Ya en destino Ona se acercó a olisquearlo, y aunque no le prestó mayor atención, si puede que pensara: De buena te ha librado.
jueves, 22 de abril de 2021
En la lápida que no tendré, prefiero ser un recuerdo nada más, bien podría poner, aunque no lo pondrá, DEDICÓ SU VIDA A SALVAR VIDAS, o más corto y en letras más grandes SALVÓ VIDAS. Quién y más y quién menos ya se va acordando del pajarito enredado en el árbol al que mi llegada providencial a mitad de semana salvó de una muerte por inanición garantizada. Pero todas mis buenas obras exceden de eso, y aunque no todas reciben la publicidad que merecen, hoy tengo que decirlo, salvé una vida más. Las vidas que salvo con ésta inusitada frecuencia no son grandes vidas, no soy un bombero en las torres gemelas son vidas pequeñas, insignificantes para casi cualquier otro. Hoy salí temprano con Ona, y recorrido un trecho corto me encontré con un caracol de buen tamaño cruzando el paseo que es de cemento entre los árboles. No es algo seguro, puede ser que hubiera salvado la vida igual, pero a nadie se le escapa que aquel camino era terreno minado, que es probable que cualquiera con más prisa y aún peor vista se hubiera llevado al animalito pegado a la suela de su zapato. Así que ni corto ni perezoso lo he cogido en volandas y lo he acercado a la zona de césped y matorral a la que sin lugar a dudas se dirigía. Puede que se haya llevado a cambio un susto terrible, aunque yo esperaba que se hubiera escondido en su caparazón al perder pie del suelo, al contrario se ha quedado con todo el corpachón por fuera como si nada pasara. Es posible que otra gente buena le salvara la vida más veces y ese viaje por el aire sea para él algo de lo más natural, o puede incluso que fuera yo mismo quien le salvara en otra ocasión y el bicho se dijera ya está aquí este otra vez para salvarme, que no cuento todas las veces que mis actos han salvado vidas. Solamente alguna cuento y solo por contar algo.
lunes, 19 de abril de 2021
Si estoy en el parque sentado al sol algo tendré que contar. Ha vuelto el buen tiempo, por fin. Yo cambié un buen sueldo y un trabajo de por vida por tener días de sol, así que cuando llueve o está nublado me siento un poco estafado. Digo algo como esto no es lo convenido y agito los brazos bajo el cielo, y el cielo no se da por aludido. Hasta hoy, que salió el sol.
Es complicado saber en la vida si se acierta o se yerra. Aquí no podemos hacer trampa como en los libros aquellos de Elige tu propia aventura en que leías la consecuencia a tu decisión y podías volver atrás, bastaba tan solo con no perder la página en que la historia bifurcaba. Certezas pocas, quizá una sola, Pablo, que no estaría aquí si no hubiera regresado. Cuando veo a un padre y a su hijo soy consciente ahora de estar ante un auténtico yacimiento de amor, emana como una fuente invisible, lo sé porque sé lo que siento cuando estoy con él.
Ahora está en la guardería, tras un año sin ir. Los dos primeros días lloró a lágrima viva en los brazos de su madre. Es su estrellita y la suele perseguir para estar con ella. Separarse para volver a la escuelita tiene que haber sido algo muy duro para él. Después lo he seguido llevando yo, y pasó de una actitud resignada, como ante hechos consumados, a una más animosa, con baile al son de la música en el coche. Yo creo que es porque confía en su papá. Le dije que no tardaría, que lo iba a recoger pronto cada día y apenas pasa allí entre dos y tres horas.
Luego se viene a mis brazos. Está contento, pregunta si su mamá está en casa. Y yo le digo que no, todavía no, en un ratito. La respuesta no le convence del todo. Tendrá paciencia, después de todo es muy buen niño.
sábado, 17 de abril de 2021
Siempre he sido muy impulsivo. No sé cómo se va a tomar el del concesionario que le anule el pedido. Después de todo me insistió mucho en si era seguro que me lo quedaría.
- Pero es seguro eh? No me hagas pedirlo para nada.
Y yo que sí, que sí. Un sábado no iba a dejar de visitarme la del confeti, no me cabe en la cabeza. Y después justo del sorteo del Euromillón, eso es forzoso una lluvia de millones.
Todo esto de dónde esperaba sacar el dinero para pagarlo no se lo dije, obviamente. No conviene vender la piel del oso antes de cazarlo. Le dije simplemente que en mi Rolex eran casi en punto y esto pareció tranquilizarlo.
Ahora ya no creo que vaya a quedarmelo. Las posibilidades de que porque le sobra vaya a regalarmelo son mínimas, ni aunque yo le resalte que a sus jefes no les vaya a parecer bien un exceso de stock.
Podría ser que a la del confeti de le pegaran las sábanas. Es joven y ya se sabe que la gente joven trasnocha. Pero suele venir simplemente con la cara lavada, síntoma de que lleva una vida ordenada y de gran profesional.
Con el dinero no se juega, me dijo una vez. Claro que al instante pareció arrepentirse, sin duda cayó en la cuenta qué era una frase desafortunada aunque sincera, teniendo en cuenta quién le paga.
miércoles, 14 de abril de 2021
Mis manejos con la del confeti han dado que hablar. Era inevitable. Demasiado buen rollo para tan poco premio. No ayuda que se hiciera la interesante dejándome de visitar algunos días después de un sorteo. Las habladurías de la gente dicen que era para que la echara de menos, los juegos del cortejo, que son tan antiguos como el cortejo mismo, y que resultaron en lo que se podía esperar, que la eché de menos cada mañana que no acudió.
La cosa es que se ha debido correr la voz, tanto hablar de la del confeti, de que soy alguien fácil, o desesperado en ponerlo fácil, porque ahora recibo emails como el de esta Anna, con doble N, que me habla en inglés sin saber que no sé palabra pese a mis esfuerzos en clases y con el Duolingo. Otra que quiere impresionar, sin duda. Con el inglés ciertamente acierta. Estoy impresionado. Cualquiera con más inglés que yo me hace parecer poca cosa y tiene toda mi atención. Me dice algo sobre que viene a través de un amigo común, me ha estado investigando, se ve que tiene un interés genuino en mí. Puedo imaginarme cuánto le ha costado dirigirse a mí, el mucho cuidado puesto en escoger las palabras. Y me manda como colofón, por lo que entiendo, una colección de sus mejores fotos, un book que no deje nada a la imaginación. Los ojos que se ven así de fácil como lo del inglés nos hablan de que Anna probablemente es guapa, aunque no lleve confeti incorporado. Vivimos tiempos en que la belleza está solamente en los ojos...
La lástima es que Google no me recomienda abrir el enlace. No se fía, y yo a Google a estas alturas le tengo vendida el alma. Que sabe ya de cada uno más que nosotros mismos.
Nunca he dicho lo mucho que me gusta Christopher Cross. No le debe quedar casi voz porque en un video que encontré por Internet el estribillo de esta canción lo deja para los coros y ya no se atreve a hacerlo él. Pero hizo un puñado de canciones imprescindibles. La banda sonora de mi vida. Me lo imagino ahora casi retirado, tranquilo, satisfecho, historia viva de la música, y con un Óscar.
domingo, 11 de abril de 2021
Aquí está otra vez. Para quién no daba un duro porque volviera. Y 8 pavos en confetis, que es más o menos ocho veces lo habitual. Voy a tener que pasar la aspiradora después de barrer.
Hoy he querido saber, y esto no ocurre muy a menudo. He investigado que ha dado el resultado de añadir estos 8, bienvenidos, a la lotobolsa. Le he preguntado a ella, pero responder la interrumpe lo del confeti y me ha tocado navegar por la red. Tengo 3 aciertos en la Primitiva, que es justo la mitad de todo lo que se puede acertar. La pregunta que surge entonces es, si se jugaban 4,2 millones, calderilla para mis aspiraciones, por qué si tengo la mitad, 3 de 6, me dan tan solo 8€, por muy bienvenidos que sean, y no 2,1 millones. Puede ser que la moza del confeti tenga un sueldo estratosférico, nadie tira el confeti como ella, puede que sea una galáctica en celebración y fiesta, no seré yo quien lo ponga en duda. Efectivamente su sueldo puede influir en la cantidad a percibir del premio, pero aún así no me salen las cuentas. De todos modos no he querido decirle nada de mis cavilaciones, me las he guardado para mí; le hubiera cortado el rollo y ni era el momento ni el lugar. Claro que ella se ha dado cuenta de que no estaba en lo que debía estar, estás cómo ausente me ha dicho.
- A qué viene esa cara, son ocho euros. Ocho euros!
lunes, 5 de abril de 2021
domingo, 4 de abril de 2021
Mi idilio con la de las loterías va mal. Mal porque ya no me visita ni me da buenas noticias. Por olvidar olvidé hasta el color de su confeti. Y no es que yo no haga por vernos, que compro puntualmente para cada sorteo. Ahí está mi última columna de la Primitiva por ejemplo, y la última del Euromillón, siempre con los mismos números, siempre porque si no salieron, queda cada vez menos, ya saldrán.
Pero otras veces ella viene casi por nada. Dice que viene por darme no sé qué euro o tres o cuatro, pero yo creo que lo de menos es el premio que esté dispuesta a darme, es solamente un pretexto que emplea porque lo pasamos bien, lo que importa es disfrutar de un rato chulo, con el confeti y la fiesta, poniendo todo perdido, cantando lo de que la vida es una tómbola de luz y de color. Yo no bailo, pero la veo en su jovialidad y la animo y doy palmas como el mejor...
Pero ya no viene. Le tengo perdida la pista. Puede que haya pedido el traslado, ya no se encuentre en la ciudad, se haya pasado al sorteo del Lototurf, que no sé ni lo que es pero que tendré jugar también. Que lástima las veces que vino y yo no tenía ganas de nada. Que le aplaudía el confeti solo porque se fuera.
sábado, 3 de abril de 2021
"Es nostalgia y pesar de la juventud, de la belleza, de la acción, de todo cuanto sucumbió al tiempo, pero también de lo que no llegó a vivirse, de los alegres decires nunca dichos, de las correrías nunca emprendidas, de los amigos que no tuve, del amor apenas entrevisto, de la vida dilapidada en vano, y de lo breve e ilusorio de los ahoras, de los mañanas y de los entonces, y de todo este pobre negocio de años y de afanes de que está hecha la vida."
El balcón en invierno - Luis Landero.
viernes, 2 de abril de 2021
Y yo estoy en todas las quinielas. De hecho me lo han dicho abiertamente, eres tú y cien más. Pero el que nos importas eres tú, los otros son de relleno, para que no se diga que van a por mí a muerte, aunque vayan. Me han dicho que la corrupción del PP es ya cosa de antes de que Casado fuera un barbilampiño con lo mayorcito que está ya, con la barba tan poblada. Que es cosa de otros tiempos, nada que tenga que ver con ellos, que a los de antes, los que fueran, ya no les cogen siquiera el teléfono.
Me han dicho que les intereso yo, Rivera por abogado brillante y Arrimadas por lo encantadora que puede llegar a ser, por lo guapa que es.
Yo les he dicho que creo que me confunden, que se confunden. Que yo no tengo carné de partido ninguno, quizá tan solo el de los animalistas, y no tanto por defender a los toros que gustaban a mi abuelo como por velar por los intereses de mi Ona.
- No soy de Ciudadanos- les digo- ni de los que se iban a comer en mundo ni de los que son un hospital de campaña desmantelado.
Entonces miran ceñudos la libreta de los nombres, la libreta de futuros candidatos, la sopa de letras, el jeroglífico donde pescar y llamar al siguiente, que resulta ser Toni Cantó que es un poco de todos los partidos y a la vez de ninguno.
jueves, 25 de marzo de 2021
Este señor por decir algo, aunque no estoy seguro de que lo sea, señora seguro que no es. Este fulano, que le va más, puede ir por la vida diciendo la verdad. Y no todos podemos. Él no tiene nada que temer, por muchas tropelías que cometa siempre sale indemne, no sé si por haber sido el mandamás del FMI o por haber sonado con fuerza para sustituir al bigote Aznarino, aunque ahora se lo ha afeitado a juego con los abdominales y su cara es el recuerdo de un bigote, con ese labio leporino que como él entero da tanta pena. Dice Rato, como dice Aznar y Rajoy que lo de los papeles de Bárcenas son una patraña, de seguro un cuento o por lo menos algo que no es de ellos propiamente, que quizá los pusieron en un cajón los comunistas para hacerles mala fama.
Que el PP es un partido con raíces profundas en todo tipo de corrupción es un hecho indiscutible, como lo es que el señor X era el siempre bienintencionado González, que hacía como ellos, no mirar (o mirar a otro lado), cuando los GAL actuaban torturando porque era lo que había que hacer, que la ley es una línea demasiado difusa para prestarle atención. También González pese al amor que yo siempre le he tenido saqueaba fondos reservados para compartir con los amigos, para pagar prebendas, pues si se puede hacer por qué no hacerlo.
La política demuestra que cuánto más podrido se está más alto se medra. Que los palmeros llegan nada más a diputado raso, de 7000€ al mes y no decir ni pío. Pero si se está dispuesto a hacer cosas por el partido, si se ponen huevos donde haya que ponerlos se llega al consejo de ministros. A poner los pies en la mesa de George W. Bush, que es todo un ejemplo de fantoche con ínfulas y sobrado de huevos.
Yo ya plasmé mi teoría y estoy esperando la patente. Si quieres choricear en política reserva unos años para el hotel Las Rejas. Así quién entra sabe qué esperar. Aunque también puede ser que libres, ellos libran.
martes, 23 de marzo de 2021
lunes, 22 de marzo de 2021
Yo tengo un reloj de esos, de los que te cuentan los pasos, de los que te sacan el confeti cuando llegas a 10.000 como la chica de las loterías.
Ocurre sin embargo que es un reloj muy vago, la mayor parte de las veces deja que cuente los pasos la aplicación del móvil y él se queda parado en una cifra minúscula, simbólica, como para decirme: mira que algo he contado. Pero me hace parecer tan vago como él, y al final del día, si alguien me pregunta la hora tengo que dársela como de tapadillo, de contrabando por la frontera, sin que me la vea, avergonzado de un número tan bajo y que no es real. Me hace parecer un trozo de carne de sofá y mando a distancia, que es más o menos en lo que me ha convertido la pandemia, con lo que yo he sido, aunque su conteo es de falseo, y siempre para poner de menos, para escatimar metros, para que el otro haga el trabajo de las dichosas matemáticas, pero si se hacen trampas al menos que sea hacia arriba, en plan impresionar al personal, que vean mis piernitas escuchimizadas pero un millón de pasos de molinillo en el reloj, como de un Armstrong dopado en el Tour de Francia.
A mi esa actitud, esa Insidia me pone malo. Si no quisiera que fuera el reloj quien me contara los pasos no me lo habría comprado. Me hubiera bastado con descargar la aplicación, que es gratis.
Está ha sido otra jugada de los chinos, como lo del coronavirus, están resueltos con sus inventos a hacerme la vida imposible.
viernes, 19 de marzo de 2021
En Valencia llueve poco. He jugado al Euromillón de esta noche y a la primitiva de mañana. Pudiera ser que caigan una lluvia de millones. No estoy seguro de que jugara antes nunca, desde que necesito que me toque, chispeando sobre mi cabeza, bajo el orbayu como dicen en el norte, de un día desapacible y que puede acabar maravillosamente bien. Pudiera ser este hecho, la lluvia al momento de la compra, el archiconocido hecho diferencial que vengo buscando hace tiempo. El suceso desencadenante. Lo que provoca que sea mi boleto y no cualquier otro el agraciado con tantos y tantos millones. Partiendo eso sí, aunque no podamos estar seguros del todo, que el premio no esté dado de antemano, o que ni siquiera haya premio, que también puede ser, o no ser.
Puede que en los últimos días no haya dicho nada de los sorteos, pero eso no significa que haya perdido un ápice de interés en que me toque.
Me interesa, y mucho.
martes, 9 de marzo de 2021
Mi modestia me ha impedido hablar sobre ello antes. Pero supongo que hacer el bien tendría que ser contado a los cuatro vientos. Para contrarrestar a tantos que hacen tanto mal.
El sábado salvé una vida. Alguien dirá que eso no es nada, que esas ocurren sin que los que lo hacen les den bombo y platillo. Que son cosas de manejar discretamente, como las donaciones de Amancio Ortega. Pero a mí, que hago unos días muchas cosas, otros apenas nada, no me suele pasar. No he salvado muchas vidas hasta hoy, al menos conscientemente, aunque el sábado sí. Una que seguirá viviendo gracias a mí.
Qué cómo se que mi intervención salvó esa vida? Precisamente porque sin ella se habría perdido irremediablemente.
Deja que lo cuente. El sábado estábamos desayunando en el apartamento, el mismo que nos tiene enfrentados con encono contra el Banco Sabadell (#pagatusfacturas) y al asomarnos a la estupenda terraza, razón fundamental de la compra, vimos a un pajarito, un gorrión por más señas, con los que he simpatizado por su menudez desde siempre, haciendo unos movimientos que no le eran los naturales. Tanto que en vez de alzar el vuelo pareció despeñarse de la rama de el arbolito, encontrado allí mismo al hacer la compra, y caer a las ramas inferiores. Aleteaba sin despegarse más allá y pico abajo.
Era evidente que algo lo sujetaba. Así que me acerqué, reconozco que con cierto reparo pues si bien mi simpatía por ellos es genuina, también es verdad que me cuido siempre de tocarlos por su aleteo histérico y su frágil estructura torácica. Pero este sábado no había otra opción. Nadie lo haría en mi lugar. A Sestea le picó el trasero un pollo de pequeña y ahora le dan más respeto de lo que le gusta reconocer. Pablo no tiene habilidades más allá de para romper cosas todavía, y de Ona no podría esperarse nada más allá de un olisqueo por curiosidad.
Así que, sin nadie más a quien recurrir me dispuse a la ayuda, como le gusta decir a Pablo.
Aleteó según me acercaba, como yo había esperado, aunque luego de quedó quieto, allí caído, no sé si haciéndose el muerto para pasar desapercibido o por evitar posibles daños al tomarlo yo en mis manos. Lo inspeccioné con detenimiento y me pareció que tenía la uña enganchada a la rama de una forma que yo no podía entender. Alguien sabe lo pequeña que es la patita de un gorrión? Lo pequeña que es su larga uña? Yo lo moví un poco, por intentar liberarlo, pero con gran temor de que pudiera desprender la falange o romperle la pata, y sólo fue al fijarme más que descubrí que lo que lo retenia era un hilo gris que no sé si trajo él o se lo encontró en el arbolito. Lo que me pareció claro es que el desventurado animal no tenía modo alguno de librarse. Entonces le pedí a Sestea unas tijeras que trajo solícitamente al segundo siguiente.
La operación con la herramienta fue sencilla aunque puse el mayor cuidado. La tijera de cocina era grande y él pajarillo bien pequeño.
Cortado el hilo todavía lo retuve unos segundos en mi mano hasta que la abrí y salió volando, con un corto hilo enganchado aún. Pero ya tan corto que no creo que le vaya a suponer un problema en el futuro. Será más bien como una de esos anillos que les ponen en las reservas naturales y que sirven para reconocerlos.
Todavía dio una pasada por encima del edificio de enfrente, a nuestra altura, como dándonos las gracias, como si lo hiciera para despedirse.
Este fin de semana estuvimos en el apartamento. Se juntaron los astros para salvar una vida. Si este episodio se hubiera dado entre semana, cualquier otro día, habríamos encontrado un cadáver colgando del árbol. Nuestra presencia lo impidió. Él y nosotros continuamos con nuestras vidas.
jueves, 4 de marzo de 2021
La vida es pura paradoja. Esta pandemia terrible de seguro que le vino estupendamente a alguien. A las farmacéuticas, por ejemplo. A los fabricantes de mascarillas, que no surtían más que a quirófanos y que sintieron la baja de Michael Jackson en la carne de sus propias cuentas.
Ha muerto Alex Casademunt, al que ahora beatificaríamos por padre entregado y al calor de su dulce voz, por mucho que quizá fuera un maltratador y un bullero de cuidado en la discoteca.
Más allá del sentir actual de Bustamante, que ahora se declara consternado, no puede ser, dice, no puede ser. Pero vuelve a sacar su éxito mayor "Dos hombres y un destino", cantado a la sazón con Alex y no es capaz de ponerle un mensaje para invitarlo de nuevo, para advertirle por lo menos. Lo quiere cantar esta vez a solas. Hay que hacer lo que sea para reverdecer laureles, para mover agua de molino.
Siempre hay alguien que se beneficia. Este Hit sonará más, desde ayer con un nuevo empujón.
miércoles, 3 de marzo de 2021
Si hay un día para que te visite la del confeti es el día de tu cumpleaños. No sé si había sorteo anoche ni si había jugado pero habría sido estupendo soplar las velas en París, por ejemplo, sobornando tantos funcionarios como hiciera falta por carecer de PCR en vigor o del pasaporte de vacunado.
A lo tonto y sin quererlo de veras me estoy haciendo viejo. Hecho que no se trasluce apenas en mi apariencia física, luzco mozalbete de buen ver y de mejor tocar todavía, soy como Brad Pitt en aquella película de joven, no digo la que se va haciendo joven con el transcurso de su vida, sino esa otra en que va a caballo y parece que será joven y guapo para siempre. Mi vejez se nota más bien en pequeños dolores, en sentir el cuerpo acartonado tras mantener un buen rato la misma postura.
Debe ser que ya he perdido del todo mi elasticidad que permitía atacar las rodillas de mis oponentes en mis años de full contact, allá en la prehistoria. Antes del iPhone, la Internet y hasta los mensajes de texto.
Es por ello que se me va haciendo más urgente lo de la lotería. No creo que sea relevante jugar o no hacerlo, lo fundamental es que me toque.
No quisiera pasar toda la vida deseándolo sin ver puerta.
lunes, 1 de marzo de 2021
Un vistazo basta para hacerse una idea de las luces del ex rey Juan Carlos. Es suficiente oírlo hablar con esa voz entre gangosa y engolada. Es bastante si su mayor virtud, ser tan campechano, no es sino un eufemismo para no hablar de su falta de luces. Elogiarlo por ser tan llano era como decir que era tan tonto como cualquiera. Pero no es verdad, lo es más. No hay otra forma de verlo si los famosos 65 millones, que Hacienda conoció por la prensa, no fueron un regalo de amor sino un adelanto para una vida junto a Corinna Larsen. Una vida que solo soñaba él. Pues ocurrió lo previsible, lo que cualquiera hubiera visto venir. Con el dinero en la cuenta y sin título de reina de Rey Juan Carlos Corinna duró un suspiro. Así las cosas Juan Carlos era solo Juan Carlos. Un ser campechano, bien llano y nada más. Claramente insuficiente.
sábado, 27 de febrero de 2021
Toda esta noticia es un escándalo. Para que regularice sus deudas con Hacienda, que a todas luces y a poco que se investigue han de ser 100 veces más, los empresarios deciden pagar por él. Pero no quieren hacer una donación porque este modo está gravado con un 40% de impuestos, que no están dispuestos a pagar, así que deciden darle el dinero como un préstamo al 0% y sin ningún ánimo de recibirlo de vuelta. Esperando, eso sí, que Hacienda mire para otro lado y no piense que es una donación encubierta, que es lo que es precisamente. Que Hacienda vaya a dormir el sueño de los injustos, como hizo durante 40 años de reinado, y no vaya a reclamar estos nuevos impuestos por la donación, de los que se escaquean públicamente. Lo mismo que hizo el rey en un préstamo guión donación con su hija hace unos años. Para resolver las deudas con Hacienda hacen nuevas deudas que quedarán pendientes y sin pagar, y lo que es peor aún, sin reclamar.
En definitiva, los amigotes, por razones que escapan a la comprensión humana, o por oscuros intereses, o como gratificación por servicios prestados, por lo bien que cuenta los chistes o por lo campechano que fue siempre y enamoradizo, le pagan lo que a él le parece bien pagar, sin que tenga que tocar un euro de su inmenso patrimonio para hacer un lavado de cara frente a la desinformada y estúpida, porque no decirlo, opinión pública. Pero esta vez lo quieren con luz y taquígrafos, no hay mejor modo de liquidar impuestos que no pagarlos, y las deudas con el fisco se satisfacen, si se satisfacen aunque sea en parte, con nuevas deudas. El defraudador de todos estos años se actualiza, se hace de nuevo defraudador. Para que pueda volver a España con la cabeza bien alta, con el bolsillo lleno.
viernes, 26 de febrero de 2021
"Un hombre se afeita el bigote que lleva años luciendo. Lo hace en secreto, para darle una sorpresa a su mujer. Pero cuando aparece ante ella con su nueva imagen, la esposa no reacciona. No parece ver en esa cara con que lleva años conviviendo cambio alguno. No parece percatarse de que su marido se ha afeitado. Es más, cuando éste le muestra su perplejidad ante la falta de reacción, ella le asegura que él nunca ha llevado bigote."
El bigote - Emmanuel Carrere
Recostado junto a Pablo, cuando no quiero que despierte le envío lo que yo he dado a llamar "dormidines" que son pensamientos adormecedores que quizá pudieran llegarle flotando por la habitación para su descanso. Lo cierto es que rara vez surten efecto. No tarda en despertar aunque a mi me guste sentirlo dormir. Aunque yo cierre los ojos a su lado y diga para mí: duerme mi tesoro.
Puede que este gasto de energía podríamos llamar mágica o cósmica me esté debilitando en el propósito de atraer hacia mí la bienaventuranza de un premio gordo de las loterías. Probablemente todo está conectado, y deseando como quiero su tranquilidad y descanso algo o alguien considere que no quiero los millones lo bastante. Que mis diversos "querer" debilitan un querer auténtico y primordial.
Aún así prefiero sentirlo dormir. Lo demás puede esperar.
miércoles, 24 de febrero de 2021
El problema de anunciar a los cuatro vientos mis jugadas en la lotería es que me obliga a venir aquí a escribir. Muy fácilmente si no vuelvo se desatarán las conjeturas, que si me tocó y no aparecí más.
Esto no sería un quebradero de cabeza sino fuera porque soy fácilmente secuestrable y de rutinas cotidianas, tendría que ser muy cauto a dar curso, aunque sea por omisión, a determinados rumores. Que mi vida puede valer bien poco frente a los 200 millones. En el mundo hay gente que mata por mucho menos, por bien poco.
En realidad, bien mirado no debe ser una gran jugada que te toque la lotería. Pierdes demasiadas cosas valiosas de ser pobre a cambio de qué, de un yate. Para sufrir por si alguien te raya el Cayenne, cosa que ha de ocurrir por fuerza, pues hay gentes muy envidiosas que no perdonarán que tengas un coche mejor que el suyo, o un coche mejor que el de todos los de la calle.
En el fondo da pereza ser rico, quizá por eso yo no lo sea. Si tienes más cosas seguro que sufres por más. Y además dejas de darles valor, con lo esclarecedor que es cuando tienes contigo un infante. Se educa siendo pobre mucho mejor. El nene atiende más. Menuda vida podrida será tenerlo todo desde siempre. Caldo de cultivo para la infelicidad, boletos con premio de suicidio por no tener que luchar por nada.
Por otro lado tiene que ser muy valiente y audaz anunciar, con un par, que te tocó la lotería y que no pasa nada. Que los envidiosos te envidiarán por eso o por cualquier otra cosa. Y si alguno se acerca lo bastante ya se ocupan de ellos los guardaespaldas, que dan puntapiés a tanto mensual y protegerán con su vida la gallina de los huevos de oro, nunca mejor dicho.
Aunque todo ese rollo suene tan poco apetecible que valga más seguir de pobre indefinido.
Claro que a veces ocurre que la lotería toca, porque jugaste, aunque ya no la quieras. Y entonces el confeti de los otros días se multiplica por cuatro. Y la rubia te dice que tienes mucha fortuna porque son más los que no les toca. Que si no querías no haber jugado.
FE DE ERRATAS Ahora me doy cuenta que la moza tenía el día libre. Es mejor cuando las noticias las da ella.
martes, 23 de febrero de 2021
Siempre suele haber una razón para todo. Que no me tocaran los 202 kilos del Euromillón ha podido ser, aunque no lo parezca, una buena noticia. Me permite jugar mi columna al sorteo de esta noche, que trae 210 millones bajo el brazo. Son 8 millones más. 8 para la saca de una semana a la siguiente no los gana Messi.
Obvio que es una gran oportunidad y que yo habría dejado correr si fuera rico ya desde aquel día. Quién que acabe de haber 200 kilos vuelve a jugar una semana más tarde? Resultaría del todo reprochable, por egoísta, deja algo para los demás, y una muestra palmaria de falta de iniciativa. Un rico sobrevenido así, tan de golpe y tan desmesuradamente, estaría enfrascado en darse la gran vida, resultaría muy decepcionante que lejos de construirla anduviera todavía buscando los ladrillos.
La pregunta del millón es, habrá confeti mañana?
sábado, 20 de febrero de 2021
Si yo fuera Donés me revolvería en mi tumba, en el árbol a dónde llegaran mis cenizas, en el centro del estómago del pez que se las comiera.
- Hijo puta, uno de los trabajos más especiales? Estaba a 15 días de morirme!! Perdona que no lo hiciera mejor.
Que otro trabajo tienes de más valor? Cuál es más especial que el testamento de alguien de talento a punto de morirse?
Hacer el chorra en Salvados? Entrevistar al político-chorizo de turno?
Para este trabajo no podía haber nuevas tomas. El protagonista te estaba dando su tiempo, que era oro puro. La muerte lo rondaba y tú ya ibas llorado de casa.
Uno de tus trabajos más especiales, vete al carajo.
viernes, 19 de febrero de 2021
Señores, que torpeza la mía! Yo poniendo a caldo a la pobre chiquita de las celebraciones, pensando aunque no lo diga que no es profesional del todo, que se ha quedado sin confeti, que vive improvisando para lamentarse luego, y esas cosas tan feas de las que la he hecho responsable. Tan alegre que fue siempre y yo dudando casi de su honestidad, aunque no lo diga, pensando si se ha quedado ella los 200 millones, para comprar confeti.
Y resulta que no, que el sorteo no me podía haber tocado está mañana, con lo frustrado que me he sentido, por algo tan sencillo como que el sorteo aún no se celebró, está programado desde el principio para esta noche. Alma de cántaro, no corras tanto, que los 200 siguen en el alero y tienes tantas posibilidades como cualquiera de hacerte inmensamente rico!
Sabrás esperar?
Puede, pero que no me cambie la vida demasiado. Si me ha de tocar, que sea para bien.
Me escama no haber tenido noticias esta mañana de la gente del Euromillón. Eran 202 millones. Demasiados para quedarme conforme sin ellos. Puede ser que la chica se haya quedado sin confeti y espumillón y esté esperando la reposición para celebrar como toca. Presentarse por correo con las manos vacías para decirme que soy el nuevo dueño de los 202 kilos es una incongruencia en toda regla si me arma la de dios con el confeti cuando me toca un euro. Debe estar que se le llevan los demonios, y bien arrepentida de despilfarrar en ocasiones que lo merecían menos.
También puede ser que no me haya tocado y ahora le esté echando 202 kilos de confeti a otro mientras yo espero. Pero esto es más improbable, llevo ya tantos años de pobre que seguro saben que me va tocando. Me va tocando. Y no van a cometer la imperdonable impertinencia de venirme a buscar con 30 millones nada más. Ellos y yo sabíamos que mi momento es ahora. El de los 200 kilos. Ya tengo la edad, necesidad la hubo siempre.
jueves, 18 de febrero de 2021
El próximo sorteo del Euromillón entrega a un único acertante, que sea yo, que sea yo, la nada desdeñable cifra de 202 millones. Que a mí me parece una auténtica obscenidad. Es tanto, tan gorda, que si se traspapelan los dos milloncejos sobrantes, si se pierden en alguna mesa, en algún rincón donde nadie miró, juro que no los voy a reclamar.
Es tanta pasta que podría rescatar a la empresa Imaginarium que leo que va a cerrar pq tiene deudas de 14 millones de nada. Y sólo pq me haría ilusión seguir pasando con Pablo para entrar cada uno por su puerta, yo por la grande y él por la pequeñita. Rescatar la empresa y no volverla a mirar. Dar a fondo perdido sólo porque él y yo nos echemos unas risas.
Con 10 años de trabajo feliz en la Caja Rural nadie puede dudar del amor que siento por ella. El tiempo allá arriba era infinito. No supe apreciarlo bastante. Amo la Caja Rural aunque ahora sea un cliente raso, pobre por más señas, pero que hace por salir de la pobreza jugando a todo o nada en las loterías.
Yo quiero participar en el Euromillón, quiero tener mi breve ventana de oportunidad. Entro a poner saldo a la lotobolsa y la Caja quiere confirmar la operación con un código de seguridad. Pero ya no les basta con enviarme un mensaje al móvil con un número al azar. Ahora hay que sacar la escuadra y el cartabón. La calculadora, que salga humo del pelo.
Ay Caja mía!! Si mi fortuna será la tuya!! Que difícil lo pones!!
miércoles, 10 de febrero de 2021
España tiene una población de alrededor de 47.000.000. De estos calculan que ha tenido Covid alrededor de 9.000.000, con síntomas desde leves molestias a morir por ello.
Esto significa que más o menos 1 de cada 5 personas de este país ha tenido ya alguna relación con la enfermedad, y es un suma y sigue.
La pregunta crucial es: con cuántos delos nuevos enfermos te vas a cruzar hoy?
Hay algo monstruoso en que a este tipo lo hayan condenado a dos años nada más. Su actuación es una traición y burla de lo mejor de la humanidad, la empatía y la solidaridad. Incendia oír los audios en que se ríe de sus benefactores. De esa gente buena que lo quiere ayudar
2000 tumores todos benignos para un mal bicho. Y 300.000 euros estafados para darse la gran vida.
Y el pobre Pablo Raez en la tumba, ese chaval dispuesto a luchar sin perder la fe ni la sonrisa. Que desde su enfermedad nos enseñó esos mismos valores, ese "siempre fuerte" que en su caso era su modo de ser.
La vida está llena de historias emocionantes y a la vez tristes.
lunes, 8 de febrero de 2021
Me ha llamado Jassy está mañana. Está preocupado porque traslado del puesto de mando en Amazon está planeado para el tercer trimeste de este año, ya le queda poco y está nervioso.
Me ha dicho que teme cagarla, que se pone histérico cada vez que se cruza con Jeff. Que antes, cuando no había nada prometido en el horizonte no, que es ahora, que sabe que va a llegar a lo más alto cuando anda hecho un flan.
Me cuenta que el otro día cogió un ascensor con Bezos y que prácticamente no pudo articular palabra, que temblaba entero y que temió que el jefe se diera cuenta. Si me ve tan descompuesto capaz es de anular mi destino como sucesor, me ha dicho. Que hizo todo el viaje del ascensor tosiendo y llevándose la mano a la garganta como si se hubiera atragantado con una galleta del catering. Que desde que se hizo público y se enteró no soporta cruzarse con Jeff, y que cuando en otro día lo visitó en su despacho se lo pasó dándole la espalda y colocando recto el título de licenciado por Harvard para hacerse valer.
Yo le he dicho que no sé cómo ayudarle. Que quedan pocos días, que si tan apurado se ve se coja la baja. Que el pretexto de un posible contagio de coronavirus está ahí. Con su auto confinamiento preceptivo.
Se me quedó mirando y asintió. El coronavirus sera mi salvación, dijo. Raro será que no sea uno de los futuros contagiados. De los que quedan en nada, apuesten por ello.
sábado, 6 de febrero de 2021
Es apta para la horquilla de personas entre 18 y 55 años? Y si te llaman para vacunarte a falta de 6 meses para cumplir los 55? Es segura?
Entre las vacunas ésta parece la de segunda división. La más barata de hacer, la que tiene un menor porcentaje de inmunidad y la que no provoca esa inmunidad por si sola. Es en definitiva, la que no querremos ninguno.
Me doy perfecta cuenta de que somos peores padres que nuestros padres. La tecnología, está evolución de años, este internet y estar conectados todo el tiempo les ha quitado a nuestros niños la infancia que tuvimos nosotros. Con lo bonita que fue! Con lo feliz que fuimos! Antes los padres estaban al 100% concentrados en nosotros, el tiempo que fuera, mucho o poco, nos dedicaban plena atención. Ahora repartimos nuestro tiempo entre el niño y el móvil. No es raro verlos revolotear alrededor mientras nosotros miramos el móvil. Mientras las redes sociales y todo ocurre a través de esta pantalla. Es lo que hoy les enseñamos. Alguien dirá que el problema se arregla guardando el teléfono en el cajón. Pero no es sólo eso.
Yo creo que es una tremenda injusticia que Pablo no pueda tener la infancia que tuve yo en otros órdenes. Que no vaya a conocer los cassettes, ni los discos de vinilo ni las tiendas de música. Que no vaya a poder dedicar un rato del viernes por la tarde a decidir que película VHS se llevará a casa. Que no vaya a pagar un recargo por devolverlas al vídeo-club unos días más tarde. Que viera como vi el despegue del ordenador personal. Siento que no vaya a conocer cómo era mi casa cuando yo era pequeño, que no vea a mis padres más jóvenes.
Evidentemente lo que digo es una quimera. Habrá cosas que son imposibles de suceder, es el curso natural del tiempo, pero creo que en el fondo el mundo es peor hoy que el que vivimos en los años 80. Nosotros crecimos con La historia interminable y Regreso al futuro, con la música de Michael Jackson y ellos lo hacen con la de Rosalía. Que ilusión me hizo comprar en FNAC el 3310 de Nokia. Los tenían por docenas apilados y yo removía las cajas para encontrar el número que me gustara más. Caminábamos hacia este momento sin darnos cuenta, no sabíamos cuanto se iba a perder, que íbamos hacia algo peor Steve Jobs,de más Big Data y menos HTML.
Qué malo ser equívoco al momento de la muerte. El suicida ha de ser claramente suicida porque esa muerte da un cariz distinto a la sombra que la persona deja atrás, demostrándose tan valiente, tan cobarde en el fondo, para hacerlo de tal modo. No debe dejar sobre su intención ninguna duda. Una carta de despedida sería esclarecedor como un disparo. Y más justificado tratándose de un poeta.
Sin embargo que recuerdo doloroso, que mancha imperturbable tachar de suicida al que simplemente reparaba una persiana y cae. Dejar para eternidad su entrada en un club del que quizá nunca quiso formar parte. Porque si uno quiere acceder lo hace por las bravas y sin contemplaciones, para ser un suicida indiscutido. Si el sofá junto a la ventana era promontorio para alcanzar mejor entonces es tremenda injusticia definir al muerto de suicida cuando era solamente un torpe. Capaz de escribir lo mejor y de lo peor, caer rodando por una ventana.
En los tiempos que corren el epitafio es la wikipedia, lo que dice va a misa, y es para siempre. Así que lo mejor claramente es morir en circunstancias claras.
jueves, 4 de febrero de 2021
Me ofrecieron el puesto a mi también. Y me daban una lluvia de millones que dicen que van con el cargo, que no puedo renunciar a ellos. Pero querían a cambio que deje de jugar al Euromillón, que dicen que para qué, si ya me dan los millones ellos, que no hay necesidad. Y que si no estoy dispuesto a jugar al menos que deje de publicitarlo, dicen que da mala imagen y me hace parecer desesperado por ser rico, que con ellos lo voy a ser igual.
Yo les he dicho, por supuesto, que se busquen a otro. Uno no ha hecho el camino recorrido para renunciar ahora a sus propios sueños. El Euromillón y yo somos dos entidades cósmicas condenadas a encontrarnos. Puede ser pronto o puede ser tan tarde que lo único que quede de mi sea una herencia de 5 números por jugar cada semana. Pero han de salir, saldrán un día lo creas o no, lo veas o no. Es pura probabilidad matemática.
Desde bien pequeño Pablo y yo venimos jugando al escondite. Por ejemplo en el sofá. Pablo se tapa con una manta y me pregunta algo que suena a Dónde está Pablo? Yo, por mucho que le esté viendo las piernitas y casi el cuerpo entero a excepción de la cabeza me hago el tonto y siempre comienzo por preguntar por él: Pablo, Pablo? Y entonces lo oigo reírse.
Luego invariablemente el juego continúa conmigo preguntando a la perrita Ona:
Ona, y Pablo? Sabes dónde está Pablo?
A lo que Ona, esa preciosura no hace más que quedarseme mirando. Así que continúo yo cambiando la voz, como si contestara ella:
- No está.
El juego acaba con Pablo saliendo de la manta gritando - Aquí!!!
Muerto de risa y feliz de sorprenderme.
Con el PP ocurre algo parecido. Sólo que Pablo son los papeles de Bárcenas. Están escondidos hasta que Bárcenas se los presenta en el 2009 a Rajoy, que aunque se haga de nuevo a buen seguro de tiempo atrás ya les venía viendo las patitas. Entonces Rajoy engola la trituradora los va echando por fajos que pueda tragar y dice - No están!!
Porque después de echarlas por ahí es como si nunca hubieran existido. Son arrojados a una máquina del tiempo que regresa la contabilidad al 81, antes de la financiación irregular. O acaso sea tan solo como hace la avestruz con el peligro. Basta con no verlo para que no exista. Diez minutos después de entrar a aquel despacho el enojoso asunto está completamente terminado. Sin cabos sueltos.
Lo que Rajoy no sabe es que Bárcenas se guarda una copia por si las moscas. De manera que él juego, en este caso, acaba con Bárcenas diciendo - No cumplistéis con la promesa a mi mujer. Y al juez a voz en grito:
- Aquí, están aquí!!
Aunque nadie queda alborozado.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Este señor se había convertido en un símbolo. Quiso recaudar 1000 libras para la Sanidad británica durante la primera ola. Su objetivo dar100 vueltas a su jardín con su andador a punto de cumplir los 100 años. Recaudó 30 millones de libras. Se convirtió en un ejemplo para todos y en inspiración para todo un país.
Cómo puede un símbolo de la resistencia en la lucha frente al coronavirus morir de coronavirus ahora? Que esperanza nos queda. Había que cuidarlo. Era una cuestión de primera necesidad.
lunes, 1 de febrero de 2021
No creo que mi decisión vaya a cambiar la vida de nadie. Pero todo puede ser, esas cosas pasan. Me he afeitado la barba. Algunos dirán que dónde vas, inconsciente, después de glosar las grandes ventajas en seguridad que significa un bigote respecto a la Covid. Pero a veces uno tiene que priorizar, dar más valor a unas cosas que a otras. Que vale la vida si cuando le doy un beso a Pablo dice que le pica. Que será de nuestras vidas sin besos.
domingo, 31 de enero de 2021
Pablo tiene el corazón de oro. Es, perdona que lo diga, lo más hermoso del mundo.
Dejo aquí anotado que los últimos días dice que sus primitos son sus amigos. Y a mí esto me alegra y me entristece a un tiempo. Al pobre no lo llevamos a la guardería desde marzo y no tiene más.
Me dice a menudo - Puedo ayudarte? Y yo lógicamente me derrito. Cuando se pone manos a la obra ya es para hacerlo él solo. Me dice:
- Tranquilo Papi, yo puedo.
Y yo muero de amor.
He dejado crecer mi barba sobretodo por dejar crecer mi bigote. Los bigotes solos no se llevan. Son como un niño desamparado en un centro comercial. Si se dan tienen que darse acompañados de su padre que es la barba. El último solitario y reivindicativo se lo llevó a la tumba José María Íñigo. Para mí es una forma de cambiar de cara. De dejar de parecer un eterno adolescente como Michael J Fox, pero principalmente una medida todavía más audaz de protegerme contra la Covid.
La barba como digo es mera cuestión estética, acompañamiento de viento, lo fundamental es el bigote. Cuántos enfermaron de Covid llevando bigote? No hay estadísticas fiables, pero ya os digo yo que pocos.
El bigote crece como salen las hormigas del hormiguero en un ataque o cataclismo, abultadamete y reconcentrado, en una cantidad por centímetro cuadrado que ya soñaría lo tupido de mi cabeza. A cambio modifica los olores y provoca algunos picores, pero benditos a cambio de la nueva seguridad que proporciona. No deja de ser una manera natural de hacer crecer el labio, y reducir por tanto la oquedad de las fosas nasales; he aquí el quid de la cuestión, reduce el espacio por el que se podría filtrar cualquier partícula con el virus de la enfermedad. Las posibilidades de que queden atrapadas sin pasar, como los coches en los controles de salida de una ciudad cerrada perimetralmente se multiplican exponencialmente. Son, por decirlo así, el machaca del pub que te pide la invitación o te revisa el calzado.
Y no estoy diciendo, de ningún modo, que un buen bigote vaya a sustituir a una mascarilla en la labor, pero es innegable que por su propia morfología pone trabas en la transmisión. Es una barrera más. Un peaje de pago. Eso y boquita cerrada casi podrían bastar.
Otra opción es dejar crecer los pelos de dentro de la nariz, sería algo así como abordar el problema desde dentro. Pero a mí esta solución me gusta menos. Y te hace parecer alguien descuidado físicamente y nada más preocupado por su salud. Aunque ciertamente esos pelos y un buen bigote pudieran ser el antídoto perfecto para colarte confiadamente en cualquier fiesta de las que salen cada día en el telediario. Claro que ya te anticipo que tampoco ligarás demasiado.
Algunas mujeres, las que puedan, leyendo mis razones, esta oda al bigote, podrían verse tentadas de dejarse crecer uno, aunque yo no lo recomiendo tampoco, en este caso por pura razón estética, como la barba acompaña el bigote. Lo que abre una interesante disyuntiva: Estética o seguridad? Probablemente puedan lograr un efecto parecido poniendo extra de carmín en los labios, como un pegote, aunque nada de esto es seguro. Mi especialidad no es la barra de labios, no la usé nunca.
Lo que es capital aclarar sobre el asunto, antes de cerrarlo, es que tan buen servicio hace para prevenir la enfermedad como contraproducente es si la Covid te alcanza. Entonces necesitarás de todo el aire que puedan inspirar tus pulmones. Convendrá entonces rasurar el bigote, deja la barba si no te quieres entretener en frivolidades. Abrir toda vía para un mejor respirar podría ser la diferencia entre la vida y la muerte. Al final, si algo nos ha enseñado esta pandemia terrible es que todo se reduce a una moneda al aire. Nadie sabe que va a salir ni como responderá cada cual.
También puedes poner la música, coger un libro o ver una peli en casa. La enfermedad no escala balcones ni repta por debajo de las puertas. Sólo te llega si la vas a buscar.
viernes, 29 de enero de 2021
Está chica y yo al final nos vamos a hacer buenos amigos. Si le perdono que me lo ponga todo perdido de confeti cara vez que la veo. No, en serio, valoro su entusiasmo, aunque sea de pago, a sueldo como está de los de las loterías del estado.
Hoy tengo que reconocer que me ha ocurrido algo curioso. Hablo de sensaciones nada más. Al abrir los ojos me he acordado que a estas horas podía ser ya millonario, y en el duermevela no quise mirar el teléfono móvil. Y si paso todo el día sin mirarlo? Creo que no estaba preparado para asomarme a y no encontrar ningún mensaje de los de loterías, esto es que durante la noche obtuve un premio. Son como cartas de amor de tu amada. Me habrá escrito? Y te plantas en el buzón sin quererlo abrir porque si no escribió no podrías soportarlo.
Lógicamente esta impresión pasa. Terminas mirando porque puede más el reconcome. Sería muy tonto no mirar. Así que miro. Y veo entre las cabeceras de mis mails aquel que anuncia nada más lo de apuesta premiada. Ahí está!!
Pero hoy ocurrió además respecto a este momento otro hecho curioso. Me dio miedo. Sí sí, miedo mirar por si me había tocado el gordo. Una cosa es teorizar por anticipado y otra verte las caras con el premio como hecho consumado. Estoy preparado para ser millonario? Para que cambie mi vida tanto? No creas que va a ser fácil.
Así que está mañana un temor dejó paso a otro temor. Y a la parálisis sucesiva para ambas comprobaciones. Por algo como esto quizá tenga que dejar de jugar. No sé si una lluvia de millones compensa está incertidumbre, está tensión al despertar. No tengo más que un corazón, y se hace mayor.
Luego, cuando me atreví a mirar, la chica había sacado todo el confeti y la purpurina, había montado la fiesta al completo, pero tengo que reconocer que me sentí algo decepcionado. 1€ no deja de ser un vuelve a intentarlo.
Mujer puede que no esté preparado para 30 millones, es mucha tela, pero podría ser algo intermedio no? Si así fuera tu confeti me encantará.
jueves, 28 de enero de 2021
Esta joya de la cámara traspapelada apareció ayer por casa de mi hermano Iñaki. Se la he puesto a Pablo y me ha dicho que es él, porque le ponemos a menudo cositas de cuando era más pequeño y porque supongo que se le parece un poco. Pero el del vídeo es mi sobrino Iñaki, que con las instrucciones que le di ese día ya va mediando la carrera de medicina. Y el joven que lo acompaña soy yo de joven. Un Djokovic de finas hebras elásticas. Sin un pelo fuera de sitio el día que quise encauzar su vida y quedar para la posteridad como alguien joven y delgado.
Que no es que ahora no lo sea y no lo esté, pero mi juventud es distinta o menor, y mi delgadez es menos delgadez de la de entonces. 20 años son muchos años para Ana Obregón, más han de ser para mí que no pongo cremas ni me operan todo lo que tendría que operar. Que es todo menos lo único que yo habría cambiado de joven. Una vecina mia se hizo una rinoplastia de pura coqueta y yo me la habría hecho también de haber sido más caprichoso. Mi cara con estas gafas negras y está nariz prominente es como una de esas gafas con nariz enorme incorporada que venden en las tiendas de bromas y disfraces.
Sin embargo me veo en ese vídeo hoy. Aún con tan baja calidad como tiene y me digo que no había que cambiarme nada. Era como tenía que ser. Que tenía una cara con personalidad gracias a esta nariz. El Cyrano de finales de siglo. Bien guapo de joven.
Como alguien me dijo hace un millón de años, un auténtico bombón.
lunes, 25 de enero de 2021
La demanda
Soy concejal en un pueblo pequeño y responsable de sanidad en mi condición de médico dentista. Soy, como decía Manu Chao el médico del pueblo. Un viernes a última hora de la mañana me llamaron del centro de salud. Me decían que si quería acercarme a ponerme la vacuna, que quedaba una en el vial y que ya estaban cansados de ponérselas a los viejos de la residencia. Que huelen raro. Que ya si eso prosiguen el lunes,... pero que esa, la última se iba a desperdiciar si no vienes.
Yo, que sé lo que es comprar material para mí clínica, aunque ahora esté cerrada, no podía permitir que se tirara esa dosis y allí me presenté como un rayo.
Estaba reunida la plana mayor. Las cuatro enfermeras que se ocupaban de la labor por designación mía, las más expertas y simpáticas.
Nos pusimos pronto a la tarea, y en un momento tenía en brazo arremangado para tener al momento siguiente ya mi dosis de inmunidad navegando por mis venas. Hubo aplausos tras el pinchazo y me inspiré.
- No podría aceptar está vacuna sin acordarme de mi mujer, que lleva treinta años a mi lado y sin la que yo no soy nada. Creo que ella merece tanto más que yo ser vacunada también.
Y tras un segundo de duda volvieron los aplausos.
Aproveche el júbilo reinante para proseguir.
- Y qué deciros de mis hijas, Carlota y María. Sangre de mi sangre, mi verdadera vacuna. Ellas son en verdad el futuro.
Aproveché la llamada a mi mujer para decirle que no olvidara traer a las niñas.
Al acabar proseguí.
- A los que hacemos política se nos suele acusar de perder el contacto con la calle. De altivez y arrogancia cuando todo lo que queremos es ser reconocidos por los ciudadanos. Por eso, en este día y aprovechando la bondad de los presentes, quisiera ser humilde y acordarme del portero de mi finca. Persona sencilla y en la que nadie repara. Hoy es el día en que acordarse de él, de ellos, tendrá un sin igual mérito. Debe ser vacunado, en igualdad de condiciones que los que más importan. Es mi obligación poner su ejemplo discreto y proponer tal cosa.
Mientras mi disertación los aplausos habían cesado y al acabar ya solo una de las enfermeras batió palmas, hecho que archivé como no podía ser de otra manera.
Se presentaron bastante rápido, casi como si hubieran sido avisados de antemano, teniendo en cuenta que mi mujer tenía que salir de su trabajo de asesoría en el ayuntamiento y recoger a las niñas, cada una en un colegio distinto.
En menos de lo que se dice un instante allí estaban mi mujer, mis hijas y el conserje, que las había traído tan amablemente en su coche.
Todos fueron pasando por jeringuilla, con cierto reparo, todo hay que decirlo. Sobretodo Matías el conserje, que dejó dicho:
- A ver, a ver esto será seguro, no? Mira que como no sus demando. A ver si va a ser peor remedio que enfermedad.
domingo, 24 de enero de 2021
sábado, 23 de enero de 2021
Si me piden un malo de la televisión diría que Nathan R. Jessep, el coronel interpretado por Jack Nicholson en 'Algunos hombres buenos'. Era un malo entre los malos o mejor dicho un malo entre cobardes. Que ordenó el maldito Código Rojo que le habría de costar la vida al soldado William Santiago. Pero por la boca muere el pez, hábilmente atraído por el abogado Daniel Kaffee, que lo llevó justo donde se moría por ir, mi madre y yo vibramos y nos lo contamos cada vez que lo reponen en televisión, el momento en que él se mete en la trampa al contar a los cuatro vientos que sí, que ordenó el código rojo porque era lo que tenía que hacer, adiestrar al marine que se saltó la cadena de mando, que no era capaz de correr de aquí a allá sin desplomarse. Sólo hizo lo que le pidieron, dice. Lo que tenía que hacer.
Aquel era un malo de verdad. Pero se confiaba a un bien superior y más valioso, pues su proceder, su rigor y exigencia salva vidas. Le decía al abogado con mucha mala leche aquello de que en el fondo tú me quieres allí, aunque no lo cuentes con los amigos, porque soy el que permite que todos vosotros podáis dormir por la noche, en la seguridad que yo os proporciono. Así que sigue tu camino y no cuestiones el modo en que te la proporciono.
Habla de honor y de salvar vidas. Sin embargo no hay duda de que es el malo de la película y va a terminar teniendo que escuchar al abogado -yo no soy su hijo, soy un oficial de la Marina de los Estados Unidos, y usted está arrestado, hijo de puta-.
Le espera así un Consejo de guerra y una carrera militar destruida.
Pues entre aquel malo y estos malos que tenemos aquí yo prefiero sin lugar a dudas aquel. Con toda la inquina que se le coge. Nadie podría imaginar al coronel Jessep quitándole la vacuna a un viejo por vacunarse en su lugar. No cargaría en la conciencia con que alguno del próximo medio millar de muertos que a buen seguro se está produciendo entre hoy y mañana pudiera salvarse por la vacuna que emplea en si mismo. No diría Yo antes que nadie. Pues siendo tan malo como es la premisa fundamental del personaje es salvar vidas.
Deja que repita: SALVAR VIDAS.
Aunque nada más sea un personaje de un guión. La ficción es siempre de mayor calidad que la realidad.
El objetivo de todos estos es salvar su propio culo. Y decirnos encima que hicieron bien.
Fíjate, igual teníamos que haber cerrado fronteras cuando el virus estaba solamente allá en la China. O cuando la nueva cepa británica pugnaba por salir de viaje hacia nuestros aeropuertos. Pero no, era mejor mirar a ver. No hacer, tan solo mirar.
Nos dirán que al principio creían que era un saludable constipado, que si este coronavirus se ha caracterizado por algo es por hacer enterrar a cualquier infeliz en dos semanas, pero que murieran los médicos que trataron esto desde el principio, que estaban con nombres y apellidos en los periódicos debió deberse a una desafortunada coincidencia, nos hubieran dicho. No había nada de que preocuparse, como decía Lorenzo Milá en Televisión Española. Así que no habiendo nada que hacer no hicieron nada.
Después se descubrió una cepa que contagia un 70% más. Si mata más o no ya lo iremos viendo. Y tampoco se quiso reaccionar. Sería como matar moscas a cañonazos, es probable que pensaran. Ofendería al amigo británico, tan irascible que está últimamente con lo de querer salir de Europa a toda costa.
Así que no se hizo nada tampoco. Hasta que tuvimos esa cepa que contagia más, que mata más ahora lo sabemos, campando a sus anchas y haciendo suyas todas las vidas que pueda arrebatar. Dicen que en un mes o dos será la única existente. Le habrá comido la tostada a la versión original precisamente por ser más eficaz.
Eficacia era lo que hubiéramos necesitado desde el principio. Y no ocurriendo, eficacia para la gestión posterior. Pero de eso nada. Mascarillas para qué? Cerrar fronteras? No seas exagerado. Cancelar los vuelos? Ni mucho menos.
Hay algo de tarde de sobremesa en nuestra realidad actual. Cuando uno se deja amodorrar en el sofá con un fondo de voces de un documental que habla por ejemplo del nazismo, es nuestra historia y nos va viniendo el sueño. Es en blanco y negro y cada vez suena más lejos. Solo que lo que vemos ahora, mientras nos va atrapando la somnolencia es el índice disparado de contagios, el número creciente de muertos, por no haber hecho, por no hacer nada.
En España planean vacunar a los más vulnerables primero, los ancianos en las residencias, donde viven hacinados hasta tal punto que fue entrar el virus y morir por docenas. También se plantea sobre el papel vacunar de inicio a los sanitarios, que son los que desde hace casi un año están en primera línea, tratando de tratar a los enfermos como buenamente puedan.
Pero en vez de eso algunas vacunas han ido a parar al brazo derecho o izquierdo de los políticos, al brazo de los de la Jemad, que no sabíamos que era ni que servía para algo hasta que nos enteramos que sí, que para ponerse la vacuna ellos primero, antes que nadie.
La explicación a todo esto, por mucha literatura que se quiera hacer es sencilla. Rige el dicho aquel, que era refrán de sabiduría popular, actualizado en el tiempo, evolucionado a la actualidad:
"Vaya yo caliente, muérase la gente".
viernes, 22 de enero de 2021
Yo creo que estas cosas las hacen para provocarme. El jefe de la cúpula militar se ha vacunado ya del coronavirus, por si acaso. Resulta que ve mucho el telediario, y tantas noticias del Covid le ha hecho temer que las ondas electromagnéticas, que no se ven, pero que sin duda existen puedan enfermarle allá espatarrado en el despacho. O quizá las ondas gamma, de tantos y tantos convalecientes que copan los noticieros en esas camas tan desordenadamente dispuestas en los hospitales y que amenazan con soltar sus virus desde el televisor entre sus propias cosas. Quizá quiera vacunar también su agenda o su estilográfica, que están tan expuestos como él, allá en el despacho. Si le preguntan él dirá que tiene la misma razón pasar el primero por la vacuna que acudir cada día al trabajo en traje de faena. O acaso ve las bombas? Hace maniobras con los demás? No, pero no significa que las bombas no existan, ni que los demás no se vayan a ir de maniobras por practicar. Él es un hombre importante, quizá el que más, que no defrauda Hacienda desde casa ni desde el extranjero. Tiene todo el derecho a vacunarse el primero, como político, porque también lo es un poco. Y si se vacuna él, cómo dejar fuera a su equipo. Uno está entrenado para pensar en su unidad antes que en si mismo. Es de primero de milicia.
Una cosa me llevó a la otra. Visité hoy mi blog, al que le debo una actualización de lo que he seguido escribiendo. Una actualización de lo escrito y una disculpa por lo no escrito durante tantos años. He estado leyendo cosas antiguas, recuerdos enterrados por el tiempo. Y me he dado cuenta que a mi modo humilde, me estoy volviendo inmortal. Escribiendo lo puedo todo. Me estoy dejando la vida aquí, y no habrá un modo de conocerme mejor, quedarán mis letras escritas para cuando no esté. Y me doy perfecta cuenta de que está Internet lleno de mí. Estoy en grupos antiguos de Annlea, dónde habrá que llamar a arqueólogos de la Red para encontrarme, pero dónde se podrá hallarme todavía. También más fácilmente en otros sitios. Estoy casi en todas partes. Solo hace falta la voluntad de encontrarme. Tengo un párrafo para cada día. Para todos los días del futuro. Tú que haces para perdurar? Yo esculpo lo que soy, todo lo sido, en el tiempo. Pero no del pasado, sino hacia delante. Estoy escribiendo para las horas en que no pueda ya escribir. Para estar siempre por descubrir.
jueves, 21 de enero de 2021
Parecía un caso aislado pero no es así. A este no le gustan las vacunas. Debe haber alguien en el mundo a quien le encantan, que está deseando nuevas pandemias para que inventen nuevas vacunas. El caso es que en la letra pequeña de las intenciones de nuestros políticos, esas que decían de vacunar a los más vulnerables, los habitantes de las residencias, nuestros mayores, que sufrieron una escabechina las sucesivas olas, dónde decía de vacunar a nuestros sanitarios, los que están atendiendo a los enfermos en las UCI, allí también decía, en letra de la necesitar anteojos, que había que vacunar a nuestros políticos, en plan maricón el último, pero sólo si sobran. Ellos los primeros pero por no tirarlas.
El Athletic Club es lo más parecido que hay a la aldea gala de Astérix y Obélix. Siendo así no es raro que por ser supercampeón le haya dado un meneo primero al Madrid y luego al Bar¢a. No hay poción para todos los días, algunos lo habremos de pasar con lo puesto, tiritando, pero habrá todavía días grandes. Esos chavales tienen lo más importante que hay para vivir. Pasión. Que se prepare la Real.
miércoles, 20 de enero de 2021
Vetan las mascarillas de tela, que son más bonitas pero que no protegen lo mismo. Llevan confinados desde el 2 de enero y lo van a prorrogar. Les murieron entre ayer y hoy 1100 personas y hablan de cerrar Alemania.
Su incidencia acumulada de contagios los últimos 7 días es de 123. Con esa incidencia aquí en España estaríamos ya con las mascletás y a punto para las Fallas. Simón a las palmas y con Lorenzo Milá diciendo que él tenía razón. Que era un costipado nada más.
En una ocasión vi un vídeo de este tipo, con la mejor voluntad para intentar entender sus millones de seguidores. No pude acabarlo. Era tan tonto que me vi sobrepasado. Si hubiera tenido algo de gracia, si me hubiera sonreído al menos...
Ahora se ha cansado de pagar impuestos y dice que se va como han hecho sus amigos, que se cansaron de pagarlos antes que él. Que lo de los impuestos es un plus pero que no es la verdadera razón.
Sus seguidores, si es que no son de perder la baba todavía debían abandonarlo en masa, para recordarle que ellos se lo dan y ellos se lo quitan. Para dejarlo a solas con sus gilipolleces, sin nadie que las ría.
Después de todo el fulano no tiene puta gracia.
domingo, 17 de enero de 2021
sábado, 16 de enero de 2021
Escribía en septiembre que las cabezas pensantes de este país, en sus manos estamos, hablaban de estabilización de contagios el día en que se alcanzaban los 12.000, tras días y días a 9000 diarios. Yo decía, con todos mis expertos de acuerdo, con mis asesores convencidos del todo, que si hablan de estabilización con 12.000, aunque las mates digan que no, que no puede ser, es que esa semana alcanzaríamos los 15.000 contagiados. Está mal que diga que acerté? Yo, que soy nadie?
Anteayer 14 de enero en España se enfermaron 35.000 personas más. Lo que debe significar que por fin la cosa se estabilizó. A no ser que, como ocurrió ayer 40.000 personas más se contagiaran. Entonces hay que pensar que esto es un desmadre a la americana, dónde se contagian 400.000 al día al módico precio de 4.000 muertos diarios. También en esto parece que queremos copiar al amigo americano, a no ser que no sea eso lo que queremos. Lo que queremos de veras es mirar. Mirar si paramos la curva, si eso se estabiliza por fin. Y que hacemos para conseguirlo? Nos confinamos? No, todavía no. Quizá dentro de muchos contagios, de un puñado de muertos. En España mueren al día entre 200 y 300 personas de coronavirus. Poca cosa, es como si se despeñara un avión cada día. Un día tras otro por la niebla. Pero no nos confinamos, no hasta que veamos en que queda esto. No hasta que veamos el resultado de esas otras medidas que tomamos, las que nos llevan a batir récords de contagio, que ya ponen en un brete nuestra asistencia hospitalaria, que colapsará nuestras UCI.
Estamos en manos de inútiles absolutos. El pelitos dice que dijeran lo que dijeran el repunte de estos días lo veían venir porque la gente no hace caso. No hizo caso a un confinamiento estricto en Marzo? Porque yo creo que sí.
Dice que en Navidades lo pasamos demasiado bien. Hay que tener poca vergüenza para decir eso. Vivimos tiempos de no hacer nada (nada hacen) que es lo mismo que dejar hacer para luego lamentar. Quieren ver el resultado de las medidas tomadas. No les valen los 35.000 más 40.000 contagios de los últimos dos días. 75.000 personas sanas que ya no lo están, que lo han dejado de estar las últimas 48 horas.
Seguiremos esperando para llegar a donde vamos por fuerza. Ya nadie habla de rastreadores ni de que no haya transmisión comunitaria, ahora se trata de mirar. Mirar y esperar hasta que se tomen en serio lo que está pasando.
ENTRADA DE 11 DE SEPTIEMBRE
Venimos de muchos días a 9000 contagios diarios, que no son pocos precisamente, pero hoy que batimos el récord el gobierno dice que esto se ha estabilizado. El día que hay más es justo cuando la cosa se estabilizó. Nuestros expertos saben más que la lógica o las matemáticas. Cuando la semana que viene alcancemos los 15000 diarios será que la cosa por fin se resestabilizó.
jueves, 14 de enero de 2021
Por un hijo se hace todo. Yo veo Buyin (Superwings) aunque lo detesto profundamente. Estoy convencido además de que es malo para la salud, como si no tuviéramos bastante con la pandemia. Pero a él le gusta. Y contra eso no se puede luchar.
Los aviones, como todas estas series sin ningún cerebro tiran de constante repetición, con coletillas estomagantes y fotogramas que son el mismo repetido en cada capítulo. Será que hasta los dibujantes de puro hartos no pueden más, aunque a ellos les paguen. Lo único interesante ocurre cuando Sky advierte a Jett de su destino, le da unas breves nociones de la historia del país o de su geografía, y le da una palabra en el idioma en destino, que Jett utiliza a la menor oportunidad, por muy estúpido que resulte.
Pero lo más preocupante es el descenso a tierra de todos y cada uno de los aviones, que no sé porque viajan convertidos en avión si son muy capaces de desplazarse igualmente convertidos en robot. En cada descenso decía, cada uno de ellos hace una pose fotográfica, a veces dos enlazadas, a las que sigue otra de postureo al tomar tierra. Yo creo que es el germen de esa juventud para la que lo más importante del mundo es posar expuestos en Instagram. Estamos envenenando sus cerebros, yo el primero, pero es que le gusta ( y yo lo detesto).
miércoles, 13 de enero de 2021
La madre de Obama le dice siendo un niño:
"En el mundo hay personas que solo piensan en ellas mismas. Les da igual lo que les pase a los demás, con tal de conseguir lo que quieren. Menosprecian a los demás para sentirse importantes. Y también hay gente que hace lo contrario, que es capaz de imaginar lo que sienten los demás y se esfuerza por evitar hacerles daño. Entonces —dijo mientras clavaba la mirada en mis ojos—, ¿qué clase de persona quieres ser tú?"
Una tierra prometida - Barack Obama
Será que no tengo ni idea, pero acabo de terminar El Proceso de Franz Kafka y hubiera traído aquí algún buen párrafo de haberlo encontrado, pero no había nada de nada. Fue algo mejor La metamorfosis, pero tampoco me impresionó demasiado. Supongo que con la literatura ocurre como con el cine, que nos citan como obras maestras lo que hoy no puede calificarse más allá de meridiana mediocridad, que encuentra su mayor virtud en lo remoto del calendario. Es buenísimo por el cuándo supongo, aunque sea una mierda.
No creo que esta noticia debiera sorprender a nadie. Para Mike Pence este Trump que dicen que es incapaz de ser presidente por desquiciado e incapaz es el mismo de siempre. A su juicio esa demanda se la podrían haber hecho el mismo día de la toma de posesión, Trump era el mismo y era igual, tan loco entonces como ahora. De habérselo pedido antes nos habríamos ahorrado cuatro años de disparates, egocentrismo y unos cuantos miles de tweets. Aunque la respuesta de Pence habría sido la misma que ahora, no haberlo votado. Lo que tenéis es lo que queriais. Por otro lado, considerando a Pence como un peón al uso, alguien al que Trump solo llevaría de escudero por ser algo estrictamente necesario, porque había que poner un segundo nombre en el cartel, dejarlo en blanco habría sido inédito y feo, y se añadió según la costumbre pequeñito, abajo y nada más para sostener su nombre de jefe. Pence hizo bastante no estorbando demasiado hasta hoy. Le pagan por no molestar al jefe y por secundarlo ocasionalmente contra los molinos de viento. Por ser el segundo de abordo con el don, si es posible, de la invisibilidad. De los de estar en el camarote todo el día mientras el otro estropea el timón. No está para heroicidades ahora ni para enturbiar lealtades al final.
A Trump le ha gustado mandar. Ser presidente de todos pero sobre todo para los suyos, y a él no le contrarían unos millones de americanos desinformados. Si los resultados no le gustan se anulan y se cambian, y no será Mike Pence quien no le de la razón. Solo hay algo peor que un Trump colérico, sus seguidores creyéndoselo a pies juntillas.
martes, 12 de enero de 2021
Está noche hay sorteo del Euromillón, al que lógicamente he jugado. Pero sólo una columna. Si me toca me gustaría poder decir que vi claros los números, como una mañana de primavera, pero no sería verdad. Hoy ni siquiera juego los números de siempre, los escogidos con el corazón. Lo cierto es que cada sorteo es una nueva oportunidad, mis amados números se encuentran sin pasado ante la oportunidad de hacerme millonario, pues todas esas otras veces que nada obtuvieron ya no existen. Cada día podría ser el día en que sean los afortunados, ellos y no otros. Pero esperemos que ese día no sea esta noche. No los he jugado. Me he plantado ante la aplicación con su página de pronósticos en blanco y he escogido 5 números cualesquiera, que han sido unos como podrían haber sido otros.
Sigo explorando el modo de alcanzar el pleno. Sin duda existe el modo, todo es probar, y daré con él.
Pablo corre como los cracks del fútbol mundial al celebrar un gol. Yo, que soy patizambo y más torpe que un palo le digo que no coja la pelota con las manos, que sólo maneje con los pies, para que vaya ganando soltura y eficacia. A veces su chut, bien dirigido, me alcanza, y entonces yo querría darle una clase magistral, como si fuera Leo Messi en su mansión con sus hijos, me gustaría hacer un buen control, salvar ese bordillo con un toque sutil, pero me veo los pies como si tuviera los zapatos cambiados.
Me gustaría que fuera futbolista, se gana pasta gansa y podría tener una gran vida de rico. Quisiera ser para él el perfecto ejemplo de cómo hacer las cosas, también con el fútbol, pero con mi habilidad seré más bien un ejemplo para no mirar. Más adelante le enseñaré a coger una raqueta, que es algo que he manejado en mi vida algo mejor. Tengo claro que será lo que quiera ser. Le tengo que explicar un día que ver Noddy en la tele quizá pueda enseñarle a ser perspicaz, a seguir pistas, a no contentarse con la primera impresión de las cosas, pero no le garantiza un sueldo.
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