martes, 19 de febrero de 2008
La tormenta
Soldadito marinero - Fito y los fitipaldis
Vengo pero es como si no viniese. Porque tengo muy pocas ganas de contar nada. Y la culpa hay que buscarla en la piscina. Para que digan que hacer deporte es bueno, yo digo que hacer deporte nos quita de hacer otras cosas. Escribir insulsamente, por ejemplo.
¡Ah no, soy capaz de escribir insulsamente hasta cansado!
A ver si mañana tengo más ganas y hablo de la rodilla de Ronaldo, que seguro que a estar horas está consolando las penas comiendo un venado entero. Habrá quien diga que el muchacho se lesionó porque no había hecho suficiente calentamiento, ¡el que necesitaba tenía que ver con un nutricionista y le habría llevado varios meses! No diez minutos en la banda simulando que se ejercita. Porque a Ronaldo el ejercicio físico no le termina de convencer. Es por ello que estaba tan fondón en el Madrid. Que la camiseta se le pegaba a la tripa mostrando un perfil redondeado. Era el jugador más parecido a aquellas muñecas rusas que contienen en su interior otra muñeca igual pero más pequeña. Parecía el más jugón de un partido de solteros contra casados, jugando obviamente para el lado de los casados, que se dejan llevar por la felicidad conyugal de no tener que seducir a la mujer en cada cita, aunque ya no haya citas sino coincidencias para la cena con un solo mando de televisión. En Milán, Ronaldo no era distinto, él estaba más o menos igual porque llevaba más o menos la misma vida que en Madrid, aunque quizá con más lluvia. Aquellos que decían que estaba en forma se dejaban llevar por el artificio de su nuevo peinado ensortijado, que le hacía el efecto de una peineta de forma que parecía más alto y al alargarle la rechoncha cabeza, también más delgado.
Aunque ya nos sé si hay más lluvias en Milán o en el levante del país. Lo que es seguro es que no las hay donde tendría que haberlas, en Asturias por ejemplo. Está el paisaje pajizo y el césped empieza a ralear en algunos lugares. Dice la pantalla del ordenador que tenemos 15º por los 12 de Valencia. Y que allí está cayendo una tormenta de inundar las calles.
Claro, no pusieron alcantarillas suficientes. Simplemente no estaban preparados para los efectos del cambio climático. Tanto usar los aerosoles...
Lo ha vuelto todo del revés.
domingo, 17 de febrero de 2008
7 minutos
Juicio final - Chayanne
Contaba ayer que Zapatero es un hombre sabio. Aunque no recuerdo si di razones para afirmar tal cosa. Alguno pensaría que le doy jabón por ser el presidente actual, para no tener grandes problemas con él, otros dirían que porque es la alegría despreocupada, pero por eso mismo tiene esa pinta imprudente, como el crío que van en moto sin casco y no se le ocurre más que reír tontamente cuando le da el alto la autoridad.
En realidad es sabio, o está bien asesorado porque sabe que lo principal es dramatizar. Nada es tan esencial en la vida, que es llevar las cosas al extremo, sacarlas de quicio, llorarlas un tiempo, lo justo para que el foco que alumbra nuestro entorno se fije sobre nosotros.
Porque si lo que nos ocurre le ocurre a todo el mundo y dramatizamos, entonces resaltamos sobre el común de las personas. Somos nosotros con el problema de tantos. Pero nosotros al fin. Nuestro YO en crisis frente a los otros. Supongo que es una forma de darse importancia.
Y si lo que ocurre es verdaderamente una mala suerte. Si nos sentimos marcados por el estigma de la desgracia, entonces convendrá correr la calle entera entre sollozos para que la gente comience con su trato amabilísimo a curar nuestra desgracia.
Hay un dicho popular que dice textualmente: "Quien no llora no mama". Es decir hay un camino de progreso en la queja y la protesta constante. Hay quien lo usa y no obtiene más que ventajas.
Es por eso que Zapatero parece sabio. Porque sabe en su fuero interno que hay que dramatizar la situación, ponerle un poco de teatro para que la gente se movilice. No se trata de hacer más aspavientos de los acostumbrados, se trata de propagar el temor a que vuelva la derecha, que está cada vez más cerca si tú nos das la espalda.
Lo malo de Zapatero, es que no sabe cuando callar y cuando no. Es como un niño de 10 años contándole al colega que los sondeos bien, pero ahora conviene dramatizar. Le ocurre igual que a Juan Carlos I, que lo pierden las ganas de hablar. Que cree que una asamblea de dirigentes mundiales es una cantina donde podamos empezar por mandar callar al prójimo y terminar rompiendo una botella en la cabeza del que tengamos más cerca.
Es curioso sin embargo observar que respaldo tuvo tal acto por la mayoría de los partidos políticos. Nadie se levantó para decir que si tal persona no sabe comportarse va a ser mejor que no acuda más. Puesto que si uno no puede hablar en su turno de palabra porque se lo impiden deberá esperar la actuación de la presidenta de la cámara, aunque sea para defender un discurso tan insustancial. Que ir de rey del mundo a estas alturas nos dirán que es intolerable. Sobre todo porque todos nos hacemos a la idea de que sabía a quién mandaba callar, aunque no habría estado tan desatado para intervenir en el discurso, igualmente insustancial, de George Bush.
Bush es lo que podríamos llamar un tonto del culo. Pero tiene el atractivo de los cow-boys que derribaban vacas a lazo desde los caballos. Y probablemente tal cosa se le de bien, así como seducir con ordinarieces o simplezas a cualquiera seducible fácilmente. Al pueblo americano por ejemplo, o al menos a su a mayoría. Es obvio que en Estados Unidos hay muchas cosas que no funcionan. Pero como mínimo debiéramos encontrar un presidente que supiera atarse los cordones de los zapatos.
Porque George W. Bush, ni siquiera supo dramatizar. Le dijeron que un segundo avión se había estrellado contra la otra torre y se quedó 7 largos minutos sin saber qué hacer, mirando a los niños de párvulos quizá esperando que alguno le soplara la respuesta. Se quedó mirando el tebeo de primaria esperando que el cuento del conejo o la tortuga le inspiraran qué hacer en ese momento.
Ayer estuve viendo un par de documentales sobre el 11S y además de entenderse que las torres fueron derribadas con explosivos desde dentro, tras el impacto de los aviones, también se entiende que el servicio de inteligencia de Estados Unidos funcionaba acompasado a los latidos cerebrales de su presidente Bush.
¿Qué importaba que los servicios de inteligencia de otros países te hubieran advertido de que se pretendía atacar Estados Unidos con aviones comerciales? ¿Qué importaba que te dijeran que el Pentágono o el WTC estuvieran entre sus objetivos?
Entonces los servicios de inteligencia, el FBI o la CIA estaban viviendo esos 7 minutos cuando cada minuto es una semana o un mes, en que uno no sabe qué hacer.
Porque si a uno le cuentan que dos aviones cargados de pasajeros chocan contra los dos edificios más altos del país debe levantarse de inmediato para ponerse en acción. Y cuando todo pase buscar las cabezas pensantes que lo tenían que haber prevenido para hacerlas rodar, y esto no es freírlos en la silla eléctrica, sino dedicarlas a otra cosa de la que no dependa la seguridad nacional.
Por supuesto esta acción debía haber provocado la dimisión casi inmediata de Bush. Y sino la acción en si misma, una masacre de miles de personas, que se hubiera dado, sí al menos los 7 minutos de desconcierto por no asustar a los niños. Esos 7 minutos por si solos le tenían que haber costado el puesto.
¿O nos tendremos que conformar con esa forma de ser y de actuar?
Si ninguno es bueno ¿qué esperanza nos queda?
Nombremos presidente a alguien que sea admirable por algo. Por pintar bien, por cantar bien, por ser el mejor al ajedrez, o por escribir como Vargas Llosa.
Podrá ser una calamidad, como los otros, pero nos quedará el consuelo de su obra o arte. Olvidaremos sus meteduras de pata escuchando su música, mirando sus trazos o leyendo sus libros.
Y que no lo acompañe nadie, que sea un hombre honesto y solo. Su tarea de contentarnos a todos es imposible. Pero todos y cada uno podremos reparar en su talento cuando todo se derrumbe.
La belleza de su obra no salvará pero entretendrá la caída.
sábado, 16 de febrero de 2008
Dramatizando
si vos me queréis.
Loco por vos - Chayanne
Zapatero es un hombre sabio, o eso o está muy bien asesorado por sesudos asesores. Aunque es un poco imprudente, claro que habrá que personárselo, después de todo es la alegría de la política, resultando tan iluso a veces que uno lo mira como a un niño, majadero y entrañable.
No sabía el presidente que los micrófonos siguen abiertos y se sigue grabando hasta cuando salen los títulos de crédito y parece que la cosa no da para más.
Poco jugosa la entrevista a Iñaki Gabilondo, que lo único que me ha llegado ha sido lo mencionado cuando la luz se atenúa y el hombre se levanta para marchar rumbo a la Moncloa. De la hora anterior no me ha llegado una palabra, ni ganas, la verdad. Ahora bien, ya sé que Zapatero admitía ante Iñaki Gabilondo que conviene dramatizar desde ya. Es decir conviene remover a los que piensan que todo el trabajo está hecho, para que acudan en masa a votar. En la guerra de los buenos contra los malos están necesitados de un zafarrancho en que el temor a perder nos convierta en útiles ciudadanos que consigan mayorías. Luego se olvidarán de nosotros. Tú me quieres para lo que me quieres. Después de todo este es un país predominantemente socialista aunque perezoso y desencantado. Algo es seguro, a más participación mejor para el PSOE. Esto es algo contrastado. Conviene levantar del sillón a los votantes socialistas, que se dejarían llevar por un domingo de siesta a no ser que sea Aznar quien apareciera en nuestro horizonte electoral, que de ser así se convertirían una fuerza incontrolada, un tornado contra los sueños de nuestro pequeño gran hombre.
Hoy leo que el CIS y el resto de encuestas telefónicas dan un empate técnico entre PP y PSOE. Pero ya no sé si estos resultados son verdaderos o se trata de seguir en esa guerra silenciosa. No sé si son resultados veraces o son tan solo el artificio con el que Zapatero quiere dramatizar las cosas hasta el 9 de Marzo.
Las cosas van bien pero no conviene fiarse, dice. Por eso mejor no admitir que las cosas van bien. Estamos en riesgo. Peroo él lo admite cuando cree que no lo escucha nadie, o casi nadie. Iñaki Gabilondo que era un periodista de radio como la copa de un pino y que ahora aparece encorsetado sin encontrar la postura correcta frente a la cámara de la televisión. Aunque es evidente que esas confidencias se las hace nuestro presidente en la intimidad de la luz baja y en la fraternidad de estar hablando con alguien del partido. Un militante más.
Lo que no se imagina es que tras ver a Rajoy junto a Gabilondo, y tras imaginarlo con Zapatero a uno se le antoja que es el más presidencial de los tres. Yo quiero una España gobernada por Gabilondo que parece sensato.
Quizá resulta más fiable o su palabra tiene más prestigio. Son muchos años escuchando el transistor.
Yo votaría a Gabilondo siempre y cuando no concurriera también Carlos Llamas.
Pero Carlos es ya pasado nada más.
viernes, 15 de febrero de 2008
Thor
Amaral
Yo me quiero comprar un perrete de esos pequeños. Uno de raza Yorky. Tienen la cabecita pequeña llena de pelo y el cuerpecete muy pequeño tambien. Caben en una mano y creo que son muy buenos. ¿Cómo van a ser malos siendo tan pequeños?
Vi un par de ellos el otro día en una tienda de mascotas. Los tenían en un escaparate y los perros se dedicaban a jugar mordiéndose la cola el uno al otro. Eran dos cachorros y se les nota, cuando crecen se olisquean el culo y esas cochinerías, pero ya no juegan. Y el más listo de ambos mordía la clavija que servía para abrir la ventanuca por dentro, imitando a los humanos cuando los sacan de aquel zulo transparente. Eso sí debían tener espejo por el lado de fuera, por donde me encontraba yo, porque a mí no me hicieron ningún caso, como si no existiera.
Claro que hubiera podido desconcertarles tamborileando con las manos en el cristal, que los perros tienen el oído finísimo, hasta los pequeños. Pero leí lo que ponía con meridiana claridad: NO TOCAR EL CRISTAL - Dejen tranquilos a los perros. O algo de este tenor, suficiente como para acobardarme. Si alguien era capaz de encerrar allí a aquellas criaturillas no quiero pensar lo que sería capaz de hacer conmigo.
El perrito costaba 990 euros y estaba de oferta. Que digo yo que es poco dinero para un ser vivo tan entrañable. Daban ganas de abrazarlo y no separarse de él nunca. Convertirlo en tu propio hijo-perro o tu perro-hijo que tanto monta, monta tanto. Y llevarlo por la casa, jugando con un cordel.
Le pondría de nombre Thor, que es el nombre del dios del trueno y de un super-héroe de esos que al contrario de Spiderman ganaba la mayor parte de las veces. Lanzaba un martillo que se comportaba como un bumerán, volvía a la mano, eso sí, tras acertar al blanco.
Lo malo es que yo desconfío de ser capaz de enseñarle algo a alguien. Aunque sea un perro pequeño con ganas de aprender. Y estoy seguro de que terminaría haciendo sus necesidades por cualquier rincón de la casa, y como quiera que hay rincones que visito de mucho en mucho, y no porque mi casa sea un palacio precisamente, intuyo que será mejor no adquirirlo o no quitarle nunca el ojo de encima.
Y esta opción me gusta aún menos. Que uno empieza de ese modo y termina obsesionándose. Con lo malas que son las obsesiones, no dejan razonar con claridad. Terminaría siendo el dueño de todo seguro, con lo minúsculo que es, y lo poco que iba a crecer además. Porque estos perros son de quedarse diminutos siempre, aunque dejen de mirar como un cachorro y empiecen a mirar con el hartazgo de encontrarte tan a menudo.
Y por lo que se ve algunos perros no libran ni siquiera con la muerte. Que quizá ya no es un paso sin retorno. Leo que una señora de grandes ahorros y como no, americana, va a gastar 100.000 euros en clonar a su pit bull. Parece ser que este perro poco menos que le salvó la vida cuando fue atacada por otro can.
Así que cuando el perro murió hizo lo que haríamos cualquiera de nosotros en sus circunstancias, arrancarle un trozo de la oreja y enviarlo a una empresa de biotecnología que debe ser una de aquellas que congelan los restos para guardarlos en la urna contigua al cuerpo de Walt Disney.
Aunque puede ser que le arrancara parte de la oreja aún en vida, eso se colige del texto. Que digo yo que luego el perro es mejor que venga con al memoria amnésica, no vaya a acordarse de esa perrería de arrancarle la oreja como a un toro y haya que esperar la aparición de otro perro para salvarnos del ataque del nuestro. Que gastarse esa fortuna para que el perro nos coja tirria es prácticamente tirar el dinero.
Aunque como lo que ocurre es que el perro es nuevo, puede ser que no se acuerde de nada volvamos a los tiempos de vino y rosas como cuando nuestro perro era pequeño.
Lo único es que la señora seguro que tiene ya un buen puñado de años a las espaldas y probablemente unos cuantos kilos de más. Con lo que malditas las ganas que tendrá de bajar a la calle a correr con el perro para que crezca sano y saludable.
En mi opinón debía dejar la cosa como está. Con el perro incinerado en su urna del salón o reposando en un cementerio de animales donde no faltan flores frescas. Porque puestos a clonarlo para repetir de nuevo desde el principio valdría más que se clonara a si misma. Ama y perro juntos de nuevo sin temor al tiempo. Porque siempre podremos volver a lo que fuimos aún avanzando los años.
O eso o volver a las fotos y a la viejas grabaciones de vídeo.
El perro aparece con tanta vida que pareciera invencible. Yo creo que no va a morir nunca.
martes, 12 de febrero de 2008
¿Acaso fue?
Canción para un viejo amigo - Ismael Serrano
El pasado está tan borroso que ya no sé si fue o no.
Creo que no hay más que hoy. Solamente existe este presente. Todo lo demás aparece difuminado. El ayer se ha perdido. Tiene la importancia que le quiera dar este mago con amnesia.
No hay nada por delante, un segundo preciso en el tiempo;
nada por detrás.
lunes, 11 de febrero de 2008
Políticas
Canción para un viejo amigo - Ismael Serrano
Ya he dicho alguna vez que estos políticos nuestros son de contar y no creer. Si alguien te para por la calle y te dice que el presidente del gobierno hace campaña detrás de una "Z" roja y gigante, a modo de atril porque se apellida Zapatero, dirás que no puede ser. Que eso es más propio de los teleñecos en estos tiempos mezquinos en que los guionistas de Hollywood andan peleando ingresos y porcentajes. De forma que le piden ideas a cualquiera sin atender a que tenga o no talento creativo. A los mismos que hacen los anuncios de Telefónica o los que encarna Rizo para vender seguros. Después de todo, las horas de televisión no merman ni mermarán nunca. ¡Qué difícil será dar alguna vez con aquella horrorosa carta de ajuste! Parecía diseñada por Agatha Ruiz de la Prada con aquella mezcla estridente de colores. Pero lo salvaba aquella música de fondo. Ahora es inconcebible ese tiempo de televisión que no pretenda vendernos algo o comprarnos algo. Un pedacito de nuestra alma, que es la dueña del querer determinadas cosas o a determinadas personas.
Si uno repara en que la campaña intelectual de los artistas en su fundación PAZ (Plataforma de apoyo a Zapatero) podría tener que ver, como dice sagazmente Rajoy con el interés en que salga elegido por la supervivencia del injusto canon digital que pagamos todos los españoles, entonces es inevitable sentir un escalofrío en la médula dorsal cuando se les ve haciendo con la mano aquella ceja puntiaguda de Zapatero sobre el ojo, aunque no sea una ceja, sino una "C" disfrazada en mitad de la cara para que sigamos todos pagando una porción de nuestro dinero a los artistas como medida preventiva y para que sus arcas no sufran tanto estos tiempos actuales, de barra libre en Internet. Pero el escalofrío duele cuando ves esa "C" de Canon en la mismísima cara de Zapatero que ha adoptado la cortés campaña en su favor con despreocupación, al canto de la alegría de los artistas que se miran entre ellos sin saber quien de todos ellos gana más, o lo que es lo mismo, quién de los dos bandos, él frente a ellos, resulta más primo.
Y es que Zapatero aparenta esa despreocupación pueril de un chiquillo demasiado exhorto en cavilaciones interiores. Y claro, esas cosas se traslucen en ideas tan novedosas y utópicas como la alianza de civilizaciones que debe ser una idea genial. Mucho mejor si nos damos todos la mano para recorrer el camino en vez de emboscarnos unos a otros como en la actualidad.
Pero ocurre que Zapatero no ha logrado convencer al mundo de sus ideas. Los líderes mundiales son muy mirados para aceptar el consejo del que es ajeno a su gabinete. Aunque sea para salvar al país de la hecatombre. Creo además que piensan de él que tiene un poco de teleñeco, detrás de su "Z" mayúscula. Con aquellos gestos de la mano que resultan grotescos pues rara vez acompañan cabalmente su discurso
Dice Javier Marías en un artículo que decir "libertaz", "unidaz" y "ciudaz" no es tener acento regional, sino hablar como un patán. Está en lo cierto. Pero en este país en que sacar una oposición de tipo "A" supone recitar más de 150 temas con los artículos de los códigos correspondientes pone de presidente de gobierno a alguien que se divierte diciendo esas patochadas. Porque al fin a un presidente de gobierno no se le pide que sea perfecto, ni mucho menos. Se le pide que sea honrado, y con eso vamos más que servidos. No seré yo el que me queje, que tengo el palpito de que alguno de los que soportamos en el pasado lo era solamente a medias, quizá porque sabía cuando no mirar, entretenido con los bonsais los ratos en que no seducía al país entero con su verbo y ademanes de señorito de cortijo para lograr que se le perdonara hasta lo que ignorábamos.
Nos basta con que sean honrados. Y yo me contentaría tan solo con saber cierto que no nos mentirán. Tiene la mentira tan corto recorrido...
Contra Rajoy tengo a que es amigo de Aznar, al que no veo desde que melena al viento pululaba por los campos de golf españoles con los calcetines subidos como las medias de Cañizares. Y es que este líder mundial venido a menos, ex líder ya, siempre supo que hacer al alba y con viento de levante. Qué tiempos aquellos en que Aznar le ponía la pierna encima a Bush para desarrollarse, al contrario que el concursante simplón del Gran Hermano, y que luego terminó tan malamente con aquella otra concursante de rostro de belleza serena y cuerpo rotundo. Claro que a este que le quiten lo bailao con ella en los tiempos mejores, que los hubo. Aunque no fuera bailao precisamente...
Aunque Aznar no le puso la pierna encima a Bush nunca. Fue tan sólo un bigote lo suficientemente cerca. Pero puso los zapatos de líder iluminado en la buena mesa de caoba que Bush tenía en el rancho donde guarda los sombreros de cow-boy. En verdad Aznar nunca quiso sacar a España del rincón donde la creía olvidada por todos. Cumplió nada más una ambición personal que nada tenía que ver con este país. Se trataba de salir en la foto o aún más, poder hablar ante los micrófonos del medio mundo civilizado, aunque fuera como un eco del propio Bush.
A Rajoy le tengo en contra la existencia en el organigrama extenso del Partido Popular de Zaplana y Acebes. Que son como dos hermanos algo tarados y bastante repugnantes. Cada uno por sus cosas, que le son propias e inherentes. La cruz de la familia.
De Zaplana cuentan por Valencia, allí lo conocen bien, que es de acompañarse mediante pago con frecuencia y un jeta tremendo. Presidente de la Generalitat hasta que creyó medrar y se ha quedado por el camino. Si casi ya no tiene micrófonos a los que agarrarse. Vete a saber si no le está enseñando el camino a Gallardón y Esperanza Aguirre, que es como Angela Channing pero bizca.
Acebes es otro gallo. Y quizá mi talón de Aquiles, la debilidad de mi ira cuando se sincera. Quizá porque este hombre de tantas mentiras como cuenta ha perdido la habilidad de hablar normalmente, por eso se le ha quedado ese soniquete acompasado, como si la corbata le estuviera apretando el cerebro. Es el sector más duro de el Partido Popular, el que le dijo a Piqué por donde podía irse, ante la pusilánime mirada de Rajoy, que es un cachondo con sus dobles y triples sentidos pero incapaz de poner orden en un gallinero en que no se siente con autoridad ninguna.
Quizá porque no lo eligieron, lo eligió Aznar el día que decidió que el que viniera detrás no podría ser tan grande. Que la plebe pediría su regreso pues había cumplido con la palabra dada, se iba porque así lo había manifestado, pero no estaba acabado ni mucho menos. Su caducidad como político distaba mucho, en desiertos remotos o en montañas lejanas.
Y eso, la mentira es lo que yo he llevado siempre peor.
Cuanto habría ganado Rajoy a mis ojos si se hubiera sincerado así:
- El Gallardón ve que no voy cara al aire y quiere ser diputado por postularse para presidente. Y quizá sea lo mejor, no lo voy a negar. Después de todo yo tengo el perfil de Almunia, que no se comía un "torrao" como candidato a presidente porque le faltaba carisma, presencia o ve tú a saber qué. Gallardón sin embargo tiene otro perfil más "centrao", como que lo ven con más simpatía los "sociatas" y oiga, hasta los de Esquerra Republicana, que odian todo lo que yo amo.-
Pero ocurre que aún siendo así no deja de ser un trepa que quiere subírseme a la "chepa", y es evidente que Acebes y Zaplana no ven con buenos ojos tanta ambición, aunque sea cierto que este país es muy capaz de escribir en la papeleta Sarkozy antes de permitir que ninguno de ellos llegue a presidente de gobierno. Así que no me he andado por las ramas y le he dicho que no, que prefiero que se quede donde está, llevándose a matar con Esperanza Aguirre, que es una perra de campeonato.
Que no me dice que si me llevo al "tipet" en las listas ella se apunta al mismo viaje. Vamos que me dimite de presidenta de la comunidad de Madrid de un día para otro. Será que ella quiere ser presidenta también. Que ingenua, esta Esperanza vive en las nubes. Es más fácil que salga yo elegido, o que salga Almunia si vuelve.
Parece mentira, de tanto vivir en su palacio de cristal no se ha dado cuenta de que en el resto del país, allí donde acaba Madrid no la traga nadie. Y casi en Madrid tampoco.
En resumidas cuentas. Que ganas de perderlos de vista. Si se diera bien y de mí dependiera en un arrebato, jocoso e inspirado les mandaba a tomar por culo.
Bien lejos, al partido de Rosa Díez, que no sabe retirarse la mujer. Como vicia el poder, maldita sea. Si es que nos pagan demasiao..."
Si esto se hubiera dado, ya estaría yo haciendo cola fuera del instituto donde voto. Que pasaba las noches al raso, y por las mañanas de trabajo dejaba un monigote que se llamara Anado metido en un saco de dormir.
Yo premio la sinceridad siempre, en este caso, e incluso cuando la verdad no me gusta.
domingo, 10 de febrero de 2008
9 de Julio 2005
Moscas en la casa - Shakira
Coincido esta mañana con Su. Ella me añadió a sus contactos de Messenger porque buscaba a Properio, y yo ya no me llamo así. Pero conservo el nombre desde hace muchos años, tantos que según me dice Microsoft estoy entre los miembros valiosos de hotmail.
Ya me he encontrado alguna vez que alguien desconocido me añade a sus contactos. Y lo habitual ha sido siempre enviarlos directamente a los contactos indeseables. Creo que es rutina para algunos que supongo que así hacen amigos más fácilmente. Después de todo, ahora pese a las nuevas tecnologías no resulta tan fácil.
Pero Su no, ella iba buscando a otra persona. Alguien que quería tener mi dirección de correo y se ha quedado con las ganas. Y yo querría tener Anado en Hotmail y no pudo ser. No puede ser todo.
La gente apenas habla. Conocer gente es cada vez más difícil. Aún recuerdo a un chaval con el que coincidí en un curso de informática, hace muchos años que utilizaba el ordenador para desembarcar en un chat frecuentado por gays, allí abría la boca nada más que para decir su edad. Iba con sus 22 años como pasaporte que abriera la frontera. De par en par todas las puertas, aquello era la palabra mágica de Alí Baba. Y por lo que intuí debía tener cierto éxito. Que los trámites apenas le llevaban unos minutos. Claro que me dio la impresión, desde la lejanía de mi asiento que aquellos iban a lo que iban. Y aquel chat era poco menos que una casa de citas urgentes. En la que casi cualquiera valía para lo que fuera si se ponían de acuerdo.
Charlo un minuto con Su y reparo en que llevo mucho escrito aquí. Desde más atrás de este fenómeno de los weblogs. Entonces yo cogía una hoja en blanco y la llenaba de "anclas" para bajar al día determinado. Era un web confeccionada con el Frontpage o quien sabe si por aquel entonces editando código "html". Era como diría un ex profesor mío, muy académico él, una web hecha a pedales. Era el mismo que ante un problema informático zanjaba firmemente,
-Eso es que el ordenador se ha vuelto loco.
Más o menos como algunas personas. Como no, si lo hemos inventado alguno de nosotros.
Escribiendo este horizonte desde los albores del 2000. Tantos días que ya no me acuerdo de un pasado sin escribir nada. Porque antes hubo un buen número de libretas escondidas a modo de diario. Unas libretas de tapa buena y gruesa. Porque aquello, como esto otro, soy yo.
Salvo, claro está, lo que me callo.
Texto, texto, texto y alguna foto.
Esta está tomada en mi habitación de casa de mis padres, el 9 de Julio del 2005. Tengo al lado el ordenador de sobremesa abierto. En aquellos días y hasta que se estropeó del todo me saludaba con algunos pitidos en vez de encender el monitor. Y yo removía la tarjeta RAM y la marabunta de cables. Apretando para ver si había suerte.
Alguna habría, aquello volvía a funcionar.
Coincido en el Messenger con Jose Vicente y me dice que sigue sin encontrar tema nuevo en Annlea. Y yo le digo que ya no se me ocurre qué hacer. Que no obtuve respuesta por parte de los que me alquilan la base de datos. Base de datos que no da una respuesta satisfactoria. Y me conjuro para volver a escribir, o para encontrar un teléfono válido.
Y ya no porque piense que podamos volver a proponer un tema creativo. Sino solamente por poder regresar a leer lo escrito. Alrededor de 400 relatos. Algunos imprescindibles aunque no entre los míos. Aquellos eran siempre más o menos lo mismo. Como este blog, cientos de entradas sobre las mismas cosas. Cada vez más expuesto.
Y quiero volver a leer el camino de Aspacio, o como llevaban a enterrar aquel ataúd que parecía albergar vida. ¿Pero cómo admitirlo corriendo el riesgo de estar equivocado?
En verdad no estamos de reformas. Estamos curando una enfermedad. Como duelen los días sin ti.
viernes, 8 de febrero de 2008
De primavera
Estoy aquí - Shakira
Resulta que Al Gore debe tener razón. O eso o hemos hecho un boquete en la capa de ozono y el sol nos llega sin parabrisas. Como entender sino este invierno soleado. Estos días de manga corta en Febrero.
Luego vendrá el verano y en Asturias regresaremos a las nubes, que son una visera para tapar el cielo. Lloverá lo mismo que llueve ahora, apenas nunca, pero tendremos el cielo de Los Simpson día tras día.
Y a mí así no me salen las cuentas. Porque yo quiero un verano de playa todas las tardes. Como fue el penúltimo. Salía del trabajo y tras comer frugalmente salía hacia la playa armado con un libro. Allí me tumbaba en la arena y leía a veces, otras escuchaba música en el MP3. Aquellos meses de mayo y junio tenía la playa para mí solo. Era uno en mitad del verano.
Sin embargo este buen tiempo actual resulta desconcertante. Y yo no soy como el ratón que se lleva descargas cada vez que se arrima al queso en la jaula del laboratorio. Al menos no en cuestiones meteorológicas. Porque yo lo tengo casi aprendido. Invierno suave y cálido nos llevará a verano un verano gris, de querer llover sin lluvia.
Prefiero que ahora llueva lo que haga falta. Tengo un solo paraguas pero basta de sobra para cualquier temporal.
Marcho en marzo a Valencia de nuevo. Este año tenía casi determinado no acudir por Fallas, quiero que los viajes de este año me lleven más lejos, es sencillo ahora puedo, pero ha dado la feliz coincidencia de que Fallas y Pascua se dan la mano. Así que me voy de nuevo. Lo tengo casi ultimado.
Voy a llegar con la Plantá y me quedaré la semana siguiente entera. Llevo calzado para patear la ciudad entera. Saldré alguna noche de verbena y quizá vaya al Pere por Jueves Santo o para el fin de semana.
Era lo que hacía de chaval.
jueves, 7 de febrero de 2008
El contrato
Peces de ciudad - Joaquín Sabina
Los jueves suelen ser largos. Por eso no me muero de ganas de venir a contar nada. Pero no puedo evitar tener que comentar el nuevo hallazgo de Rajoy para ganar la carrera electoral.
Inventarse un contrato para los inmigrantes que recoja el compromiso de respetar las leyes y observar lo que podríamos llamar unas buenas costumbres. Que son más o menos las que observa Rajoy y sobretodo Esperanza Aguirre.
Por supuesto un desatino tan grande no es cosa solamente de Rajoy, seguro que detrás se ha movido el creativo aparato del Partido Popular con Acebes y Zaplana a la cabeza. Ambos son como los puños de Mazinger Z, separados del cuerpo avanzan sin criterio alguno. Y siempre terminan chocando contra algo, que por norma general es el enemigo.
Pero esta vez el desaguisado parece total. Con el tal Arias Cañete confundiendo la rueda de prensa con un aperitivo de aceitunas al sol. Dice que ya no hay camareros inmigrantes que te traen eficazmente los pinchos en un minuto, por mucho que tú los líes con peticiones dispares. Es mano de obra poco cualificada dice, y ni siquiera logra ya la eficiencia de antaño. Al hombre se le ve a la legua que es de buen comer, y que ha debido pedir de todo aquello aunque fuera para comerlo él solo. No debe ir sobrado de amigos, al menos fuera del partido. Claro que habla de que aquello supuso un crecimiento económico de baja calidad, pero crecimiento al fin y al cabo.
La idea de que esa gente que trae ahora la tostada y la trae fría, que se equivoca cuando uno la pide con manteca colorada y se la traen de otra manera pueda necesitar de la grandeza de nuestro sistema sanitario español ya le va gustando menos.
El quiere que le traigan las viandas inmigrantes que no se pongan enfermos, y si se van a ponen los podemos enviar a su país, o mejor aún, podemos añadir como condición del contrato de Rajoy que se comprometan a no enfermar. En España no.
Y si alguien se fía que vaya a ver los recreos de los chavales a las afueras de Madrid. Por lo que cuenta se le helará la sangre.
¿De qué cueva han sacado a este tipo? De verdad ¿de dónde sale?
¿Pero quién es?
Se retrata Rajoy que ha hecho de sus costumbres la vara de medir a las personas. Se retrata este elemento decorativo de partido, que por no querer agua le da al vino antes de presentarse ante la prensa. Vino Rioja español, gran crianza a juego con el sueldo. Y quizá por esa razón de más rabia que un tipo así se esté embolsando una fortuna mensual a costa de los ciudadanos, y de algunos que son almas de cántaro que donan parte de sus ingresos, aunque menores para sufragar los recibos de cualquier partido político.
Hay días en que uno preferiría no haber salido de la cama. Probablemente Arias Cañete los acumula a cientos, pero lo peor no es que se arrepienta él, lo peor es que nos arrepintamos nosotros de habérnoslo cruzado.
Yo he tirado muchos días, lo mismo que si uno los echara por el desagüe. Eran días sin historia, días no vividos.
El día 7 de febrero de Arias Cañete ha sido una calamidad. A juego con el de Rajoy. Nos quieren devolver a la senda de la que venimos. Quieren dar un paso atrás. Institucionalizar los ciudadanos de tercera clase. Los que tienen un tratamiento especial por su condición. La presunción de inocencia sería vulnerada por un novedoso contrato preventivo. Pongamos la tirita antes de la herida pues las leyes, tal cual no les bastan. Y si no cumplen y según contrato deben marcharse voluntariamente. Es todo lo que hay.
Aunque puede ser que la medida no sea tan novedosa. Leo que algo similar gasta Sarkozy que ya ha dado muestras de ser un político de alto "standing". De los de altos vuelos porque la vida se le está quedando pequeña. Los críos franceses ya no quieren ser como Henry o Zidane, quieren ser como Sarkozy. Y yo casi también.
No basta con que esta medida fuera arruinada aquí en España por inconstitucional cuando ya la propuso el Rajoy ministro, hace unos años. Él no aprende. Después de todo esos tribunales pueden ser cambiados según los tiempos. Nada más se necesita la voluntad política, y esa la dan los votos.
Terror debemos tener hoy a que de un día a otro hayan cambiado tanto las cosas. Terror a que Arias Cañete le meta mano a nuestra economía o a cualquier otra cosa que no sea una tosta con manteca colorá.
Al menos nos queda el consuelo de que Rajoy quiera plantar árboles. En Asturias los tenemos por miles y son de un verde esplendoroso. Lo que no sabemos es qué tal serán sirviendo el café.
Igual luego tampoco nos valen.
martes, 5 de febrero de 2008
Los curas
Poema de amor - Serrat y Sabina
Anticipo que no me cuento entre los fans de Benedicto XVI. Será porque creo que al convertirse en Benedicto Ratzinger aprendió a sonreír. Debía ser alguien muy conservador, muy inteligente y muy serio. Carismático entre los obispos. Tanto como para concederse licencias como enmendar la plana al mundo, a este planeta en su conjunto que se está cayendo a trozos, pocas horas antes de que le nombraran, fumata blanca de por medio, el Papa de todos los católicos. Después de todo, él parecía tener claro qué era lo que iba mal y el como remediarlo.
Sin embargo pasó el tiempo y aquel hombre que de repente descubre lo cerca que sitúa una sonrisa demostró acto tras acto, ora ofendiendo a los infieles que lo son desde el punto de vista partidista que tiene todo aquel que es juez y parte, ora volviendo a las misas en latín y de espaldas a los feligreses, que es tan humano como nosotros, y que si está escrito en algún sitio que como descendiente de San Pedro es infalible, entonces es que la infalibilidad es una quimera que no existe.
Pero quizá ocurre que Ratzinger es nada más el espejo de estos tiempos en la Iglesia. Quizá es la reacción a este abandono y desapego que sienten los jóvenes y los que vamos dejando la juventud atrás. Los años son una medida del mismo rigor que tuvo Ratzinger siempre. En verdad es así sólo como justificación a esta deserción masiva. Él es el espejo que refleja a los que no terminamos de estar convencidos de que aquellos hábitos blancos de diseño italiano, aquel ornamento y aquellos baños en oro, aquella ostentación en definitiva cuadre con la vida de dedicación al prójimo y Dios por encima de cualquier otra consideración.
En realidad uno no tiene la impresión de que eso se de. Los ves vestidos de paño bueno en sus reuniones púrpuras y nos parecen extraterrestres. Se han ido alejando de lo que uno esperaba como un amigo que se pierde en la lejanía.
Ni ellos ni él volverán.
Ahora les amenazan con recortes en las subvenciones estatales, y uno termina pensando que estamos viviendo inmersos en el gigantesco mercado en el que todo se compra o se vende, en aquel en que encontraran a Jesús cuando pareció perdido, solo que ellos no habitan la iglesia sino un puesto más. Si no gusta "Educación para la ciudadanía" no es por los valores intrínsecos que transmite, sino por la competencia que supone. Después de todo creer en la Iglesia o no creer no es un acto de fe sino de mera educación. Estamos construyendo a los que vienen detrás.
Supongo que en ese fondo reside el problema de la falta de vocaciones. No porque el ciudadano corriente no crea que hay algo superior, un Dios universal que nos puso donde estamos. Sino la falta interés por embarcarse en un negocio que de lejos parece turbio y que genera desconfianza. Yo mismo me imagino a mi hermanita Ana y la veo lúcida a la vera de mi abuelo, y el entorno se parece mucho a eso que llaman cielo porque tiene nubes.
Probablemente el mal sea pretender tener una Iglesia a la altura de Dios. Es obvio que la Iglesia es cosa de hombres. Y como tal tiene una historia plagada de aciertos pero también de errores.
Ahora la Conferencia episcopal hace campaña. Pero no enarbola nacionalismos terrenales que importan mientras el cuerpo aguante. Va más allá, es la autoridad moral dispuesta a llenarse la boca de Dios. Es quien habla el último porque no admite replica.
Aún recuerdo el orgullo ahogado en el pecho al leer que Juan Pablo II había dicho que las atrocidades de la guerra clamaban venganza ante Dios. Entonces uno sabía bien qué era lo malo y lo bueno. Las cosas quedaban claras. Las verdades resultaban coherentes.
En la inhóspita oscuridad pretenden ser luz para los creyentes. No quedan batallas por luchar, solamente pequeñas escaramuzas. Y resultan partidistas persiguiendo un interés determinado. Se comportan más o menos como las instituciones de justicia. Aparece todo contaminado.
Sin embargo puede ser que hayan jugado al número perdedor. Y es que hay una tiranía de la que ya no pueden escapar, me temo. La de las monedas del César.
domingo, 3 de febrero de 2008
El perfume
Tu nombre me sabe a yerba - Serrat y Sabina
Me alegra ver que el Xuac ha vuelto por aquí. Y no es una cuestión menor, pues yo sé bien lo muy ajetreado de su agenda, que es todo lo contrario que la mía.
Siempre tiene alguna tarea pendiente. A veces un torneo de golf en el que demostrar que no hace falta estar bizco para no acertar un hoyo, a veces una fiesta picante en la que no permiten entrar a nadie que no luzca un cocodrilo en la pechera. Otras veces dedicando el tiempo en guerra con la novia que le vino a curar un amor perdido que ya no quiere para nada.
Por eso tiene mérito que se haya vuelto a pasar por aquí. Y como yo soy de los que cuando están agradecidos se les nota, ahí va una recomendación secreta precisamente para él que está dilapidando la fortuna familiar en la bolsa. Apostando por acciones de Jazztel, que es una compañía de no levantar cabeza por algo tan sencillo como que es la peor de todas ofreciendo Internet a cualquiera. Lo último que sé es que las acciones andaban más o menos como las de Colonial, aunque estas otras vayan a subir fijo, o a quebrarse del todo. ¿Quién sabe?
Jazztel está de oferta, nada menos casi que a dos por uno. Por eso cómo no voy a recomendar la compra de acciones de alguna empresa que haga perfumes. Porque el futuro está en la esencia del perfume.
No sé si será Chanel o Cacharel. Pero yo apostaría por ellas sin ningún género de duda. Ayer mismo entré en un "If" para comprar una colonia. Y quedé patidifuso de tantas como hay, alucinado, a decir verdad, de sus precios. Pero es que huelen todas tan bien, y utilizan modelos tan bien proporcionados y tan caros de convencer que es normal que luego el frasco se pague como oro. Después de todo el olor, tan capaz de seducir incluso, es algo intangible y difícil de calcular. ¿Cuánto puede valer?
Yo probé media docena de fragancias, primero sobre mi propio cuerpo, luego cuando ya no debía quedar centímetro sin salpicadura sobre unos palitos de cartón dispuestos para ser mojados. Eso sí, con la precaución de darles unos segundos que es lo que tarda en secar el alcohol, dejando desnuda la fragancia en si misma. Y ese olor nuevo no es baladí. Viene a completar a la persona, perfecciona lo que puedo llegar a parecer.
Descubrí en la tarea que no tengo el olfato del aprendiz de "El perfume". A mí los aromas se me confundían, y me parecían todos buenos. Y harto por fin me decidí por "Man" de Calvin Klein. 67 euros de pura inspiración. Un poco porque el olor me había gustado, y otro poco por quitarme la espinita que me quedara cuando me probé aquel traje Calvin Klein hará dos años en una tienda de Valencia.
Nunca me quedó una chaqueta mejor ni un pantalón peor. Si hubiera tenido que ir a recoger un Oscar habría escogido aquella chaqueta. ¿Dónde estará a estas alturas?
Cubriendo a alguien de cintura métrica y piernas como zancos, afortunado él.
Las trazas
una vez.
Érase que se era - Silvio Rodríguez
Para que no se diga que ya solamente como verduras y cosas sanas, ayer me comí de un tirón una chocolatina M-Joy de chocolate con leche, y luego una bolsa de colas de gominola.
Compré ambas cosas en Santander, donde estuve pasando el día. Yo solamente quería las colas, pero en la máquina se intuía que había que pulsar A o B seguido del número de la elección, en este caso, las gominolas. ¿Por qué sino estarían en el teclado los dos caracteres alfabéticos? Sin embargo junto al número de la máquina, el 65 no había ninguna A ni B. Así que me empecé a hacer un lío. Yo, con poco.
Veía en el teclado la A y la B pero preferí pasar de ellas. Pulsé 65 y aquello hizo un pitido como si hubiera dado una secuencia incorrecta. Entonces pulsé A65 y aquello no reaccionó. Entonces volví a teclear 65 con más ímpetu, acrecentado por la necesidad, ahora innegociable de conseguir las colas. Ví que no reaccionaba y volví a pulsar, con tan mala suerte de que al pulsar de nuevo el 6, para fijarlo de una vez por todas en pantalla ya la había quedado un 6 en memoria, de forma que de repente me cayó el producto marcado con el 66. Esto es una chocolatina M-Joy. Las vueltas me las envío al cajetín, pero no tuve suerte ni por esas.
La moneda más gorda de las que devolvía, una de 50 céntimos la envío con tanta fuerza que saltó del cajetín a la papelera que estaba justo debajo. Yo creo que premeditadamente. Esas papeleras las colocan en posiciones nada azarosas. Justo debajo de la obertura que da las vueltas. Por si ocurre lo que ocurrió o uno es tan manazas de dejarlas caer al recogerlas. Así que en el cajetín de cambio quedó tan solo una moneda de 20 y otra de 10. Miré dentro de la papelera por si su color dorado revelaba su ubicación, pero no la vi y me negué a meter las mangas de la camisa entre todos aquellos papelajos. Tengo la teoría de que muchos ciudadanos utilizan esas papeleras como canasta para acertar escupiendo, con más mérito desde más lejos.
Por supuesto no me di por vencido. Ya me había hecho a la idea de que las letras A y B estaban allí nada mas para confundir. Empezaba a entender el complejo funcionamiento del artilugio. Así que pulsé firmemente 65 y me cayó la bolsa de gominolas al fin.
Las comí llegado a la casa. Que la mayor parte del viaje la pasé dormido como un ceporro.
Y las estaba degustando mientras leía sus ingredientes. Intentando quizá llegar a distinguir la dextrosa del resto de dulces ingredientes. Que no se diga que uno no está informado de los productos químicos que consume. La verdad es que a mí me sabía todo a lo mismo. No tengo entrenado el paladar hasta ese extremo. Pero sí me llamó la atención la última de las líneas del producto.
En la bolsa de gominolas tras detallar los ingredientes gelatinosos advierten:
"Producido en una fábrica que también maneja productos lácteos".
Ve tú a saber eso que significa. Supongo que se curan en salud por si alguno lleva una las gominolas al laboratorio de casa y encuentra con el microscopio que hay algo de cuajo, o una pizca de manchego en ellas. O simplemente leche. O a lo mejor se trata nada más de presumir. Que nadie piense que se dedican a hacer gominolas en exclusiva. Hay mucho más, también hacen flanes y otros postres. Conviene que se sepa.
Pero eso no es todo, en la chocolatina tras detallar los ingredientes advierten una frase resaltada en negrita, para mí genial:
"Puede contener trazas de otros productos secos, cacahuetes y de trigo".
Es decir, el M-Joy es de chocolate con leche nada más, pero puede ser que tenga algo de trigo, o algunos frutos secos. No porque se necesiten ni se quieran poner, sino porque quizá estaban allí en la máquina cuando pasó el chocolate derretido. O tal vez manejan bandejas de cacahuetes por encima de la mezcla y pudiera darse el caso de que alguno cayera en el preparado. Para qué quitarlo, si probablemente pasa inadvertido, los operarios bastante tienen con pulsar en los botones aspirando aquellos dulces vapores sin lanzarse a mojar madalenas. Lo avisan en el envoltorio y problema resuelto.
En definitiva, hemos dado con la palabra perfecta. Yo estoy entusiasmado, las trazas.
Vivimos un mundo en el que no existen más que trazas, apenas hay verdades fuera de toda duda. Solamente impresiones, solamente intuiciones en alguna dirección.
Vivimos sustentados en lo que parece. En lo que ha sido hasta hoy que no tiene que ser lo mismo en el futuro. Ayer leí en la prensa que una estudiosa hablaba del origen del flechazo. El amor a primera vista. De los ojos al corazón. El relámpago que relampaguea. Los sentimientos llevan la traza de ser amor. Si lo es o no lo es no importa.
Lo importante son las trazas.
viernes, 1 de febrero de 2008
Sin demandas
Héroe de leyenda - Héroes del silencio
En estos días el dueño del Audi A8 ha retirado la demanda contra los padres del adolescente al que atropelló y mató. Quería 20.000 euros para reponer en la libreta de ahorro lo que le costó devolver al metal su forma de diseño de túnel de viento, lo que le costó un par de faros nuevos que no tuvieran adheridos restos humanos. Y como no sabía a quién pedirlos se fue directamente contra los padres de la criatura por si habían empezado a olvidar.
Hoy leo de otros casos parecidos. Y uno se pregunta si no tienen razón, si van conduciendo tan tranquilos y de repente alguien se les echa encima. Entonces alguien se quiebra una pierna o alguien muere, pero ellos no tenían culpa alguna. Merecen indemnización. Iban más o menos quebrantando las mismas normas de tráfico que todos los demás, solamente que ellos tienen maldita la suerte. Peor aún que sus atropellados, después de todo para aquellos muchas veces significa el fin de la función, pero ellos siguen aquí y tienen que pagar facturas.
Leo hoy que una mujer murió electrocutada en el fragor del amor, su marido le arrimaba rítmicamente y a voluntad un cable "repelao" para que la corriente subiera el voltaje del placer. Lo hacían con asiduidad, esperando supongo que si se dan malas saltaran los plomos que es una forma de terminar muy espectacular, con los jadeos de la casa completamente a oscuras, mientras se filtra apenas la luz difusa y anaranjada de alguna farola por la ventana. A sus 29 años seguro que pensaba que su marido de 37 no era demasiado bueno en el asunto propiamente dicho, pero un artista en acertar con la frecuencia de las descargas en los puntos más electrizantes. Seguro que pensaba que tenía un tesoro, lo mejor de lo mejor, un tipo incapaz de montar en el trastero siquiera una estantería y tan talentoso para encontrarle el cobre al cable que logra erizar la espina dorsal de punta a punta.
Leo que Alonso está a 6 décimas de Louis Hamilton con el ING Renault. Parece demasiado tiempo, pero Alonso es experto en hacer ganar algunas décimas a sus coches.
ING que es un banco que hace FRESHBanking está dando unos intereses muy importantes para sus cuentas naranjas y de vivienda. Yo mismo me he sentido tentado. Pero imagina que este Internet se colapsa y todo se pierde. Que nunca más lograr entrar en la web y aquel dinero se esfuma. Lo mismo que el dinero que reclamaba el tipo del Audi A8. Ya no lo recibirá y por el contrario, tanto remover lo terminará llevando a la cárcel, por inmoral. Con la diferencia de que el país entero terminó pensando de él que era un pedazo cabrón y el perder el dinero porque el navegador no avanza será razón suficiente para romperse el pecho a sollozos. Como hicieron sin duda los participantes del Fórum Filatélico y Afinsa. Tanto ganar para perder tanto.
Imagínate que Internet se colapsara. Que las búsquedas arrojaran desoladores resultados. Solamente algunas webs sobrevivirían a la debacle. Los internautas irían de una a otra sin parar de repetir. Diciéndose que el mundo anterior ha sido destruido. Que solamente quedan raras excepciones.
Y para más inri, una,
ésta.
miércoles, 30 de enero de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
Legumbrísimo
Qué hago - Silvio Rodríguez
De la salud, mejor.
En este instante se me deben estar pasando los efectos mágicos del Neubofren 600 o lo que es lo mismo, vuelvo a sentirme sentado en lo alto de una estaca.
He acudido esta mañana a la farmacia en la que soy menos conocido, y he tenido la suerte de entrar cuando nada más estaban las dos farmacéuticas hablando entre si. Y no es poca casualidad, pues antes de entrar, yendo hacia otro recado pude darme cuenta de lo muy llenas que están las farmacias, tres que hay en este pueblo, y las tres hasta los topes, con gente haciendo una cola no muy ortodoxa, pero qué se le va a pedir a la gente que quiere remedios a algunos de sus males. Bastante hacen que no asaltan las estanterías para coger medicación, la que sea, o no se dejan caer repantigados entretanto les llega el turno. Colas buenas para los cines, que uno va por entretenimiento, a las farmacias se acude como a las manifestaciones, muy a lo ancho para que se vea quien llegó primero. Y desordenadamente como supervivientes de una guerra en desbandada precaria y moribunda.
Y digo que fue una casualidad muy deseable que cogí a las dos farmacéuticas hablando entre ellas y pude sacar a colación, como quien no quiere la cosa, el asunto de mis nalgas. Que fue seguido por una de ellas con especial interés mientras la otra hacía algo así como lavarse las manos, que en la práctica significa no decir esta boca es mía. Sospecho de hecho que tal vez no fuera farmacéutica y se hubiera puesto la bata blanca de médico nada más. Quizá por acompañar el rato de la otra. Se hizo a un lado y dejó que detallara mis molestias sin añadir nada. Me pareció incluso que cruzaba los brazos como si mi intervención la estuviera incomodando. Y no por supuesto porque yo hubiera dado detalles escabrosos, que me faltó decir que el asunto era cosa de un primo mío, muy tímido y reacio a entrar en sitios tan higienizados. Sino simplemente porque tal vez mi aparición hubiera enturbiado el relato de algún chisme que estuviera narrando la otra. Y tal vez presentía que ya nunca se iba a enterar exactamente de cómo fue o cómo pudo haber sido.
La otra si prestó atención detenida. Y yo casi hubiera preferido que no, porque me vi citándole este caso mío a una rubia que sin ser guapa podía tener un pase, o dos. Lo más curioso del caso es que yo llevaba en un post-it un par de recomendaciones que me había hecho una compañera de trabajo, y que venía a coincidir en síntesis con mi madre. Parece ser que las que han quedado embarazadas tienen cierta propensión a estos por menores, como si parir un hijo no fuera suficiente dolor. Y se lo fui leyendo mientras ella aprobaba buscándole la razón como si ninguno de nosotros pudiera equivocarse.
-Ah bueno, es un anti-inflamatorio, puede servir- las piezas comenzaban a encajarle.
Y yo pensaba que si no llevo la lista y se me ocurre pedirle mercromina o una aspirina las habría dado igualmente por buenas moviendo afirmativamente la cabeza. Menos mal que en el anuncio nos dicen lo de que consultemos al farmacéutico. Que sería de nosotros si no nos lo dieran todo por bueno. Yo creo que los farmacéuticos son como los médicos pero sin demasiada memoria. O quizá al contrario, son teóricos a lo Valdano, solo que tanta fórmula química los ha confundido. Y ya no saben si las pastillas están en la segunda estantería o en la tercera, y la verdad es que en el fondo da igual.
Así que compré el Neuboprofen que me había recomendado mi compañera y al tomar la primera pastilla descubro que este medicamento se sirve con receta médica. Digo yo si habrá creído que aquel post-it era una receta. O tal vez me vio pinta de médico, tras la vaga descripción del mal que me aflige.
O quizá simplemente ocurre que esta tampoco era farmacéutica. Que las auténticas están de huelga como los médicos, o como los guionistas de Hollywood.
Así que, en resumidas cuentas me volví con mis pastillas ilícitas y pude leer que tomarlas conlleva un número grande de riesgos inasumibles sin tener contratado un seguro de vida. De hecho intuyo que lo que realmente cura es leer al detalle la gran cantidad de enfermedades y complicaciones de la salud que puede llevar consigo tomar esas pastillas. Así uno termina pensando que lo que uno tiene apenas no es nada. Vamos que está en su mejor momento. Y que tomar esas pastillas es como suicidarse un poco, y nadie lo haría por que le duela un poco el trasero. Si es mejor así, te hace sentir vivo.
Cogí también una pomada que no lleva contraindicaciones ni nada. Vamos que no te puedes intoxicar ni echándola toda por el gaznate. Debe ser que apenas da resultados, o tal vez es que ya es bastante ignominioso tenerse que arrimar el tubito blanco al culete como para que encima te pongas en riesgo vital. Con esa indignidad de buscar la postura los farmacéuticos se contentaron y no añadieron ningún extra nocivo.
Pero lo mejor de todo, lo que me va a curar seguro es que he comprado y comido un bote de cristal de "Legumbrísimas" que he leído que tienen mucha fibra. Del Hostal que es una marca con mucha calidad, Alubias a la montañesa, nada menos. Y de segundo dos hamburguesas de atún de Isabel. La reina de los atunes.
Ay las alubias, me han salido riquísimas. Y no he tenido que añadir antioxidante.
Creo que eso ya lo lleva la pomada.
domingo, 27 de enero de 2008
Las molestias
Y sin embargo - Joaquín Sabina
Vengo sufriendo algunas molestias. Desde hace muy pocos días, tan pocos que no me acostumbro. Sospecho que sufro un principio de hemorroides, que es cosa de llevar en silencio si no se tiene un blog para contarlo.
La cosa tiene mala pinta, porque yo soy de los que no tiene a nadie más que a mi mismo para cuidarme. Que me contaban el otro día el caso de la novia de un compañero de trabajo, que no sufrió una peritonitis de milagro pues quedó nada más en una apendicitis de la que ha sido operada con éxito. Pero la tuvo que llevar a Urgencias porque no paraba de vomitar. Y allí la curaron diciendo que había sido una suerte cogerla a tiempo.
Pero si me llega a ocurrir a mí sospecho que me hubiera quedado en el sitio. Soy así de frágil y estoy así de desvalido. Sigo teniendo un cuerpo 10 pero estoy demasiado expuesto. Y además soy muy mal enfermo. Que lo mío es quejarme a pesar de no querer preocupar a nadie.
He estado informándome acerca del tema. Porque razón siento yo ahora molestias en tan mal sitio, con lo bien que he estado yo siempre, y lo muy bueno. Y resulta que he venido a darme cuenta de que soy el perfecto candidato a las almorranas o hemorroides, que uno ve las razones que podrían dar lugar y las voy cumpliendo todas, una a una, a excepción claro está de la más dolorosa y a mi juicio más incomprensible. Haber introducido alguna cosa por el ano. Tú mismo u otra persona. Cosa que por suerte no ha ocurrido nunca ni ocurrirá mientras me habite una pizca de voluntad. Digamos que en mi caso es exclusivamente para dar salida, algo así como una puerta invencible al sentido contrario.
Pero el resto de las razones las cumplo al dedillo, que parece que me estén describiendo. Dicen que tiene que ver con la alimentación, y la verdad es que mi alimentación es bastante mediocre. Pizzas y congelados en su mayor parte. Aunque sea cierto que en los últimos tiempos he vuelto a comer verduras, por lo visto ha sido ya demasiado tarde. Cuentan también que puede ser debido a llevar una vida más bien poco deportiva. Y vuelven a acertar de pleno, a excepción de estos últimos días en que he regresado por la piscina como un nadador recordando el modo. Así que mi propósito de enmienda y mejora ha ido a caer en saco roto. Y nunca mejor dicho.
Dicen que es probable por pasar muchas horas sentado. Aciertan ciento por ciento. Que me paso las mañanas en el trabajo sentado muy formal y muy risueño. Y la mayor parte de las tardes alternando la misma posición con otra aún si cabe más relajada, en la horizontal del sillón, con los animalicos trotando por el Masai Mara o con el tipo aquel contando alguno de sus viajes. Que es como llamar al sueño de la noche anterior por hacerlo volver.
Dicen que puede ser que la cosa provenga de algún esfuerzo súbito en el acto necesario de arrojar. Y yo que si tuviera que escoger equipo entre los estreñidos y los que arrojan a pierna suelta lo haría sin dudar por los que encuentran algún mérito incluso en tareas tan cotidianas. Cada día una batalla. Que es legendario la forma en que me cierro en mi mismo nada más recibo visita o soy yo el que acude hacia algún sitio.
Soy un universo en mi mismo.
Ahora mi madre dice que tengo que comprar una pomada y me cuenta remedios más caseros y menos abiertos a la maledicencia de los vecinos. Que en los pueblos se murmura más que en las ciudades, aunque de mí solamente se cuenten cosas buenas. Pero la verdad es que ya no tengo comodidad suficiente como para hacer la vista gorda. Yo que lo he dado todo por bueno y que vivo el día a día sin más ambición que repetir.
Así que mañana visito a la farmacéutica dispuesto a sacar la bandera blanca si me pongo a salvo de alguna inspección médica exhaustiva.
Yo los hospitales no los quiero para nada. Solamente me traen malos recuerdos.
Y olvidar costó lo suyo.
miércoles, 23 de enero de 2008
La pensión
A quien tanto he querido - Manolo García
Viene algunas veces una señora para llevar algún dinero. Me llama corazón y vida porque deja que sea yo quien se lo administre. Y yo procuro que sus cuentas estén todo lo bien que se pueda, sin hacer un agujero tan profundo que la pensión y la paga del hijo se queden cortas. Soy como la ola del mar igualando la orilla.
Me preguntó el otro día en cuánto se le quedaría la cosa si enviudaba, y yo me encogí de hombros porque no tengo ni idea. Ella repitió muy convencida que no veía el día en que él faltara. Y es que parece que está harta y resignada.
Pensé luego para mí que si enviudaba se quedaría sola. Y luego pensé que a veces ocurre que el amor desaparece. Se pierde con los años. Las personas se vuelven extraños.
Sin embargo en este caso tengo una sospecha. Él sigue estando, lo ve cada día, pero es como si ya faltara.
lunes, 21 de enero de 2008
La bolsa
No sé mañana - Rosana
Estuve pateando Santander el sábado. Era una especie de Julia Roberts pero en feo, con greñas algo despuntadas y sin esas piernas interminables, a cambio con un par bastante dobladas, que son las que tengo. Quizá más adelante les ponga en un tratamiento de Corporación Dermoestética, quizá puedan encajarlas en unas escayolas y se acostumbren a estar bien rectas, casi como vías de tren. Aunque también puede ser que las deje como están, y termine siendo un viejito con las piernas formando un gran interrogante.
Estuve gastando en rebajas alrededor de 300 eurazos, que sin ser una fortunaza dio para llenar bien un par de bolsas, vamos que a mí no me venían a atender como a Julia y a Richard, pero yo iba sin dar abasto, con el ojo crítico del que se deja influir más bien poco por modas pasajeras. Me bastaba un vistazo a las prendas así recién caídas sobre mi percha, que ya no es tanto como era, soy percherón cuando antes era caballete. Y la culpa es tanto mía como de esta vida, que como dice la canción, me ha hecho así.
Claro que yo entonces no intuía el desplome de la bolsa. Y aunque es un secreto contaré que soy dueño de un número determinado de acciones, regalo de mi padre, que con buen criterio pensó que entretanto no sabemos que hacer con ellas, pueden subir. La verdad es que nos las regaló a cada hijo cuando éramos unos niños. Y han ido creciendo poco a poco invirtiendo los intereses en nuevas acciones.
Pero hoy el Ibex se ha desplomado, así que de algún modo he perdido una porción importante de un dinero que no tengo, ni he tenido nunca. Era nada más un cálculo teórico. Una circunstancia puntual, sujeta a un momento determinado. Ese dinero, ayuda estimable para el día en que decida que no sigo de alquiler se ha ido por capricho del destino al limbo. Está dentro de la chistera de un mago sin más trucos que una gráfica a rotulador.
Y la verdad es que siempre me he movido con torpeza en esos ámbitos. Por desconocimiento claro. En su día cuando las acciones de Vueling estaban por los suelos pensé en invertir. De hecho se me pudo oír decirlo. -Creo que es una buena oportunidad, seguro que suben.
Claro que yo no había viajado nunca con esa compañía aérea de manera que no conocer si era buena o mala me detuvo.
Aunque dicho así pudiera parecer que poco menos que estoy hablando de adquirir la compañía, por supuesto hablamos de una inversión pequeña, proporcional a mi importancia. Pero no lo hice y luego las acciones por razones que atañen a quien entra en la compañía y a quién había salido poco antes, que fue la misma persona duplicaron su valor. Así tal cuál. Mil euros en acciones se habrían convertido en dos mil. Y dos mil en cuatro mil. Tan sencillo.
La clave es vender en el momento apropiado. Que suele ser cuando uno da el beneficio por bueno. Supongo que depende de la ambición de cada cuál.
Yo no he pensado en vender nunca mi puñadito de acciones. Las que tengo. Y no porque espere sacar demasiado. Es algo que me viene dado de forma que me contentaría con lo que fuera. Que a estas horas no sé si será mucho porque la bolsa temerosa de la recesión que se apunta en Estados Unidos va y se desploma. Mis acciones han perdido casi un 7% de su valor. Así que ha ocurrido como cuando uno compra un coche nuevo. Al día siguiente vale menos. Y puede ser que esto sea la punta nada más, y ocurra que la burbuja se termina rompiendo.
Dice Solbes que Europa está preparada. Yo desde luego lo estoy bastante. Tengo unas compras en el armario que me recuerden los tiempos mejores y estoy más que dispuesto a cenar zumo de naranja exprimido de aquí a los restos.
Hoy fui a nadar. Incluso me atrevería a repetir.
jueves, 17 de enero de 2008
El trío
Gota de rocío - Silvio Rodríguez
Cómo se puede explicar lo de Gallardón, Esperanza Aguirre y Rajoy sin explicar que parece algo pueril, más propio de mocosos mal criados que de adultos más o menos racionales.
Porque la pelea intestina del alcalde y Esperanza es de no creer. Parece una mala película de madrugada, una de esas que nadie querría ver. Con rencores, recelos y envidias. Sólo que los actores además son requete cargantes. Sólo podría ser peor si tales desconfianzas se dieran entre líder Rajoy, Eduardo Zaplana, al que ya no le hacen hueco por Valencia y Acebes, que es la piedra del camino.
Claro que aunque resulten tan ridículos hay alguna inteligencia en su disputa, se quieren posicionar por si ocurre que Rajoy vuelve a perder. Algunas trazas lleva. Y ambos aspiran legítimamente a ser presidente del gobierno algún día de un futuro, que podría ser pronto. Conviene por tanto estar bien arriba en la línea de sucesión.
Sin embargo Esperanza se equivoca. Como con el trono los españoles observamos la ley sálica para ejercer las funciones propias de gobierno. Es decir, tengo yo más probabilidades presidenciales, a no ser que me de por salir con falda a la calle mientras convoco a la prensa, que a estas horas tiene mucho de paparazzi. En ese sentido, sospecho que la democracia española está poco evolucionada.Verde, verde, verde.
Pero vivimos en un país en que mueren decenas de mujeres a manos de "sus" hombres. Con eso está dicho todo.
Por no hablar acerca de que esta mujercita, batalladora como pocas, cae bastante gorda lejos de la capital. De algún modo es aquella que le pone a Gallardón la pierna encima, y no lo deja crecer. Ha escogido el rol de la mala. Es bastante bicho y no gusta pizca. Lo que seguro que le ha de pasar factura, tarde o temprano.
Con lo simpático que resulta Gallardon a todo el mundo, especialmente a los de la ribera izquierda. Tan centradito el hombre, que parece Harry Potter de mayor.
Yo creo que equivocó la siglas. Gallardón pide imposibles, imposibles en la alianza de Fraga y Aznar. Y le va quedando nada más que tomar las de Villadiego, que son las de Piqué cuando se cansó de ser uno contra el mundo. Que no es el mundo en realidad, sino su propio mundo, escogido por él. Artritis en la mano, camisa de fuerza.
Y los imposibles aún son cosa de Izquierda Unida que participa pensando que lo importante es participar, de Gaspar Llamazares, más preocupado en captar votos del mundo virtual de Second Life que del real. Para su personaje, creado a su imagen y semejanza a través de la cámara de Sara Montiel, que le ponía un pañuelo al angular para que no se le notaran arrugas y se la viera en un tono pastel difuminado. Y él con una ventaja sustancial sobre nosotros. Así de protagonista de videojuego no va a envejecer.
Se daba el hombre con un canto en los dientes siendo presidente cibernético, presidente de una España asomada al portátil para verle, y convocando manifestaciones virtuales contra las guerras virtuales, en las que nadie sangra de verdad, a las que acudir con nuestra recreación de polígonos gráficos. Tan inasible al tiempo como él. De la mano todos como a un concierto. Para que más.
martes, 15 de enero de 2008
Alonso
Debo - Silvio Rodríguez
Estuve leyendo la edición digital de los periódicos ahora que todavía es gratis. Ya vendrá la SGAE para cobrarnos un canon. Y no digo que esté mal que quieran enriquecerse. Todos quieren,¿por qué van a ser distintos?
Ocurre que de estos de la SGAE la plebe no conoce más que a unos cuántos chupópteros a los que no se les conoce talento ninguno, y que aparecen porque han alcanzado de algún modo un puesto de los de rótulo en la puerta del despacho. Y a esos otros que se llaman artistas porque los artistas lo son toda la vida, como los políticos, pero distintos. Pues quien ha sido artista, aunque haya sido hace mucho se le concede el beneficio de la duda. Y siempre se le otorga la posibilidad aunque remota de volver por sus antiguos fueros. Pero la verdad es que la mayor parte de los que combaten ferozmente por gravar con recargos "lo que sea" son artistas de los que ni llenan estadios ni un local para un acústico tan siquiera. De manera que no quieren cobrar por lo que se les arrebata a ellos directamente mediante la copia compulsiva, sino que reclaman lo que se les distrae a los que de verdad venden y que por norma general no suelen decir ni pío.
Un ejemplo de ello será el bueno de Ramoncín, al que como veis no me he resistido a citar de nuevo. Y para completar del todo, el que meaba desde lo alto de los escenarios a la chusma. Aunque no me voy a entretener más con esto porque al final va a parecer que este muchacho es mi antihéroe, y no lo es. El mío, hasta hoy es Angel Acebes. Que es verlo con ese discurso cadencioso y generalmente embustero y se me ponen unas ganas tremendas de emigrar a otro país, con menos Zaplanas y con menos Acebes.
Aunque eso sea imposible. Ocurre que allí son los mismos pero se llaman de otra manera.
Pero me estoy desviando de lo que quería contar. Vengo de leer la prensa y me acabo de enterar de que Fernando Alonso ha barrido a sus colegas en el circuito de Jerez. El chaval iba con el carro del año pasado, que era algo así como una tostadora con ruedas. Eso sí, sin las ayudas electrónicas que por lo que se ve deceleraban el coche. Así que se ha puesto manos a la obra y ha dejado atrás al formidable Pedro de la Rosa, que retrató el gran poder del Banco Santander en la escudería McClaren, que mira que insistieron como segundo patrocinador del equipo:
-Queremos a De la Rosa como segundo piloto. Elegid primero a Hamilton si queréis. Aunque resulte tan irritante, pero dejad el segundo volante a Pedro. ¡Pedrooooo! que gritaba Penélope.
Después de todo estaban sufragando con un montón de millones el letrero del alerón posterior de la flecha de plata. Y Ron Dennis dice que sí con la cabeza. Lo ha atendido todo y lo ha entendido todo, así que le da el volante a un finlandés que se llama Heikki Kovalainen y les dice:
-¿No queréis abrir oficinas en Finlandia?
Y los del Santander, que son muy grandes y muy expansivos dicen. Bueno, pues abriremos en Finlandia.
Claro que ahora se han convertido en la competencia. En este instante casi nadie de los de posibles quiere comprar un Mercedes, prefieren por goleada comprar un BMW, que resulta menos polémico y más favorable a los intereses patrios. A ver quién es el guapo que abre una libreta de ahorro en el Santander este año. Porque los paisanos de este país no ven con buenos ojos, en su mayoría, al padre de Hamilton. Y lo peor es que la culpa no es suya. Que si gana Louis ya están las cámaras buscándole: ¿dónde coño se ha metido el tío ese?
Pero bueno, a lo que iba. A Fernando, por el que he desarrollado una afinidad personal después de conocer que no es el típico "festerín" al estilo de Ronaldinho, que está muy dispuesto a enseñarle a cualquier rubia el tamaño exacto de sus palas mientras hace el gestito con la mano, le dio por correr y ha terminado haciendo el mejor tiempo.
Todavía no tiene el coche nuevo y ya está dando que pensar a Ron Dennis. Menudo lío este año con los reglajes.
A ver si Botín tenía razón. La pareja buena es Alonso - De la Rosa.
Y las corbatas rojas siempre.
Marion
La edad del porvenir - Javier Alvarez
El problema de encontrarse con alguien que cree ciegamente en alguien es que será capaz de defenderlo frente a todo. Frente a todos.
Yo no creo ciegamente en Marion Jones. Pero hubiera podido creer ciegamente.
Con Marion yo tuve un principio que podría haber sido de amor si no fuera porque no tuvo continuidad, por la insalvable razón de estar tan lejos y ser ambos tan desconocidos. Pero así de primeras yo no puedo negar que me gustaba, y que diablos, aún me gusta.
Aún tan condenada a cárcel, aún tan manifiestamente embustera, aunque se haya dopado. Aunque nunca más se dope.
Por eso, porque siento debilidad por ella hubiera podido abandonar todos mis principios por su bien. Y le hubiera dicho que aunque decir la verdad sea para mí tan importante ella debía haber seguido enrocada en la mentira. Por que si hace unos años dijo que no tenía nada que ver con el doping, ahora no ganaba nada con dar la razón a los que sospechan. A los que braman sin pruebas porque la rodea un entorno gris de gente con las manos sucias.
¡Qué cerca estaba de abandonar el atletismo! Y qué cerca de hacerlo como una heroína a la que admirar. Por esa belleza veloz. Por esa sonrisa en el triunfo. Por esos 5 oros que valían como otras tantas vidas en los juegos olímpicos de Sydney, que se hicieron grandes gracias a ella. Era la estrella más refulgente en la constelación de deportistas. Y era también la mejor.
Que nunca debió doparse es tan cierto como no lo debe hacer nadie. Ningún triunfo merece poner el riesgo la salud. El éxito no puede costar tanto. Porque de ser así no merece la pena. Deja de merecer la pena.
Sin embargo nunca dio positivo en ningún control. Aquellos químicos expertos del laboratorio Balco habían dado con la fórmula mágica. Sus estimulantes eran indetectables. Iban por delante de los laboratorios antidopaje.
De algún modo estaba escrito que a Ben Johnson habían de cazarlo. Siempre pareció de poca inteligencia. Al contrario que Carl Lewis, igualmente sospechoso pero más audaz.
Igual que Marion Jones. No tenían nada contra ella. Solamente creer que es una farsante.
Como lo habían creído sin duda de Florence Griffith que murió a los 38 años, que es mala edad para morir, diez años después de haber logrado la mejor marca de todos los tiempos en los 100 metros femeninos. ¿Acaso aquella mujer de largas uñas y andares felinos no se dopaba también?
Pero ya no pueden nada contra Florence, de algún modo su legado es inmortal. Por eso, por castigar a los culpables de manera ejemplar, por demostrar la severidad de la ley condenan a Marion a 6 meses de cárcel. Por perjurio que significa desdecirse, que es decir la verdad ahora cuando antes se mentía. Cómo la castigan después de haberla dejado casi sin nada. Le han quitado el pasado, y el pasado es todo lo que somos.
Dicen por aquellas tierras que la verdad os hará libres. A Marion la verdad la va a encerrar.
No me importa no tener razones apenas. No me importa ni siquiera no creer en ella.
Me bastaba con mirarla. El corazón es libre.
lunes, 14 de enero de 2008
Ninguna parte
Calle Melancolía - Joaquín Sabina
Hoy estoy un poco triste. Es una tristeza antigua. Como de mirar viejas fotos.
Tiene esta melancolía el mismo color que pasar la tarde a solas.
A veces uno se pregunta cuál es el destino. Hacia donde vamos. Pero no hay una respuesta. Solamente inercia.
domingo, 13 de enero de 2008
Sarkozy
Pastillas para no soñar - Joaquín Sabina
Ya reconocí en su día que yo era de Segolene Royal. Más que nada porque me pierdo por las chicas guapas. Y Segolene lo es.
Sin embargo ganó Sarkozy porque son los franceses los que deben elegir su presidente, faltaría más. Sin embargo leo que en la actualidad está cayendo en picado su popularidad. Más o menos como la de George Bush durante sus 4 años de mandato, que es la caída libre más larga, tanta caída para tan poco batacazo. Al menos en principio. Que la historia se empeña en poner a cada uno en su sitio. Y no hay juez más imparcial que la distancia y el tiempo.
Y pierde popularidad el bueno de Sarkozy porque se está paseando por Europa como un play boy, más audaz que Berlusconi incluso. Con su novia de estreno, que es como un dibujo recortable de los que había que vestir. Lo notorio del caso es que él se nos va pareciendo cada vez más a Alfredo Landa, y ella a esas suecas que compartían plano con él y que se reían de la gracia castiza del mocetón. Aquello era de película obviamente, en el mundo real era poco probable que sintieran el flechazo, bastantes modelos debían tener en su país para fijar la vista en alguien del físico de Landa, aunque siempre se haya gastado ese carácter, además de estar a punto de trueno. Pero es que a algunos les falla casi todo y aún así. Que en la cercanía igual era un cachondo de corazón inmenso.
Sin embargo uno ve a Sarkozy y a Bruni y se pregunta si ella le hubiera mirado siquiera si no fuera presidente de Francia. Y el mismo termina sospechando que no, que a lo más le habría dado la chaqueta para el guardarropía.
Cuentan ahora que Carla Bruni mantiene una feroz apuesta contra los internautas que utilizan programas de los denominados p2p. Que son casi todos. Ella es del cesto donde se resguarda Ramoncín y tantos otros que no colocarían un disco ni regalándolo. Y dicen que ya se ha puesto manos a la obra Sarkozy para llegar más lejos que los Estados Unidos, que es el país que más nombra la palabra libertad y que en proporción menos la disfruta. A un punto del pánico siempre.
Quiere convertir Internet en una autopista llena de peajes. Será el regalo de su amor. Con la primera descarga una advertencia, con la segunda una multa. Con la tercera la suspensión de Internet, que es para visitar las fotos de la feliz pareja de paseo por el mundo. Y para poco más.
En España todavía no pudieron condenar a nadie por descargar música o cine. Simplemente las leyes lo amparan. Supongo que hemos entrado en la cuenta atrás. Pronto uno u otro querrá modificar las leyes para que a los cánones injustos les añadamos un gran ojo que todo lo mira. Haremos el regalo de Sarkozy por amor, pero no nos lo agradecerán igual, tendremos a Ramoncín más contento nada más. Que es más feo y luce menos pero orinó muchas más veces desde lo alto de un escenario. Y que va dando conferencias como una eminencia. Había que grabarle los discursos para venderlos en el top manta.
Sin embargo puede ocurrir que los internautas no se den por vencido, la mayor parte de ellos está resignado a mantener los políticos que hay con sus impuestos. Por mucho que ellos no vayan a ganar nunca la mensualidad de 7000 euros de Pepiño Blanco.
Son mil euristas a lo más. Pero conjurados podrían hacer y deshacer mayorías.
jueves, 10 de enero de 2008
Óleo de una mujer con sombrero
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Qué me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.
Silvio Rodríguez
miércoles, 9 de enero de 2008
Las entradas
Amor particular - Lluis Llach
Como quiera que yo no suelo prender la tele de noche, y no tan solo porque la programación me parezca predominantemente una basura, que me lo parece, sino porque me ha llegado a dar una pereza tremenda jugar con los botones del mando a distancia tan convencido de perder el tiempo nada más. Sintonices lo que sintonices habrá que tragar con una batería de anuncios que no quiero ver. Así que al no encender el televisor me evito el riesgo.
Así que ayer noche estuve leyendo el weblog de Julen Guerrero, que tiene uno parecido al mío. Eso sí, con menos entradas. Aunque yo no revelaré cuántas van, es un misterio que pienso llevarme a la cama, al menos esta noche, si se intuye que son unas cuantas, a juzgar por el listado de la derecha. ¡Diablos, fíjate! Ahí figuran por lo que parece alrededor de 7 años. Aunque son menos de las que piensas. Que algunos años fueron de un decir discontinuo. Y muchos meses apenas abría la boca para nada.
Aún así llevo escrito más que Julen Guerrero en su blog. Y además en mi opinión nada tendenciosa mejor escrito que él. Que me coló un "echo" de hacer que casi logra que me cambie de equipo.
Julen escribe desde inicios de la pretemporada del 2005 e intenté encontrar el momento exacto en que pierde la esperanza de ser un jugador clave del equipo. Se le lee que entrena en la esperanza de que el entrenador le dé cada vez más minutos. Luego, con el transcurrir de los días ese anhelo se pierde, o al menos no lo trasluce. Es como si aceptara cómo están las cosas. Como si se diera por vencido por no poderlas cambiar. Es más, a principios de temporada está convencido de que va a ser una gran temporada para él. Entonces no sabe que será la última, por lo poco que contó y por otras cosas que no se dicen, pero que se pueden llegar a imaginar.
¿En qué momento aprendió que iba a contar muy poco? ¿En qué momento bajó los brazos?
Me llama la atención que en los análisis de los partidos nunca menciona a uno solo de sus compañeros. Son descripciones genéricas e intercambiables.
Yo me pregunto desde hace mucho qué fue del futbolista. ¿Dónde se quedó el Julen Guerrero deseado por el Parma y por Barcelona? ¿Qué ocurrió en sus últimos años antes de retirarse tan pronto?
No soy Iker Jiménez, ni esto es Milenio Tres, pero a mí me parece que hay más de lo que se cuenta. Hay gato encerrado. Una razón oculta.
Si no creyera...
La maza - Silvio Rodríguez
Leo esta mañana apenas el titular. Se les ofrece a los McCann un jugoso contrato para hacer una película sobre la desaparición de su hija. Hasta ahí hemos llegado.
No sé sabe aún si son o no culpables de su desaparición, no se sabe incluso si la niña está viva o muerta, no se sabe si la mataron sus propios padres. Pero se impone el negocio, porque quien oferta antes suele llevar premio.
La verdad es que yo estoy algo descorazonado. Y sorprendido cuando veo a Zapatero en la tele y me parece que no es una persona sino un personaje que intenta copiar al muñeco que le imita. Y me digo que me parece una medianía absoluta. Quizá es falta de fe. Ya no son capaces de convencerme de nada.
Y si miro hacia el otro lado la decepción se repite. En este país de gente sobradamente preparada no hemos podido encontrar uno tan solo que sea bueno. Creo que estoy perdiendo una parte de la fe en el talento de los hombres. Supongo que porque he perdido parte la fe que tengo en mí mismo.
Me defrauda sentirme decepcionado tan rápidamente.
martes, 8 de enero de 2008
Canon
Esta noche - Luis Eduardo Aute.
La verdad es que no tengo ganas de escribir. Vengo solamente porque leyendo titulares encontré algo acerca del canon que se han inventado para meternos a todos en el mismo saco. Graban todo aquello capaz de copiar, grabar, imprimir o fotografiar con un canon para prevenir la descarga de contenidos y la copia. Lo hacen así, indiscriminadamente. Todos por unos pocos.
Y lo más curioso de todo es que ni aún así lograremos que nuestras descargas sean legales. Seguiremos pagando derechos de autor y sin embargo nuestras copias serán ilegales porque la SGAE lo dice. Ni siquiera les hacen falta los tribunales. Vivimos la era de las guerras preventivas y de los cobros preventivos por anticipado, por si acaso. Encontraron una solución que en realidad no soluciona. Solamente es pobre consuelo por no haber sabido adaptarse a las nuevas tecnologías. Y sirve para que unos cuantos sigan llenándose el bolsillo. Después de todo, agua pasada no mueve molino.
Al menos a mí me queda una intuición, dudo que conmigo vayan a ganar dinero.
lunes, 7 de enero de 2008
El azar
Es caprichoso el azar,
no te busqué,
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde no tenía que estar
y pasaste tú, como sin querer pasar.
...
Tanto tiempo esperándote,
tanto tiempo esperándote,
y fue sin querer.
Es caprichoso el azar - Joan Manuel Serrat
De verdad. ¿Hacia dónde vamos?
El brazo y el tigre
Erase que se era - Silvio Rodríguez
He leído esta mañana que un alemán del que convendrá recordar el nombre, Werner Wilfrang, regaló su brazo a los tigres allá por el año 97, antes del camelo que nos contaron que iba a arrasar literalmente el cerebro de los ordenadores para devolvernos a la era feudal. Alguien nos previno y gastamos fortunas ingentes con los dedos cruzados. A Werner nadie ni nada le previno o acaso fue plenamente consciente pero luego a medias debió parecerle doloroso y quizá no quedó conforme después al tener que arreglarse con una sola mano, así que decidió demandar al circo propietario de los tigres, que no a los propios tigres, y al ayuntamiento de la Vall d´Uxo, que había concedido licencia al circo.
Digo que habrá que prestar especial atención a este caso, de Werner por ver si podemos extraer alguna enseñanza. Parece que este hombre vio el remolque de jaula donde se encontraban los felinos, vio también las vallas protectoras que decidió saltarse para intentar dar de beber a los animales con sus propias manos. Algo muy sensato si nos los imaginamos sedientos, los pobres. Lo malo es si además de faltos de agua están también faltos de comida. O tal vez entiendan en el universo infinito de la reacción para cada acción que aquel brazo desconocido invadiendo su espacio era poco menos que una agresión. Porque puede ser que no entiendan que Werner lo único que quería era dar de beber a los tigres de bengala como si fueran gatitos de angora.
No les podemos exigir a los tigres que entiendan de nuestras intenciones. Después de todo no son los reyes de la creación, somos nosotros. Por eso siguen desnudos y caminando a cuatro patas, y algunos encerrados en el circo para divertirnos. Sin embargo yo sospecho que Werner no entendió tampoco lo que significaban las vallas protectoras. Por eso las apartó para llegar hasta la jaula. Por descorrió el cerrojo de la trampilla por donde se los alimenta. Porque seguro que las vallas y el cerrojo eran españoles y el hombre no debía llevar mucho en el país como para entender su significado. Probablemente en Alemania las vallas significan otra cosa. Como en las olimpiadas quizá están para saltarlas.
Así que introdujo su brazo en la jaula y alguno de los animales, pendenciero, se lo enganchó para quedarselo.
Ahora el Supremo dice que el único culpable es el propio Werner, menuda sorpresa. Que estuvo falto de prudencia. Yo creo que sí. Que fue poco prudente. Habría hecho mejor pasando de largo.
La cuestión es saber si esto servirá de algo. Si alguien habrá tomado nota.
domingo, 6 de enero de 2008
Reyes Magos
Abrazado a la tristeza - Fito y los fitipaldis.
Serán Reyes Magos, no voy a decir que no. Pero no son muy listos, que estoy ya empadronado y no han encontrado mi casa. Yo creo que, una de dos, o llevaban un listado antiguo y me saltaron, quizá por no ver las luces encendidas, o no dieron con la entrada del portal, que está por detrás. Y es que mi fachada, y no hablo solamente del edificio, es de quedarse embobado. Yo considero que mi edificio es el segundo más bonito del pueblo, claro que luego la casa desmerece. Tendrá parqué casi hasta en el baño, pero está muy mal distribuida, que hay las puertas abiertas se solapan unas con otras y uno termina haciéndose un lío y prefiriendo por tanto, quedarse quietecito.
El caso es que yo no tengo nada de reyes. Porque no creo que lo hayan escondido por jugar. Bastante labor tienen hoy para andarse en esos pasatiempos. Porque no puede ser que me hayan considerado malo, no porque sea imposible que lo haya sido, sino porque tendría que haber encontrado carbón, al menos. Yo creo, y lo digo con la mano en el corazón que he sido bastante bueno. No muy listo, pero bastante bueno que es a lo más que podemos aspirar los no muy listos.
Puede ser que al llegar a mi casa se encontraran con que no había nada en la saca de regalos. Que ya no les quedaba nada que dejarme, así que al no encontrar leche con galletas decidieron no hacer ni siquiera el friegue pendiente. O puede ser que el problema venga de que no escribí carta de los Reyes Magos. Y ni siquiera tengo la disculpa de haber escrito aquí alguna otra cosa. La verdad es que con lo caprichoso que soy, que poco caprichoso he estado en los últimos tiempos. Miraron en el fondo de mi mente para ver que lo que yo quiero no cabe en un saco de regalos, aunque sean tan magos.
Yo creo que alguien les ha enganchado el saco y han ido dejando un reguero de caramelos por la calle. A esas horas y agotados vieron el agujero y lo dieron por bueno. Que son muy mayores y ya son muchos años. A costa de lo que me toca, que no sé qué podía ser.
La infancia es la mejor de las patrias.
Por resarcirme estoy convencido de ir de rebajas el finde próximo. Tengo una tarjeta con la banda intacta. Y está pulsando por salir de la cartera, me dice al oído que para eso trabajo.
La montaña
Rabo de nube - Silvio Rodríguez
Quizá sea este el primer momento en muchos días en que puedo venir sin prisas. Llego de días ajetreados, con visitas o con quehaceres sin importancia que se volvieron urgentes, aún sin importancia porque yo no soy de hacer grandes cosas.
Ya decía yo que había tenido varios momentos para echar de menos escribir algo. Quería por ejemplo mencionar a Dolores que se subió a morir desnuda a la montaña porque lo encontró absolutamente revelador en un pasaje de la Biblia. O eso cuentan, que lo subrayó. La salvación está en la montaña.
No hay duda de que Dolores merecía ser salvada, pero no por la montaña ni por un Dios que de verdad existe, aunque sus noticias sean nada más permitirnos seguir vivos, todavía. Y que sospecho que tiene que ver cada vez menos con Benedicto XVI que es Ratzinger, tal cual, disfrazado.
Dolores merecía la salvación de alguien cercano. De alguien que viera su deriva hacia la nada. Cuentan que tenía familia y un novio. Y yo no puedo entender que nadie entre ellos descubriera su tristeza, sus anhelos, su frustración, su desesperanza.
Es cierto que determinadas personas erigen un fortín y se vuelven inalcanzables. Lo guardan todo para sí, de manera que nunca sabes lo que piensan, ni lo que les preocupa. Son personas al otro lado de un muro.
Pero en el fondo creo que siempre hay un detalle que trasluce. La forma de mirar quizá, que es el espejo del alma. Ocurre, sin embargo, que nadie lo supo ver.
Vivimos un siglo distraído.
sábado, 5 de enero de 2008
Los rifles
Abrazado a la tristeza - Fito y los fitipaldis
Llevo tiempo queriendo regresar. Pero siempre estoy a punto de hacer algo que me impide, siempre hay algo que no me deja sentarme un momento por ver si cuento alguna cosa.
Quise hacerlo con motivo del sorteo de Navidad, que me tuvo de risas toda la mañana, pese a saberme tan poco premiado como el resto de días. Pero había tocado el gordo en el pueblo que habito, o al menos una parte de él. Cuentan que a una familia que viene de cuando en cuando de Madrid se llevó consigo 7 décimos del mismo número, el premiado, así que ahora deben juntar a la fortuna no desdeñable que les da para dos domicilios tan distantes un pico de 350 millones de las de antes, de las pesetas que echamos tanto de menos.
Pero en verdad hoy vengo solamente para contar que estuve viendo el documental que afirma que uno de cada tres americanos tiene armas en casa. Es su derecho constitucional, la segunda enmienda, dicen. Había que ver como le sujetaban los hombros a aquel chavalín para que el retroceso en el campo de tiro no lo desequilibrara. Había que ver a aquel otro, un crío de 4 o 5 años que tiraba sin poner siquiera unos cascos para mitigar el ruido de los disparos. Y no con una pistola menuda, tirando con auténticas metralletas de tercera guerra mundial.
Cada poco ocurre que en Estados Unidos alguien se harta de esperar. La vida no le da lo que espera. Con lo frustrante que es. Entonces decide mandarlo todo por el aire. Coge el arma y muestra el hartazgo a tiros. Abatir hasta ser abatido.
Ocurre a veces, pero pueden sentirse afortunados. Lo normal sería que se diera más a menudo.
Hay una guerra civil de desconfianza de todos contra todos.
miércoles, 2 de enero de 2008
Cierre del año
Creen que viven un día único que debe ser celebrado, pero no se dan cuenta de que todos los días son únicos, que no habrá un 2 de enero del 2oo8 nunca más. Que tendría que ser celebrado tanto como aquel 31 de diciembre.
Son caprichos del calendario, nada más.
Yo me quedé con Sestea en casa, y pasamos la Nochevieja más tranquila y acompañada del mundo. Hoy sin embargo ella se ha marchado. Así que hoy no es día de celebraciones.
Pensándolo bien, el 31 era un día con motivos sobrados para echarnos a correr por la calle. O para buscar por el sofá el mando de la tele con ganas de perderlo.
¿A ti qué te parece?