martes, 3 de junio de 2008

¡Ay Asier!

Al oeste de la frontera.

Lágrimas de plástico azul - Joaquín Sabina



No diré que si hay niños por la zona deben dejar de leer, si es que saben, de mirar, que eso saben fijo porque aprendemos desde pequeñines sin que nadie nos lo premie más que con besos por ser tan ricos en vez de por mirar tan bien. Y claro luego la mayoría perdemos la vista contando dioptrías que es como el problema surgido hoy con mi frigorífico, que no cerraba el canalla, mira que saqué todas las botellajas y tetra briks (lo único que hay) y hasta piqué el hielo florecido en el congelador con una especie de cuchillo corto como abrecartas, pero ya digo, la pérdida de vista y mi frigorífico coinciden, ambos tienen difícil solución. Se trata de aceptar estoicamente lo inevitable y nada más. Lo digo porque viene ahora una imagen de esas de impacto, de las que dejan honda huella cuando no quedan como un recuerdo latente hasta el asalto cualquier noche del futuro, cuando uno cree que lo tiene todo hecho o casi todo bajo control en la vida, de repente aparece en mitad de la noche como una centella y te aferras a las sábanas pavoroso, porque en esta vida de contrastes grises el blanco y el negro van a veces uno junto al otro.

Y es que uno puede ser un boina verde que no se pierda un desfile militar en que lucir uniforme de gala, y sin embargo no estar preparado para afrontar las verdades cuando entran por los ojos. Como una infidelidad en vivo y en directo, por ejemplo.


Hablo de Asier del Horno, del que no se puede decir que no haya sudado la camiseta, a los hechos me remito. Aunque sea cierto que iba para figura mundial y se ha quedado por el camino. En alguna taberna de esta calle o de dos más abajo.

Y mira que era fácil para este muchacho haber ocupado la banda izquierda del combinado nacional, que el tal Capdevila subirá muy bien las bombonas de butano, bien aferradas al hombro, pero jugando al fútbol es malo redomado. Pero ocurre que a Asier le pierde la noche y le pierde la fiesta. Que hasta en el Athletic que le tenía devoción casi les ha venido sobrando, y lo devuelven al Valencia diciendo aquello de "pa ti pa siempre". Y antes que eso el Chelsea, que no es equipo al que le haya de faltar de nada ya lo había enfilado de regreso admitiendo tácitamente que en ficharlo se dio un error grave de apreciación, por supuesto sin consecuencias más allá de invitarlo a volverse allá donde el "musiqueo" tenga ese carácter latino que con los cubatas sube tan bien.



¡Ahí está mi chico! Prestándose amablemente a hacerse la foto con un par de fans a las que el fútbol les gusta tanto como el propio Asier. Solamente hay que ver la cara con la que miran la cámara que no saben si echarse a reír o a llorar, o las dos cosas alternativamente, que al bueno de Asier tanto le da lo uno como lo otro, yo creo que no se iba a enterar de nada, bastante tiene con mantenerse más o menos erguido para salir en la foto.

Si no fuera porque las niñas no parecen muy convencidas de haberlo pillado en un buen momento se diría que luego podrían haber discutido entre ellas por quien lo tuvo más cerca, aunque ya posando para la foto se imaginan que esta foto no será la que querían hacer circular entre el grupo de amigas del colegio.

Sus caras son un auténtico poema, sobre todo la que lo tiene prácticamente encima, se le ha congelado la sonrisa, supongo que porque es la que respira más nítidamente los aromas propios de un futbolista de élite en plena ebullición, no sé bien si de los repentinos sudores de beber varios centros seguidos jugando al duro o de haber arrojado por la boca lo que en otras ocasiones se da tras el paso por conductos de más recorrido. Quizá por eso la otra sonríe, porque los efluvios le llegan remotamente y encuentre en su posición una ventaja estratégica, o porque el fotógrafo espera que sonría, con esas pocas ganas que tiene de fijar la foto en el corcho del cuarto.

Están ambas un pelín despagadas, porque el recuerdo de algo bonito e ilusionante se les ha visto contaminado por el alcohol que Asier a puesto a circular por el circuito de sus venas. Vamos que aún se preguntan qué coño hacen ellas allí plantadas si parecen a punto de despertarlo. Claro que ya es más impresión que lo que él recordará de ellas. Pues seguro que al día siguiente este muchacho no sabrá ni como fue la noche ni como terminó, y las crías serán un recuerdo borroso en el mejor de los casos.

Eso sí, luego al salir recordará haber conducido un Ferrari o un Porsche. El mismo que guarda en su interior el rancio respirar de una destilería y que amanece aparcado en el garaje.

Y yo llevando esta vida tan ordenada a la fuerza...

En mi próxima reencarnación me pido ser Asier Del Horno renovando contratos.

lunes, 2 de junio de 2008

Sabios que no saben nada

Con las ojeras que le sobran a tus ojos, corazón.

Lágrimas de plástico azul - Joaquín Sabina



Por descontado no estuve entre los que se asomaban a la tele para ver la procesión de las fuerzas armadas, ayer por Zaragoza. La verdad sea dicha, no sé siquiera si esto lo dieron por tele por completo o se bastaron con resumirlo en los telediarios, haciendo hincapié como no podía ser de otro modo, en la legión y en su cabra característica que resultó ser un carnero trotando alegremente junto a toda esa gente, dando brincos todos con su peculiar paso millitar, que demuestra la alegría flamenca marcial de ese puñado que son poco más o menos igual que la cabra, pero de uniforme. O al menos eso se contaba, que en la legión estaban todos locos o eran más simples que el mecanismo de un botijo, y que la legión era poco menos que el cajón de los desastres. No es raro que así de un vistazo la cámara nos muestre esos soldados pintorescos con patillas cubriendo el mentón como Curro Jiménez y bigotes inspirados en Dalí cuando estaba vivo.

Luego hay gente que se lleva las manos a la cabeza porque enviamos al Chikilicuatre a la Eurovisión. ¡Abran los ojos señores! Será que no corresponde a este país de cabras trotando junto a soldados, presidentes de gobierno haciendo campaña tras una "Zeta" mayúscula y de un rojo intenso, candidatos empeñados en introducir con calzador contratos de integración que nadie sabe de que tratan ni por qué o candidatos a la generalitat de Catalunya que dicen Aznar cuando quieren decir Rajoy, pero es que ellos son así, en consonancia al caos reinante y quijotes como lo es todo en este país de verbena y pandereta, de desaguisados múltiples que pronto se olvidan al son del próximo partido de la selección, que ilusiona los titulares del periódico en letra pequeña, porque hasta el negocio de vender humo se resiente en estos tiempos de crisis y retroceso.

Ocurre que yo me pregunto donde se mete toda esta gente que conforman los ejércitos en el día a día cotidiano, las jornadas en que no tienen desfile militar, y no hablo solamente de los legionarios, que supongo que conviene tenerlos casi amotinados, sino tantos que ayer vestían galas y caminaban con la cabeza bien alta, como corresponde a un militar del reino de España, con lo que hemos sido.

Hoy nos cuentan que enviamos a 100 de operación humanitaria, que es una muy buena idea, aunque luego no sabremos más de ellos, y terminaremos pensando que lo que hicieron fue cambiar el acuartelamiento nacional por uno en el Chad, de donde no saldrán para nada, comiendo tortillas y escribiendo mails para contar lo mucho que echan de menos la patria chica desde tan lejos.

Quizá nos llegue que a uno se le disparó el arma cuando la limpiaba, o que para un día que salen van y pisan una mina...

Sin embargo vaya porción más importante de nuestros impuestos paga a toda esta gente, que sí, les ves de vez en cuando intentando reclutar a más gente con autocares llenos de caretos sonrientes pese a ir de camuflaje, pero la verdad es que no sabemos nada más de ellos. Nos llegan noticias de una reyerta entre soldados rasos que han creado sus propios clanes latinos dentro del corazón del ejército español, y que están dispuestos a defender a sus propios paisanos así tengan que incendiar el cuartel entero.

Pero luego les perdemos la pista y no sabemos bien a qué se dedican exactamente. Tienen sus uniformes y sus carros blindados, que dicen que son de última generación aunque luego todos ellos tengan la pinta de no estar para muchas guerras y ser de la época en que el 600 campaba a sus anchas por las calles, pero ve tú a saber si contar la milonga no logra que cuadren las cuentas de los diferentes ministerios. Con traspasos de capitales para la compra de nuevo y sofisticado armamento que consiga justificar el derroche, con facturas con membrete que te hacen los amigos por los servicios prestados y para que vuelvas.

Claro que ahora tenemos de ministra de defensa a Carme Chacón, que lo primero que hizo fue viajar al extranjero con su barriga de super embarazada para pasar revista a las tropas, que se pusieron firmes como cuando los desfiles, pero sin moverse del sitio. Luego se cogió la baja por maternidad y ha tenido que dejar sus muchos quehaceres cotidianos, como el desfile de ayer, al que tuvo que acudir Rubalcaba, que lo mismo vale para un roto que para un descosido. Menudo punto se aplicó Zapatero con el alumbramiento de la idea, una ministra de defensa para el libro de los avances progresistas que hacen de este país un sitio mejor para vivir.

Yo la verdad es que deseo conocer la agenda de cualquier ministro, lo que hicieron hoy por ejemplo. Yo fui a la piscina. Lo cierto es que no acierto a adivinar que grandes tratos han cerrado a estas horas. No quiero ni pensar los mil asuntos pendientes de Carme Chacón para cuando vuelva convertida en madre. Seguro que ya debe estar barruntando nueva compra de armamento que nos consiga Perejil más rápido si es que alguien osa tomarlo de nuevo. O quizá esté negociando la no adhesión a ninguna guerra. Todo asuntos de Estado, vigilantes de nuestro confort y felicidad.


Siempre será mejor que lo que hacía Aznar, ese fantoche de ideales trasnochados, que queriendo sacar a España del rincón de la historia donde estamos, donde merecemos estar, donde nos queremos quedar, secundó una guerra ilegal siguiendo los designios de un loco auténtico, de camisa de fuerza y sombrero de cow-boy, presidente del mundo hasta que el enemigo se hizo con bombas muy capaces de surcar los cielos de Norteamérica.

Respecto a este, ahora que ha abandonado el bigote, solamente espero que los muertos de su guerra se le aparezcan uno a uno en todos sus sueños.

Han convertido el mundo en una mierda.

domingo, 1 de junio de 2008

El viaje

Con voz de rayo de luna llena.

Por el bulevar de los sueños rotos - Joaquín Sabina



Puede parecer, es razonable, que estoy muy ocupado en los últimos tiempos. ¿Qué es esto de no escribir desde el jueves? ¡Con lo que yo he sido! Que venía casi a diario tuviera cosas que contar o no las tuviera, que esto otro se dio también, lastimosamente, muy a menudo.

La clave era plantar mis reales ante la hoja en blanco para empezar a sumergirme en mis propias neuras, que ya son terreno conocido de quienes han repetido la visita más de dos veces. Pero no soy por ello extraordinario, no. Todas las personas viven asediadas más o menos por las mismas ideas, del mismo modo que se vive rodeado de las mismas personas, más o menos. Que incluso desde el pasado las personas conforman la vida, aunque sea como un minúsculo archivador de la biblioteca universal de nuestro cerebro. Con todos los datos entremezclados, con todos los recuerdos, de los vivos y de los muertos, un caos al fin, como cualquier juzgado que se precie de serlo, porque de repente nos asalta un recuerdo como la prueba inesperada que faltaba y resuelve, aunque en nuestro caso es algo que creíamos olvidado (esto es, inexistente) y pensamos en lo intrincado de nuestro cerebro, como un laberinto de pasillos y rincones, y nos nace la idea de cubrir este objeto tan valioso con un sombrero por ejemplo, no nos vaya a caer una maceta encima, o peor aún, no nos la vayan a tirar, aunque luego al mirarnos el careto en el espejo nos decimos que quizá ya no aparentamos ser un veinteañero, ni cubrir la testa hace justicia a nuestra apariencia.

Pero la verdad es que no estoy tan ocupado como pudiera parecer. Ocurre que mi desembarco en Liberty City, bastante anodino por otra parte, despreocupado tras el paso por caja para abonar el capricho, ha sido bastante poco entusiasta. Vamos, que saber de mi torpeza a los mandos de Niko Bellic ha maniatado mi iniciativa de buscar para él una vida mejor. ¡Cómo llevarlo por esos mundos de Dios, más complejos y difíciles incluso que los cotidianos sabiendo a ciencia cierta que mi impericia no lo salvará!

Sin embargo este fin de semana de lluvias en que no se me ocurre nada más que hacer, después de que Ken Follet me expulsara de los libros a la fuerza, con su novela del tercer gemelo, y en espera de tiempos mejores, me he aferrado a la historia como un naúfrago a un bote hinchable pinchado, que algo hará a favor nuestro mientras flote, aunque sea pan para hoy y hambre para mañana. ¿Quién sabe lo que ocurrirá siquiera la próxima media hora?

Quizá por esta razón hacer planes futuros sea algo inútil, pero los hacemos porque hemos de tener la mirada puesta hacia delante para ver llegar lo que llega. Es por eso que estamos pensando hacer un viaje aprovechando nuestras vacaciones mutuas no sé si a Turquía en pago a sus puntitos extra al Chiki Chiki o a Egipto que me consta que nos habrían votado tanto o más que Andorra si les hubiesen dejado participar en ese euro concurso de canciones. Y eso que para que Egipto nos votara habría tenido que traicionar a sus vecinos y sin embargo amigos, puesto que está visto que la gente vota incluso sin haber oído la tonada, más inclinada por favorecer a los vecinos fronterizos o enigmáticamente hermanados como guiados por esa simpatía natural que surge entre dos personas nada más verse, que se miran pensando "no te fallaré". Yo no.

Ambos destinos son estupendos. No vamos a negarlo. Estambul y la Capadocia son dignos de verse, por no hablar del crucero por el Nilo en un barco que es como un transatlántico pero menudo, y que anda por el río como con reuma, como cuesta arriba, para que no me maree. O las pirámides, o el desierto, o el amanecer en globo aerostático y la tarde tomando infusiones en el interior de una cueva.

Estamos deshojando la margarita, y anticipando el viaje ya, mes y medio antes de que ocurra. Que es una forma de vivirlo, llenando el depósito de la ilusión, que va más caro a veces que el carburante.

Si por mi fuera volvería a la peseta. ¡Cuando una rubia fue mala! Veremos la fuerza del euro en nuestros bolsillos. Me cuentan que por El Cairo te acompañan policías o pseudo policías, como los de Coslada supongo, metralleta en ristre.

Temen que alguien nos quiera atentar en medio de la compra de souvenirs aunque lo puedan hacer igual con toda esa gente armada hasta los dientes. Pero al menos las armas puede que quiten las ganas y ¡alrededor nuestro quedan tan bien!

A mí la verdad es que me da igual. Puede que corriendo no vaya a llegar muy lejos, enseguida me canso, pero me echo al mar y nadando cubro cualquier distancia en un visto y no visto. Y por Sestea no nos vamos a preocupar a estas alturas, siempre salió airosa de todas las vicisitudes de la vida, y lo hizo casi sola. Además es muy pequeña, sería imposible que alguien la acertara con sus balas, por no hablar de que la guardaría en el bolsillo justo antes de lanzarme al agua. Y en el agua siempre tuve la velocidad de un escualo.

Tiburón dentro, pingüino fuera.

jueves, 29 de mayo de 2008

Otro día

Hoy me quedo en casa lo de fuera no me interesa.

Las nubes de tu pelo - Fito y los fitipaldis



Iba a ir a las piscina a nadar. Me asomé a la ventana para mirar la calle dubitativo. Pero no me ha apetecido y me he comprado una tarrina de helado de un litro. De crema catalana. Con azúcar tostado por arriba.

No he dejado ni pizca.

miércoles, 28 de mayo de 2008

El inocente preso

Vencido calvo y tieso se quedó en los huesos aquel día.

El blues de lo que pasa en mi escalera - Joaquín Sabina



La verdad es que vengo casi sin ganas. Este comportamiento mío en el blog, más propio de alguien que está permanentemente enfadado con alguien, que es siempre el mismo o casi siempre el mismo me tiene bastante harto. Y para reconducirme quizá deba empezar por dejar de decir tanto como digo. Después de todo es obvio que cuando uno protesta por algo es porque espera que ese algo cambie, sino ahora para el futuro, pero cuando yo protesto contra la justicia o contra los políticos, contra la justicia de los políticos, estoy sencillamente perdiendo el tiempo además de estar cultivando silenciosamente esta miopía que persigue el cursor por la pantalla.

Por eso debo hacer un ejercicio de contención, porque estoy a un paso del sueño y porque soy de naturaleza calmada, casi todo es casi nada, de manera que solamente contaré a grandes rasgos que hoy en este país existe un maleante de juventud inocente de los cargos imputados y penando años de presidio porque los jueces no han tenido ningún interés en deshacer los mil errores y omisiones que lo han llevado a la cárcel. Lo acusaron de unos atracos y fue encarcelado casi al tiempo que detenían al verdadero autor. Las pruebas se vinieron abajo, una de las víctimas confirmó a las claras que aquella persona no era quien le había atracado al reconocer al verdadero autor en una foto que le mostró la policía unos días después. Dio igual, el juez la procesó por falso testimonio, no podía creerla o quizá creyó que entre ellos existía un lazo misterioso y delincuente, aunque luego no tuviera más remedio que dejarla absuelta, cuando la policía envío aquellas pruebas al juez algún tiempo después. Nunca es tarde si la dicha es buena.

Pero para qué contarlo yo cuando se puede acudir directamente a la fuente. Además yo hablo de los recuerdos de la semana pasada. Y en una semana las cosas pueden cambiar tanto, yo mismo he cambiado tanto que creo cada vez menos y cada vez peor.

El inocente preso en El País

Ahora el Tribunal Constitucional no va a entrar a valorar el caso, no porque esa persona no sea inocente y lleve tres años en la cárcel, sino por la falta o el exceso de elementos formales, que son esos que hacen que las cosas brillen en demasía o se vuelvan de un mate vulgar. Así que toda la esperanza del reo y de la familia es que el gobierno llegue con el indulto que no le borrará los antecedentes penales sino que lo devolverá a la libertad reconociendo que todo lo que rodea su caso es un tremendo error judicial, increíble pero cierto en pleno siglo XXI.


Hoy leo que la guardia civil ha decidido multar a un ciclista con 150 euros por hacer caso al sentido común en vez de al guardia, que carecía de aquel. Además para hacer más inolvidable el suceso y retratarse mejor le han quitado 4 puntos del carné de conducir. Claro que como para conducir bicis no se requiere de carné alguno se los quitan del de automóvil y nos sale todo rodando. Que digo yo que menos mal que lo tiene, sino igual le guardan los puntos negativos (de los que restan) para cuando se haga el ánimo de sacarse el permiso. Estos de Tráfico se las saben todas.

Por otro lado el tal Gimenez Losantos que es un tipo de lengua viperina y un poco mongolo afirma solemnemente que el alcalde de Madrid no quiso investigar el atentado del 11 de Marzo. Que se investigara lo justo dice que dice. Ese locutor afila lápices con el trasero. Aunque le vaya a salir caro, económicamente claro, que seguirá teniendo su legión de admiradores descontentos con la alegría y deseosos de que abrace farolas escupiendo rabia por la boca.


Ya sé que el día está plagado de buenas noticias, que uno puede abrir el periódico por los deportes para decir que en algún lado se hacen las cosas muy bien. Que incluso puedes ojear las necrológicas cabeceando por estar vivo. Pero esto es parte de lo que hay.

Con lo cansado que estoy.

lunes, 26 de mayo de 2008

Los sinvergüenzas

Sueño con los ojos abiertos.

Realidad o sueño - Jarabe de Palo



Veía hoy el programa de la 2, Saber y ganar. Es una buena idea que se ha vendido a la publicidad. No hay que esperar a los anuncios para que te avasallen con productos para comprar. Algunos excéntricos como el reloj Turmillón que tiene un mecanismo interno que compensa la pérdida de precisión de las manecillas por el influjo misterioso que ejerce la ley de la gravedad desde el centro de la tierra. ¡Vaya mundo éste con aparatos de alta tecnología para compensar desajustes de tanta importancia!

¡Qué avanzados andamos en algunas cosas! ¡Estamos viviendo el presente de un futuro de película!

También te presentan una sucesión rápida de algunas imágenes para que digas, por ejemplo, el político que aparece dos veces ante tus ojos, aunque también los nombran a la vez que aparecen, supongo que para que puedan jugar los un poco ciegos. Han llegado incluso a dar la pista de la letra con la que empieza el nombre, que al fin se trata de darlo mascadito para que llame cuanta más gente mejor. El negocio es el negocio.

Y uno está siempre deseando ver en pantalla a los políticos, los queremos demasiado como para olvidarlos en el momento justo en que absorbemos cultura y ponemos a funcionar las neuronas aletargadas.

Quizá por eso llama la atención que en un país como este, se puedan dar a veces esos contrastes. Por un lado la precisión que corrige el desajuste que nos impediría dar la hora exacta, sin temor a equivocarnos, sin poner en riesgo de llegar un par de segundos tarde a nuestro interlocutor, y por otro despropósitos como el que se está viviendo en relación a la oposición de Secretario Judicial, turno libre.

Si alguien dedicara unos minutos a parar a la gente por la calle con la excusa de preguntarles acerca de lo que peor funciona en España un porcentaje muy importante, yo creo que por encima del 80% diría que la Justicia. Y lo diría porque es verdad. En palabras de Joaquín centrocampista derecha del Valencia para referirse a la selección española:

"Es un cachondeo y un despelote".

La justicia es un cachondeo sí. Y un despelote.

Y si tuviéramos un ministro de Justicia con algún apego por la verdad lo habría reconocido ante las cámaras quizá con un:

"Esto es un desastre total. Pero no es mía toda la culpa. Ya estaba así cuando llegué".

Con esa cantidad infinita de expedientes abandonados sin esperanza en las mesas y estanterías de los miles de juzgados. Así que para empezar a solucionarlo se incorpora gente nueva que han de pasar por tres exámenes durísimos, hecho que obliga a varios años de estudio de hasta 14 horas diarias (en los últimos meses). Después de todo 153 temas de memoria, con doctrina y leyes de "pe a pa" no son cosa de hoy para mañana.

El problema surge cuando se inventan un tercer examen que no se daba y que es de tipo práctico y eliminatorio. Dos cribas para dejar los más de 3000 candidatos en 248 tras sos examenes, uno de tipo test y uno oral ante alguno de los tres tribunales de 7 personas no es suficiente.

¡Si se pretendían cubrir 325 plazas!

¿Cubrir las plazas vacantes no responde a una necesidad? Pues si no la hay hoy, cuando las miserias de nuestra administración de justicia están a la vista de todos...

¡Cómo puedes quedarte con menos de los que necesitas! ¡Cómo tantos miembros escogidos para seleccionar pueden ser tan tontos o hacer tan mal su trabajo! ¡A qué precio se paga la cordura!

¿Nadie ve el fracaso que supone no saber medir el nivel de exigencia hasta eliminar más de los que necesitas?

¿No es acaso de ley decirles a los miembros del tribunal que no tienen ni idea de como se debe realizar una prueba de selección! ¡No sería natural despedirlos diciendo que habrá más oposiciones pero que ellos no volverán a estar por ser tan incompetentes!

Pero es que luego llega el tercer examen y tiran de lucirse. Plantean 10 preguntas sobre un caso práctico de procesal civil y dejan a los 248 candidatos con la impresión de ser todos idiotas con todas esas leyes y libros en las maletas. Y a todos les falta el tiempo y les parece que el examen era harto difícil para ser novedad, y les queda la impresión de haber estado jugando a la ruleta rusa, con una bala en la recámara. ¿No iba a ser un mero trámite como se decía por todas las esquinas? Con la deshonestidad de no poderlo decir a voz en grito porque se cometió la torpeza de promoverlo como una criba más. Está escrito. ¿Qué quieres? ¿quitarte 60 o 100 personas más? ¡Aprobar a un puñadito de nada para darte golpes en el pecho! ¡Pero si en otro tiempo este examen se lo pasaban unos alumnos a otros durante la prueba! ¡Si era así cuando estos lumbreras asomaban los ojos a los libros con gana de cambiar el mundo a mejor! Pero ahora son más papistas que el papa. En verdad de buenos que son la realidad de este país no les hace justicia.

Aunque esta gente necesita de un mes para corregir los exámenes, un mes en que los opositores no sabrán si los últimos años valieron para algo o no. ¡Qué importa que tuvieran la obligación de tenerlo resuelto antes! ¡Se conceden una prórroga a si mismos y santas pascuas!

No pidamos a su eminencia que además sea trabajador.

Y tanta gente humillada, deseando tras tanto esfuerzo la limosna de estar aprobado aunque sea raspado. ¡Qué más dan las notas de los otros exámenes! ¡Qué más da si fueron altas! Volvemos a estar en sus manos, somos una marioneta del destino.

Pero este destino está en las exigentes manos de los mismos que son un cachondeo, un despelote y a fin de cuentas, un desastre total. Claro que ellos lo tuvieron más fácil para acceder porque no eran ellos precisamente los que estaban para exigir. Los rascacielos nunca estuvieron tan altos, ni costó ascenderlos tanto.

Vivimos el mayor despropósito inimaginable. Quizá haya que entrar al detalle y dejarlo a la prensa, que se sepa que en este país de pandereta, de Pepiños Blancos que ganan 6000 euros mensuales a algunos se les paga el esfuerzo aproximándolos al abismo. Somos el burro detrás de la zanahoria.

Quizá quede un resquicio de cordura. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina?

La lógica dice que este examen práctico se tendría que haber dado, si es que se ha de dar, que ya hay quien informa que ahora lo quieren quitar de nuevo, después de los dos meses que han de pasar en la escuela judicial en Madrid, aún después de los 4 meses de prácticas que harán sin cobrar el sueldo completo en alguno de los juzgados de este país. ¿O acaso se quiere que esta gente responda a los casos prácticos correctamente sabiendo nada más que de la teoría de sus manuales y de cada uno de los párrafos de la ley?

¿Siendo así por qué mandarlos luego a la escuela judicial?
¿Por qué los meses de prácticas sin responsabilidad?

¿Aprobar este invento a estas alturas no tendría que dejarlos trabajando con el sueldo íntegro y al mando?

La respuesta es sencilla.


Yo solamente espero que entre tanto cordero surja alguien con arrojo para impugnar este despropósito mayúsculo. Porque quizá la unión de todos los saque de ese estado permanente como marioneta en manos de gentes mezquinas, con esa impresión de estar vendidos todo el tiempo. Hay medios y modos hacerse valer. De que la verdad resplandezca.

En el reino de la mediocridad hay quien se cree en el Olimpo de los dioses. Se creen intocables. Tiran con bala rey. Son la exquisitez de la alta cocina en el centro del "burguer".

Sin embargo, hemos triunfado bastante.

jueves, 22 de mayo de 2008

Brochazo

Dejadme nacer que me tengo que inventar.

Acabo de llegar - Fito y los fitipaldis



No me preguntes que ha pasado con los comentarios de Sonia en este blog. Creo que los suyos han venido a colmar el saco donde se vierten los millones de comentarios que genera el tráfico intenso de otros blogs. Tan arriba y saturado el servidor que los últimos se les han desparramado. Y en vez de recogerlos para dejarlos donde corresponde han hecho la jugada muy a la española del aquí paz y después gloria, que no pasó nada, lo mismo que barrer hacia debajo de la alfombra. Ya es mala suerte, viene Sonia con el lapicero afilado, que ya es mucho, se toma la molestia de anotar alguna cosa y los comentarios me los pierden, y yo sin poder hacer más que quejarme amargamente. Al menos tendría que poder ponerles una demanda cibernauta, que me fuera correspondida con mil comentarios nuevos, no generados por diabólicos ordenadores, sino de esos en los que hay que adjuntar unas cuantas letrujas escogidas al azar y con forma de cuadro del Greco en una ventana a prueba de fraudes electrónicos, que exijan la presencia física de alguien con ojos y dedos, además claro de unas flores, estas sí reales y olorosas para Sonia por haber perdido precisamente los suyos, que es tan injusta consecuencia para ella como para mí.

Pero por suerte yo voy a seguir arrimando mi miopía en pañales por estos lares, aunque no sea durante este fin de semana, y aspiro a que Sonia no se me moleste por lo que excede a mi control. Quizá entre los dos llevemos a Haloscan a un pleito legal del que no sepan salir sin suplicar mil perdones, después de todo cuando algo desaparece se pierde para siempre, y bien mirado el daño es inmenso. Cualquier juez con un mínimo de sensibilidad lo vería, ya sea conservador o progresista.

Quizá podamos incluso cerrarles la empresa. Aunque estoy seguro de que no tendremos que llegar tan lejos. Después de todo yo soy un experto "mete patas" aunque también sea cierto que si fuera por mí

no me equivocaría otra vez

y Sonia no parece de las que montaría un revuelo por cosas de relativa importancia. Que por eso tiene una familia que le enseña a diario las cosas que son de verdad importantes.

Marcho mañana a Madrid y el fin de semana parece una brochazo de color en este gris con el que acaban regularmente mis semanas.

Quizá por ello llevo los días columpiados felizmente. Cada arreón diario me ha llevado un poco más cerca.

Mañana culmino.

miércoles, 21 de mayo de 2008

El pollo y la luz

Cómplice España, tormento redentor.

Máter España - Joaquín Sabina




Pues nos estamos quedando solos. Que han eliminado al pollo que se iba a sentar dos mesas más allá que nuestro Chikilicuatre. Un tipo que iba disfrazado de pollo y que cantaba algo así como "Irlanda 12 puntos". ¡Qué listo el tío!

Así que la corriente frikista, que está conquistando el mundo ha sufrido una baja de consideración. Tanto que al leer que un fulano se va a presentar a cantar armado con un Stradivarius auténtico me ha entrado miedo por nuestro Rodolfo Chiquilicuatre. Con lo simpático que es, con esa forma de reírse de si mismo, de la competición y hasta de este país con excesiva tendencia a tomarse en serio. Aunque luego de tanta risa.

Que a España la salvan los paisanos que saben tomárselo todo medio en broma medio a cachondeo, dispuestos a reírse hasta de la sombra de la vida que es la muerte pasito a paso más cerca. Y me da a mí que como se pongan tan serios los demás concursantes, con esas coreografías tan estudiadas, es capaz de negarse a salir, o se deja la guitarruca entre bastidores de pura vergüenza, que hasta la llama no sé como. Como hacía El Cid con Babieca o Don Quijote con Rocinante. Claro que Rodolfo tiene mucho de Don Quijote, y los chiquistas nos hemos tragado su historia entera, esta locura maravillosa que fue tan capaz de meter el palabro Robocop entre las letrujas de una canción que es un hit en toda boda que se precie. Ya sé que no la firmaría Joaquín Sabina, pero ni falta que hace. Que no todo va a ser poesía callejera y magnífica.

Lástima que yo igual me lo pierdo. Marcho este finde a Madrid para pasearme por sus calles amplísimas como el prota de Abre los ojos, corriendo arriba y abajo pero no para escapar, sino eufórico de alegría. Lo grabaría si tuviera un vídeo, pero no lo tengo. Tengo la PlayStation 3 y el GTA 4, que es bastante.

Hoy le aboné a mi casera la factura de la luz que concierne de Febrero a primeros de Abril. ¡126,92 euros! Lo mismo que si tuviera una discoteca.

Pero ocurre que más de una vez me ha pasado irme a dormir dejando olvidada la calefacción puesta. Cerrarme en el cuarto totalmente a oscuras y dormir allí como si estuviera casi al raso ¡maldita sea que frío y con todas las mantucas!

A la mañana siguiente abrir la puerta del cuarto y recibir tremenda bofetada de aire caliente. ¡Qué hierve la casa entera comunicada por los pasillos y las puertas a excepción del cuarto donde pasé la noche!

Y claro, tener esta cabeza engorda la factura a la fuerza.

Algún fallo tenía que tener. :P

Al menos hoy me corté el pelo.

martes, 20 de mayo de 2008

Metamorfosis

Yo vengo del hoyo.

El hoyo - Manu Chao



He estado viendo en un canal local una feria de ganado por la fiesta de San Isidro en Cantabria . Y lo he seguido con gran interés porque me he vuelto muy rural. ¡Qué hasta me apetecería tener unas vaquitas y pasar los días haciendo quesos!

Así me pasa que ahora entro en los grandes supermercados, en la red de los Mercadona, que están ya ramificados hacia todas partes, como Paco Martínez Soria de visita a la capital. Que me falta echar miguitas de pan para no perderme.

Será que la gente de los pueblos me parece más franca, como que va más de cara. O tal vez es que en las ciudades la gente anda muy ocupada asida del reloj y las prisas por llegar para volver.

Nadie conoce a nadie. Se vive rodeado de fantasmas.

Hoy comentaba con un paisano acerca de Luis Aragonés, el sabio de Hortaleza que ha montado en cólera porque Casillas y Ramos no han acudido a la jornada de convivencia de los seleccionados para la Eurocopa.

Yo nunca vi un camelo mayor que este del seleccionador y la selección de notables. Recuerdo, por cierto el primer grupo de noticias que fundé, precursor del que luego vendría en "Aunque nadie nos lea", se llamaba "El foro notable" si no recuerdo mal. Entonces yo creo que escuchaba más a los otros, más que ahora que vengo y escribo para escucharme a mi mismo dentro de unos años.

Decía que no hay engañifa tal como todo esto del seleccionador y la selección española, ilusionante de nuevo en victorias que hagan justicia a nuestro fútbol sin igual. Resulta que Raúl, del que llevo escrito largamente en este espacio y muy poco a favor, ha hecho la mejor temporada de las últimas cinco, pero ahora Aragonés no lo convoca entre los 23 artistas del balón que deben defender nuestro honor patrio en los verdes campos de Austria y Suiza. Lo hacía cuando el muchacho era una sombra del que ha sido esta temporada, pero no lo hace ahora y simula naturalidad tras su decisión, como si nadie tuviera derecho a preguntarse acerca del por qué no. Sin tener la valentía de explicar las razones del destierro actual cuando en otra época era un fijo a pesar de ser un lastre. Será que hemos de fiarnos de su sabiduría tantas veces acreditada. Pues si no inventó el fútbol fue porque alguien nació antes que sino de qué. Probablemente ahora se llamaría Aragonesgol o Pecheralpie, o tal y tal.

Lo cierto es que si Aragonés tuviera un poco de dignidad habría dimitido tras el asunto aquel de llamar negro de mierda a Henry, y si no tuvo la dignidad suficiente tuvo que llegar quien está por encima para ponerlo de patitas en la calle. Después de todo en el fútbol no hay lugar para dramas, siempre habrá alguien que quiera confiar en ti de nuevo. Porque a rey muerto, rey puesto y la ilusión es la zanahoria ante el hocico del burro, que va siempre en pos de ella sin llegarla a alcanzar nunca.

Pero uno puede perdonar el fracaso. ¿Quién no fracasa? ¿Quién de todos no ha fracasado aún? ¿Quién está convencido de no fracasar de ahora en adelante?

El fracaso es común y está tan extendido que no hay un día en que no se fracase en algo. Aunque sea apenas en una minucia. ¡Es tan difícil alcanzar alguna perfección en algo! ¡Si la perfección no existe siquiera como idea! Depende de las personas y cada una con la que hables dirá algo distinto.

La vida es un camino que rara vez se da en plano, más bien es una sucesión de montes y simas, de manera que uno puede tener la completa seguridad de que a la bonanza actual le habrá de llegar su fin de algún modo, como a la tristeza le habrá de llegar la alegría por un fenómeno que hará mirar distinto lo que nos rodea.

Perdonemos el fracaso porque el hombre que fracasa está vivo. ¿Pero dejaremos incólume al que nos avergüenza sin razón ante todos? ¿Perdonaremos al que traiciona la confianza concedida no estando a la altura ni siquiera en mínimos de educación personal?

Si no quieres dar la conferencia de prensa no acudes ante los micros y se acabó. Te pagan muy bien por poco más que por eso, pero tú eres muy libre de lanzar órdagos frente a quien sea. Al fin tú mejor que nadie sabrás que te estás jugando exactamente, si es que hay algo en juego.

Aragonés convoca a 5 muchachos que nunca han vestido la prestigiosa elástica nacional, y uno se pregunta para qué sirvieron los amistosos previos si no dieron lugar a que fueran llamados. Entonces reparas en el detalle, Luis dedicó uno de los amistosos a homenajear a Albelda en su desencuentro con Koeman. Para recordarle que nunca caminará solo, que Aragonés es amigo de sus amigos, porque sabe más por viejo que por diablo, que hoy por ti, mañana por mí.

Así que Albelda tomó la manija del centro del campo, aunque ese muchacho no sea capaz de dar un pase en condiciones a tres metros de distancia, y Aragonés lo tuvo jugando no porque quiera hacer probaturas tácticas para preparar torneo alguno, sino simplemente para hacer caja y dar minutos a un muchacho que por aquel entonces prácticamente ni siquiera se entrenaba. Ambos sabían que no iría a la Eurocopa, pero daba igual. ¿Quién piensa en ello?

He ahí la clave de todo. La raíz del camelo de los amistosos que no sirven para preparar nada en absoluto porque no tienen ninguna razón de ser. Como no tienen ninguna razón los entrenos de la selección nacional ni las convivencias. Aragonés no tiene nada que enseñarles. ¿O acaso le explicará a Casillas como debe blocar un balón? ¿O le dirá a Marchena como dar una patada? ¿O a Villa como marcar? ¿O a Torres como celebrarlo?

Tal vez se aproxime cansinamente al balón para pegarle directamente a la barrera, que es una silueta en madera como una sucesión de cocineros de los que anuncian el menú diario fuera de los bares y luego le explique a Xavi que hay que lanzarla así justamente, pero por encima, o por debajo claro, porque puede que la barrera de carne y hueso salte al unísono, cosa que no hará nunca una barrera inanimada. Y Xavi tome nota de como lanzar por si acaso entra en partido oficial. No vayan a estas alturas a cogerle por la pechera, o se le aproximen casi hasta el beso, mezclando alientos de chicle y de caverna prehistórica.

Puede que algo esté cambiando. Esta vez sí, la prensa deportiva me ha abierto los ojos. No he podido mantenerme al margen de tan sugerentes titulares. He empezado a calentar motores pensando en nuestros éxitos futuros. Lo noto a flor de piel, la ilusión me traspasa los poros.

¡Ah no! Dejé la calefacción puesta.

lunes, 19 de mayo de 2008

Elena

Qué deseo del alma nacerá sin ti.

Como llenar mi tiempo - José Luis Perales




Creo que estoy enamorado de Elena Anaya.
Igual no es enamoramiento. No la he tratado gran cosa.
Yo creo que es una parte enamoramiento, y otra tan solo de quererla mucho.

¡Con ella en pantalla hasta a la tele la quiero más!
Que hasta los botones se me vuelven bellos.
¡Pero es tan fugaz el amor y tan grande el tiempo sin verla!

El embrujo dura unos segundos.

Enseguida desaparece, y la tele se me vuelve de un oscuro mortecino con todas las noticias sin ella.

Y la vida entonces parece tan vacía...

Archivador infinito

No encontrarás un hombre que te ponga a salvo.

Déjate convencer - Ismael Serrano



Cualquiera que viera "Informe Semanal" el fin de semana se habrá hecho a la idea del despropósito de nuestra administración de justicia. Con miles de expedientes llenos de papelajos cerrados por gomas elásticas y archivados a presión en atestadas estanterías. Con todos los bordes doblados y con la apariencia de estar olvidados allí. Quizá porque no sirven siquiera para consultar nada. Están en el cementerio de los casos perdidos. Faltan manos que los cojan, y ojos que se interesen por lo que esconden. Están allí para ver pasar los años, en estado vegetativo, sin ganar ni perder nada. Divisando la actividad o la inactividad del personal, a los otros expedientes, cercanos, casi perdidos en mitad de las mesas.

¿Por qué lanzar un canto rodado al estanque si las ondas han de desaparecer?
¿Para qué subir el monte con la certeza de no poder llegar a la cima?

Visto de lejos en el tiempo ¿qué diferencia acción de inacción?


Así estamos con miles de sentencias esperando para ser ejecutadas, y aquella magistrada afirmando que lo que ocurrió con Mari Luz, la niña asesinada por alguien que debía estar preso por delitos anteriores, puede volver a ocurrir, aún más, lo previsible es que ocurra, de nuevo porque vivimos rozando el desastre, otra vez porque la administración de justicia era un dinosaurio antes de volverse un fósil. Ahora permanece ensimismada, con 400.000 casos pendientes de ejecución. Con todos los pasos previos perfeccionados y sin embargo durmiendo el sueño del que permanece en coma.

Aparece el reportaje el ministro de justicia Bermejo. Sonríe como sonríen los políticos y dice que gran parte de lo pendiente son multas que no han terminado su ejecución porque son de pago aplazado. Después se queda la mar de conforme. Y sonríe con una tristeza velada, como quien no logró descifrar el autodefinido y sin tener siquiera la solución en las últimas páginas, terminó dándose por vencido. Derrotado ante el destino y la ignorancia que es un océano inmenso. De derrota en derrota. Después de todo él no tiene la culpa, cuando él llegó aquello ya estaba más o menos así. Quizá fue a peor, pero tal vez fuera imperceptiblemente. Probablemente lo honesto sería reconocer que la justicia apenas funciona, que vivimos tiempos de catástrofe judicial, que el desastre no tiene parangón, que apenas se tiene soporte informático, que los juzgados funcionan como reinos de taifas, que puedes interrogar a alguien y que sobre ese alguien, con nombre y apellidos pese una orden de busca y captura sin que tu llegues a enterarte nunca. Porque la maraña judicial es una gran red de redes, como Internet, donde se cocinan mil conflictos únicos y aislados.

Pero Bermejo disfraza la calamidad con el traje de la normalidad, aparentando que está todo bajo control. En realidad él hace como hace la justicia, se queda quieto hasta que el trago pase. Después de todo lo difícil no es llegar sino permanecer, y los focos de la atención nunca son fijos, pronto se cansan de uno, o de ese algo, y las novedades llevan al olvido lo que hoy es noticia, y nuevos despropósitos llegarán para dar que hablar y decir. Y las hojas del calendario lo habrán devorado como lo devoran todo, como devoran todas las vidas, como devoran ésta. Nuevas páginas se escribirán cuando ya no quede ni el recuerdo.

Para entonces seguiremos con mil cosas pendientes, en el alero de lo posible que con el tiempo se volvió imposible. Y las estanterías seguirán llenas, y la justicia moverá su pelaje de perezoso subiendo a un árbol a cámara lenta. Y el sol brillará y las palomas volverán al parque buscando miguitas de pan de alguno.

Aunque hoy se haga tan urgente una re-estructuración de la Justicia. Un empezar desde cero quizá contratando gentes que graben los asuntos infinitos. Unificando bases de datos personales en que logren hacer constar lo que hoy se echa en falta. Creando alguna certeza en medio de la parálisis y el desconcierto.


Muere un magistrado del Tribunal Constitucional y se rompe la baraja. Se cambian las mayorías, falta un magistrado de los conservadores, que quedan por tanto en minoría. Propuesto en su día por el Partido Popular la muerte resulta una baja en sus filas, y de mayor peso que si hubiera muerto uno de sus políticos de mayor fama. Pues al final los jueces de los altos tribunales están para hacer política desde sus sillones ilustrísimos con la particularidad de que la llevan a cabo con la discreción que se les supone a los políticos y de la que carecen.

Al final no hay mayor embuste que el de los tres poderes diferenciados del Estado. Es obvio que el ejecutivo y judicial son prácticamente el mismo. Desde el mismo momento en que es el Congreso con sus mayorías los que deciden qué jueces ocuparán el cargo. Pues en la práctica estos jueces deben quedar en deuda, o quizá poseen el carné del partido, y se encargan de devolver con favores la propuesta que los encumbra.

La lógica invita a pensar que un magistrado podrá desmarcarse de determinadas doctrinas partidarias con mayor libertad de que la atesoran los políticos de partido que no tienen más labor que pulsar el botón correcto en las votaciones de las cámaras. Por eso es bueno que el ejecutivo disponga de una buena ración de indultos. Por si la justicia se equivoca reiterada y terca.

Vivimos una justicia contaminada en sus esferas más altas, globalmente paralizada.

El fracaso es casi absoluto.

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Salvados?

Alguien murió; fui yo.

Vanilla Sky

miércoles, 14 de mayo de 2008

Otro mundo

Soñé otro mundo.

Otro mundo - Manu Chao



Apenas leo titulares hoy. Leo que ETA vuelve a matar y parece que nunca saldremos del túnel. Los muertos son reales, de carne y hueso, vidas que se acaban. Y si la mayor parte de las vidas son puro sin sentido por la aparición de la muerte,

¿qué quedará de nosotros? ¿será algo realmente importante o nada de nada?

La muerte se vuelve sin razón si es que alguien mata. ¿Cuál será nuestra esperanza?

Tal vez nos contentemos con no ser los siguientes. Estamos viviendo a oscuras.


Leo que Hillary Clinton humillada y enfadada en los tiempos del caso Lewinsky mantenía la compostura asegurando que eso no podía socavar la presidencia del Estados Unidos. Ya era una potencial presidenta de la nación aunque entonces no pudiera imaginar la posibilidad siquiera.

Es posible que su vida personal fuera un infierno, con la mirada del hombre llena de mentira, con la mirada de ella vacía ya de amor. Tras tantos años hombro a hombro.

La realidad es terca.

Hay días que parece que ganamos, pero estamos perdiendo.

martes, 13 de mayo de 2008

Tómbola

La vida es una tómbola y arriba y arriba.

La vida tómbola - Manu Chao



La vida es una tómbola. De esto no hay duda. Unas veces un poco más arriba y otras abajo del todo. Aunque siempre se puede bajar más. Ya lo dicen los agoreros de Mafre, que quieren meter el miedo en el cuerpo con sus anuncios, si algo puede salir mal, saldrá mal. Pero no es un buen mensaje, porque si contratas con ellos y te puede tocar el comercial que no se entera de nada, te tocará, o el que no le gusta su trabajo, o el que es incompetente redomado y tú con el coche descapotable paralizado entre la lluvia torrencial mientras el te aclara que la grúa más próxima circula en este instante a doscientos kilómetros y que ha pinchado, o que tu seguro cubre mogollón de cosas con una excepción. Eso mismo que te ha pasado, qué tino tienes mi niño, ni hecho adrede.

Sin embargo la vida es una tómbola. Y como tal debe ser afrontada. Como las tómbolas de feria con todos esos premios colgados y tan visibles que uno se dice que se han de ganar bien fácil.

- Yo quiero el jamón así sea del pleistoceno... ¿o es cartón piedra?
- Pues yo la muñeca chochona o el piolin de tamaño natural.
- ¡Pero si Piolín era un pajarete bien pequeño!
- Pues el Super Piolín extra grande, que no veo el día en que se abran las costuras y se me llene la casa de minúsculas bolitas blancas como de corcho.

Pero luego sacan tropecientos números para jugar, y te los dan gratis del montón malo cuando cruzas por delante y te dices que la vida es una tómbola de emociones, que se trata nada más de jugar. Lo de menos es si funcionará o no aquella radio sin marca, probablemente sea como los libros de pega que muestran algunos en sus bibliotecas, como el bigote de Pajares o su pistola.

Estamos para jugar por jugar.


Si al final el número no importa, su idoneidad se basa en el resultado. En la vida las experiencias nos valen por como acaban. Después de todo el pasado por pasado no importa, no mueve molino, es el pan para hoy y el hambre para mañana, cuando del pan no queda ni el recuerdo serviría el recuerdo de tan poco que porque no olvidarlo.

Que se lo digan a Roca, que dormía con un oso polar disecado guardándole el cuarto y ahora mira la noche a través del patio por los barrotes del ventanuco. Aunque no sé bien si ya está libre, que todo puede ser.

Son malas rachas nada más. Mira al poli de Coslada. Tenían una red de extorsión sobre las prostitutas y sobre los clubs de alterne. Que los cobros se hacían en machacantes o en especie, según las ganas de pagar o cobrar.

Nada menos que treinta policias metidos en el embrollo, creo que es un tercio de todos los policias de Coslada, el bloque se hacían llamar. Seguro que tenían hasta carné de socio. Hoy están "apatrullando" las calles como Torrente y al siguiente dando explicaciones de un dinero de más en la cuenta y de un polvo de menos en casa. Con perdón.

Ahora arriba, ahora abajo.

Menos mal que la justicia mete mano.

Y cuando la justicia entra va arrastrando la toga, no es cosa de risa.

domingo, 11 de mayo de 2008

Primer día

Te hubiera dado más de lo que me robas.

Vamonos p´al sur - Joaquín Sabina



Mi alter ego Niko Bellic ha llegado a Liberty City.

Es sin duda un héroe en potencia, solamente tiene una pega de la que es del todo inocente, al otro lado del mando estoy yo.

Su primer día en la gran ciudad, la tierra de las oportunidades ha sido un fiasco. Al menos para cualquiera que se asomara como espectador a sus desventuras.

Al poco de llegar atravesó el parabrisas de un coche con la cabeza, a la que le siguió en buena lógica el resto del cuerpo. Millones de pequeños cristales en suspensión y su vuelo 5 metros por delante del parachoques del coche. Estaba volando y pensaba para mis adentros que aquella escena sería una baza casi fundamental de ser usada con buen juicio por la Dirección General de Tráfico.

Si bebes no conduzcas, ya sabes; si conduces ponte el cinturón.

Incluso yendo más allá, ricemos el rizo, mira por él y por ti,

póntelo, pónselo.


Aunque mi Niko Bellic no bebe, pero conduce. Yo lo quiero llevar por el buen camino, después de todo soy un hombre civilizado, pero la historia del juego se escribe a golpe de delito y muerte. Aún así lo educo en las cosas pequeñas, y si tengo que darle una dirección al GPS me aparto a un lado para no entorpecer el tráfico. Y hago que las miserias de Niko Bellic buscando la felicidad sean menos. Para que el idealista que es no se pierda del todo en la selva de la gran ciudad.

Lo malo de ser pobre es que uno no tiene prácticamente nada. Por eso mi protagonista tiene que irse agenciando coches por el quirúrgico método de dar codazos a las ventanillas de los vehículos aparcados para proceder después a hacerles un puente que concede su uso y disfrute al menos hasta que de tanto humo como salga del motor no se vea nada. Será entonces cuando habrá que mirar a derecha y a izquierda para que, sin moros en la costa, conseguir un nuevo vehículo de tantas ruedas como el azar disponga. Se trata de vivir a salto de mata.

Claro que Niko es muy capaz de conseguir vehículos bajando literalmente a sus dueños, que más de una bofetada se ha llevado cuando encontró algún propietario poco dado a salir corriendo despavorido. Y las que le daban las sentía como propias, y me dolían más a mí que a él.

Y ahí reside el problema, en que en mis manos Niko Bellic es un pobre destinado al fracaso. Por esta falta de habilidad congénita, que persiguiendo un coche en una de las primeras misiones arrojé nuestro vehículo, con primo incluido a las profundas aguas del puerto. Y los dos murieron preguntándose como llegó el volante a las manos de alguien tan poco preparado. Pero no fue culpa de Niko, ni siquiera mía, fue la miopía y la noche, que como a Romario, me confunde.

Así que voy a seguir en el juego por ver si logro alguna destreza. Nadie nace aprendido.

Lo malo será saber diferenciar juego de realidad. Hace un día precioso, con un sol espléndido. Bajé a la calle a tomar el café en el Latino y al volver miraba hacia los coches con ganas de quebrar cristales. Los escogía casi.

Pero me contuve, yo no hago puentes ni de fin de semana.

sábado, 10 de mayo de 2008

El capricho

La vida no es un bloc cuadriculado.

Jugar por jugar - Joaquín Sabina



Me he liado la manta a la cabeza y me he comprado la PS3 y el Gta4.

Estoy a punto de llegar a Liberty City.

Ya os iré contando.

jueves, 8 de mayo de 2008

Derrotas

Tantas promesas nunca cumplidas.

Bandera de manos - Juanes



El fútbol es algo así como la vida, pero en en el fútbol las cosas ocurren a cámara rápida. Se dan aceleradamente. Parece un boceto experimental de la vida en que todo se mide con sus propios parámetros. Como si fuera la vida que se da dentro de un souvenir de aquellos que muestran una casita dentro de media esfera de agua transparente que uno gira para ver como nieva ante tus ojos. Somos jueces del mundo del fútbol que es un cuento lleno de finales y principios. Con una diferencia fundamental sobre la vida y que hace del fútbol algo propio de los sueños, la ausencia de la muerte. Por eso ver fútbol y leer de fútbol es amable, porque es como presenciar dibujos animados, los daños del personaje que cae por un precipicio nunca son del todo reales. Sabemos que de una forma u otra terminarán rehaciéndose. Al batacazo le sigue limpiarse un poco la pechera y seguir tan ufano. Por eso, cuando se da que un futbolista perdiera la vida, entonces se rompe el embrujo, se parte el espejo en que miramos la vida a través del fútbol y el tabú se hace presente, la ilusión se resquebraja. La juventud y la muerte pueden llegar a mezclarse, el drama se desata y la muerte aparece ya por todas partes si no respeta ni siquiera al futbolista. Mito de la supervivencia por sano y rico.

En el fútbol el tiempo transcurre rápidamente. Así un futbolista de 32 o 33 años es un anciano tras el balón, ¡pero si está en la mejor edad del hombre!

El tiempo en el fútbol se mide de otro modo. Por eso todo es efímero. Los futbolistas como Figo o Raúl nos parecen veteranísimos cuando no tenemos la impresión de que están arrastrándose por los campos de fútbol. Los miramos y les descubrimos la veteranía en las arrugas, en el rostro maduro, y es por ellos y por nosotros que empezamos a estar hartos de mirarlos.

Vivimos los declives como un cambio de ciclo y demandamos con urgencia nuevas razones para la esperanza con ilusiones nuevas. Condenadas a la temporalidad de antemano, como lo es todo en verdad. Como lo es el amor, que es eterno mientras dura.

Laporta dice hoy que el ciclo de Rijkaard se ha acabado. Aunque hace unas semanas gritaba a viva voz que no estaban tan mal como algunos querían hacer creer. Los hipócritas que no son del Barça. Pues se equivocaba Laporta, estaban peor de lo que parecía. Pero Laporta lo creía a pies puntillas, como cree que si el Barça se presentara a las elecciones autonómicas él saldría president de la Generalitat. Porque Laporta es más que nada político, por eso arengaba como un fantoche desde el atril, aunque abajo les importara un comino lo que él tuviera que decir. En realidad la gente estaba algo descolocada ante aquella voces, preguntándose si aquel hombre, tan capaz de quitarse los pantalones en un aeropuerto para pasar por el arco de metales, pensaba que el micro no funcionaba.

Al final la gente solamente quiere ganar. Sentirse en el equipo ganador aunque en verdad de aquello no les toque nada. Es la fantasía del fútbol, hacer las proezas propias para sentirse parte integrante del éxito.

Sin embargo cuando uno ve ayer a Rijkaard con los ojos húmedos sentado en el banquillo del Barcelona, sintiendo la derrota en el alma, entonces piensa que tendría que seguir siendo el entrenador por derecho. Porque la tristeza en el fútbol dura mientras dura perder. Pero al acabar se hace borrón y cuenta nueva. Las victorias están a punto de llegar.

Del mismo modo que cuando uno lee a Valdano parezca alguien tan infinitamente sensato que casa poco con el mundo del fútbol y sus desmanes cotidianos.

Claro que puede ser que ya no quede nadie cuerdo. En ninguna parte.

Dice que al principio fue el balón.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La excusa

Cada día es un día.

Mundorevés - Manu Chao



Esto empieza a ser demencial.

Me estoy odiando intensamente.

De nuevo hoy asomo el hocico a la ventana y como veo el día gris me digo que ir a la piscina puede esperar a días mejores.

Pero hoy venir aquí no será la excusa.

Estoy de camino.

martes, 6 de mayo de 2008

El futuro

La muerte es un regreso que tendrá que esperar.

Mundoréves - Manu Chao



Hoy ha sido un día largo. Acabo de llegar a casa y he cogido la bolsa para ir a la piscina, pero al bajar se ha puesto a llover. Aquí estamos acostumbrados a que el tiempo nos sorprenda, así que sin ser habitual, ocurrió otras veces juntar la lluvia al sol, que se den ambos fenómenos al mismo tiempo.

Así que he subido por ver si cogía el paraguas aunque ya casi decidido a dejar la piscina para mañana. De hecho he dejado la bolsa junto a la puerta y ahí sigue, como si fuera un perro que estuviera esperando que alguien lo bajara a la calle.

Ahora me tocará sacar el champú y el gel. Que no tengo otros que esos.


Así que llego aquí con este rato que no contaba, de nuevo por ver si escribo sobre algo, y ese algo sale a mi encuentro en forma de milagro, no meteorológico sino del que atañe al tiempo que conforma todas las vidas y que es implacable. Al entrar en el panel del blog descubro que al menos de forma ficticia voy a tener el control del tiempo. No para detenerlo y hacer mientras tanto a mi antojo, pero sí para planificar un futuro de entradas periódicas esté donde esté. Tal vez como una forma de sobrevivir a la muerte incluso.

Si uno quiere escribir una entrada podrá poner a partir de ahora una fecha y una hora del futuro, y así ese artículo será publicado entonces, aunque para ese momento uno forme parte ya del Consejo de Ministros y los quehaceres del ministerio no le dejen tiempo para nada. Será casi magia, lograríamos estar en dos sitios al mismo tiempo, el don de la ubicuidad le llamarán, escribe blogs al tiempo que saca al país del rincón donde ha estado toda la historia. O por que no, quien puede saberlo, que para entonces se haya cruzado con uno la de la guadaña para decir que se acabaron las noticias de mí, y yo le haga lo de Schuster al respetable de Pamplona, un corte de mangas que hay quien le llama butifarra, y siga escribiendo después de muerto, simplemente porque le dije al Blogger que publicara mis artículos cuando a mí me de la gana.

A ver si a estas alturas van a poder más los caprichos del paso del tiempo inexorable antes que los propios. ¡A ver si la muerte va a poder más que yo!

Así que estoy meditando si escribir en los ratos libres tantos párrafos como pueda. Y darles fechas al azar para el futuro. Por ejemplo dentro de treinta años, y así cuando casi nadie lo espere va y ¡zas! aparezco contando cosas. Claro que tendrán que ser cosas mías, casi de dentro mismo de mi ser, porque con que cara voy a ponerme a hablar de "Cachuli" si dentro de tantos años no lograremos acordarnos de ninguna de sus malversaciones. La actualidad, las noticias de hoy serán tan pasado que pareceré el abuelo cebolleta contando cosas de antes de la guerra (de antes de una de ellas). Así que tendré que dedicarme a hablar del tiempo, que supongo que aún lucirá el sol, puede que con más fuerza a través de los agujeros de la capa de ozono o de estas cosas que nos preocupan a todos los hombres y mujeres de cualquier época. De donde venimos y sobretodo, hacia donde vamos.

Y mis textos parecerán recién horneados, y mi cabeza tan lúcida como lo está hoy, aunque tal vez para entonces no sepa ni como atarme los zapatos.


Puedo ser aún más audaz y puedo poner discursos para dentro de doscientos años, a una era de gente que no sale de las casas para nada. Absorbidos por una evolución de Internet que a través de nuevos artilugios nos permita satisfacer cualquier necesidad, de la índole que sea. Deglutiendo los unos y los ceros del lenguaje de la computadora frente a la pantalla con el temor real de enfermar de salir a la calle. Aunque la calle sea otra manifestación de los mismos unos y ceros.

Y yo frente a todos resucitado.


Pero pensándolo bien quien quiere escribir para que los post vean la luz dentro de doscientos años. Después de todo yo puedo sobrevivir a la muerte de ese modo, pero mi media docena de lectores no. Ellos no podrán regresar el mismo día para ver que cuento. Y si ellos no me pueden me dirás para qué tomarme la molestia.

Ya ocurrió con "Aunque nadie nos lea", lo importante son esos pocos. Algunos repiten como Bosco, otros llegaron con nombres nuevos.

lunes, 5 de mayo de 2008

Albanta

Allí, donde tú dices.

Albanta - Silvio Rodríguez



Un puñado de navegantes de la Internet están apesadumbrados. Tormenta se va de viaje a un sitio donde no hay conexión, un sitio remoto como aquel en el que se secuestran pesqueros por piratas descamisados y sedientos de dólares, pero en Galicia en vez de África.

¿Qué sitio es ese en que no llega la banda ancha? ¿Como pueden llegar a vernos desde la China y no desde el prado verde del vecino? ¿Cómo podrá seguir contando si no hay rutas invisibles a la Red?

Cada blog es un castillo de fuegos artificiales. Estalla en el cielo pero permanece. Se queda flotando para siempre.


En verdad si uno lo piensa un poco se da cuenta de que este blog, su blog, el blog de cada uno tiene gran importancia. Es por ello que yo invito a escribir impresiones, que es todo lo que la vida nos va dejando.

Profundizando un poco yo mismo descubro que este blog es mi patria. Y no me cuadro muy firmes, ni anhelo que sea más de lo que es, aunque sea tan poco. No mataría por él, obviamente no estoy dispuesto al todo por la patria de los muy patriotas o muy fanáticos, que no se es lo uno sin lo otro.

Pero no deja de ser cierto que no siento más patria que esta hoja inacabable e inacabada. Quizá por mi desconfianza congénita en los políticos, quizá porque Internet no entiende de fronteras ni de guerras. En la globalidad soy una minúscula parte que reivindica su existencia.

Mi vida es un pequeño puñado de personas que conocen como soy.

Este blog procura la mejor versión de mí (aunque pueda ser mejor).

domingo, 4 de mayo de 2008

Don Quijote

Siempre supe que es mejor,
cuando hay que hablar de dos,

empezar por uno mismo.


Inevitable - Shakira



O Don Julio Anguita.


Ayer estuve llamando al sueño subido a la noria marujil en un sábado noche aburrídisimo. Me dio para comprobar como en la familia Pajares está todo en venta, se trata nada más de llegar a un acuerdo. Tanta confidencia a cambio de tanto. Este mensaje mío, sentido en el centro del pecho, para mi padre, estés donde estés, a través de las cámaras y de las ondas que a todos alcanzan. Para qué ceñirnos a dos si algunos más pueden formar parte.

Estamos haciendo historia de la televisión en cada minuto.


Con una conclusión final, Andrés Pajares está como una chota. Y su manicomio es toda la tierra bajo el sol. Con un temor fundado, los espejos de los retrovisores le persiguen por la calle. Y le persiguen las personas que están en todas partes. Y le persigue la comisura de los labios que sonríe cuando quiere posar serio, y le persiguen dos ojos que miran como si estuviera loco. Y uno no sabe si es que en realidad actúa para volver a brillar o es que se le ha incendiado el cerebro de paranoia. ¡Qué lástima tener un patrimonio de 17 millones para disfrutarlo tan mal!

¡Cuán importante es la salud! ¡Cómo nos acordaremos de ella cuando nos falte!


Después de llenar nuestro tiempo con las espontáneas intervenciones de Jimmy Gimenez Aranu y Mila Ximenez que son los políticos del periodismo nos llegó la hora de escuchar a un político de verdad. Que podrá gustar más o menos, después de todo cuando uno lo escucha piensa que estamos ante alguien que viene de muy atrás, y que quizá no llegue nunca a adaptarse a los tiempos que corren. Pude que sea un caballero de la edad media que se acabara de quitar la cota de malla, quizá se trata simplemente de Don Quijote hecho carne.

Y Don Quijote era un personaje noble y recto, con una fe inquebrantable en la justicia. En una justicia incorruptible y universal que tenía que prevalecer sobre cualquier otra cosa. Como Julio Anguita, que es de aquellos que piensa que con determinadas cosas no se trafica.

Ayer era curioso verlo sentado frente a Alfredo Urdaci, que pasa por ser el presentador del telediario más manipulador de la historia de España. Porque yo ayer mantenía que no hay nada malo en que uno se engañe a si mismo si la vida se vuelve de ese modo más soportable, como diré lo contrario en otra ocasión, porque no soy de abrazar casi ninguna verdad. Al fin, soy como Pajares sin los medios alrededor todo el día, sin sus hijos y sin su patrimonio. Después de todo dotarse de razones no se trata más que de pequeños trucos de trilero hacia uno mismo. Y la verdad íntima depende de los ojos del que la mira. Exactamente como la percepción que uno tiene de si mismo. Pero cuando esos embustes se dan en la televisión en un programa que está destinado a servir como emisor de verdades, entonces la manipulación se propaga. Se convierte en el púlpito de las mentiras. De forma que este sujeto, el que pedía disculpas deletreando C-C-O-O y que hacía campaña a través de su dirección de Telediarios se nos convierte en un elemento contaminante, pero sigue ahí en la televisión. Porque no hay memoria, porque vivimos en la tierra de las oportunidades.

Ocurre como si a Botín le ofrecieran trabajar en un banco. Probablemente lo está haciendo ya. O como si le dieran otro furgón del dinero al Dioni para que lo llevara a buen recaudo. Mi fe en las personas es inmensa, no tengo nada en contra de que se le otorgue el cuidado de las medicinas a un yonqui. Aunque desconfío si el yonqui viene de ser un ladrón. Me fío de su nunca más. Pero sobra gente que se dice cada día "eso nunca". Sin delinquir una primera vez.

En definitiva si el guardián de la verdad aséptica actúa como intoxicante será que no sirve. Que su desempeño tendrá que ser otro. Y su opinión, la suya en particular no me interesa para nada.



Reconozco que a mí se me seduce muy fácilmente el verbo florido de los que se expresan ya no correctamente, sino con maestría. Así se me hace raro leer a Jorge Valdano sobre esa mentira que es el fútbol. ¡Si nos podría hablar de cualquier otra cosa! Y maldita sea, le creeríamos a ciegas como se cree en el amor. Donde la verdad, sea la que sea, no importa. Importa estar juntos. Sus artículos son como ramos de flores. ¡Y es tan raro leer en la prensa a alguien que sepa decir lo que quiere decir! Yo hubiera votado a Vargas Llosa para lo que hubiera querido ser, solamente porque los errores, que ha de cometer por persona, los habría trasladado con elocuencia y hasta con belleza. Y al abrigo de uno de sus párrafos habría hecho noche sin que me importara el mañana.

Así es Julio Anguita, un profesor culto, demasiado por encima del entorno. Por eso Urdaci no se atreve a importunarlo con alguna de sus necedades, porque se sabe inferior, porque el maestro en un ademán podría desnudarlo, y cuando hay tanto que esconder conviene pasar inadvertido entretanto llegue alguien menos dado a lo que tendrían que ser todos los políticos, aunque no lo sea más que él. Ningún peso pluma lanzaría un puño contra un peso pesado. Se trata nada más de pura supervivencia.

Anguita despachó ayer tranquilamente acerca de que toda la gente debe saber de qué vive, con su pensión de profesor jubilado, y que la gente debe saber lo que tiene como político. Y escucharlo era como ver el fondo de un lago cristalino. ¿Se parece en algo a la impresión que da por ejemplo Eduardo Zaplana? ¿Se parece en algo a la impresión que da cualquier otro político?

No.

Ocurre que los políticos les suponemos la inteligencia. Hasta a Acebes se le supone. Pero raras veces llegamos a constatarla. ¿Alguien se pregunta acerca de la labor diaria de los cientos de diputados del Congreso y del Senado? ¿Se justifican del algún modo los 5000 euros mensuales? ¿Hacen algo más que apretar el botón que quiere el partido en cada una de las votaciones?

Quizá sí, pero no lo sabemos a ciencia cierta. Fallan los medios para conocer su labor cotidiana.


Tiene que llegar alguien con las ideas claras como regresando de un exilio, que no pretende convencerte. Don Quijote no te convencería de lanzarte contra los molinos de viento, pero al que escuchas con respeto porque sabes que siempre se mantendrá sujeto a unos principios que son irreductibles. ¿Qué más da que no comulgues con toda su doctrina? ¡No ves acaso que es un hombre bueno! ¡Quizá el último en medio de las hienas! Yo quiero esos principios en la gente que gobierna. Necesito tener alguna seguridad.

Que algunas cosas no se vendan.

viernes, 2 de mayo de 2008

Las decepciones

Dime por qué estás buscando una lágrima en la arena.

Soldadito marinero - Fito y los fitipaldis



Leía hoy a Tormenta hablar de las personas que se engañan a si mismas. Y resulta que es toda una estrategia de supervivencia. Moldear la realidad percibida para atraerla hacia nuestros intereses.

Comenta Tormenta sin que le falte razón que se usa por ejemplo para curar un amor imposible o uno fracasado. Y mantiene que no cree que el auto-engaño de uno consigo mismo siente bien. Que uno termina tropezando con la verdad de frente, tarde o temprano.

¿No es la vida una distracción en pos de la muerte? ¿No ha de llegar de cualquier modo?


Sin embargo yo soy partidario de maquillar esa verdad, tantas veces abiertamente hostil, como hacía la buena de Sarita Montiel para que no se le vieran las arrugas de hacerse mayor. Le ponía un velo a la cámara y aparecía radiante, con los tonos pastel de su maquillaje y de una verdad "inauténtica" palabro que leí nuevo, recién acuñado por Gómez Bermúdez, para explicar la catastrofe real y sangrante del 11M. ¿Qué hay de malo en parecer eternamente joven? ¿Qué hay de malo en mantener una ilusión falsa como falso es tanto de lo que nos rodea?

Sara Montiel se mueve jovial ante una cámara que mágicamente la ha convertido en protagonista de un cuento en el que todo aparece difuminado. Como Ana Obregon recurre al Photoshop para que sus posados de hoy sean tan finos y voluptuosos como los de hace 20 años.

Después de todo la realidad no existe sino como algo subjetivo. Filtrada por nuestros sentidos y escala de valores. Afrontarla con el mejor talante ha de ser un deber casi. Y ahí va la clave de todo, hacer ese todo relativo.

Engañarse a si mismo para olvidar un amor, convencerse de razones que no existen es uno de los medios más eficaces de afrontar una realidad a disgusto. Sobre todo si es para retratar una realidad que es pasado nada más. ¡Pesa tan poco el pasado! Que se lo digan a Juanele que afronta sus días atragantándose de barbitúricos para ver si se quita de en medio. O a tantos otros a los que la realidad cuando viene amarga los ha convertido en fantasmas de lo que una vez fueron.

Tengo la teoría de que estamos en la vida para mantenernos en ella del mejor modo posible. Y esto obviamente no nos da patente de corso para hacer lo que nos venga en gana sin respetar a nadie, pero si nos permite adaptarnos a ella para que nos sea todo lo dulce posible.

Nuestra misión es la felicidad.


Me he decepcionado muchas veces en la vida. Muchas veces por culpa mía, por estas limitaciones tan mías que no sabría ya vivir sin ellas. Otras veces me decepcionaron los otros. Me decepcionan en realidad casi a diario. Los que están cerca y lejos. Los que están un minuto cerca y otro lejos, los que leo en los periódicos, los que deciden por nosotros.

Pero he llegado a esperar tan poco de algunas personas que si aparecen me es grata sorpresa, y si desaparecen lo entiendo natural, es solamente transcurso normal de tanta gente condenada a desaparecer, a quedar en el camino.

Un día escribí que la soledad tiene es una habitación con cuatro rincones. Que los conozco todos. Alguien dirá que habitación es esa que tiene solamente cuatro y no ocho. ¿Dónde están los rincones del techado?

La soledad mal tolerada abate a estados de naufragio. Es por eso que los superiores no son visibles. Porque uno no levanta la mirada del piso. Pueden estar pero no los ves.

Así que si sintetizamos la vida para ver lo que queda. Si nos quedamos con el núcleo mismo, la delgada raíz entonces recordaremos a Tim Robbins en "Cadena Perpetua" diciendo aquello de que todo se reduce a una simple elección:

"Empeñarse en vivir o empeñarse en morir".

No subestimemos la capacidad inconsciente o no del cerebro.

Podría salvarnos la vida.

jueves, 1 de mayo de 2008

La sospecha

Ella le pidió que la llevará al fin del mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar,

se miraron un segundo, como dos desconocidos.


Ruido - Joaquín Sabina



Empecé a leer "El tercer gemelo" de Ken Follet. Y se me ha despertado una sospecha.

O bien alguien le escribió "Los pilares de la tierra" o alguien le ha escrito esto otro, contra su voluntad supongo.

El caso es que llevo leídas 82 páginas, concediendo en cada línea una nueva oportunidad y he llegado a una conclusión definitiva, no leo un párrafo más. Quería volver a la lectura para darme de bruces con esto. Necesito libros de verdad. Necesito librerías o bibliotecas. Y necesito tino para acertar la próxima vez.

Admito sugerencias.


Hasta Ana Rosa Quintana lo escribiría mejor en el libro descartado por los editores el día que prefirieron plagiar como en una especie de collage artístico que solamente tenía de Ana Rosa la sonrisa de la portada. Las descripciones de patio de colegio me cansan por insistentes. No necesito que me digan cien veces lo formidable que es un personaje aunque no se le encuentre nada extraordinario.

Quizá existan dos Ken Follet y este es el del autor malo. O quizá es que en "Los pilares de la tierra" se obró el milagro.

En ningún párrafo maravillaba, pero al menos enganchaba tanto que no podía haber nada mejor que leer.

Lo echo de menos.

miércoles, 30 de abril de 2008

De cocinica

Cantar pa ti es mi quita pena.

El Kitapena - Manu Chao



Mira que hoy he vuelto tarde. Que nos hemos entretenido en la oficina. Mira que además he tenido que dar vueltas por el supermercado, con lo pequeño que es y no daba con la nata para cocinar, que no debemos de confundir con la nata para montar. Son dos productos parecidos pero este último suena mucho más festivo a la par que evocador. Aunque yo monto más bien poca cosa, casi casi ni siquiera cocino. Y eso que tengo a mi disposición una cocina más bien rudimentaria las 24 horas del día. Cuando entro por la puerta la veo como diciendo "soy toda tuya". Pero casi no la miro, me la sé de memoria.

Me dice mi madre que me tengo que comprar un libro para dedicarme a copiar recetas, no sabe que lo mío es la improvisación, ¿de qué otro modo haremos avanzar la alta cocina? Le digo que si metiéramos a Arguiñano en mi cocina los programas le duraban dos minutos, lo que tardara el hombre en recoger las hortalizas que se trajo de su huerta para salir por la puerta. Y es que claro, quien va a comparar esas cocinas monumentales donde rueda este hombre con mi pequeño espacio de azulejos color verde quirófano, que no hay más sitio para posar una cebolla que la propia sartén donde va a freír.

Por eso he hecho del microondas uno de mis mejores amigos, cocina él mucho más que yo. Menos hoy.

Hoy tenía el día yo con ganas de cocinar, como otros tienen el día con ganas de reñir. Y he cocinado unos espaghetti que me han quedado extraordinario.

Lo primero ha sido cocer los espaguetti en abundante agua salada, como de mar mediterráneo. Luego he frito champiñones laminados a lo que añadí más tarde unas cintas de bacon.

Cuando ambas cosas estuvieron en su punto, le añadí a la mezcla la nata junto con un pedazo de queso Cabrales que compré ayer junto a una tabla de otros quesos asturianos. Y aún más, para rizar el rizo un pedazo de queso azul, en este caso francés.

Obviamente estos quesos son quesos fuertes, conviene por tanto no abusar de ellos. Al final se trata de que presten su sabor a la salsa nada más.

"Desmigué" el queso al fuego en la nata y lo añadí todo a los espaguetti que tenía esperando a parte.

Luego vino lo más fácil.

Comerlos.

El guiso me quedó de rechupete. Pero tengo al microondas enfadado.

martes, 29 de abril de 2008

Pajarera

Yo también dije esas mentiras.

La ciudad parece un mundo - Ismael Serrano



No tengo mucha gana de hablar del fulano que tuvo secuestrada a la hija durante 24 años, a la que hizo 6 hijos para descubrirnos una nueva relación de parentesco insólita a la par que repugnante. Aquellos eran sus hijos-nietos. Y se subía a la parte pública de la casa a los bebés más ruidosos, así de sencillo, a los menos revoltosos los dejaba metidos en el zulo para que meditaran clandestinamente por los rincones, con el ruido de fondo de la tele y los anuncios. Pero no quiero hablar de eso.

En ese pelo revuelto, con esa cresta de gallo expulsado a escobazos alguien debió hallar el signo de un desequilibrio. En esa mirada loca de Dalí sin un ápice de genialidad.

Pero no lo supieron ver. Creyeron sin hacer preguntas todas y cada una de sus coartadas, de sus razones.


Pero hoy quiero hablar de otro loco. Quiero hablar de nuestro ínclito actor Andrés Pajares, que tiene la cabeza hecha una jaula de pájaros pero que en su zafio peregrinar por la locura resulta hasta entrañable, ahora que se le está olvidando hablar y solamente retiene groserías y palabras mal sonantes. Seguí con atención hace unas fechas su convocatoria a un programa de los de marujeo al por mayor. Lo que dice tan poco de mis noches de viernes o sábado que ahora mismo estoy sintiendo vergüenza, pero al final es culpa mía solamente a medias. Yo no logré hacer con ese viernes o ese sábado nada provechoso, pero no me inventé la programación de entonces. Simplemente fui testigo. Y al fin, ver a Andrés Pajares en aquellas circunstancias era muy parecido a buscarle la salida a un juego de laberinto en una revista de crucigramas. Escucharle era como asistir a una conferencia técnica de la NASA, se nos derrama el contenido a borbotones porque el cerebro nos va demasiado despacio para entender, sólo que en este caso no es nuestro cerebro con retardo, sino el suyo. Las ideas no usan frases para expresarse. Son un archipiélago de saltos. Un puñado de petardos estallando aislados. Chocolate, caramelo y galleta. Andrés Pajares piensa como habla Radomir Antic. Ni uno ni otro saben lo que dicen. Pero en el mundo del fútbol no hay verdades universales ni disparate que agote el crédito.

En la vida suele haber menos oportunidades.
Cada una perdida es una puerta que se cierra.

Sin embargo, el bueno de Andrés Pajares acudía previo pago, para asegurar que su vida familiar es un caos y yo sospecho que se ha enrolado en el ejército de la provocacion y el taco grueso porque debió callarlos todos por educar a sus hijos conforme a las buenas costumbres, y claro, le han salido tan rematadamente mal que ahora quiere educar a los vuestros mostrando que no hace falta hilar una frase con coherencia para aparecen en la caja tonta.

Transcurrió el programa entero sin que los periodistas pudieran entrevistarlo. Muy audaz por su parte, pues se llevo crudo el montante sin tener que atenderlos siquiera. Simplemente se dedicó a repetir sin gracia que le gustaba follar ¿te gusta a ti? preguntaba. Y los periodistas no sabían que decir porque aquello escapaba a las 4 preguntas preparadas en casa. Así que sonreían tontamente cuando se veían en el centro de la cámara.

Al menos aquella aparición sirvió para dos cosas. Constatar que la noche que destrozó la habitación del hotel de Madrid donde vive no estaba drogado, que hubiera sido la mejor de las noticias, y que está desarrollando una forma de mirar bastante extraña e inquietante. Hasta la comisura de la boca se le está viniendo arriba como la de Jack Nicholson de Joker. En definitiva a Andrés Pajares se le está revolviendo tanto la pajarera que se le nota hasta callado. Y habla con la lengua enredada como si de hinchada no le cupiera en la boca.

Si eso no lo hacen las drogas o el alcohol entonces su problema tiene difícil solución. Tiene el cerebro parcialmente fosilizado. Al menos la parte que no usa para pestañear, caminar o como él dice, follar.

No soy psiquiatra, pero se nos ha quedado fijo al norte. Y si algo le sobresalta entonces se vuelve de aspavientos y barbaridades, como huyendo por un bosque terrorífico.

Hoy ha llevado su episodio un poco más allá. Se ha puesto una peluca y un bigote y se ha ido con una pistola de pega a asaltar un bufete de abogados. Le han terminado reduciendo, aunque antes le ha dado tiempo a rociar a unos cuantos con su spray anti-violador.

Pobre hombre. Vaya fácil que es perder la cabeza. Los demás no debemos confiarnos.

Estamos al borde de la delgada línea roja.

lunes, 28 de abril de 2008

Vanilla Sky

¿En quien podía confiar?

Vanilla Sky

Integrándolos

Seremos tu cordón umbilical.

La 69.G - Joaquín Sabina.



Hoy he hecho dos cosas de gran importancia. Uno, he puesto la lavadora. Llevaba todo el fin de semana con ganas de ponerla pero no me atrevía. La pereza de cargar toda esa ropa hasta introducirla en un "bujero" tan pequeño como tiene el chisme me tenía paralizado. Y dos, he ido a la piscina a nadar. La natación me deja nuevo, hasta me veo más joven.

Tengo que reconocer que en un primer momento al hacer la primera de las tareas me di por conforme y me dije que habiendo cumplido con una no había porque tentar a la suerte llevando a cabo la otra. Alguien dirá que bastante tendrá que ver una y otra, que no son incompatibles, ya lo sé; pero si no nos dejamos nada para luego ¿qué haremos mañana?

Como viene siendo habitual vengo vivo para decir, y bebo en las candentes noticias de nuestros diarios digitales. Así he conocido que Rajoy no da una puntada sin hilo, y como se ha hecho tan amigo de Camps le ha exportado la idea del contrato de integración, que es una cosa muy buena, a tenor de la insistencia en implantarlo, y del que ya vamos conociendo cualidades tan valiosas que uno se pregunta como subsistió hasta ahora.

Habrá un antes y un después del contrato de marras. Vamos a recibir más inmigrantes solamente por el placer de firmarlo.

Cuando uno ve a alguien mayor, bastante entrado en años vaya, vestido con traje y corbata tiende a pensar que está ante alguien serio, claro que la prueba del algodón viene después, cuando el fulano abre la boca.

Por eso ver sentado a la mesa al conseller de Inmigración y Ciudadanía de la Generalitat Valenciana Rafael Blasco puede imponer un poco, pero si luego se le oye hablar de implantar el contrato de integración de Rajoy, que pronto implantará también a su niña en algún barrio de Valencia o Murcia, ahora que Madrid se le hace hostil, entonces cualquiera piensa que ser conseller de tantas cosas como ser conseller de la nada, o ser conseller de las nubes y de las estrellas, o de los átomos, o de las lentejas.

Nos aclara Don Rafael que los inmigrantes deberán asumir "nuestro modelo de convivencia y nuestra escala de valores" pero como quiera que aquello es hablar del sexo de los ángeles, nos tercia una aclaración para que se le vea instruido en la materia, no por contra habrá sido el propio Rajoy el que le habrá brindado provechosas clases particulares. "Que los inmigrantes se comprometan a respetar los derechos humanos y el sistema democrático".

Mira tú por donde Blasco da en el clavo. ¿En qué salvaje oeste hemos sobrevivido hasta hoy que necesitamos que los inmigrantes respeten los derechos humanos a partir de ahora?

Yo me echo a temblar pensando en cuanto pueden tardar en aprobar lo del contrato vinculante del binomio Rajoy-Blasco. Espero que cuando lo aprueben lo hagan con efecto retroactivo para que los que ya están tengan a bien respetar los derechos humanos también, y no solo los que lleguen a la Comunitat a partir de ahora. Bien pensado en un acierto, a partir de ahora todos aquellos foráneos que tuvieran la intención de ir a la Comunidad Valenciana para vulnerar cualquiera de los derechos humanos se lo pensarán dos veces. Esto es ingeniería política del más alto nivel.

Temor me entra por el resto de comunidades. Por esta patria verde asturiana, con lo bonita que es y lo desamparada que queda sin contratos de integración a los que acogernos. Quizá podamos hacer una fotocopia del de allí y puedan firmar los de aquí también los mismos deberes que allí se recojan tan sagazmente.

Porque tú imagina que en las próximas elecciones los inmigrantes quisieran vulnerar nuestro sistema democrático. Por ejemplo haciendo piquetes ante los colegios electorales para que no podamos entrar a votar. Sin embargo si les damos a firmar el contrato, entonces no pueden hacerlo. Ni nos van a echar por los suelos las urnas con los votos, ni nos van a hackear el recuento electoral para que nos salga de presi Sarkozy, Chávez o Aznar.

De manera que ya sabemos lo que es el contrato de integración. No era algo que tuviéramos muy claro porque a Rajoy dos debates de dos horas no le alcanzaron para entrar en pormenores. Y como el otro no estaba por la labor de preguntar...

Sin embargo, ahora nos damos cuenta, estos políticos se las saben todas. Tantas horas de arduo trabajo les da para conseguir hallazgos de dejar boquiabierta a la ciudadanía de este país mediano.

No son personas, son genios.

Siempre tienen un as en la manga. Un conejo en la chistera.

Yo no podría quererlos más. Creo que estoy enamorado.

domingo, 27 de abril de 2008

El alquiler

Suerte que es haberte conocido.

Suerte - Shakira



Hemos conocido esta semana que alguna gente pone anuncios para alquilar habitaciones de la casa, buscan compañía de piso y piden algo a cambio.

Lo normal es querer que se contribuya con una cantidad económica que haga más llevaderos los gastos mensuales, pero en estos casos notorios, anunciados en portales inmobiliarios, lo que se pide es otra cosa. No tocante al bolsillo sino a la piel que hay debajo. Se pide, sin sal ni azúcar, un poco de sexo eventual. O mucho con frecuencia, depende de la renta que el nuevo negocio está ahorrando, supongo. Se pide un pago en especie, en altas temperaturas, en carne.

Lo cierto es que quizá conseguirlo se ha convertido en algo tan difícil que hay que ingeniar nuevos métodos más directos. Ponerse una camisa para salir de marcha que dijera "Estoy dispuesto a hacerlo casi con cualquiera", con ese "casi" salvador que permita al menos un par de descartes si vienen mal dadas. O con este método casi contractual en que todos ganan. La cuestión supongo es abaratar la cuestión física, que es como hacer abdominales en bancada sudando por el otro, sin que haya que mediar con arduas tareas de seducción e ingenio constante y menos aún con la proposición tácita de que hacer el amor acabará en boda.

A decir verdad solamente leí acerca de hombres necesitados. Una prueba más de que ellas tienen la sartén por el mango. O de que hay demasiados mangos huérfanos y sin expectativas que no suenen desesperadas.

Uno de ellos aclaraba tomando un café a una de las candidatas que no espera que lo vayan a hacer a diario. Es una aclaración necesaria, porque yo por ejemplo estoy dispuesto a pagar la renta, la mía sí contante en euros, una vez al mes, pero no más. No quiero tanto a mi casera.

Así que la moza quizá respiró tranquila pensando que después de todo, siendo así no pintaba tan mal, o quizá tan necesitada o más lo miró como diciendo no empecemos ahora con el rebajeo. Estamos o no estamos.

Otro fulano pedía una foto por Internet para poder cribar entre las candidatas, debía haber recibido bastantes ofertas y quería reunirse solo con aquellas que tuvieran opciones reales de ocupar el piso, que es ocupar su cama. Supongo que ya puestos a pedir, mejor fotos ligeras de ropa, que esos jerseys gordos de lana son tan poco insinuantes como una sotana.

Lo principal será llegar a un acuerdo.

- ¿Con qué frecuencia lo haremos?
- ¿Quieres pagar comunidad, luz y agua?
- Por supuesto que no.
- Entonces 3 veces a la semana.

Y para estas cosas conviene fijar los días de antemano, para que el otro no haga planes. Claro que no han de ser días fijos inamovibles, que si a uno le toma la primera comunión el sobrino o rompe una pierna el asunto siempre podrá retrasarse. Así no sería raro que a la noche se oyeran velados reproches.

- Me debes un plazo de la renta. A ver cuando podemos ponernos al día que a este paso se nos va a juntar con lo de la semana que viene.


Y otra cosa será cuando haya que renegociar los términos. Al año por ejemplo.

- Con la subida del IPC vamos a tener que añadir una o un par de veces más mensuales. No hace falta fijar fechas, podemos improvisar a ver cómo cuadra en las semanas.

A lo que ella podría contestar, contestataria:

- La subida del IPC no da más que para un magreo puntual o para dejar la puerta del baño abierta a la hora de la ducha. No pidas peras al olmo.


Al final en estos casos si algo sobra es la confianza. Tanta como para insinuar:

- Me estás echando un trasero que no sé si no tendremos que rescindir el contrato. Ya sabes lo mucho cansa y lo poco gusta.


Nos estamos concediendo los mejores años de nuestras vidas.


En cualquier caso es obvio que hablando se entiende la gente. Que lo importante es llegar a puntos de encuentro, ponerse de acuerdo en los detalles, dejar atados los flecos para que no haya cosas pendientes.

- Fíjemos los días Lunes, Jueves y Sábado por ejemplo.
- Mejor no, deja los fines de semana libres para que pueda visitar a mi novio.
- Pues Lunes, Miércoles y Jueves. Así puedes salir ya el viernes por la tarde y le sacas más jugo al fin de semana.

Yo mismo estoy considerando la opción seriamente. Tengo una habitación libre con dos camas. Vamos que la moza puede traerse compañía si es menester, eso sí para sus ratos libres. Que en estas cosas hay que pedir esta suerte de compromiso con seriedad. Se trata de un pacto al que hay que atenerse. Y cumplir con él profesionalmente. Para determinados negocios conviene fijar hasta los detalles de menor importancia. El límite es la libertad de cada cual.

Lo malo es que yo tengo tan mala suerte de que seguro me tocaba la única con ciclo diario. O con jaqueca constante.

Y lo más que diría, con preocupación real, es aquello de "a ver si te curas".

Soy muy buenecico.

sábado, 26 de abril de 2008

La Audiencia

Yo salí a la calle y olvidé pagar.

Cien días - Ismael Serrano



La última de la Audiencia la protagonizan el mediático Gómez Bermúdez y un fiscal algo resentido que se apellida Gordillo.

Ambos se llevan mal desde que el tribunal presidido por ese magistrado desestimara unos cargos que Gordillo mantenía contra una presunta terrorista de ETA. La razón, poca cosa, la fiscalía no presentó al testigo que la había reconocido. Ni falta que hace diría el avispado fiscal para sus adentros. Y luego a viva voz:

- Ni falta que hace, señoría.

Son cosas que pasan en todas las fiscalías, no presentas al testigo fundamental y los cargos desaparecen por falta de pruebas.


Pero esa forma de resolver no le gustó al fiscal, así que cuando unos días más tarde se presentaron los mismos tres para tratar consecuencias de otro delito, juez, fiscal y presunta, el fiscal se empeñó en hacer suspender el juicio con las excusas más banales.

Obviamente el juez no lo admitió, nadie sale en un póster como una pared de grande mirando de soslayo a los malos de la historia, como vigilante implacable, para dejarse suspender juicios por naderías. Escribir el libro y promocionarlo convenientemente llevó demasiado trabajo para arruinar prestigio a estas alturas.

Así que el fiscal Gordillo tuvo que sufrir en sus carnes una segunda derrota dolorosísima. Y seguro que ya está deseando volverse a encontrar en el camino de Gómez-Bermúdez porque entonces tal vez consiga vencer, en la guerra sorda de quedar por encima del otro. Lo mismo que Joker con Batman. Aunque estos dos pareciera que juegan en el mismo equipo no es así. Al final en materia de tribunales y leyes el resultado depende en gran medida de las personas a quienes concierne. Como aprobar un examen y hasta recibir unas clases cualquiera. Debieran ser iguales para todos pero no lo son.

Por eso es habitual que los tribunales se quiten la razón unos a otros. Porque la justicia es una ballena en el fondo del océano, muy grande sí, pero que cada uno ve de una manera distinta y difusa, por estar tan lejos; y quien no la ve se la inventa.


Todo esto a los profanos de la materia nos suena como a patio de colegio entre niños mal criados que quieren tener siempre razón, o al menos salirse con la suya. Pero es lo que hay. Son los elementos de nuestras esferas más altas.


Sestea está a punto de desembarcar en un puesto de mayor responsabilidad en el organigrama de Justicia. A cargo de un juzgado. Yo le tengo dicho que lo probable sea que ella termine de bedel mientras algún subordinado toma las decisiones más importantes. Ella cree que no ocurrirá, bastante costó conseguir aquel despacho.

Pero es tan poca cosa, y es tan blandita como sentar una muñeca en el sillón presidencial. Algo así como Zapatero pero más graciosa, mucho más lista y la mitad de alta.

Menos mal que se la ve buena de lejos. Nadie en sus cabales querría disgustarla.

viernes, 25 de abril de 2008

Una de tantas

No me mientas, no me digas la verdad.

Flaca - Andrés Calamaro



El otro día, anteanoche al acostarme se me vino a la cabeza algo que quería contar aquí. Joer, me parecía algo bastante importante y hasta urgente. Me vi diciéndome, de tan importante no se me podrá olvidar. Y se me ha olvidado. Estoy estrujando el cerebro pero creo que tiene el tamaño de un kleenex. Es como un resguardo de esos nuevos, impresos térmicamente y que al guardarlos en la cartera terminan perdiendo la tinta y se quedan blanquinosos. Los miras y no sabes de donde vienen aunque sí hacia donde van. Mi cerebro se está quedando en blanco y va a ser culpa de que volvió el buen tiempo que alegra el alma. Me manejo despreocupado y jovial, sin los pesares que dan las lluvias persistentes.

Sospecho que este desajuste neuronal es consecuencia de que cuando veo "Saber y Ganar" e intento convertirme yo también en la calculadora humana siempre me quedo empantanado en la segunda o tercera operación si son fáciles. Pero es que este es un programa diabólico, exige usar la cabeza más allá de lo que aconsejan las nuevas tecnologías. ¿Quién quiere hacer todas esas operaciones si las calculadoras son nuestras amigas?

¿Para qué nos sirvió aprender que era un logaritmo neperiano?

Yo todavía no me crucé con ninguno. Y espero tener suerte en este puñado largo que me queda, porque si me echara uno a la cara no sabría siquiera como mirarle. Lo mismo que si me hablara un alemán en su lengua vernácula ¡qué forma tan tonta de poner las cosas difíciles!

Le teníamos que haber dicho al señor profesor que estaba malgastando su vida, esas compañías... que no digo yo que acompañarse de senos sea malo, pero los cosenos y los logaritmos... alcanzar algún modo de felicidad recorre a veces intrincados vericuetos.


Así que esta arribada va a ser una de esas en que vengo nada más por llenar un poco de espacio blanco (escribo en negro sobre fondo negro, luego al ser colgado la cosa se vuelve del revés). La verdad es que no tengo mucho que decir. Normal si el encefalograma ahora saldría plano.

Es obvio que a estas alturas de "post" más de uno de los que me visita periódicamente habrá desertado maldiciendo el regreso. Pero me niego a acabar aún. La entrada me quedaría ajustada más o menos a las líneas que propone Sonia "echando el ancla", y yo soy cabezota para llevar la contraria. Explayémonos todo lo que podamos, démosle al cuerpo ese gusto de contar por contar, incluso si no hay nada que decir. Sumemos a este montón de líneas insustanciales unas pocas más. Que con cada línea estemos más y más cerca del éxtasis de tener bajo control sintaxis, vaya poderío, gramática y hasta ortografía. Y hagámoslo con buena letra. Verdana según creo.

Hagamos el aún más difícil. Consigamos 5 líneas más.

Vivo y digo ahora mismo. Quizá sea lo más importante de todo. La verdad misma es que nada importa más que el minuto actual. Para tener pasado hay que tener memoria, para tener futuro, fe. Nada importa más que este presente fugaz. No sé tú, pero el mío podría ser mejor.

Menos mal que estoy abonado a creer.

Muevo montañas a diario.