleva pilotos de lo más precavidos que ponen carburante de más por si la conversación se pone intensa o el sueño los vence.
¡Porque vaya faena si el aparato se queda seco en el aire!
Además 240 kilómetros es casi no pasarse si comparamos la distancia a la que recorren tan tontamente los cohetes tripulados que enviamos a hacer fotos por el sistema solar. Y si estuvieron más de una hora sin responder a la torre de control no es porque en el séptimo sueño no lleguen las ondas por radar, sino porque determinadas conversaciones son absorbentes e impiden concentrarte en nada más que en ellas (y no en volar). Además los de la torre de control sabrán mucho de mirar puntitos y círculos concéntricos, pero de sostener y enmendar en el aire nada de nada.
Lo malo es que ocurrió en Estados Unidos, que es país con un dedo sobre el botón de amenaza global. Y dieron instrucciones para que salieran unos cuantos cazas por si había que derribar a esos puñeteros terroristas que con toda seguridad tenían a esas horas secuestrado a todo el pasaje y quizá habían puesto fuera de juego a los expertos pilotos de un golpe con el codo, o arrojándoles un juego de zapatos.
Y es que es de mala educación que te hablen sin contestar, se mire como se mire. Aunque la cosa no pasó a mayores. No hubo alarmas antiaéreas ni explosiones de gasoil. Los tripulantes a bordo que son camareros y camareras con don de lenguas, observaron bastante extraño todo ese rato de más que tardaban en llegar. Y habrían jurado que esperaban oír antes lo de prevenidos que tomamos tierra o algo similar. Así que debieron golpear la puerta o pulsar los interfonos, o desenchufar determinados fusibles para sacar al capitán y al segundo de su discusión acalorada.
Cosa que lograron para que pudiera dar la vuelta. Así que la cosa no pasó a mayores y los 144 pasajeros pudieron volver a pisar tierra firme.
Lo curioso es que yo viajo en avión la semana que viene rumbo a Madrid y tengo un gran temor a que mis pilotos automáticos se queden dormidos. Porque yo de pilotar cero patatero.
Aunque eso va a ser mejor que suba un pirado de esos que se introducen por el recto supositorios de dinamita. Los radicales de los extremos tienen departamentos de I+D de lo más terroríficos.
Antes que uno de esos prefiero un millón de pilotos somnolientos.
viernes, 23 de octubre de 2009
La Letizia
Minha la rica.
Minha Galera - Manu Chao
Esto de vivir en un reino es como de cuento de hadas. Más que para nadie para la familia real. Yo tengo demostrado más bien poco aprecio por tal familia, que me parece de una estirpe de neuronas contadas y bastante cara dura.
¿Por que acaso soy yo el único en ver que eso de que todos los hombres son iguales ante la ley es mentira? Y no lo digo por el caso de los políticos y demás aves nocturnas, que tienen sus propias leyes y sus propias formas de funcionar, que son y deben ser ajenas al saber y juicio de los pobres mortales. Hablo de la persona inviolable del rey, que no puede ser procesado así cometa tantos delitos como le de a su real apetecer. ¿Pero cómo va a cometer delito alguno quien vive de prestado y no le falta de nada?
Pues es verdad. Sin embargo sigue rechinando que en siglo XXI, cuando queda tan lejos lo de viajar a la luna, y hasta Irán parece tirar cohetes no nucleares que nosotros mantengamos a toda esta cohorte de parásitos vividores. Tan capaces de no hacer nada provechoso como de arremolinar a su alrededor parásitos de parecidas características, y que ansían ser contados entre ellos. Y en cada una de sus fantasmagóricas apariciones paraliza la ciudad entera y traen a los GEO para que se aposten en terrados y balcones para mirar con sus miras telescópicas cualquier posible amenaza. ¡Si así no nos resultan cercanos ni nada! Dejad que se aproximen torpemente al pueblo, así como si fueran a dar la mano a los de las primeras filas. Que de cerca resultan doblemente entrañables y podemos conocer las marcas fashion del mercado que buscaremos a buen precio en el top manta. Como lo vive, con gozo la gente desocupada que quiere asomarse al cuento de sangre azul. Ya no hay histeria como con los cantantes y actores, pero es que hasta los más conservones entienden la diferencia entre hacer méritos para algo y no hacerlos.
Cuantas veces la campechanía del rey es falta de luces, pero el eufemismo le va al pelo. Mientras nos cuentan que le van las mujeres y el vino, ¡cómo buen español! Y que abate en Rusia de cuando en cuando unos osos más grande que él y su hijo juntos. A los que las malas lenguas dicen que les han servido un bocado de narcóticos para que los animales resulten más sencillos de ser disparados... Que si sale con la moto campechano por los campos españoles para sentir el gozo del viento en la cara, quizá sin hacer parada y carrera para un whisky en uno de nuestros paradores de gusto exquisito. Por no hablar de las disputas internacionales en las que nuestro rey interviene mostrando el coraje del español medio-campechano para revelarse ante la injusticia. ¿Por qué no te callas? Le suelta al presidente de Venezuela y en el reino los derechones baten palmas en favor del rey que sabe saltarse el protocolo en los momentos en que a España le conviene. Lo malo es que quizá otra vez al rey no nos lo invitan. Porque fuera como aquí se entiende que es figura meramente decorativa y de molestar lo menos posible, para lo que se exige discreción y compostura.
Ahí anda Urdangarín, de gran directivo mientras cría los hijos repeinados de la infanta. Que los hacen directivos de Telefónica que quiere hacer un resurgir en USA y por eso ficha al ex-jugador de balonmano, que sabe meter goles por la escuadra. Lástima que para conseguir una cosa haya que provocar otra. Pues la infanta habrá tenido que dejar en suspenso hasta recuperar el cargo dentro de unos años, su infatigable labor en La Caixa, a cargo de relaciones internacionales de la Obra Social, relaciones con ONG´s o alguna de estos departamentos hasta arriba de trabajo y de horas extra. Que digo que los resultados económicos de La Caixa van a desmoronarse a poco que corra como la pólvora que ha causado baja en plantilla. Porque uno puede tener la pensión en la Caixa, pero sólo si sabe que su cuenta y la de la infanta son vecinas de patio, que ambas empiezan y terminan con un número. Por no hablar de los ecos en la esfera internacional, convendría tener presente la baja a la hora de meterse a apostar por ellos en el IBEX.
Y que decir de la otra infanta. Elena, que le va el esquí lo mismo que al resto de la familia, pero a esta además le van los caballos. Y monta como una amazona. Se casó con Marichalar, pero la cosa no fue bien. Parece que el muchacho no era tan sano como aseguran los de su gimnasio, y el marichalazo que le dio bien podría venir determinado por excesos con drogas que dejan en muy mal lugar en caso de control anti-doping. En cualquier caso Marichalar no perdió ni una de sus cualidades y lo podemos encontrar en los consejos directivos de un buen puñado de empresas que se benefician de sus prudentes puntos de vista. Y la infanta compuesta y sin novio por ahora, ... algún pico que se diera con algún amigo tal vez, pero nada serio. Al decir del Hola al menos.
Y ahí por fin la Letizia, que según el dicho popular se tiraba a todo bicho-pata y que fue medrando como un animalico salvaje hasta alcanzar la cima, que es ir de la mano de Felipe, que se está convirtiendo en su padre, a ojos vista. Y cuando digo ir no digo ir como una bendita allá donde le señale el fulano, sino con mando en plaza. Mandando andar y mandando callar.
Primero sedujo a un profesor que es algo así como conseguir sí o sí lo que se le mete entre las cejas. Se casó con él, pero no resultó a la postre su príncipe azul, así que se dedicó no sé si antes o después a viajar a latino américa donde iba de salto en salto de cama. O eso cuentan fuentes informadas. Luego lo de la tele, donde se mostraba tan bella como es, que no seré yo quien diga lo contrario si yo mismo hubiera podido ser seducido por ella a poco que el destino nos hubiera sido menos favorable. Pero en los tiempos remotos de la tele se mostraba más dicharachera por aquello de leer noticias trágicas en el pronter, aunque menos perfecta y anoréxica. Pero ¡tendrá los pies en suelo por venir de donde viene! Y tanto, los viste Moschino. Y las ropas todas de marca buena, no se vayan a creer los gabachos que tenemos que envidiarles algo por lo de la Bruni. ¡La nuestra tiene mejor culo! Y que joyas, y que trajes, y que bien apañada como una muñequita preparadita para reinar desde anteayer. Y por si no fuera poco lo que traía a la monarquía además se nos operó la nariz para resultar la perfecta reina de los españolitos porque parece que aquella desviación nasal, que le daba la personalidad entera, le impedía respirar con normalidad, según la portavocía de la Casa Real. Lo mismo da si es verdad o no. Menos auténtica pero más de pasarela. Sí señor.
Luego de la tele vino lo conocido. Se ligó al príncipe que miraba embobado los informativos mientras le decía a Sofía lo muy guapa que era y lo bien que daba en la tele, y lo profesional...
Y a dar continuidad al cuento, por supuesto. Hijos que nacen repeinados y con nombres rimbombantes. ¡Con que facilidad los hacen! Que aseguren el futuro del país.
Ya mostré mi sonrojo al saber que este país, Estado tan sólo para tantos, caótico donde los haya, siniestro muchas veces, dedicaba 9 millones de euros para que la familia real se sostuviera razonablemente viva y con constantes vitales estables.
Es la partida para los tiempos de crisis. A estos el IVA no les quita el sueño.
Tenemos un regalo de futuro.
Minha Galera - Manu Chao
Esto de vivir en un reino es como de cuento de hadas. Más que para nadie para la familia real. Yo tengo demostrado más bien poco aprecio por tal familia, que me parece de una estirpe de neuronas contadas y bastante cara dura.
¿Por que acaso soy yo el único en ver que eso de que todos los hombres son iguales ante la ley es mentira? Y no lo digo por el caso de los políticos y demás aves nocturnas, que tienen sus propias leyes y sus propias formas de funcionar, que son y deben ser ajenas al saber y juicio de los pobres mortales. Hablo de la persona inviolable del rey, que no puede ser procesado así cometa tantos delitos como le de a su real apetecer. ¿Pero cómo va a cometer delito alguno quien vive de prestado y no le falta de nada?
Pues es verdad. Sin embargo sigue rechinando que en siglo XXI, cuando queda tan lejos lo de viajar a la luna, y hasta Irán parece tirar cohetes no nucleares que nosotros mantengamos a toda esta cohorte de parásitos vividores. Tan capaces de no hacer nada provechoso como de arremolinar a su alrededor parásitos de parecidas características, y que ansían ser contados entre ellos. Y en cada una de sus fantasmagóricas apariciones paraliza la ciudad entera y traen a los GEO para que se aposten en terrados y balcones para mirar con sus miras telescópicas cualquier posible amenaza. ¡Si así no nos resultan cercanos ni nada! Dejad que se aproximen torpemente al pueblo, así como si fueran a dar la mano a los de las primeras filas. Que de cerca resultan doblemente entrañables y podemos conocer las marcas fashion del mercado que buscaremos a buen precio en el top manta. Como lo vive, con gozo la gente desocupada que quiere asomarse al cuento de sangre azul. Ya no hay histeria como con los cantantes y actores, pero es que hasta los más conservones entienden la diferencia entre hacer méritos para algo y no hacerlos.
Cuantas veces la campechanía del rey es falta de luces, pero el eufemismo le va al pelo. Mientras nos cuentan que le van las mujeres y el vino, ¡cómo buen español! Y que abate en Rusia de cuando en cuando unos osos más grande que él y su hijo juntos. A los que las malas lenguas dicen que les han servido un bocado de narcóticos para que los animales resulten más sencillos de ser disparados... Que si sale con la moto campechano por los campos españoles para sentir el gozo del viento en la cara, quizá sin hacer parada y carrera para un whisky en uno de nuestros paradores de gusto exquisito. Por no hablar de las disputas internacionales en las que nuestro rey interviene mostrando el coraje del español medio-campechano para revelarse ante la injusticia. ¿Por qué no te callas? Le suelta al presidente de Venezuela y en el reino los derechones baten palmas en favor del rey que sabe saltarse el protocolo en los momentos en que a España le conviene. Lo malo es que quizá otra vez al rey no nos lo invitan. Porque fuera como aquí se entiende que es figura meramente decorativa y de molestar lo menos posible, para lo que se exige discreción y compostura.
Ahí anda Urdangarín, de gran directivo mientras cría los hijos repeinados de la infanta. Que los hacen directivos de Telefónica que quiere hacer un resurgir en USA y por eso ficha al ex-jugador de balonmano, que sabe meter goles por la escuadra. Lástima que para conseguir una cosa haya que provocar otra. Pues la infanta habrá tenido que dejar en suspenso hasta recuperar el cargo dentro de unos años, su infatigable labor en La Caixa, a cargo de relaciones internacionales de la Obra Social, relaciones con ONG´s o alguna de estos departamentos hasta arriba de trabajo y de horas extra. Que digo que los resultados económicos de La Caixa van a desmoronarse a poco que corra como la pólvora que ha causado baja en plantilla. Porque uno puede tener la pensión en la Caixa, pero sólo si sabe que su cuenta y la de la infanta son vecinas de patio, que ambas empiezan y terminan con un número. Por no hablar de los ecos en la esfera internacional, convendría tener presente la baja a la hora de meterse a apostar por ellos en el IBEX.
Y que decir de la otra infanta. Elena, que le va el esquí lo mismo que al resto de la familia, pero a esta además le van los caballos. Y monta como una amazona. Se casó con Marichalar, pero la cosa no fue bien. Parece que el muchacho no era tan sano como aseguran los de su gimnasio, y el marichalazo que le dio bien podría venir determinado por excesos con drogas que dejan en muy mal lugar en caso de control anti-doping. En cualquier caso Marichalar no perdió ni una de sus cualidades y lo podemos encontrar en los consejos directivos de un buen puñado de empresas que se benefician de sus prudentes puntos de vista. Y la infanta compuesta y sin novio por ahora, ... algún pico que se diera con algún amigo tal vez, pero nada serio. Al decir del Hola al menos.
Y ahí por fin la Letizia, que según el dicho popular se tiraba a todo bicho-pata y que fue medrando como un animalico salvaje hasta alcanzar la cima, que es ir de la mano de Felipe, que se está convirtiendo en su padre, a ojos vista. Y cuando digo ir no digo ir como una bendita allá donde le señale el fulano, sino con mando en plaza. Mandando andar y mandando callar.
Primero sedujo a un profesor que es algo así como conseguir sí o sí lo que se le mete entre las cejas. Se casó con él, pero no resultó a la postre su príncipe azul, así que se dedicó no sé si antes o después a viajar a latino américa donde iba de salto en salto de cama. O eso cuentan fuentes informadas. Luego lo de la tele, donde se mostraba tan bella como es, que no seré yo quien diga lo contrario si yo mismo hubiera podido ser seducido por ella a poco que el destino nos hubiera sido menos favorable. Pero en los tiempos remotos de la tele se mostraba más dicharachera por aquello de leer noticias trágicas en el pronter, aunque menos perfecta y anoréxica. Pero ¡tendrá los pies en suelo por venir de donde viene! Y tanto, los viste Moschino. Y las ropas todas de marca buena, no se vayan a creer los gabachos que tenemos que envidiarles algo por lo de la Bruni. ¡La nuestra tiene mejor culo! Y que joyas, y que trajes, y que bien apañada como una muñequita preparadita para reinar desde anteayer. Y por si no fuera poco lo que traía a la monarquía además se nos operó la nariz para resultar la perfecta reina de los españolitos porque parece que aquella desviación nasal, que le daba la personalidad entera, le impedía respirar con normalidad, según la portavocía de la Casa Real. Lo mismo da si es verdad o no. Menos auténtica pero más de pasarela. Sí señor.
Luego de la tele vino lo conocido. Se ligó al príncipe que miraba embobado los informativos mientras le decía a Sofía lo muy guapa que era y lo bien que daba en la tele, y lo profesional...
Y a dar continuidad al cuento, por supuesto. Hijos que nacen repeinados y con nombres rimbombantes. ¡Con que facilidad los hacen! Que aseguren el futuro del país.
Ya mostré mi sonrojo al saber que este país, Estado tan sólo para tantos, caótico donde los haya, siniestro muchas veces, dedicaba 9 millones de euros para que la familia real se sostuviera razonablemente viva y con constantes vitales estables.
Es la partida para los tiempos de crisis. A estos el IVA no les quita el sueño.
Tenemos un regalo de futuro.
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