Cualquier información bien la voy a pagar.
Unicornio - Silvio Rodríguez
Vengo para comentar la noticia de los tres mandos militares que han sido condenados a pena de prisión por vejar y maltratar a otro soldado que hacía de prisionero. No es que estuvieran en guerra y con la confusión y el odio acumulado, más o menos como en Guántanamo, es que estaban de maniobras en la playa del Cabrón de Canarias, que todo sea dicho de paso les va el nombre como anillo al dedo. Así que en esa tesitura, que es como un juego de niños para gente desocupada decieron hacerselas pasar canutas a uno de los suyos, que es uno de los nuestros.
Y el grupo decidió hacer el teatrillo, repartiendo los papeles como en la primera noche de ensayo, y le cayó al más pobre lo de ser prisionero y le hicieron las perrerías que se dan consabidas cuando a uno le toca en suerte papel tan poco apetecible, así que supongo que siguiendo el instinto que informa de lo que esperan de ellos en su papel de dueños del cotarro y del destino, él en nuestro lugar lo haría, estuvieron paseándolo descalzo, con los ojos tapados y maniatado, y digo yo, aunque no lo haya leído, que le darían algún cachete, en plan superior a inferior, porque esa sentencia culpable de trato inhumano y denigrante le queda un poco grande a algo que no duró más de un partido de fútbol. Imagino que todos estos no sabían que esas cosas que tienen reservadas a los desdichados que caigan en sus manos en caso de guerra no pueden hacerse porque no deben hacerse. Claro que para hacer el mal y saltarse las leyes, las ordenanzas o cualquier cosa que rija el comportamiento de nuestros valerosos guerreros sería más cómodo que no haya tribunales observando por encima de su hombro, más o menos como en Estados Unidos.
Pero aún con estos antecedentes se da la cosa de que todos estos mandos habían sido ascendidos con posterioridad. Claro que ocurre que el primer tribunal militar que los juzgó los absolvió porque entendió que esas cosas son propias de la guerra o de las playas canarias donde se puede ir durante el día a tomar el sol en top-less y por las noches a mirar asomándose desde la barandilla a los miembros de nuestro ejército castigando severamente a "prisioneros de guerra", más o menos como en los parques de atracciones pueden verse a los vaqueros salir de la taberna de cartón piedra para desafiarse en duelo.
Sin embargo, cosas de tribunales, llega ahora el Tribunal Supremo y dice que donde el otro no vio nada hay un delito flagrante. Son cosas normales, no cambian los hechos, pero cambian las gafas del que lo mira. Y el comandante que entonces es capitán, el capitán que entonces era teniente y el sargento primera que fuera entonces soldado tendrán que pasar por la cárcel, aunque esto es un decir, e indemnizar con 75000 euros, habrá que verlo, al soldado aquel, perdido en la noche de los tiempos.
Ellos tres ascendieron rápidamente en el escalafón. Son buenos soldados de la madre patria. Al otro pobre le sobrevino un trastorno ansioso-depresivo que determinó, a la postre, que se le declarara no apto para el servicio de armas y por tanto que se le rescindiera el contrato en el ejercito.
En mi humilde opinión el ejercito, que es esa cosa tan rara de verde caqui y traje de camuflaje, y saludo a la bandera, mira la sociedad civil como preguntándose acerca de lo que esperamos de ellos. Y nosotros no decimos nada, porque en realidad no sabemos bien para qué los queremos, ni si los queremos realmente.
Será porque en su mayor parte no hacen otra cosa que desfiles, que serán muy vistosos con los tanques y la cabra, pero la verdad es que el hombre de la calle y el que no lo es piensa de aquellos que son "un coñazo" perfectamente prescindible, que preferimos ver al Real Madrid jugando la Champions, pues quién no sabe que a estas alturas la guerras se libran en el rectángulo del fútbol, es allí donde se demuestra hoy la hegemonía entre los pueblos, y por eso desde este verano España es un poco más grande en Europa, porque la tocamos mejor que nadie. Y para quien no quiera fútbol tenemos a Rafa Nadal, que hace sus triunfos exclusividad del país, o tenemos a Contador para dominar Italia, o a Carlos Sastre gobernando el Tour, y a Gasol como una torre que pueda admirar Jack Nicholson y David Beckham. El ciudadano de a pie de este país prefiere un vermú y un tapeo a tirar dos horas viéndolos pasar con la mirada henchida y la barbilla en ascenso por el paseo de la Castellana.
Aunque también haya unos pocos, sería una injusticia no reconocerlo, precisamente hoy, que están jugándose el tipo realmente, en la cobertura que queda a los planes que un día tuvo George W. Bush. Pero por cada 100 desplazados a zona de conflicto hay mil haciendo maniobras en las playas, como si fuera en el desierto, o concentrados en plan no salir para nada de sus cuarteles.
Y en ese punto en que la sociedad no sabe si van a ser buenos para nosotros o malos, actúan como pone en los códigos del soldado de hace 50 años. Nosotros apenas vemos, leemos de disparos fortuitos, de helicópteros que caen en prácticas o de aviones que alarman a la población cruzando el cielo a la velocidad del sonido, o a veces sobre clanes latinos que se juran darlo todo a muerte, para protegerse del de fuera, que viste el mismo uniforme pero es de otro país, como nosotros de otro planeta, y miramos ese raro mundo militar y ahogamos una protesta por si esto pudiera ser distinto, pero ahogamos la protesta pasando la página, y olvidamos.
domingo, 9 de noviembre de 2008
sábado, 8 de noviembre de 2008
Las compras
Propongo corromper al puritano.
Jugar por jugar - Joaquín Sabina
Belloch ha paralizado la compra de 36 sillas al módico precio de 2600 euros la unidad. Lo aprobaron como cosa hecha el otro día, pero no me digas por qué se ha montado tremendo revuelo en Zaragoza por el gasto. Si se gasta será porque se puede, vamos digo yo.
La inversión total en sillas ascendía a 96.590,88 euros, que es poca cosa si uno puede asentar sus reales sobre su sobrio estilo italiano. O mejor aún, sentar el culo en una de ellas y lanzar los pies para apoyarlos en otra enfrente, como Aznar en casa Bush. Incluso rizando el rizo, culo en una, pie derecho en otra y pie izquiero en una tercera. Casi kilo y medio (pesetas) espatarrado, como si uno hubiera comprado un coche en vez de tres sillas.
Pero es que a lo mejor, aunque por la foto no lo parece, son de esas que te dan un masajito para reposar la comida, que digo la comida, que esa gente no acude por la tarde, quiero decir el almuerzo. Le pulsas al botón y pasas las últimas 5 horas de la jornada laboral echando un pestañeo.
Aunque su compra motive después que haya que poner también unos lavabos de esos de anuncio, con taza en el excusado incrustada en oro, para que el trasero funcionario cambie la comodidad y acabados italianos por lo mejor de nuestro diseño nacional, a la hora de hacer de vientre, entre vapor de rosas. No vaya a haberse acostumbrado el cuerpo al lujo y al glamour de las nuevas sillas y el aterrizaje de las posaderas sobe un váter convencional, de esos de tapa plástico, desemboque en una baja médica, perfectamente legal y convincente.
Lo que no sé ,es si gastar ese aguinaldo en sillas nos iba a alcanzar para poner algo más en la sala de reuniones o más aún, en todo el edificio administrativo. Que igual era un edificio de esos con los ladrillos colocados en forma de torre humana, con cantidad de huecos para ahorrar ladrillos, levantando una pared igual de alta, con el consiguiente ahorro en aire acondicionado para el verano, que en invierno todo se arregla poniendo guantes y bufanda o poniendo carteles electorales por el lado de dentro, lo que servirá para influir desde ya, subrepticiamente, sobre las visitas además de dar salida a todo ese papel de gran calidad y que caducó con la victoria.
Lo malo es que tengo la sospecha de que el edificio no debía ser de los que le faltara ninguna cosa, sillas si acaso, y sospecho también a estas horas, que tal vez el bullicioso transeúnte aragonés haya llegado a tiempo, con su grito en el cielo, para paralizar la llegada de esas joyas del confort, recate de pasarela, pero no para detener lo que llegó antes en silencio y sin dar canto contra quicio de puerta. Porque no me voy a creer a estas alturas que se compran sillas de medio kilo (en pesetas) para ponerlas alrededor de las mesas de plástico que montan los bares en las terrazas.
Más bien creo que ese edificio se parecía cada vez más a los palacios que dejó Sadam el día que lo apresaron en un zulo de Bagdad.
Dicen los que se quejan que es un despilfarro, porque han descubierto que sí, que estamos en crisis y más que lo vamos a estar. Con pufos sangrando como heridas. Así que la ocurrencia no ha sentado bien, más o menos como si el veterinario nos aconsejara cambiar la dieta del perro por favorecer la vida de sus garrapatas.
Así que Belloch que el otro día aprobó la compra con el fin de invertir en productos italianos para favorecer la relación bilateral, aunque esto no se ha dicho, tiempo al tiempo, ha decidido descartarla ahora por comprar sillas que cuestan la mitad y que ya entonces se le ofrecían. Pero entonces no le parecían los suficientemente caras, o lo que es peor en ese momento no sabía lo que se le iba a venir encima.
Yo que soy muy mío y de pensar lo que me da la "o bama", opino que solamente esta elección, sillas baratas, sillas caras,
báscula a ver que pesa más,
y escoger las caras, de primeras, es razón suficiente para revuelta popular, incendio gobernación y cese como en el fútbol. Que le quede a Belloch el exilio como un retiro dorado donde invertir su patrimonio en sillas.
Pero ahora reconsidera. Gastar CIEN MIL EUROS en sillas quizá no es tan buena idea. Y escoge la otra opción, que ha permanecido esperando callada o quizá fue la que hizo saltar la liebre entre la gente que hace cola en el INEM para buscar empleo. Después de todo esa gente se sienta en sillas de respaldo duro para esperar el turno en la máquina de luces rojas, con ese cuerpo rígido sobre el esqueleto anquilosado que sujeta todos los asientos, que los sujeta con los pies en la tierra y que logra que se huelan la desesperación unos a otros mientras esperan, con la mirada fija en la mañana perdida.
Digo yo que Belloch se moverá ahora con cierta vergüenza para reconocer que tal vez la decisión fue precipitada, seducido como estaba por el diseño innovador que hace parecer el paraíso a una silla, y quizá le avergüence sentarse en sillas ¿baratas?
Pues fíjate que tal vez una silla de 1300 euros, como las que van a poner al fin, multiplicadas por 36 que necesitan no me parece barato tampoco.
Yo los veo más para sillas de plástico y ceniceros del McDonalds.
Claro que uno mira fuera de las fronteras y se encuentra a Palin comprando ropa de lujo para toda la familia. Varias decenas de miles de dólares por encima de los 150 mil dólares admitidos hasta ahora.
Así las cosas esas sillas primeras son una buena opción.
Nos rescatan de la mediocridad. Parecemos mejores de lo que somos.
Jugar por jugar - Joaquín Sabina
Belloch ha paralizado la compra de 36 sillas al módico precio de 2600 euros la unidad. Lo aprobaron como cosa hecha el otro día, pero no me digas por qué se ha montado tremendo revuelo en Zaragoza por el gasto. Si se gasta será porque se puede, vamos digo yo.
La inversión total en sillas ascendía a 96.590,88 euros, que es poca cosa si uno puede asentar sus reales sobre su sobrio estilo italiano. O mejor aún, sentar el culo en una de ellas y lanzar los pies para apoyarlos en otra enfrente, como Aznar en casa Bush. Incluso rizando el rizo, culo en una, pie derecho en otra y pie izquiero en una tercera. Casi kilo y medio (pesetas) espatarrado, como si uno hubiera comprado un coche en vez de tres sillas.
Pero es que a lo mejor, aunque por la foto no lo parece, son de esas que te dan un masajito para reposar la comida, que digo la comida, que esa gente no acude por la tarde, quiero decir el almuerzo. Le pulsas al botón y pasas las últimas 5 horas de la jornada laboral echando un pestañeo.
Aunque su compra motive después que haya que poner también unos lavabos de esos de anuncio, con taza en el excusado incrustada en oro, para que el trasero funcionario cambie la comodidad y acabados italianos por lo mejor de nuestro diseño nacional, a la hora de hacer de vientre, entre vapor de rosas. No vaya a haberse acostumbrado el cuerpo al lujo y al glamour de las nuevas sillas y el aterrizaje de las posaderas sobe un váter convencional, de esos de tapa plástico, desemboque en una baja médica, perfectamente legal y convincente.
Lo que no sé ,es si gastar ese aguinaldo en sillas nos iba a alcanzar para poner algo más en la sala de reuniones o más aún, en todo el edificio administrativo. Que igual era un edificio de esos con los ladrillos colocados en forma de torre humana, con cantidad de huecos para ahorrar ladrillos, levantando una pared igual de alta, con el consiguiente ahorro en aire acondicionado para el verano, que en invierno todo se arregla poniendo guantes y bufanda o poniendo carteles electorales por el lado de dentro, lo que servirá para influir desde ya, subrepticiamente, sobre las visitas además de dar salida a todo ese papel de gran calidad y que caducó con la victoria.
Lo malo es que tengo la sospecha de que el edificio no debía ser de los que le faltara ninguna cosa, sillas si acaso, y sospecho también a estas horas, que tal vez el bullicioso transeúnte aragonés haya llegado a tiempo, con su grito en el cielo, para paralizar la llegada de esas joyas del confort, recate de pasarela, pero no para detener lo que llegó antes en silencio y sin dar canto contra quicio de puerta. Porque no me voy a creer a estas alturas que se compran sillas de medio kilo (en pesetas) para ponerlas alrededor de las mesas de plástico que montan los bares en las terrazas.
Más bien creo que ese edificio se parecía cada vez más a los palacios que dejó Sadam el día que lo apresaron en un zulo de Bagdad.
Dicen los que se quejan que es un despilfarro, porque han descubierto que sí, que estamos en crisis y más que lo vamos a estar. Con pufos sangrando como heridas. Así que la ocurrencia no ha sentado bien, más o menos como si el veterinario nos aconsejara cambiar la dieta del perro por favorecer la vida de sus garrapatas.
Así que Belloch que el otro día aprobó la compra con el fin de invertir en productos italianos para favorecer la relación bilateral, aunque esto no se ha dicho, tiempo al tiempo, ha decidido descartarla ahora por comprar sillas que cuestan la mitad y que ya entonces se le ofrecían. Pero entonces no le parecían los suficientemente caras, o lo que es peor en ese momento no sabía lo que se le iba a venir encima.
Yo que soy muy mío y de pensar lo que me da la "o bama", opino que solamente esta elección, sillas baratas, sillas caras,
báscula a ver que pesa más,
y escoger las caras, de primeras, es razón suficiente para revuelta popular, incendio gobernación y cese como en el fútbol. Que le quede a Belloch el exilio como un retiro dorado donde invertir su patrimonio en sillas.
Pero ahora reconsidera. Gastar CIEN MIL EUROS en sillas quizá no es tan buena idea. Y escoge la otra opción, que ha permanecido esperando callada o quizá fue la que hizo saltar la liebre entre la gente que hace cola en el INEM para buscar empleo. Después de todo esa gente se sienta en sillas de respaldo duro para esperar el turno en la máquina de luces rojas, con ese cuerpo rígido sobre el esqueleto anquilosado que sujeta todos los asientos, que los sujeta con los pies en la tierra y que logra que se huelan la desesperación unos a otros mientras esperan, con la mirada fija en la mañana perdida.
Digo yo que Belloch se moverá ahora con cierta vergüenza para reconocer que tal vez la decisión fue precipitada, seducido como estaba por el diseño innovador que hace parecer el paraíso a una silla, y quizá le avergüence sentarse en sillas ¿baratas?
Pues fíjate que tal vez una silla de 1300 euros, como las que van a poner al fin, multiplicadas por 36 que necesitan no me parece barato tampoco.
Yo los veo más para sillas de plástico y ceniceros del McDonalds.
Claro que uno mira fuera de las fronteras y se encuentra a Palin comprando ropa de lujo para toda la familia. Varias decenas de miles de dólares por encima de los 150 mil dólares admitidos hasta ahora.
Así las cosas esas sillas primeras son una buena opción.
Nos rescatan de la mediocridad. Parecemos mejores de lo que somos.
viernes, 7 de noviembre de 2008
El posturero del Facebook
En el bulevar de los sueños rotos.
Por el bulevar de los sueños rotos - Joaquín Sabina
¿Alguien adivina quién es?
Y no lo soy solo porque he puesto la foto más beckhaniana que tengo, posturero hasta el paroxismo, sino porque estoy en todas partes. Aparezco en todas las búsquedas como por ensalmo. Estoy hecho de magia, ni más ni menos.
Si a uno le da por buscar a Silvio Rodríguez aparezco al cuarto registro de la lista de resultados. ¿Será que tengo algo que ver con él? ¿Soy acaso alguno de los músicos que le acompaña?
Si uno quiere buscar a Ismael Serrano, ahí estoy yo. Aparezco un poco más abajo que el cantante. Lo he convertido en mi telonero. Soy el principio y fin de todas las búsquedas, el punto en común entre todos los cantautores o quién sabe, entre todas las personas.
Me he convertido en el eslabón perdido. Y si se diera el raro caso de que en una búsqueda dentro del baúl que es Facebook no me lanza entre los resultados principales, entonces habrá que empezar por preguntarse si lo buscado en realidad merece la pena.
Quizá se me subasten las estrellas.
Soy la denominación de origen.
La razón de ser,
el visto bueno.
Por el bulevar de los sueños rotos - Joaquín Sabina
¿Alguien adivina quién es?
Y no lo soy solo porque he puesto la foto más beckhaniana que tengo, posturero hasta el paroxismo, sino porque estoy en todas partes. Aparezco en todas las búsquedas como por ensalmo. Estoy hecho de magia, ni más ni menos.
Si a uno le da por buscar a Silvio Rodríguez aparezco al cuarto registro de la lista de resultados. ¿Será que tengo algo que ver con él? ¿Soy acaso alguno de los músicos que le acompaña?
Si uno quiere buscar a Ismael Serrano, ahí estoy yo. Aparezco un poco más abajo que el cantante. Lo he convertido en mi telonero. Soy el principio y fin de todas las búsquedas, el punto en común entre todos los cantautores o quién sabe, entre todas las personas.
Me he convertido en el eslabón perdido. Y si se diera el raro caso de que en una búsqueda dentro del baúl que es Facebook no me lanza entre los resultados principales, entonces habrá que empezar por preguntarse si lo buscado en realidad merece la pena.
Quizá se me subasten las estrellas.
Soy la denominación de origen.
La razón de ser,
el visto bueno.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Digo pese a todo
Quiero bailar un slowly with you, tonight.
Slowly - Luis Eduardo Aute
¿Y por qué pese a todo?
Por que esta es una de esas veces en que vengo sin tener noción alguna sobre lo que voy a escribir. ¿Y por qué vienes? Porque me ocurre como si tuviera un bici estática que costó un trigal, si está ahí habrá que utilizarla. Pero no tengo bici estática, tengo un blog, éste. No costó nada, que uno de estos los está dando blogger y se tiene en 5 minutos mal contados y sólo si el nuevo "escritor de entradas" es curioso a la hora de elegir plantilla. Claro que a la larga tener un rincón de estos se vuelve más importante que un pelotón de bicis estáticas y sin doping. Es la clave de todo, se va haciendo importante con el tiempo.
He intentado encontrar razones en la primera plana de algún periódico, ya se sabe, buscar y encontrar algo que merezca que me pronuncie, a favor, en contra o viceversa, hoy a favor, mañana en contra, según me de, al aire de esta libertad de escribir lo que me parezca. Que en otro tiempo esta libertad mía quizá ya me habría costado un tiro en la sesera, o una tunda de cuidado.
Pero vivo el siglo XXI ahora, y esas cosas ya no pasan (tanto). Además yo aparezco tras un seudónimo, que es ya tanto mío como mi propio nombre. Y nadie me podría reconocer por la calle por como miro desde ahí arriba, porque ahora miro con un cansancio mayor y con una miopía incipiente, que se duerme cada noche al cerrar los ojos.
Pero la verdad es que las noticias no me motivan nada en absoluto. Será porque estoy agotado que iría en taxi hasta la cama, o me dejaría caer de esta silla para dormir en el suelo de cualquier manera, uno de mis ojos ya está en el séptimo cielo así que las dioptrías que estoy empezando a empollar en el fondo de los ojos se me han venido todas al que aún permanece despierto, como en aquellas noches de grupo de teatro en viaje, en que nos juntábamos todos en la misma habitación, con la esperanza de que la noche fuera tan joven como nosotros y que diera para tanto como esperábamos que podía dar. Aunque a la mañana pensáramos que la esperanza era mayor a como resultó a la postre, aunque eso no fuera óbice para volver a imaginar una noche nueva, joven, por vivir. Anhelos de juventud, pesan tan poco que se los lleva el viento.
Escribiría de nuevo sobre Obama, que merece a buen seguro unos cuantos post, y quizá su nombre un día se vuelva como Beckham que por si mismo incita nuevos lectores. Pero la verdad es que hoy no me apetece volver sobre él. Quizá porque me siento un poco como los miembros de su campaña, relajado por el trabajo hecho, y saturado de haberlo vivido tan de cerca y durante tanto tiempo.
Obama acaba de llegar y yo hoy ya me cansé de él.
Creo que voy a ojear los periódicos sin ganas siquiera de leer. Y voy a irme preparando en la idea de que este día se acabó ya. Que estoy pidiendo cama como si viniera de recorrer caminando 50 kilómetros. Vaya suerte de cama, es mía y me va a envolver entero.
De niño me metía en la cama y me tapaba hasta la cabeza. Entonces imaginaba una noche de tempestad, o quizá la inseguridad de este mundo tan inseguro, los rayos quedaban lejos, y los miedos fuera de la cama.
Me sentía la persona más protegida del mundo por donde estaba. Aquella cama era una especie de búnker frente a todo. Era un país sin riesgo de secesión,
era yo blindado.
Slowly - Luis Eduardo Aute
¿Y por qué pese a todo?
Por que esta es una de esas veces en que vengo sin tener noción alguna sobre lo que voy a escribir. ¿Y por qué vienes? Porque me ocurre como si tuviera un bici estática que costó un trigal, si está ahí habrá que utilizarla. Pero no tengo bici estática, tengo un blog, éste. No costó nada, que uno de estos los está dando blogger y se tiene en 5 minutos mal contados y sólo si el nuevo "escritor de entradas" es curioso a la hora de elegir plantilla. Claro que a la larga tener un rincón de estos se vuelve más importante que un pelotón de bicis estáticas y sin doping. Es la clave de todo, se va haciendo importante con el tiempo.
He intentado encontrar razones en la primera plana de algún periódico, ya se sabe, buscar y encontrar algo que merezca que me pronuncie, a favor, en contra o viceversa, hoy a favor, mañana en contra, según me de, al aire de esta libertad de escribir lo que me parezca. Que en otro tiempo esta libertad mía quizá ya me habría costado un tiro en la sesera, o una tunda de cuidado.
Pero vivo el siglo XXI ahora, y esas cosas ya no pasan (tanto). Además yo aparezco tras un seudónimo, que es ya tanto mío como mi propio nombre. Y nadie me podría reconocer por la calle por como miro desde ahí arriba, porque ahora miro con un cansancio mayor y con una miopía incipiente, que se duerme cada noche al cerrar los ojos.
Pero la verdad es que las noticias no me motivan nada en absoluto. Será porque estoy agotado que iría en taxi hasta la cama, o me dejaría caer de esta silla para dormir en el suelo de cualquier manera, uno de mis ojos ya está en el séptimo cielo así que las dioptrías que estoy empezando a empollar en el fondo de los ojos se me han venido todas al que aún permanece despierto, como en aquellas noches de grupo de teatro en viaje, en que nos juntábamos todos en la misma habitación, con la esperanza de que la noche fuera tan joven como nosotros y que diera para tanto como esperábamos que podía dar. Aunque a la mañana pensáramos que la esperanza era mayor a como resultó a la postre, aunque eso no fuera óbice para volver a imaginar una noche nueva, joven, por vivir. Anhelos de juventud, pesan tan poco que se los lleva el viento.
Escribiría de nuevo sobre Obama, que merece a buen seguro unos cuantos post, y quizá su nombre un día se vuelva como Beckham que por si mismo incita nuevos lectores. Pero la verdad es que hoy no me apetece volver sobre él. Quizá porque me siento un poco como los miembros de su campaña, relajado por el trabajo hecho, y saturado de haberlo vivido tan de cerca y durante tanto tiempo.
Obama acaba de llegar y yo hoy ya me cansé de él.
Creo que voy a ojear los periódicos sin ganas siquiera de leer. Y voy a irme preparando en la idea de que este día se acabó ya. Que estoy pidiendo cama como si viniera de recorrer caminando 50 kilómetros. Vaya suerte de cama, es mía y me va a envolver entero.
De niño me metía en la cama y me tapaba hasta la cabeza. Entonces imaginaba una noche de tempestad, o quizá la inseguridad de este mundo tan inseguro, los rayos quedaban lejos, y los miedos fuera de la cama.
Me sentía la persona más protegida del mundo por donde estaba. Aquella cama era una especie de búnker frente a todo. Era un país sin riesgo de secesión,
era yo blindado.
martes, 4 de noviembre de 2008
Obama
Yo no te culpo a ti de que la vida
nos marque dos caminos tan opuestos.
Culpable - Joaquín Sabina
Pues hoy es el día en que Obama gana las elecciones y que nosotros lo veamos. Yo me Obamado en la misma medida en que utilizo este rato frente al ordenador para dejar de ir a la piscina sin sentirme culpable luego.
¡Pero es que hace tanto frío! ¡Y es tan de noche!
Que se haga de noche tan temprano es lo que llevo peor. Mis días no sirven para nada, y a estas horas ya le estoy echando la persiana de cierre, y ya sé que eso no se puede consentir, que quedan muchas horas aprovechables, que es muy temprano todavía.
Quizá hoy todo sea diferente, para empezar me quedo un rato por aquí contando alguna chorrada de esas que se me ocurren, luego veo el fútbol en Antena 3, Liverpool contra el Atlético de Madrid, para oír al comentarista radiarnos los sorteos por teléfono y sms a los que se han abonado todos los canales, debe ser una mina, y es que no hay crisis para la gente que aspira al coche, a los 1500 euros o a la entrada al palco VIP de un estadio de fútbol si solo cuesta 30 céntimos, un euro o euro y medio, que no sé yo. Montañas de dinero deben hacerse por este medio, porque están a todas horas dándonos la tabarra con los números a los que podemos dirigirnos. Y yo lo hice en una ocasión, lo admito. Pero es justo porque yo también quiero sentir esa posibilidad vibrando en el tiempo hasta que anuncian el nombre de otra persona que es cuñado de algún cámara o suegra del apuntador, que ahora no se llama apuntador sino director del programa de marras, y por tenerla contenta.
Este de los partidos de Antena 3 además de ser un paliza de cuidado, aprovecha los ratos en que el balón no está en juego, por ejemplo en un saque de banda para leernos al detalle la programación de la cadena por si nos queremos quedar después a ver alguna de sus series, marca de la casa, claro que él es más lento en contarnos trama y personajes que los futbolistas en recuperar el balón y sacar de forma que nos pasamos el tiempo aprendiendo la programación de Antena 3 que en mi caso es aprender algo que seguro no veré.
Tras el partido sintonizaré con uno de esos apasionantes documentales sobre la muy apasionante figura de Obama que paradojas de la vida va a dar a Estados Unidos un presidente que se llama Husein, lo que parece una burla del destino, del fantasma del dictador que se reencarna nada más que en el nombre. O quizá vea uno de esos desesperados como los años perdidos del pasado sobre la desesperada figura de John McCain, que tiene más difícil ganar que elevar los brazos por encima de la cabeza.
Yo ya dije hace mucho tiempo que algo falla en un país si se escoge de presidente de gobierno a un padre para coger unos años más tarde a su propio hijo. No creo que ocurriera esto ni siquiera en Andorra, pero ¡en un país de 250 millones de habitantes! No puede ser. Y no eran precisamente los inventores de la penicilina...
Sin embargo ocurre. Por eso yo tampoco sería partidario de escoger como presidente a alguien que según cuentan, ve tú a saber si es verdad, fue torturado por los vietnamitas. Pues es seguro que el cerebro no ha de olvidar nada de eso, y así ante la presión el hombre echa humo por el cráneo cuellicorto como un bufido y toma decisiones equivocadas. Dice que suspende la campaña y se va al congreso como un salvador de la economía en la que dice confiar, y la economía se despeña por un barranco, y los congresistas le cogen ojeriza, hasta los de su propio partido, y creen que molesta, y le echan a Bush abajo todas sus propuestas en primer término. Aunque luego se las terminan aceptando, quizá porque este muerto no está muy vivo, sino muy muerto.
Por lo que cuentan casi nada de lo que ha hecho McCain en la campaña le ha favorecido. Sí escogió a la Palin que es muy guapa y se gasta mucho en ropa, pero su efervescencia pasó, porque el tema se puso serio, y uno quiere reírse de sus políticos en tiempos de bonanza económica, porque al final por ellos en general no albergamos ningún respeto, así que terminamos escogiendo al que mejor imitan las marionetas para tener ingeniosos diálogos entre ellos por más tiempo. Claro que cuando la Palin va por la vida como ciudadana media americana, ignorante de todo y a uno le dicen que el tema está jodido y más que lo va a estar entonces la caricatura que es nos parece menos graciosa. Y las rebeldías de expulsar del cuerpo de policía haciendo chanchullos al marido de la hermana y demás cosas nos van haciendo menos gracia. Pues si ésta hace esas corruptelas a pequeña escala en un estado de poca importancia como Alaska, que no hará como presidenta del país, junto al despacho oval.
Si soy sincero creo que nunca estuvo tan claro un favorito, y no será ninguna sorpresa que Obama gané esta noche por goleada. Después de todo, con lo mala que es en si misma la raza de los políticos, y digo para la humanidad, éste Obama es político sin parecerlo. Precisamente por lo bueno que es. Listo, sereno y con el carisma de Hamilton maldita sea, aunque a este último no se lo perdonemos y a Obama sí.
Yo creo que el éxito está servido. Me queda una sola duda, y lo digo pensando en los americanos, que los hay que nacen con el corazón conservador y serían capaces de votar el tronco de un árbol o un arbusto (a McCain) por no votar a un demócrata, de forma que no importan las personas sino el signo del voto. Y no digo que todos sean así, pero algunos lo son. Aunque quizá ya nadie fuera a repetir con George Bush, el descerebrado. Que es como un niño pequeño borrachuzo. Le dieron un país reluciente y los deshizo como a un muñeco de esos a los que tirando con fuerza se le pueden arrancar los brazos. Ahora se irá dejando el país arrasado a su rancho a vivir de rentas, con el sombrerito de cow-boy hundido hasta el cuello como aquellos dibujos del mejicano que se pasaba la vida durmiendo. Pero se trata nada más de las consecuencias de poner en sus manos tanta responsabilidad, que bastante responsabilidad es para alguien de su pelaje lograr mantenerse sobrio durante unos años, pero no le pidas más. En verdad creo que no es responsable de sus desatinos, con Bush ocurre lo mismo que si le das al hijo las cerillas después de haber bañado el salón con gasolina. Él no quería hacerlo, pero era tan fácil...
Decía que me queda solamente una duda. ¿Y si Obama fuera blanco?
Entonces yo creo que a estas alturas de tan abismal diferencia entre candidatos McCain ya se habría dado de baja en el concurso por el sillón. ¿Hay una sola cosa en que McCain sea mejor que Obama? ¿Algo que no sea superchería o mera presunción?
McCain juega las cartas del miedo, de las conexiones imposibles, del comandante en jefe, que curioso lo importante que es para todos ellos esta figura, quizá porque creen que están hechos para la guerra en vez de para la paz, y quieren un presidente que se pueda disfrazar de paracaidista marcando paquete en el portaviones como si estuvieran en mitad del rodaje de Top Gun, hay que ver lo poco que aprenden. Juega a ser la carta republicana, aunque sea tan mediocre, si quieres votar según la tradición de lo que has sido hasta hoy, si quieres honrar a los que vivieron antes que tú, yo soy quien va por los republicanos, quizá peor de lo hubo antes (antes de Bush, me refiero), pero el único que hay ahora y al único que puedes votar republicano. Y juega por fin la carta del color, aunque esto último no lo diga. Está flotando en el aire, es algo sibilino, inadvertido. En el fondo espera que cuando el votante se aproxime a la mesa para votar, en le momento crucial prevalezca el miedo a tener un gobernante negro que se apellida Husein.
No le mejora en nada. Al contrario; pero es blanco.
nos marque dos caminos tan opuestos.
Culpable - Joaquín Sabina
Pues hoy es el día en que Obama gana las elecciones y que nosotros lo veamos. Yo me Obamado en la misma medida en que utilizo este rato frente al ordenador para dejar de ir a la piscina sin sentirme culpable luego.
¡Pero es que hace tanto frío! ¡Y es tan de noche!
Que se haga de noche tan temprano es lo que llevo peor. Mis días no sirven para nada, y a estas horas ya le estoy echando la persiana de cierre, y ya sé que eso no se puede consentir, que quedan muchas horas aprovechables, que es muy temprano todavía.
Quizá hoy todo sea diferente, para empezar me quedo un rato por aquí contando alguna chorrada de esas que se me ocurren, luego veo el fútbol en Antena 3, Liverpool contra el Atlético de Madrid, para oír al comentarista radiarnos los sorteos por teléfono y sms a los que se han abonado todos los canales, debe ser una mina, y es que no hay crisis para la gente que aspira al coche, a los 1500 euros o a la entrada al palco VIP de un estadio de fútbol si solo cuesta 30 céntimos, un euro o euro y medio, que no sé yo. Montañas de dinero deben hacerse por este medio, porque están a todas horas dándonos la tabarra con los números a los que podemos dirigirnos. Y yo lo hice en una ocasión, lo admito. Pero es justo porque yo también quiero sentir esa posibilidad vibrando en el tiempo hasta que anuncian el nombre de otra persona que es cuñado de algún cámara o suegra del apuntador, que ahora no se llama apuntador sino director del programa de marras, y por tenerla contenta.
Este de los partidos de Antena 3 además de ser un paliza de cuidado, aprovecha los ratos en que el balón no está en juego, por ejemplo en un saque de banda para leernos al detalle la programación de la cadena por si nos queremos quedar después a ver alguna de sus series, marca de la casa, claro que él es más lento en contarnos trama y personajes que los futbolistas en recuperar el balón y sacar de forma que nos pasamos el tiempo aprendiendo la programación de Antena 3 que en mi caso es aprender algo que seguro no veré.
Tras el partido sintonizaré con uno de esos apasionantes documentales sobre la muy apasionante figura de Obama que paradojas de la vida va a dar a Estados Unidos un presidente que se llama Husein, lo que parece una burla del destino, del fantasma del dictador que se reencarna nada más que en el nombre. O quizá vea uno de esos desesperados como los años perdidos del pasado sobre la desesperada figura de John McCain, que tiene más difícil ganar que elevar los brazos por encima de la cabeza.
Yo ya dije hace mucho tiempo que algo falla en un país si se escoge de presidente de gobierno a un padre para coger unos años más tarde a su propio hijo. No creo que ocurriera esto ni siquiera en Andorra, pero ¡en un país de 250 millones de habitantes! No puede ser. Y no eran precisamente los inventores de la penicilina...
Sin embargo ocurre. Por eso yo tampoco sería partidario de escoger como presidente a alguien que según cuentan, ve tú a saber si es verdad, fue torturado por los vietnamitas. Pues es seguro que el cerebro no ha de olvidar nada de eso, y así ante la presión el hombre echa humo por el cráneo cuellicorto como un bufido y toma decisiones equivocadas. Dice que suspende la campaña y se va al congreso como un salvador de la economía en la que dice confiar, y la economía se despeña por un barranco, y los congresistas le cogen ojeriza, hasta los de su propio partido, y creen que molesta, y le echan a Bush abajo todas sus propuestas en primer término. Aunque luego se las terminan aceptando, quizá porque este muerto no está muy vivo, sino muy muerto.
Por lo que cuentan casi nada de lo que ha hecho McCain en la campaña le ha favorecido. Sí escogió a la Palin que es muy guapa y se gasta mucho en ropa, pero su efervescencia pasó, porque el tema se puso serio, y uno quiere reírse de sus políticos en tiempos de bonanza económica, porque al final por ellos en general no albergamos ningún respeto, así que terminamos escogiendo al que mejor imitan las marionetas para tener ingeniosos diálogos entre ellos por más tiempo. Claro que cuando la Palin va por la vida como ciudadana media americana, ignorante de todo y a uno le dicen que el tema está jodido y más que lo va a estar entonces la caricatura que es nos parece menos graciosa. Y las rebeldías de expulsar del cuerpo de policía haciendo chanchullos al marido de la hermana y demás cosas nos van haciendo menos gracia. Pues si ésta hace esas corruptelas a pequeña escala en un estado de poca importancia como Alaska, que no hará como presidenta del país, junto al despacho oval.
Si soy sincero creo que nunca estuvo tan claro un favorito, y no será ninguna sorpresa que Obama gané esta noche por goleada. Después de todo, con lo mala que es en si misma la raza de los políticos, y digo para la humanidad, éste Obama es político sin parecerlo. Precisamente por lo bueno que es. Listo, sereno y con el carisma de Hamilton maldita sea, aunque a este último no se lo perdonemos y a Obama sí.
Yo creo que el éxito está servido. Me queda una sola duda, y lo digo pensando en los americanos, que los hay que nacen con el corazón conservador y serían capaces de votar el tronco de un árbol o un arbusto (a McCain) por no votar a un demócrata, de forma que no importan las personas sino el signo del voto. Y no digo que todos sean así, pero algunos lo son. Aunque quizá ya nadie fuera a repetir con George Bush, el descerebrado. Que es como un niño pequeño borrachuzo. Le dieron un país reluciente y los deshizo como a un muñeco de esos a los que tirando con fuerza se le pueden arrancar los brazos. Ahora se irá dejando el país arrasado a su rancho a vivir de rentas, con el sombrerito de cow-boy hundido hasta el cuello como aquellos dibujos del mejicano que se pasaba la vida durmiendo. Pero se trata nada más de las consecuencias de poner en sus manos tanta responsabilidad, que bastante responsabilidad es para alguien de su pelaje lograr mantenerse sobrio durante unos años, pero no le pidas más. En verdad creo que no es responsable de sus desatinos, con Bush ocurre lo mismo que si le das al hijo las cerillas después de haber bañado el salón con gasolina. Él no quería hacerlo, pero era tan fácil...
Decía que me queda solamente una duda. ¿Y si Obama fuera blanco?
Entonces yo creo que a estas alturas de tan abismal diferencia entre candidatos McCain ya se habría dado de baja en el concurso por el sillón. ¿Hay una sola cosa en que McCain sea mejor que Obama? ¿Algo que no sea superchería o mera presunción?
McCain juega las cartas del miedo, de las conexiones imposibles, del comandante en jefe, que curioso lo importante que es para todos ellos esta figura, quizá porque creen que están hechos para la guerra en vez de para la paz, y quieren un presidente que se pueda disfrazar de paracaidista marcando paquete en el portaviones como si estuvieran en mitad del rodaje de Top Gun, hay que ver lo poco que aprenden. Juega a ser la carta republicana, aunque sea tan mediocre, si quieres votar según la tradición de lo que has sido hasta hoy, si quieres honrar a los que vivieron antes que tú, yo soy quien va por los republicanos, quizá peor de lo hubo antes (antes de Bush, me refiero), pero el único que hay ahora y al único que puedes votar republicano. Y juega por fin la carta del color, aunque esto último no lo diga. Está flotando en el aire, es algo sibilino, inadvertido. En el fondo espera que cuando el votante se aproxime a la mesa para votar, en le momento crucial prevalezca el miedo a tener un gobernante negro que se apellida Husein.
No le mejora en nada. Al contrario; pero es blanco.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Hamilton y el Santander
Infinita pobreza.
Tristeza maleza - Manu Chao
Tengo que reconocer que aún soy capaz de sorprenderme conmigo mismo. Mira que tengo una pila años y aún no me conozco del todo. Soy como la X, todavía una incógnita.
Así que quien me iba a decir que ayer iba a terminar gritándole a la tele aquello de
-¡Jódete!
Y haciendo con el brazuco una de esas butifarras que Chuster tiene reservadas para los inquilinos visitantes del Bernabeu.
Y no es que yo la hubiera tomado con mi tele, por más que haya razones para ello, que no se pone de acuerdo con el TDT para mostrar esa cantidad de canales que nos prometían por dejar el canal analógico, y solamente me dejar ver la primera, la dos y un par de canales sin importancia de Televisión española, es decir, sigo sin noticias de la Sexta, esto es del fútbol, salvedad hecha gracias a mis amigos los chinos, que dan todos los partidos a través de una ventanita en Internet, ni tampoco conozco el canal ese de Neox de Antena 3, que creo que da todas las noches un capítulo de los Simpson repetido.
Pero en realidad mi revancha no venía en contra de la tele. Bastante es que aún enciende y no se me ha averiado como el 50% de los grifos de mi casa. La butifarra y los exabruptos eran para Lewis Hamilton en el momento en que Sebastian Vettel le pasaba a falta de dos vueltas.
Que veía al alemán yendo sobre raíles, con precisión en cada curva, y al inglés hecho un manojo de nervios y a punto de perder el control del coche. Claro que el pobre se lo estaba haciendo en los pañales que se pone en ese trajecito tan publicitario. ¡Dos años seguidos palmando 7 puntos en la última carrera! ¡Hay que ser más cenizo que el Xuac para llegar a tanto!
Pero fíjate que yo creía que me daba más o menos igual. Después de todo yo pensaba que el chaval no me caía tan mal. Hasta que me di cuenta de que le estaba gritando a la tele entre alaridos. Entonces lo vi claro. Habría puesto dinero de mi bolsillo porque Hamilton hubiera hecho sexto. Con ese Ron Dennis y el de los motores Mercedes gritando
- ¡Coge a Glock! ¡Tienes que pasarlo!
Desesperados en plata, aterrados y muy vodafones.
Que es lo mismo que decía el otro:
- Trata de arrancarlo. Por Dios, trata de arrancarlo.
Lo que pasa es que ellos tuvieron la suerte de que Glock iba como en un coche de calle, con sus lisísimos neumáticos resbalando por la pista de baile, y pudo pasarlo aunque nadie lo creyera, ya que nosotros mirábamos fijamente a Vettel que era del todo inaccesible, como diciéndole chaval, tendrás mucho coche, pero aquí hay mucho conductor.
Así que ayer me llevé un buen planchazo. Mi gozo en un pozo cuando me dijeron que el británico era quinto y por tanto el campeón. Y mira que a mí Massa tampoco me dice nada. Que no le tengo por un gran piloto ni me cae especialmente simpático. Por eso mi sorpresa al descubrirme tan hincha del equipo contrario, el que sea. Yo que soy más bien tranquilo, y que no digo tacos ni dándome en el dedo con un martillo. O eso creí. Que acabé el día con un soniquete muy tonto:
- Vaya putada.
Leí unas declaraciones de Hamilton en que afirmaba que dejó el Reino Unido porque no podía salir de casa sin que lo reconocieran. Que el Santander tiene empapeladas sus oficinas del Inglaterra con sus posters de su careto y efigies de su fígura. Lo mismito que aquí en España. Que si preguntas en una oficina te dirán que no saben ni quién es. Es el truco que consigue que el que mira la mano izquierda no sepa que es lo que tienes en la derecha.
Aquí en España el Santander de Botín parece totalmente desvinculado de la fórmula uno. Sí se ve sus letreros en las carreras, pero no tiene casi peso, porque han enseñado a la gente a mirar sin ver. Hamilton lleva en el pecho el nombre del banco, pero es como si no lo llevara. Me consta que no fueron pocos en Asturias, y por extensión en este país que acoge los triunfos de Nadal en Wimbledon o Roland Garros que son solamente de él y de nadie más, como si fueran un poco de cada uno de nosotros, así abundaron los que amenazaban con cambiar de banco si el Santander proseguía patrocinando al máximo adversario de alguien de la terrina, como Fernando Alonso.
Así que han conseguido hacer a Hamilton invisible aquí. Allí tienen las oficinas rematadas con papel de su sonrisa profidén. Está por todas partes, dice él. Y en esta realidad cotidiana lo más que se han atrevido es a mostrar en su anuncio de OpenBank un fórmula 1 difuminado, como de fondo. Quieren jugar las cartas de su preponderancia en el equipo puntero de la Fórmula 1, pero tímidamente. Por supuesto el fulano que aparece a los mandos no es Hamilton, al que le canta el casco, sino quizá Kovalainen o De la Rosa. Estoy seguro de que hubieran tirado más de el piloto de pruebas en la tele, después de todo De la Rosa es seguramente uno de los pilotos más cabales de la F1, pero era demasiado arriesgado poner el foco sobre un piloto que no es el oficial, pues los cerebros de sus clientes podrían hilar los puntos que llevan hasta Hamilton, contrario feroz. ¿Y quién querría saber a las claras que tu banco mantiene el nivel de vida de tu enemigo personal?
Es por eso que el Santander no habrá pagado prensa hoy en España para darle las gracias por el triunfo, ni para felicitarle. Por mucho de que su patrocinio le esté pagando el sueldo, han logrado disimularlo.
Ahora en los tiempos de crisis han ingeniado un anuncio que siguiendo directrices de arriba nos presenta a un cliente que lleva todos sus ahorros al Santander precisamente, por ver si los puede meter en algo que recomiende el Banif. Y se queda mirando desde la puerta hasta que encuentra unos ojos "lo suficientemente amables", es decir, queda mirando un buen rato descartando miradas de odio hasta que encontró a alguien no mirara con inquina ni recóndito rencor, simplemente porque el actor acaba de levantar los ojos de los folios y le cuesta fijar la vista, para proponerle entonces que se haga digno de toda su confianza. Y se hace al instante, esbozando algo que quiere ser una sonrisa, pues el empleado lleva la corbata roja que llevan todos en los anuncios por mandamiento divino, que salen muy sonrientes en los pósteres porque anudada la corbata al cuello, actúa como la capa de Superman, vuelve al hombre super hombre, y es que el Santander es un poco como una secta de replicantes.
Por eso en el anuncio se nos dice que no solo se van a hacer cargo de los esfuerzos en ahorrar de toda la vida del inoportuno visitante, sino que harán crecer la confianza para siempre. Más o menos lo mismo que te diría Nueva Acrópolis para que vuelvas a una de sus charlas sobre Egipto y los misterios de la vida.
Lo hacen todo muy didáctico, como enseñar una foto de Hamilton con Santander escrito en la pechera y hacer parecer que aquí odian lo que allí aman. Son capaces de convencernos de cualquier cosa precisamente porque nos tratan como si tuviéramos 4 años.
A mí el anuncio me da un poco de grima. Y ellos un poco de miedo.
Tristeza maleza - Manu Chao
Tengo que reconocer que aún soy capaz de sorprenderme conmigo mismo. Mira que tengo una pila años y aún no me conozco del todo. Soy como la X, todavía una incógnita.
Así que quien me iba a decir que ayer iba a terminar gritándole a la tele aquello de
-¡Jódete!
Y haciendo con el brazuco una de esas butifarras que Chuster tiene reservadas para los inquilinos visitantes del Bernabeu.
Y no es que yo la hubiera tomado con mi tele, por más que haya razones para ello, que no se pone de acuerdo con el TDT para mostrar esa cantidad de canales que nos prometían por dejar el canal analógico, y solamente me dejar ver la primera, la dos y un par de canales sin importancia de Televisión española, es decir, sigo sin noticias de la Sexta, esto es del fútbol, salvedad hecha gracias a mis amigos los chinos, que dan todos los partidos a través de una ventanita en Internet, ni tampoco conozco el canal ese de Neox de Antena 3, que creo que da todas las noches un capítulo de los Simpson repetido.
Pero en realidad mi revancha no venía en contra de la tele. Bastante es que aún enciende y no se me ha averiado como el 50% de los grifos de mi casa. La butifarra y los exabruptos eran para Lewis Hamilton en el momento en que Sebastian Vettel le pasaba a falta de dos vueltas.
Que veía al alemán yendo sobre raíles, con precisión en cada curva, y al inglés hecho un manojo de nervios y a punto de perder el control del coche. Claro que el pobre se lo estaba haciendo en los pañales que se pone en ese trajecito tan publicitario. ¡Dos años seguidos palmando 7 puntos en la última carrera! ¡Hay que ser más cenizo que el Xuac para llegar a tanto!
Pero fíjate que yo creía que me daba más o menos igual. Después de todo yo pensaba que el chaval no me caía tan mal. Hasta que me di cuenta de que le estaba gritando a la tele entre alaridos. Entonces lo vi claro. Habría puesto dinero de mi bolsillo porque Hamilton hubiera hecho sexto. Con ese Ron Dennis y el de los motores Mercedes gritando
- ¡Coge a Glock! ¡Tienes que pasarlo!
Desesperados en plata, aterrados y muy vodafones.
Que es lo mismo que decía el otro:
- Trata de arrancarlo. Por Dios, trata de arrancarlo.
Lo que pasa es que ellos tuvieron la suerte de que Glock iba como en un coche de calle, con sus lisísimos neumáticos resbalando por la pista de baile, y pudo pasarlo aunque nadie lo creyera, ya que nosotros mirábamos fijamente a Vettel que era del todo inaccesible, como diciéndole chaval, tendrás mucho coche, pero aquí hay mucho conductor.
Así que ayer me llevé un buen planchazo. Mi gozo en un pozo cuando me dijeron que el británico era quinto y por tanto el campeón. Y mira que a mí Massa tampoco me dice nada. Que no le tengo por un gran piloto ni me cae especialmente simpático. Por eso mi sorpresa al descubrirme tan hincha del equipo contrario, el que sea. Yo que soy más bien tranquilo, y que no digo tacos ni dándome en el dedo con un martillo. O eso creí. Que acabé el día con un soniquete muy tonto:
- Vaya putada.
Leí unas declaraciones de Hamilton en que afirmaba que dejó el Reino Unido porque no podía salir de casa sin que lo reconocieran. Que el Santander tiene empapeladas sus oficinas del Inglaterra con sus posters de su careto y efigies de su fígura. Lo mismito que aquí en España. Que si preguntas en una oficina te dirán que no saben ni quién es. Es el truco que consigue que el que mira la mano izquierda no sepa que es lo que tienes en la derecha.
Aquí en España el Santander de Botín parece totalmente desvinculado de la fórmula uno. Sí se ve sus letreros en las carreras, pero no tiene casi peso, porque han enseñado a la gente a mirar sin ver. Hamilton lleva en el pecho el nombre del banco, pero es como si no lo llevara. Me consta que no fueron pocos en Asturias, y por extensión en este país que acoge los triunfos de Nadal en Wimbledon o Roland Garros que son solamente de él y de nadie más, como si fueran un poco de cada uno de nosotros, así abundaron los que amenazaban con cambiar de banco si el Santander proseguía patrocinando al máximo adversario de alguien de la terrina, como Fernando Alonso.
Así que han conseguido hacer a Hamilton invisible aquí. Allí tienen las oficinas rematadas con papel de su sonrisa profidén. Está por todas partes, dice él. Y en esta realidad cotidiana lo más que se han atrevido es a mostrar en su anuncio de OpenBank un fórmula 1 difuminado, como de fondo. Quieren jugar las cartas de su preponderancia en el equipo puntero de la Fórmula 1, pero tímidamente. Por supuesto el fulano que aparece a los mandos no es Hamilton, al que le canta el casco, sino quizá Kovalainen o De la Rosa. Estoy seguro de que hubieran tirado más de el piloto de pruebas en la tele, después de todo De la Rosa es seguramente uno de los pilotos más cabales de la F1, pero era demasiado arriesgado poner el foco sobre un piloto que no es el oficial, pues los cerebros de sus clientes podrían hilar los puntos que llevan hasta Hamilton, contrario feroz. ¿Y quién querría saber a las claras que tu banco mantiene el nivel de vida de tu enemigo personal?
Es por eso que el Santander no habrá pagado prensa hoy en España para darle las gracias por el triunfo, ni para felicitarle. Por mucho de que su patrocinio le esté pagando el sueldo, han logrado disimularlo.
Ahora en los tiempos de crisis han ingeniado un anuncio que siguiendo directrices de arriba nos presenta a un cliente que lleva todos sus ahorros al Santander precisamente, por ver si los puede meter en algo que recomiende el Banif. Y se queda mirando desde la puerta hasta que encuentra unos ojos "lo suficientemente amables", es decir, queda mirando un buen rato descartando miradas de odio hasta que encontró a alguien no mirara con inquina ni recóndito rencor, simplemente porque el actor acaba de levantar los ojos de los folios y le cuesta fijar la vista, para proponerle entonces que se haga digno de toda su confianza. Y se hace al instante, esbozando algo que quiere ser una sonrisa, pues el empleado lleva la corbata roja que llevan todos en los anuncios por mandamiento divino, que salen muy sonrientes en los pósteres porque anudada la corbata al cuello, actúa como la capa de Superman, vuelve al hombre super hombre, y es que el Santander es un poco como una secta de replicantes.
Por eso en el anuncio se nos dice que no solo se van a hacer cargo de los esfuerzos en ahorrar de toda la vida del inoportuno visitante, sino que harán crecer la confianza para siempre. Más o menos lo mismo que te diría Nueva Acrópolis para que vuelvas a una de sus charlas sobre Egipto y los misterios de la vida.
Lo hacen todo muy didáctico, como enseñar una foto de Hamilton con Santander escrito en la pechera y hacer parecer que aquí odian lo que allí aman. Son capaces de convencernos de cualquier cosa precisamente porque nos tratan como si tuviéramos 4 años.
A mí el anuncio me da un poco de grima. Y ellos un poco de miedo.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Sin crisis
Si yo fuera Maradona, viviría como él.
La vida tómbola - Manu Chao
¿Qué me digan a mí dónde está la crisis? Todo invento de los periódicos. Que no saben que contar y se la inventan. Como hablar de Raúl ya resulta cansino se inventan la crisis e influyen a la bolsa, que es como una persona indecisa entre comprar un tambor de Ariel o de Colón. Y claro, si la bolsa le dices que entre bien o mal las cosas pintan mal, cosa que ocurre siempre sin importar siglo, entonces se pilla un resfriado tan gordo que ya no quiere salir de casa para nada. Como las personas que tienen agorafobia, o esas otras que de una pizquita hacen una montaña de problemas. Y es que no hay que creer todo lo que nos cuentan. Que no irán las cosas tan mal cuando uno puede estirar los euros y que den para tanto.
Ya sé que alguien dirá que dan para menos que las pesetas, pero esa gente vive anclada en el pasado, porque yo no digo que ahora no paguemos por casi todo un 60% más, pero eso es anecdótico, una persona de su tiempo no se quedaría en esos detalles sin importancia. Pregunta a un niño de 6 años a ver que te cuenta de las pesetas. Nada de nada, porque el nano sabe en que siglo está viviendo, y eso de las pesetas le suena a cuentos del abuelo cebolleta. Y es verdad además, porque aunque pueda parecer que no hemos sacado ninguna ventaja con el cambio es solo superficialmente. ¿Y la tira de viajes que puedes hacer a sitios distintos sin cambiar moneda? Que antes igual llegabas a un sitio y tenías que hacer cola para que convirtieran nuestras pesetas en algo de más peso, que nuestra moneda era poquica cosa comparada con el dólar y casi contra cualquiera, a excepción de las liras italianas, que eran menos aún, pero es que los italianos son como nosotros y su moneda no era sino la peseta devaluada. Asi que para empezar nos hemos ahorrado las esperas en destino para cambiar moneda, que me dirás si era buen modo de empezar las vacaciones haciendo colas para ver además que te sisaban parte en comisiones del todo injustificadas. Y para quien cambiaba antes de salir más de lo mismo. Luego regresaba con cantidad de moneda extranjera inservible, y se te mezclaba con nuestras pesetas y aquello era un horror, porque no lograbas desembarazarte de ellas a no ser que tuvieras un sobrino que las coleccionase, y te ponías de mal humor, y a la larga terminaba intoxicándote el recuerdo del viaje, por culpa de las monedas extranjeras, mira si eran perras.
Ahora viajas a cualquier lado y tus euros te están dando prestigio alla donde vayas. Que hasta el dólar dobla el espinazo como la reina de Inglaterra frente a la duquesa de Alba. Nos ha dotado de una seguridad frente a los otros que no teníamos. Que antes parecíamos el primer país de Africa y ahora somos la octava potencia mundial, merecedores de estar allá donde se debata de economía, aportando nuestras soluciones a la crisis del mismo modo que logramos entender que el café ahora salga por casi 200 pesetas de las de antes. Será que ahora traerlo de Colombia sin que entre en la partida ninguna saca de cocaína cuesta más. Normal, pagamos en euros que son moneda de más fuste, donde va a parar. Basta comparar la moneda pequeñaja que teníamos de doscientas pesetas, que sí, muy cuca y muy bien terminadita, pero no será mejor el euro, que es la moneda que tenemos a cambio, con esa aleación de colores plata y oro. Que no da alergía a nadie ya que nadie se quejó de tener demasiadas.
Yo voy por el mundo ahora con mucho más aplomo. Y no soy de llevar el bolsillo lleno de monedas, que las más de las veces me toca mandar mensajero para pagar mis cafés, pero yo voy con la VISA que se entiende mejor con el euro que con cualquiera. Y estoy dispuesta a pagar en el extranjero entregando la tarjeta reluciente al tiempo que aclaro "en euros por favor". Porque el euro es la moneda que nos salva de ser más vulgares.
Alguien dirá que esto del euro tiene que ver con la crisis que nos cuentan. Pero ¿dónde está la crisis? Ayer compré dos billetes de avión para Sestea desde Madrid a Santander. ¿Alguien adivina el precio de la ida y vuelta?
No hace falta, ya lo digo yo. 1 euro con 92 céntimos.
¿A ver cuando en el pasado pudimos viajar 600 kilómetros por 319 pesetas? Y en una hora oiga, que no se trata de ir tirando de un carro ni empujando cuesta arriba un autobús. Así que no vengan ahora a contarme que hay crisis ni que todo está disparado. Que viajar en avión cuesta menos de dos euros. Así que si surge alguna contrariedad uno no anula el viaje, pasa de cogerlo y en paz. Con chulería incluso, a tomar viento el vuelo, y nunca mejor dicho.
A mí esto me ha cambiado la vida, y lo veo todo con optimismo renovado. Me creo capaz de cualquier cosa. Aunque ahora mido las cosas por el valor de los vuelos. Mi moneda ya no es el euro, sino el vuelo.
Así puedo contar que me he comprado una bolsa de arroz negro, echar a la sartén, remover y listo por algo más de dos viajes Madrid-Santander ida y vuelta. Es decir por 4 viajes de avión.
Y luego dirán que sube el carburante, y que las compañías aéreas tienen problemas. A otro perro con ese hueso. ¿O es que ahora Ryanair vuela con los depósitos llenos de agua?
Que digo yo que aunque así fuera, por el precio de una botellaja de agua uno puede irse por lo menos hasta Burgos, aunque hacen falta ganas, con el frío que hace.
Yo creo que no debemos creer ni una palabra de lo de que hay crisis. Son solamente ganas para dar que hablar. Es como lo de McCain y Palin, en realidad no hay bipartidismo, estos dos son hombres de paja, solamente para hacer bulto. Es claro que no van a ganar. Así que hemos de temer la llegada de Obama porque en realidad es la única alternativa plausible. Ha hecho campaña contra Coco y Doña Rogelia, no podrían gobernar porque no podrían haber ganado nunca, todo fue puro entretenimiento, una cortina de humo nada más.
Pero yo ya no tengo temor con Obama, no puede ser peor que Bush ni comiendo galletas.
Además éste lleva escritos dos libros.
Para mí bastante.
La vida tómbola - Manu Chao
¿Qué me digan a mí dónde está la crisis? Todo invento de los periódicos. Que no saben que contar y se la inventan. Como hablar de Raúl ya resulta cansino se inventan la crisis e influyen a la bolsa, que es como una persona indecisa entre comprar un tambor de Ariel o de Colón. Y claro, si la bolsa le dices que entre bien o mal las cosas pintan mal, cosa que ocurre siempre sin importar siglo, entonces se pilla un resfriado tan gordo que ya no quiere salir de casa para nada. Como las personas que tienen agorafobia, o esas otras que de una pizquita hacen una montaña de problemas. Y es que no hay que creer todo lo que nos cuentan. Que no irán las cosas tan mal cuando uno puede estirar los euros y que den para tanto.
Ya sé que alguien dirá que dan para menos que las pesetas, pero esa gente vive anclada en el pasado, porque yo no digo que ahora no paguemos por casi todo un 60% más, pero eso es anecdótico, una persona de su tiempo no se quedaría en esos detalles sin importancia. Pregunta a un niño de 6 años a ver que te cuenta de las pesetas. Nada de nada, porque el nano sabe en que siglo está viviendo, y eso de las pesetas le suena a cuentos del abuelo cebolleta. Y es verdad además, porque aunque pueda parecer que no hemos sacado ninguna ventaja con el cambio es solo superficialmente. ¿Y la tira de viajes que puedes hacer a sitios distintos sin cambiar moneda? Que antes igual llegabas a un sitio y tenías que hacer cola para que convirtieran nuestras pesetas en algo de más peso, que nuestra moneda era poquica cosa comparada con el dólar y casi contra cualquiera, a excepción de las liras italianas, que eran menos aún, pero es que los italianos son como nosotros y su moneda no era sino la peseta devaluada. Asi que para empezar nos hemos ahorrado las esperas en destino para cambiar moneda, que me dirás si era buen modo de empezar las vacaciones haciendo colas para ver además que te sisaban parte en comisiones del todo injustificadas. Y para quien cambiaba antes de salir más de lo mismo. Luego regresaba con cantidad de moneda extranjera inservible, y se te mezclaba con nuestras pesetas y aquello era un horror, porque no lograbas desembarazarte de ellas a no ser que tuvieras un sobrino que las coleccionase, y te ponías de mal humor, y a la larga terminaba intoxicándote el recuerdo del viaje, por culpa de las monedas extranjeras, mira si eran perras.
Ahora viajas a cualquier lado y tus euros te están dando prestigio alla donde vayas. Que hasta el dólar dobla el espinazo como la reina de Inglaterra frente a la duquesa de Alba. Nos ha dotado de una seguridad frente a los otros que no teníamos. Que antes parecíamos el primer país de Africa y ahora somos la octava potencia mundial, merecedores de estar allá donde se debata de economía, aportando nuestras soluciones a la crisis del mismo modo que logramos entender que el café ahora salga por casi 200 pesetas de las de antes. Será que ahora traerlo de Colombia sin que entre en la partida ninguna saca de cocaína cuesta más. Normal, pagamos en euros que son moneda de más fuste, donde va a parar. Basta comparar la moneda pequeñaja que teníamos de doscientas pesetas, que sí, muy cuca y muy bien terminadita, pero no será mejor el euro, que es la moneda que tenemos a cambio, con esa aleación de colores plata y oro. Que no da alergía a nadie ya que nadie se quejó de tener demasiadas.
Yo voy por el mundo ahora con mucho más aplomo. Y no soy de llevar el bolsillo lleno de monedas, que las más de las veces me toca mandar mensajero para pagar mis cafés, pero yo voy con la VISA que se entiende mejor con el euro que con cualquiera. Y estoy dispuesta a pagar en el extranjero entregando la tarjeta reluciente al tiempo que aclaro "en euros por favor". Porque el euro es la moneda que nos salva de ser más vulgares.
Alguien dirá que esto del euro tiene que ver con la crisis que nos cuentan. Pero ¿dónde está la crisis? Ayer compré dos billetes de avión para Sestea desde Madrid a Santander. ¿Alguien adivina el precio de la ida y vuelta?
No hace falta, ya lo digo yo. 1 euro con 92 céntimos.
¿A ver cuando en el pasado pudimos viajar 600 kilómetros por 319 pesetas? Y en una hora oiga, que no se trata de ir tirando de un carro ni empujando cuesta arriba un autobús. Así que no vengan ahora a contarme que hay crisis ni que todo está disparado. Que viajar en avión cuesta menos de dos euros. Así que si surge alguna contrariedad uno no anula el viaje, pasa de cogerlo y en paz. Con chulería incluso, a tomar viento el vuelo, y nunca mejor dicho.
A mí esto me ha cambiado la vida, y lo veo todo con optimismo renovado. Me creo capaz de cualquier cosa. Aunque ahora mido las cosas por el valor de los vuelos. Mi moneda ya no es el euro, sino el vuelo.
Así puedo contar que me he comprado una bolsa de arroz negro, echar a la sartén, remover y listo por algo más de dos viajes Madrid-Santander ida y vuelta. Es decir por 4 viajes de avión.
Y luego dirán que sube el carburante, y que las compañías aéreas tienen problemas. A otro perro con ese hueso. ¿O es que ahora Ryanair vuela con los depósitos llenos de agua?
Que digo yo que aunque así fuera, por el precio de una botellaja de agua uno puede irse por lo menos hasta Burgos, aunque hacen falta ganas, con el frío que hace.
Yo creo que no debemos creer ni una palabra de lo de que hay crisis. Son solamente ganas para dar que hablar. Es como lo de McCain y Palin, en realidad no hay bipartidismo, estos dos son hombres de paja, solamente para hacer bulto. Es claro que no van a ganar. Así que hemos de temer la llegada de Obama porque en realidad es la única alternativa plausible. Ha hecho campaña contra Coco y Doña Rogelia, no podrían gobernar porque no podrían haber ganado nunca, todo fue puro entretenimiento, una cortina de humo nada más.
Pero yo ya no tengo temor con Obama, no puede ser peor que Bush ni comiendo galletas.
Además éste lleva escritos dos libros.
Para mí bastante.
viernes, 31 de octubre de 2008
Las dos fechas
Si me giro y no te veo.
Un completo incompleto - Jarabe de Palo
Han sido unos días extraños, estos últimos. No cuento nada acerca de donde trabajo porque no es información relevante para este blog y francamente no le importa a nadie. Sin embargo si diré que mi trabajo me tiene en contacto con la gente, es de cara al público.
Lo menciono ahora porque en la última semana han fallecido dos personas conocidas, no amigos, aunque con ellos la relación fuera cordial. De uno hablé en el pasado en este mismo blog, solamente para contar como dejaba por ponerse el cinturón de seguridad aún a sabiendas de que debía hacerlo y de que podrían multarlo si lo cogían sin él. Claro que el reía diciendo que conocía a todos los policías de este pueblo, que es un pueblo pequeño en el que nos conocemos más o menos, todos. Claro que no contaba con la Guardia Civil, que es más de tránsitos desiertos, que lo pescó sin cinturón y con cara de "voy simplemente un kilómetro más allá". Pero hasta de aquella multa terminó librando, porque apareció desde lejos uno de los guardias, el capitán y decidió perdonársela, porque conocía a Pepe de algo, que se lo quedó mirando con un "gracias que apareciste". Y con las mismas se empezaba a alejar dejando a los guardias atrás con el cinturón puesto como si hubiera aprendido la lección, que ya se lo estaba quitando otra vez.
Enfermó Pepe de cáncer y le dieron dos meses de vida. Sobrevivió dos años.
Después de haber estado tan delicado, tras aquella primera vez, volvió a aparecer, con unas gafas de sol enormes que le tapaban toda la cara, algo exagerado. Tenía buen color y hasta ganó unos kilos con el tiempo. Parecía regresado de la muerte. Y hasta en su discurso había una enseñanza nueva, de dar importancia solamente a aquello de veras importante. Como si hubiera salvado su cabellera tras recorrer entero el lejano oeste. Su batalla llegó a aparentar ganada, era un hombre nuevo, pero rara vez ocurre. No hubo dos resurrecciones para Pepe.
Antonio era lo que cualquiera podría confundir con un indigente. Alguien sin techo, aunque lo tuviera en Cue, bien cerca. Pero no se lavaba y aunque cambiara las ropas estaban tan sucias como él. De manera que se pasaba la mayor parte del tiempo solo, y con razón, porque apestaba y nadie se le arrimaba por más de tres minutos. Yo solamente lo recuerdo limpio aquel día en que le pagaron los atrasos de la pensión de parte del Principado. Ambos armamos una especie de teatrillo a partir de entonces y durante un tiempo, aunque nunca lo admitiéramos, yo porque me reía de aquella pantomima de dos, que era como la repetición del día de la marmota,
El decía:
- Dos meses sin cobrar. Me cagoen la puta. No tienen control.
Yo:
- Es que eso no puede ser. No pueden tener a alguien esperando dos meses.
Él:
- No tienen control. Dos meses esperando, hasta que hablé con Trevín. Tuve que hablar con Trevín.
- No puede ser que a alguien lo hagan esperar ese tiempo. ¿Y mientras tanto qué?
Y así estábamos cada día. Él contándome lo muy poco puntuales que eran para el pago y yo dándole la razón, porque creía de verdad que la tenía, y también porque sabía que él me lo contaba esperando que yo se la diera. Yo hablaba confiado a aquella especie de comedia en que ambos cumplíamos con nuestra parte de diálogo, aunque nunca supe si para él cada nueva intervención era algo realmente nuevo, simplemente porque conmigo cruzaba las palabras que no cruzaba con nadie más. Y así aguantamos algunas semanas, hasta que la novedad del cobro se perdió entre otros pagos más o menos puntuales. Aunque alguna vez aún sacaba el tema, reverdeciendo conversaciones, porque lo tuvieron mucho esperando.
Para él no había colas, él llegaba y como quiera que se venía anunciando se abrían las aguas. Y se ponía detrás de quien estuviera en primera posición entonces, como si lo que tratáramos le incumbiera, y yo cuando por fin lo tenía delante le regañaba diciéndole que se pusiera más atrás, que podía incomodar a la gente que él se asomara casi encima.
Y no digo que Antonio fuera un gran hombre, que no lo fue. Cualquiera de los que lo conoció lo sabe, y yo he tenido que oír barbaridades como que aquella vida no merecía la pena ser vivida. Y que eso no era vivir, o que para eso casi mejor muerto.
Miden con sus baremos, cada uno tiene uno distinto.
A mí me da pena no volverlo a ver. Siempre me pareció más joven de lo que era, y he querido saber qué ocurrió para morir de noche, durmiendo.
Se terminó la obrilla de teatro entre nosotros. Y no sé si estaba muy loco o muy cuerdo, pero recuerdo que en una ocasión me vio con Sestea y me preguntó después. O si yo le decía que me iba a ir a verla me decía que para qué. Para verla, respondía yo. Y si ella venía él decía que qué más daba. Que él también había tenido una novia, pero que se había hartado de ella.
Que estaba mejor así, sólo.
Vivir solo para morir solo.
Un completo incompleto - Jarabe de Palo
Han sido unos días extraños, estos últimos. No cuento nada acerca de donde trabajo porque no es información relevante para este blog y francamente no le importa a nadie. Sin embargo si diré que mi trabajo me tiene en contacto con la gente, es de cara al público.
Lo menciono ahora porque en la última semana han fallecido dos personas conocidas, no amigos, aunque con ellos la relación fuera cordial. De uno hablé en el pasado en este mismo blog, solamente para contar como dejaba por ponerse el cinturón de seguridad aún a sabiendas de que debía hacerlo y de que podrían multarlo si lo cogían sin él. Claro que el reía diciendo que conocía a todos los policías de este pueblo, que es un pueblo pequeño en el que nos conocemos más o menos, todos. Claro que no contaba con la Guardia Civil, que es más de tránsitos desiertos, que lo pescó sin cinturón y con cara de "voy simplemente un kilómetro más allá". Pero hasta de aquella multa terminó librando, porque apareció desde lejos uno de los guardias, el capitán y decidió perdonársela, porque conocía a Pepe de algo, que se lo quedó mirando con un "gracias que apareciste". Y con las mismas se empezaba a alejar dejando a los guardias atrás con el cinturón puesto como si hubiera aprendido la lección, que ya se lo estaba quitando otra vez.
Enfermó Pepe de cáncer y le dieron dos meses de vida. Sobrevivió dos años.
Después de haber estado tan delicado, tras aquella primera vez, volvió a aparecer, con unas gafas de sol enormes que le tapaban toda la cara, algo exagerado. Tenía buen color y hasta ganó unos kilos con el tiempo. Parecía regresado de la muerte. Y hasta en su discurso había una enseñanza nueva, de dar importancia solamente a aquello de veras importante. Como si hubiera salvado su cabellera tras recorrer entero el lejano oeste. Su batalla llegó a aparentar ganada, era un hombre nuevo, pero rara vez ocurre. No hubo dos resurrecciones para Pepe.
Antonio era lo que cualquiera podría confundir con un indigente. Alguien sin techo, aunque lo tuviera en Cue, bien cerca. Pero no se lavaba y aunque cambiara las ropas estaban tan sucias como él. De manera que se pasaba la mayor parte del tiempo solo, y con razón, porque apestaba y nadie se le arrimaba por más de tres minutos. Yo solamente lo recuerdo limpio aquel día en que le pagaron los atrasos de la pensión de parte del Principado. Ambos armamos una especie de teatrillo a partir de entonces y durante un tiempo, aunque nunca lo admitiéramos, yo porque me reía de aquella pantomima de dos, que era como la repetición del día de la marmota,
El decía:
- Dos meses sin cobrar. Me cagoen la puta. No tienen control.
Yo:
- Es que eso no puede ser. No pueden tener a alguien esperando dos meses.
Él:
- No tienen control. Dos meses esperando, hasta que hablé con Trevín. Tuve que hablar con Trevín.
- No puede ser que a alguien lo hagan esperar ese tiempo. ¿Y mientras tanto qué?
Y así estábamos cada día. Él contándome lo muy poco puntuales que eran para el pago y yo dándole la razón, porque creía de verdad que la tenía, y también porque sabía que él me lo contaba esperando que yo se la diera. Yo hablaba confiado a aquella especie de comedia en que ambos cumplíamos con nuestra parte de diálogo, aunque nunca supe si para él cada nueva intervención era algo realmente nuevo, simplemente porque conmigo cruzaba las palabras que no cruzaba con nadie más. Y así aguantamos algunas semanas, hasta que la novedad del cobro se perdió entre otros pagos más o menos puntuales. Aunque alguna vez aún sacaba el tema, reverdeciendo conversaciones, porque lo tuvieron mucho esperando.
Para él no había colas, él llegaba y como quiera que se venía anunciando se abrían las aguas. Y se ponía detrás de quien estuviera en primera posición entonces, como si lo que tratáramos le incumbiera, y yo cuando por fin lo tenía delante le regañaba diciéndole que se pusiera más atrás, que podía incomodar a la gente que él se asomara casi encima.
Y no digo que Antonio fuera un gran hombre, que no lo fue. Cualquiera de los que lo conoció lo sabe, y yo he tenido que oír barbaridades como que aquella vida no merecía la pena ser vivida. Y que eso no era vivir, o que para eso casi mejor muerto.
Miden con sus baremos, cada uno tiene uno distinto.
A mí me da pena no volverlo a ver. Siempre me pareció más joven de lo que era, y he querido saber qué ocurrió para morir de noche, durmiendo.
Se terminó la obrilla de teatro entre nosotros. Y no sé si estaba muy loco o muy cuerdo, pero recuerdo que en una ocasión me vio con Sestea y me preguntó después. O si yo le decía que me iba a ir a verla me decía que para qué. Para verla, respondía yo. Y si ella venía él decía que qué más daba. Que él también había tenido una novia, pero que se había hartado de ella.
Que estaba mejor así, sólo.
Vivir solo para morir solo.
lunes, 27 de octubre de 2008
La receta
Yo lo que estaba era dispierto.
Una de tantas - Chambao
Charlaba hace un rato con Susana, una canaria que me tiene fichado.
Es psicóloga y como todas las psicólogas da un poco de miedo. No por ella, sino por su condición de psicóloga. Cuando uno trata con una, y conste que yo solamente las he tratado fuera de consulta, aunque pueda parecer lo contrario, es imposible que no invada el temor a decir algo que no es debido, o a que en ese preciso instante esté poniéndote a prueba en algún test freudiano que arroje resultados poco esperanzadores en el mejor de los casos, o que te tache de inútil total en el peor.
Y es que no hay mayor temor que encontrar a alguien que sabe de ti más que tú mismo. A mí me ha ocurrido y es como si mis pensamientos estuvieran a la vista. Aunque en este caso se trata de Sestea que es casi peor. Que es andar por la calle y cruzarnos con tremendo monumento y se me queda mirando por ver mi reacción cuando ya la sabe, a mi me da la risa y ofrezco cualquier disculpa que es siempre más o menos la misma, y no cuela.
Los psicólogos en general, no hablo de Susana en este caso, que es discreta como la que más, son como decía Homer Simpson de la cerveza, la causa y la solución de todos los problemas de la vida. Aunque en este caso no digo que ellos sean la causa, solamente las descubren como el niño del sexto sentido veía los muertos y a cada causa encuentran solución por la sencilla razón de que hay muchos que vivieron y murieron antes que nosotros. Y todo quedó anotado en los libros. Así que ser el primero en algo es ya muy difícil. Que rarezas se han visto ya de todos los colores y todas se estudian para sacar algo en claro.
Sin embargo Susana no ha hecho la tesis sobre mí, o al menos no la ha sacado a la luz si está en ello, y no suele psicoanalizar mis carencias que dan para varios libros de los gordos. Pero por si acaso hoy he sido yo el que ha puesto la receta si se trata de auto-animarse.
Bajarse por ejemplo "Una de tantas" de Chambao (o correr a comprarla al Corte Inglés), canción que es un regalo y que transmite alegría. Su ya la tiene. No me digas como lo ha hecho que voy a cerrar los ojos.
Es un crecimiento. Sube y al final cachondeo. "Que me gustan a míiiiiiii". Mejor imposible.
Una de tantas - Chambao
Charlaba hace un rato con Susana, una canaria que me tiene fichado.
Es psicóloga y como todas las psicólogas da un poco de miedo. No por ella, sino por su condición de psicóloga. Cuando uno trata con una, y conste que yo solamente las he tratado fuera de consulta, aunque pueda parecer lo contrario, es imposible que no invada el temor a decir algo que no es debido, o a que en ese preciso instante esté poniéndote a prueba en algún test freudiano que arroje resultados poco esperanzadores en el mejor de los casos, o que te tache de inútil total en el peor.
Y es que no hay mayor temor que encontrar a alguien que sabe de ti más que tú mismo. A mí me ha ocurrido y es como si mis pensamientos estuvieran a la vista. Aunque en este caso se trata de Sestea que es casi peor. Que es andar por la calle y cruzarnos con tremendo monumento y se me queda mirando por ver mi reacción cuando ya la sabe, a mi me da la risa y ofrezco cualquier disculpa que es siempre más o menos la misma, y no cuela.
Los psicólogos en general, no hablo de Susana en este caso, que es discreta como la que más, son como decía Homer Simpson de la cerveza, la causa y la solución de todos los problemas de la vida. Aunque en este caso no digo que ellos sean la causa, solamente las descubren como el niño del sexto sentido veía los muertos y a cada causa encuentran solución por la sencilla razón de que hay muchos que vivieron y murieron antes que nosotros. Y todo quedó anotado en los libros. Así que ser el primero en algo es ya muy difícil. Que rarezas se han visto ya de todos los colores y todas se estudian para sacar algo en claro.
Sin embargo Susana no ha hecho la tesis sobre mí, o al menos no la ha sacado a la luz si está en ello, y no suele psicoanalizar mis carencias que dan para varios libros de los gordos. Pero por si acaso hoy he sido yo el que ha puesto la receta si se trata de auto-animarse.
Bajarse por ejemplo "Una de tantas" de Chambao (o correr a comprarla al Corte Inglés), canción que es un regalo y que transmite alegría. Su ya la tiene. No me digas como lo ha hecho que voy a cerrar los ojos.
Es un crecimiento. Sube y al final cachondeo. "Que me gustan a míiiiiiii". Mejor imposible.
La indecencia
Que suerte que te cruzaras por mi camino.
Duende del sur - Chambao
Alguien dirá que anda que no soy cansino ya con los políticos. ¡Déjalos quietos! Con el bien que hacen a la humanidad.
Hoy trae el periódico que el Congreso va a pedir explicaciones a los habitantes, a ratos, del Congreso sobre los negocios que arrojan beneficios fuera de las generosas retribuciones que se dan por ser político y nada más. Quieren comprobar que aquellas funciones ajenas al escaño no son incompatibles con las políticas, y no es que improvisen como en los reglamentos de la Fórmula 1, en el Congreso lo tienen todo bien detallado, con anotaciones en los libros, acerca de lo que se puede hacer y de lo que no. Cuando esa gente tomó el escaño el libro ya estaba acabadico del todo. Y perfectamente encuadernado. Faltaría más. Podría entenderse por tanto, que al ser una información relevante, al menos una lectura le habrán echado. Vamos en el tiempo libre en que no se dedican a arreglar el mundo empezando por este país.
Y sin embargo, se admiten apuestas, una buena cantidad de esos sujetos dará cruces en la máquina de la verdad, y resultará que no se dieron cuenta de que llenaban el bolsillo con algo que no debían, y entonces se harán los mártires, se taparán unos a otros y dirán que algo tuvieron que buscarse para no sentirse frustrados por pulsar nada más un botón en todo el día. ¿Usted sabe la poca cosa que me hizo sentir? Ya quedó dicho que tenemos una muy buena ministra de defensa, pero nadie explicó aún a qué dedica exactamente el día a día, ¿a evitar conatos de guerra en cualquier parte? Puede ser. ¿A comprar y vender sofisticado armamento? Puede que también. ¿A preparar el desfile de las tropas el día de la hispanidad del año que viene? Seguro.
Pero volviendo al reglamento de incompatibilidades digoo yo que algo de tiempo para leerlo han de tener. Glosaré esta frase con una experiencia que si no es personal podemos dar por buena por provenir de fuente de toda fiabilidad, y mía que no soy político. Me contó hace un tiempo un amigo de toda confianza que en cierta visita de Camps, hoy presidente de la Generalitat Valenciana, a la facultad de derecho de Valencia, alguien le preguntó que cómo era posible que en el pleno se sacara el periódico para leerlo mientras interviene la competencia política, es decir los que en campaña electoral aspiran al mismo sillón. Los adversarios a muerte y sin cuartel. El tipo respondió imperturbable algo que para mí fue el fin de mi fe en los políticos en general, aunque no sé si me viene ya de antes, sobre todo porque lo contestaba alguien que ha sido una mosquita muerta en su trayectoria política, que no ha hecho ruido y que si destacaba era por no destacar para nada. Gris y anodino como un trozo de pared de ladrillos.
- Es que tenemos que estar informados - dijo.
Y se quedó tan pancho. Al hombre no le daba ninguna vergüenza descolgarse con esa frase acerca de lo que hace y no hace en lo que debemos entender como su jornada laboral, aunque sea decir demasiado. Él en tiempo de "trabajo" lee la prensa, para estar informado.
Y no es la respuesta en sí lo peor de la escena, lo es que se atreva a darla como si eso tuviera que bastar, con esa chulería para callar la boca. Y delante de un montón de estudiantes de derecho y de profesores. De ahí salieron un buen puñado de votos, si señor.
A ese extremo llegamos hace unos años ya. Y ese hombre hoy es presidente de la Comunidad Valenciana. Puede que no tenga los chanchullos que atesora Fabra en Castellón, pero se retrató el día en que decidió responder a un estudiante como si fuera el más rápido del oeste.
Con lo poco que es y lo poco que vale.
Con lo político.
Duende del sur - Chambao
Alguien dirá que anda que no soy cansino ya con los políticos. ¡Déjalos quietos! Con el bien que hacen a la humanidad.
Hoy trae el periódico que el Congreso va a pedir explicaciones a los habitantes, a ratos, del Congreso sobre los negocios que arrojan beneficios fuera de las generosas retribuciones que se dan por ser político y nada más. Quieren comprobar que aquellas funciones ajenas al escaño no son incompatibles con las políticas, y no es que improvisen como en los reglamentos de la Fórmula 1, en el Congreso lo tienen todo bien detallado, con anotaciones en los libros, acerca de lo que se puede hacer y de lo que no. Cuando esa gente tomó el escaño el libro ya estaba acabadico del todo. Y perfectamente encuadernado. Faltaría más. Podría entenderse por tanto, que al ser una información relevante, al menos una lectura le habrán echado. Vamos en el tiempo libre en que no se dedican a arreglar el mundo empezando por este país.
Y sin embargo, se admiten apuestas, una buena cantidad de esos sujetos dará cruces en la máquina de la verdad, y resultará que no se dieron cuenta de que llenaban el bolsillo con algo que no debían, y entonces se harán los mártires, se taparán unos a otros y dirán que algo tuvieron que buscarse para no sentirse frustrados por pulsar nada más un botón en todo el día. ¿Usted sabe la poca cosa que me hizo sentir? Ya quedó dicho que tenemos una muy buena ministra de defensa, pero nadie explicó aún a qué dedica exactamente el día a día, ¿a evitar conatos de guerra en cualquier parte? Puede ser. ¿A comprar y vender sofisticado armamento? Puede que también. ¿A preparar el desfile de las tropas el día de la hispanidad del año que viene? Seguro.
Pero volviendo al reglamento de incompatibilidades digoo yo que algo de tiempo para leerlo han de tener. Glosaré esta frase con una experiencia que si no es personal podemos dar por buena por provenir de fuente de toda fiabilidad, y mía que no soy político. Me contó hace un tiempo un amigo de toda confianza que en cierta visita de Camps, hoy presidente de la Generalitat Valenciana, a la facultad de derecho de Valencia, alguien le preguntó que cómo era posible que en el pleno se sacara el periódico para leerlo mientras interviene la competencia política, es decir los que en campaña electoral aspiran al mismo sillón. Los adversarios a muerte y sin cuartel. El tipo respondió imperturbable algo que para mí fue el fin de mi fe en los políticos en general, aunque no sé si me viene ya de antes, sobre todo porque lo contestaba alguien que ha sido una mosquita muerta en su trayectoria política, que no ha hecho ruido y que si destacaba era por no destacar para nada. Gris y anodino como un trozo de pared de ladrillos.
- Es que tenemos que estar informados - dijo.
Y se quedó tan pancho. Al hombre no le daba ninguna vergüenza descolgarse con esa frase acerca de lo que hace y no hace en lo que debemos entender como su jornada laboral, aunque sea decir demasiado. Él en tiempo de "trabajo" lee la prensa, para estar informado.
Y no es la respuesta en sí lo peor de la escena, lo es que se atreva a darla como si eso tuviera que bastar, con esa chulería para callar la boca. Y delante de un montón de estudiantes de derecho y de profesores. De ahí salieron un buen puñado de votos, si señor.
A ese extremo llegamos hace unos años ya. Y ese hombre hoy es presidente de la Comunidad Valenciana. Puede que no tenga los chanchullos que atesora Fabra en Castellón, pero se retrató el día en que decidió responder a un estudiante como si fuera el más rápido del oeste.
Con lo poco que es y lo poco que vale.
Con lo político.
domingo, 26 de octubre de 2008
La Palin
Yo merezco tu playa.
El canto de la ballena - Chambao
No tengo que explicar a estas alturas lo muy apasionante que es el mundo de la política y lo muy apasionante que me parece. Digamos que soy enemigo acérrimo de los políticos solamente con una excepción, mi amiga Silvia que ha devenido en política ya fuera de mi innegable influencia, y que puede contener por si sola toda la poca fe que aún me queda.
Es un mundo curioso el de los políticos, sobre todo el de los americanos, que tienen toda la parafernalia posible, con suelta de globos, chapas en la pechera y banderas por doquier. Se mide hasta lo mínimo para no dejar nada a la improvisación, como si se tratara de le telemetría de un fórmula uno, se equilibran a los contendientes detrás del estrado para que parezcan de igual estatura, y eso en si mismo es una engañifa, porque uno de ellos es más bajito el 95% del tiempo de su vida visto como algo global, salvo esos periodos pre-electorales y electorales de plena campaña en que solamente se bajan del púlpito para estrechar manos sonrientes o para hartarse de banquetes en confraternidad. Pero es que parecer más pequeño frente a tu oponente te puede restar votos.
Aquí en España es aún más cómico, más que nada porque los políticos que tenemos son peor que sus teleñecos, que yo puestos a escoger entre uno y otro prefiero al muñeco de trapo sin dudar, que es más ingenioso y probablemente más honesto. Da risa y un poco de pena ver como habilitan estudios desde cero para el debate Zapatero-Rajoy, con el dineral que eso cuesta, y hacen pruebas con anónimos para medir las luces y las distancias hasta el moderador, y el tiempo de enfoque de cada cámara, todo sopesado al milímetro por técnicos concienzudos a la orden de sesudos asesores. Y tras tanto prolegómeno sueltan a los políticos que tenemos que son de un fantoche que asusta, y aparece el uno con la chaqueta desabrochada, como recién salido del retrete, y el otro como un espantajo capaz de poco más que sonreír todo el tiempo, mirándolo todo nervioso por si no se está a la altura. Luego no ocurre nada, aunque vaya a peor, porque por descontado no se está a la altura, al uno se le va el ojo haciendo bizqueo hacia un reloj que el espectador solamente imagina, porque lo que ve es a un político sudando por la frente y aquellos ojos enloquecidos porque sus descalificaciones y finas ironías no salgan del tiempo estipulado en cada turno. Mientras que el otro mueve enérgicamente las manos como una marioneta en manos de su titiritero. Y no importa que aquellas manos no casen con el fluir de la palabras, ni importa que aquellos gestos nada tengan que ver con el contenido expuesto, cualquier discurso es bueno para maniobrar de aquella manera, incluso para algo tan nimio como preguntar la hora.
Se trata de dar una impresión nada más. Y cada uno tiene sus artes para eso. ¿Pero para parecer tan malos se requería tanto trabajo? Lo mismo que abrillantar al parqué de un salón para conducir a los cochinos de vuelta desde la porqueriza.
Leo que los asesores de la campaña republicana han terminado pensando que Sarah Palin es un fardo en la campaña, y que si una vez sumó votos, ahora los está restando. Mucho han tardado en darse cuenta. A mí me bastó echarle una sola ojeada en us "sketch" de telediario. Claro que la aspirante a vicepresidente no desmerece el nivel del que no será presidente, John McCain, aunque querría serlo. Tanta gente alrededor y lo único que se les ocurrió para ganar las elecciones fue hablar de Obama como musulmán islamista, amigo de terroristas en su juventud, y de sacerdotes antisistema. Con eso no se puede llegar lejos, ni siquiera en Estados Unidos.
Por supuesto que algunos convencidos de todo ello quedan, pero es que esos habrían creído que Obama mató a Kennedy sin discusión. Y la gran mayoría que ya no cree nada se lo habrían creído casi también hace unos meses, pero claro, cuando a uno lo gobierna George W. Bush hay muchas posibilidades de hecatombe, cuando baja la marea. Y la realidad desnuda es implacable y empecinada. Y entonces ya no valen de nada los sombreros de cow-boy ni los pines en la chaqueta con la bandera de los Estados Unidos, ni creer que todo es fácil solamente por creerlo.
Bush deja un país en medio de una guerra sin fin, con muertos diarios, de todos los bandos, que los muertos son todos iguales. Y una economía que muere de sobredosis mientras le hacen el boca a boca. Y claro, cuando a alguien le tocan el bolsillo, entonces se vuelve clarividente, y las cosas que uno puede decidir ignorar, como los muertos, la guerra, la supresión de libertades básicas, todo se perdona excepto que se metan en tu bolsillo para que seas tú quien rescate a los peces gordos de la gran banca, que se alejan con el bolsillo rebosante del finiquito millonario, y quizá las trolas parecen más trola cuando se las cuentan a alguien que perdió su trabajo. Que mira hacia el futuro y ve las letras de la hipoteca.
Es obvio que Sarah Palin no está lista para gobernar, ni casi para nada. Es una diva que haría más y mejor presentando un diario vespertino a la manera de Ana Rosa Quintana. Además le han estallado unas cuantas irregularidades en plena campaña acerca de su gestión en Alaska, pero Alaska está tan lejos para el ciudadano americano medio ¿verdad? que a quien le importa, aunque todo sea dicho de paso, habría sido mejor que aparecieran, si es que habían de aparecer preciso, acabadas las elecciones. Que entonces importan menos que un día de resfriado.
Yo no puedo saber cómo escoger a alguien para las altas instancias de ningún país. Mi fe en las personas es grande, pero se me desbarata viendo los chanchullos políticos a los que nos tienen acostumbrados.
Pero al menos exigiría que un político pudiera hacer divisiones con divisor de tres dígitos, así de cabeza. Los quiero admirar por algo.
Yo no podría. No valgo.
El canto de la ballena - Chambao
No tengo que explicar a estas alturas lo muy apasionante que es el mundo de la política y lo muy apasionante que me parece. Digamos que soy enemigo acérrimo de los políticos solamente con una excepción, mi amiga Silvia que ha devenido en política ya fuera de mi innegable influencia, y que puede contener por si sola toda la poca fe que aún me queda.
Es un mundo curioso el de los políticos, sobre todo el de los americanos, que tienen toda la parafernalia posible, con suelta de globos, chapas en la pechera y banderas por doquier. Se mide hasta lo mínimo para no dejar nada a la improvisación, como si se tratara de le telemetría de un fórmula uno, se equilibran a los contendientes detrás del estrado para que parezcan de igual estatura, y eso en si mismo es una engañifa, porque uno de ellos es más bajito el 95% del tiempo de su vida visto como algo global, salvo esos periodos pre-electorales y electorales de plena campaña en que solamente se bajan del púlpito para estrechar manos sonrientes o para hartarse de banquetes en confraternidad. Pero es que parecer más pequeño frente a tu oponente te puede restar votos.
Aquí en España es aún más cómico, más que nada porque los políticos que tenemos son peor que sus teleñecos, que yo puestos a escoger entre uno y otro prefiero al muñeco de trapo sin dudar, que es más ingenioso y probablemente más honesto. Da risa y un poco de pena ver como habilitan estudios desde cero para el debate Zapatero-Rajoy, con el dineral que eso cuesta, y hacen pruebas con anónimos para medir las luces y las distancias hasta el moderador, y el tiempo de enfoque de cada cámara, todo sopesado al milímetro por técnicos concienzudos a la orden de sesudos asesores. Y tras tanto prolegómeno sueltan a los políticos que tenemos que son de un fantoche que asusta, y aparece el uno con la chaqueta desabrochada, como recién salido del retrete, y el otro como un espantajo capaz de poco más que sonreír todo el tiempo, mirándolo todo nervioso por si no se está a la altura. Luego no ocurre nada, aunque vaya a peor, porque por descontado no se está a la altura, al uno se le va el ojo haciendo bizqueo hacia un reloj que el espectador solamente imagina, porque lo que ve es a un político sudando por la frente y aquellos ojos enloquecidos porque sus descalificaciones y finas ironías no salgan del tiempo estipulado en cada turno. Mientras que el otro mueve enérgicamente las manos como una marioneta en manos de su titiritero. Y no importa que aquellas manos no casen con el fluir de la palabras, ni importa que aquellos gestos nada tengan que ver con el contenido expuesto, cualquier discurso es bueno para maniobrar de aquella manera, incluso para algo tan nimio como preguntar la hora.
Se trata de dar una impresión nada más. Y cada uno tiene sus artes para eso. ¿Pero para parecer tan malos se requería tanto trabajo? Lo mismo que abrillantar al parqué de un salón para conducir a los cochinos de vuelta desde la porqueriza.
Leo que los asesores de la campaña republicana han terminado pensando que Sarah Palin es un fardo en la campaña, y que si una vez sumó votos, ahora los está restando. Mucho han tardado en darse cuenta. A mí me bastó echarle una sola ojeada en us "sketch" de telediario. Claro que la aspirante a vicepresidente no desmerece el nivel del que no será presidente, John McCain, aunque querría serlo. Tanta gente alrededor y lo único que se les ocurrió para ganar las elecciones fue hablar de Obama como musulmán islamista, amigo de terroristas en su juventud, y de sacerdotes antisistema. Con eso no se puede llegar lejos, ni siquiera en Estados Unidos.
Por supuesto que algunos convencidos de todo ello quedan, pero es que esos habrían creído que Obama mató a Kennedy sin discusión. Y la gran mayoría que ya no cree nada se lo habrían creído casi también hace unos meses, pero claro, cuando a uno lo gobierna George W. Bush hay muchas posibilidades de hecatombe, cuando baja la marea. Y la realidad desnuda es implacable y empecinada. Y entonces ya no valen de nada los sombreros de cow-boy ni los pines en la chaqueta con la bandera de los Estados Unidos, ni creer que todo es fácil solamente por creerlo.
Bush deja un país en medio de una guerra sin fin, con muertos diarios, de todos los bandos, que los muertos son todos iguales. Y una economía que muere de sobredosis mientras le hacen el boca a boca. Y claro, cuando a alguien le tocan el bolsillo, entonces se vuelve clarividente, y las cosas que uno puede decidir ignorar, como los muertos, la guerra, la supresión de libertades básicas, todo se perdona excepto que se metan en tu bolsillo para que seas tú quien rescate a los peces gordos de la gran banca, que se alejan con el bolsillo rebosante del finiquito millonario, y quizá las trolas parecen más trola cuando se las cuentan a alguien que perdió su trabajo. Que mira hacia el futuro y ve las letras de la hipoteca.
Es obvio que Sarah Palin no está lista para gobernar, ni casi para nada. Es una diva que haría más y mejor presentando un diario vespertino a la manera de Ana Rosa Quintana. Además le han estallado unas cuantas irregularidades en plena campaña acerca de su gestión en Alaska, pero Alaska está tan lejos para el ciudadano americano medio ¿verdad? que a quien le importa, aunque todo sea dicho de paso, habría sido mejor que aparecieran, si es que habían de aparecer preciso, acabadas las elecciones. Que entonces importan menos que un día de resfriado.
Yo no puedo saber cómo escoger a alguien para las altas instancias de ningún país. Mi fe en las personas es grande, pero se me desbarata viendo los chanchullos políticos a los que nos tienen acostumbrados.
Pero al menos exigiría que un político pudiera hacer divisiones con divisor de tres dígitos, así de cabeza. Los quiero admirar por algo.
Yo no podría. No valgo.
viernes, 24 de octubre de 2008
La letra
Dejar y labibey, a mi manera.
A mi manera - Gipsy Kings
He estado oyendo los últimos días a los Gipsy Kings, y escucharlos me ha abierto los ojos y he sacado una enseñanza a la que quizá otros no lleguen salvo cumplidos los 105 años, cuando parece que la vida ya no te puede enseñar nada, va y te enseña. Pero yo con una ventaja sobre ellos, aún puedo correr los 100 metros por debajo de los 20 segundos :D
Podría quedarme ese enseñanza tan valiosa para mí únicamente, como el bichejo aquel que decía eso de "mi tesoro", que feo era el mamón. O podría dejarla en herencia para mis hija, que yo pienso tener solamente una para que no me ate demasiado, y para que herede la fortunaza de su padre si es que un día la bolsa remonta este período gris oscuro, casi negro. En cualquier caso la cosa parece tan lejana que lo más sensato será dejar las pocas enseñanzas que he sacado en este espacio, después de todo ponerlas aquí es casi dejarlas en una botella y lanzarlas al mar, en busca de otra isla desierta. Además, la vida es tan poca cosa que no estoy seguro del todo sobre eso que llaman futuro. Lo último que sé, es que alguien que anduvo jugando con los futuros le hizo una agujero a la Societé Generale, que si no lo hizo quebrar al modo de Lehman Brothers fue porque entonces las cosas no estaban tan en el alero como en estos tiempos de terremoto bursátil.
Así que ahi va: la clave de la vida es hacer que rime aunque para ello haya que inventar.
¿Y de dónde he sacado tal cosa? Pues de escuchar a los Gipsy Kings, que no tienen problema, si no encuentran una palabra que acompañe la música de una canción, se la inventan y continúan como si tal cosa. Así que descifrarles una canción completa es tarea imposible porque están plagadas de palabrujos sin significado aparente. Al menos en castellano. ¡Pero será que eso importa! ¡Ni muchos menos!
De ese modo no tienen que casar los géneros ¡ni falta que hace! Los artículos masculinos se mezclan con las palabras en femenino y todo se retuerce bajo el prisma de la música que es lo que importa y lo que llega.
Asi hay que ir por la vida. Inventando para que rime.
Ni siquiera importan las apariencias ni el qué dirán. Se hace a cara descubierta.
Orgullosamente.
A mi manera - Gipsy Kings
He estado oyendo los últimos días a los Gipsy Kings, y escucharlos me ha abierto los ojos y he sacado una enseñanza a la que quizá otros no lleguen salvo cumplidos los 105 años, cuando parece que la vida ya no te puede enseñar nada, va y te enseña. Pero yo con una ventaja sobre ellos, aún puedo correr los 100 metros por debajo de los 20 segundos :D
Podría quedarme ese enseñanza tan valiosa para mí únicamente, como el bichejo aquel que decía eso de "mi tesoro", que feo era el mamón. O podría dejarla en herencia para mis hija, que yo pienso tener solamente una para que no me ate demasiado, y para que herede la fortunaza de su padre si es que un día la bolsa remonta este período gris oscuro, casi negro. En cualquier caso la cosa parece tan lejana que lo más sensato será dejar las pocas enseñanzas que he sacado en este espacio, después de todo ponerlas aquí es casi dejarlas en una botella y lanzarlas al mar, en busca de otra isla desierta. Además, la vida es tan poca cosa que no estoy seguro del todo sobre eso que llaman futuro. Lo último que sé, es que alguien que anduvo jugando con los futuros le hizo una agujero a la Societé Generale, que si no lo hizo quebrar al modo de Lehman Brothers fue porque entonces las cosas no estaban tan en el alero como en estos tiempos de terremoto bursátil.
Así que ahi va: la clave de la vida es hacer que rime aunque para ello haya que inventar.
¿Y de dónde he sacado tal cosa? Pues de escuchar a los Gipsy Kings, que no tienen problema, si no encuentran una palabra que acompañe la música de una canción, se la inventan y continúan como si tal cosa. Así que descifrarles una canción completa es tarea imposible porque están plagadas de palabrujos sin significado aparente. Al menos en castellano. ¡Pero será que eso importa! ¡Ni muchos menos!
De ese modo no tienen que casar los géneros ¡ni falta que hace! Los artículos masculinos se mezclan con las palabras en femenino y todo se retuerce bajo el prisma de la música que es lo que importa y lo que llega.
Asi hay que ir por la vida. Inventando para que rime.
Ni siquiera importan las apariencias ni el qué dirán. Se hace a cara descubierta.
Orgullosamente.
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Planeta Mundo.NET
Mantente dentro de la ley.
Pastillas para no soñar - Joaquín Sabina
Pues tengo ese dominio en propiedad ¿qué pasa?
¿Qué es molón? Ya lo sé. Yo tengo mucho tino siempre con dos cosas, a saber, los dominios de Internet son una. Y estaba enlazado a un diario que impulsé hace un porrón de años, un diario basado en PHP y con acceso a base de datos, pero sin utilizar estos fenómenos de hace tres años, los Joomla! y demás que nos hacen la vida tan fácil como las latas de conserva. Pero aquel diario se quedó prendido de las sombras del Windsor y como ocurrió con aquellas sombras no se supo de él nada más. Y mientras tanto yo pagando puntualmente el dominio Planetamundo, que suena tan bien que al oírlo renacen nuevas esperanzas y el mundo no parece tan malo, ni tan feo, ni la bolsa parece tan desplomada, que uno intuye que solamente está desfallecida del soponcio, pero remontando hacia arriba sobre dos muletas.
La cuestión es que en las navidades me caduca de nuevo y me he dicho que para qué lo tengo asociado a una web que recibe aún menos visitas que ésta. Así que haremos como se suele hacer en la vida, forzando un poco de aquí y allá, tirando de sisa le añadimos al nombre que teníamos este otro de Planeta Mundo y hasta el sitio parece que mejora, al menos de entrada. Como que tuviera más fuste. Joer, como el fulano que se llama Manuel Enrique Eduardo, que uno se lo encuentra y cree que tiene que hacer reverencias quitándose el sombrero.
Además en los últimos tiempos estoy recibiendo un sin fin de correos de avezados internautas a cargo de dudosas empresas de compra de dominios que prometen conseguirme la renovación por 200 dólares americanos ¡si el dólar está remontando, no me va a salir a cuenta! Son muy listos por creerme tan tonto, que todavía no caducó el dominio y ya me prometen la renovación, pero en vez de a 9 dólares que pago actualmente a 200. Vamos que esos sí han debido leer algo de lo que escribo en este blog y me han tomado por gilipollas perdido.
Así que aunque me he sentido tentado de decirle lo que le diría a alguna, haz conmigo lo que quieras,
yo me dejo,
pero mejor lo renuevo con estas manitas rondando el vencimiento y me ahorro la pasta que pagaría un pazguato, el que pregunta por dominios y direcciones en la pescadería del mercado.
Así que ahora el nombre es más rimbombante y se accede cargando la dirección de blogger o más rápidamente a través de www.planetamundo.net
bajo este nombrazo las visitas se tienen que contar como mínimo a pares.
Hasta yo voy a venir más veces.
Pastillas para no soñar - Joaquín Sabina
Pues tengo ese dominio en propiedad ¿qué pasa?
¿Qué es molón? Ya lo sé. Yo tengo mucho tino siempre con dos cosas, a saber, los dominios de Internet son una. Y estaba enlazado a un diario que impulsé hace un porrón de años, un diario basado en PHP y con acceso a base de datos, pero sin utilizar estos fenómenos de hace tres años, los Joomla! y demás que nos hacen la vida tan fácil como las latas de conserva. Pero aquel diario se quedó prendido de las sombras del Windsor y como ocurrió con aquellas sombras no se supo de él nada más. Y mientras tanto yo pagando puntualmente el dominio Planetamundo, que suena tan bien que al oírlo renacen nuevas esperanzas y el mundo no parece tan malo, ni tan feo, ni la bolsa parece tan desplomada, que uno intuye que solamente está desfallecida del soponcio, pero remontando hacia arriba sobre dos muletas.
La cuestión es que en las navidades me caduca de nuevo y me he dicho que para qué lo tengo asociado a una web que recibe aún menos visitas que ésta. Así que haremos como se suele hacer en la vida, forzando un poco de aquí y allá, tirando de sisa le añadimos al nombre que teníamos este otro de Planeta Mundo y hasta el sitio parece que mejora, al menos de entrada. Como que tuviera más fuste. Joer, como el fulano que se llama Manuel Enrique Eduardo, que uno se lo encuentra y cree que tiene que hacer reverencias quitándose el sombrero.
Además en los últimos tiempos estoy recibiendo un sin fin de correos de avezados internautas a cargo de dudosas empresas de compra de dominios que prometen conseguirme la renovación por 200 dólares americanos ¡si el dólar está remontando, no me va a salir a cuenta! Son muy listos por creerme tan tonto, que todavía no caducó el dominio y ya me prometen la renovación, pero en vez de a 9 dólares que pago actualmente a 200. Vamos que esos sí han debido leer algo de lo que escribo en este blog y me han tomado por gilipollas perdido.
Así que aunque me he sentido tentado de decirle lo que le diría a alguna, haz conmigo lo que quieras,
yo me dejo,
pero mejor lo renuevo con estas manitas rondando el vencimiento y me ahorro la pasta que pagaría un pazguato, el que pregunta por dominios y direcciones en la pescadería del mercado.
Así que ahora el nombre es más rimbombante y se accede cargando la dirección de blogger o más rápidamente a través de www.planetamundo.net
bajo este nombrazo las visitas se tienen que contar como mínimo a pares.
Hasta yo voy a venir más veces.
domingo, 19 de octubre de 2008
Ocupado
Y todo me parece que empieza.
Monólogo - Silvio Rodríguez
Nada más ando ocupado como los taxis ocupados. Con el letrero en el parabrisas, pero en vez de letrero es miopía. De estar ocupado.
Monólogo - Silvio Rodríguez
Nada más ando ocupado como los taxis ocupados. Con el letrero en el parabrisas, pero en vez de letrero es miopía. De estar ocupado.
jueves, 16 de octubre de 2008
Desde A N N L E A
Volver a escribir - Volver a escribir (29/10/04)
A todos los miembros que han participado de esta ilusión común. A los que se han mantenido fieles y han regresado para encontrarnos. A los que lograron que nuestro sitio no muriera. A todos ellos, apenas conocidos, solamente por sus letras, y que se me han hecho importantes.
Anado
-Es de lo mejorcito que he leído.
- Bueno, me sentí inspirado, prácticamente poseído, como si a través de mi se manifestara otro.
- Pues ya le digo, de lo mejorcito que me ha puesto delante en estos años.
- Ya, pero no sé si fiarme de su palabra. Que sea subordinado mío desde hace ¿cuántos?
Y que siempre sea tan obsequioso en sus palabras me hace sospechar que quizá me esté dorando la pildora para tenerme a bien. (Se ríe)
- Igual al principio sí señor. (Ríe también) Pero ya son 5 años, señor, cinco gloriosos años en los que le he leído una redacción semanal, como ya sabe con la debida atención. Y como para no tenerla, fue muy hábil fijando aquella media hora de preguntas sobre el texto, como para comprobar su lectura.
- No crea que fue para eso. Simplemente, y como sabe, mi forma de escribir peca de intelectual, y ese rato no es para otra cosa que para aclarar las dudas que le hubieran podido surgir.
- Hombre, jefe, preguntarme a bocajarro y quitándome el papel de las manos, el nombre del protagonista no es aclarar muchas dudas, si me permite.
- Convendrá conmigo en que si lo es cuando el texto del que hablamos, como recordará es denso como la bruma de un Londres muy brumoso. Y mi duda es si su cabeza después de recibir un torrente de información tan grande, logró retener datos más o menos irrelevantes.
- Bueno, usted siempre ha sido muy certero con los nombres de sus personajes. Tan enrevesados que sería difícil olvidarlos. Además si no recuerda mal comenzó a "tomarme" las lecturas cuando aún estaba a prueba...
-Sí, empezamos pronto con esta saludable costumbre, dos locos por la literatura, codo con codo. Y quien me iba a decir que encontraría a alguien al que le gustaran mis relatos más que a mi mismo.
-No lo crea, no.
-¿Cómo?
-Que no puedo concebir que me gusten más a mí, aún gustándome tanto, que al propio autor, digo. El autor se vacía en ellos ¿no? Son parte de si mismo.
-Pues sí querido amigo, mire que ha habido algunos confeccionados aprisa y corriendo, mientras comía, para no faltar a la entrega de los viernes. Y para todos ellos usted siempre ha tenido palabras de elogio y hasta pleitesia ¿verdad?
-Sí, no me ha dejado un fin de semana sin lectura desde hace 5 años. Cinco años con sus cuartillas a pasar el sábado.
-Fíjese que a mi esposa la enamoré con versos. Y ahora le revelo un secreto, no eran míos, eran de Becquer pero los hacía pasar por míos bajo la luz de la luna.
- Un truco infalible.
- Ay si entonces hubiera tenido más fe en mi propia ciencia. (La mirada se pierde como en el infinito). Que oportunidad perdí de escribir versos mejores que los de Becquer.
- ¿Mejores que los suyos?
- Claro, la vida tiene sus momentos, y no me puede pedir ahora que escriba como cuando tenía 20 años. A los 20 años aún se puede hacer poesía porque la vida se ve con optimismo. No existen tonalidades, sólo extremos. Y los extremos son el motor de la poesía.
- Opinión muy particular la suya. Aunque la comparto, cómo no.
- Entonces quizá hubiera podido enamorarla con mis propias palabras, pero no creí en mí. Y míreme ahora capaz de la mejor prosa, la que dan los años. Y rememorando mi falta de empuje como poeta, entonces.
- Sí es usted un escritor excepcional.
- Sin embargo, y aunque no lo crea, con usted es con quien puedo hablar de mi literatura con mayor comodidad.
- Se hace lo que se puede.
- Ni le digo que me diría mi esposa si le diera a leer las miles de hojas que lleva leídas en estos años. Ni un fragmento puedo darle a estas alturas. Vive con un gran escritor y apenas lo sabe.
- Si acaso por los comentarios que le hace cuando hemos coincidido. Usted siempre aprovecha las reuniones festivas por Navidad para ponerme poco menos que por su discípulo. Y siempre aparece cuando más gente está a mi alrededor.
- Así es, sí. Es usted un lector minucioso, y qué haríamos los buenos escritores sin gente como usted. Además quiero que le conste que tengo su criterio en mucha estima, pues llegó a mis oídos que había ganado un certamen literario de joven.
- Bueno, de eso hace muchos años, y no fue un certamen exactamente.
- ¿Cómo fue entonces?
- Era de crío, un relato mío fue considerado el mejor de mi clase. El mejor relato de los escritos para aquella asignatura "Lenguaje" de todo el aula. Debía contar no más de 10 años.
- Fuera como fuere, debía usted haber seguido escribiendo.
- Ya es tarde para mí, perdí el tren de la literatura, ...
- Escuche bien, vuelva a escribir. Se lo digo yo, no un cualquiera. Podríamos comparar (ríe abiertamente).
- No, yo ya no, ...
- ¡No me ha oído! ¡Vuelva a escribir le digo!
- De acuerdo, gracias.
viernes, 10 de octubre de 2008
miércoles, 8 de octubre de 2008
La arañuca
La fui poco a poco dando por perdida.
19 días y 500 noches - Joaquín Sabina
Navegando por Internet he dado con una mascota muy simpática. Se trataba de un cerdito rosa al que podías dar de comer y lavar con un chisme de esos que sirven para limpiar los cristales.
Así que me he decidido a adoptar yo también mi propia mascota, ya que en casa no hay perro que me ladre ni gato que me salte a los ojos, he decidido hacer mía una arañuca muy hacendosa que a estas horas ya debe habe tejido su telaraña, y si no la ha terminado ahí debe andar.
¿Y por qué una araña? ¿Acaso tiene la clave que descifre estos tiempos convulsos de crisis?
Pues no, pero haremos un aparte en este espacio de portería-rellano en que he convertido el blog, donde vierto mis opiniones sin recato a pesar de no tener puñetera idea para centrarnos en lo importante. Añadir un nuevo personaje más activo que yo mismo, y a estas alturas ninguno de mis 2 o tres visitantes asiduos puede tacharme de inactivo, si acaso de otras cosas, que no digo yo que no vayan a tener razón, pero llevo bastantes años dando la matraca con mis neuras, y fíjate que cosa, quien lo iba a decir, con los pies en el suelo como si estuvieran en mitad del fango sin remedio, que no me he permitido la licencia de soñar nunca despierto, aquí no, eso lo dejo para el trabajo :P. Y no he contado que haría si me tocara la lotería. Por lo pronto he jugado a la ONCE en un sorteo morrocotudo de estos días, que me puede tocar una fortunaza tan grande que igual me animo y arreglo el desaguisado de la bolsa entrando como un boixo noi en el Olímpico de Montjuic, con bengalas y todo, y 10.000 millones de euros o que sé yo cuánta pastísima. Que iba a comprar Vueling solo porque subieran sus puñeteras acciones.
Pero decía que he fichado una araña, me cobra una pasta, pero hace tan bien las telarañas... le quedan tan lindas una vez terminadas que es como tener a mi propio fabricante de alfombras voladoras.
Alguien dirá, y si no lo dice lo digo yo que tengo ganas de seguir por aquí: ¿y por qué una araña y no un bicho menos repelente?
Pues ha tenido que ser una araña porque se lo debo a la pobre.
Hace un tiempo encontré en una de mis ventanas una arañuca lo bastante grande como para ocupar el tresillo, pero armándome de valor la arrinconé en su telaraña y logré meterla sin daño alguno por ninguna de las dos partes en un botelluja que mi casera tenía a bien mantener en pose decorativa en alguna estantería. Asimismo diré que la botelluja no ha sufrido merma o tara, al contrario, con el tiempo contuvo una telaraña más bien poco lustrosa, e ineficaz por lo que se vio, que es ganar aunque sea un poco. En su vacuidad un alma tejía esperando que le cayera algo. Como nosotros con la lotería. Con lo difícil que está.
Imagino que este comentario ha borrado a dos o tres aspirantes a convertirse en mis caseros, pero supongo que los más de 2 kilos que le tengo pagados a lo largo del tiempo dan pa que meta en la botella lo que me de la gana. ¿O no es peor que se me hubiera caído parte de la vajilla? Pero eso lo contaré otro día.
Así que el bicho quedó encerrado en la botella, y yo me decidía a hacer de aquel experimento una especie de National Geografic de andar por casa. Después de todo ellos tienen bichos y árboles y yo tenía una araña gorda que habría hecho las delicias de cualquier cámara. Pero no me dediqué a filmarla, después de todo su vida no parecía mucho más apasionante de lo que es de por si la mía, y tampoco la filma nadie. Pero me dispuse a observarla con detenimiento y pensando en todo instante en iniciar la toma de notas.
El caso es que recibiendo la visita de Sestea decidí que capturáramos 5 hormigas, que son un número suficiente para que nadie me tache de enviar a los bichetes a una muerte segura, que es conocido por cualquiera que frecuente los documentales de la 2, y este post es para ellos, que las hormigas son muy capaces de sobrellevar su propio peso multiplicado por 7, así transportan las hojas como si fueran el capote de Curro Romero, por encima de la cabeza. De forma que ponerlas juntas dentro de la botella era igualar las fuerzas significativamente, que aliadas las 5 y con aquellas fauces que se hacían grandes a través del vidrio bien podrían empezar por destruir una telaraña tan liviana para proseguir contra la arañuca, que pasaba la noche y los días demasiado parada como para capta mi atención por más tiempo que la tele, que ya se sabe que me capta lo justo.
Me gustaría conta que lo que vino después fue tremendamente emocionante, pero no lo fue. Si me percaté en una ocasión que una de ellas, tras caminar por el cuello de la botella, lugar al que nunca pudo llegar la araña
¡qué sabia la naturaleza!
terminó cayendo en la red, y se intentaba escapar, pero tenía la pata cogida como en un cepo y no lograba más que moverse toda. Cualquiera diría que como no intervine, yo que me presto de tener buen corazón, pero cuando uno emprende una investigación pseudo-cientifíca debe saber que no todo lo que va a ver será lo que uno quería ver, como cuando pones la tele. Y los profesionales del Masai Mara no intervienen cuando el ñu es devorado vivo y empezando por el trasero por los leones, tan traicioneramente. Que al menos yo no hice como cuentan que hacía Felix Rodríguez de la Fuente, que echaba al ratón contra la boca serpiente pa grabar desde ahí.
Lo que se dio fue porque la providencia así lo quiso. No creo que Dios intervenga para estas cosas pequeñas e invertebradas...
El caso es que la araña era de las cobardicas, y no se lanzaba pa envolverla en el ovillo de telaraña, debía estar esperando a que la hormiga se agotase de dar voltinetas. ¡La energía que tiene un bicho tan pequeño!
Pero luego me puse a cenar y no sé que pasó. Pero qué reportero de documental no deja a los animales pa la manduca. Después de todo ellos tb se ganan la comida, igual que yo.
Lo último que puedo contar es que al día siguiente, o quizá dos después, al ir a a planchar la camisa a las 7 de la mañana dejé la plancha en el misma mesa donde tenía la botella, y no sé si le dio algún vapor o el calor se trasladó a la mesa, y el calor de la mesa contagió el aire, que yo cambiaba regularmente, todo sea dicho de paso, y esa elevación de las temperaturas acabó con la araña, como antes con los dinosaurios, que se quedó tan petrificada como todos sus huéspedes. Aunque para entonces puedo asegurar que ya no sobrevivía ninguno. Tampoco tengo la certeza de que llegará a hincarle el diente a una sola de las hormigas. Creo que la araña se abandonó al deterioro de las anoréxicas. Y decidió dejar lo de comer a los que quisieran seguir vivos.
Quizá tan solo se murió de vieja. Que no sé cuanto vive una araña común, o una tarántula, no sé qué capturé.
A fin de cuentas se parece a esa de la derecha, ahí abajo. Esta tiene pinta radioactiva. Como la que picó a Peter Parker. Debe ser que está labrando venganza por todas las encerradas en botellas.
Pa mi que la ha tomado con la bolsa.
Ahora, esta va a durar más.
19 días y 500 noches - Joaquín Sabina
Navegando por Internet he dado con una mascota muy simpática. Se trataba de un cerdito rosa al que podías dar de comer y lavar con un chisme de esos que sirven para limpiar los cristales.
Así que me he decidido a adoptar yo también mi propia mascota, ya que en casa no hay perro que me ladre ni gato que me salte a los ojos, he decidido hacer mía una arañuca muy hacendosa que a estas horas ya debe habe tejido su telaraña, y si no la ha terminado ahí debe andar.
¿Y por qué una araña? ¿Acaso tiene la clave que descifre estos tiempos convulsos de crisis?
Pues no, pero haremos un aparte en este espacio de portería-rellano en que he convertido el blog, donde vierto mis opiniones sin recato a pesar de no tener puñetera idea para centrarnos en lo importante. Añadir un nuevo personaje más activo que yo mismo, y a estas alturas ninguno de mis 2 o tres visitantes asiduos puede tacharme de inactivo, si acaso de otras cosas, que no digo yo que no vayan a tener razón, pero llevo bastantes años dando la matraca con mis neuras, y fíjate que cosa, quien lo iba a decir, con los pies en el suelo como si estuvieran en mitad del fango sin remedio, que no me he permitido la licencia de soñar nunca despierto, aquí no, eso lo dejo para el trabajo :P. Y no he contado que haría si me tocara la lotería. Por lo pronto he jugado a la ONCE en un sorteo morrocotudo de estos días, que me puede tocar una fortunaza tan grande que igual me animo y arreglo el desaguisado de la bolsa entrando como un boixo noi en el Olímpico de Montjuic, con bengalas y todo, y 10.000 millones de euros o que sé yo cuánta pastísima. Que iba a comprar Vueling solo porque subieran sus puñeteras acciones.
Pero decía que he fichado una araña, me cobra una pasta, pero hace tan bien las telarañas... le quedan tan lindas una vez terminadas que es como tener a mi propio fabricante de alfombras voladoras.
Alguien dirá, y si no lo dice lo digo yo que tengo ganas de seguir por aquí: ¿y por qué una araña y no un bicho menos repelente?
Pues ha tenido que ser una araña porque se lo debo a la pobre.
Hace un tiempo encontré en una de mis ventanas una arañuca lo bastante grande como para ocupar el tresillo, pero armándome de valor la arrinconé en su telaraña y logré meterla sin daño alguno por ninguna de las dos partes en un botelluja que mi casera tenía a bien mantener en pose decorativa en alguna estantería. Asimismo diré que la botelluja no ha sufrido merma o tara, al contrario, con el tiempo contuvo una telaraña más bien poco lustrosa, e ineficaz por lo que se vio, que es ganar aunque sea un poco. En su vacuidad un alma tejía esperando que le cayera algo. Como nosotros con la lotería. Con lo difícil que está.
Imagino que este comentario ha borrado a dos o tres aspirantes a convertirse en mis caseros, pero supongo que los más de 2 kilos que le tengo pagados a lo largo del tiempo dan pa que meta en la botella lo que me de la gana. ¿O no es peor que se me hubiera caído parte de la vajilla? Pero eso lo contaré otro día.
Así que el bicho quedó encerrado en la botella, y yo me decidía a hacer de aquel experimento una especie de National Geografic de andar por casa. Después de todo ellos tienen bichos y árboles y yo tenía una araña gorda que habría hecho las delicias de cualquier cámara. Pero no me dediqué a filmarla, después de todo su vida no parecía mucho más apasionante de lo que es de por si la mía, y tampoco la filma nadie. Pero me dispuse a observarla con detenimiento y pensando en todo instante en iniciar la toma de notas.
El caso es que recibiendo la visita de Sestea decidí que capturáramos 5 hormigas, que son un número suficiente para que nadie me tache de enviar a los bichetes a una muerte segura, que es conocido por cualquiera que frecuente los documentales de la 2, y este post es para ellos, que las hormigas son muy capaces de sobrellevar su propio peso multiplicado por 7, así transportan las hojas como si fueran el capote de Curro Romero, por encima de la cabeza. De forma que ponerlas juntas dentro de la botella era igualar las fuerzas significativamente, que aliadas las 5 y con aquellas fauces que se hacían grandes a través del vidrio bien podrían empezar por destruir una telaraña tan liviana para proseguir contra la arañuca, que pasaba la noche y los días demasiado parada como para capta mi atención por más tiempo que la tele, que ya se sabe que me capta lo justo.
Me gustaría conta que lo que vino después fue tremendamente emocionante, pero no lo fue. Si me percaté en una ocasión que una de ellas, tras caminar por el cuello de la botella, lugar al que nunca pudo llegar la araña
¡qué sabia la naturaleza!
terminó cayendo en la red, y se intentaba escapar, pero tenía la pata cogida como en un cepo y no lograba más que moverse toda. Cualquiera diría que como no intervine, yo que me presto de tener buen corazón, pero cuando uno emprende una investigación pseudo-cientifíca debe saber que no todo lo que va a ver será lo que uno quería ver, como cuando pones la tele. Y los profesionales del Masai Mara no intervienen cuando el ñu es devorado vivo y empezando por el trasero por los leones, tan traicioneramente. Que al menos yo no hice como cuentan que hacía Felix Rodríguez de la Fuente, que echaba al ratón contra la boca serpiente pa grabar desde ahí.
Lo que se dio fue porque la providencia así lo quiso. No creo que Dios intervenga para estas cosas pequeñas e invertebradas...
El caso es que la araña era de las cobardicas, y no se lanzaba pa envolverla en el ovillo de telaraña, debía estar esperando a que la hormiga se agotase de dar voltinetas. ¡La energía que tiene un bicho tan pequeño!
Pero luego me puse a cenar y no sé que pasó. Pero qué reportero de documental no deja a los animales pa la manduca. Después de todo ellos tb se ganan la comida, igual que yo.
Lo último que puedo contar es que al día siguiente, o quizá dos después, al ir a a planchar la camisa a las 7 de la mañana dejé la plancha en el misma mesa donde tenía la botella, y no sé si le dio algún vapor o el calor se trasladó a la mesa, y el calor de la mesa contagió el aire, que yo cambiaba regularmente, todo sea dicho de paso, y esa elevación de las temperaturas acabó con la araña, como antes con los dinosaurios, que se quedó tan petrificada como todos sus huéspedes. Aunque para entonces puedo asegurar que ya no sobrevivía ninguno. Tampoco tengo la certeza de que llegará a hincarle el diente a una sola de las hormigas. Creo que la araña se abandonó al deterioro de las anoréxicas. Y decidió dejar lo de comer a los que quisieran seguir vivos.
Quizá tan solo se murió de vieja. Que no sé cuanto vive una araña común, o una tarántula, no sé qué capturé.
A fin de cuentas se parece a esa de la derecha, ahí abajo. Esta tiene pinta radioactiva. Como la que picó a Peter Parker. Debe ser que está labrando venganza por todas las encerradas en botellas.
Pa mi que la ha tomado con la bolsa.
Ahora, esta va a durar más.
martes, 7 de octubre de 2008
Tiempos de crisis
Un piso antes del séptimo cielo.
Peor para el sol - Joaquín Sabina
He estado leyendo sobre los orígenes de esta crisis. Yo la he notado en que compré los billetes de avión para ir a Valencia y ya contaba con la posibilidad de que Iberia hiciera un cargo por el doble, de forma temporal, cosa de dos o tres días. Lo hicieron otras veces. Sin embargo han pasado 10 y sigue el cargo duplicado, cogen el dinero y no lo sueltan, como un perro al que le lanzas la pelota, para recuperarla hay que quitársela de la boca, suceso que he hecho hoy, harto de tanta impaciencia. Y es que Iberia que vive su propia recesión, como toda compañía aérea, es de conservar las perras todo el tiempo que se pueda y un poco más.
Mira que yo no quería echar la culpa a los americanos, que luego alguien dirá que soy anti-norteamericano, y me cuadraba hace años con el Winter Games con el himno, pero es que al final tienen la culpa de casi todo. Y no lo digo yo, lo dicen casi todos los que saben.
Esta gente prestaba dinero a gente que no tenía claro si podría devolverlo o no, y no es que ellos mismos no lo tuvieran claro, es que los bancos los animaban hacia la hipoteca aún a sabiendas de que no podrían pagar, tarde o temprano. ¿Pero quién iba a pensar que un día los pisos bajarían de precio?
Ese es el "crash". Que los pisos tienden a valer menos porque no pueden seguir soportando esta ebullición de precios, comprar a un precio y vender dos años más tarde sacando 30.000 euros de beneficio es un fenómeno que no podía durar. Más que nada porque esos beneficios no se pagan con dinero de mentirijillas, se pagan con dinero de verdad, ese que cuesta ganar alquilando tiempo y vida a menesteres que uno no haría gratis, por amor al arte. Quizá porque todos los trabajos tienen poco arte y pocos artistas.
Así que cuando los bancos pueden acceder a los pisos que sus propietarios, que lo son solo en apariencia, no pueden pagar se encuentran con que esos pisos ya no valen lo que se creyó que valdrían siempre. Confiados a que algo así siempre subirá de precio, como los globos que los chiquillos llevan cogidos de un hilo, allí arriba gracias al gas.
Lo malo es que el globo se les ha escapado de las manos. Sube, sube y al final estalla.
Aquí en España uno se lo toma con calma porque está confiado a que estas cosas son cosas de mis mayores. Pero se acojona cada día un poco más cuando oye decir al ministro que los depósitos están garantizados
¿tan mal estamos que tiene presentarse ante la prensa para decir tal cosa?
Si lo normal sería que no se hablará de ello. Hágamos la bendita comedia del aquí no pasa nada. Todo estará siempre bajo control. Mira el fondo de mis ojos. Que habláramos de fútbol pensando que como los galos, estos americanos están todos locos.
Pero luego sale el presidente diciendo que se va a aumentar el fondo de 20.000 a 100.000 euros por depósito, y uno entonces se pregunta ¿no estaban garantizados?
Y entonces la recesión se hacer carne. Y la gente se inquieta. Y los bancos se miran con desconfianza, y la gente ya no se fía, porque los americanos fiaron por todos hace unos años. Tiempos de vino y rosas, de barra libre para lo que quieras. Se provoca una crisis de confianza que es lo peor que puede suceder. Cuando uno pierde la confianza en lo que le rodea o pierde la confianza de los que están con él, en la vida los tiempos de bonanza son seguidos siempre de crisis. Y no me refiero únicamente a la economía mundial. Está cogida con pinzas en el tendero a ver si le da el aire.
La cosa sería saber cuánto durará cada cosa, y que en el balance de todo pese más lo bueno que lo malo.
Peor para el sol - Joaquín Sabina
He estado leyendo sobre los orígenes de esta crisis. Yo la he notado en que compré los billetes de avión para ir a Valencia y ya contaba con la posibilidad de que Iberia hiciera un cargo por el doble, de forma temporal, cosa de dos o tres días. Lo hicieron otras veces. Sin embargo han pasado 10 y sigue el cargo duplicado, cogen el dinero y no lo sueltan, como un perro al que le lanzas la pelota, para recuperarla hay que quitársela de la boca, suceso que he hecho hoy, harto de tanta impaciencia. Y es que Iberia que vive su propia recesión, como toda compañía aérea, es de conservar las perras todo el tiempo que se pueda y un poco más.
Mira que yo no quería echar la culpa a los americanos, que luego alguien dirá que soy anti-norteamericano, y me cuadraba hace años con el Winter Games con el himno, pero es que al final tienen la culpa de casi todo. Y no lo digo yo, lo dicen casi todos los que saben.
Esta gente prestaba dinero a gente que no tenía claro si podría devolverlo o no, y no es que ellos mismos no lo tuvieran claro, es que los bancos los animaban hacia la hipoteca aún a sabiendas de que no podrían pagar, tarde o temprano. ¿Pero quién iba a pensar que un día los pisos bajarían de precio?
Ese es el "crash". Que los pisos tienden a valer menos porque no pueden seguir soportando esta ebullición de precios, comprar a un precio y vender dos años más tarde sacando 30.000 euros de beneficio es un fenómeno que no podía durar. Más que nada porque esos beneficios no se pagan con dinero de mentirijillas, se pagan con dinero de verdad, ese que cuesta ganar alquilando tiempo y vida a menesteres que uno no haría gratis, por amor al arte. Quizá porque todos los trabajos tienen poco arte y pocos artistas.
Así que cuando los bancos pueden acceder a los pisos que sus propietarios, que lo son solo en apariencia, no pueden pagar se encuentran con que esos pisos ya no valen lo que se creyó que valdrían siempre. Confiados a que algo así siempre subirá de precio, como los globos que los chiquillos llevan cogidos de un hilo, allí arriba gracias al gas.
Lo malo es que el globo se les ha escapado de las manos. Sube, sube y al final estalla.
Aquí en España uno se lo toma con calma porque está confiado a que estas cosas son cosas de mis mayores. Pero se acojona cada día un poco más cuando oye decir al ministro que los depósitos están garantizados
¿tan mal estamos que tiene presentarse ante la prensa para decir tal cosa?
Si lo normal sería que no se hablará de ello. Hágamos la bendita comedia del aquí no pasa nada. Todo estará siempre bajo control. Mira el fondo de mis ojos. Que habláramos de fútbol pensando que como los galos, estos americanos están todos locos.
Pero luego sale el presidente diciendo que se va a aumentar el fondo de 20.000 a 100.000 euros por depósito, y uno entonces se pregunta ¿no estaban garantizados?
Y entonces la recesión se hacer carne. Y la gente se inquieta. Y los bancos se miran con desconfianza, y la gente ya no se fía, porque los americanos fiaron por todos hace unos años. Tiempos de vino y rosas, de barra libre para lo que quieras. Se provoca una crisis de confianza que es lo peor que puede suceder. Cuando uno pierde la confianza en lo que le rodea o pierde la confianza de los que están con él, en la vida los tiempos de bonanza son seguidos siempre de crisis. Y no me refiero únicamente a la economía mundial. Está cogida con pinzas en el tendero a ver si le da el aire.
La cosa sería saber cuánto durará cada cosa, y que en el balance de todo pese más lo bueno que lo malo.
lunes, 6 de octubre de 2008
Al rescate
No me has preguntado si me da igual o no.
Este mundo va - Miguel Bosé y Leonor Waiting
He decidido salir al rescate del Dow Jones. Así que enunciaré las palabras salvadoras, y todo volverá a ser como antes. La bolsa quedará resplandeciente y será como si Bush nunca hubiera existido.
Bueno, en serio, se desploma todo el teatrillo, y sé que más de uno le estará echando la culpa al Xuac, que algún movimiento habrá hecho en los últimos días, y se ha contagiado la banca de una depresión que no se arregla con un paseo de Botín, corbata roja al cuello, por los boxes de Ferrari. Fijo que el Xuac ha comprado de todo un poco, como el picoteo de una boda a modo de aperitivo, y en todo lo que ha metido mano afloran los números rojos.
Él es así, pero quiero hacer sangre con él, que cada desplome es una estaca en su corazón de hombre enamorado de la bolsa, y si la línea del tiempo es constante, la bolsa es fluctuación constante también, a su manera, como la vida, y lo que antes valía ya no vale. Vivimos en cambio sucesivo, con altos y bajos, como papel de máquina de la verdad, y todo es mentira en realidad, todo cambia aunque parezca que no nos movemos.
El Xuac es un hombre ilusionado con el mañana, todo el que juega a la bolsa lo es, y él con más razón porque es de batacazo diario, y sigue erre que erre. Parece mentira que alguien que vive con un pie en el mundo de los sueños, en lo que será mañana, de varitas mágicas que hacen realidad la aspiración,
va a ser como quieres que sea,
en la agitación que sube el champán como la espuma pueda ser votante asiduo de la derecha. Es sólo un ingenuo idealista con sobredosis de golf.
Yo estoy pensando en adquirir un paquete pequeño de acciones del Santander, que salen muy sonrientes, corbata en ristre en los carteles publicitarios, y si esa gente tiene razones para sonreír será que sobran razones. Pongamos que mil euros para llevar, a ver cuántos vuelven, que la bolsa es como la guerra, sabes cuanto entregas pero no cuanto de ello regresará vivo o si hará prisioneros.
Como yo no sé mucho me tengo que guiar nada más por la intuición, y si acaso mirando el histórico, si nunca estuvo tan bajo será que le toca subir, vamos, digo yo, aunque sea entrar para que se declare la bancarrota. Y en estas cosas no gana la banca, que no siempre gana. También pierde.
Lo más curioso es que la respuesta vuelve a estar en Estados Unidos. Cuando Bush dice que va a rescatar la economía con los fondos de los contribuyentes, para que se puedan seguir pagando los finiquitos de millones de euros de los jerifaltes, la bolsa se remueve gozosa, como en un baile sugerente que seduce a todos los mercados, son vasos comunicantes. Bush sueña como Martin Luther King y la bolsa le devuelve la confianza generando beneficios. Aquí pasaría igual, pero el IBEX se toma muy poco en serio nada de lo que tenga que decir Zapatero. Y no es de extrañar, claro. No busquen razones en que los españoles creemos menos que los americanos en nuestra clase política, que supongo que venimos a creer lo mismo. Es más sencillo, los españoles no cerramos filas junto a nadie, somos aves libres y solitarias para sobrevolar nuestras vidas, que son lo único importante. Cada uno la de cada cuál, miguita a miguita, sendero a sendero. Sin embargo estos americanos son muy de "todos a una fuenteovejuna", y si el presidente gana las elecciones con chanchullos bastante aparentes lo dan por bueno y se colocan legión detrás de él, seguidores y detractores juntos, solo porque en su solapa está la bandera de las barras y las estrellas petrificada.
Yo quiero que suban las acciones del BBVA, que tengo una fortunaza desparramada desde hace tiempo. Y llegará el día de recoger la siembra y no me va a dar para llenar la hucha. Aunque ahora que lo pienso si tengo que buscar culpables, quizá deba demandar a Bush por gestionar tan mal los últimos años, en fin, denunciarle ante algún tribunal internacional por las guerras puede interesar como añadido, pero fundamentalmente exigirle responsabilidades por el desplome de mis acciones. ¿O su gestión no ha dañado mi patrimonio? Ay madre, qué miedo, patrimonio, suena como matrimonio pero es peor, que digo que matrimonio suena a compartir mientras patrimonio a lo de uno y nadie más. Pero volvamos buscar culpables, se puede decir que su gestión sin gestión da un resultado que me atañe. Me ha perjudicado ¿o no es verdad?
Sentémoslo en el tribunal como a Capone para que lo juzguen. Que no responderá por los muertos, pero lo hará por las monedas.
Impulsor de todas las crisis.
Este mundo va - Miguel Bosé y Leonor Waiting
He decidido salir al rescate del Dow Jones. Así que enunciaré las palabras salvadoras, y todo volverá a ser como antes. La bolsa quedará resplandeciente y será como si Bush nunca hubiera existido.
Bueno, en serio, se desploma todo el teatrillo, y sé que más de uno le estará echando la culpa al Xuac, que algún movimiento habrá hecho en los últimos días, y se ha contagiado la banca de una depresión que no se arregla con un paseo de Botín, corbata roja al cuello, por los boxes de Ferrari. Fijo que el Xuac ha comprado de todo un poco, como el picoteo de una boda a modo de aperitivo, y en todo lo que ha metido mano afloran los números rojos.
Él es así, pero quiero hacer sangre con él, que cada desplome es una estaca en su corazón de hombre enamorado de la bolsa, y si la línea del tiempo es constante, la bolsa es fluctuación constante también, a su manera, como la vida, y lo que antes valía ya no vale. Vivimos en cambio sucesivo, con altos y bajos, como papel de máquina de la verdad, y todo es mentira en realidad, todo cambia aunque parezca que no nos movemos.
El Xuac es un hombre ilusionado con el mañana, todo el que juega a la bolsa lo es, y él con más razón porque es de batacazo diario, y sigue erre que erre. Parece mentira que alguien que vive con un pie en el mundo de los sueños, en lo que será mañana, de varitas mágicas que hacen realidad la aspiración,
va a ser como quieres que sea,
en la agitación que sube el champán como la espuma pueda ser votante asiduo de la derecha. Es sólo un ingenuo idealista con sobredosis de golf.
Yo estoy pensando en adquirir un paquete pequeño de acciones del Santander, que salen muy sonrientes, corbata en ristre en los carteles publicitarios, y si esa gente tiene razones para sonreír será que sobran razones. Pongamos que mil euros para llevar, a ver cuántos vuelven, que la bolsa es como la guerra, sabes cuanto entregas pero no cuanto de ello regresará vivo o si hará prisioneros.
Como yo no sé mucho me tengo que guiar nada más por la intuición, y si acaso mirando el histórico, si nunca estuvo tan bajo será que le toca subir, vamos, digo yo, aunque sea entrar para que se declare la bancarrota. Y en estas cosas no gana la banca, que no siempre gana. También pierde.
Lo más curioso es que la respuesta vuelve a estar en Estados Unidos. Cuando Bush dice que va a rescatar la economía con los fondos de los contribuyentes, para que se puedan seguir pagando los finiquitos de millones de euros de los jerifaltes, la bolsa se remueve gozosa, como en un baile sugerente que seduce a todos los mercados, son vasos comunicantes. Bush sueña como Martin Luther King y la bolsa le devuelve la confianza generando beneficios. Aquí pasaría igual, pero el IBEX se toma muy poco en serio nada de lo que tenga que decir Zapatero. Y no es de extrañar, claro. No busquen razones en que los españoles creemos menos que los americanos en nuestra clase política, que supongo que venimos a creer lo mismo. Es más sencillo, los españoles no cerramos filas junto a nadie, somos aves libres y solitarias para sobrevolar nuestras vidas, que son lo único importante. Cada uno la de cada cuál, miguita a miguita, sendero a sendero. Sin embargo estos americanos son muy de "todos a una fuenteovejuna", y si el presidente gana las elecciones con chanchullos bastante aparentes lo dan por bueno y se colocan legión detrás de él, seguidores y detractores juntos, solo porque en su solapa está la bandera de las barras y las estrellas petrificada.
Yo quiero que suban las acciones del BBVA, que tengo una fortunaza desparramada desde hace tiempo. Y llegará el día de recoger la siembra y no me va a dar para llenar la hucha. Aunque ahora que lo pienso si tengo que buscar culpables, quizá deba demandar a Bush por gestionar tan mal los últimos años, en fin, denunciarle ante algún tribunal internacional por las guerras puede interesar como añadido, pero fundamentalmente exigirle responsabilidades por el desplome de mis acciones. ¿O su gestión no ha dañado mi patrimonio? Ay madre, qué miedo, patrimonio, suena como matrimonio pero es peor, que digo que matrimonio suena a compartir mientras patrimonio a lo de uno y nadie más. Pero volvamos buscar culpables, se puede decir que su gestión sin gestión da un resultado que me atañe. Me ha perjudicado ¿o no es verdad?
Sentémoslo en el tribunal como a Capone para que lo juzguen. Que no responderá por los muertos, pero lo hará por las monedas.
Impulsor de todas las crisis.
domingo, 5 de octubre de 2008
La ladrona, Carlos y la llamada
Acabaron con mi vida.
La paga - Juanes
Vengo de leer la prensa, como suelo cada sábado y domingo en una cafetería cercana a casa. Aprovecho y leo entonces la prensa en papel, que es un medio con los días contados cuando quiera contar la idea que me asaltó medio en sueños, medio despierto, que tuve esta mañana ¿o fue anoche? de crear una especie de soporte plastificado y extensible conectado directamente a un minúsculo lápiz de memoria con conexión a Internet y que consiga mostrar cualquiera de los muchos periódicos online a libre elección del cliente con información actualizada al minuto y con la hemeroteca detrás si es que la lectura de las hecatombes actuales no sacia al lector. Porque en realidad leer la prensa apoyándola en la mesa o en las piernas concede algo que nunca tendrá este modo online que yo frecuento tanto y que me suele dar para no mantener la boca cerrada por más tiempo.
Ya he dicho la idea, ahora que venga quien quiera a cogerla. Preferiblemente con más medios que yo, por ejemplo poseedor en propiedad una fabrica de hacer plásticos extensibles donde se ordenen las letras en el mismo orden que sobre el papel, con esa esquinita inferior donde pinzar para pasar página, aunque no se haga literal, el efecto será el mismo.
Pero yo no venía hoy para llenarle los bolsillos con el gran chollo a ningún avezado saltimbanqui de blogs. Vengo para hablar muy breve de la mengana que trabajó en algún cargo que se me ha olvidado en el gobierno de Jaume Matas del PP y que se estuvo llenando los bolsillos con comisiones y manejos fraudulentos. Me pregunto. ¿Tan difícil les es ser honrados? ¿Acaso su sueldos y dietas no les da para vivir razonablemente la crisis? Este caso es más doloroso pues una de las dos al mando del asunto es escritora y librera para más inri. Lo que lo hace peor aún, pues a alguien que anda con libros se le presume la sensatez.
Será simplemente que no los leía. Los llevaba de balda a balda.
Aunque déjame que me desdiga. Alguno debió leer porque junto a su esposa, creo que una arquitecta, no retuve bien, quizá una artista ingenió el modo de ocultarlo a los que lo fueran a buscar a su casa, cuando comprobaran que las cuentas no salen. Que los números, bastardos, no cuadran. Así que no los emparedó como Roca en fajos de 500€, moraditos y juntitos en las paredes de su casa. Hizo como los piratas del Caribe y los enterró en un arcón bajo el jardín. Justo donde los del C-S-I advertirían tierra removida. Lo que me da que pensar que no vivía en un pisito de 30 metros cuadrados...
Ayer estuve viendo el partido del Barça frente al Atlético en uno de esos canales chinos que se saltan el monopolio del "pago por visión". Aunque me perdí casi toda la segunda parte porque estuve investigando la muerte, de la que ayer se cumplió un año, de Carlos Llamas. Recuerdo que un día me pregunté ¿donde está? Y quién es este que suena en su lugar. Luego me enteré de que había muerto y quedé impactado, con la conciencia de esta fugacidad, y con la sensación de que la realidad era de peor calidad si no la contaba él. ¿Cuánto pesa la costumbre en nuestras vidas incluso para lo más nimio? Y no echaba de menos al hombre del que no conocí nada, eché de menos nada más la voz. Quizá porque aquel aunque no tenía soluciones para nada, como ninguno, yo llegaba a sentirme en su piel de anonadado espectador ante los desvaríos de la realidad. Nunca le había visto la cara hasta ayer, pero di con una grabación de su vuelta tras creer superado el cáncer en mayo del 2007, y fue como volver al pasado, como volver unos años atrás, al amparo de aquella voz que yo había interiorizado como la voz de la información, sin ser su mejor oyente, que solamente lo escuchaba sin querer y en días dispares. Pero sus "son las 10, las 9 en Canarias" sonaba a pasado, a vivido, a mis noches sin televisión con radio esperando "El Larguero" que terminó interesándome menos que Hora 25.
La vuelta fue un espejismo. Los médicos se equivocaron. Murió en octubre, ayer hizo un año.
Sigo leyendo la prensa y me encuentro con que en México secuestran más gente que en ningún otro sitio. Son frecuentes los secuestros exprés en los que el taxista se deja abordar unos metros más allá por delincuentes que despluman al viajero y sus tarjetas de crédito. Pero el más notorio secuestro que alli se produce es el que se hace por teléfono. No es necesario siquiera un rehen. Simplemente abres la guía telefónica y dejar caer el dedo sobre cualquier teléfono al azar. Entonces llamas y gritas algo así como "Mamá sálvame" o un "Soy yo, me tienen secuestrado". Y les das tu número de cuenta o tu número de tarjeta prepago a continuación, o se las da otro del ajo para que no parezca que el mismo secuestrado pide que le ingresen el dinero. Sería poco profesional si al menos no se imposta la voz. Y poco creíble. Entonces se espera que en ese estado de shock que da el miedo a que sea verdad el paisano que descolgó cogerá la cartera y buscará un cajero así tenga que salir en batín de la casa para ingresar lo que haga falta, que no debe ser mucho. Para pagar la llamada y las 10 o 12 de antes o después que no dieron ni darán resultado.
A mí me parece que es un método brillante. Todo hombre de bien tendría que abonar por la salvación de otro aún en la certeza de que no es nadie que conozca. La remota sospecha del daño remoto pero inminente tendría que bastar.
La paga - Juanes
Vengo de leer la prensa, como suelo cada sábado y domingo en una cafetería cercana a casa. Aprovecho y leo entonces la prensa en papel, que es un medio con los días contados cuando quiera contar la idea que me asaltó medio en sueños, medio despierto, que tuve esta mañana ¿o fue anoche? de crear una especie de soporte plastificado y extensible conectado directamente a un minúsculo lápiz de memoria con conexión a Internet y que consiga mostrar cualquiera de los muchos periódicos online a libre elección del cliente con información actualizada al minuto y con la hemeroteca detrás si es que la lectura de las hecatombes actuales no sacia al lector. Porque en realidad leer la prensa apoyándola en la mesa o en las piernas concede algo que nunca tendrá este modo online que yo frecuento tanto y que me suele dar para no mantener la boca cerrada por más tiempo.
Ya he dicho la idea, ahora que venga quien quiera a cogerla. Preferiblemente con más medios que yo, por ejemplo poseedor en propiedad una fabrica de hacer plásticos extensibles donde se ordenen las letras en el mismo orden que sobre el papel, con esa esquinita inferior donde pinzar para pasar página, aunque no se haga literal, el efecto será el mismo.
Pero yo no venía hoy para llenarle los bolsillos con el gran chollo a ningún avezado saltimbanqui de blogs. Vengo para hablar muy breve de la mengana que trabajó en algún cargo que se me ha olvidado en el gobierno de Jaume Matas del PP y que se estuvo llenando los bolsillos con comisiones y manejos fraudulentos. Me pregunto. ¿Tan difícil les es ser honrados? ¿Acaso su sueldos y dietas no les da para vivir razonablemente la crisis? Este caso es más doloroso pues una de las dos al mando del asunto es escritora y librera para más inri. Lo que lo hace peor aún, pues a alguien que anda con libros se le presume la sensatez.
Será simplemente que no los leía. Los llevaba de balda a balda.
Aunque déjame que me desdiga. Alguno debió leer porque junto a su esposa, creo que una arquitecta, no retuve bien, quizá una artista ingenió el modo de ocultarlo a los que lo fueran a buscar a su casa, cuando comprobaran que las cuentas no salen. Que los números, bastardos, no cuadran. Así que no los emparedó como Roca en fajos de 500€, moraditos y juntitos en las paredes de su casa. Hizo como los piratas del Caribe y los enterró en un arcón bajo el jardín. Justo donde los del C-S-I advertirían tierra removida. Lo que me da que pensar que no vivía en un pisito de 30 metros cuadrados...
Ayer estuve viendo el partido del Barça frente al Atlético en uno de esos canales chinos que se saltan el monopolio del "pago por visión". Aunque me perdí casi toda la segunda parte porque estuve investigando la muerte, de la que ayer se cumplió un año, de Carlos Llamas. Recuerdo que un día me pregunté ¿donde está? Y quién es este que suena en su lugar. Luego me enteré de que había muerto y quedé impactado, con la conciencia de esta fugacidad, y con la sensación de que la realidad era de peor calidad si no la contaba él. ¿Cuánto pesa la costumbre en nuestras vidas incluso para lo más nimio? Y no echaba de menos al hombre del que no conocí nada, eché de menos nada más la voz. Quizá porque aquel aunque no tenía soluciones para nada, como ninguno, yo llegaba a sentirme en su piel de anonadado espectador ante los desvaríos de la realidad. Nunca le había visto la cara hasta ayer, pero di con una grabación de su vuelta tras creer superado el cáncer en mayo del 2007, y fue como volver al pasado, como volver unos años atrás, al amparo de aquella voz que yo había interiorizado como la voz de la información, sin ser su mejor oyente, que solamente lo escuchaba sin querer y en días dispares. Pero sus "son las 10, las 9 en Canarias" sonaba a pasado, a vivido, a mis noches sin televisión con radio esperando "El Larguero" que terminó interesándome menos que Hora 25.
La vuelta fue un espejismo. Los médicos se equivocaron. Murió en octubre, ayer hizo un año.
Sigo leyendo la prensa y me encuentro con que en México secuestran más gente que en ningún otro sitio. Son frecuentes los secuestros exprés en los que el taxista se deja abordar unos metros más allá por delincuentes que despluman al viajero y sus tarjetas de crédito. Pero el más notorio secuestro que alli se produce es el que se hace por teléfono. No es necesario siquiera un rehen. Simplemente abres la guía telefónica y dejar caer el dedo sobre cualquier teléfono al azar. Entonces llamas y gritas algo así como "Mamá sálvame" o un "Soy yo, me tienen secuestrado". Y les das tu número de cuenta o tu número de tarjeta prepago a continuación, o se las da otro del ajo para que no parezca que el mismo secuestrado pide que le ingresen el dinero. Sería poco profesional si al menos no se imposta la voz. Y poco creíble. Entonces se espera que en ese estado de shock que da el miedo a que sea verdad el paisano que descolgó cogerá la cartera y buscará un cajero así tenga que salir en batín de la casa para ingresar lo que haga falta, que no debe ser mucho. Para pagar la llamada y las 10 o 12 de antes o después que no dieron ni darán resultado.
A mí me parece que es un método brillante. Todo hombre de bien tendría que abonar por la salvación de otro aún en la certeza de que no es nadie que conozca. La remota sospecha del daño remoto pero inminente tendría que bastar.
sábado, 4 de octubre de 2008
La candidata
Es un día ella y otro día yo.
Te aviso, te anuncio - Shakira
Pues no necesito ser una persona informada para hablar de Sara Palin. Me basta con ojear el periódico. No necesito saber cuáles ni cómo han sido las desastrosas entrevistas que dio en los últimos días, en las que además de demostrarse como una inculta sin parangón aparecía, por lo que cuentan, nerviosa y balbuceante, como alguien no solo incapaz de manejar los destinos de la que ha sido primera potencia mundial, que está por ver dónde para, sino incluso para manejarse por si misma, sin ayuda, en todos los ámbitos de la vida.
De manera que como se sentía inferior intelectualmente, porque lo era, a su contrincante en el debate de anteanoche y lo sabía porque había mirado dentro de si misma para darse cuenta, es una vida conviviendo consigo misma, toda vez que sus asesores se lo habrían dejado caer además; decidió jugar sus cartas que fueron reinvindicarse ejemplo claro de ciudadana media de ese país que es Estados Unidos. Así que se plantó ante Biden y le dijo que si lo podía tutear y se dispuso ante la concurrencia como un soplo de aire fresco que llega a la política americana anquilosada como carpeta de promesas electorales, que desechó encontrar a alguien preparado para guiar a su país hace muchos años, con la de republicanos válidos que habrá para tantas cosas banales y se propone a alguno como gobernante del mundo, con lo bien que despachan armas en los supermercados, así ocurre que apareció George Bush por 8 años, con chanchullos de por medio, como no podía ser de otro modo, una especie de enajenado, tonto hasta los límites de no saberse tonto. Una especie de iluminado por la gracia de Dios, aunque si uno se concentra en el centro de sus ojos puede llegar a ver un chimpancé, se trata nada más de unir los puntos como en las revistas de crucigramas. Pero a los americanos se les pasó desapercibido porque son de concentrarse en pocas cosas fuera de el béisbol o el basket. No ven el meollo del asunto, son de quedarse fijos en el sombrero de cow-boy y en lo bien que le sienta.
Así que expuesta la estrategia se trataba nada más de no confundir Afganistán con Irak o Pakistán, y no confundir el cambio climático, aquello que los políticos no saben muy bien qué es, ni de que trata, ni de donde viene ni hacia donde va, algo así como la economía mundial, y que sufrimos los anónimos mientras nos ocupamos en la supervivencia sin explicaciones.
Así que Sara Palin que podía ser humillada del debate se echó a las espaldas a todo el pueblo americano, al parecer tan ignorante como ella, para advertir que se anduviera con mucho ojo el senador si quería hacer patente su condición y sus limitaciones, pues todo el daño que a ella le infligiera sería daño sobre cada uno de los votantes que se asomaban a la tele con algún interés de ver el debate, que a juzgar por los porcentajes tradicionales de votación no serían muchos.
Riesgo cierto de parecer condescenciente o arrogante para el senador que estaba preparado para algo más que para llevar a sus hijos al colegio o al partido de los sábados. Pero Biden lo entendió también, Sara Palin no era el enemigo, es simplemente una mujer escasa de preparación y populachera como lo es el mismo Bush, con la inteligencia justa que da para pensar que si él llegó a la presidencia por qué no ella. Y a cada sonrisa de ella él ponía un argumento y una sonrisa.
Después de todo ir de segunda de McCain es muy prometedor, que tiene pinta de estar amortajado ya, con esa rigidez que da el rigor mortis, a mí me parece que serían capaces de presentarlo a festejar el improbable triunfo incluso muerto pero elegante en el balcón, moviéndole la mano rígida mientras a él se le han puesto los ojos en blanco del fresco que no siente, para anunciar Sara Palin con lágrimas en los ojos el óbito una semana después. Así que segunda de una momia de museo, político caduco con fecha de caducidad, y que es intolerablemente rico, es una buenísima opción, a mejor aún, una extraordinaria oportunidad. ¿Pero y si un día el presidente desaparece cómo será ese país de Sara Palin? ¿Cómo será con ella al mando? ¿En qué se diferenciará al de George Bush o aún peor?
Aunque yo me pregunto ¿por qué hacer presidente a un millonario? ¿por qué no a a alguien normal y corriente? El ciudadano medio común, por ejemplo. A Sara Palin directamente.
Son la extraña pareja. McCain y Palin. Tal para cual.
Ahora, éstos no ganan.
Te aviso, te anuncio - Shakira
Pues no necesito ser una persona informada para hablar de Sara Palin. Me basta con ojear el periódico. No necesito saber cuáles ni cómo han sido las desastrosas entrevistas que dio en los últimos días, en las que además de demostrarse como una inculta sin parangón aparecía, por lo que cuentan, nerviosa y balbuceante, como alguien no solo incapaz de manejar los destinos de la que ha sido primera potencia mundial, que está por ver dónde para, sino incluso para manejarse por si misma, sin ayuda, en todos los ámbitos de la vida.
De manera que como se sentía inferior intelectualmente, porque lo era, a su contrincante en el debate de anteanoche y lo sabía porque había mirado dentro de si misma para darse cuenta, es una vida conviviendo consigo misma, toda vez que sus asesores se lo habrían dejado caer además; decidió jugar sus cartas que fueron reinvindicarse ejemplo claro de ciudadana media de ese país que es Estados Unidos. Así que se plantó ante Biden y le dijo que si lo podía tutear y se dispuso ante la concurrencia como un soplo de aire fresco que llega a la política americana anquilosada como carpeta de promesas electorales, que desechó encontrar a alguien preparado para guiar a su país hace muchos años, con la de republicanos válidos que habrá para tantas cosas banales y se propone a alguno como gobernante del mundo, con lo bien que despachan armas en los supermercados, así ocurre que apareció George Bush por 8 años, con chanchullos de por medio, como no podía ser de otro modo, una especie de enajenado, tonto hasta los límites de no saberse tonto. Una especie de iluminado por la gracia de Dios, aunque si uno se concentra en el centro de sus ojos puede llegar a ver un chimpancé, se trata nada más de unir los puntos como en las revistas de crucigramas. Pero a los americanos se les pasó desapercibido porque son de concentrarse en pocas cosas fuera de el béisbol o el basket. No ven el meollo del asunto, son de quedarse fijos en el sombrero de cow-boy y en lo bien que le sienta.
Así que expuesta la estrategia se trataba nada más de no confundir Afganistán con Irak o Pakistán, y no confundir el cambio climático, aquello que los políticos no saben muy bien qué es, ni de que trata, ni de donde viene ni hacia donde va, algo así como la economía mundial, y que sufrimos los anónimos mientras nos ocupamos en la supervivencia sin explicaciones.
Así que Sara Palin que podía ser humillada del debate se echó a las espaldas a todo el pueblo americano, al parecer tan ignorante como ella, para advertir que se anduviera con mucho ojo el senador si quería hacer patente su condición y sus limitaciones, pues todo el daño que a ella le infligiera sería daño sobre cada uno de los votantes que se asomaban a la tele con algún interés de ver el debate, que a juzgar por los porcentajes tradicionales de votación no serían muchos.
Riesgo cierto de parecer condescenciente o arrogante para el senador que estaba preparado para algo más que para llevar a sus hijos al colegio o al partido de los sábados. Pero Biden lo entendió también, Sara Palin no era el enemigo, es simplemente una mujer escasa de preparación y populachera como lo es el mismo Bush, con la inteligencia justa que da para pensar que si él llegó a la presidencia por qué no ella. Y a cada sonrisa de ella él ponía un argumento y una sonrisa.
Después de todo ir de segunda de McCain es muy prometedor, que tiene pinta de estar amortajado ya, con esa rigidez que da el rigor mortis, a mí me parece que serían capaces de presentarlo a festejar el improbable triunfo incluso muerto pero elegante en el balcón, moviéndole la mano rígida mientras a él se le han puesto los ojos en blanco del fresco que no siente, para anunciar Sara Palin con lágrimas en los ojos el óbito una semana después. Así que segunda de una momia de museo, político caduco con fecha de caducidad, y que es intolerablemente rico, es una buenísima opción, a mejor aún, una extraordinaria oportunidad. ¿Pero y si un día el presidente desaparece cómo será ese país de Sara Palin? ¿Cómo será con ella al mando? ¿En qué se diferenciará al de George Bush o aún peor?
Aunque yo me pregunto ¿por qué hacer presidente a un millonario? ¿por qué no a a alguien normal y corriente? El ciudadano medio común, por ejemplo. A Sara Palin directamente.
Es sencillo, porque el debate no tiene que ver con los horarios del comedor del colegio, ni si vestirán o no uniforme, sino con lo trascendente de las acciones de los que mandan, que deben saber una a una todas las consecuencias de sus acciones antes de tomar ninguna. Sara Palin dará muy bien en el anuncio de los coloretes o del champú, y dirá que ella lo vale. Estoy de acuerdo en gastar 15 euros más por comprar el quita esmalte de L´Oreal. Pero cuando se trata de gobernar un país que es casi gobernar el mundo exijo personas con una mayor preparación.
Son la extraña pareja. McCain y Palin. Tal para cual.
Ahora, éstos no ganan.
viernes, 3 de octubre de 2008
miércoles, 1 de octubre de 2008
El destino
Llevo semanas pensando qué hacemos aquí.
Dueño de mi silencio - Jarabe de palo
Me llama Sestea para decirme que hoy el control de firmas en el curso de la Escuela Judicial es poner en un papel el destino donde quieren pasar los 4 meses de prácticas. Y yo sé que ella no lo tiene claro. Sin embargo esto ya es algo que yo conozco, lo que me llama la atención es que eso la pueda agobiar porque teme que lo que ponga hoy en la hoja vaya a condicionar su futuro después de que vaya aclarando como va a querer que sea. Y vuelve a repetirse la impresión de que a estos secretarios judiciales, de grupo A y varios años de estudio para sacar una oposición muy complicada, que tiene apenas 60 temas menos que la de juez, que tras 5 años puede ascenderlos a Magistrado y los siguen tratando como a niños. Y lo que es peor, de tanto tratarlos así han terminado pensando que lo son. Y cuando algún lúcido de los que acampan por aquella escuela para quedarse, decide que los horarios de mañana y tarde se nutrirán de los aprobados por orden alfabético, desde la A hasta la mitad por la mañana y el resto por la tarde, no hay nadie entre ellos que salga pisando fuerte, diciendo que eso así no puede ser, que ese modo no vale. Porque será más justo ordenarlos si acaso por nota para partir por la mitad, o para que en ese orden se decanten cada uno por el horario que más le convenga, o en el último de los casos sorteando esa letra afortunada que será comienzo de la lista y que llevará a los que están inmediatamente detrás de ella a visitar la escuela por las mañanas. Un horario que deja la tarde libre para vivir Madrid, que tiene mucho para ser vivida. Que al menos uno le pueda echar la culpa al azar, y que no se sienta condenado tan tontamente por el apellido de su padre. Es básico, cae por su propio peso.
Pero en aquel grupo nadie se levanta para protestar, existe malestar, obviamente. Pero nadie dice nada. Hoy les proponen que designen un delegado para la clase y no sale nadie. Tanta gente valiosa y no hay nadie con arrestos para dar un paso al frente, y si faltan agallas para pelear por lo justo cuando le atañe a uno mismo, por no reivindicarse entre los mansos, destacando en apariencia como disconforme, que siempre está peor visto que asentir simplemente con la cabeza, ¿no habrá que cambiar la pose al ser portavoz de un grupo? ¿no se está más legitimado para protestar cuando se es la cabeza visible de una multitud confiada en una mejor forma de hacer las cosas? ¿dónde está el que deba hacerse oír para que esos mismos que los tuvieron estudiando tantos años oigan su voz alta y clara? Y no para decir que todo está muy bien, sino para afirmar con la convicción de la verdad de que habrá que buscar un modo alternativo para todo en lo que no se coincida con la mayoría, la mayoría manda, porque lejos de ser una mayoría cansina y silenciosa, es una mayoría pujante y que palpita. Que están ahí porque saben lo mucho que ha costado. Dispuestos a entrar como un elefante en una cacharrería.
Yo he podido presumir de muy poco en la vida. Quizá por eso a mí me fuera más el rol pasivo que han acogido como propio todos estos estudiosos de las leyes y de como enunciarlas. Pero no puedo evitar al hablar con ella ponerme en su piel o en la de ellos, y entonces me veo levantándome entre la multitud como un héroe de leyenda para decir que, perdón pero no. Que no me voy a dejar tomar el pelo, ni se los van a tomar a toda esa gente mientras permanezco callado y nos miramos. Que si llegué hasta ahí tras tanto esfuerzo no es para quedarme mudo ante la injusticia, y que pronto la encuentro, quién lo iba a decir, cuando el camino casi no ha empezado.
Y puedo asegurar que mis pisadas serían fuertes, y mi huella profunda.
Yo haría por salir portavoz de esa gente, delegado para irme a entrevistar con quien haga falta, y si la profesora dice el primer día que no va a atender cambios de horario, logrados por la sencilla razón de cortar el alfabeto por la mitad, entonces yo me levanto y le digo que con quien tengo que hablar si ella no puede cambiarlo. Alguien que esté por encima y que logre entender que ese puñado de secretarios judiciales de nueva hornada no llegan para darlo todo por bueno, ni para comulgar con ruedas de molino, que si hubo un tiempo que había que agachar la cabeza cuando la plaza estaba en el aire, ese tiempo acabó. Si ella no me vale habrá alguien más. Siempre hay alguien.
Y si hoy me dijeran que escriba mi destino para las prácticas y no lo tengo claro quizá ponga mi nombre con los dos apellidos donde otros pusieron localidad y provincia y diga luego, otro día que me pidan explicaciones que así de tonto nací y así de tonto me he quedado. O acaso pusiera una localidad a sabiendas de que no tiene juzgado, para que construyan uno mientras agoto el curso en la Escuela Judicial, dos meses en cuentra atrás, o quizá pondría Disneylandia, porque se tiene que vivir muy bien en un parque de atracciones y rodeado de gente que se pone disfraces de cuerpo entero para trabajar.
Pero todo ello no habría de distraerme de una razón irrenunciable. Soy dueño de mi destino, y ese papel que firmo hoy con prisas, como un nene antes de salir al patio puede ser papel mojado mañana.
Aún mejor, por mí con él se pueden limpiar el culo. Nací para decidir, no para seguir la línea de puntos.
Dueño de mi silencio - Jarabe de palo
Me llama Sestea para decirme que hoy el control de firmas en el curso de la Escuela Judicial es poner en un papel el destino donde quieren pasar los 4 meses de prácticas. Y yo sé que ella no lo tiene claro. Sin embargo esto ya es algo que yo conozco, lo que me llama la atención es que eso la pueda agobiar porque teme que lo que ponga hoy en la hoja vaya a condicionar su futuro después de que vaya aclarando como va a querer que sea. Y vuelve a repetirse la impresión de que a estos secretarios judiciales, de grupo A y varios años de estudio para sacar una oposición muy complicada, que tiene apenas 60 temas menos que la de juez, que tras 5 años puede ascenderlos a Magistrado y los siguen tratando como a niños. Y lo que es peor, de tanto tratarlos así han terminado pensando que lo son. Y cuando algún lúcido de los que acampan por aquella escuela para quedarse, decide que los horarios de mañana y tarde se nutrirán de los aprobados por orden alfabético, desde la A hasta la mitad por la mañana y el resto por la tarde, no hay nadie entre ellos que salga pisando fuerte, diciendo que eso así no puede ser, que ese modo no vale. Porque será más justo ordenarlos si acaso por nota para partir por la mitad, o para que en ese orden se decanten cada uno por el horario que más le convenga, o en el último de los casos sorteando esa letra afortunada que será comienzo de la lista y que llevará a los que están inmediatamente detrás de ella a visitar la escuela por las mañanas. Un horario que deja la tarde libre para vivir Madrid, que tiene mucho para ser vivida. Que al menos uno le pueda echar la culpa al azar, y que no se sienta condenado tan tontamente por el apellido de su padre. Es básico, cae por su propio peso.
Pero en aquel grupo nadie se levanta para protestar, existe malestar, obviamente. Pero nadie dice nada. Hoy les proponen que designen un delegado para la clase y no sale nadie. Tanta gente valiosa y no hay nadie con arrestos para dar un paso al frente, y si faltan agallas para pelear por lo justo cuando le atañe a uno mismo, por no reivindicarse entre los mansos, destacando en apariencia como disconforme, que siempre está peor visto que asentir simplemente con la cabeza, ¿no habrá que cambiar la pose al ser portavoz de un grupo? ¿no se está más legitimado para protestar cuando se es la cabeza visible de una multitud confiada en una mejor forma de hacer las cosas? ¿dónde está el que deba hacerse oír para que esos mismos que los tuvieron estudiando tantos años oigan su voz alta y clara? Y no para decir que todo está muy bien, sino para afirmar con la convicción de la verdad de que habrá que buscar un modo alternativo para todo en lo que no se coincida con la mayoría, la mayoría manda, porque lejos de ser una mayoría cansina y silenciosa, es una mayoría pujante y que palpita. Que están ahí porque saben lo mucho que ha costado. Dispuestos a entrar como un elefante en una cacharrería.
Yo he podido presumir de muy poco en la vida. Quizá por eso a mí me fuera más el rol pasivo que han acogido como propio todos estos estudiosos de las leyes y de como enunciarlas. Pero no puedo evitar al hablar con ella ponerme en su piel o en la de ellos, y entonces me veo levantándome entre la multitud como un héroe de leyenda para decir que, perdón pero no. Que no me voy a dejar tomar el pelo, ni se los van a tomar a toda esa gente mientras permanezco callado y nos miramos. Que si llegué hasta ahí tras tanto esfuerzo no es para quedarme mudo ante la injusticia, y que pronto la encuentro, quién lo iba a decir, cuando el camino casi no ha empezado.
Y puedo asegurar que mis pisadas serían fuertes, y mi huella profunda.
Yo haría por salir portavoz de esa gente, delegado para irme a entrevistar con quien haga falta, y si la profesora dice el primer día que no va a atender cambios de horario, logrados por la sencilla razón de cortar el alfabeto por la mitad, entonces yo me levanto y le digo que con quien tengo que hablar si ella no puede cambiarlo. Alguien que esté por encima y que logre entender que ese puñado de secretarios judiciales de nueva hornada no llegan para darlo todo por bueno, ni para comulgar con ruedas de molino, que si hubo un tiempo que había que agachar la cabeza cuando la plaza estaba en el aire, ese tiempo acabó. Si ella no me vale habrá alguien más. Siempre hay alguien.
Y si hoy me dijeran que escriba mi destino para las prácticas y no lo tengo claro quizá ponga mi nombre con los dos apellidos donde otros pusieron localidad y provincia y diga luego, otro día que me pidan explicaciones que así de tonto nací y así de tonto me he quedado. O acaso pusiera una localidad a sabiendas de que no tiene juzgado, para que construyan uno mientras agoto el curso en la Escuela Judicial, dos meses en cuentra atrás, o quizá pondría Disneylandia, porque se tiene que vivir muy bien en un parque de atracciones y rodeado de gente que se pone disfraces de cuerpo entero para trabajar.
Pero todo ello no habría de distraerme de una razón irrenunciable. Soy dueño de mi destino, y ese papel que firmo hoy con prisas, como un nene antes de salir al patio puede ser papel mojado mañana.
Aún mejor, por mí con él se pueden limpiar el culo. Nací para decidir, no para seguir la línea de puntos.
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