viernes, 21 de octubre de 2005

Es mejor Jordi

Ayer visitaba este weblog mi amigo Jordi. Me dijo que tenía que hablar de él aquí, y ya lo he hecho alguna vez, aunque encontrar aquel o aquellos artículos entre tantos de casi 5 años sea tarea desalentadora, por eso no le pediré ese naufragio a él ni lo haré yo. Si me pierdo entre aquellos escritos soy capaz de no regresar mentalmente en condiciones, (en mis actuales condiciones que tampoco digo que sean óptimas, pero no me ayudará en nada la lectura de mis neuras anteriores, los cimientos sobre los que se asentarán mis nuevas neuras, ... regresar sobre el GAL a estas alturas no favorecerá en nada a nadie).

Así que mejor si escribo algo nuevo. De Jordi puedo decir que es un buen amigo, que tengo la suerte de habérmelo vuelto a encontrar tras un lapso sin vernos, y que probablemente es el mejor actor de todos los que he conocido personalmente (y de los no conocidos andará justo por detrás de De Niro :)) Aún recuerdo nuestros ensayos en el cuchitril de "El Baúl" hace tantos años. Aquellos ensayos eran para mondarse de risa, yo acababa por norma general revolcándome en la silla, y terminaba llorando de risa. Recuerdo ahora, según escribo, que durante un tiempo casi se nos hizo imposible ensayar juntos, nos daba la risa nada más empezar y aquello era ya imparable, como los penaltis que lanza Camacho.

Ahora Jordi se come el mundo en Madrid, apostando como un valiente por dar rienda suelta al arte dramático que en su caso es el arte del cómico, pues pocos podrán igualar su capacidad para el humor. Ya lo van descubriendo poco a poco, no le llegó todavía su gran oportunidad, pero sabrá ser el centro de todos los focos.



En los medios de una plaza de toros y en los medios televisivos se necesita además de talento una pizca de suerte. Es curioso el caso del "Neng". Un actor tan listo como para representar un personaje poco menos que retrasado mental y que esto le de mucho dinero. Supongo que es la evolución lógica de aquel mundo de los payasos, dicho esto sin ánimo de ofender. En sus mejores tiempos se juntaban uno listo y otro tonto que caía al suelo al irse a sentar sobre una silla que ya no estaba. El listo se la había quitado. El tonto llevaba indefectiblemente una pelota roja en la nariz. Hoy el listo es Buenafuente y el tonto el Neng, un tonto que pese a retratar a una serie de individuos muy específicos, ha logrado que estos se afiancen en su estereotipo y luzcan su pinta y sus maneras con nuevos bríos. Lejos de sentirse insultados por quien coge su rol unas horas al día para luego volver a la normalidad, lo celebran sintiéndose importantes, con la importancia que da a todo la televisión. Homer Simpson se abrazaba a ella y le susurraba "nunca más me enfadaré contigo". Son "nengs" veinticuatro horas al día y para siempre.

Reconocidos los méritos del actor, no apuntaremos entre ellos la célebre frase "¿qué pasa neng? Simplemente porque es una frase de uso muy común en catalán, aquel ¿qué pasa nén? Estamos siempre dispuestos a comprar lo mismo que tenemos en casa solamente porque nos cambiarán el envoltorio.

El Neng tiene mérito, yo que llevo hablando un rato de él apenas lo conozco. No veo apenas la tele (no me abrazaré por tanto a ella). Quizá por eso me equivoco tanto, porque siempre estoy dispuesto a abrir la bocaza para hablar de cosas de las que apenas tengo unas trazas. Por eso es mejor que vuelva a Jordi, ese amigo mío de talento mayor, que se hará con la televisión en cuanto surja la oportunidad adecuada. Entonces la televisión iniciará una remontada que algunos ansiamos, y lloraremos de risa y de alegría diciendo con estupefacción "cómo puede ser tan bueno".

jueves, 20 de octubre de 2005

Planeta

Si yo fuera un escritor mejor de lo que soy, que aunque con toda la humildad del mundo mi condición de escritor se hace patente desde estas mismas letras, sencillamente porque escribo, si a alguien le parece que ese calificativo me viene grande, lo que es seguro, partamos con la concesión menor de escribiente. Pero no al dictado de alguien, sino de lo que discurro en este instante, en este vivo y digo, aquí y ahora.

Si yo que soy escribiente fuera escritor no aspiraría en verdad al Planeta. No digo que no me seduzca el prestigio, la fama intelectual en este país donde se regala fama casi por cualquier cosa, se admira hasta al asesino y algunos lo emulan con nuevos crímenes por dar igual en el telediario. Claro que quisiera que me hicieran entrevistas, ir a la librería de mi calle a ver como se acumulan en la estantería ejemplares de mi primera novela. De mi primer Planeta (a posteriori el último, que si no funcionan las ventas...).

Mirar al curioso que la coge de la estantería y al mirar el reverso descubre mi rostro en pose seductora, y luego al mirar al frente mi rostro de nuevo sonriente y orgulloso. Su dedo se levantaría hacia mí, señalando la ruta invisible desde la foto hasta mi cara, su boca se abriría como para decir algo, ... pero no diría nada. Cerraría el libro, lo devolvería a la estantería y saldría sonriendo para contar a algún amigo lo ocurrido, tomando un café con novedades que confirman lo pequeño que es el mundo.

Pero yo entre todo eso, esos 300.000 euros que son exceso para el que no le falta para comer, y la posibilidad de gustar a Juan Marsé me quedaría con lo segundo. Prefiero renunciar al dichoso premio si no logro unanimidad en el jurado, sino están todos ellos dispuestos a jurar sobre mi novela que su lectura fue lo mejor que leyeron en el último año (desde la anterior concesión del Planeta).

Que bueno sería tener la agenda tan libre de compromisos como está hoy, sin ocupar las portadas de las revistas del corazón que son capaces de encontrar carnaza hasta en lo que les es tan radicalmente opuesto, los autores intelectuales y novelistas primerizos. Tener la conciencia tranquila y a la vez poder pensar que tu novela entusiasmó a Juan Marsé y al resto de los miembros del jurado. Para ello renunciar al montante en efectivo sería poca cosa, yo lo haría de buen grado. Lástima que gustar a todo el mundo sea tarea imposible. Me tendré que contentar con ese 90% que nadie creerá...

miércoles, 19 de octubre de 2005

SERVEF

Al servicio valenciano de empleo le han entrado de repente prisas. Tras tenerme olvidado como un númerito más en la relación de los que son un número sin quererlo, se ha acordado de mí, especialmente en la última semana. Todos los días me envían algún mensajito para que llame a un teléfono y me descuelgue con una referencia. O me llaman directa y amablemente al móvil para decirme si me interesa un trabajo de tal o cuál cosa. Y a mí por descontado que me hubiera interesado cuando miraba desde el balcón sin encontrarle a la calle ninguna perspectiva. Hoy, ahora, a pesar de sus ofrecimientos no hay nada que me puedan dar, nada que pueda cambiar el rumbo escogido. Parece que a la alcaldesa le hubiera entrado un miedo súbito a no poder encontrarse conmigo por la calle, y eso que, con toda seguridad no soy su tipo. Han puesto a todos los organismos a trabajar para darme trabajo. Justo ahora que ya no necesito de sus pesquisas. Algún organismo equivocó mi estado y deben pensar que estoy cobrando del paro...

Mi futuro se escribirá en otro sitio, y se hará así gracias al favor inmenso de un amigo, porque confió lo suficiente para otorgar una oportunidad que no desaprovecharé. Él se ganó un trocito de cielo por su buena acción, y yo la ocasión de orientar mi vida, hacerme un hombre de provecho como fue y es mi padre. Lo haré lo mejor que pueda.

lunes, 10 de octubre de 2005

Vehículos sin conductor

Leo que en Estados Unidos se ha realizado una carrera entre vehículos sin conductor para una distancia sinuosa de 212 kilómetros. El premio además del prestigio que acompaña al ganador, que se da hasta en las confrontaciones más amistosas o humildes, petanca o unos bolos por ejemplo, ha constado de 2 millones de dólares, pasmar a la competencia y muchas fotos.

La cuestión de fondo es que Estados Unidos quiere mejorar su industria bélica, esto es esencialmente matar cuantos más enemigos mejor y sufrir las menos bajas posibles. De ahí esos vehículos tan tecnológicos, los ordenadores y sensores se pueden reponer, solamente hacen falta millonarias inversiones y eso nunca fue problema. Un Congreso unido jamás será vencido, un puño en firme frente al enemigo. Las bajas humanas son sencillamente irreemplazables, cada muerto alguien que no volverá. Lástima que no se den cuenta de que los muertos son todos iguales, que al morir la nacionalidad, el idioma y hasta los valores se acaban. Un montón de muertos apilados en una cuneta o en ataúdes con banderas perfectamente alineadas se confunden. En ambos casos , estos y aquellos, ellos, todos, aunque por distintos motivos son irreconocibles. Que a los muertos les sobran hasta los nombres de pila, los apellidos, los pierden al morir, ya no responderán a ellos ni nadie espera que lo hagan, son simplemente bajas del argot militar y una ausencia duradera para los allegados en la cruzada de seguir vivos. Nombres convertidos en evocación, tan reales como escrutar la sombra propia en el suelo.

Nuevas mejoras para otros conflictos. Aunque en Lousiana hubieran descuidado los diques de la ciudad ante una amenaza cierta y anunciada por fomentar nuevas soluciones en terreno hostil.

Lo importante es estar preparado ante la amenaza exterior que quiere hundir el sueño americano y resolver lo doméstico como buenamente se pueda.

Probablemente el problema resida en el propio sueño. No se quiere lo que se debe.

domingo, 2 de octubre de 2005

Casi todo es casi nada

No es mío es de Sabina, pero lo traigo a colación porque forma parte de la canción que escucho y porque sería sintesis apropiada a mi idea de relativizar cada cosa que ocurra. Dar la importancia justa a cada suceso, no dramatizar nunca, porque ya lo dijo alguien más sabio que yo, tan sabio como Sabina supongo, porque tiene mérito encontrar las palabras justas que expresen justamente lo que se quiere decir, decía aquel que lo que no tiene solución ya está solucionado. Que verdad es.

jueves, 29 de septiembre de 2005

Envenenadores

Ismael Serrano tiene una canción en su último álbum en que retrata la actualidad. No es nuevo en este cantante comprometido con lo que ocurre. Habla de Irak, de guerras preventivas y cita a un loco, borracho que no escucha a nadie, sospecho que se refiera George W. Bush, pero no es seguro, pues es cierto que Bush tuvo problemas con la bebida en el pasado pero no los debe tener hoy. Respecto a lo de loco, yo lo dejaría en tonto nada más. Y en lo de que no escucha a nadie no podría estar más en desacuerdo, probablemente es manejado desde la sombra por individuos menos expuestos a los vaivenes de la consideración votante. En este caso el envenador sería el que susurra los siguientes pasos, los radicales de la derecha que encuentran a faltar estrellas y rayas a la bandera. Los medios, televisiones y prensa que dan la versión oficial de una historia que tiene otras lecturas.




A la envenenadora de Melilla la condenaron por fin a 84 años de presidio. Mató hace 14 años a su hija Florinda, de 5 meses suministrándole un veneno que no le trajo más consecuencias que las deseadas. Quitar de en medio a quien no se quiere. Tan felizmente resuelto para ella, era cuestión de tiempo que volviera sobre esos antiguos usos. Decidió envenenar mes a mes a su marido mientras se nominaba Fogosa en el chat. Viuda desconsolada con tanto que ofrecer a poco que enviude.

El marido murió entre padecimientos y drogado para que no pudiera pedir socorro. Tumbado a todas horas hasta el fin.

Algún tiempo después inició idéntico tratamiento con su hija de 15 años y con el niño de 12. Escollos hacia la libertad. "Querían ir con su padre", dice. A ella la mató del mismo modo, los analistas encontraron en la botella de agua de su mesita de noche el mismo veneno que le venía suministrando. En la botella de agua que la despidió al hospital para no regresar, que sus últimos tragos fueran igualmente amargos y efectivos.

El crío se salvó por los pelos. No hubiera durado mucho más. Lo salvó que muriera antes su hermana.

Francamente, ojalá este veneno de mujer se pudra en la cárcel. Guantánamo sería un buen alojamiento. No habita conciencia. Día tras día envenenando a sus vástagos, suministrando drogas y tranquilizantes, hora tras hora viendo ese deterioro progresivo. Preparando un preparado más.

Cobardes desde donde nadie los observa, destruyen.

lunes, 26 de septiembre de 2005

Nube negra

Vi el otro día a Joaquín Sabina en el programa de Buenafuente. Era la primera vez que veía ese programa y me decepcionó. Me decepcionó el famoso Neng, que es una moda condenada a la extinción. Pronto se cansarán los mismos que lo imitan hoy sin cansancio.

Decía Sabina y Buenafuente quedó atónito y farfullando, que "la poesía es el dinero", y a muchos de nosotros se nos cayó el palo del sombrajo. No se puede negar que Joaquín es sincero, eso piensa él y lo cuenta. Nunca fue de los de morderse la lengua. Por eso mete la pata tanto y recibió tantas bofetadas.

Lo malo es que algunos esperábamos otra cosa, alguien que siempre parece de vuelta de todo, pero con la experiencia de los años, con mucho por mostrar. Esa conclusión tan poco esperanzadora, todo está en venta, y por lo tanto accesible al mejor postor...

Ahora, oído su nuevo disco "Alivio de luto" uno vuelve a pensar que cuando se pone a escribir concita a las hadas. Que es capaz de encontrar las palabras justas para expresar mejor que nadie algunas cosas. Algunas tan difíciles como la depresión, que ha vivido y de la que va saliendo letra a letra.

"cuando soy lo que soy en un espejo roto, ... cuando es tiempo perdido, preguntarme qué pasa"

Haciendo canciones así se le puede perdonar todo.

domingo, 18 de septiembre de 2005

A palos

Leo que una gallega ha sido multada con 6000 euros por apalear hasta la muerte a un burro de su propiedad. Siento la muerte del animal y me alegro de que a la fulana le toquen el bolsillo de verdad, no como una broma, sino para hacer agujero. El agujero que le falta en la conciencia.

Suerte tendrá si no hay un futuro gobernado por burros, otro planeta donde vaya a caer para que le den idéntico trato que al pobre animal. Dos guardias civiles lo encontraron agonizante atado en su propiedad. Al día siguiente la policía local ya lo hallo enterrado. Zutana dice que le quería pegar con una maza. Sus últimas horas, inconsolable...

Así pierda la propiedad. Hay que tener muy mal carácter, ser muy malo para apalizar a un animal así.

Al menos esta vez no quedó impune. Además la señalarán los vecinos del pueblo, dirán "ahí va la asesina de burros", los niños correrán con miedo al verla llegar.

Dio muchos palos, ahora se lo dan a ella. Veremos si así aprende.

domingo, 11 de septiembre de 2005

Efecto "boomerang"

Que las relaciones en la política recuerdan a la infancia es algo observado. Solamente hay que ver a los diputados en el congreso hablando al tiempo y pateando. Lo mismo que un patio de colegio. El profesor, en este caso presidente, intentando poner orden. Llamando la atención a unos y otros. Los políticos son como niños y por eso sus caricaturas resultan entrañables, por eso sus guiñoles caen tan bien.

Hace tiempo, tras la gestión del gobierno de Aznar del atentado que mató a 192 personas en Madrid, reparé en un comportamiento llamativo. Cuando desde la oposición entera se les tachó de mentir a la ciudadanía, de ocultar la verdad. Nunca un gobierno democrático estuvo en una legislatura tan enfrentado al resto, tan solo en sus posiciones, aunque con la fuerza de un rodillo en cada votación. Decía que se tachaba a Aznar y su gobierno de mentir, yo mismo lo he creído así, desde luego por la proximidad en aquellas fechas de elecciones generales. Pero lo notorio del caso fue la respuesta desde el Partido Popular. A aquel que lo acusaba de mentir éstos lo acusaban de mentirosos. Devolver el mismo agravio con el que te califican. El tú más de los niños y que funciona igual que a ellos. La madre se desconcierta viendo a sus hijos llamarse lo mismo y no sabe a qué atenerse. No sabe cuál de ellos tiene razón.

La opinión pública asiste harta a estos juegos de niños, convertida en partidaria con paciencia para justificar cada error de los que mejor le representan. Diputados mangantes que llamarán mangante a quién descubrió sus mangoneos porque en el fondo pensamos que todos mangan. Ensuciarán el prestigio del otro con los mismos agravios que se reciben y estarán haciendo política de altura, simplemente porque en la batalla, confundir es una forma de empezar a ganar.

viernes, 9 de septiembre de 2005

Cae su popularidad

Leo que la popularidad de George W. Bush ha caído al 41%. Un mínimo histórico, un verdadero desplome. Yo que leo hoja a hoja a Lázaro Carreter y su arsenal de dardos, hubiera cogido su testigo para defender el idioma sino fuera por mis limitaciones. Soy como uno de aquellos caballeros medievales ante la posibilidad de llevar a cabo algo heroico. Doy un paso adelante y grito: "Me presto". Una misión difícil, para valientes, en pos de recuperar o restituir alguna cosa más allá de la confluencia de caminos. Se me mira de arriba a abajo unos segundos y se me descarta, con razón. Otros con más preparación llevarán a cabo la misión. Otros defenderán con más criterio el idioma, aunque yo seguiré atento por si hallara algún gazapo.

Hoy creí hallarlo aunque me di de bruces. Me parecía rara aquella caída en picado de la popularidad de Bush. No porque se diera, lógicamente tarde o temprano al tonto o al malo se le descubre, y más rápidamente si se dan ambos defectos a la vez. Sino porque yo tomaba la popularidad como sinónimo de fama, y no podía entender que una mala gestión, o muy mala, hiciera caer el conocimiento del incauto por la gente. Se hundirá su prestigio, pero lo conocerán lo mismo, quizá mejor pues lo bueno se acabará olvidando, pero los fallos y errores cuando son graves agarran como la mejor planta trepadora y no se olvidan fácilmente. El caso es que tras mirar el diccionario compruebo que el error fue mío. La popularidad en su definición tiene mucho de aceptación, así que cuando leemos que su popularidad ha rebajado hasta el 41% debemos entender que solamente le aprueba ese porcentaje.

Los sabios medievales tenían razón. Mejor que vaya otro, en cualquier caso como bien sabía Lázaro Carreter es masaje cardíaco a un muerto. Yo quedo para menesteres menos ambiciosos, aunque igualmente dispuesto a deshacer entuertos por si un día acierto.

jueves, 8 de septiembre de 2005

No le llames diario

Yo escribía de chavalillo un diario. En realidad fueron varias libretas de esas buenas, de tapa dura. Al colegio llevaba las más baratas, total para lo que habrían de albergar. A las cosas de los sentimientos siempre les di importancia. No hubiera quedado satisfecho volcando pensamientos sobre cuadernos de saldo.

Luego más crecidito y ya embrujado por este sub-mundo de Internet. Paralelo al real y tan real como aquel, inicié el primer Vivo y Digo, sigue colgado en su sitio, infectado de publicidad pero sin perder una coma ni ganar en sensatez.

Siempre creí que en los cuadernos y en el diario-web uno debía hablar de si mismo además de despotricar libremente, con el arma de las palabras, contra todo lo que no gusta o nos gusta poco. Sin embargo tanta batalla inútil contra molinos de viento ha terminado por arrinconar el pensamiento sobre mí y lo que siento, como si unos invitados tomaran la casa del anfitrión y lo obligaran a dormir y vivir en el frigorífico.

Tampoco hoy hablaré de como me siento, aunque sienta tanto que la palabra mucho no alcanza.

martes, 6 de septiembre de 2005

Demasiada pena

Homer Simpson reprime su rabia en uno de los capítulos y como consecuencia le salen unos bultitos en el cogote. Yo, me doy perfecta cuenta, no reprimo mi rabia, la expongo por norma general en este weblog para que anónimos viandantes de la Red sepan que rabio y despotrico (como consecuencia).

Leía el otro día que la pena impuesta al bailaor Farruquito, 6 meses por atropellar y otros 6 meses por huir sin socorrer, para qué, si el atropellado murió... Pena que ya quedó claro que a mí me parece una broma macabra, como acudir a un velatorio a cagarse en la madre del muerto, o peor aún, juez y acusado bailando la lambada, un "agarraditos" sobre la tumba caliente al sol del mediodía, o un zapateado con mucho arte, el mismo que se gasta el sujeto al acelerar a fondo en la escapada.

Pues esta condena que es como un mal chiste, como escupir en la cara de un manco, que es un desatino inconcebible le ha parecido al muchacho o a su abogado, dispuesto como está a demostrar que todo el monte es orégano, demasiado severa. Quieren boleto en la feria de los atenuantes, vez en la tienda de rebajas. Han decidido al unísono supongo, en vez de taparse y dar gracias por lo tocada que el estudio dejó alguna cabeza, interponer un recurso. Creen que lo ocurrido es apenas una falta, quizá terminen pidiendo en último término, algún tipo de indemnización por la abolladura del BMW. No olvidemos que se llevó a otra ciudad a reparar, lo que sin duda debió encarecer el trámite.

Farruquito seguirá bailando, sudando y ganando, alguien le lanzará flores y él pisará encima enajenado de baile. El juez que se tomó a risa la vida del que yace enterrado seguirá con sus desvaríos desde el mullido sillón, anhelando el tiempo en que le alumbraron los focos de la fugaz fama y vio su nombre en el periódico. Quizá mueva los pies bajo la mesa al son de fandango o bulería.

Benjamín Olalla seguirá en su sitio, arrebatado a la vida, como un recuerdo. Quizá ya sin flores, como si no hubiera vivido. O tal vez su viuda si lo recuerde, con el poso triste pero ya relativo que le da a todo el tiempo, del tenor mismo de los sueños irrealizables.

domingo, 4 de septiembre de 2005

Una ciudad arrasada

Aún no habían comenzado los aviones americanos a arrojar bombas sobre Irak. Aún se tenía la impresión de poder evitar la carnicería de una guerra. La Santa Sede con el Papa a la cabeza, ya en sus últimos meses, llevó a cabo cuantas medidas diplomáticas tenía a su alcance. De poco sirvió a la postre, la guerra con su cargamento de destrucción y muerte se produjo y perdura hoy. Entonces, en aquellos lejanos días, un titular llamó mi atención, el portavoz de Juan Pablo II trasladaba en su nombre algo que sonó a dura advertencia: La acción de guerra "clama venganza ante Dios".

Hoy vemos con asombro que la primera potencia mundial asiste impasible a un desastre natural que nadie se atreve todavía a calibrar. Bush reconoce contra su costumbre que han existido fallos, no se ha reaccionado a tiempo ante la catástrofe. Hay más, la acción del huracán era perfectamente previsible, ya lo habían anticipado diversos organismos, pero la financiación se dedicó a la cruzada particular de Bush contra el terrorismo, es decir la invasión de países y el transporte de tropas al otro lado del mundo.

Viggo Mortensen pide la prisión para George Bush que aún sonríe incomprensiblemente antes de iniciar su discurso. Probablemente bastará con que los mismos que lo auparon lo destituyan ahora. Al final de cada error pagan siempre los más pobres. Vidas humanas que desaparecen para siempre.

miércoles, 31 de agosto de 2005

Ganar o perder

Estaba el otro día en el antiguo cauce del río Turia y pasé junto a un padre y su hijo, de unos 5 años. Llovía a mares y todos encontramos refugio bajo uno de los puentes que sirve a los coches para cruzar entre orillas. Ambos iban en bici y el padre proponía un juego. Ninguno debía salirse de los márgenes enormes de varios triángulos que se dibujaban en el suelo. La trama del juego era sencilla, y lo complicado hubiera sido que alguno de ellos se saliera de aquel espacio, pero apenas explicado el juego dijo el niño:

- ¿Hay que ganar o perder?

Y a mí la pregunta me pareció fantástica. Me quedé alrededor maravillado en aquella conversación que no me debía importar pero que me importaba. Todos dimos por hecho siempre que en la vida se trata de ganar, en cada cosa ganar siempre. Nunca reparamos en objetivos distintos.

El padre comenzó a responder la pregunta y al instante, interrumpiendo de nuevo el niño:

-¿El que pierde gana?

Y yo ya arrebatado al ingenio de aquel crío, no sé si genio o tonto de remate como yo. Ya apuntaba Sabina, de otra manera, que a veces gana quien pierde a una mujer. Y es cierto que perder a veces es el primer paso hacia nuevas metas.

El padre continúo sus explicaciones intrascendentes en verdad, y pronto comenzaron a avanzar las bicis lentamente como si en vez de tener una anchura de dos metros lo hicieran sobre un hilo de cobre. Lentamente y moviendo el manillar como el escalador en un demarraje durísimo donde más cuesta.

Luego, acabada la lluvia, se alejaron tranquilamente y yo, todo sonrisa, continúe a su vez mi camino.

miércoles, 10 de agosto de 2005

50 horas

Leo que un surcoreano de 28 años ha muerto tras pasar 50 horas conectado a Internet, entretenido con un juego del tipo simulador de guerra. Durante tres días apenas descansó sino para comer algo y hacer algún descansillo en una cama improvisada. Ni siquiera estaba en su casa, se conectó desde un ciber. El muchacho había dejado el trabajo para poder jugar más y mejor. El día de su muerte su propia madre había llamada a los antiguos compañeros de trabajo por no haber sabido nada en varios días.

Yo que abandoné la televisión por la Red, que espacié los libros para leer por asomarme a este mundo virtual me quedo mudo ante noticias así. Me alegro de que la mía sea una adicción controlada, que no perdona una paellita en la playa junto a la familia.

Internet es un gran invento, pero la gente debe seguir hablando de persona a persona.

lunes, 8 de agosto de 2005

¡Bravo Estefanía!

Esta Estefanía López es chica lista y agradecida. Lista como demostró su judicatura, agradecida con quien en otros tiempos, sin duda mejores, le hicieron el trabajo más fácil y cómodo. Porque que duda cabe que esta moza, titular del juzgado de Roquetas conocía al jefe del cuartel de la Guardia Civil de la localidad. Ve tú a saber si habían logrado una cierta amistad, es posible que salieran de copas juntos, incluso, aunque haya que tener un gusto muy degradado, existe la posibilidad de que hubieran logrado una cierta intimidad (aunque fuera como nebuloso deseo).

Eso podría explicar que hoy haya dejado libres de prisión preventiva al teniente "Sebastián" y a otro de sus secuaces. Vino el fiscal de Almería hasta Roquetas para pedirle que lo encerrara, y le dio sus razones:

"Hubo un exceso en sus funciones".

La verdad es que dicho así hasta yo me negaría. ¿Porque acaso son las funciones de la Guardia Civil moler a palos a los ciudadanos? Solamente desde esta suposición se entendería lo de exceso en sus funciones. Ellos podían dar una paliza tremenda, pero se excedieron al matarlo.

El abogado de la acusación particular también pedía la prisión preventiva al igual que el fiscal se llevó una respuesta inédita:

"No puede afirmarse contundentemente la relación causal entre la actuación de los imputados y el fallecimiento del detenido".

Estefanía escribió eso en el auto y se quedó la mar de satisfecha. Pudo decir que los conocía, que eran amigos suyos si lo eran, que prefiere que sea otro u otra quien los haga encerrar, que a ella eso de meter en la cárcel no le gusta, que la prisión preventiva es una medida extrema y exagerada... (yo mismo me considero enemigo feroz de guerras preventivas). Pudo dar muchas razones, pero se descolgó con que no podía "afirmarse contundentemente". Probablemente sí se pueda afirmar que hubo relación entre su actuación y la muerte, ella lo sospecha, pero su sospecha no es contundente. Ella no afirma contundentemente apenas nada, ¿cómo afirmar con contundencia cuando está en juego la libertad del hombre?

Yo quisiera que alguien me explicara que es eso de afirmar contundentemente. Yo sé afirmar, sé que puedo afirmar o no afirmar algo, pero no sabría hacerlo contundentemente, no sé si se trata de alzar un poco el tono, decirlo a voces o con gesto grandilocuente.

Dice que no se puede afirmar contundentemente la relación causal entre la actuación de los imputados y la muerte del sujeto (Juan Martínez Galdeano), quizá nos está insinuando que aquel murió sí (eso no lo niega), podría afirmarse contundentemente incluso que murió, pero es posible que los guardias no tuvieran nada que ver, existe la posibilidad a tenor del auto que el hombre muriera por causas naturales, puede ser que le diera un infarto y se hiriera al caer al suelo, puede ser que la carrera buscando refugio hasta el cuartel le hiciera caer mal la comida, es posible incluso, como afirma el teniente que iba a ser ascendido en breve, a pesar de su historial de abusos, que poco menos que el detenido se suicidara a la antigua usanza de golpear su cabeza contra el suelo. Tenemos el dictamen forense y la declaración de unas personas que vieron como se le apaleó prolongadamente en el tiempo, incluso cuando este no oponía ya resistencia. Se avisó a la ambulancia para certificar muerte 45 minutos después de empezárselo a trabajar. Una parte entera en un partido de fútbol. El origen del incidente, por lo leído fue, poco más o menos que el teniente había comprometido su palabra en hacer pasar el control de alcoholemia al agricultor. Debió salir afuera para calmar ánimos entre sus perseguidores, pero la cosa se torció cuando el individuo haciendo uso de su derecho constitucional se negó a pasar revisión ninguna. Entonces había que forzarle, porque un hombre vale lo que vale su palabra.

La juez hoy hace como Pilatos en su tiempo, se lava las manos. Y entre las razones para no detenerlos provisionalmente da poco menos que un anticipo para el que quiera recogerlo. No hay nexo de conexión entre la actuación de los guardias y la muerte del sujeto. El teniente Sebastián, que siguió dirigiendo el cotarro durante dos días después de la muerte de Juan, seguirá como el "Llanero Solitario" marcando su ley en la calle. Cuidado no te lo encuentres que estos días debe andar desquiciado, abandonado por sus mandos y diciendo que nunca creyó que una "actuación suya" pudiera llevar a la gresca política. Al menos el necio sí reconoce que lo producido fue actuación suya, defendió al ataque a sus hombres, con sus porras, la eléctrica y la extensible. Mataron a un hombre porque se les fue la mano. Eran nueve torturando, ningún esternón aguanta tanto, ni siquiera el de un hombre de 108 kilos.

Estefanía, qué lista eres, no hagas nada que no quieras.

sábado, 6 de agosto de 2005

Sangre caliente

Los hombres tienen la sangre caliente, son capaces de casi cualquier cosa en un arrebato. Juan Martínez Galdeano tenía, casi con toda seguridad, muy mal pronto. Pero parece que decidió poner una denuncia por un incidente de tráfico en el propio cuartel de la Guardia Civil, que parece una forma razonable de proceder. Lo que ocurrió dentro, su presunta negativa a cualquier prueba de alcoholemia que le quisieran hacer ha terminado con 8 agentes suspendidos, y con el propio Juan Martínez cadáver y embolsado para entierro.

Parece que el hombre intentó salir corriendo muy nervioso, parece que se le echaron encima los guardias civiles, convertidos en perros de presa, para intentar reconducirlo, no repararon en medios, patadas y puñetazos a la vez que descargas desde antirreglamentarias porras eléctricas. Lo arrastraron por el suelo para que las cámaras no capturaran imágenes comprometidas. Por lo que parece recibió una paliza tremenda, tan larga e intensa que cuando llegó la ambulancia una hora después, los facultativos ni se molestaron en intentar recuperarlo. El hombre, con todo lo que puede, aún no logró dar vida a un muerto.

Cuentan que alguno de los guardias se llevaba las manos a la cabeza, lo que tenían tirado en el patio no era poca cosa. Las cosas se complican a veces y ya se sabe que cualquiera puede sufrir un calentón. Ciertamente resulta preocupante que los asesinos sean los que deben protegernos, preocupa que ninguno intentara detener al resto, que ninguno tuviera palabras sensatas que paralizaran la acción. Que nadie supiera dar con una clave salvadora que no entienda de rangos ni de órdenes jerárquicos. Que nadie peleará por salvar al sujeto olvidando su condición de subalterno, que nadie apelara a la prudencia, que nadie hiciera un disparo de cordura al aire, agitando los brazos. Rechinan los dientes del que patalea, se incendian sus axilas, dispuesto a demostrar ante los otros toda su dureza. Una patada de cada uno son ocho patadas, demasiadas para un mismo destino.

Hoy la justicia tiene otra cuenta pendiente, otro retrato donde mostrarse ante un público al que ya nada asombra. Los noticiarios se han convertido en una crónica de sucesos. Exportamos calamidades a cambio de las de fuera. Nuevas víctimas y verdugos esperan entrada como actores de un teatro. Los días D y las horas H se suceden a cada momento. Cambian los protagonistas pero las historias se repiten sin remedio. Yo pido ser consciente para que nunca me deje llevar por los demonios de lo irracional. Tener siempre dos segundos de calma antes de cada respuesta, la lentitud de una meditación breve para alejar reacciones desproporcionadas.

martes, 2 de agosto de 2005

Formador ocupacional

Se acaba el curso que he venido siguiendo de formador ocupacional. Se apaga, agotados los plazos como una vela. Y se hizo largo aunque uno tenga la sensación irreparable que tienen siempre las pérdidas. Conocido un submundo de gente en la intra historia, gente que pelea por ser algo más, por ser mejor cada día. Un universo en si mismo sin cámaras que lo descubran.
Reunidos providencialmente por el Servef que sin rostro mezcla vidas y personas dispuestas a dejarse el tiempo en el intento de abrir nuevas puertas.

Todos salimos como formadores en plena formación para ilustrar a los otros sobre lo que somos, exponiendo magistralmente nuestros defectos y virtudes, como un consejo de sabios encerrado en un bunker, a salvo del calor, en un mundo que se cae a pedazos encadenando calamidades. En cierta medida ese mundo, políticos, legisladores, que nos aparcó temporalmente tendría tanto que aprender de nosotros... Dueños del mejor rostro en el suceder amable de los días.

Yo me quedaré con algo de cada uno, el recuerdo aunque sujeto a la variabilidad a la que somete a todo el tiempo. También dejaré estas letras, estas sí perennes y no atentas a cambios posteriores, que recojan un detalle de cada uno, algo que fue y ocurrió en estos días, como una pincelada inspirada al crear un separador de hojas:

A Amparo habría que hacerle un monumento por haber sabido liderarnos. Incombustible incluso frente al rostro de Andrés que pedía tregua nada más empezar y que me hacía reír sin reparar en que mi rostro era idéntico. Dos sujetos pidiendo sillas y sillones tras cada paso.

Fran vestido a la última, dueño por aclamación de conceptos, procedimientos y aptitudes, siempre dispuesto a dar opinión. Poniendo "calidad" como dice Nati, en cada intervención.

Benjamín que se queda sus consejos para él cuando hacen fuera tanta falta. Ciclista empedernido al que la docencia enseño que vale más empezar de ogro aunque al fin sea Quijote bramando contra molinos de viento. Creyente como yo en que todo mejorará.

Andrés, el muñeco mecido por el ritmo de escapada de sus dedos contra la mesa. Experto en animación incluso multimedia, se ha enganchado a los "y vive" como a las nuevas compras. Un fenómeno al que habrá que pedir cita cuando ProyectaDos absorba a Gates y a su equipo.

Stella nos habla en argentino para que aprendamos a hablar en español. Prolija en lunfardo adora las tostadas con aceite y el zumo de naranja. Echa de menos sus raíces aunque sea capaz de crear nuevas allí donde la quieran. Amiga de sus amigas, estará siempre a su lado.

María José competente, la directiva ideal para cualquier empresa. Sensata, cordial en un descanso laboral seguro que buscado, se pelea con sus ojos gota a gota para que sepan mirar pantallas de ordenador. No quiere liderar equipos porque ya lo hizo. Era imposible un naufragio.

Agnelio aprende que tiene voz y se atreve a alzarla para contar. Ya no importa el número de oyentes. Capaz de vender el Infierno con palabras se arrima al ordenador con más miedo que a los toros de la Vall d'Uxó. Es dueño por repetición de la esquina donde aparca su coche.

Nati que tiene el tiempo detenido en el reloj se asoma desde la casa de su pueblo a las estrellas que la ciudad no ve. Es como una chiquilla con las ceras en la cartera, te convierte una clase en un taller creativo rápidamente aún a costa de que alguno recupere la sensación de que no tiene dedos sino teclas. A veces se pone las gafas de sol y dice que es para ver mejor aunque sospechemos que cierra los ojos.

Inma se bajó del tren en marcha para hacerse casi funcionaria de Hacienda (con la que habrá que llevarse bien, por si acaso). Se llevó su amistad con ella y le quedó en el tintero un curso de Office que ya no dará. Informática y estudiosa de Conservatorio para saber que a no todo el mundo le gustaría tocar el piano. Un encanto de niña con una goma "Milan" muy gorda para poder borrar de tanto como equivoca.

Marta llegó con su valenciano efervescente y con sus divertidos enlaces para hacerse un sitio propio. Es raro que no esté sonriendo en nuevas tramas, aspirante a psicóloga tendrá oportunidad en poco más de un mes.

Rosario, periodista en pos del artículo perfecto, que seguro encontrará mil defectos a mis letras pero habrá de reparar en mi intención para perdonar los fallos. Idealista es casi alemana. Viene y va como el viento poniendo granitos de arena.

Ay Lorena, qué tiene esta chica que sus días grises son nuestros días más grises. Motor del equipo ha demostrado sobradamente su eficacia. Sus clases en Viveros son recordadas aún por los que fueron meros observadores, jardineros y caminantes, que hubieran dado un tercio de sus vidas por formar parte.

Salvador, hombre honesto siempre y cabal según la oportunidad; revolucionario al que le gustan los disparos entre amigos para sentir que estamos vivos. Su apoyo es incondicional y sería capaz de levantar el ánimo hasta al hombre más desesperado del mundo.

María Luisa es un terremoto de actividad. Si le dan un desierto lo reforestará y volveremos a vivir en los árboles, lo que en mi opinión no estará mal. Lanza dardos y nadie queda indiferente, nos ha convertido en sus chicos y lo perdona todo. No creo que pueda, aunque quiera, enfadarse.

Angel (sin tilde), un economista al que las cuentas le aburrían. Que prefirió como yo rehacer el petate empezando casi de cero. Persiguiendo motivaciones nuevas en la carrera que es la vida. Lo hemos subido mil veces a una bola enorme y nunca se quejó. Tiene las ideas claras y es capaz de confrontarlas sin perder la sonrisa. No hay modo de confrontación mejor.

Un grupo estupendo de personas que de algún modo logró vencer convenciones para decirse todo a la cara. Me dejo a Covadonga y su espontánea alegría innata, que pinta decorados para que otros se luzcan. Queda en la sombra, confiada en el trabajo bien hecho aunque no podrá dar clases, al menos por ahora.

Un grupo a 48 horas de disgregarse pero que sobrevivió a un verano de sofocante calor, y que no llegó a dominar nunca el dichoso aire acondicionado.

Habrá que seguirles la pista...

Abrazos.

sábado, 30 de julio de 2005

Un muerto casi gratis

Decir que se condenó a Farruquito por matar a un hombre quizá sea decir demasiado. Nadie niega que atropelló a un joven que volvía de nadar unos largos en una piscina. Nadie niega que el joven atravesaba un paso de cebra por donde debía. Nadie que el bailaor iba a más de 80 km/h cuando no debía sobrepasar los 50. Tampoco se niega que antes del atropello se hubiera saltado al menos un semáforo. Tampoco que tras el atropello se diera a la fuga con el acelerador pisado a fondo, igualando el rojo a verde en los semáforos de una fuga desesperada. Nadie dijo que no quisiera escurrir el bulto llevando a reparar su flamante BMW a otra ciudad. Ni que urdiera plan de hacer cargar a otro, su propio hermano, en caso de que alguien fuera a pedirle responsabilidades (si es que tanto cuidado en los pasos para salir incólume fracasaran). Todo el mundo reconoce que el chaval no tenía carné de conducir. Ni falta que hace, la verdad.

Digan a la esposa ya viuda que la muerte de su marido vale 8 meses de cárcel. Que no hacer frente a las responsabilidades, que no auxiliar al moribundo vale otros 8. Yo por nadador y por peatón estoy aterrado, pido a mis lectores si los hay que se conjuren contra el que me mate para que no salga de la trena en menos de lo que dura un taconeo bien dado. Miento, pidan por todos los medios que por si peatón que cruza muero, que mi asesino entre en la cárcel para que al menos se acuerde de mí durante un tiempo. Que no pueda seguir con su vida como si tal cosa, tomando unos refrescos mientras engorda la cuenta corriente. Decía Antonio Canales que la justicia debe hacer distinciones, claro tiene razón, si alguien es bueno con los tacones se le debe perdonar todo. Nuevas flores para el muerto al que han convertido en anécdota con esa sentencia. La juez sopesó bien el funcionamiento de la justicia de este país, y puso su granito de arena. Un brindis demencial en la barra libre de los desatinos en el que siempre hay tiempo para una ronda más. Pocas penas para Farruquito y para su compinche, que hacen realidad lo que imagino que dijeron en sus momentos de mayor preocupación: Ya verás como un día nos reímos de esto.

A mí la sonrisa se me quedó congelada.

jueves, 28 de julio de 2005

Fin de lucha armada

Desde las 17:00 horas de hoy el IRA ha dejado de estar operativo como grupo terrorista. Depone las armas para procurar actuaciones exclusivamente políticas para solucionar el problema del Ulster.

sábado, 16 de julio de 2005

Nuevos miedos

Si cada vez que pensé que vivimos en un mundo de locos lo hubiera escrito no habría dejado de escribir, ni de pensar. Se pierde el norte en esta era de móviles de última generación y banda ancha, de hambre sin consuelo y de guerras tan innobles, como son todas las guerras.

Fanáticos terroristas en su cruzada irracional, en que el hombre se convierte en instrumento de destrucción incluso para si mismo, han matado hasta hoy 54 personas en Londres. Nombres y apellidos, padres, hijos, hermanos, amigos de alguien que los echará de menos. Atentados en el metro y en el autobús. Indiscriminados, hombres que explotan aniquilando al vecino de asiento, a la chica aquella que le miró y que pudo ser, de haber tenido oportunidad, su media naranja. ¿Cómo mira el asesino que se aferra a la mochila bomba? ¿Qué descubre en la amable o indiferente mirada de su desconocido acompañante? Qué ve en el gesto del que cedió el asiento de su lado para que aquella anciana estuviera más cómoda.

Borran vidas desde la ignorancia, convierten hombres y mujeres en nada, destruyen al desconocido solamente por ser vecino de su ira ciega, solamente por estar allí. Apretujados por la rutina en el metro o en el autocar que les llevará a trabajar cuando quisieran estar en la playa, con los tobillos enterrados por el agua del mar templado.

Mueren porque los matan, inocentes viandantes culpables de no decir te quiero tantas veces como hubieran querido. Matan personas con mucha vida por vivir. Matan la belleza incluso de Shahara Islam, esa mujer que enamoraba en el autobús urbano, aquella a la que decir "no" era tarea imposible. La cajera de brillante porvenir, que asomaba a sus ojos la pasión de veinte años empezando a vivir.

Nuevos miedos para un mundo que perdió el sentido encadenando errores. Que lejos de corregir, lejos de reparar en la belleza de vivir, en el día a día de un abrazo, de un paseo por la acera hasta un parque ojeando el periódico, olvida los momentos de desbordante ilusión, de ganas de romper el cielo a gritos de alegría. La primera palabra comprensible del niño, el beso de un reencuentro, la mano en tu mano, en cambio mira muerte y destrucción en los informativos y más miedo, cada noche, al cerrar los ojos. Que aquel que pueda hacer algo, haga. Que no tengamos que sentir miedo.

sábado, 2 de julio de 2005

Buen partido Lleyton

Supongo que no soy el único que fantasea, pocas veces que soy humano y no fantasma con el éxito que paladean los famosos, algunos días, que ellos también tienen días en que todas las tostadas caen por el lado de la mantequilla. ¿No se imaginaron nunca encima de un escenario al escuchar el concierto de su cantante favorito? ¿O no quisieron sentir el éxito de un atleta épico?

Hoy me imaginé en el verde de All England, lejos de Blair que sigue moviendo piezas de ajedrez a las que alguien echará de menos. Me imaginé abajo, donde se desenvuelven los héroes de la raqueta, me vi allí donde disputaban un "aussie" aguerrido, Hewitt y un suizo inabordable, Roger Federer.

El resultado real de aquel partido fue rotundo a favor del suizo: 6-3, 6-4, 7-6. Los últimos ocho partidos en que se enfrentaron tuvieron el mismo vencedor. Al australiano le salen las cuentas demasiado claras cada vez que ve a Roger en su misma parte del cuadro.

Haga lo que haga termina perdido. Alguna vez le arrebata un set, lo guarda codicioso y en su cabeza se dice, "sigue así, si perdió uno puede perder más", pero no los pierde. Al menos no contra Lleyton Hewitt desde el año 2003.

Los tenistas de la actualidad se sienten meritorios como fueron otros deportistas condenados a coincidir con Indurain, o después Armstrong. Sienten su techo allí donde pisa el número uno. A Indurain le peleaban rabiosos, con las rodillas escocidas por las rozaduras y los tendones al límite, las metas volantes. A Roger Federer, aún capaz de perder, lo descabalgan en la tierra lenta de Paris. Pero su progresión es evidente y ven que pronto será inabordable. Como si hubiera inventado el juego, como si las normas las dictara según su voluntad y a su favor.

En los ojos de Lleyton Hewitt se podrá leer su aspiración máxima. Tanta derrota sobre su espíritu indómito deja huella. Sus ojos buscarán en la boca de Roger, justo tras el partido, al dirigirse a la red para estrechar manos, tres palabras.

Buen partido Lleyton.

Con eso se contentará.

lunes, 27 de junio de 2005

Escritor que escribe

Mi condición de escritor se toma vacaciones muy largas y a voluntad de la inspiración que es la que manda, cuando no se tiene método. Pero de cuando en cuando regresa y me hace sentir escritor al fin y al cabo. Entonces me siento poderoso, como un superhéroe que pudiera abatir villanos aunque fuera a fuerza de aburrirlos. Entonces creo llevar un capazo lleno de palabras, y miro dentro como miran los dueños de cualquier cosa.

Yo soy dueño de más bien poco, aunque tampoco mis exigencias se desmadraron nunca. Ahora Sestea se compra un cochecito que la transporte entretanto discurro un modo de teletransporte instantáneo. En el que el pensamiento sea suficiente para encontrarnos.

Adquiere un Volkswagen Polo en gris antracita con efecto perla, y no sé si lo de perla se lo decían a ella o es que el coche es así. En todo caso seguro que el coche no será sino la concha que acoja la perla. En un gris que a mí no me convence del todo, porque el polvo se verá más, porque si algún enemigo soterrado llave en mano lo raya su pulso será más visible. Pero es que la niña viene de un 205 rojo que llevan a desguace sin atender romanticismos, y otro rojo no la convence del todo. A mí el plata reflex me gusta, desde siempre además, pero están las calles llenas de ese color (claro que sobre ese tono el polvo se disimula y las rayas con poco firmes que sean parecen del mismo diseño vanguardista que inspiró el frontal del coche).

En fin, se lo dan prontito y se viene con él a verme. Dice que le da cosa por ser nuevo, parece que tuviera miedo a un coche más seguro y mejor, que la llevará con aire acondicionado y cd en mejores condiciones. Aún quiere echar de menos un vehículo antiguo al que poco menos que había que sujetar las puertas al rebasar 120.

viernes, 24 de junio de 2005

Mejor que yo

Yo soy poco menos que un ermitaño que no sale de su concha. No salgo apenas, de vez en cuando a cenar y al cine. Se acabó para mí las noches de parranda, de alcohol en vena hace muchos años. No me atraen, pienso a veces que acaso soy un octagenario inmaduro encerrado en el cuerpo de un chico. Que distinto a Sestea que se pirra por un baile y me aparca de mucho en mucho, cuando la acompaño, junto a la barra de los que ponen los ojos entre la gente.

Ayer charlaba con uno de los nuevos amigos que me ha proporcionado el curso de formador ocupacional, de nombre Salvador. Charlaba con él sobre el futuro, expectativas y oportunidades para verme de repente abrumado por la impresión que de mí tenía. Me decía que si el fuera jefe no dejaría escapar a alguien como yo. Que nunca se vio con alguien tan educado ni considerado con todos. Que era rara avis entre la juventud actual. Que sabía de lo que hablaba porque trató en su vida muchos jóvenes.

Yo no voy a negarlo recibí esas bienaventuranzas con gran alborozo. Aquel respaldo aún exagerado como fue me alegró el día. Ciertamente se equivoca pues no soy tan bueno como le parecí. Por eso, porque me conoce apenas de dos semanas me tiene en tanta consideración. Es el tiempo y los contratiempos, como se enfrentan, los que desnudan a la persona. Yo que soy mucho peor que esa impresión, inspiración de unos pocos días, aspiro nada más que encontrar por medio de la sensatez, que es mi único equipaje, el camino que recorrieron mis referentes. Intentar ser todo lo bueno que pueda.

martes, 21 de junio de 2005

Vida distinta

Acudo puntual cada mañana a un curso de formador ocupacional. Un curso que podría permitir impartir clases desde el mismo día de su finalización. No sé si me servirá de algo. No sé si todas estas mañanas son tiempo perdido.

Hoy en vista de mi desparpajo y por el ingenio que derrocho de forma irregular me encontré bajando las escaleras hacia el descanso con dos colegas que me decían:

- Tú tendrías que hacer arte dramático. Vales para eso. Se te ve a la legua.
- Te veo haciendo esos monólogos brutales de la televisión.

Dardos en mi línea de flotación. Porque yo formé parte de dos grupos de teatro, pero abandone aquello por parecer etéreo. Por no creer que me fuera a llevar a buen puerto. Me faltó fe, y hoy al recordar los mismos consejos de otras personas, desde muy niño, me entran las dudas de aquel que escogió su camino sin certidumbre alguna. Con la esperanza de acertar.

Ayer vi en re-estreno "Million Dollar Baby" un drama en su superficie novedoso pero de moraleja antigua. Disfruta la vida que es corta, persigue tus sueños y dile te quiero a quien quieras. Para esto último, como sucede en la película, no se necesitan palabras.

lunes, 20 de junio de 2005

Políticos sin miedo

Nos introducimos en el lunes con mucho por contar. Podría hablar de las elecciones gallegas, del desastre Michelin en el Gran Premio de Estados Unidos...

Pero escribiré brevemente sobre el acontecimiento del fin de semana. El comunicado de la banda terrorista ETA al diario Gara en el que confirma su propósito de no matar más políticos electos. Todo el mundo coincidirá conmigo en que es una medida incompleta. Lo que se espera, se exige, se pide, es el abandono determinado de la violencia como vehículo para cualquier propósito. La disolución de una organización que no tiene sentido ni fundamento. El fin de una tiranía de terror e imposición.

Sin embargo yo he de reconocer mi perplejidad ante comentarios del tenor de los expresados por Angel Acebes. Dice que esa medida proviene de una banda terrorista envalentonada y que escenifica la derrota de Zapatero y su política antiterrorista.

Yo que me quejo de mi falta de inteligencia todos los días, no puedo entender esa distorsión. En su guerra contra el PSOE en el que todo vale el Partido Popular acusa al gobierno de una decisión, la de la banda terrorista, que en otro tiempo habría sido acogida con gran entusiasmo. No hablo de tiempos inmemoriales, sino de hace bien poco, cuando Aznar gobernaba con un oído en la calle, igual que hace su partido ahora desde la oposición. Para Acebes en su rol de hombre fuerte la noticia es poco menos que una decisión intolerable. A estas horas esos distingos no son bienvenidos. Yo como él hubiera querido que nadie hubiera muerto nunca por los fundamentalismos de unos pocos, pero no solamente aquí, también en Irak donde intereses bastardos han llenado las ciudades de cadáveres, y lo siguen haciendo cada día. Mi reacción fue diferente, quizá porque yo me parezco más a los caídos que el mismo Acebes, él viaja en coche blindado y rodeado de guardaespaldas, pero esta noticia a otros concejales de menor importancia mediática les hubiera salvado la vida. Por dar un ejemplo, que aún duele, desde las 21:00 horas del sábado el secuestro de Miguel Angel Blanco y posterior asesinato sería imposible. Hoy podría pasear por la calle y seguir tocando en su grupo de música. Todos esos nombres anónimos que no leemos en las papeletas de cada votación, los que acompañan a los líderes por la senda de la política, pueden sentirse más seguros. Tener menos miedo en un mundo terrorífico.

Tengo la esperanza de ver el fin de la violencia. Que este sea nada más un primer paso, acertado y sintomático de que otros se darán. Celebro tener la sensación de que la paz es posible.

martes, 31 de mayo de 2005

Menuts del món

Hace unos días me dijo mi hermano que una amiga suya necesitaba una web para una organización no lucrativa llamada "Menuts del Món". Por descontado quien me conoce ya sabe la respuesta. Se necesita más gente como la amiga de mi hermano, gente con el principio inalterable de ayudar al desfavorecido. Han colaborado en la construcción de un colegio en sudamérica...

Nuevos proyectos en el horizonte para que mejoren las cosas.

viernes, 27 de mayo de 2005

Violadores de niños

No diré aquello tan manido de que acostumbrado a verlo todo, ya nada me sorprende. No lo digo porque no es cierto, ni lo vi todo ni lo quiero ver.

Ayer nos atragantamos todos con la noticia de que unos desalmados, cabrones sin alma, se dedicaban a la violación sistemática de niños. En realidad de bebés, niños de un año y de dos. Hay que estar muy enfermo para cometer tal monstruosidad. No sé si en otros países ocurren estas cosas, a uno le sobran siempre motivos para llevarse las manos a la cabeza. En este caso, y en realidad como en todos, la justicia habrá de mostrarse implacable. Parece que a uno de los bebés le dieron un billete de cercanías para que se entretuviera mientras abusaban de él. Parece increíble que estas cosas puedan pasar. Yo pediría la mayor severidad en las penas, que esos jueces entiendan que en la libertad del individuo reside atenerse a la ley. Y cuando este no la respeta, al ponerse al margen, ha decidido. Si la cárcel no lo habrá de reinsertar, al menos que los demás quedemos a salvo largo tiempo.

Para estos en particular no hay calificativo que los describa, solamente la esperanza de que en el presidio reciban la ley del más fuerte que ellos aplicaron tan cruelmente, respecto a la pena no la hay de tiempo suficiente.

miércoles, 25 de mayo de 2005

Una vuelta de tuerca

Me hallo entre aquellos que siguen con interés los avatares del fútbol cada semana. Soy de esos que disfruta de los grandes partidos y de los que se aburren soberanamente en partidos como el que el domingo enfrentó al Real Madrid y al Atlético. Yo, un poco por coherencia al gusto por el fútbol y otro poco supongo, por no parecerme en nada a Alcalá de la SER sí soy forofo de un club. El mío, el de mis desvelos de niño es el Athletic de Bilbao que apurada la liga, quedó en tierra de nadie.

Pero no es del Athletic de quien quisiera hablar en este rincón a bote pronto. Quisiera hablar de Villarroel y del Levante. Por extensión también de Schuster, Caballero y de Oltra; del Mallorca, de Cúper y de Romero, valga esta lista a modo de créditos de lo que sigue.

Todos sabemos que el Levante estaba, hace unas cuántas jornadas, virtualmente salvado. Veía el descenso como el rico mira los utilitarios de los demás. Aquellos problemas no iban con él, tenía un colchón cómodo y se quedó dormido.

También es conocido que su presidente Pedro Villarroel no tragaba con Bernard Schuster, que es en su relación con la prensa un Ferrando exagerado. Tan cortante que resulta antipático, y eso en el fútbol, si se aspira a una larga carrera (incluso sin éxitos notables) es un hándicap. Mucho mejor ser resultón ante los medios, ¿quién duda que Ranieri encontrará equipo cuando quiera? Es lo que tiene ser un cachondo, no gana pero es divierte y da bien en cámara.

Digo, no es un secreto, que Villarroel encontró la sinceridad de Schuster cuando el presidente fichó a Caballero y el entrenador declaró taxativamente que ni lo había pedido ni lo necesitaba. Desde ahí la relación fue a un deterioro progresivo. Dos no hablan sin ninguno quiere.

La cuestión es que si el Levante mantenía la categoría habría forzosamente un año más de Bernard Schuster. Y eso era demasiado para Villarroel, así que tras el enésimo partido perdido de un equipo al que se le pedía no descender (nunca hasta ahora estuvo en descenso), y por no volver a ver el careto del alemán decidió echarlo. En aquel momento Villarroel y todo el levantinismo tenían bastante claro que la permanencia era segura a poco que la fortuna acompañara. Simplemente se dio un cese antes de que por contrato se prorrogara Schuster un año más. Despedirlo en ese momento sin permanencias matemáticas de por medio iba a suponer un ahorro mayor que hacerlo en junio. Pues entonces él técnico podría exigir el pago integro del segundo año rescindido.

Pedro Villarroel se lo quitó de en medio y le dio los mandos a un técnico de la casa, impecable en el filial. Este puso su mejor voluntad, pero empezó a perder la liga al perder en Albacete. En aquel partido el compromiso de los 11 estaba bajo cero, de forma que a partir de ahí, aprendida la lección echó las camisetas al aire para que las recogieran los que más ganas tuvieran. Por suerte fueron al menos 11, y el equipo mejoró su imagen contra los fuertes, aunque no tanto como para ganar.

El Mallorca en una mala temporada no se parece en nada al club que fuera hace unos años. Sencillamente le falta calidad para estar más arriba. Con un galáctico en horas bajas en los banquillos, Cúper que exprime un limón sin zumo. Pero tiene arrestos el Mallorca, quizá motivado por las palabras de Villarroel cuando ufano afirmaba que el Mallorca era carne de segunda, que no se molestaran en intentar la hombrada, estaban descendidos. Palabras que hoy suenan a motor de reacciones.

Se equivocó Villarroel, un buen final unido a dos victorias del Mallorca ante mi amado Athletic y ante el Depor lo ha salvado. Ahora, a falta de una jornada para el fin del cuento un consejero del Levante asume el protagonismo de los disparates para decir que el Deportivo de la Coruña se dejó vencer, y que Romero estaba comprado. Yo de él le ponía ya una querella. Ya antes, frente al Athletic, se insinuaron irregularidades.

Queda una vuelta de tuerca a la liga. Oltra dice que mientras hay vida hay esperanza. Es cierto, como canta Ismael Serrano, no todo está perdido. Levante y Mallorca se juegan la permanencia contra rivales hábiles que están en las antípodas clasificatorias. Ninguno mira hacia abajo por el vértigo, pero uno caerá al pozo de segunda. Al otro le quedará un verano para mejorar los mimbres de una cesta que conservó pocos puntos. Tiempo suficiente para volver a empezar.

lunes, 23 de mayo de 2005

Un final del terror

Revela este lunes Savater que el presidente del gobierno, Rodriguez Zapatero les confío el sábado en una reunión privada que tenía sobre la mesa una carta fiable de ETA proponiendo su disolución. A cambio ningún propósito político, solamente que no es poco, que se de salida a los presos.
Cuenta Savater y yo opino igual que es una gran noticia, y que Aznar en su día habría dado saltos de alegría ante una oportunidad como esta. Ojalá haya paz y ojalá se hubiera dado antes para que tantos como murieron hubieran seguido con nosotros. Tengamos esperanza en que el terrorismo como todos los males tendrá fin, y que no habrá más muertos por el fanatismo del que consideró sus ideas más importantes que la vida humana. Sobre todo cuando no es la propia la que está en riesgo. Quizá ahora entren en razón y Euskadi sea el paraíso que aunó orillas de mar desde las que divisar tupidos bosques.

Yo aún me acuerdo de Manuel Zamarreño asesinado vilmente en el 98. Un humilde concejal que no quería ocupar el cargo, que supongo que como todos tenía miedo. Lo mataron si no recuerdo mal con una moto bomba cuando acudía a la panadería. Apenas llevaba un mes en el cargo. Lo vi los días previos, renuente a todo protagonismo. Su muerte quizá por presentida me tocó hondo.

Hoy tengo la esperanza de que no habrá más muertos. Que se darán los pasos apropiados para que podamos vivir en paz y sin temor.

miércoles, 18 de mayo de 2005

Amigos en la necesidad

Cuento que estoy contento. Que se abre ante mí una posibilidad formidable. Que el amigo apareció en la necesidad con una oportunidad en la mano. Cuento que no la desaprovecharé, que estoy obligado a un tesón infinito, al mayor empeño en cumplir con la mayor eficacia. Los amigos se descubren en las alegrías y en las penas, son aquellos que confían y que están dispuesto a darlo todo. Son también aquellos que harán lo imposible cada día para devolver la confianza. Son los que tienen palabra.

Los amigos no olvidan a sus compañeros de cordada.

jueves, 5 de mayo de 2005

Con fisuras

Leía el otro día en la prensa un artículo sobre una joven que pese a su juventud ya ocupaba un cargo mediano en el organigrama del Partido Popular en Madrid. Llevaba a cabo sus tareas, que desconozco, en el mismo piso que Rajoy y Acebes de la calle Génova.

De todo el artículo lo que más me llamó la atención era el breve resumen que el periodista hacía antes de empezar la entrevista. En este anticipo nos aclaró que cualquier medida del partido contaba con su apoyo sin fisuras y al ciento por ciento. Llegaba a afirmarse que no hacía la menor autocrítica, referida claro está, a la línea y sendero del Partido Popular.

Cuando le enseñé el artículo a un amigo mío me dijo que a aquella se le veía de lejos que era una trepa. Y con esa conformidad del todo, con todo, aún ascendería mucho más en el escalafón.

Yo, que me he de considerar por fuerza más de izquierdas que de derechas, quedo a la luz de todo esto anonadado. Porque por supuesto que hay políticos que me caen mejor que otros, pero a todos los observo bajo la lupa de mi crítica más contumaz. No estoy dispuesto a dar por bueno un paso sin examinarlo con detenimiento. Así soy capaz de divergir con todos ellos en mil casos. Intento formarme una opinión de cada suceso, y la callo o la cuento en función de mis ganas y del apetito de mis interlocutores.

Que esta cuestión fundamental me separe de algunos de los que van a hacer carrera profesional en la política me impresiona, pues en mí siempre se puede aspirar al cambio de opinión. Al donde dije digo digo Diego, no me caso con nadie (al menos por ahora), y tan pronto soy capaz de poner a los pies de los caballos a unos como a otros. Pero que podremos esperar de los políticos que ofrecen su apoyo sin fisuras, sin moverse un ápice de la nítida línea del partido. Que se hacen fundamentalistas de doctrinas, que se enrocan descubriéndose cualidades y hacen oídos sordos a los que desde fuera opinan distinto.

No se trata de hacerse fuerte en su castillo, se trata de oponer razones y valorar las del contrario. Aceptar de aquel las que nos convenzan, y procurar exigir a todos honestidad y honradez en cada acto, con un oído como hacían los indios de América, pegado al suelo para sentir la calle bulliciosa.

martes, 3 de mayo de 2005

Pinocho y los muertos británicos

Tony Blair se enfrenta bien pronto a elecciones generales. Camina de la mano de su ministro de economía y por lo que dicen en las encuestas los británicos no va diciendo más que mentiras. Así opinan el 58% de los entrevistados, lo que no es
"peccata minuta". Lo curioso es que el lider de los conservadores y principal alternativa de gobierno miente también, o eso piensan el 51% sobre Michael Howard. El tercero en discordia y con posibilidades remotas de gobernar, el liberal demócrata Charles Kennedy cuenta mentiras solo para el 22%.

Esto es lo que hay. Vaya orgullo debe sentir la clase política. La soberanía popular da por hecho que unos por perpetuarse en el poder y otros por conseguirlo echan mano de la manipulación y de la mentira. Y como si viviéramos en el mundo al revés, cuánta más sospecha de embustero se atesore más favorito se es para el triunfo final.

El caso de Blair es sintomático de que el pueblo llano perdió finalmente cualquier fe en la honestidad de sus políticos. La mayoría cree que miente como un bellaco, apoyan la creencia en filtraciones muy comprometedoras para la sonrisa de Blair. Pero con eso y todo dicen que lo respetan. Supongo que cabe el mismo respeto que procuraba para el Reino Unido el mismo Blair cuando se publicitaron las torturas del ejército británico en Irak.

Aquí en España nos hartamos de escuchar mentiras de Acebes y le dimos un giro al sillón del gobierno. Hoy Acebes dice que la reunión de Ibarretxe y Otegi es ilegal y yo me cuestiono la infalibilidad de Acebes para designar lo legal e ilegal. Supongo que Ibarretxe podrá reunirse a hablar con quien quiera aunque sea apelando a la condición de ciudadano. Y si ese tipo cometió algún delito que actúen los jueces que tendrían que ser los garantes de la legalidad. El Partido Popular se empecina en la confrontación para un largo plazo y hace fuerte a Acebes que es para muchos contructor indeseable de mentiras. Ellos sabrán si acertaron en el camino de regreso.

Volviendo Blair decir que se asomó por las ondas como suele hacer los sábados su amigo Bush en su mensaje semanal a la nación, estuvo departiendo y mostrando consternación por la reciente muerte de un soldado en Irak, Anthony Wakefield, aunque no supo decir el número exacto de muertos. Son a estas horas 88 pero muy posiblemente esta cantidad se vea incrementada con las horas. Él no podía saberlo, las vidas humanas si no tienen nombre valen menos. Dijo que fue un héroe y sin embargo sus familiares amenazan con demandar al gobierno británico por una guerra que algunos ya sabíamos, ellos empiezan a darse cuenta ahora, fue ilegal.

El jueves los indecisos tendrán en su mano la respuesta. Blair se agarra a la economía y a su sonrisa que ya no embelesa a nadie. Mientras tanto le crecen los enanos en la prensa y pide movilizando votantes una última prórroga.

lunes, 2 de mayo de 2005

Guadalinfo chapucero

Vuelvo estos días con la certidumbre de que otro Roldán es posible. La chapuza y la política pueden ser como el café con leche completamente indisociables. He descubierto incluso un caso concreto del peor de los provincialismos para cubrir un puesto de informático. Concretaré esto más.

En Andalucía deben andar orgullosos con su proyecto Guadalinfo que pretende acercar las nuevas tecnologías a los vecinos de aquellos municipios de menos de 10.000 habitantes. Yo que soy informático vi en ello una oportunidad laboral única para acercarme a mi novia que trabaja en ese pueblecito desde hace dos años. Nos presentamos 10 personas. Y de todas ellas un único informático, yo. La competencia que estaba tan necesitada como yo lo descubría casi al final y me decía, “qué gran ventaja”, “lo tienes casi hecho”.

Las cosas empezaron malamente pues el técnico de diputación que tenía que haber llevado a cabo las entrevistas en un pueblo cercano para análogo puesto tuvo un fallo en la memoria, no sé, sencillamente se le olvidó. De forma que a aquellos a los que se les tenía que entrevistar a las 12:30 de la mañana se les terminó entrevistando a las 17:00. Ustedes dirán ¡qué chapuza! Y es verdad, pero como entenderán esto no me tendría que haber afectado pero lo hizo, pues fue el técnico que venía a entrevistarnos a nosotros el que se los asentó delante. De manera que las horas se hicieron largas esperando. No nos pudieron entrevistar, como digo, a la hora que nos citaron, a las 17:00 (nada de citarnos escalonadamente, todos a una Fuente Ovejuna) y llegó por fin el sujeto sonriente a las 20:20 de la noche. ¡Qué no se le perdonará a la Junta!

Les diré que alguna de las entrevistas quizá por lo avanzado de la hora duró ¡3 minutos! Pasaron uno tras otro por el despacho donde aguardaban el alcalde por lo que se cuenta un tipo bastante corrupto y su secretaría, y el técnico que por lo que sé no halló a nadie más entre todos para hablar de informática que a quien firma este artículo. Alguno de los aspirantes ni siquiera había entendido la pregunta sobre informática que aquel guardaba en la recámara. La palabra "software" sin duda había descolocado a más de uno.

Yo entré el último de todos, a las 22:00 horas poco más o menos. Propuse mi candidatura no solo para acercar Internet a los vecinos sino mi disposición a actuar de técnico en reparación de ordenadores para el ayuntamiento y llevar a cabo el mantenimiento de la página web. Tareas no unidas al puesto (y que en puridad yo era el único de los aspirantes capacitado para realizar) pero que yo habría llevado a cabo encantado por convivir el tiempo junto a mi novia. Era precio pequeño para tan grande recompensa.

El técnico me preguntó supongo que siguiendo algún tipo de jerarquía en importancia, a tenor de los resultados, su primera pregunta fue:

¿Es usted de aquí?

Nunca pensé que esto fuera tan importante, pero yo que no soy político y me guío con la mejor intención y siempre con la verdad le dije que no, pero que lo podría llegar a ser. Lógicamente en un pueblo donde todo el trabajo se da en los invernaderos no hay sitio para mí, que no puedo quedar de brazos cruzados salvo Primitiva de por medio.

En ese momento no calibré el error de mi respuesta, pues puede decir que sí, mi novia vive allí desde hace dos años. Me vi diciendo que hasta ese momento no he sido sino visitante ocasional aunque dejé clara mi voluntad, de la mano de un trabajo, de echar raíces.

Supongo que ahí, o quizá antes se acabó la entrevista. No importó nada más que yo tuviera más conocimientos de informática que el resto de mis compañeros. Nos dijeron que lleváramos los títulos, allí nadie los pidió. Supongo que cuando se entrevistó a Roldán pasó lo mismo. Al día siguiente pude leer que el puesto había sido otorgado a una moza que llevaba entre sus apellidos el del dueño de uno de los bares más importantes del pueblo.


El proyecto Guadalinfo conlleva una inversión importante en ordenadores y en infraestructuras. Hay una noble intención de dar formación a la gente. Porque si hoy Internet es muy importante, lo será más en el futuro. Pronto se utilizará la red para realizar muchas más compras. Buena parte del futuro está en el ciberespacio. El proyecto era inicialmente de un año ampliable a tres, y luego es posible que según resultados tuviera curso indefinido.

Pero a la vista está que al menos en algunos sitios nace herido de muerte. Herido porque se malgasta lo invertido con decisiones viciadas y sin perspectiva. Pues qué importa que vayan a dar determinada formación a los escogidos. ¿Qué ocurrirá cuando estos no encuentren respuesta en sus folios a las preguntas de quien quiere aprender?

Nadie está en posesión de la verdad absoluta, nadie tiene todo el conocimiento, pero no es descabellado pronosticar el fracaso cuando en las decisiones no se opta por la idoneidad sino por intereses más espurios.

Yo espero seguir por aquí dentro de un año. Entonces les contaré qué fue del proyecto en aquel sitio en particular. Si tuvieron que cerrar la sala de ordenadores como se cierran las mansiones con fantasmas.

sábado, 30 de abril de 2005

Una nube blanca

En el trayecto de la historia 20 años no son nada. Un lapso demasiado corto casi para cualquier cosa que no sea matarse unos a otros, que para eso se necesita mucho menos tiempo efectivo. En esos casos yo soy partidario de alzar una nube blanca para que la vean desde bien lejos, para que no sólo mis enemigos actuales vean que me rindo sino también los agazapados que esperan para hacerme la guerra en mis momentos de mayor debilidad.

No hay nada malo en la rendición, es un acto valiente en realidad, se reconoce el error de la confrontación, se reconoce la perdición y esto es uno de los mayores reconocimientos que se le pueden dar al ser humano, pues desde que nace está perdido y poco dispuesto a perder.

Agitaría mis nubes blancas en un cielo despejado ya de incógnitas, con la cabeza de perdedor bien alta, entregando mis armas con la firme determinación de separar desde entonces y para siempre las pepitas de oro de la piedra. Busco repetir mis mejores momentos, guarnecerme en ellos como en una cueva ante la tormenta. Poder vivir un presente no pendiente del pasado. Expectante, confiado repleto de eufórica ilusión.

20 años no son nada. Lluis Llach se descubría un poco más con una canción preciosa:
"Un núvol blanc". Compuso letra y música en 1985, mucho antes varios de los acontecimientos ocurridos más trascendentes. Yo que soy de mucho regalar querría exponer aquí esa letra, que siendo bella crece en su palpitante voz. Pertenece al albúm "Maremar". Es canción de amor mayúsculo, un amor dispuesto a perder. Tengo para ti un nido en mi árbol y una nube blanca...





"Senzillament se’n va la vida, i arriba
com un cabdell que el vent desfila, i fina.
Som actors a voltes,
espectadors a voltes,
senzillament i com si res, la vida ens dóna i pren paper.

Serenament quan ve l’onada, acaba,
i potser, en el deixar-se vèncer, comença.
La platja enamorada
no sap l’espera llarga
i obre els braços no fos cas, l’onada avui volgués queda’s.

Així només, em deixo que tu em deixis;
només així, et deixo que ara em deixis.
Jo tinc, per a tu, un niu en el meu arbre
i un núvol blanc, penjat d’alguna branca.
Molt blanca...

Sovint és quan el sol declina que el mires.
Ell, pesarós, sap que, si minva, l’estimes.
Arribem tard a voltes
sense saber que a voltes
el fràgil art d’un gest senzill, podria dir-te que...

Només així, em deixo que tu em deixis;
així només, et deixo que ara em deixis.
Jo tinc, per a tu, un niu en el meu arbre
i un núvol blanc, penjat d’alguna branca.
Molt blanc..."

"Sencillamente se va la vida, y llega
como un huso que el viento deshila, y acaba
somos actores que a veces
espectadores que a veces
sencillamente, como si nada, la vida nos da y
nos quita protagonismo.

Serenamente cuando viene la ola, acaba
y quizá en el dejarse vencer, comienza.
La playa enamorada
no sabe de la larga espera
y abre los brazos, no fuera que la ola le
apeteciese quedarse hoy.

Y sólo así, me dejo que tú me dejes
Y sólo así, te dejo que ahora me dejes
tengo para tú un nido en mi árbol
y una nube blanca, colgada de alguna rama.
Muy blanca...

A menudo, cuando declina el sol, lo miras
él sabe, perezoso, que mengua, lo quieres
llegamos tarde a veces
sin saber que a veces
el frágil arte de un gesto sencillo, podría
decirte que...

Y así sólo, me dejo que tú me dejes.
Y sólo así, te dejo que ahora me dejes
tengo para ti un nido en mi árbol
y una nube blanca, colgada de alguna rama.
Muy blanca..."



Letra y música Lluis Llach - 1985.

viernes, 29 de abril de 2005

Minutos perdidos

Vengo arrastrando los pies hasta aquí. Este es el weblog de mis palabras más perdidas. Diatribas contra el mundo y contra el destino que me enseñó el premio para esconderlo, tengo el corazón a miles de metros de distancia.

Reparo en una mañana de desordenes que muchos de mis minutos son perdidos, porque me hallan lejos de donde querría estar, lejos del sitio donde mi tiempo es más precioso.

Estuve con Sestea en pos de formar parte de un proyecto Guadalinfo que nace ya herido de muerte, y me doy cuenta, cuando puse tierra de por medio para volver a la búsqueda, que todas mis búsquedas me tendrían que acercar a ella.

Prosigo en el camino y alguien fue borrando mis huellas tras mi paso, quedo expectante con la vista fija en el calendario en que fijo mis días, para darme cuenta de que son los festivos en las constantes de mi alegría.

Quiero las calles angostas y el cemento levantado, quiero al incómodo mosquito viviendo en mi oído si a cambio puedo coger su mano. Progresa mi niña que es la risa y consuelo de la costa granadina. Para algunos la felicidad mide tan poco como metro y medio.

jueves, 21 de abril de 2005

Planes inmediatos

El domingo 25 pasadas las 0:00 saldré de la mano de Sestea hacia Almería y desde allí a su pueblo Albuñol, justamente en la costa. Voy a una entrevista y quería quedarme con ella unos días, pero no podrá ser, el día 27 tengo otra entrevista aquí en Valencia por intentar que salga algo. De manera que el 26 me tiraré otras 7 horas de viaje para regresar. El que no se mueve no avanza. Carga pilas Anado, que te harán falta. Y abrazos.

martes, 19 de abril de 2005

El teléfono de Aznar

Hace unos días leíamos en la prensa que Aznar tenía un teléfono especial para hablar con Bush desde la Moncloa. Es comprensible que para hablar con Bush no valga un teléfono normal. El mismo que se usa para hablar con los hijos o los amigos. A mí me gustaría ver ese teléfono para descubrirle la especialidad. Quizá no tenga números, simplemente descolgando conectas, si y sólo si eres Aznar, con George W. Bush. Si eres cualquier otra persona el aparato no te devuelve la llamada. Porque si Bush está las 24 horas al día al otro lado imaginen el terror de las asistentas de limpieza a rondar con la plumero cerca de esa conexión fulminante. Pobrecillas, temiendo golpearlo sin querer, que caiga el aparato de la mesilla y se oiga al auricular sobre la alfombra: ¡Yeah, Ansar! No sería de extrañar que en esa tesitura salieran las mujeres a estampida por la puerta, deseando que alguien importante piense que al teléfono lo derribo la corriente de una ventana abierta. Dejándose olvidado en la precipitada marcha un zapato. Si esto sucediera, si Bush se viera hablándole a la alfombra sin respuesta no sería difícil calibrar las dificultades que podríamos encontrar en nuestra política exterior. Probablemente lo pagáramos con algún feo, no recibiéndonos, no hablándonos, no diciéndonos ni que sí ni que no. Aznar tendría que echar mano de toda su maña, de toda su labia curtida en tantos debates ganados para recordarle que siempre tendrá un bigote cerca. Para lograr con ardides atraérselo feliz de nuevo. No te quiero contar si a una de aquellas damas a la carrera se le ocurre recogerlo del suelo y colgarlo sin más. Quizá entonces las consecuencias serían peores, mejor no imaginarlas.

El teléfono seguramente es rojo como los de las películas, o quizá su especialidad radica en que por arriba es barrado y estrellado, y por abajo rojo y amarillo. Por una parte porque tendríamos que ser nosotros los que estemos más en contacto con el suelo, alejados de ambiciones imperialistas incluso en su menor grado, aunque pueda haber otras razones. El caso es que nos apoyemos unos a otros para nuestras empresas, políticamente y llegado el caso militarmente. Cada uno en sus objetivos, que echar de una isla de cabras desocupada y que a nadie importa tenga el apoyo del poderoso. Pues sus misiles nos dan miedo al resto. Que si hay que detener y arrasar un país entero estemos junto a él para recoger la siembra más tarde.

Aznar nos trajo el paddle, el bienestar y el fin de la corrupción indecente de quienes aún hoy entre salidas y entradas de la cárcel dan mítines ante miles de personas. El fin de la guerra sucia cuando la guerra que es siempre sucia se daba en el germen mismo del Estado, los delincuentes se sentaban en las cómodas butacas de ministerios. Nos trajo decisiones acertadas y equivocadas. Las dos Europas, el amigo americano sin plan Marshall, los oídos sordos a la ciudadanía vociferante que toma nota. Nos gestionó la información como a niños chicos. Nos programó películas indiciarias mientras se apilaban los muertos donde hubo ferias. Nos trajo la cobertura de una guerra que dijo legal creanme, y un final extraviado, alzando el brazo mustio de Rajoy el día en que se perdió la mayoría absoluta y el gobierno. El encanto se había perdido mucho antes.

Se fue Aznar a dar conferencias en spanghlish llevando bajo el brazo su teléfono para esconderlo y para rememorar viejos tiempos cuando en un suspiro ponía los pies sobre la mesa del más poderoso.

martes, 5 de abril de 2005

La princesa del Mercedes

Me asombro con la gente y con sus aficiones. Muchos son los que elevaron a mito a la princesa Lady Di. Y hoy desayunan en tazones con su rostro en el fondo. Hay incluso, que hay gente para todo, que han hecho girar su vida en torno a la muerta como si de un club social se tratara. Poco menos que una iglesia en torno a la princesa de los desengaños. Hoy se pronuncian como el trocito de historia que quieren representar tuviera memoria suficiente como para saber que Diana estaba a años luz de Camilla. Para esta gente no hay color, aquella era más guapa y más buena, era por siempre más joven que Camilla que se asoma a la vejez de los años. Diana está fresca en su memoria como la niña que se casó con el príncipe de Gales. La unión de un cuento que se tornó chino, porque él no quería besar sus besos en ella sino en la mujer que conocía su cobardía.

Todos sentimos la sacudida del Mercedes contra la piedra, la pérdida de Diana, icono mediático adorado por los medios. Por su dulzura, por su rebeldía ante la vida que tenía que ser perfecta y no lo fue. Por su franqueza en el fracaso, por sus pómulos hartos de maquillaje y lágrimas, por su bulimia, por su figura que huía de los paparazzi juntando aeropuertos. Sus últimos tiempos fueron de rebelión ante lo vivido, junto a un Dodi Al Fayed que para todo el mundo estaba muy por debajo de ella. Conoció el amor Diana tras muchas espaldas y procuró sacarle el mayor partido.



Yo sentí la perdida como se siente la desaparición de alguien famoso, pero rápidamente me pasé al extremo opuesto. Porque... ¿cómo habría de sentir pena por alguien con una vida como la suya? Vivir a todo trapo, juntándose con quien quería, de una ciudad a otra, sin preocupaciones económicas ni de futuro, menuda pareja coronada. ¿Cómo sentir pena por quien todo lo tiene? Qué será de los que contamos los céntimos del bolsillo, que soñamos con un piso y un coche nuestro. Que nos conformaríamos con las migajas de tanto lujo y capricho. Qué será de los que esperamos una oportunidad, ricos nada más que de esperanza. Como muestra de la distancia nada más sus últimas horas, cenando en una ciudad distinta a su dormitorio.

No hay futuro para Diana. El futuro de los Windsor lo escribirán sus hijos y con más inmediatez Carlos que llega por fin al abrazo que quería. Al de la mujer discreta que no enamora porque de todas las batallas solamente ganó y ganará una.

lunes, 4 de abril de 2005

Muere el papa

Ha muerto el papa más carismático y lo ha hecho sin llevar a término una misión extraordinaria. Decía: "Hemos de construir una civilización en el amor", y lo decía a los jóvenes porque ellos tenían la fuerza que debía lograrlo. Yo estoy en desacuerdo con algunas cosas de su pontificado, sobretodo con su postura contraria al uso del preservativo, su receta de abstinencia para curar un continente África, que se muere de SIDA. Desde hace mucho tiempo la Iglesia parece ajena a muchos jóvenes y viejos que consideran que con Juan Pablo II no se ha sabido o querido evolucionar a la vez que los tiempos. Pero a mí el papa me parecía un hombre bueno, un ejemplo desde los achaques de su vejez, porque es cierto que la vejez y la enfermedad no han de ser humillantes. Es una lástima que aquella misión de confraternidad y amor entre las personas no se haya producido. Una pena que parezca tan quimérica y que hayamos perdido a alguien que creía en ella. Porque los que crean en utopías, serán los únicos que podrán poner las primeras piedras.

jueves, 31 de marzo de 2005

Para que conste

Darane y yo estamos por la labor de que no se pierda ni una palabra. Por eso, veremos de qué modo, vamos a atrapar los mensajes del primer grupo de Annlea. Para que no desaparezcan.

Hoy, con idéntico propósito, para que nada se pierda, he traido el contenido de mi anterior "Vivo y digo, siglo XXI" para que aquellas palabras permanezcan aquí junto a las nuevas. Todas me retratan en el tiempo, el que fui y el que soy.

También para que conste nada más apuntar que ayer subí la ventanita de la derecha, ese mapa que me dice que en las visitas suelo estar solo, aunque a veces sorprende mostrando dos puntitos verdes. Peregrinos perdidos en un universo inmenso.

Zafonmanía

Acabo en este mismo momento de acabar el libro. "La sombra del viento". Ayer visité la web, hice el juego que propone y estuve leyendo acerca de la zafonmania que parece se ha desatado en Europa con este libro. Las críticas son superlativas.

Sin embargo es un libro triste, como todos los no académicos. Triste porque está salpicado de muerte como la vida. Por eso emociona al igual que vivir.

Acabado ya a uno le embarga una tristeza distinta, porque ha vivido horas atrapado entre sus páginas, sintiendo en propia piel los avatares de los personajes, los ha visto tan de cerca que quiere seguir con ellos. Como cuando te despides de quien quieres, pero entonces sabes que la volverás a ver, aunque a veces los minutos se vuelvan un periodo demasiado largo. En la novela la certidumbre del fin se hace herida. Y no se me ocurre más consuelo que un nuevo libro al rescate. Leer historias nuevas exactamente igual que hacía Alonso Quijano camino de perder la cabeza.

miércoles, 30 de marzo de 2005

La sombra del viento

Últimamente me he dado un empacho de lectura, como en mis mejores tiempos. Apartado frente al mediterráneo di fin al "Código da Vinci". Fue este sábado pasado si no recuerdo mal. Ese mismo día empecé "La sombra del viento" de Carlos Ruiz Zafón que tengo más que mediado. Me lo regaló mi hermano hace bien poco porque le gustó mucho. Lo llamativo es que en mi familia contamos ya con tres ejemplares de ese libro (no me extrañará pues que sea un éxito de venta). Lo cierto es que me está gustando mucho.

Cambiando de tema, el lector ya conocerá que murió anteayer Joaquín Luqui, que era seguro tres, dos, o uno. Tu y yo lo sabíamos. Que descanse en paz.

lunes, 21 de marzo de 2005

Luis inmune por el fútbol

Apenas uno comienza a vivir ya va descubriendo reglas. Deben ser observadas porque es lo que se espera de uno, y porque no atenderlas suele traer aparejado males mayores. De niño si te enfrentabas con el más carismático de la clase corrías riesgos, en el mejor de los casos que te hicieran vacío y en el peor que el más grandón, amigo insuperable de sus amigos, te dejará en el estómago un regalito como recordatorio.

Nos hemos acostumbrado a que cada acto traiga consigo consecuencias. No nos sorprende. Sabemos que se trata nada más que de acción y reacción. Salvo en el fútbol. En el fútbol las reglas muchas veces se diluyen, las reacciones no aparecen. Se vive en la calma que da saber que los errores se pagan solamente a veces. Y con mucha frecuencia, justos por pecadores.

Tenemos reciente el incidente de un Luis Aragonés colérico y grosero. Citando ante los medios ingleses que le interrogaban a los gamos y persecuciones, porque él sabe de historia, porque no está dispuesto a reconocer errores. En el fútbol dice, hay códigos y él empleó uno cuando arrimado y encendido como un torero, le dijo apenas en un murmullo: "Dígale al negro de mierda que es usted mejor". Y se quedó tan tranquilo, sabedor de que estas cosas en el fútbol se deben permitir. Son códigos y él los maneja como nadie. Lástima para él que no todo el mundo estemos de acuerdo, lástima que ahora sean capaces de llenar de micros el aire y ya no se pierda nada.

Reyes debió poner cara de, "qué bruto es este tío", o tal vez "cómo domina los códigos, esta frase me ha hecho mejor futbolista".

Si tuvieramos unos dirigentes un poco serios tenían que haber cesado con efectos inmediatos al sabio, y no porque no sepa de fútbol, que es sabio de Hortaleza sino porque hasta los sabios que cometen errores saben que habrá consecuencias. Se hace inadmisible que aún hoy defienda aquello, y que en vez de agachar la cabeza en las ruedas de prensa posteriores, emergiera gallardo con sus códigos. Resolviera un grave desliz cometiendo otros. Asegura que no es racista pero no lo parece. La lengua le traiciona, se le vuelve racista cuando dormita el cerebro, cuando se vuelve rabioso de códigos.


El fútbol es distinto a la vida. Se ficha centrales incapaces de jugar por 4000 millones de los de antes y no ocurre nada. Se ganan tres partidos y se renueva por tres temporadas aunque en un mes pueda ocurrir, en el fútbol pasa, que te quieras quitar el estorbo de cualquier manera. Tantos desatinos que se hacen innumerables.

Yo sinceramente creo que Luis Aragonés no es racista. Pero es colérico e incapaz de reconocer errores. Incapaz de resolver con su dimisión lo que es normal en la vida. Pagar por los errores en consecuencia, como reacción. No creo que sea racista aunque sus apariciones posteriores vinieran a empeorar las cosas. Creo que tenía que haber sido cesado de inmediato porque determinadas cosas no se pueden tolerar ni siquiera en el fútbol. Menudo ejemplo entre nuestros dirigentes cuando se aspira a unas Olimpiadas. El tiempo ha pasado para tenerlo aún en la silla, con su pasado y sus errores, dando listas nuevas, estigmatizado pero protegido contra la tralla, como en un búnker. Inmerso en el fútbol de una selección sin victorias pero muy capaz de seguir llenando titulares.

jueves, 17 de marzo de 2005

Menudo best seller

Llevo exactamente 321 páginas de "El código Da Vinci" y ha resultado ser uno de los peores libros que han caido en mis manos. Claro que el libro que leí antes que ese era de García Marquez, y claro las comparaciones se hacen odiosas sobre todo para Dan Brown. Lo curioso de todo esto es que éste podría haberlo escrito yo mismo, y no es que me esté echando flores precisamente. En mi opinión es malo de solemnidad, engancha aunque mucho menos que "Los pilares de la tierra", y tiene frases como "A Sophie le daba vueltas la cabeza" y mil más de este estilo.

Literatura de altura.

viernes, 11 de marzo de 2005

11 de Marzo



Hace un año todos nos despertábamos con un atentado atroz. 192 personas inocentes que iban a estudiar o trabajar morían por el fanatismo de unos pocos. No les olvidemos. Decía Mahoma "El que hace reír a sus compañeros merece el paraíso". Y un principio que debiera ser inviolable, lo que no quieras para ti, no lo hagas para otros. Puede haber paz, y en ella cabemos todos.

jueves, 10 de marzo de 2005

Raúl en blanco

Raúl Gonzalez Blanco es futbolista del Real Madrid y lo ha sido casi siempre. Subido al primer equipo cuando chaval, por un Valdano que tenía fe y sobre todo palabra.

Raúl jugó ayer con el Madrid el partido de despedida de la Liga de Campeones, y jugó el partido de despedida porque el Madrid no mereció otra cosa. Incapaz de trenzar una sola jugada, apático, al "tran, tran" de unas piernas muy pesadas y sin una idea de fútbol.

Se disuelve el Madrid deportivo de Florentino. Se disuelve en la desidia, en la falta de esfuerzo, en lo acomodado de un equipo de galácticos del que solamente quedan los sueldos estratosféricos.

Raúl tiene uno de esos sueldos. Lo tiene porque era "el aventajado de la clase", "el listo", "el primero de todos" según la prensa. Porque si algo es innegable es que Raúl ha logrado que una parte de la prensa lo defienda con uñas y dientes. Son "raulistas" como otros son incondicionales de otros futbolistas de otro tiempo. La diferencia entre los distintos casos se me antoja clara, y reside en el talento.

Raúl tiene muy buena prensa a pesar de que no desequilibrar en absoluto. Es incapaz de irse de ningún defensor, no sabe regatear, no sabe correr, no sabe pasar. Raúl es el ánimo y en otro tiempo, la lucha, es el olfato y la definición al modo de "cuchara".

Porque Raúl se ganó a la gente desde chaval cuando perseguía a los defensas y a los centrocampistas para robarles el balón. No importaba que pocas veces lo lograra, se movía tras ellos como sediento y con ello se metía al publico en el bolsillo. Más aún al del Madrid que se acostumbró a una total inoperancia de sus delanteros y medio-puntas. Él era distinto. Era y es lento, pero eso daba más mérito a sus intentonas.

Raúl debe rondar los 6 millones limpios de polvo y paja. Su sueldo mensual neto debe ser, así rápidamente en pesetas de las de antes, 83 millones. Y eso fuera de las primas. Nadie ganó tanto con tan poco.

Que los sueldos en el fútbol son disparatados lo conoce todo el mundo. Pero en el caso de Raúl a juzgar por sus prestaciones, es una quiebra mayor. En el Madrid lo nombraron buque insignia y a un jugador no le puede ocurrir nada mejor. Lo tratarán con generosidad y procurarán hacerlo parecer mejor de lo que es. Con Raúl ha pasado. Estoy seguro de que en Europa no se le tiene en tan alta estima. Les debe hacer gracia que pidamos para él un balón de oro. Tiene olfato y lleva en su trayectoria muchos goles, pero también muchos partidos como delantero. Y no es lo mismo jugar arriba que defender la portería.

Raúl se agota a sus 27 años. No está para lo que estaba. Ya no persigue a nadie, se ha acomodado, lo tiene todo y lo que no tiene no cree que lo vaya a conseguir. Mantiene olfato de cuando en cuando y aún marca alguna vez pese a ser fijo para todos los entrenadores. Es fijo pero sin aportar nada. A la conducta del Madrid le ha seguido la de la selección española. Es intocable aunque no rasque bola, aunque ni siquiera cree peligro. Aunque no desborde, no centre, no pase, no sea ni mucho menos un experto con la testa, no chute con precisión de cirujano. Es el inamovible a pesar de que desaparece y ni se le espera. A pesar de que en las grandes ocasiones falle.

Quizá ningún futbolista es capaz de todo eso, pero ayer Ibrahimovic demostró como juegan las estrellas. Y la pega es que para que juegue Raúl otros calientan banquillo. Un balón de oro como Owen, que pida oportunidades y en el fondo de su corazón no entiende como Raúl puede ir por delante.

Raúl es buque insignia, pero las rachas deben ser observadas, y los jugadores medidos con justicia. El Raúl de hace dos años no era un mal futbolista, pero estaba sobre dimensionado. Hoy sigue en su mismo puesto, aguardando gastar todas sus oportunidades. Feliz en un Madrid que se las da todas, que las tristezas en el fútbol duran poco.

miércoles, 9 de marzo de 2005

Escribir Comella

Hace un tiempito me dijo Comella que le escribiera un relato para su Guallavito, no sabía que eso era poco menos que pedirle peras al olmo. Porque se me pasó mucho tiempo sin nada que contar ni construir, asomando nada más mis ojos a las páginas de siempre, en busca de novedades que me inspiraran algo, que despertaran al que fui cuando era incapaz de detener las manos en el teclado. Ayer compuse dos relatos nuevos, cortos y sencillos, sin calidad en realidad pero míos al fin tras tanta espera. Hoy puede que continúe ese despertar que sé de antemano fugaz, pero que me desveló cierta la esperanza de vivir escritor incluso sin nada que contar. Porque no se tiene porqué tener siempre la historia en la chistera, como un truco nuevo. Más que nada porque al final casi siempre es el mismo truco con distintas palabras, trabalenguas distintos para el mismo conejo. Tampoco se ha de tener siempre la última palabra.


Hoy escribo para Guallavito que está lleno de sueños como Comella, le madruga la sonrisa y traslada su vitalidad, que contagia, a sus páginas donde se ha dejado tiempo y mucho de lo que es ella. Capaz de rebelarse contra el analfabeto que ataca "El cuentista", le destruyen su castillo siempre al fresco y levanta otro que se apellida resurrección. Porque se necesita mucho más que un hacker para convencerla de que en la vida, al contrario que en los cuentos, las cuentas no salen. Aglutina a su alrededor a sus amigos que son su fuerza, y para ellos rescata las noticias más jocosas para que rían con ella y no se sientan solos.

Es creadora Comella desde sus letras y obras de espacios entrañables, con infinidad de dibujos animados, que recorren el sitio con paciencia infinita. Los emoticonos la adoran y ponen para ella la mejor de las sonrisas. Impulsa, como ella dice, una web de miradas risueñas y se convierte en ladrona de sonrisas en un atraco en el que ladrón y víctima cooperan juntos.

Escribe Comella desde la alegría que dan los días, las mejores noticias mundiales cogidas en el borde de un río como pepitas de oro entre tanta arena, como pececitos curiosos y escurridizos; las cuelga riendo, las tiene atrapadas hasta que lleguemos.

Abrazos.

miércoles, 2 de marzo de 2005

Florentino, la cara que importa

En este mundo hay mucha envidia. Todos le cogemos manía desde nuestra infancia al "requetesabidillo", al empollón de la clase. No podemos tragar con sus cualidades, con su lección aprendida, con sus gafas de miope. Todos sin discusión sabemos el prototipo de persona de la que hablo. Yo mismo, de niño daba las trazas, y me refiero a las trazas en apariencia física, porque tarde o temprano el boletín de notas se hacía más o menos público y podía seguir mi crecimiento al margen de la inquina de una mayoría de la clase. Yo de joven era algo así como Woody Allen pero escaso de talento.

Florentino Pérez no puede negarlo, hoy nos da la misma impresión. Muchos se esfuerzan a diario en desprestigiarle, le buscan las vueltas, pero no encuentran en sus respuestas ni un sólo patinazo. A algunos periodistas eso les da mucha rabia, porque acostumbrados a ser los listos del diálogo, los hace parecer tontos.

Hoy leo a Basurto aquí en Diario Siglo XXI, y me sorprendo de sus valoraciones e insinuaciones atrevidas, como la de que concurrió a las elecciones del Real Madrid porque ya estaba cubierta la presidencia en el Atlético.

Afirma sin asomo de duda que dos periodistas fueron despedidos de un diario, y sin embargo si algo quedó claro en el Larguero el otro día es que Florentino no tiene nada que ver. Le han preguntado acaso al director del periódico, los motivos del despido. No entra en cabeza humana que sea por desavenencias con el presidente del Real Madrid, alguien totalmente ajeno al diario. De hecho son tantos los que lo han criticado que si eso fuera cierto no tendría que quedar casi ni un periodista en su puesto. El mismo Manolo Lama lo intenta poner de vuelta y media cada vez que se lo cruza, pero muerde en hueso.

Vicente Del Bosque dijo el otro día una insensatez mayúscula. Respira por la herida porque prescindieron de él en el Madrid cuando decidió que como las grandes estrellas
las cosas de su renovación las tenía que llevar un agente. Ya dijo Figo una vez para referirse al entrenador, "no molesta demasiado". Hoy Del Bosque tala su futuro en el Madrid con declaraciones fuera de tono. Primero porque nunca su prestigio estuvo a la altura de los méritos conseguidos. A nadie le sirvió de menos ganar la Copa de Europa. ¿Por qué? Porque molestaba poco, no imponía ninguna disciplina (recordemos a Raúl mandándolo a la mierda), y entrenaba lo mínimo posible. Vicente Del Bosque ha retratado el entrenador que es hace bien poco en el Besiktas.

Él tiene una guerra firmada con Florentino y habla de los peligros y de las mordazas. La prensa que necesita titulares, que dedica semanas a hablar de si es o no es Florentino un ser superior, adora sus salidas de tono porque venderán periódicos. Pero el problema de Del Bosque, metido como está en el barro es que no ha obtenido de Florentino Pérez ni una palabra amarga. Éste ha dicho que le tiene aprecio personal aunque parezca claro que no volverá a dirigir al Madrid mientras él sea presidente. Y el problema no es sólo Florentino, sino que si el próximo es Butragueño, tampoco habrá espacio.

Del Bosque cortó un futuro en el Madrid con sus ataques constantes. Porque en el Madrid, al contrario que en el Marca, si tiene mano Florentino. Su presente se truncó, conviene recordarlo, por una mala temporada en Europa, errores tácticos y una insurrección en el vestuario. Y conviene recordar también que no se le echó, simplemente no se le renovó el contrato, que es el pan nuestro de cada día para muchos otros, en peores condiciones.

Dice Egoitz Basurto, que tiene de primeras toda mi simpatía por ser vasco como yo, que se pueden hablar barbaridades de Florentino Pérez porque nadie conoce al auténtico Florentino.

Yo desde la distancia digo nada más tres nociones que tendrían que bastarnos. Es presidente de ACS (lo que pertenece a su esfera personal), es presidente del Real Madrid (por una reciente y aplastante mayoría en las últimas elecciones) y que es un triunfador (al menos en los negocios).

Yo también le tendría manía si no prefiriera gastar mis fobias en gente con un poder mayor aunque parezcan los tontos de la clase; George Bush por ejemplo.

lunes, 28 de febrero de 2005

Fin de libro

Ayer terminé entrando en la madrugada de la mano de un libro que se acabó. "El amor en los tiempos del cólera" de García Marquez. Es, en mi opinión, en esencia un libro triste. De personas que han sido viejos toda su vida. De un amor que no entiende de años y perdura. De fracasos y renuncias constantes. Es un libro bello. A mí modesto entender, mejor que "Cien años de soledad".

Tengo que encontrar el sendero de otra lectura. Admito sugerencias.